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Noticias de corea del norte

22-09-2018 | Fuente: abc.es
La batería de sanciones de Estados Unidos contra Rusia salpica a China
Estados Unidos apunta a Rusia pero el disparo impacta en China. Eso es lo que se puede concluir del anuncio que realizó el jueves el Departamento de Estado, que dirige Mike Pompeo, sobre la imposición de nuevas sanciones, que afectan a 33 ciudadanos y empresas rusas, pero también al Departamento de Desarrollo de Equipos (EDD, en sus siglas en inglés), órgano dependiente del Ministerio de Defensa chino, que fue creado hace un par de años por el presidente Xi Jinping con el objetivo de mejorar la tecnología disponible para el ejército. La administración Trump sanciona a China por la compra de diez cazas rusos Sukhoi Su-35 en 2017 y de misiles tierra-aire S-400 en 2018 a Rosoboronexport, el principal exportador ruso de armas, en aplicación de la Ley para Contrarrestar a Adversarios de Estados Unidos mediante Sanciones (CAATSA, en sus siglas en inglés). Una de sus consecuencias es que afecta a terceros países, en este caso a China por hacer negocios con empresas rusas que forman parte de una lista negra de empresas relacionadas con el Kremlin. El Departamento de Estado anunció de esta forma que sanciona al EDD y a su director, Li Shangfu, al que prohíbe la entrada en el país, por su compra de aviones y armamento a la citada empresa rusa. La sanción implica que no podrán exportar productos a Estados Unidos o realizar operaciones dentro de su sistema financiero, y además se les embargarán las propiedades que puedan tener en el país. La ley que ampara estas sanciones fue firmada por el presidente Donald Trump en agosto de 2017, después de que el Congreso aprobara por amplia mayoría una iniciativa destinada a sancionar a Irán, Corea del Norte y Rusia. Trump aprovechó la firma de la ley para arremeter contra ella por considerarla «significativamente defectuosa». De lo que en el fondo se lamentaba el presidente es de que la ley le resta poderes para levantar algunas de las sanciones a Rusia aprobadas por su predecesor, Barack Obama. «Las acciones no tienen como propósito socavar las capacidades militares o la preparación para el combate de ningún país», explicó el Departamento de Estado en un comunicado, «sino imponer costes a Rusia en respuesta por su interferencia en el proceso electoral de Estados Unidos, su inaceptable comportamiento en el este de Ucrania y otras actividades malignas». «Habrá consecuencias» Estas sanciones abren un nuevo frente entre Estados Unidos y China. El autoritario régimen de Pekín ha respondido airadamente a Washington. El portavoz de Exteriores chino, Geng Shuang, instó ayer a la Casa Blanca a retirar dichas sanciones o, de lo contario, habrá consecuencias. «China está fuertemente indignada con el movimiento ilógico por parte de EE.UU.», aseguró Geng Shuang en su comparecencia diaria ante la prensa, según informa la agencia Xinhua. A su juicio, «EE.UU. ha violado seriamente las normas básicas de las relaciones internacionales y dañado severamente los lazos entre los dos países y sus ejércitos». Por ese motivo, instó a Washington a «corregir inmediatamente su error y retirar las llamadas sanciones. De lo contrario, tendrá que atenerse a las consecuencias». Aunque el portavoz no quiso indicar cuáles serían, esta amenaza empeora aún más las relaciones entre Pekín y Washington, enfrentados por la guerra comercial que han desatado los aranceles del presidente Trump. Este es el último capítulo de la nueva guerra fría que enfrenta a Pekín y Washington, junto al agravamiento de su guerra comercial con nuevos aranceles cruzados que entrarán en vigor el lunes y su disputa en el Mar del Sur de China. Impuestas desde 2014 sin el apoyo de China, estas sanciones de EE.UU. y sus aliados occidentales se dirigen fundamentalmente contra la economía rusa y su firma estatal de venta de armas, Rosoboronexport. Pero han salpicado al régimen de Pekín en el momento más tenso de sus relaciones con Washington de los últimos años. De hecho, no parece casual que el Departamento de Estado haya anunciado las sanciones en plena guerra comercial con China, que ha reforzado su alianza con Rusia frente a la hegemonía estadounidense. Así lo demuestra la participación del Ejército chino en las gigantescas maniobras que Moscú llevó a cabo a principios de este mes en Vostok, donde ambos países lucieron músculo militar de forma conjunta. Con dichos juegos de guerra, China y Rusia trasladan al campo militar el multilateralismo que vienen propugnando para minar la menguante presencia internacional de EE.UU., cada vez más cuestionada por los altibajos del presidente Trump. Imputados por Mueller Junto a Li Shangfu y su Departamento de Desarrollo de Equipamiento de la Comisión Militar de Central, en la lista negra fueron incorporadas 33 ciudadanos -entre los que se encuentra Yevgeny Prigozhin, oligarga ruso conocido como «el cocinero de Putin»- y empresas rusas. Entre ellos, los 25 rusos que ya fueron imputados con anterioridad por el fiscal especial Robert Mueller, encargado de la investigación de la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016. La lista suma ahora 72 personas y empresas que, según Estados Unidos, tiene relación con la inteligencia rusa. Estar en ella no implica necesariamente la imposición de una sanción para los afectados, pero sí para aquellos que realicen tratos con ellos.
19-09-2018 | Fuente: elpais.com
Corea del Norte ofrece gestos a EE UU para relanzar la negociación nuclear
La oferta norcoreana de desmantelar su central nuclear de Yongbyon está condicionada a que Washington dé pasos recíprocos
19-09-2018 | Fuente: abc.es
Las dos Coreas intentarán presentar una candidatura conjunta para los Juegos Olímpicos de 2032
Corea del Sur y Corea del Norte han acordado trabajar para presentar una candidatura conjunta para organizar los Juegos Olímpicos de Verano de 2032 como parte de los acuerdos alcanzados en la tercera cumbre intercoreana de este año. «Sur y Norte participarán en eventos o tornos internacionales, incluidos los JJ.OO. de 2020, y decidieron cooperar para la organización comunal de los Juegos de Verano de 2032», estipula la declaración firmada por el presidente surcoreano, Moon Jae-in, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, en la segunda de las tres jornadas de la cumbre. La propuesta, planteada durante el tercer encuentro que los líderes coreanos están celebrando en la capital de Corea del Norte, fue adelantada por el ministro surcoreano de Deportes, Do Jong-hwan, durante una visita a Tokio la semana pasada, y supondría la organización de los eventos en Seúl y Pionyang, explicó entonces. El deporte ha cobrado especial simbolismo en el acercamiento protagonizado este año por las dos Coreas, una distensión que arrancó en el discurso de Año Nuevo del mariscal norcoreano, en el que anunció que su país estaba dispuesto a participar y enviar una delegación a los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang 2018. Ambos países protagonizaron en el evento deportivo de febrero un desfile conjunto bajo una misma bandera, la de la unificación, una estampa que no se veía en unos Juegos desde Turín 2006, y que se repitió en los Juegos de Asia celebrados en agosto en Indonesia. En ambas citas Sur y Norte participaron con equipos conjuntos, una iniciativa que ambos reafirmaron en sus compromisos de este miércoles.
19-09-2018 | Fuente: elpais.com
Corea del Norte ofrece desmantelar instalaciones de misiles con la supervisión internacional
Pyongyang también inutilizará su central nuclear si EE. UU. da pasos recíprocos, ha anunciado el presidente surcoreano, Moon Jae-in, durante la cumbre coreana
19-09-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un renuncia a sus misiles para dialogar con Trump
Tras la histórica cumbre de abril en el Paralelo 38 con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, y de junio en Singapur con el estadounidense, Donald Trump, el joven dictador Kim Jong-un sigue adelante con su deshielo. Con el fin de retomar el diálogo con Trump y que este le levante las sanciones que asfixian su economía, el caudillo norcoreano renunció este miércoles a sus misiles y, dependiendo de la respuesta de Estados Unidos, incluso estaría dispuesto a cerrar su reactor nuclear. Así lo prometió en la declaración conjunta que firmó al término de su tercera cumbre con Moon Jae-in, que venía celebrando desde el martes en Pyongyang y concluye este jueves con una visita al monte Paektu, enclavado en la frontera del Norte con China y «sagrado» para los coreanos. «Corea del Norte acuerda desmantelar permanentemente su base de pruebas de motores y lanzamiento de misiles de Dongchang-ri con la presencia de expertos de los países relacionados», reza el comunicado, traducido al inglés por la televisión KBS. De igual modo, el régimen comunista de Pyongyang «expresó su intención de dar pasos adicionales, incluyendo la clausura de las instalaciones nucleares de Yongbyon, si EE.UU. toma las medidas oportunas en línea con la declaración del 12 de junio», prometió refiriéndose a lo pactado ese día en la cumbre con Trump en Singapur. «Por primera vez, hemos acordado pasos concretos hacia la desnuclearización», anunció Moon en una comparencia conjunta con Kim, quien aseguró que «las dos Coreas haremos de la península un lugar sin armas ni amenazas atómicas». Tras la rúbrica de la declaración en la residencia de invitados estatales de Paekhwawon, que fue emitida en directo por televisión en Corea del Sur, ambos coincidieron en «eliminar todas las fuentes de conflicto», lo que supone también una velada referencia a la presencia de los 28.000 soldados de Estados Unidos acantonados en la frontera entre ambos países a la altura del Paralelo 38. «La declaración de septiembre abrirá un nivel más alto para la mejora de relaciones y traerá más cerca una era de paz y prosperidad», señaló Kim Jong-un. Pero el joven caudillo no dijo nada sobre entregar un inventario «completo y verificable» con sus armas atómicas e instalaciones nucleares, como le exige la Casa Blanca. Entre ellas destacan sus lanzaderas móviles y submarinos capaces de disparar misiles, así como sus centrifugadoras para enriquecer uranio. Tal y como había avanzado antes de la cumbre, el presidente surcoreano confía en que estos gestos sirvan para reabrir el diálogo con Washington. Tras esta cumbre de Pyongyang, Moon Jae-in viajará a EE.UU., donde el martes se reunirá con el presidente estadounidense en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, informa Yonhap. Junto a estos acuerdos, ambos dirigentes se comprometieron a estrechar las relaciones entre las dos Coreas, retomando sus conexiones por tren y carretera y estudiando la reapertura del polígono industrial de Kaesong, en pleno paralelo 38, y del complejo turístico del monte Kumgang «cuando se cumplan las condiciones oportunas». En dicho hotel, donde tienen lugar las reuniones de familias separadas por la guerra, se habilitarán unas instalaciones permanentes para que dichos reencuentros sean más frecuentes. Como prueba de su buena sintonía, Kim Jong-un prometió visitar Seúl «en un futuro cercano», lo que sería el primer viaje de un dirigente norcoreano al Sur y podría tener lugar antes de final de año. Demostrando su unidad, las dos Coreas incluso quieren organizar de forma conjunta las Olimpiadas de 2032, lo que supondría el final perfecto para este deshielo que empezó con los Juegos de Invierno celebrados en febrero en PyeongChang, en el Sur. Con Kim Yo-jong, la hermana del joven dictador, en el palco, las delegaciones de ambos países desfilaron juntas bajo una misma bandera y algunos equipos compitieron unidos. Para reducir la tensión entre ambas partes, los ministros de Defensa del Norte, No Kwang-chol, y el Sur, Soon Young-moon, también suscribieron otro acuerdo que prevé suspender sus maniobras militares y navales a partir del 1 de noviembre, establecer una zona de exclusión aérea para evitar accidentes y eliminar once torretas de vigilancia en su frontera a finales de año. Confiando en que esta tercera cumbre dé un impulso definitivo a las negociaciones de desarme nuclear abiertas con EE.UU., el presidente surcoreano declaró satisfecho que «se han plantado las semillas de un futuro en paz». Como broche final, Moon Jae-in asistió anoche a los Juegos de Gimnasia Masiva Arirang, un espectáculo con decenas de miles de personas haciendo acrobacias sincronizadas en el Estadio Primero de Mayo mientras en las gradas se dibujan carteles propagandísticos. Si antes los principales motivos eran bélicos contra «los imperialistas americanos», ahora son palomas de la paz.
18-09-2018 | Fuente: abc.es
El presidente de Corea del Sur llega a Pyongyang para su tercera cumbre con Kim Jong-un
En otro viaje para ser recordado en los libros de Historia, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, ha llegado este martes a Pyongyang (durante la madrugada en España) para su tercera cumbre con Kim Jong-un. A pie de pista, allí le esperaba el joven dictador junto a su esposa, quien ha dado la bienvenida a la primera dama surcoreana. Su aterrizaje ha sido emitido en directo por televisión en Corea del Sur, la primera vez que el régimen comunista de Pyongyang permite algo así. Mientras tanto, y como suele ser habitual en estos casos, la televisión norcoreana sigue emitiendo su carta de ajuste, a la espera de que el departamento de censura y propaganda edite las imágenes del encuentro. Procedente de la base aérea de Seongnam, cerca de Seúl, Moon y su equipo, formado por 110 personas, han aterrizado en Pyongyang al filo de las diez de la mañana (tres de la madrugada, hora peninsular española). Tras la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Sunan, donde un grupo de niños de los exploradores comunistas ha entregado un ramo de flores a la pareja visitante, un banquete oficial precede a la primera reunión de la tarde. En los tres días que Moon pasará en Pyongyang, Moon podría verse siete u ocho veces con Kim, quien le agasajará con una serie de banquetes y actividades como representaciones artísticas y conciertos, según informa la agencia Yonhap. Tras sus cumbres de abril y mayo, se trata de su tercer encuentro, pero el primero que tiene lugar en la capital norcoreana porque los anteriores fueron en la frontera del Paralelo 38. En esta ocasión, Moon ha podido poner pie en Pyongyang, como ya hicieran sus antecesores Kim Dae-jung y Roh Moo-hyun cuando se reunieron con el padre del actual dictador, el «Querido Líder» Kim Jong-il, en 2000 y 2007, respectivamente. Con su visita, Moon Jae-in persigue desbloquear el desarme nuclear que Kim Jong-un le prometió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su histórica cumbre de junio en Singapur. Un proceso que parece estancado porque Trump canceló a finales del mes pasado el viaje que su secretario de Estado, Mike Pompeo, tenía previsto efectuar a Corea del Norte para empezar a avanzar hacia su desnuclearización. Mientras la Casa Blanca alega falta de progresos porque Pyongyang todavía no ha entregado un inventario de su material atómico, el régimen de Kim Jong pretende que antes se levanten algunas de las sanciones que asfixian su economía. «Un objetivo es seguir desarrollando las relaciones intercoreanas y el otro es promover el diálogo del Norte con EE.UU. para la desnuclearización de la Península», anunció el presidente Moon la semana pasada. Para ello, y como ya hizo en sus dos anteriores encuentros con Kim Jong-un, recurrirá a toda su paciencia y habilidad con el fin de recuperar los contactos con Trump. A pesar del actual punto muerto, en los últimos días se han sucedido los gestos por ambas partes. El más importante ha sido la carta que, solicitando una nueva cumbre, el propio Kim Jong-un ha enviado a Trump, que este ha calificado de «afectuosa» y «muy positiva». A tenor de los emisarios surcoreanos, el joven dictador quiere que la desnuclearización esté terminada antes de 2021, que es cuando acaba el primer mandato del presidente estadounidense. Ahora está por ver si el presidente surcoreano se vuelve a Seúl con la posible fecha para otro encuentro entre Kim y Trump, con quien se reunirá en los próximos días durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
18-09-2018 | Fuente: abc.es
El presidente surcoreano intenta desbloquear el desarme nuclear de Kim Jong-un
El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, viaja hoy a Pyongyang para reunirse con el joven dictador Kim Jong-un, a quien presionará para que siga adelante con su desarme nuclear, que parece estancado. «Hasta hace poco, la desnuclearización estaba solo en la agenda de las conversaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos. Ahora será un «asunto clave de esta cumbre» anunció ayer Im Jong-seok, jefe de gabinete del presidente Moon, según informa la agencia Yonhap. Tras sus cumbres de abril y mayo, es el tercer encuentro entre Moon y Kim este año, pero el primero que tiene lugar en la capital norcoreana porque los anteriores fueron en la frontera del Paralelo 38. Ambos mandatarios tienen previsto reunirse este martes y miércoles, ya que el presidente surcoreano volverá a Seúl el jueves a primera hora. Pero, dependiendo de lo que deparen sus conversaciones con el joven dictador, podría retrasar su regreso varias horas para entrevistarse con él de nuevo el jueves. Tal y como detalló su jefe de gabinete, sus objetivos para esta visita son tres: mejorar y desarrollar las relaciones intercoreanas, mediar entre el Norte y EE.UU. para desatascar la desnuclearización de la península coreana y reducir la tensión militar. A pesar del deshielo del régimen comunista de Pyongyang, que ha hecho posible la histórica cumbre de junio en Singapur entre Donald Trump y Kim Jong-un, no ha habido avances significativos para acabar con la amenaza atómica. Mientras la Casa Blanca exige pasos concretos y verificables, como permitir la entrada de inspectores nucleares o entregar un inventario de su arsenal atómico, Corea del Norte demanda el levantamiento de algunas sanciones económicas y la normalización de relaciones diplomáticas. Para ello, habría que firmar antes un tratado de paz que pusiera fin a la guerra de Corea, que acabó en 1953 solo con un armisticio. Una vez más, el paciente Moon Jae-in, auténtico muñidor del deshielo norcoreano, vuelve a tratar de desbloquear las negociaciones entre Washington y Pyongyang. Al igual que ya hiciera en mayo, cuando se reunió por sorpresa en el Paralelo 38 con Kim Jong-un después de que Trump cancelara la cumbre de Singapur, intentará convencerlo para que no deje pasar esta oportunidad, que podría ser la última para alcanzar la paz y lograr una cierta «apertura a la china» del régimen más cerrado y represivo del mundo.
12-09-2018 | Fuente: as.com
Corea del Norte y Corea del Sur podrían celebrar juntas los Juegos Olímpicos de 2032
El ministro surcoreano de Deportes, Do-Jong-hwan, comentó que tratarán esta propuesta en la cumbre que ambos países celebrarán la próxima semana en Pionyang.
11-09-2018 | Fuente: abc.es
Putin y Xi Jinping refuerzan su alianza ante el «unilateralismo» de Estados Unidos
En el marco del Foro Económico Oriental de Vladivostok y en medio de unas descomunales maniobras militares que abarcan toda la zona y en las que participan tropas rusas, chinas y mongolas, los presidentes de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, han querido dar imagen de unidad ante el «unilateralismo» y «proteccionismo» de EE.UU. Xi dijo durante su intervención en un seminario sobre cooperación interregional con Putin a su lado que «en un contexto geopolítico cada vez más impredecible, cambiante e inestable la interacción de China y Rusia (..) es ahora más importante todavía si cabe para el mundo». Según sus palabras, «observamos comportamientos unilaterales y acciones económicas hostiles», en clara referencia a la política de Washington aunque sin mencionarlo directamente. Pero, a su juicio, Rusia y China «hemos entrado en una nueva fase de cooperación y juntos podremos neutralizar los retos y riesgos a los que nos enfrentamos». Efecto de los aranceles El líder chino subrayó que en los últimos tres meses se ha reunido tres veces con su homólogo ruso, las dos veces anteriores en el encuentro del los BRICS en Ciudad del Cabo, en julio, y en la localidad portuaria de Qingdao (este de China) durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, en junio. «Tendremos otras reuniones en lo que queda de año para reforzar más nuestros contactos», aseguró Xi, entre ellas en la cumbre del G-20 en Argentina, entre los días 30 de noviembre y 1 de diciembre próximos. Putin, por su parte, se refirió al efecto negativo de los aranceles impuestos por EE.UU. para el conjunto de la economía mundial y puso una vez más sobre la mesa la necesidad de que Rusia y China renuncien al dólar y utilicen sus respectivas monedas nacionales, el rublo y el yuan, en su comercio bilateral. Según su opinión, «el uso más activo de nuestras monedas hará más estables las operaciones bancarias en las exportaciones e importaciones ante los riesgos a los que se enfrentan los mercados mundiales». Los dos mandatarios hablaron también de las tensiones en la península coreana y el jefe del Kremlin afirmó que su país «apoya los pasos dados por las dos Coreas para restablecer las relaciones. Esperamos que la próxima cumbre intercoreana en Pyonyang sea un éxito». El presidente ruso hubiese querido que su homólogo norcoreano, Kim Jong-un hubiera asistido al actual foro económico de Vladivostok y con ese propósito envío a Pionyang a la presidente del Senado ruso, Valentina Matviyenko, que acaba de finalizar esa visita. Pero Matviyenko sólo ha logrado del dirigente norcoreano el compromiso de entrevistarse con Putin en Rusia en fecha aún sin determinar. Rusia y China apoyan a Corea del Norte y colaboran impulsando una hoja de ruta para lograr un acuerdo en la península que aleje la posibilidad de una conflicto bélico. Pero en este terreno Trump parece haber tomado la delantera después de la cumbre que mantuvo con Kim en Singapur. Cooperación ventajosa En suma, el presidente chino mostró ayer su satisfacción con el actual nivel de cooperación con Rusia en lo económico y en lo político. «Junto con nuestros colegas rusos, intensificaremos la cooperación mutuamente ventajosa en el terreno internacional e intensificaremos la coordinación en plataformas internacionales como la ONU, la Organización de Cooperación de Shanghái y el BRICS. Junto con la comunidad internacional promoveremos un arreglo político de cuestiones urgentes, zonas de conflicto, defenderemos los objetivos y principios de la Carta de la ONU, nos opondremos a la política de acciones unilaterales y al proteccionismo comercial», manifestó Xi.
11-09-2018 | Fuente: abc.es
Kim remite a Trump una carta para pedirle una segunda reunión
El líder norcoreano, Kim Jong Un, ha remitido una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, en la que le propone mantener una segunda reunión como la del pasado 12 de junio en Singapur. La Casa Blanca ha informado de que apoya la idea. La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders ha afirmado que la posible celebración de un nuevo encuentro «es algo que queremos que ocurra». De hecho, ha confirmado la existencia de contactos para concretar esta segunda reunión. «Es una carta muy cálida y positiva», ha afirmado Huckabee Sanders. «El objetivo principal de la carta es solicitar y fijar otra reunión con el presidente, a lo que estamos abierto. Ya estamos en proceso de coordinarla», ha explicado. La carta muestra «un compromiso con la desnuclearización de la península» de Corea, ha apostillado. Además, Huckabee Sanders ha destacado que la ausencia de los misiles intercontinentales del desfile militar del pasado domingo para celebrar el 70º Día de la Fundación de la República norcoreana es «una señal de buen fe». Según el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, Kim ofreció durante su primera reunión con Moon Jae In (el presidente surcoreano) finalizar la desnuclearización en dos años. Moon tiene programada su próxima cumbre con Kim la semana que viene en Pyongyang, y su Gobierno presionó por celebrar una cumbre tripartita con Trump, con el objetivo de acordar una declaración conjunta para poner fin a la Guerra de Corea (1950-1953). El conflicto terminó con un armisticio y no con un tratado de paz, dejando a las fuerzas de la ONU dirigidas por Estados Unidos, técnicamente en guerra con Corea del Norte. En Corea del Sur, los funcionarios han aumentado la esperanza de que la cumbre intercoreana de la próxima semana brinde un nuevo impulso a las negociaciones nucleares, tras el revés del mes pasado cuando Trump canceló una visita a Pyongyang por parte del secretario de Estado, Mike Pompeo, debido a la falta de progreso. Se espera que Moon presente una propuesta a Kim sugiriendo pasos graduales hacia la desnuclearización y las garantías de seguridad de Estados Unidos, incluido el fin oficial de la Guerra de Corea. Moon podría discutir la idea cuando se encuentre con Trump durante la reunión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York a finales de este mes, según funcionarios surcoreanos. Trump pidió a Moon que actúe como «jefe negociador» entre Washington y Pyongyang durante su llamada telefónica la semana pasada, según ha informado el portavoz de Moon, Kim Eui Kyeom. «Para que avancemos hacia el próximo nivel de desmantelamiento de las armas nucleares existentes en Corea del Norte, los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos una vez más deben tener grandes ideas y tomar decisiones audaces», ha afirmado Moon en una reunión de gabinete este martes. «Corea del Norte debería abolir sus programas nucleares, y Estados Unidos fomentar esas condiciones con la acción correspondiente», ha asegurado. Una tremenda oportunidad Los negociadores de Corea del Sur y Estados Unidos también se han reunido este martes como parte de los esfuerzos para impulsar las estancadas conversaciones nucleares entre Pyongyang y Washington. Lee Do Hoon, negociador de Corea del Sur, ha afirmado que él y su homólogo estadounidense, Stephen Biegun, han discutido sobre cómo lograr progresos en la desnuclearización del Norte y establecer la paz en la península de Corea. «Nos tomamos esto muy en serio, es responsabilidad de ambos», ha señalado Biegun a Lee al comienzo de las conversaciones. «Pero también tenemos una tremenda oportunidad creada por el presidente Trump, por el presidente Moon y por el presidente Kim. Necesitamos hacer todo lo posible para aprovechar al máximo este momento de oportunidad», ha añadido. Harry Kazianis, el director de estudios de defensa del Centro para el Interés Nacional, un grupo de expertos de Washington, ha asegurado que Trump está haciendo lo correcto al tratar de organizar otra reunión con Kim. «Cuando se combina la promesa de Kim de desnuclearizarse para el final del primer mandato de Trump, además de no mostrar ningún misil balístico de largo alcance durante la celebración del 70 aniversario de Corea del Norte, son razones para ser optimistas», ha afirmado.
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