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Noticias de cooperacion y desarrollo

19-06-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Macron cocinaron ayer en el palacete de Meseberg, en los alrededores de Berlín, la propuesta conjunta que emplatarán en Bruselas, durante la próxima cumbre de finales de junio, y en la que la canciller alemana ha obtenido respaldo para medidas destinadas a frenar el flujo de refugiados en África a cambio de un considerable aumento de la aportación germana al presupuesto europeo. Hemos hallado una «buena solución» para Europa, valoró satisfecha la alemana. «Ha de ser una respuesta común del bloque», insistió Macron. A la espera de cerrar flecos con países terceros, no quisieron dar demasiados detalles sobre los acuerdos con países africanos, aunque Merkel sí dijo que «si logramos encontrar un mecanismo que, conjuntamente con las autoridades internacionales de inmigración y el Consejo Europeo, permita cuidar y asesorar bien a los refugiados sin oportunidades o con muy pocas oportunidades de entrar en Europa, como iniciativas que ya estamos viendo en Agadez, en Níger, serán buenas iniciativas». Se refería a zonas piloto seguras, garantizadas por Acnur en el caso de Níger, en las que se lleva a cabo ya con éxito el proceso de identificación y selección de los extranjeros que sí pueden acogerse al estatuto de refugiados que posibilitaría su entrada en Europa, evitando que se lancen al mar con un destino incierto. En esos mismos centros se tramitan las solicitudes de asilo y se facilita el proceso a los ciudadanos con derecho al estatuto de refugiados, vehiculando su viaje al margen de las mafias, mientras que se desincentiva el viaje a quienes por sus condiciones particulares no podrán entrar en Europa por la vía legal. Plataformas de desembarco «Lo que está claro es que hay que frenar la inmigración ilegal y el tráfico de personas, al mismo tiempo que se abren las vías legales», explicó Merkel, que toma como modelo la estrategia de reinstalación llevada a cabo en el Líbano, Turquía y Jordania, y que contempla el establecimiento de nuevos acuerdos europeos de cooperación y desarrollo con Libia a cambio de la creación de centros de refugiados en su territorio que lleven a cabo esa misma identificación temprana de potenciales refugiados y descarte del resto. Merkel y Macron apoyarán además el borrador del Consejo Europeo, que propone la creación de «plataformas de desembarco» fuera de la UE, a las que podrán ser devueltos los rescatados en el mar y donde contarán con la asistencia humanitaria necesaria, así como la propuesta austriaca de reforzar las fronteras exteriores con un mayor respaldo a Frontex. Macron mencionó las enormes posibilidades de un acuerdo con Libia en el combate contra los «traficantes de humanos». «El riesgo humanitario comienza exactamente cuando se abandona la costa libia», señaló, y concretó el apoyo del eje franco alemán a la propuesta de la Comisión de aumentar los efectivos de la agencia europea de fronteras Frontex hasta las 10.000 personas. «Muchos de los que llegan son inmigrantes económicos y queremos ser pragmáticos, pero también humanos y eficientes. Se debe ver la problemática en su conjunto y trabajar de forma conjunta con los países de origen y de tránsito». Todavía será necesario engrasar la resistencia del núcleo de Visegrado y Merkel tiene una importante cita el próximo 5 de julio para hablar de todo esto con Viktor Orbán, el primer ministro de Hungría, cuyo apoyo resultará crucial para que la respuesta europea sea efectivamente en bloque, pero de entrada se trata de un proyecto al que los equipos diplomáticos reconocen muchas posibilidades de superar la reunión de líderes europeos de los días 28 y 29 de junio. Inversiones millonarias A cambio del respaldo francés a este diseño, Merkel accedió ayer a la creación de un gran presupuesto europeo de inversiones, que correrá paralelo al marco financiero plurianual y que servirá para inyectar dinero público en la economía euro, algo a lo que la canciller alemana llevaba resistiéndose tres legislaturas seguidas. El objetivo de ese ingente plan de inversiones será «la convergencia entre países» dijo, aunque metió también una cuña propia al anotar que «la integración de refugiados es una cuestión de cohesión». «El presupuesto para la zona euro servirá para ayudar en las inversiones de la UE», se extendía la canciller, y para que las políticas económicas se armonicen, algo importante para la Unión Monetaria y Económica. Ambos sugirieron además que este presupuesto supondrá una «ofensiva millonaria». Otra de las concesiones que Alemania hizo ayer al proyecto europeo de Macron fue la conversión del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) en una especie de FMI europeo que servirá para dotar a la eurozona de un instrumento extra, para mejorar su estabilidad y afrontar problemas de liquidez, o lo que es lo mismo, para actuar en los futuros rescates con independencia de los criterios de Lagarde y sus analistas.
01-06-2018 | Fuente: abc.es
Venezuela califica de «amenaza» la llegada de Colombia a la OTAN
Después de dos períodos consecutivos al frente del Gobierno, Juan Manuel Santos se marchará de la Casa de Nariño con dos recientes victorias: el ingreso de Colombia en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Hace días se conoció que el país suramericano formalizaría su incorporación como «socio global» de la organización, con lo que se convierte en el primer país de América Latina en ser parte de ese bloque. Ayer, Juan Manuel Santos se reunió con el secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, en Bruselas para oficializar el estatus de la nación. En el acto, también participó el ministro de la Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas, que declaró a ABC que «la alianza con la OTAN nos permite participar en la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico, el terrorismo urbano, entre otros ámbitos. Sin embargo, no buscamos una intención bélica. No somos un peligro para ningún país de la región». Oana Lungescu, portavoz de la OTAN, explicó por su parte que la cooperación con Colombia se ha desarrollado desde 2013 y que la Alianza «ayuda a las naciones a construir una mayor transparencia en las cuentas de las instituciones militares». Asimismo, aseguró que ser socio de a OTAN permite el intercambio para que las Fuerzas Armadas reciban entrenamiento militar, como en efecto Colombia hace desde hace algunos años en Alemania e Italia. Amenaza directa Con la adhesión de Colombia como «socio global», la OTAN pisa fuerte en el interior de América Latina. Venezuela, su gran vecino, con quien comparte una frontera de 2.200 kilómetros, es uno de sus mayores adversarios en la región. Junto a Cuba, protagoniza el repudio de los países bolivarianos a la nueva alianza, por considerar que «se abre una puerta a la injerencia militar extranjera» como lo es de facto hoy la presencia de tropas estadounidense en territorio colombiano. A través de un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Nicolás Maduro rechazó el anuncio realizado por su homólogo Juan Manuel Santos, y aseguró que se trata de una «alianza militar externa con capacidad nuclear, lo que constituye a todas luces una seria amenaza para la paz y la estabilidad de la región». El Gobierno Bolivariano de Venezuela denuncia la intención de las autoridades colombianas de introducir en América Latina una alianza militar externa con capacidad nuclear, ante el ingreso de ese país como socio global en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) pic.twitter.com/gMkCofG3Uv? Jorge Arreaza M (@jaarreaza) 26 de mayo de 2018El Gobierno de Maduro ve con preocupación que Colombia, después de medio siglo de lucha contra las guerrillas, comience a cooperar y compartir información con los países del pacto del Atlántico Norte sobre narcotráfico, terrorismo y crimen organizado. Así como el hecho de que las Fuerzas Armadas de Colombia continúen con los entrenamientos militares en el extranjero y de esa manera, se potencie su ejército frente al resto de la región. Estrecha relación El abogado venezolano especialista en Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Andrés Bello, Mariano de Alba, explicó a ABC que la entrada de Colombia en la OTAN demuestra la estrecha relación con países europeos, y que a partir de ahora tendrá acceso a técnicas militares que pueden «despertar cierta incomodidad en la región». Sin embargo, de Alba señaló que bajo el estatus privilegiado que alcanzó Colombia no es aplicable el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, que prevé que algún tipo de ataque armado contra un miembro de la OTAN será considerado como un ataque dirigido a todos y, en consecuencia, responderán de forma colectiva. «Que colaboren de manera más directa no signifca el traslado de tropas o bases militares a Colombia», aseguró el abogado internacionalista. Asimismo, comentó que la nación suramericana no viola níngun tratado internacional, en especial el tratado para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (Tlatelolco), que establece «una zona de paz libre de armas nucleares». Colombia se convirtió oficialmente en socio global compartiendo este estatus con países como Afganistán, Australia, Irak y Corea del Sur. En 2015, el Gobierno de Santos contribuyó con un barco a la «Operación Ocean Shield» para contrarrestar la piratería en el Cuerno de África. Este fue un paso importante para la cooperación ante un desafío de seguridad internacional.
08-07-2017 | Fuente: abc.es
El G20 sigue fiel al libre comercio
EE.UU. no abrirá una guerra comercial, como muchos predecían, y se ha limitado a introducir en el documento final de la cumbre del G20 una frase que reconoce «el papel de instrumentos legítimos de defensa» en el ámbito comercial. El Grupo de los Veinte logró esta formulación durante negociaciones que se han prolongado toda la noche del viernes al sábado y consiguen que la cumbre no termine con un fracaso, al menos en este fundamental apartado. El libre comercio, vaca sagrada del mundo capitalista, ha definido la economía global desde la II Guerra Mundial en adelante y pasa ahora por un cuestionamiento que parte de la administración estadounidense encabezada por Donald Trump y que se alimenta de la salida de Reino Unido de la UE. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha planteado la posibilidad de abandonar varios acuerdos comerciales, en particular el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con México y Canadá (NAFTA, por sus siglas en inglés). Incluso la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha propuesto nuevas barreras a las importaciones mientras que en Europa las negociaciones comerciales con Estados Unidos y Canadá han tropezado con dificultades. También se han estancado las negociaciones de liberalización del comercio mundial conocidas como la Ronda Doha de la OMC y la cumbre del G20 tenía como uno de sus objetivos lograr una declaración conjunta que frene ese proceso y demuestre que la economía global puede seguir contando con el activo del comercio internacional. Adam Smith, el economista escocés del siglo XVIII que muchos ven como el fundador de esa ciencia, ya estaba a favor del libre comercio. Fue David Ricardo, en el siglo XIX, quien expuso el concepto de la ventaja comparativa que Trump impone ahora desde Washington. Pero, teorías aparte, la práctica parece demostrar que las restricciones comerciales que los gobiernos imponen como barreras, en particular aranceles o impuestos-, tienen impacto sobre las importaciones y sobre el PIB. Las empresas y los trabajadores que están protegidos pueden vender más de sus productos en el mercado doméstico a corto plazo, pero los consumidores pierden, al tener que pagar un precio más alto. Y por consumidores hemos de entender también las empresas, a las que les resulta más caro producir y terminan vendiendo menos, la pescadilla que se muerde la cola. El economista francés Frederic Bastiat, del siglo XIX, lo expuso así: «No tiene más sentido ser proteccionista porque otros países tienen aranceles; es como bloquear nuestros puertos porque otros países tienen costas rocosas». Pero Trump piensa que los beneficios del proteccionismo superan a sus costes, al menos en materia de creación de empleo. En Hamburgo ha hecho declaraciones en las que se quejaba de que «durante décadas nos han estado arrancando nuestros puestos de trabajo en EE.UU.» y determina que el libre comercio ha tenido perdedores (EE.UU.) y ganadores (Alemania y China), por lo que se temía que en esta cumbre del G20 se negase rotundamente a posicionarse a favor. De momento, ha logrado el reconocimiento de esos «instrumentos legítimos de defensa» en el ámbito comercial que no se concretan en el documento y cuya aplicación a la práctica terminará de definir si el libre comercio sigue pareciéndose al que conocíamos hasta ahora o no. El comunicado final del G20, ya pactado en ese punto, será sometido a la aprobación de los mandatarios en horas de la tarde. «Mantendremos los mercados abiertos destacando la importancia de marcos de comercio e inversión ventajosos para todos; continuaremos combatiendo el proteccionismo, incluidas todas las prácticas comerciales injustas y reconoceremos el papel en este ámbito de los instrumentos legítimos de defensa», reza el texto del acuerdo en materia de comercio. Los Veinte se comprometen por tanto a esforzarse «por garantizar posibilidades equilibradas a través de la promoción de un ambiente favorable para el comercio y la inversión. Asimismo reafirmamos la importancia de la transparencia de relaciones comerciales previsibles y beneficiosas para ambas partes», continúa. Un texto que dice lo contrario del postulado «America first» de Trump, pero que deja abierta la puerta a políticas proteccionistas puntuales. Una concepción muy amplia de esos «instrumentos legítimos» incluiría los aranceles que Trump amenazó con imponer a las importaciones de acero y que Europa considera que violarían las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). En la antesala de la reunión, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, había advertido claramente a Estados Unidos que los europeos también responderían con medidas y se especulaba con que gravarían las importaciones agrarias estadounidenses, arrancando así la temida guerra comercial. Pero no parece ser el caso, puesto que el documento recoge también el compromiso por ceñirse a las reglas de los organismos internacionales como la OMC, la Conferencia de las Naciones Unidas de Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Además se llama a los entes internacionales como la OCDE, la OMC, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a continuar su labor «para entender mejor los impactos del comercio e informar a los líderes del G20 en 20182, un reconocimiento a los foros internacionales y a la multilateralidad que nadie garantizaba con Trump en Hamburgo».
08-07-2017 | Fuente: abc.es
El G-20 sigue fiel al libre comercio
EE.UU. no abrirá una guerra comercial, como muchos predecían, y se ha limitado a introducir en el documento final de la cumbre del G20 una frase que reconoce «el papel de instrumentos legítimos de defensa» en el ámbito comercial. El Grupo de los Veinte logró esta formulación durante negociaciones que se han prolongado toda la noche del viernes al sábado y consiguen que la cumbre no termine con un fracaso, al menos en este fundamental apartado. El libre comercio, vaca sagrada del mundo capitalista, ha definido la economía global desde la II Guerra Mundial en adelante y pasa ahora por un cuestionamiento que parte de la administración estadounidense encabezada por Donald Trump y que se alimenta de la salida de Reino Unido de la UE. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha planteado la posibilidad de abandonar varios acuerdos comerciales, en particular el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con México y Canadá (NAFTA, por sus siglas en inglés). Incluso la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha propuesto nuevas barreras a las importaciones mientras que en Europa las negociaciones comerciales con Estados Unidos y Canadá han tropezado con dificultades. También se han estancado las negociaciones de liberalización del comercio mundial conocidas como la Ronda Doha de la OMC y la cumbre del G20 tenía como uno de sus objetivos lograr una declaración conjunta que frene ese proceso y demuestre que la economía global puede seguir contando con el activo del comercio internacional. Adam Smith, el economista escocés del siglo XVIII que muchos ven como el fundador de esa ciencia, ya estaba a favor del libre comercio. Fue David Ricardo, en el siglo XIX, quien expuso el concepto de la ventaja comparativa que Trump impone ahora desde Washington. Pero, teorías aparte, la práctica parece demostrar que las restricciones comerciales que los gobiernos imponen como barreras, en particular aranceles o impuestos-, tienen impacto sobre las importaciones y sobre el PIB. Las empresas y los trabajadores que están protegidos pueden vender más de sus productos en el mercado doméstico a corto plazo, pero los consumidores pierden, al tener que pagar un precio más alto. Y por consumidores hemos de entender también las empresas, a las que les resulta más caro producir y terminan vendiendo menos, la pescadilla que se muerde la cola. El economista francés Frederic Bastiat, del siglo XIX, lo expuso así: «No tiene más sentido ser proteccionista porque otros países tienen aranceles; es como bloquear nuestros puertos porque otros países tienen costas rocosas». Pero Trump piensa que los beneficios del proteccionismo superan a sus costes, al menos en materia de creación de empleo. En Hamburgo ha hecho declaraciones en las que se quejaba de que «durante décadas nos han estado arrancando nuestros puestos de trabajo en EE.UU.» y determina que el libre comercio ha tenido perdedores (EE.UU.) y ganadores (Alemania y China), por lo que se temía que en esta cumbre del G20 se negase rotundamente a posicionarse a favor. De momento, ha logrado el reconocimiento de esos «instrumentos legítimos de defensa» en el ámbito comercial que no se concretan en el documento y cuya aplicación a la práctica terminará de definir si el libre comercio sigue pareciéndose al que conocíamos hasta ahora o no. El comunicado final del G20, ya pactado en ese punto, será sometido a la aprobación de los mandatarios en horas de la tarde. «Mantendremos los mercados abiertos destacando la importancia de marcos de comercio e inversión ventajosos para todos; continuaremos combatiendo el proteccionismo, incluidas todas las prácticas comerciales injustas y reconoceremos el papel en este ámbito de los instrumentos legítimos de defensa», reza el texto del acuerdo en materia de comercio. Los Veinte se comprometen por tanto a esforzarse «por garantizar posibilidades equilibradas a través de la promoción de un ambiente favorable para el comercio y la inversión. Asimismo reafirmamos la importancia de la transparencia de relaciones comerciales previsibles y beneficiosas para ambas partes», continúa. Un texto que dice lo contrario del postulado «America first» de Trump, pero que deja abierta la puerta a políticas proteccionistas puntuales. Una concepción muy amplia de esos «instrumentos legítimos» incluiría los aranceles que Trump amenazó con imponer a las importaciones de acero y que Europa considera que violarían las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). En la antesala de la reunión, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, había advertido claramente a Estados Unidos que los europeos también responderían con medidas y se especulaba con que gravarían las importaciones agrarias estadounidenses, arrancando así la temida guerra comercial. Pero no parece ser el caso, puesto que el documento recoge también el compromiso por ceñirse a las reglas de los organismos internacionales como la OMC, la Conferencia de las Naciones Unidas de Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Además se llama a los entes internacionales como la OCDE, la OMC, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a continuar su labor «para entender mejor los impactos del comercio e informar a los líderes del G20 en 20182, un reconocimiento a los foros internacionales y a la multilateralidad que nadie garantizaba con Trump en Hamburgo».
01-06-2017 | Fuente: abc.es
Merkel responde a Trump con una declaración conjunta con China
Tras la negativa de Trump a dar pasos en la lucha contra el cambio climático y ante el giro de EE.UU. hacia una política comercial proteccionista, Merkel responde con una rueda de prensa conjunta con el jefe de gobierno chino, Li Keqiang, en las que ambos han hecho una declaración a favor del libre comercio global y a favor de acuerdos internacionales para proteger el clima. Además han avanzado importantes acuerdos en I+D que afectan especialmente a la investigación en inteligencia artificial y electro movilidad, así como en seguridad y lucha contra el terrorismo que ponen de manifiesto un nuevo nivel de entendimiento entre China y Alemania que cubrirá el hueco vacío que deja Washington. «China asume su responsabilidad internacional», ha asegurado Keqiang, «y respetará su compromiso con el Acuerdo de París contra el cambio climático». «Nuestras palabras tienen peso y nuestras acciones deben tener éxito», ha dicho sobre su posición ante el Acuerdo de París, que Estados Unidos podría abandonar. Merkel por su parte ha mostrado su satisfacción por el compromiso de China y ha subrayado la importancia de la cooperación entre la UE y la potencia asiática para avanzar en tecnologías limpias. La delegación china, que ocupa cuatro autobuses, ha presentado en Berlín garantías de que mantendrá los compromisos adquiridos el pasado año con la ratificación de los Acuerdos de París contra el cambio climático «aunque la posición de otros países vaya a cambiar». «El cambio climático es un desafío mundial, ningún país puede desarrollarse fuera de esta cuestión y el Acuerdo de París mostró el mayor consenso entre la comunidad internacional», ha criticado sin citarlo a EE.UU. Este nuevo nivel en las relaciones entre los dos países incluye decisiones políticas para reforzar los nexos económicos bilaterales y para transmitir al mundo señales positivas de estabilidad, cooperación y desarrollo, frente a tendencias contrarias al libre comercio. En su conversación con Merkel, Kequiang ha abogado por la liberalización comercial y la facilitación de las inversiones y ha solicitado el apoyo de Berlín para que el avión de pasajeros C919 desarrollado por China pueda obtener el certificado de aptitud de vuelo de la Unión Europea (UE).También ha reiterado el respaldo de su gobierno al proceso de integración europeo, al considerar que la UE constituye un socio estratégico integral. «Mantener una Europa solidaria, próspera y estable será favorable para el multilateralismo en el mundo y el avance de la globalización económica», ha dicho, al tiempo que confirmaba que China apoyará a Alemania para la exitosa organización de la cumbre del Grupo de los 20 (G20) que tendrá lugar en julio en la ciudad de Hamburgo. A su juicio, «resulta fundamental que los gobiernos trabajen de manera conjunta en la promoción de la gobernanza económica global para lograr un crecimiento mundial fuerte, sostenible y equilibrado». Merkel, más condescendiente con su nuevo socio en alza que en anteriores ocasiones, ha limitado en la rueda de prensa su mención a la situación de los derechos humanos en China a la frase: «también hemos hablado sobre la sociedad civil» y se ha felicitado por las florecientes elaciones comerciales entre los dos países. De esta forma, resulta evidente que Beijing se encuentra en una posición privilegiada para sacar provecho de las grandes fisuras políticas que han surgido entre Europa y el gobierno del presidente Donald Trump. La nueva dinámica se desplegará completamente en Bruselas, cuando el primer ministro chino se reúna hoy con sus homólogos de la Unión Europea en la cumbre anual UE-China, dando lugar a un nuevo eje global basado en el poder económico. No en vano, fue la capital china la que solicitó, con cierta impaciencia, que la cumbre con la UE fuera adelantada en el calendario y tuviese lugar a principios de junio. Sin embargo, esta relación más estrecha entre las dos gigantes economías es más fácil de decir que de hacer. La rueda de prensa ha estado plagada de intenciones y promesas, pero de pocos datos concretos. Existen grandes dudas sobre la compatibilidad de los sistemas económicos promovidos por Europa y China, así como diferencias importantes en puntos críticos, incluyendo los derechos humanos. «El comercio debe fluir en ambas direcciones para hacer que las nuevas rutas comerciales sean tanto económicamente viables como políticamente aceptables para los países extranjeros por los que pasarán», se ha quejado Jorge Wuttke, presidente de la Cámara de Comercio de la UE en China, en una artículo de opinión firmado en el Financial Times en el que recordaba que por cada cinco trenes completos de carga que salen de la ciudad china de Chongqing hacia Alemania cada semana, sólo uno vuelve repleto. El ejemplo más reciente de ese desequilibrio se produjo en mayo, cuando Europa impuso un arancel especial antidumping sobre tuberías de acero y hierro importados de China. Fue una de las decenas de medidas similares impuestas en los últimos meses. Las compañías chinas, muchas de ellas propiedad del Estado, acusan por su parte de dumping de pecios en el mercado de acero a las empresas alemanas.
27-06-2016 | Fuente: abc.es
Escocia estudia un estatus «asociado» con la UE si renuncia a la independencia
El Gobierno de Escocia estudia la posibilidad de establecer un «estatus asociado» con la Unión Europea (UE) que le permita continuar en el bloque comunitario sin tener que abandonar necesariamente Reino Unido, después de que el electorado británico certificase el divorcio con Bruselas el pasado jueves en referéndum. Tras un fin de semana de consultas, la ministra principal, Nicola Sturgeon, habría concluido que el escaso apetito por una segunda consulta de independencia recomienda una vía alternativa a la de la secesión para garantizar la permanencia en una UE que el electorado escocés apoyo por un 62 %, frente al rechazo del 52 % de los británicos. La reacción inicial de Sturgeon, quien el pasado mes de mayo se quedó a dos escaños de la mayoría absoluta, había sido agitar la posibilidad de un nuevo plebiscito, menos de dos años después del que supuso la derrota de su apuesta por romper la sociedad de más de 300 años con el resto de Reino Unido. La certificación del Brexit había constituido para el Partido Nacional Escocés (SNP, en sus siglas en inglés) el «cambio material de circunstancias» que había recogido en su más reciente programa electoral como catalizador para un nuevo referéndum. Sin embargo, las encuestas evidencian que el aumento del apoyo a la secesión ha sido modesto, lo que ha llevado al SNP a plantear otras fórmulas, entre las que se incluye el establecimiento de un consenso entre los partidos con presencia en el Parlamento de Edimburgo para iniciar los contactos con Londres, Bruselas y otros Estados miembro para proteger la continuidad escocesa en la UE mediante un estatus «asociado». Apoyo del Parlamento Mañana mismo, Sturgeon interviene en el Legislativo para solicitar la autoridad parlamentaria para estas conversaciones que aspira a iniciar con el objetivo de preservar el vínculo con el mercado común y las ventajas que el territorio escocés disfruta actualmente como parte de la UE, de la que recibe importantes fondos de cooperación y desarrollo territorial. El Gobierno había decidido ya el sábado establecer «discusiones inmediatas» con Bruselas para proteger su vínculo comunitario y, crucialmente, inaugurar los trabajos para que una segunda consulta de independencia sea «realizable», transcurridos menos de dos años de una primera votación que, en parte, había rechazado la secesión para evitar la salida de la UE. El cálculo de riesgos que el SNP debe realizar es si la calle demanda una nueva consulta, a la luz de lo acontecido en el resto del país, puesto que es consciente del fiasco que supondría someter de nuevo la independencia a votación popular y, como había acontecido en septiembre de 2014, perder. De acuerdo con las encuestas previas al referéndum de la UE, si se celebrase una consulta de independencia, el «no» vencería por un 53 por ciento, una vez descartados los indecisos, según un estudio de Panellbase. Sin embargo, después de que Reino Unido certificase la salida de la UE, el apoyo a romper con Londres se elevó a un 59 por ciento, todavía por debajo del umbral que el SNP considera practicable para que la victoria de su apuesta. Factor de peso en 2014 Uno de los factores de peso que había influido sobre los votantes en septiembre de 2014 había sido, precisamente, la continuidad en la UE, después de que todas las instituciones, desde Bruselas hasta Londres, advirtiesen reiteradamente de que el divorcio los pondría a la cola de los aspirantes a los Veintiocho, una posición que implicaría años de negociación antes de entrar de nuevo en el bloque. «Estoy dispuesta a dar todos los pasos posibles y explorar todas las opciones para garantizar lo que la gente en Escocia ha votado, es decir, asegurar nuestra continuidad en la UE y en el mercado único en particular», ha asegurado Sturgeon, quien este fin de semana planteó, incluso, vetar el Brexit para el conjunto de Reino Unido. Los expertos, no obstante, han dudado ya de que Escocia cuente con autoridad para un procedimiento que desencadenaría, además, una crisis constitucional mayor incluso de la que plantea la complicada posición escocesa, puesto que una minoría de la población británica impondría su voluntad sobre la decisión mayoritaria de quienes el pasado jueves certificaron el divorcio con Bruselas.
04-04-2016 | Fuente: abc.es
Mossack Fonseca se desmarca de los presuntos delitos de sus clientes
La firma de abogados panameña Mossack Fonseca negó hoy cualquier vinculación con los delitos que presuntamente han cometido cientos de sus clientes según una filtración a la base de datos del bufete hecha pública este domingo. Ramón Fonseca Mora, socio de la firma, dijo hoy que la compañía tiene 40 años de ejercicio legal y que tras haber creado 240.000 estructuras jurídicas en ese período, no ha enfrentado acusaciones formales ni condenas por ningún delito, porque su labor es legal y no se asocia con la actividad de sus clientes. Según publican hoy varios medios internacionales agrupados en el denominado Consorcio Internacional de Periodistas, entre los clientes del bufete señalados por delitos económicos figuran líderes internacionales como el presidente de Argentina, Mauricio Macri, y asistentes del mandatario ruso, Vladimir Putin. El abogado reconoció que se detectó «un acceso limitado» a las bases de datos de la firma, por medio del cual pudo haberse dado una filtración. Fonseca Mora, ligado al partido de Gobierno en Panamá, aseguró que el «99 %» de sus clientes son intermediarios que revenden los productos de Mossack Fonseca a sus clientes finales, muchos de estos, involucrados en los presuntos delitos revelados por la filtración. «En esta trama han intentado hacer ver que los clientes finales, los actos finales, fueron fraguados por nosotros, lo cual es sumamente injusto, y diría yo, hasta ilegal», sostuvo. Para el abogado, quien es ministro consejero de la Presidencia de Panamá, aunque el mes pasado pidió una licencia por un año, es altamente probable que de las miles de estructuras jurídicas creadas por el bufete, alguna termine en sucesos delictivos. «Si un carro atropella a una persona, la fábrica del carro no es culpable», ejemplificó. Fonseca Mora pidió en marzo una licencia al presidente, Juan Carlos Varela, para defender a la firma de las acusaciones que la ligan a la trama de corrupción en la estatal brasileña Petrobras. El caso de Brasil es solo uno de los tantos que salpica ahora a esta firma. La filtración de sus archivos revela que ha prestado sus servicios a clientes de destinos tan diversos como Reino Unido, España, Rusia, Siria y Nigeria. El presidente argentino, Mauricio Macri, el primer ministro islandés, Sigmundur Davíð Gunnlaugsson, un asistente del presidente ruso Vladimir Putin, y primos del presidente sirio Bashar al-Assad, aparecen en una lista de 140 políticos de 50 países del mundo, vinculados a 21 paraísos fiscales, según la información del citado consorcio de periodistas que recibió la filtración. En una declaración escrita que el bufete suministró a Efe, explica que sus servicios no representan «ninguna vinculación comercial con las sociedades así constituidas», ni implican «una facultad de administración o de captación de fondos de los clientes». «En virtud de lo establecido en las leyes, los agentes registrados no tienen responsabilidad alguna por el actuar comercial de las sociedades que constituyen», sostuvo la compañía. Además, reiteró que las jurisdicciones en las que funciona han dado grandes pasos «por cumplir con protocolos globales para la prevención del abuso de sus sistemas financieros y corporativos» «La mayoría de las jurisdicciones tienen acuerdos formales de intercambio de información fiscal con varios países que son aprobados por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)», indicó.
31-07-2015 | Fuente: elmundo.es
El Gobierno envía a Wert a la OCDE en París, donde se está su mujer
El ex ministro de Educación José Ignacio Wert será el embajador jefe de la Delegación Permanente de España ante la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) tras la aprobación de un real decreto en el Consejo de Ministros que hoy ha presidido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. 
21-11-2013 | Fuente: elmundo.es
Comisiones del 300% en los cursos de formación de UGT
Juan Lanzas obtenía grandes beneficios a través de la organización de actividades académicas de UGT mediante Planificación, Cooperación y Desarrollo (PCD), que llegó a inflar al menos los costes de cuatro cursos. 
30-01-2011 | Fuente: elmundo.es
El PSOE apuesta por reforzar las CCAA con cooperación y desarrollo estatutario
Plantea que cada comunidad fije cada año por ley su techo de gasto y acuerdos de cooperación en educación, sanidad o dependencia. . 
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