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Noticias de contaminacion

16-10-2018 | Fuente: elpais.com
La contaminación del agua origina el 25% de las enfermedades en Gaza
Un estudio estadounidense señala la polución de los acuíferos del enclave palestino como principal causa de mortalidad infantil
15-10-2018 | Fuente: as.com
Los 60 coches con los que siempre podrás circular por Madrid
El nuevo protocolo de contaminación de la capital, más estricto, contempla cinco niveles de restricción, y solo los eléctricos, los híbridos enchufables (PHEV) y los híbridos podrán circular en todos los casos. En el escenario 5, solo los modelos con etiqueta 0 (los eléctricos puros y los PHEV con más de 40 kilómetros de autonomía eléctrica) tendrán libertad de estacionamiento.
15-10-2018 | Fuente: as.com
Nuevo ?Challenge? de los futbolistas: una bolsa de plástico en la boca
Iker Casillas, Iniesta o Villa se suman al reto de National Geographic España en redes sociales para luchar contra la contaminación de los océanos.
07-10-2018 | Fuente: abc.es
Quebec no quiere ser Cataluña
Es prueba de la gran confusión que vive el Partido Quebequés estos días, que en la recepción de su sede en Montreal el único cartel que habla de independencia es una bandera del referéndum del año pasado en Cataluña. Un aire sombrío, casi deprimido, recorre hoy las oficinas de un partido antes mítico, que le devolvió a Quebec, una provincia con casi ocho millones de habitantes, similar a Cataluña, el orgullo por su identidad francesa y convocó no uno sino dos referendos. Pero no se habla aquí ya de independencia, sino de cómo salvar los muebles. La derrota de las elecciones provinciales del lunes ha sido catastrófica, una verdadera tragedia. Han perdido sus escaños 19 diputados de 24, entre ellos el líder del partido, que ha dimitido. Esta misma sede va a quedar vacía pronto, porque la formación, descabezada, ni siquiera podrá pagar el alquiler. Y la gran paradoja es que si de algo ha muerto el soberanismo quebequés, es de éxito. Cuando René Lévesque fundó el partido en 1968, su objetivo era darle a la mayoría francófona el control de la provincia canadiense, hasta entonces económicamente inferior a una élite minoritaria que hablaba inglés. Fue una lucha política y cultural que el Partido Quebequés ganó: en sus 20 años de gobierno aprobó leyes que han hecho del francés la lengua dominante. Pero ha querido el devenir político que el fruto de esas medidas, una generación de jóvenes que pasa del francés al inglés en la misma frase sin percatarse, haya mandado a esta formación al desván de la historia. «El Partido Quebequés fue creado para conseguir la independencia, pero aparte de eso, no proponía nada más». Mathieu Gagné ha votado, a sus 21 años, en unas elecciones provinciales por primera vez. Su principal preocupación es el medio ambiente, que en un país como Canadá es un problema político de primer orden. Y como mucha gente de su generación, ha optado por los populistas de izquierda de Quebec Solidario, un partido que defiende ambiguamente la independencia, pero no como un fin, sino como un vehículo para ofrecer más servicios sociales y combatir el cambio climático. El programa de Quebec Solidario es una utopía que ni siquiera se tendrá que poner a prueba, porque ha quedado tercero. Ha tenido buen resultado, eso sí, en Montreal. Y sobre todo se ha ensañado con el Partido Quebequés. Mínimo histórico Un corto paseo separa la sede de este partido independentista, o lo que queda de él, de Rosemont, un barrio conocido como «La Petite-Patrie» por una célebre novela adaptada a la televisión en los 70. En sus cafés, mercados y escuelas se habla francés. Este era históricamente el granero de votos de los independentistas quebequeses. Y aquí ha dolido la derrota más que en ningún otro sitio, pues aquí ha perdido el líder, Jean-François Lisée, su escaño. En las aulas del Colegio Rosemont, de formación profesional, se ve lo que hoy es Quebec: refugiados sirios, inmigrantes haitianos y alumnos anglófonos conviven con los hijos de la generación que votó por la independencia en dos ocasiones, perdiendo en ambas. «No es que no queramos ser independientes, es que hay cosas más importantes. Me parece prioritario que se baje el coste de la educación y que se controle la contaminación», dice Marjolène Charron, estudiante de tanatopraxia de 18 años. Según calcula Claire Durand, profesora de sociología en la universidad de Montreal y una de las principales autoridades en materia de encuestas en Quebec, un 30% del electorado apoya hoy la independencia, un mínimo histórico. «Ha cambiado el eje del debate político», explica. «Antes era soberanismo frente a federalismo. Hoy es izquierda frente a derecha». El ganador de las elecciones, de hecho, es un partido conservador populista, Coalición Futuro de Quebec, que prometió limitar la inmigración y prohibir el velo islámico y otras muestras religiosas en los colegios públicos. Claire Durand, profesora de Sociología de la Universidad de Montreal - D. Alandete La contradicción de la que es víctima el Partido Quebequés, el espejo en el que se miraron los movimientos separatistas de Cataluña y Escocia, es que al darse cuenta de que la independencia importaba poco a las nuevas generaciones, renunció a tratar de ella en campaña. Lisée, el líder del partido, incluso dijo que sólo se plantearía un nuevo referéndum a partir de 2022. «Cuando podamos ganarlo», dijo. Los votantes se dieron cuenta de que aparte de un nuevo Estado, el partido prometía poco. Era, como otros soberanismos, una amalgama de centro izquierda y centro derecha sin ideas propias ni personalidad clara. Y luego está, claro, el contexto histórico. «Estas elecciones no se pueden considerar de forma aislada», opina el profesor de la universidad de Concordia Harold Simpkins. «Por un lado está el Brexit, que ganó en las urnas y que está siendo una pesadilla, porque el Estado no estaba preparado para ejecutar la salida de la Unión Europea. Y luego está la experiencia de Cataluña, que demuestra que una ruptura con el resto del Estado es, ante todo, traumática. Ambos casos han dañado a la causa independentista de Quebec». Philippe Labrie, votante del Partido Quebequés - D. Alandete Por supuesto, hay quienes siguen votando fielmente al Partido Quebequés, sobre todo a cierta edad. A sus 82 años, Philippe Labrie recuerda las manifestaciones en las que participó y los dos referendos por los que hizo campaña y en los que votó a favor del «sí», en 1980 y 1995. Cree, todavía, que el segundo se lo robaron, pues ganó el «no» por un 50,58% y una diferencia de 54.000 votos. «Aquella noche todo estaba en silencio. No se oía ni un ruido en la ciudad», recuerda. «Ganó el miedo. Canadá asustó a muchos con que nos íbamos a quedar sin pensiones, sin dinero, sin guarderías y sin escuelas». Como muchos de su generación, Labrie se refiere al Gobierno central como Canadá a secas, una entidad extraña, intervencionista y, sobre todo, anglófona. Se queja de que los más jóvenes se han rendido a la cultura estadounidense y la lengua inglesa inconscientemente. «Es la música pop, las películas e internet. No saben lo que nos costó que puedan hablar francés», dice. Sería, a pesar de todo, apresurado escribir el obituario del Partido Quebequés. Ya lo dio por muerto el primer ministro Pierre Trudeau, padre de quien hoy ocupa el cargo, en mayo de 1976. Seis meses después ganó sus primeras elecciones. Lo hizo prometiendo que la independencia solucionaría las desigualdades económicas. Hoy todavía puede ser una solución en busca de un problema.
04-10-2018 | Fuente: elpais.com
La contaminación por dióxido de nitrógeno y partículas aumentó en 2017
España no logra reducir los niveles de dióxido de nitrógeno y partículas pese a los avisos de la Unión Europea
02-10-2018 | Fuente: abc.es
El Pentágono intercepta dos paquetes contaminados con veneno
El Pentágono ha interceptado este martes dos paquetes sospechosos que en apariencia contienen ricina en su interior, según ha revelado un portavoz. Esa sustancia, relativamente fácil de obtener, es una de las toxinas más potentes conocidas, que, si se inhala, puede provocar fiebre, fuertes dolores y náuseas. EE.UU. comenzó a probarla como posible arma química durante la Primera Guerra Mundial. Los paquetes han llegado a la estafeta del Pentágono, que se encuentra fuera del edificio principal donde están las oficinas de los altos funcionarios del Departamento de Defensa norteamericano, en Virginia y a escasos kilómetros de la Casa Blanca y el Capitolio. Al detectar la sustancia sospechosa, los encargados de recibir el correo los han sometido a una serie de pruebas en las que han encontrado los restos de la ricina. En este momento se les está sometiendo a varias pruebas toxicológicas. En 2001, después de los atentados terroristas de Al Qaeda contra Nueva York y Washington, varios congresistas recibieron cartas contaminadas de ántrax, una sustancia altamente venenosa. En aquellos ataques murieron siete personas y 17 resultaron heridas de consideración. Entonces se incrementaron los controles de seguridad sobre cartas y paquetes recibidos por el Gobierno de EE.UU., que somete todo su correo a un escáner y a pruebas de contaminación por agentes venenosos. En al menos dos ocasiones, el expresidente Barack Obama recibió al menos dos cartas que contenían ricina, ambas interceptadas por el Servicio Secreto, encargado de la seguridad en la Casa Blanca.
19-09-2018 | Fuente: elpais.com
La movilidad del futuro también pasa por eliminar furgonetas y camiones
El uso de vehículos eléctricos y bicicletas en el reparto de última milla puede ayudar a combatir la contaminación: la logística aporta el 40% de la polución de las ciudades.
18-09-2018 | Fuente: elpais.com
La movilidad del futuro también pasa por eliminar furgonetas y camiones
El uso de vehículos eléctricos y bicicletas en el reparto de última milla puede ayudar a combatir la contaminación: la logística aporta el 40% de la polución de las ciudades.
16-09-2018 | Fuente: elpais.com
La revolución subterránea de China traerá consigo el metro más largo del mundo
El gigante asiático construye más líneas de metro que la suma del resto de países. Lucha así contra la congestión del tráfico y la contaminación
02-09-2018 | Fuente: abc.es
El gobierno de Maduro desfalca el oro venezolano para financiar su régimen
Cuando Venezuela atraviesa su peor crisis económica y humanitaria, los venezolanos se ven obligados a partir de hoy, por mandato de Nicolás Maduro, a ahorrar en oro comprando lingotes al Banco Central de Venezuela. Esta nueva medida tiene más sombras que luces, cuando se tiene en cuenta que el Gobierno chavista es el mayor cómplice del fraude para desfalcar el oro venezolano, según ha podido conocer ABC. Es prácticamente imposible calcular la cantidad de oro que existe en el Arco Minero de Venezuela. Sin embargo, se infiere que hay más de 8.000 toneladas que representa aproximadamente 243.000 millones de euros, sin contar las reservas de coltán, bauxita, cobre y diamante que también reposan en el lugar. Estos yacimientos abarcan el 12% del territorio venezolano, es decir, son mayor a la superficie de Portugal, y podrían ser el arma que utiliza el régimen para financiarse. Las mafias criminales llamadas «sindicatos» que operan en la región son los responsables de la extracción del metal precioso y la venta en el exterior en países como Dubai por miles de dólares. Maduro muestra el certificado digital del BCV que demostrará la compra del lingote de oro de los venezolanos - EFE «Cada vez llegan más personas a trabajar como mineros en Bolívar (estado al sur del país), es impresionante como han crecido los asentamientos cercanos a Upata y Tumeremo (dos localidades a pie de las minas) a raíz de la explotación ilegal de oro», dice Juan Sebastián dueño de una panadería en Puerto Ordaz, que además asegura que con la crisis económica hay quienes emigran al exterior y otros a Bolívar. A pesar de que no se tienen cifras oficiales, se cree que hay 40.000 personas involucradas en el fraude. Un gobierno paralelo En Venezuela, la ley reserva al Estado las actividades de exploración y explotación del oro y demás minerales, por lo que cualquier actividad de minería sin el consentimiento del Gobierno es ilegal. Pese a la existencia de la norma, los «sindicatos» -con la total connivencia del régimen chavista- están al mando de la zona y han instalado una especie de gobierno paralelo con sus propias reglas. Miguel Martínez, nombre ficticio para proteger su identidad, es un intermediario en la larga cadena de mando de este negocio ilegal. «Los jefes tienen laboratorios donde se analiza el oro por la ley (su pureza), lo funden en hornos y hacen lingotes de medio kilo o un kilo. Después se lo llevan en avionetas privadas hasta Aruba donde lo certifican y lo venden en el exterior por miles de dólares», relata a este diario. El oro más puro se rige por la ley 999, es decir que tiene 99,9% de pureza. Según el intermediario, el oro de mina varía entre la ley 990 o 984 ya que tiene otros minerales. También explica que para analizarlo cuentan con unas pistolas portátiles adquiridas en Estados Unidos que identifican las impurezas y otras aleaciones preciosas. Cada pistola de estas tiene un valor aproximado de 25.000 dólares, en un país donde el sueldo mínimo de sus ciudadanos acaba de aumentar de 1,5 a 30 dólares. Martínez asegura que la «movida» es para Dubai porque es donde mejor pagan el oro venezolano disfrazado como arubano. «Producir un lingote puede costar alrededor de 20.000 dólares y se venden por 30.000 al mejor postor», explica. La ley venezolana dice que el Gobierno tiene una participación no menor del 55% en las actividades mineras mixtas, pero Martínez apunta que para dejarlos trabajar les piden hasta el 70% de lo que extraen. Los «sindicatos» y funcionarios del Gobierno venezolano han corrompido a los indígenas (alrededor de 16 etnias conviven en el territorio) para descubrir nuevas «bullas», en el argot minero una veta de oro. El negocio se está extendiendo y todos quieren obtener beneficios, por lo que los conflictos han aumentado en la zona entre bandas armadas, militares venezolanos y el grupo guerrillero colombiano ELN. «La cúpula militar y el Gobierno están comprometidos con la acción extractivista del oro. Las FARC y el ELN custodian las minas con el aval del régimen», asegura Américo de Grazia, diputado de la Asamblea Nacional por el estado Bolívar, que califica como «explotación de sangre» a la actividad minera porque detrás de ese oro hay decenas de masacres. Soldados venezolanos custodían las minas de oro - EFE La primera que se conoció fue en 2006 en Alto Paragua en Bolívar y desde ahí no han parado. La última hace diez días que dejó seis indígenas muertos y más de 10 desaparecidos en la ciudad de Manipa en el mismo estado. Pero, la que estremeció al país fue la «masacre de Tumeremo» en 2016 cuando al menos 17 mineros fueron asesinados y no se ofreció información oficial al respecto. Después del suceso, Maduro decretó el Arco Minero como «zona militar especial» y movilizó a más de mil militares de la Fuerza Armada Nacional para restablecer el orden. Ahora forman parte del negocio de la corrupción y cobran «la vacuna» (pago ilícito) para que los mineros puedan realizar con completa normalidad sus operaciones. Grama, la nueva moneda Los expertos han alertado del ecocidio que ha suscitado la explotación imprudente del metal sin un estudio de impacto ambiental. También han reportado la contaminación de los ríos y la deforestación en una región que concentra la mayor cantidad de parques nacionales protegidos. Nada de eso importa. Diariamente armados con picos, palas y cinceles, hombres y mujeres desbordan los camiones hacia las minas en un trabajo que es duro y peligroso. Pero el alza en el precio del oro hace que valga la pena tanto sacrificio. «El oro ya se convirtió en la moneda oficial de Bolívar, la llaman grama por gramo, si quieres comprar un pollo son 5 gramas», comenta Américo de Grazia. Según el diputado, las personas andan con las pistolas portátiles en el bolsillo para verificar si es oro o candado molido. «No hay engaños», sentenció. Pasos para vender el oro ilegalmente 1. Extracción del oro. Hay alrededor de 40.000 personas trabajando en el Arco Minero de forma ilegal. Los «sindicatos» se quedan solo con el 30% y el resto es para el Gobierno venezolano. 2. Fundirlo para hacer lingotes en laboratorios especializados que analizan la pureza del oro y luego lo convierten en barras de medio kilo o un kilo. 3. Exportarlo a Aruba por la cercanía con Venezuela, en avionetas privadas con la connivencia del Gobierno para certificarlo. 4. Certificarlo en el exterior para poder venderlo, ya que el oro venezolano es propiedad del Estado y no se puede comercializar sino es por medio del Banco Central de Venezuela.
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