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Noticias de conflictos

18-06-2020 | Fuente: abc.es
La paradoja de Fukuyama
Francis Fukuyama saltó al estrellato intelectual en 1992, en mitad de la vasta disrupción generada por el final de la Guerra Fría, con la publicación de «El fin de la Historia y el último hombre». En ese libro, tan comentado como mal leído, el politólogo americano planteaba el inevitable triunfo de la democracia liberal occidental como única opción posible para una sociedad moderna. Sin razón de ser para más luchas de clase, procesos revolucionarios o incluso conflictos armados. El paso del tiempo (agravado por Putin, Xi Jinping y toda esa envalentonada ralea de sátrapas y populistas) no ha sido precisamente amable con ese sofisticado libro. Sin importar que su autor, al que tuve el privilegio de entrevistar en Washington, insistiera en graves amenazas como el nacionalismo o el fanatismo religioso para alcanzar ese «punto final de la evolución ideológica de la humanidad». En estos días, también de enorme disrupción, Fukuyama vuelve a la carga en el último número de la revista Foreign Affairs explorando el orden político y la pandemia de coronavirus. La paradoja que le sirve como punto de partida es que no existe una correlación entre el tipo de régimen político (democracia o régimen autoritario) y el éxito-o-fracaso a la hora de gestionar el Covid-19. A su juicio, los tres factores decisivos a la hora de proteger a ciudadanos y economías de los brutales efectos de la pandemia han sido: capacidad y competencia estatal, confianza social en el gobierno y efectivo liderazgo político. Por el contrario, la disfuncionalidad estatal, la polarización política y el liderazgo de reality show aseguran los peores resultados posibles. Por eso, China gana y EE.UU. pierde, junto a las formas más extremas del neoliberalismo. Fukuyama considera que la subsecuente crisis económica va a ser larga y muy dura, salvo para gigantes tecnológicos llamados a beneficiarse de la proliferación de interacciones digitales. Como Kissinger, también cree que las consecuencias políticas pueden ser todavía más significativas que las económicas. Fukuyama tiene claro que hay que pagar un altísimo precio político. Su única duda es quién lo pagará.
17-06-2020 | Fuente: abc.es
Valls cree que la lucha de clases está «desapareciendo» sustituida por la guerra entre «razas»
Manuel Valls, concejal en el ayuntamiento de Barcelona, ex primer ministro francés, estima que «la lucha de clases está desapareciendo en beneficio de la guerra entre razas». Analizando las recientes manifestaciones francesas e internacionales, para denunciar el «racismo» y las «violencias policiales», Valls ha declarado al semanario «Valeurs Actuales» (a la derecha de la derecha tradicional): «La lucha de clases está ?desapareciendo? en beneficio de la guerra entre ?razas?. Se trata de una guerra terrible, existencialista, en función del color de la piel. Coincide con los conflictos con el islam político, con el que también está en posible ?competencia?. Se trata de un coctel explosivo». Valls distingue entre el movimiento anti racista norteamericano y las manifestaciones anti racistas francesas, donde percibe «lazos» entre «los movimientos indigenistas y una parte de la izquierda, el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), una parte de La Francia Insumisa (LFI), el PC y una minoría del Partido Socialista». Valls fue aspirante a la candidatura socialista a la presidencia de la República, en las presidenciales del 2017. Fracasada aquella aventura, Valls decidió instalarse en Barcelona, sin alejarse definitivamente del paisaje político francés. El concepto de «guerra de razas» ha caído como una bomba fétida entre sus antiguos amigos socialistas. Olivier Faure, primer secretario del PS, ha respondido de este modo: «La tesis de la guerra de razas es defendida tradicionalmente por la extrema derecha». Valls ha contraatacado poniendo razas entre comillas, «razas». Sutileza verbal que quizá no haya convencido definitivamente a todos sus lectores. Valls dice «diferenciar» entre los «organizadores» de algunas manifestaciones francesas y los manifestantes que protestan «de buena fe, en el marco de un movimiento planetario más bien sano».
16-06-2020 | Fuente: abc.es
Violentos enfrentamientos mafiosos y multiculturales en Dijon
Ha estallado un nuevo frente de crisis en el «archipiélago multicultural» francés: enfrentamientos violentos entre bandas de inmigrantes argelinos y chechenos, en los guetos suburbanos de Dijon (150.000 habitantes), una ciudad de provincias, «espejo» de otros 750 guetos repartidos en toda Francia. Entre la noche del viernes y la madrugada del lunes, bandas de «inmigrantes» llegados de Chechenia, en condiciones mal conocidas, residentes en Francia, Bélgica y Alemania, sostuvieron sucesivas batallas campales con hijos de inmigrantes magrebíes (argelinos, en su mayoría), como consecuencia de enfrentamientos mafiosos, relacionados con el «control de territorios» donde distintas bandas de distinto origen étnico se disputan «zonas de influencia». Se trata de enfrentamientos «clásicos» en el norte de Marsella, la periferia de Lyon y varias ciudades de provincias. Sociólogos y estudiosos de las crisis suburbanas francesas estiman que hay en toda Francia unos 750 guetos suburbanos donde los conflictos multiculturales son un «cáncer» social muy profundo. En el caso de los enfrentamientos de Dijon de las últimas cien horas, la policía ha sido incapaz de «explicar» el origen concreto de los conflictos, que desbordaron muy pronto a los servicios de seguridad locales. Ante la impotencia local, François Rebsamen, antiguo ministro de Trabajo, socialista, reciclado mal que bien en la vida municipal, pidió socorro al ministerio del Interior, que se apresuró a enviar a más de un centenar de gendarmes móviles y anti disturbios, que terminaron «pacificando» los barrios saqueados por las bandas chechenas y argelinas. Según el fiscal de Dijon, los conflictos habrían estallado por motivos «racistas» y «comunitaristas», con un trasfondo de tráficos mafiosos. No es un secreto que las bandas chechenas son una de las grandes filiales de la venta mafiosa de armas de guerra, no solo en Francia. Y muchas bandas magrebíes tienen mercados propios relacionados con el tráfico de drogas. Según los primeros balances oficiosos, habría seis heridos de gravedad relativa y un largo rosario de coches quemados, comercios saqueados, víctimas de los enfrentamientos entre las bandas de «auto defensa» (¿?) magrebíes y los comandos chechenos llegados de otras ciudades francesas, belgas y alemanas. Christophe Castaner, ministro del Interior contestado por las fuerzas del orden, dice esperar que los anti disturbios trasladados a Dijon permitan la restauración «inmediata» del orden. Veremos.
11-06-2020 | Fuente: abc.es
Las consecuencias del Covid-19 provocarán un ««importante» retroceso de la paz en el mundo
No son buenos tiempos para la paz mundial, y parece que en un futuro próximo esta tendencia no va a mejorar. En 2020 el nivel de paz mundial se deterioró por novena vez en doce años. Así lo certifica el informe anual del Índice de Paz Global (IPG) que elabora el Institute for Economics & Peace (IEP) desde 2007 y que fue hecho público ayer. «Hubo una ligera disminución en la paz de manera global, con un deterioro en 80 países [de un total de 163 países], y la calificación promedio de los países se deterioró en un 0,34 por ciento», explica a ABC S erge Stroobants, director de Europa y MENA (Norte de África y Oriente Próximo) del Instituto. «El principal impulsor de este deterioro fue una caída en el indicador de Seguridad y Protección, así como un deterioro menor en el indicador de conflictos continuos». También han contribuido a este empeoramiento, según Stroobants, «que el nivel de terror político, la intensidad del conflicto interno y los indicadores de refugiados y desplazados internos tuvieron el mayor deterioro». El IEP, un centro de investigación internacional e independiente, presenta cada año un análisis acerca de la paz, su valor económico, tendencias y cómo desarrollar sociedades pacíficas. El informe cubre el 99,7% de la población mundial, y utiliza 23 indicadores que se agrupan en tres dominios principales: Conflictos continuos, Seguridad y Militarización. Un año marcado por las protestas Según el último informe, y aunque sus niveles de paz han empeorado, Europa sigue siendo la región más pacífica. Lidera el ránking como ya es habitual Islandia, seguida por Nueva Zelanda, Portugal, Austria y Dinamarca. Según el informe, 16 países europeos han mejorado su puntuación -entre ellos se encuentra España, que sube del puesto 39 al 38- respecto a 2019. Su empeoramiento se debe, sin embargo, al incremento de las protestas internas, como ha sido el caso, por distintos motivos, de Polonia, Hungría, Rumania y Francia. «El aumento de los disturbios civiles está surgiendo como un factor de riesgo futuro clave, con disturbios, huelgas generales y manifestaciones antigubernamentales aumentando sustancialmente desde 2011», señala el documento. Si bien las protestas en Europa no fueron de carácter violento, no sucedió lo mismo en otros puntos del planeta, como Hong Kong y Chile. Es precisamente la región de Latinoamérica la que sufre el mayor empeoramiento en los índices de paz del mundo, debido a un incremento de las muertes en conflictos internos así como un empeoramiento de los índices de terror político, a lo que hay que añadir el aumento de los desplazamientos de refugiados. «A medida que los conflictos a largo plazo han disminuido, los conflictos internos en algunos países, especialmente en América Latina, se han incrementado con el aumento de las protestas, lo que lleva a una mayor represión por parte de los gobiernos -señala Stroobants-. Aunque los conflictos en el Medio Oriente han comenzado a disminuir, estamos viendo mayores tensiones políticas e inestabilidad en otras partes», reconoce. Según el informe, el número de manifestaciones violentas aumentó en un 282% de 2011 a 2019 (en este último año al menos 60 países sufrieron una protesta violenta). «En América del Sur, en particular, hemos visto manifestaciones notables y disturbios civiles en Chile y Venezuela en los últimos años». Este empeoramiento queda reflejado en que tres de los cinco países que bajan más puestos en el IPG pertenecen precisamente a esta región, como es el caso de Nicaragua, que tras la gran caída del año pasado debida a las protestas de abril de 2018, vuelve a descender 15 puestos, situándose en el número 135, de un total de 163 países; le sigue Venezuela, que baja al puesto 149; y Chile, que sufre la caída más notable, al descender 17 puestos, lo que le sigue situando, sin embargo, en el primer tercio de la tabla al ocupar el puesto número 45. Cinco millones de venezolanos han dejado su país en los últimos años - ACNUR El mayor deterioro de todos lo sufre el país africano Benin, que desciende 35 puestos (baja al número 106) debido a la inestabilidad política y las protestas. Este dato confirma la realidad de lo que sucede en el norte de ese continente que junto a Oriente Próximo son las regiones menos pacíficas por sexto año consecutivo. Afganistán sigue en el último lugar de la tabla, una posición que ha ocupado durante dos años, seguido de Siria, Irak y Sudán del Sur. Solo dos regiones del planeta mejorarían su índice de paz: América del Norte y Rusia y Euroasia. A esta precisamente pertenecen países como Azerbayán y Armenia, que son los que más ascienden en la tabla, doce y quince puestos, respectivamente, pese a encontrarse muy por debajo de la media (120 y 99, respectivamente). Militarización Uno de los indicadores de paz mundial que mejoraron en este último año, según el IPG, fue el de militarización que lo hace en un 4,4% desde 2008. Sin embargo, empeora en lo referente al gasto militar, al incrementarse por primera vez en cinco años. «Aunque el gasto militar en efecto aumentó ligeramente, disminuyeron tanto las importaciones como las exportaciones de armas, y mejoró el apoyo a la financiación de mantenimiento de la paz de la ONU -argumenta optimista Stroobants-. Esta es la continuación de una tendencia a más largo plazo, que ha visto caer tanto la tasa de las fuerzas armadas como el gasto militar casi de manera continuada durante la última década». En el ránking de militarización, el país con menor inversión militar vuelve a ser Islandia, que ocupa el primer puesto, mientras que Israel repite en el número 163, seguido de Rusia, Corea del Norte y Estados Unidos. Terrorismo y homicidios Otros indicadores que mejoran en el Índice de Paz Gloal de este año son los relativos a terrorismo y homicidios en el mundo. Segun el último informe, la cifra de muertos por terrorismo también sigue disminuyendo, situándose en 15.952, muy lejos de las 33.555 que fueron contabilizados hace cinco años. Lo mismo sucede con la tasa de homicidios, un indicador que mejora en 57 países, mientras que empeora en 42. En El Salvador, el país con mayor número de homicidios por cada 100.000 personas, la tasa de homicidios disminuyó en un 25%. Impacto económico de la violencia Por segundo año consecutivo, el impacto económico de la violencia se reduce, situándose el coste en 14.500 billones de dólares, es decir, el 10,6% del PIB mundial. Esa cifra supone un descenso del 0,2% respecto al año anterior, esto es, 29.000 millones de dólares. Esta reducción es consecuencia del descenso de muertes causadas por conflictos armados (que cayeron un 29%), especialmente en las regiones de Oriente Próximo y del Norte de África. También contribuye a esta caída, la reducción del impacto económico del terrorismo, que cayó un 48% entre 2018 y 2019. Las consecuencias del Covid-19 y cómo afrontarlas Junto al informe sobre el Índice de Paz Global, el IEP ha realizado una proyección de cómo va a afectar la crisis del coronavirus a la paz mundial. El resultado no es nada optimista y puede suponer un grave retroceso. Según el IEP, el Covid-19 está impactando de forma negativa en todo el mundo, «con las naciones estando cada vez más polarizadas en su capacidad de mantener la paz y la seguridad. Esto revela el potencial del virus para anular años de desarrollo socio-económico, exacerbar las crisis humanitarias y agravar e instar a conflictos y malestar».   El IEP identifica el impacto económico de los confinamientos como una amenaza importante para la paz, derivado de la gran pérdida de empleos. Las reducciones de la ayuda interna se espera que contraigan las economías de la OCDE, desestabilizando a los países frágiles y afectados por los conflictos. Los gobiernos más estables no serán tampoco ajenos a las presiones a la hora de dar una respuesta adecuada a las carencias y problemas provocados por la crisis del Covid-19. «El aumento de la inestabilidad política se espera que se produzca en Europa, con previsión de aumento de los levantamientos y huelgas generales», indica el documento. A esto se suma las ya existentes tensiones entre Estados Unidos y China, y la fricción dentro de las organizaciones multilaterales, como la Organización Mundial de la Salud y el Consejo de Seguridad de la ONU. Para Stroobants, la pandemia «definitivamente» tiene el potencial de ser un factor importante a la hora de deteriorar el índice de paz mundial. «Aunque hubo una caída inicial en los disturbios civiles durante las primeras etapas de la pandemia, hemos visto un aumento de las manifestaciones violentas en las últimas semanas, especialmente en los Estados Unidos. A medida que las ramificaciones económicas de la pandemia y los confinamientos posteriores se manifiesten por completo en los próximos meses, la probabilidad de nuevos disturbios civiles solo aumentará». En cuánto a qué países están más preparados para afrontar la consecuencias de la crisis del Covid-19, el director de Europa y MENA del IEP opina que aquellos que tienen «economías fuertes, bajos niveles de endeudamiento y una menor dependencia de las importaciones y exportaciones» serán los que estén mejor situados «para regresar más rápido a los niveles de crecimiento económico previos a la pandemia, aunque esto no garantiza la recuperación económica. También se necesitarán altos niveles de Paz positiva (las actitudes, instituciones y estructuras que crean y mantienen sociedades pacíficas)», explica. Y considera que «la resiliencia» es un factor clave que permitirá a las sociedades «hacer los sacrificios necesarios para volver a la normalidad». Finalmente, le preguntamos sobre las capacidades de España para gestionar la etapa post-pandemia: «Hay tres dimensiones en las que se analiza un país en términos de su capacidad para recuperarse de los cierres de emergencia. Son el económico, el control soberano y la resiliencia social. Cuando los tres se agrupan, España se encuentra a la mitad de los 42 países analizados. Sin embargo, es baja en la dimensión económica», concluye. Cambio climático Las presiones medioambientales continúan afectado negativamente a la paz. El Registro de Amenazas Ecológicas de IEP indica que el 27% de los países afrontarán presiones catastróficas en el agua y el 22%, presiones catastróficas en los alimentos para 2050.   El informe también indica que hubo unos 2.260 millones de personas viviendo en zonas con alta o muy alta exposición a los peligros climáticos en 2019, con 1.240 millones de estas personas ya viviendo en países con bajos niveles de paz. Para 2050 el cambio climático generará hasta 143 millones de migrantes globalmente, especialmente en el África subsahariana (86 millones), Sur de Asia (40 millones) y Latinoamérica (17 millones).
07-06-2020 | Fuente: abc.es
La Casa Blanca atribuye la violencia en protestas a un boicot del chavismo
La Casa Blanca está convencida de que, como hizo el año pasado en Chile, Ecuador y Colombia, el régimen de Venezuela y grupos de agitación política afines en toda Iberoamérica intentan aprovechar las protestas en contra del racismo para provocar estallidos de disturbios y violencia, tratando de crear caos en las protestas que se han propagado en todo el país y que son hasta la fecha en su gran mayoría pacíficas. Según dijo el sábado a ABC un alto funcionario del Gobierno estadounidense: «Estamos al corriente de intentos de individuos con lazos con los adversarios de Estados Unidos, incluido el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro en Venezuela, de instigar conflictos, ayudar a incitar la violencia y dividir a los estadounidenses.. Ver Más
07-06-2020 | Fuente: abc.es
La Casa Blanca atribuye algunos episodios de violencia en protestas a un boicot del chavismo
La Casa Blanca está convencida de que, como hizo el año pasado en Chile, Ecuador y Colombia, el régimen de Venezuela y grupos de agitación política afines en toda Iberoamérica intentan aprovechar las protestas en contra del racismo para provocar estallidos de disturbios y violencia, tratando de crear caos en las protestas que se han propagado en todo el país y que son hasta la fecha en su gran mayoría pacíficas. Según dijo el sábado a ABC un alto funcionario del Gobierno estadounidense: «Estamos al corriente de intentos de individuos con lazos con los adversarios de Estados Unidos, incluido el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro en Venezuela, de instigar conflictos, ayudar a incitar la violencia y dividir a los estadounidenses.. Ver Más
06-06-2020 | Fuente: abc.es
Perros viciosos y armas abominables
Ante la oleada de protestas contra el racismo y la brutalidad policial, Donald Trump responde con su registro favorito, la división y el choque. Su objetivo es vencer contra viento y marea en las elecciones de noviembre y su única preocupación son las encuestas adversas. Un terremoto de protestas inunda las calles a diario en medio de la pandemia. El presidente no puede vender a sus seguidores la buena marcha de la economía y cree que ha dado con un filón. Ley y orden, repite una y otra vez desde las redes sociales, pide mano dura a los gobernadores y tilda de mentiras casi todas las noticias. A los manifestantes que se acerquen a la Casa Blanca, afirma, les esperan perros viciosos y armas abominables. Solo sale de su encierro para hacerse fotos ante iglesias. La más bochornosa, ante la catedral de St. John, una vez le habían despejado el parque de Lafayettte con gases lacrimógenos para no tener que escuchar voces incómodas. Hasta la cúpula actual del Pentágono y su antiguo Secretario de Defensa, Jim Mattis, consideran equivocada su reacción de amenazar a los ciudadanos críticos con desplegar el Éjército contra ellos, un desprecio más de la Constitución y los derechos fundamentales en el haber del neoyorkino. Los conflictos raciales existen en Estados Unidos desde antes de su fundación. La minoría afroamericana es más pobre, con menos acceso a la educación, pasa más tiempo en la cárcel y sufre más que el resto de la población por distintas enfermedades, violencia y drogas. Sin embargo, el cambio incremental hacia la integración y la mejora de sus condiciones de vida no se ha detenido a pesar de Donald Trump, un presidente que alienta el racismo y el odio. Miles de iniciativas sociales, políticas, universitarias, ayudan a diario a cambiar las cosas. Los activistas más radicalizados no se creen la idea de integración y de convivencia pacífica y hacen una enmienda a la totalidad al sistema. Si consiguen convertir la protesta en caos y violencia, estarán ayudando a Trump a pasar cuatro años más tuiteando desde su búnker.
25-05-2020 | Fuente: abc.es
José Toro Hardy, exdirector de Pdvsa: «Los buques iraníes podrían traer piezas para reparar las refinerías»
Venezuela lleva varios años dependiendo de la importación de gasolina pues no tiene capacidad para abastecer su mercado interno. En el pasado quedó aquella empresa Petróleos de Venezuela (Pdvsa) que producía 3.5 millones de barriles diarios a la que hoy produce un poco más de 600.000, de acuerdo con fuentes secundarias de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en su informe mensual. José Toro Hardy (Caracas, 1942), economista y director de Pdvsa durante el período 1996-1999, explica a ABC cuál es el estado de las refinerías venezolanas, por qué no hay gasolina en el país petrolero y por qué Nicolás Maduro depende ahora de esos cinco cargueros iraníes que navegan por aguas internacionales -dos de ellos ya se encuentran en aguas venezolanas- para palear la escasez de combustible que tiene a todo el parque automotor del país paralizado. ¿Cuál es el estado de las refinerías de Venezuela? Todas las refinerías de Venezuela están paralizadas. Desde el año 2002-2003 cuando el expresidente Hugo Chávez despidió a más de 20.000 trabajadores de Pdvsa, la empresa nunca pudo recuperarse. Progresivamente, a lo largo de estos 20 años, las refinerías se han ido deteriorando sin que se les hiciera el mantenimiento. Hoy en día están todas paralizadas, por lo tanto dependemos de la importación de gasolina. En buena medida, quienes venían comprando gasolina a su vez la importaban para el consumo interno era la rusa Rosneft, pero se fueron del país y nadie la ha reemplazado. Y además, con motivo de las sanciones nadie ha querido traer gasolina a Venezuela. No hay gasolina en el país y las colas en las estaciones de servicios son de días. Esta situación ya existía en el resto del país hace bastante tiempo, pero ahora llegó a Caracas. ¿Hasta que año Venezuela pudo producir óptimamente gasolina? Las refinerías estuvieron funcionando bien hasta el 2012, ese año se produjo un incendio en la planta de Amuay (ubicada en el Complejo Refinador de Paraguaná, en el estado Falcón) y la refinería no volvió a trabajar adecuadamente. Cardón (también en el Complejo Refinador de Paraguaná) lleva 2 años paralizadas, la de Puerto la Cruz, en el estado Anzoátegui, lleva 3 años y así fueron parándose una a una. ¿Pero, por qué se acentuó la escasez de gasolina en el mes de mayo? El punto de inflexión es el retiro de Rosneft de Venezuela. La mayor parte de la gasolina la traía Rosneft. Pero básicamente es la caída de los precios del petróleo lo que hace que Rosneft se vaya. Rusia es un país absolutamente dependientes del petróleo, es su principal sector de la economía. Cuando los precios del petróleo se vienen abajo, Rosneft pierde interés en Venezuela y por lo visto toma la decisión de concentrarse en la producción doméstica de petróleo porque su economía está muy afectada con la caída de los precios y con la caída del consumo derivada de la pandemia. Bajo estas circunstancia se hacen las negociaciones para que Irán traiga cinco tanqueros al país. ¿Y por qué otras empresas no han enviado gasolina a Venezuela? Problamente por las sanciones. Se fue Rosneft, la empresa mexicana se desinteresa por el petróleo venezolano al caer los precios y las refinerías venezolanas están paralizadas por falta de mantenimiento, eso te explica por qué no hay gasolina en el país. Y es el momento en el que el Gobierno de Maduro llega a un acuerdo para importar gasolina desde Irán a cambio de nueve toneladas de oro. ¿Mientras Rosneft tuvo actividad en Venezuela intentó recuperar alguna de las refinerías del país? Rosneft tenía participación en algunas empresas mixtas, pero no vinculadas con la refinación sino con la producción. A su vez , venía comprando el 60% de todo el petróleo que exportaba Venezuela. Se dice que ellos estuvieron revisando las refinerías para ver si llegaban a un acuerdo en el cual podrían reactivarlas, pero por lo visto encontraron que la inversión que había que hacer era muy alta y decidieron no llevarla acabo. Se dice que Irán no solo trae gasolina, sino piezas, repuestos y catalizadores para reactivar la refinería del Cardón. Esa refinería es de una tecnología elevadísima originalmente contruída por los ingleses, pero a mediados de los 50 se hizo una inversión de 5.000 millones de dólares en ella para adecuarla a nuevas tecnologías de origen americano. La refinería fue modificada como un traje a la medida a las características del crudo venezolano y es una tecnología muy compleja. ¿Cree que Irán pueda arreglar las refinerías? Aunque los iraníes pudiesen poner las refinerías en funcionamiento, estas no pudieran producir gasolina ya que el petróleo venezolano es muy pesado con mucho azufre y residuos metálicos que requiere de altísimas tecnologías para transformarla en gasolina. Y para elevar el octanaje a 91 o 95, que son los que consumen los vehículos en Venezuela, hay que agregar una cantidad de productos que antes producían nuestras refinerías y que ahora hay que importarlos. Por eso los alquilatos que traen dos de los tanqueros. ¿Cuántos días abastecen esos cinco buques iraníes? Lo que ellos traen son cinco tanqueros que en total cargan 1.400.000 barriles de gasolina, eso equivale al consumo de 16 días de la Venezuela actual deprimida. Pero el gran problema es la situación geopolítica en la que queda envuelta Venezuela. Nuestro país nunca ha tenido contacto con el Medio Oriente, excepción hecha con la OPEP, y la posición que históricamente habíamos mantenido era ser neutral ante los conflictos de la región, pero por primera vez estamos tomando partido por Irán, que está sancionada por EE.UU., al igual que Venezuela. El primer buque entró ayer a aguas venezolanas sin ser interceptado por EE.UU. ¿Por qué cree que no intervino? Yo creo que la posición de EE.UU. es dejar pasar algunos buques porque por razones humanitarias el país necesita la gasolina, pero yo no estoy seguro de si eso va a ocurrir con los restantes. Sin embargo, lo que enrarece la situación con las recientes declaraciones que hizo Iván Simonovis desde Washington al asegurar que Irán quiere establecer en la península de Paraguaná, en el Estado Falcón, un centro de espionaje para controlar las comunicaciones en el Caribe. Yo no creo que Estados Unidos vaya a permitir eso.
23-05-2020 | Fuente: as.com
ProLiga pide a Federación y AFE estar presente en las reuniones de la Comisón Mixta
La patronal de clubes no profesionales pide su participación ante los posibles conflictos en los contratos de los futbolistas que terminan el 30 de junio.