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Noticias de conflictos

28-07-2020 | Fuente: abc.es
Italia prorroga el estado de emergencia por el coronavirus hasta octubre
«El virus sigue circulando. La prórroga del estado de emergencia hasta octubre es inevitable. Sería incongruente suspender abruptamente la efectividad de las medidas adoptadas». Así ha comunicado el primer ministro, Giuseppe Conte, en un discurso en el Senado, la necesidad de mantener el estado de emergencia, que se decretó el 31 de enero por un periodo de seis meses. Concluye, por tanto, el 31 de julio, pero se prorroga en principio durante otros dos meses y medio, hasta el 15 de octubre. Hace días, el primer ministro Conte sugirió la idea de mantener la prórroga hasta el final de año, pero, ante las fuertes críticas de la oposición, el gobierno ha optado por reducir el periodo del estado de emergencia. Incluso algunos constitucionalistas han sido muy críticos. Es el caso del profesor Sabino Casesse, juez emérito del Tribunal Constitucional, quien ha considerado la medida como «inoportuna» e incluso «ilegítima», porque actualmente no se dan las condiciones de emergencia en el país. El profesor Casesse se muestra contrario a que con el estado de emergencia se concentren demasiados poderes en el primer ministro. Ante este tipo de objeciones, Giuseppe Conte ha replicado: «La prórroga extensión es una facultad expresamente prevista por la ley y se puede activar cuando sea necesario, incluso después de algún tiempo del evento. Esta necesidad ocurre casi siempre. Esto se demuestra por varios precedentes». Razones Varias son las razones que han inclinado al gobierno a adoptar esta polémica decisión. En Italia, se teme que los próximos meses puedan ser calientes, con aumento de conflictos sociales por la crisis económica, sin descartar una segunda ola del coronavirus. Además, media docena de regiones tendrán elecciones el 20 de septiembre, lo que agitará notablemente la política italiana. De ahí que Conte prefiera tener las manos libres para adoptar medidas urgentes mediante decretos ley. «El estado de emergencia es aún necesario ?ha destacado Conte-, constituye el requisito previo para la activación de una serie de poderes y facultades necesarios para hacer frente a situaciones de emergencia de manera efectiva y rápida». De hecho, la emergencia del coronavirus, «todavía hoy, aunque de forma contenida y circunscrita territorialmente, aún no ha agotado sus efectos», según ha reconocido Conte. El primer ministro ha justificado también su decisión por la necesidad de mantener alta la vigilancia, teniendo en cuenta lo que ocurre en países vecinos: «La situación internacional sigue siendo preocupante y lo que sucede en las naciones cercanas a nosotros requiere una cuidadosa vigilancia». Salvini, crítico Matteo Salvini ha sido especialmente crítico con la decisión del gobierno. El líder de la Liga considera inútil prorrogar el estado de emergencia. Así se lo ha expresado al jefe del Estado, Sergio Mattarella, en una conversación telefónica. Salvini le confesó su «gran desconcierto y preocupación por la medida del gobierno, en ausencia de justificaciones sanitarias y legales». En cambio, el líder del Partido Democrático, Nicola Zingaretti, ha compartido claramente la prórroga: «No es cuestión de alarmismo o dramatizar, pero el virus circula y debemos usar todas las herramientas para contenerlo y detenerlo». De momento, en Italia la circulación del virus continúa. Este martes hubo 212 nuevos contagios, frente a los 170 del lunes. También se incrementó el número de fallecidos: 11 muertos en las últimas veinticuatro horas. A pesar de que las cifras indican que el virus no ha desaparecido, existe una corriente de opinión de los llamados «negacionistas» , que se plasmó el lunes en un convenio en un aula del Senado, bajo el título «Covid-19 en Italia, entre información, ciencia y derechos». Protagonista destacado fue el líder de la Liga, Matteo Salvini, quien confesó a propósito de la mascarilla: «No la tengo y no la uso». Han salido al paso de esta campaña negacionista diversos expertos, entre ellos el profesor Massimo Galli, director de enfermedades infecciosas del hospital Sacco de Milán: «El mensaje de Salvini es inadecuado y peligroso. Las opiniones expresadas en ese convenio no tienen base científica».
28-07-2020 | Fuente: abc.es
González Laya, de gira en Grecia en plena crisis diplomática con Reino Unido
La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, llega este martes a Atenas, la segunda ciudad que forma parte de la «mini» gira que la llevó ayer a Ankara, en plena crisis diplomática con Reino Unido por las restricciones, especialmente la cuarentena de 14 días, para los viajeros que procedan de España anunciada por el Gobierno británico este fin de semana. La titular de Exteriores ha emprendido este viaje para «estrechar las relaciones bilaterales con ambos países y compartir reflexiones sobre la situación del Mediterráneo», después de que la semana pasada aumentara la tensión entre Ankara y Atenas por el anuncio turco de querer realizar nuevas exploraciones de gas natural en aguas situadas al sureste de la isla griega de Rodas, una región que Turquía y Grecia consideran parte de su zona económica exclusiva. Turquía no es un país cualquiera para la diplomacia del Gobierno de Sánchez. España aspira a tener un papel mediador en los conflictos que tienen como protagonistas a Turquía, Grecia y Chipre, en primer plano, pero que se extienden a Libia con países como Egipto, Francia o Emiratos Árabes Unidos involucrados en los últimos meses. González Laya tiene previsto sostener una reunión con su homólogo Nikos Dendias, y luego será recibida por el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis y la presidenta griega, Katerina Sakellaropoulou. Ayer lunes, la ministra española intentó rebajar las tensiones diplomáticas entre ambos gobiernos y anunció que Turquía está dispuesta a «pausar» durante un mes las exploraciones de gas natural en el Mediterráneo oriental para facilitar un entendimiento con Grecia. Choques sobre Santa Sofía Durante su visita en Turquía, la ministra de Asuntos Exteriores se manifestó sobre el cambio de estatus de la Gran Mezquita de Santa Sofía, lo que generó una fuerte controversia con su homólogo turco, Mevlut Cavusoglu, quien tuvo que intervenir para corregir sus palabras. González Laya dijo que para España «es importante que se mantenga el espíritu de este monumento que es una casa común para cristianos, católicos y musulmanes», dijo al tiempo que aseguró «nosotros creemos en el diálogo y dicho diálogo entre Turquía y la Unesco ayudará a preservar a Hagia Sophia». Sin embargo, su comentario despertó cierto resquemor en Cavusoglu, que aclaró seguidamente: «Si no le he entendido mal, ella dijo que prefiere mantenerla (refiriéndose a Santa Sofía) como una casa común. Por supuesto, si ella se refiere a una casa común para preservar Santa Sofía como un lugar que es patrimonio cultural de la humanidad con todas sus características y que está abierto a todos. Esto está bien», y continuó «pero si ella se refiere a que Santa Sofía, que fue convertida en una gran mezquita, permanecerá como un lugar donde otras creencias también puedan rezar, no estamos de acuerdo con eso».
24-07-2020 | Fuente: abc.es
¿De qué mundo árabe hablan?
Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha celebrado esta semana el lanzamiento de una sonda espacial al planeta marte como un «logro nacional y árabe» que posiciona al rico territorio del Golfo como líder tecnológico en la región. Y poco más. Sorprende a estas alturas que algunas capitales de Oriente Próximo sigan invocando el ideal panarabista, cuando es difícil encontrar en la historia? y en particular en la reciente, tras la retirada de las potencias coloniales europeas? mayor división de espíritus entre la poblaciones árabes por muchas razones. No solo las propias de las arbitrarias divisiones territoriales, sino también las de religión por el conflicto secular entre las diversas corrientes del islam, en particular entre suníes y chiíes. Por no hablar de la que es quizá la más lacerante de las heridas internas: la enorme desigualdad económica entre los ricos habitantes del Golfo y el resto de sus hermanos de raza. El mundo árabe se halla sumido en una crisis existencial aguda, y eso lo saben muy bien ?para su desgracia? los palestinos moderados del presidente Abbas y los radicales de Hamás, que no pueden jugar esa carta en su pulso con Israel. Su drama está opacado desde hace muchos años por varias guerras civiles árabes, primero la de Irak y ahora las de Siria y Libia. Los nuevos conflictos bélicos dividen y enfrentan a los árabes ?la reciente decisión de Egipto de enviar fuerzas regulares a Libia es buen botón de muestra? y debilitan el poder de mediación de las potencias occidentales. Se fueron los británicos, se fueron los franceses, mucho antes dejaron la región los italianos, y ahora la Unión Europea se ha convertido en poco más que una oenegé. Si la política de EE.UU. no cambia, acabarán yéndose también los norteamericanos. Ahora quien mueve los hilos en el mundo árabe es Turquía ?el gran enemigo a batir en los albores del panarabismo?, que interviene de una manera flagrante en las guerras de Siria y Libia, y de modo más sutil Rusia y China, que aspiran a ocupar el vacío que deje la superpotencia.
23-07-2020 | Fuente: abc.es
Unilateralismo punitivo
En el multiplicado antagonismo entre Estados Unidos y China se mezcla lo simbólico con lo significativo. Los frentes abiertos abarcan desde el comercio a la tecnología pasando por Hong Kong. A esta saga se suma ahora la orden de desmantelar el consulado de China en Houston por supuestas actividades de espionaje industrial y científico. Aunque con Donald Trump de por medio, todo huele a tongo. Es decir, pelea a cara de perro mientras por debajo de la mesa se pide a los chinos aumentar las compras de productos agrícolas americanos para que al presidente le salgan las cuentas electorales el próximo noviembre. La Administración Trump viene aplicando en su interesadísima política hacia China lo que podría denominarse como unilateralismo punitivo. Un estéril pulso sin ganancia significativa alguna para Estados Unidos en términos económicos o geopolíticos. Un solitario alarde sin posibilidad de reequilibrar la relación con el gigante asiático, ya que la Casa Blanca con la arrogancia que caracteriza al nacional-populismo descarta por completo la cooperación con los tradicionales aliados americanos en Europa y Asia. Una vez más se demuestra que la llamada «trampa de Tucídides» -que pronostica con todo el pesimismo del realismo político conflictos inevitables cuando potencias emergentes cuestionan el status quo- está envejeciendo bastante mal. En su lugar, estaría emergiendo el «virus de Tucídides». Un virus que genera sobredosis grotescas de nacionalismo y postureo pero no mucho más. En Estados Unidos, la campaña de reelección de Trump pivota sobre China como culpable dolosa de la pandemia que en estos momentos se cobra diariamente la vida de 3.000 americanos. La Casa Blanca, con más oportunismo que evidencias, está forzando un relato para consumo doméstico sin otro fin que disimular la catastrófica gestión de la crisis del coronavirus por parte del presidente Trump.
19-07-2020 | Fuente: abc.es
Asesor especial de Obama: «Trump y Netanyahu harán todo lo posible por desbaratar el acuerdo con Irán»
El acuerdo nuclear firmado entre Irán y el grupo del 5+1, formado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Italia y Alemania, cumple cinco años. Fue un momento histórico que rebajó la tensión entre Washington y Teherán después de décadas de enfrentamiento y los iraníes se comprometieron a limitar su programa atómico a cambio del levantamiento de las sanciones. Robert Malley recuerda muy bien lo complicado que fue lograr ese pacto porque era el asistente especial de Barack Obama en la negociación y el coordinador de la Casa Blanca para Oriente Medio. Este abogado, de 57 años, actual director del International Crisis Group (ICG), organización no gubernamental dirigida a la resolución de conflictos armados, tenía experiencia previa en negociaciones como las de Camp David entre israelíes y palestinos durante la Administración de Bill Clinton, pero admite que sentarse con los iraníes fue «diferente». Cinco años después recuerda aquellas sesiones maratonianas a múltiples bandas, lamenta la decisión de Donald Trump de salirse del pacto y alerta de que «los meses antes de las elecciones estadounidenses de noviembre serán críticos para la supervivencia del acuerdo». Hace unas semanas Trump dijo que «Irán nunca ganó una guerra, pero tampoco perdió una negociación», ¿son tan duros negociadores? Yo tenía experiencia previa con sirios, israelíes, palestinos y cada proceso es diferente. Los iraníes son duros en la mesa y culturalmente tienen una forma particular de negociar, pero debo decir que eran tan buenos antes como lo fueron después de la firma, es decir, negociaron hasta llegar a un texto que sabían podían cumplir. Y así lo comprobamos después en los informes elaborados por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). ¿Cómo era una jornada de trabajo en las semanas previas a la firma? El proceso era lento porque debíamos actuar a varias bandas. Empezábamos muy temprano con nuestra propia Administración, donde había diferentes sensibilidades, después había que aunar posturas con los europeos para llegar con un mensaje único a chinos y rusos, los más cercanos a Irán. Si todo iba bien, el último paso eran los iraníes, pero había días en los que no llegábamos a verles porque no había consenso entre nosotros. ¿Cómo influyó la presión de Israel en el proceso? Siempre fuimos transparentes con ellos y les informamos de cada paso. El problema surgió cuando el primer ministro, Benjamín Netanyahu, nos obligó a limitar esta cooperación con acciones como su viajé a Estados Unidos para criticar el acuerdo y a Obama ante una sesión conjunta del Congreso. El 14 de julio de 2015 firmaron el acuerdo, ¿qué sintió? Si una semana antes me dicen que íbamos a firmar en esa fecha no lo habría creído. Surgieron unos problemas de última hora ?sobre las modalidades y amplitud de las inspecciones internacionales y el ritmo al que se levantarían las sanciones? y los iraníes dieron un paso atrás. No sabíamos si volverían o no? pero lo hicieron. Fue un gran momento porque culminaba un trabajo diplomático de doce años. Tres años después, sin embargo, Trump cumple su promesa electoral y abandona el que considera «el peor pacto posible» y vuelve a imponer sanciones a la república islámica, ¿qué le pareció la decisión? Un error porque la salida del acuerdo minó la credibilidad y legitimidad de Estados Unidos Trump defiende que a más presión, logrará mayores concesiones de los iraníes en una hipotética nueva negociación, ¿es así? No lo creo. Desde el punto de vista de la seguridad es un paso atrás. Las medidas impuestas a Teherán garantizaban que el tiempo que iba a necesitar si quisiera adquirir material fisible suficiente para alimentar una bomba atómica pasaba de tres meses a un año? ahora ya no es así. Este pacto abrió la puerta también a la distensión regional y era un primer paso para acuerdos más amplios en otros campos. ¿Está muerto el texto tras la salida de Estados Unidos, las sanciones y las medidas de alejamiento adoptadas por Irán en respuesta a Trump? Aun es posible que el texto aguante y espero que los europeos se esfuercen en mantenerlo vivo. Trump y Netanyahu harán todo lo posible por desbaratar cualquier opción de resucitarlo de aquí a enero, que es cuando Joe Biden entraría en la Casa Blanca si gana las elecciones de noviembre. Estos seis meses son críticos. Tras haber sido asesor de Clinton y Obama, ¿le gustaría formar parte del equipo de Biden? Eso no está en mis manos, de momento soy presidente del International Crisis Group. Irán ha sufrido diez explosiones en las últimas semanas, una de ellas en la planta atómica de Natanz, ¿accidente o «campaña israelí con consentimiento estadounidense», como escribió usted en las redes sociales? Resulta extraño que tengamos de pronto tantos accidentes? no tengo pruebas para afirmarlo, pero solo conozco un país con la capacidad de hacer este tipo de operaciones y es Israel. Para Netanyahu es una táctica de «ganar - ganar» porque si Irán responde, tiene la excusa para lanzar una operación a gran escala, y si no responde, sigue con los ataques y provoca daños a su enemigo.
03-07-2020 | Fuente: abc.es
Turquía se aleja de Occidente
Dentro de dos semanas un tribunal administrativo turco decidirá si la basílica de Santa Sofía en Estambul ?hoy museo y patrimonio de la humanidad de la Unesco? vuelve a convertirse en mezquita, tal y como desea el presidente Erdogan. El episodio, que probablemente se resolverá en contra del sentir de la comunidad política internacional y de la cristiana, tiene ?para el régimen instalado en Turquía desde el 2002? un fuerte simbolismo. No solo hace rememorar en el imaginario colectivo del musulmán otomano la caída de Constantinopla en el siglo XV, y la conversión en mezquita de la basílica-catedral de Bizancio, sino que también es una paletada al Estado secular fundado por Ataturk en los años 30 del siglo pasado. Tayyip Erdogan, el «nuevo sultán» según The Economist, al que sus seguidores más fanáticos se limitan a denominar «reis». jefe, es coherente con sus principios islamistas, aunque llegó a la jefatura del gobierno vestido con ropajes de moderado. Al término de su accidentado paso por la alcaldía de Estambul pasó diez meses en la cárcel por la lectura de un poema en el que se llama abiertamente a la yihad, la guerra santa. Con su nuevo partido ?Justicia y Desarrollo? arrasó en 2002, y desde entonces nadie parece capaz de apearle del poder. La línea de Erdogan ha sido calificada de «nacionalismo neo-otomano», nostálgico del viejo imperio que pretende volver a forjar con sus intervenciones militares en los dos conflictos regionales más graves: el de Siria y el de Libia. Su relación con Europa es ambigua, pero los hechos ?en particular el chantaje que ejerce con los refugiados sirios en campamentos turcos que sueñan con desplazarse a la UE? reflejan el desprecio de Erdogan y su camarilla islamista hacia el viejo rival de Occidente. En la relación con E.UU. las apariencias engañan. La presunta empatía de Erdogan con Trump no va más allá del gusto por los gestos destemplados, pero ideológicamente son polos opuestos. Turquía es el eje oriental cada vez más inseguro de un vínculo atlántico en crisis.
29-06-2020 | Fuente: abc.es
Así se ha convertido Conte en el «padre de familia» de los italianos
«El primer ministro, Giuseppe Conte, se ha convertido en un líder refugio de un país atemorizado por el coronavirus y la crisis económica». Así lo destaca una encuesta Demos para el diario La Repubblica. Conte, que lleva más de dos años como jefe de Gobierno, sigue siendo el líder preferido de los italianos. Su popularidad se mantiene alta: alcanzó el 70 % cuando estalló la pandemia el 21 de febrero, y en las últimas semanas recibe la aprobación de un 60 % de italianos. Este mismo porcentaje estima que el Gobierno durará bastante y al mismo tiempo le gustaría ver a Giuseppe Conte comprometido en el futuro en la política y en las instituciones, bien como líder de un partido ya presente en el panorama político italiano o bien como protagonista de un partido «personal». Conte, un jurista profesor de Derecho, ocupa el cargo de primer ministro a propuesta del Movimiento 5 Estrellas (M5E), pero no es militante del partido. Diversas encuestas señalan que potencialmente un partido personal de Conte obtendría un 14 % de votos. El primer ministro, en diversas declaraciones, ha asegurado que en sus planes no entra la formación de un nuevo partido. Por encima de ideologías Ilvo Diamante, sociólogo y profesor de Ciencias Política, al comentar la encuesta Demos, explica que es comprensible que Conte prefiera estar fuera de los juegos de la política partidista: «El consenso del que goza depende de dos factores. El primero: la emergencia. Conte no es 'el hombre de la providencia', sino 'de la emergencia'. Es un referente común en tiempos difíciles. El segundo factor es, sin embargo, su distancia de los partidos. Es un líder por encima de los partidos. De hecho, ha presidido dos gobiernos diferentes. Hoy vivimos una nueva época de democracia. Después de la democracia de los partidos, para citar a Bernard Manin (filósofo francés, profesor especialista del pensamiento político), es hora de la 'democracia del miedo'. Contaminado por la 'enfermedad de emergencia', es una democracia suspendida. Sin oposición, después de todo, sin partidos. Por esta razón, a Conte le conviene que la emergencia continúe. Y le conviene mantenerse al margen de los partidos y de conflictos partidistas». Concluye el sociólogo destacando que el consenso personal depende de la inseguridad que pesa sobre nosotros: «Porque la seguridad personal es lo primero. En esta 'democracia de emergencia', Giuseppe Conte es el líder que nos une y nos tranquiliza. Mientras dure la emergencia», concluye Ilvo Diamante. Sentido común Coincide en buena medida con este análisis el director del Corriere della Sera, Luciano Fontana: «Conte no ha tenido posiciones ideológicas, ha escuchado más a los expertos que a las sirenas que empujaban para seguir adelante como si nada hubiera pasado. Ha sido una especie de padre de familia, con sentido común, que casi a diario instruía a los italianos sobre cómo comportarse». Por otra parte, critica que Conte no haya adoptado decisiones urgentes para relanzar la economía, al estar más preocupado por los sondeos y por «no adoptar medidas que pudieran desagradar a alguien?.
22-06-2020 | Fuente: abc.es
Una rotunda victoria en las legislativas de Serbia refuerza al conservador Vucic
La victoria estaba cantada. El presidente serbio, Aleksandar Vucic, de 50 años, ganó de forma contundente las elecciones parlamentarias y administrativas del domingo. El Partido Progresista de Serbia, el SNS conservador, dirigido por Vucic, ganó por un amplio margen, superando el 63% de los votos. La segunda fuerza política queda muy lejos: el Partido Socialista de Serbia (SPS), miembro de la coalición en el poder, recibió el 10% de los sufragios. El tercer partido fue la Unión Patriótica Serbia (SPAS), el movimiento moderado de centro-derecha liderado por el ex jugador de waterpolo Aleksandar Sapic, que apenas llegó al 4%. El resto no superó la barrera del 3% para acceder al parlamento. La oposición, que en los últimos meses parecía querer unirse para enfrentarse al SNS de Vucic, con un consenso previsto del 14%, al final se dividió. Las fuerzas más radicales boicotearon las elecciones, al considerar que no había condiciones para las elecciones libres y democráticas en Serbia. Otros partidos y movimientos más moderados sí decidieron participar en la votación. A las urnas solo acudió la mitad de los electores. Con su fabuloso resultado, Aleksandar Vucic se reconfirma como el hombre fuerte de Serbia. Con sus 730.000 miembros, el Partido Progresista de Serbia (SNS) es la fuerza política más grande de Europa. Ha logrado una estructura de poder como en su día fue el Partido Comunista. No es, por tanto, un partido más, sino «el partido». Las guerras de los Balcanes Hoy en este país corazón de los Balcanes, área de conflictos, el autoritario Vucic impone estabilidad con el objetivo de cambiar Serbia. No se olvida que Vucic creció políticamente junto a líderes como Vojislav Seselj y Slobodan Milosevic, culpables de las atrocidades en las guerras de los Balcanes de la década de 1990, pero ha renegado de su pasado, poniendo al margen el nacionalismo y tratando de abrirse a la UE. Con la mirada puesta en Europa, trata de imponer la economía de los países occidentales. Una adhesión a la UE cerraría definitivamente las cuentas con las guerras de los Balcanes. Es una realidad que algo está cambiando en Serbia, con la energía de las nuevas generaciones y la fuerza de una nueva clase dominante, cuestionable en muchos aspectos, como denuncia parte de la oposición, pero determinada a llevar las instituciones y la economía a una nueva fase. Una buena parte de su futuro se juega precisamente en las relaciones con Kosovo. Vucic, simpatizante de Donald Trump, tiene previsto viajar la semana próxima a la Casa Blanca y celebrar allí la «reconciliación» con Kosovo, o al menos abrir un nuevo capítulo en esas delicadas relaciones.
21-06-2020 | Fuente: abc.es
Jóvenes violentos siembran el terror en Stuttgart y dejan al menos 19 policías heridos
Los incidentes comenzaron a medianoche. Una patrulla de Policía realizaba un control en la zona de Schlossgarten, donde había gente joven de marcha y donde les constaba que se estaba trapicheando con drogas. Concretamente, habían pedido la documentación a un chico alemán de raza blanca que se negó a colaborar y que de inmediato fue apoyado por varias decenas de otros jóvenes, que se enfrentaron a la Policía. Tras ese primer momento violento y cuando los agentes ya se había nretirado, según la explicado el vicepresidente de la Policía de Stuttgart, Thomas Berger, unos 500 jóvenes que se tapaban la cara con pasamontañas o mascarillas se concentraron en el centro de la ciudad y se dividieron en grupos más pequeños que sembraron el terror en varias calles comerciales. Agredían a los viandantes, rompían los escaparates y saqueaban las tiendas. «Hubo momentos en que la situación estuvo totalmente fuera de control», ha reconocido la Policía, que desplazó 280 agentes, de los que 19 han resultado heridos. La Policía no entendía a qué se estaba enfrentando ni el motivo al que respondían los disturbios. Los interrogatorios a más de 20 detenidos tampoco han servido para aclarar una causa comprensible. «Llevo 46 años trabajando como policía y les puedo asegurar que he visto muchas cosas, pero algo como esto no lo había visto en la vida ni había ocurrido nunca en las calles de Stuttgart», ha declarado el presidente de la Policía, Franz Lutz, «me he quedado sin palabras, no puedo explicarlo y les aseguro que este nivel de violencia nos sitúa en un escenario que nos obliga a replantearnos todo». «Aparentemente ha sido una violencia espontánea», ha tratado de explicar Berger, que admite que puede haber cierta relación con el clima contra la Policía que están generando los acontecimientos en EE.UU. «Puro deseo de violencia» «Era puro deseo de violencia», ha descrito la candidata de la CDU para las próximas regionales de Baden-Württemberg, Susanne Eisenmann, «hay grupos en nuestra sociedad que simplemente sienten violencia. Quieren sacar su ira contra las personas, atacar a la Policía y simplemente alborotar». «Esta sospecha generalizada contra la Policía es ciertamente un error y deja claro que las inhibiciones disminuyen», concluye tras lo sucedido, «tenemos que respaldar a nuestra Policía sin peros. Es importante aclararlo: no podemos tolerar tales brotes y no los toleraremos». «El centro de la ciudad ha quedado destruido. Iban armados con barras de hierro, lanzaban adoquines que arrancaban del pavimento y destrozaban a su paso vehículos aparcados, postes, mobiliario público? Los vídeos son escalofriantes, las imágenes parecen corresponder a una guerra civil», ha declarado el diputado regional socialdemócrata Sascha Binder. Las fuerzas del orden fueron agredidas por la muchedumbre. La cadena de televisión pública local SWR ha mostrado imágenes en las que se ve como un grupo vacía una joyería, destruye un restaurante de comida rápida y saquea un comercio de teléfonos móviles. «Tratábamos de impedir que entrasen en los establecimientos, pero nos golpeaban con barras de hierro, nos amenazaban con botellas rotas y nos agredían por docenas», ha descrito Patrick Holuba, uno de los agentes. «Soy padre de familia, vivimos de esto y no se si el seguro se hará cargo», decía al llegar a su destrozada tienda Eyob Russom, propietario de un negocio de telefonía móvil de raza negra que añadía «si alguien cree que así se lucha contra el racismo es que es muy estúpido». «Estamos tratando de averiguar todos los detalles acerca de qué fue lo que pasó y qué puede ocurrir a partir de ahora, pero está claro que hubo vandalismo y que esos hechos de violencia contra objetos y contra personas son actos criminales que deben ser perseguidos», ha dicho presiente regional de Baden-Württemberg, Winfried Kretschmann, que ha condenado firmemente lo ocurrido. Estado en que quedó un escaparate tras los incidentes en la ciudad alemana - AFP El alcalde de Stuttgart, Fritz Kühn, también de Los Verdes, ha dicho por su parte que «tiene que quedar claro que en Stuttgart no puede haber espacios al margen de la ley. Estoy conmocionado por la explosión de violencia a la que hemos asistido, los daños gratuitos y los ataques a la policía. Es un domingo triste para Stuttgart». La formación ultraderechista Alternartiva por Alemania (AfD) ha acusado a «los partidos de izquierda» y a los inmigrantes de ser responsables de los desórdenes en Stuttgart. «Con sus permanentes acusaciones de racismo contra los alemanes y la sospecha generalizada de racismo contra nuestra policía, los partidos de izquierda han importado los conflictos étnicos de Estados Unidos a nuestro país», ha declarado el experto en política interior de AfD, Martin Hess, en un comunicado en el que exige una política de «tolerancia cero» contra «inmigrantes que causan disturbios y sus cabecillas de ultraizquierda». Por el contrario, la Policía de Stuttgart ha dicho que no hay indicio alguno de que los desórdenes hayan tenido una motivación política. «Durante las primeras horas creímos que podía ser así porque tratábamos de explicar lo que estábamos viviendo, pero no parece haber organización política detrás de esta violencia, ha sido violencia contra la Policía porque sí, por pura violencia», ha respondido Lutz. Algunos periodistas locales señalan que el fin de semana pasado también se registraron algunos enfrentamientos entre grupos de jóvenes y policías en las calles de Stuttgart, pero sin alcanzar las dimensiones de estos últimos.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
Cómo fracasó la opción militar de EE.UU. para derrocar a Maduro
«El régimen ilegítimo de Venezuela, uno de los más opresivos del continente americano, le ofreció a la Administración Trump una oportunidad. Pero requería de determinación por nuestra parte y presión constante, completa y firme sobre el régimen. No estuvimos a la altura». Así comienza John Bolton el capítulo dedicado a Venezuela en el libro de memorias cuya publicación intenta detener la Casa Blanca con una demanda, y al que ABC ha tenido acceso. Bolton fue consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump entre abril de 2018 y septiembre de 2019. En ese cargo, asesoró al presidente en materia de conflictos internacionales, y Venezuela fue uno de sus principales intereses. Por Bolton, EE.UU. apoyó a Juan Guaidó en la jura como presidente encargado en enero de 2019 y urdió el pronunciamiento fracasado del 30 de abril. Bolton dimitió ?o fue despedido, las versiones son contradictorias? en septiembre tras graves desavenencias con el presidente. A todas las reuniones, Bolton llevaba un cuaderno en el que tomaba notas de absolutamente todo. Esas notas son ahora un libro que lleva intentando publicar desde el año pasado. Tras un largo proceso de edición y censura, la Casa Blanca se niega ahora a que se publique, tras dos demoras en la fecha de salida a venta. Pero la editorial, Simon & Schuster, ya lo ha impreso y lo ha distribuido a librerías de todo el país, para su comercialización el martes próximo. Estos son los fragmentos más reveladores sobre la crisis en Venezuela. La amenaza de Moscú Bolton revela que Venezuela cobró importancia en la Casa Blanca por las injerencias allí de Rusia, de Irán y de China. «La amenaza de Moscú era innegable, tanto militar como financieramente, ya que gastó muchos recursos en afianzar a Maduro, en dominar el sector del gas y el crudo de Venezuela y perjudicar a EE.UU.», escribe Bolton. Cuando se enteró, Trump dijo: «No quiero quedarme quieto sin hacer nada». En las notas de Bolton figura una breve conversación con Trump en agosto de 2017: «Tenemos muchas opciones sobre Venezuela, y no voy a descartar la militar. Son nuestros vecinos. Tenemos tropas en todo el mundo, en países muy lejanos. Venezuela no está lejos. La gente sufre, se están muriendo. Así que tenemos muchas opciones, incluida la militar». Fue Bolton quien le dijo: «La intervención militar no es la solución». Pero fiel a su estilo, como ha hecho con otros dictadores, Trump se sentía capaz de convencer a Maduro de democratizar el país si se veía con él. «Por supuesto que Trump decía, de vez en cuando, que se quería ver con Maduro para solucionar todos los problemas con Venezuela, pero ni yo ni Pompeo pensábamos que eso funcionaría». Mike Pompeo es el secretario de Estado, jefe de la diplomacia norteamericana. La razón por la que Bolton fue el primer funcionario estadounidense en reconocer al opositor al chavismo Guaidó como presidente encargado de transición en enero de 2019 fue que Trump no quería inmiscuirse si no tenía garantías de que Maduro caería. «A Trump le irritó que el cambio fuera de momento solo una posibilidad, y me dijo que el comunicado estuviera a mi nombre, no el suyo», escribe en el libro. Como en el resto del libro, Bolton refleja a un Trump que en público dice una cosa y en privado, otra. Después de hacer unos célebres comentarios en septiembre de 2018 sobre la debilidad del régimen de Maduro ?«puede ser derrocado muy fácilmente por el ejército, si el ejército lo quiere»? el presidente le dijo en privado a Bolton que Maduro es «demasiado duro, y demasiado listo» como para caer. Aun así, en enero de 2019, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Joseph Dunford, y Bolton, se reunieron para estudiar planes de intervención militar. Intervención militar Cuando el presidente presentó la opción de una intervención militar a varios diputados y senadores republicanos, estos expresaron incredulidad, según Bolton. Entre todos, decidieron mantener entretenido a Trump con el ejército mientras ellos diseñaban otros planes de presión económica. «Nadie pensaba que la opción militar fuera recomendable en este punto. Pero a mí esta discusión me servía para tener a Trump entretenido con el objetivo de derrocar a Maduro, sin perder tiempo en opciones imposibles», escribe. Cuando Bolton se fue de la Casa Blanca, Trump le criticó, diciendo en Twitter: «Mi postura sobre Venezuela y sobre todo Cuba era mucho más fuerte que la de Bolton. Él me ralentizaba». Bolton le da la razón: «Dice la verdad sobre Venezuela». Bolton fue preparando el terreno para un pronunciamiento desde dentro, con contactos indirectos con militares venezolanos para que dejaran el bando del régimen y se pasaran a defender a la oposición y la democracia. Consiguió, como mucho, 500 deserciones, algo que describe como un fracaso. Describe el cierre de la embajada de EE.UU. en Caracas, en marzo, como «perjudicial», porque «desaparecimos del país». Así llegó el 30 de abril, el día del pronunciamiento de la oposición. Bolton afirma que hubo conversaciones directas con altos mandos del régimen, incluidos el jefe de inteligencia, Manuel Christopher Figuera; el presidente del Supremo, Maikel Moreno, y el ministro de la Defensa, Vladímir Padrino. «No hablábamos sobre si Maduro caería, sino sobre cuándo», dice Bolton. Iba a ser Padrino quien le notificaría a Maduro que debía dimitir, con 300 soldados venezolanos. Pero según dice Bolton, «tal vez su intención no era desertar, o al menos lo que hicieron fue mantener sus opciones abiertas, para decantarse por un lado o por otro, dependiendo de cómo evolucionaran las cosas». Ese día, Bolton llamó a Trump a las 06.07 de la mañana, la única vez que le despertó para darle una noticia. La respuesta de Trump fue «vaya» («wow»). El pronunciamiento fracasó. Y Rusia intervino. Según Bolton, en una llamada, el presidente ruso Vladímir Putin le dijo a Trump que Guaidó era débil, alguien autoproclamado, «como si Hillary Clinton se hubiera proclamado presidenta pese haber perdido». Después, las opciones militares se fueron apagando y Trump hasta le dijo al secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, que se abstuviera de más sanciones a Venezuela durante una temporada.