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Noticias de conflictos

29-06-2020 | Fuente: abc.es
Así se ha convertido Conte en el «padre de familia» de los italianos
«El primer ministro, Giuseppe Conte, se ha convertido en un líder refugio de un país atemorizado por el coronavirus y la crisis económica». Así lo destaca una encuesta Demos para el diario La Repubblica. Conte, que lleva más de dos años como jefe de Gobierno, sigue siendo el líder preferido de los italianos. Su popularidad se mantiene alta: alcanzó el 70 % cuando estalló la pandemia el 21 de febrero, y en las últimas semanas recibe la aprobación de un 60 % de italianos. Este mismo porcentaje estima que el Gobierno durará bastante y al mismo tiempo le gustaría ver a Giuseppe Conte comprometido en el futuro en la política y en las instituciones, bien como líder de un partido ya presente en el panorama político italiano o bien como protagonista de un partido «personal». Conte, un jurista profesor de Derecho, ocupa el cargo de primer ministro a propuesta del Movimiento 5 Estrellas (M5E), pero no es militante del partido. Diversas encuestas señalan que potencialmente un partido personal de Conte obtendría un 14 % de votos. El primer ministro, en diversas declaraciones, ha asegurado que en sus planes no entra la formación de un nuevo partido. Por encima de ideologías Ilvo Diamante, sociólogo y profesor de Ciencias Política, al comentar la encuesta Demos, explica que es comprensible que Conte prefiera estar fuera de los juegos de la política partidista: «El consenso del que goza depende de dos factores. El primero: la emergencia. Conte no es 'el hombre de la providencia', sino 'de la emergencia'. Es un referente común en tiempos difíciles. El segundo factor es, sin embargo, su distancia de los partidos. Es un líder por encima de los partidos. De hecho, ha presidido dos gobiernos diferentes. Hoy vivimos una nueva época de democracia. Después de la democracia de los partidos, para citar a Bernard Manin (filósofo francés, profesor especialista del pensamiento político), es hora de la 'democracia del miedo'. Contaminado por la 'enfermedad de emergencia', es una democracia suspendida. Sin oposición, después de todo, sin partidos. Por esta razón, a Conte le conviene que la emergencia continúe. Y le conviene mantenerse al margen de los partidos y de conflictos partidistas». Concluye el sociólogo destacando que el consenso personal depende de la inseguridad que pesa sobre nosotros: «Porque la seguridad personal es lo primero. En esta 'democracia de emergencia', Giuseppe Conte es el líder que nos une y nos tranquiliza. Mientras dure la emergencia», concluye Ilvo Diamante. Sentido común Coincide en buena medida con este análisis el director del Corriere della Sera, Luciano Fontana: «Conte no ha tenido posiciones ideológicas, ha escuchado más a los expertos que a las sirenas que empujaban para seguir adelante como si nada hubiera pasado. Ha sido una especie de padre de familia, con sentido común, que casi a diario instruía a los italianos sobre cómo comportarse». Por otra parte, critica que Conte no haya adoptado decisiones urgentes para relanzar la economía, al estar más preocupado por los sondeos y por «no adoptar medidas que pudieran desagradar a alguien?.
22-06-2020 | Fuente: abc.es
Una rotunda victoria en las legislativas de Serbia refuerza al conservador Vucic
La victoria estaba cantada. El presidente serbio, Aleksandar Vucic, de 50 años, ganó de forma contundente las elecciones parlamentarias y administrativas del domingo. El Partido Progresista de Serbia, el SNS conservador, dirigido por Vucic, ganó por un amplio margen, superando el 63% de los votos. La segunda fuerza política queda muy lejos: el Partido Socialista de Serbia (SPS), miembro de la coalición en el poder, recibió el 10% de los sufragios. El tercer partido fue la Unión Patriótica Serbia (SPAS), el movimiento moderado de centro-derecha liderado por el ex jugador de waterpolo Aleksandar Sapic, que apenas llegó al 4%. El resto no superó la barrera del 3% para acceder al parlamento. La oposición, que en los últimos meses parecía querer unirse para enfrentarse al SNS de Vucic, con un consenso previsto del 14%, al final se dividió. Las fuerzas más radicales boicotearon las elecciones, al considerar que no había condiciones para las elecciones libres y democráticas en Serbia. Otros partidos y movimientos más moderados sí decidieron participar en la votación. A las urnas solo acudió la mitad de los electores. Con su fabuloso resultado, Aleksandar Vucic se reconfirma como el hombre fuerte de Serbia. Con sus 730.000 miembros, el Partido Progresista de Serbia (SNS) es la fuerza política más grande de Europa. Ha logrado una estructura de poder como en su día fue el Partido Comunista. No es, por tanto, un partido más, sino «el partido». Las guerras de los Balcanes Hoy en este país corazón de los Balcanes, área de conflictos, el autoritario Vucic impone estabilidad con el objetivo de cambiar Serbia. No se olvida que Vucic creció políticamente junto a líderes como Vojislav Seselj y Slobodan Milosevic, culpables de las atrocidades en las guerras de los Balcanes de la década de 1990, pero ha renegado de su pasado, poniendo al margen el nacionalismo y tratando de abrirse a la UE. Con la mirada puesta en Europa, trata de imponer la economía de los países occidentales. Una adhesión a la UE cerraría definitivamente las cuentas con las guerras de los Balcanes. Es una realidad que algo está cambiando en Serbia, con la energía de las nuevas generaciones y la fuerza de una nueva clase dominante, cuestionable en muchos aspectos, como denuncia parte de la oposición, pero determinada a llevar las instituciones y la economía a una nueva fase. Una buena parte de su futuro se juega precisamente en las relaciones con Kosovo. Vucic, simpatizante de Donald Trump, tiene previsto viajar la semana próxima a la Casa Blanca y celebrar allí la «reconciliación» con Kosovo, o al menos abrir un nuevo capítulo en esas delicadas relaciones.
21-06-2020 | Fuente: abc.es
Jóvenes violentos siembran el terror en Stuttgart y dejan al menos 19 policías heridos
Los incidentes comenzaron a medianoche. Una patrulla de Policía realizaba un control en la zona de Schlossgarten, donde había gente joven de marcha y donde les constaba que se estaba trapicheando con drogas. Concretamente, habían pedido la documentación a un chico alemán de raza blanca que se negó a colaborar y que de inmediato fue apoyado por varias decenas de otros jóvenes, que se enfrentaron a la Policía. Tras ese primer momento violento y cuando los agentes ya se había nretirado, según la explicado el vicepresidente de la Policía de Stuttgart, Thomas Berger, unos 500 jóvenes que se tapaban la cara con pasamontañas o mascarillas se concentraron en el centro de la ciudad y se dividieron en grupos más pequeños que sembraron el terror en varias calles comerciales. Agredían a los viandantes, rompían los escaparates y saqueaban las tiendas. «Hubo momentos en que la situación estuvo totalmente fuera de control», ha reconocido la Policía, que desplazó 280 agentes, de los que 19 han resultado heridos. La Policía no entendía a qué se estaba enfrentando ni el motivo al que respondían los disturbios. Los interrogatorios a más de 20 detenidos tampoco han servido para aclarar una causa comprensible. «Llevo 46 años trabajando como policía y les puedo asegurar que he visto muchas cosas, pero algo como esto no lo había visto en la vida ni había ocurrido nunca en las calles de Stuttgart», ha declarado el presidente de la Policía, Franz Lutz, «me he quedado sin palabras, no puedo explicarlo y les aseguro que este nivel de violencia nos sitúa en un escenario que nos obliga a replantearnos todo». «Aparentemente ha sido una violencia espontánea», ha tratado de explicar Berger, que admite que puede haber cierta relación con el clima contra la Policía que están generando los acontecimientos en EE.UU. «Puro deseo de violencia» «Era puro deseo de violencia», ha descrito la candidata de la CDU para las próximas regionales de Baden-Württemberg, Susanne Eisenmann, «hay grupos en nuestra sociedad que simplemente sienten violencia. Quieren sacar su ira contra las personas, atacar a la Policía y simplemente alborotar». «Esta sospecha generalizada contra la Policía es ciertamente un error y deja claro que las inhibiciones disminuyen», concluye tras lo sucedido, «tenemos que respaldar a nuestra Policía sin peros. Es importante aclararlo: no podemos tolerar tales brotes y no los toleraremos». «El centro de la ciudad ha quedado destruido. Iban armados con barras de hierro, lanzaban adoquines que arrancaban del pavimento y destrozaban a su paso vehículos aparcados, postes, mobiliario público? Los vídeos son escalofriantes, las imágenes parecen corresponder a una guerra civil», ha declarado el diputado regional socialdemócrata Sascha Binder. Las fuerzas del orden fueron agredidas por la muchedumbre. La cadena de televisión pública local SWR ha mostrado imágenes en las que se ve como un grupo vacía una joyería, destruye un restaurante de comida rápida y saquea un comercio de teléfonos móviles. «Tratábamos de impedir que entrasen en los establecimientos, pero nos golpeaban con barras de hierro, nos amenazaban con botellas rotas y nos agredían por docenas», ha descrito Patrick Holuba, uno de los agentes. «Soy padre de familia, vivimos de esto y no se si el seguro se hará cargo», decía al llegar a su destrozada tienda Eyob Russom, propietario de un negocio de telefonía móvil de raza negra que añadía «si alguien cree que así se lucha contra el racismo es que es muy estúpido». «Estamos tratando de averiguar todos los detalles acerca de qué fue lo que pasó y qué puede ocurrir a partir de ahora, pero está claro que hubo vandalismo y que esos hechos de violencia contra objetos y contra personas son actos criminales que deben ser perseguidos», ha dicho presiente regional de Baden-Württemberg, Winfried Kretschmann, que ha condenado firmemente lo ocurrido. Estado en que quedó un escaparate tras los incidentes en la ciudad alemana - AFP El alcalde de Stuttgart, Fritz Kühn, también de Los Verdes, ha dicho por su parte que «tiene que quedar claro que en Stuttgart no puede haber espacios al margen de la ley. Estoy conmocionado por la explosión de violencia a la que hemos asistido, los daños gratuitos y los ataques a la policía. Es un domingo triste para Stuttgart». La formación ultraderechista Alternartiva por Alemania (AfD) ha acusado a «los partidos de izquierda» y a los inmigrantes de ser responsables de los desórdenes en Stuttgart. «Con sus permanentes acusaciones de racismo contra los alemanes y la sospecha generalizada de racismo contra nuestra policía, los partidos de izquierda han importado los conflictos étnicos de Estados Unidos a nuestro país», ha declarado el experto en política interior de AfD, Martin Hess, en un comunicado en el que exige una política de «tolerancia cero» contra «inmigrantes que causan disturbios y sus cabecillas de ultraizquierda». Por el contrario, la Policía de Stuttgart ha dicho que no hay indicio alguno de que los desórdenes hayan tenido una motivación política. «Durante las primeras horas creímos que podía ser así porque tratábamos de explicar lo que estábamos viviendo, pero no parece haber organización política detrás de esta violencia, ha sido violencia contra la Policía porque sí, por pura violencia», ha respondido Lutz. Algunos periodistas locales señalan que el fin de semana pasado también se registraron algunos enfrentamientos entre grupos de jóvenes y policías en las calles de Stuttgart, pero sin alcanzar las dimensiones de estos últimos.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
Cómo fracasó la opción militar de EE.UU. para derrocar a Maduro
«El régimen ilegítimo de Venezuela, uno de los más opresivos del continente americano, le ofreció a la Administración Trump una oportunidad. Pero requería de determinación por nuestra parte y presión constante, completa y firme sobre el régimen. No estuvimos a la altura». Así comienza John Bolton el capítulo dedicado a Venezuela en el libro de memorias cuya publicación intenta detener la Casa Blanca con una demanda, y al que ABC ha tenido acceso. Bolton fue consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump entre abril de 2018 y septiembre de 2019. En ese cargo, asesoró al presidente en materia de conflictos internacionales, y Venezuela fue uno de sus principales intereses. Por Bolton, EE.UU. apoyó a Juan Guaidó en la jura como presidente encargado en enero de 2019 y urdió el pronunciamiento fracasado del 30 de abril. Bolton dimitió ?o fue despedido, las versiones son contradictorias? en septiembre tras graves desavenencias con el presidente. A todas las reuniones, Bolton llevaba un cuaderno en el que tomaba notas de absolutamente todo. Esas notas son ahora un libro que lleva intentando publicar desde el año pasado. Tras un largo proceso de edición y censura, la Casa Blanca se niega ahora a que se publique, tras dos demoras en la fecha de salida a venta. Pero la editorial, Simon & Schuster, ya lo ha impreso y lo ha distribuido a librerías de todo el país, para su comercialización el martes próximo. Estos son los fragmentos más reveladores sobre la crisis en Venezuela. La amenaza de Moscú Bolton revela que Venezuela cobró importancia en la Casa Blanca por las injerencias allí de Rusia, de Irán y de China. «La amenaza de Moscú era innegable, tanto militar como financieramente, ya que gastó muchos recursos en afianzar a Maduro, en dominar el sector del gas y el crudo de Venezuela y perjudicar a EE.UU.», escribe Bolton. Cuando se enteró, Trump dijo: «No quiero quedarme quieto sin hacer nada». En las notas de Bolton figura una breve conversación con Trump en agosto de 2017: «Tenemos muchas opciones sobre Venezuela, y no voy a descartar la militar. Son nuestros vecinos. Tenemos tropas en todo el mundo, en países muy lejanos. Venezuela no está lejos. La gente sufre, se están muriendo. Así que tenemos muchas opciones, incluida la militar». Fue Bolton quien le dijo: «La intervención militar no es la solución». Pero fiel a su estilo, como ha hecho con otros dictadores, Trump se sentía capaz de convencer a Maduro de democratizar el país si se veía con él. «Por supuesto que Trump decía, de vez en cuando, que se quería ver con Maduro para solucionar todos los problemas con Venezuela, pero ni yo ni Pompeo pensábamos que eso funcionaría». Mike Pompeo es el secretario de Estado, jefe de la diplomacia norteamericana. La razón por la que Bolton fue el primer funcionario estadounidense en reconocer al opositor al chavismo Guaidó como presidente encargado de transición en enero de 2019 fue que Trump no quería inmiscuirse si no tenía garantías de que Maduro caería. «A Trump le irritó que el cambio fuera de momento solo una posibilidad, y me dijo que el comunicado estuviera a mi nombre, no el suyo», escribe en el libro. Como en el resto del libro, Bolton refleja a un Trump que en público dice una cosa y en privado, otra. Después de hacer unos célebres comentarios en septiembre de 2018 sobre la debilidad del régimen de Maduro ?«puede ser derrocado muy fácilmente por el ejército, si el ejército lo quiere»? el presidente le dijo en privado a Bolton que Maduro es «demasiado duro, y demasiado listo» como para caer. Aun así, en enero de 2019, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Joseph Dunford, y Bolton, se reunieron para estudiar planes de intervención militar. Intervención militar Cuando el presidente presentó la opción de una intervención militar a varios diputados y senadores republicanos, estos expresaron incredulidad, según Bolton. Entre todos, decidieron mantener entretenido a Trump con el ejército mientras ellos diseñaban otros planes de presión económica. «Nadie pensaba que la opción militar fuera recomendable en este punto. Pero a mí esta discusión me servía para tener a Trump entretenido con el objetivo de derrocar a Maduro, sin perder tiempo en opciones imposibles», escribe. Cuando Bolton se fue de la Casa Blanca, Trump le criticó, diciendo en Twitter: «Mi postura sobre Venezuela y sobre todo Cuba era mucho más fuerte que la de Bolton. Él me ralentizaba». Bolton le da la razón: «Dice la verdad sobre Venezuela». Bolton fue preparando el terreno para un pronunciamiento desde dentro, con contactos indirectos con militares venezolanos para que dejaran el bando del régimen y se pasaran a defender a la oposición y la democracia. Consiguió, como mucho, 500 deserciones, algo que describe como un fracaso. Describe el cierre de la embajada de EE.UU. en Caracas, en marzo, como «perjudicial», porque «desaparecimos del país». Así llegó el 30 de abril, el día del pronunciamiento de la oposición. Bolton afirma que hubo conversaciones directas con altos mandos del régimen, incluidos el jefe de inteligencia, Manuel Christopher Figuera; el presidente del Supremo, Maikel Moreno, y el ministro de la Defensa, Vladímir Padrino. «No hablábamos sobre si Maduro caería, sino sobre cuándo», dice Bolton. Iba a ser Padrino quien le notificaría a Maduro que debía dimitir, con 300 soldados venezolanos. Pero según dice Bolton, «tal vez su intención no era desertar, o al menos lo que hicieron fue mantener sus opciones abiertas, para decantarse por un lado o por otro, dependiendo de cómo evolucionaran las cosas». Ese día, Bolton llamó a Trump a las 06.07 de la mañana, la única vez que le despertó para darle una noticia. La respuesta de Trump fue «vaya» («wow»). El pronunciamiento fracasó. Y Rusia intervino. Según Bolton, en una llamada, el presidente ruso Vladímir Putin le dijo a Trump que Guaidó era débil, alguien autoproclamado, «como si Hillary Clinton se hubiera proclamado presidenta pese haber perdido». Después, las opciones militares se fueron apagando y Trump hasta le dijo al secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, que se abstuviera de más sanciones a Venezuela durante una temporada.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
La paradoja de Fukuyama
Francis Fukuyama saltó al estrellato intelectual en 1992, en mitad de la vasta disrupción generada por el final de la Guerra Fría, con la publicación de «El fin de la Historia y el último hombre». En ese libro, tan comentado como mal leído, el politólogo americano planteaba el inevitable triunfo de la democracia liberal occidental como única opción posible para una sociedad moderna. Sin razón de ser para más luchas de clase, procesos revolucionarios o incluso conflictos armados. El paso del tiempo (agravado por Putin, Xi Jinping y toda esa envalentonada ralea de sátrapas y populistas) no ha sido precisamente amable con ese sofisticado libro. Sin importar que su autor, al que tuve el privilegio de entrevistar en Washington, insistiera en graves amenazas como el nacionalismo o el fanatismo religioso para alcanzar ese «punto final de la evolución ideológica de la humanidad». En estos días, también de enorme disrupción, Fukuyama vuelve a la carga en el último número de la revista Foreign Affairs explorando el orden político y la pandemia de coronavirus. La paradoja que le sirve como punto de partida es que no existe una correlación entre el tipo de régimen político (democracia o régimen autoritario) y el éxito-o-fracaso a la hora de gestionar el Covid-19. A su juicio, los tres factores decisivos a la hora de proteger a ciudadanos y economías de los brutales efectos de la pandemia han sido: capacidad y competencia estatal, confianza social en el gobierno y efectivo liderazgo político. Por el contrario, la disfuncionalidad estatal, la polarización política y el liderazgo de reality show aseguran los peores resultados posibles. Por eso, China gana y EE.UU. pierde, junto a las formas más extremas del neoliberalismo. Fukuyama considera que la subsecuente crisis económica va a ser larga y muy dura, salvo para gigantes tecnológicos llamados a beneficiarse de la proliferación de interacciones digitales. Como Kissinger, también cree que las consecuencias políticas pueden ser todavía más significativas que las económicas. Fukuyama tiene claro que hay que pagar un altísimo precio político. Su única duda es quién lo pagará.
17-06-2020 | Fuente: abc.es
Valls cree que la lucha de clases está «desapareciendo» sustituida por la guerra entre «razas»
Manuel Valls, concejal en el ayuntamiento de Barcelona, ex primer ministro francés, estima que «la lucha de clases está desapareciendo en beneficio de la guerra entre razas». Analizando las recientes manifestaciones francesas e internacionales, para denunciar el «racismo» y las «violencias policiales», Valls ha declarado al semanario «Valeurs Actuales» (a la derecha de la derecha tradicional): «La lucha de clases está ?desapareciendo? en beneficio de la guerra entre ?razas?. Se trata de una guerra terrible, existencialista, en función del color de la piel. Coincide con los conflictos con el islam político, con el que también está en posible ?competencia?. Se trata de un coctel explosivo». Valls distingue entre el movimiento anti racista norteamericano y las manifestaciones anti racistas francesas, donde percibe «lazos» entre «los movimientos indigenistas y una parte de la izquierda, el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), una parte de La Francia Insumisa (LFI), el PC y una minoría del Partido Socialista». Valls fue aspirante a la candidatura socialista a la presidencia de la República, en las presidenciales del 2017. Fracasada aquella aventura, Valls decidió instalarse en Barcelona, sin alejarse definitivamente del paisaje político francés. El concepto de «guerra de razas» ha caído como una bomba fétida entre sus antiguos amigos socialistas. Olivier Faure, primer secretario del PS, ha respondido de este modo: «La tesis de la guerra de razas es defendida tradicionalmente por la extrema derecha». Valls ha contraatacado poniendo razas entre comillas, «razas». Sutileza verbal que quizá no haya convencido definitivamente a todos sus lectores. Valls dice «diferenciar» entre los «organizadores» de algunas manifestaciones francesas y los manifestantes que protestan «de buena fe, en el marco de un movimiento planetario más bien sano».
16-06-2020 | Fuente: abc.es
Violentos enfrentamientos mafiosos y multiculturales en Dijon
Ha estallado un nuevo frente de crisis en el «archipiélago multicultural» francés: enfrentamientos violentos entre bandas de inmigrantes argelinos y chechenos, en los guetos suburbanos de Dijon (150.000 habitantes), una ciudad de provincias, «espejo» de otros 750 guetos repartidos en toda Francia. Entre la noche del viernes y la madrugada del lunes, bandas de «inmigrantes» llegados de Chechenia, en condiciones mal conocidas, residentes en Francia, Bélgica y Alemania, sostuvieron sucesivas batallas campales con hijos de inmigrantes magrebíes (argelinos, en su mayoría), como consecuencia de enfrentamientos mafiosos, relacionados con el «control de territorios» donde distintas bandas de distinto origen étnico se disputan «zonas de influencia». Se trata de enfrentamientos «clásicos» en el norte de Marsella, la periferia de Lyon y varias ciudades de provincias. Sociólogos y estudiosos de las crisis suburbanas francesas estiman que hay en toda Francia unos 750 guetos suburbanos donde los conflictos multiculturales son un «cáncer» social muy profundo. En el caso de los enfrentamientos de Dijon de las últimas cien horas, la policía ha sido incapaz de «explicar» el origen concreto de los conflictos, que desbordaron muy pronto a los servicios de seguridad locales. Ante la impotencia local, François Rebsamen, antiguo ministro de Trabajo, socialista, reciclado mal que bien en la vida municipal, pidió socorro al ministerio del Interior, que se apresuró a enviar a más de un centenar de gendarmes móviles y anti disturbios, que terminaron «pacificando» los barrios saqueados por las bandas chechenas y argelinas. Según el fiscal de Dijon, los conflictos habrían estallado por motivos «racistas» y «comunitaristas», con un trasfondo de tráficos mafiosos. No es un secreto que las bandas chechenas son una de las grandes filiales de la venta mafiosa de armas de guerra, no solo en Francia. Y muchas bandas magrebíes tienen mercados propios relacionados con el tráfico de drogas. Según los primeros balances oficiosos, habría seis heridos de gravedad relativa y un largo rosario de coches quemados, comercios saqueados, víctimas de los enfrentamientos entre las bandas de «auto defensa» (¿?) magrebíes y los comandos chechenos llegados de otras ciudades francesas, belgas y alemanas. Christophe Castaner, ministro del Interior contestado por las fuerzas del orden, dice esperar que los anti disturbios trasladados a Dijon permitan la restauración «inmediata» del orden. Veremos.
11-06-2020 | Fuente: abc.es
Las consecuencias del Covid-19 provocarán un ««importante» retroceso de la paz en el mundo
No son buenos tiempos para la paz mundial, y parece que en un futuro próximo esta tendencia no va a mejorar. En 2020 el nivel de paz mundial se deterioró por novena vez en doce años. Así lo certifica el informe anual del Índice de Paz Global (IPG) que elabora el Institute for Economics & Peace (IEP) desde 2007 y que fue hecho público ayer. «Hubo una ligera disminución en la paz de manera global, con un deterioro en 80 países [de un total de 163 países], y la calificación promedio de los países se deterioró en un 0,34 por ciento», explica a ABC S erge Stroobants, director de Europa y MENA (Norte de África y Oriente Próximo) del Instituto. «El principal impulsor de este deterioro fue una caída en el indicador de Seguridad y Protección, así como un deterioro menor en el indicador de conflictos continuos». También han contribuido a este empeoramiento, según Stroobants, «que el nivel de terror político, la intensidad del conflicto interno y los indicadores de refugiados y desplazados internos tuvieron el mayor deterioro». El IEP, un centro de investigación internacional e independiente, presenta cada año un análisis acerca de la paz, su valor económico, tendencias y cómo desarrollar sociedades pacíficas. El informe cubre el 99,7% de la población mundial, y utiliza 23 indicadores que se agrupan en tres dominios principales: Conflictos continuos, Seguridad y Militarización. Un año marcado por las protestas Según el último informe, y aunque sus niveles de paz han empeorado, Europa sigue siendo la región más pacífica. Lidera el ránking como ya es habitual Islandia, seguida por Nueva Zelanda, Portugal, Austria y Dinamarca. Según el informe, 16 países europeos han mejorado su puntuación -entre ellos se encuentra España, que sube del puesto 39 al 38- respecto a 2019. Su empeoramiento se debe, sin embargo, al incremento de las protestas internas, como ha sido el caso, por distintos motivos, de Polonia, Hungría, Rumania y Francia. «El aumento de los disturbios civiles está surgiendo como un factor de riesgo futuro clave, con disturbios, huelgas generales y manifestaciones antigubernamentales aumentando sustancialmente desde 2011», señala el documento. Si bien las protestas en Europa no fueron de carácter violento, no sucedió lo mismo en otros puntos del planeta, como Hong Kong y Chile. Es precisamente la región de Latinoamérica la que sufre el mayor empeoramiento en los índices de paz del mundo, debido a un incremento de las muertes en conflictos internos así como un empeoramiento de los índices de terror político, a lo que hay que añadir el aumento de los desplazamientos de refugiados. «A medida que los conflictos a largo plazo han disminuido, los conflictos internos en algunos países, especialmente en América Latina, se han incrementado con el aumento de las protestas, lo que lleva a una mayor represión por parte de los gobiernos -señala Stroobants-. Aunque los conflictos en el Medio Oriente han comenzado a disminuir, estamos viendo mayores tensiones políticas e inestabilidad en otras partes», reconoce. Según el informe, el número de manifestaciones violentas aumentó en un 282% de 2011 a 2019 (en este último año al menos 60 países sufrieron una protesta violenta). «En América del Sur, en particular, hemos visto manifestaciones notables y disturbios civiles en Chile y Venezuela en los últimos años». Este empeoramiento queda reflejado en que tres de los cinco países que bajan más puestos en el IPG pertenecen precisamente a esta región, como es el caso de Nicaragua, que tras la gran caída del año pasado debida a las protestas de abril de 2018, vuelve a descender 15 puestos, situándose en el número 135, de un total de 163 países; le sigue Venezuela, que baja al puesto 149; y Chile, que sufre la caída más notable, al descender 17 puestos, lo que le sigue situando, sin embargo, en el primer tercio de la tabla al ocupar el puesto número 45. Cinco millones de venezolanos han dejado su país en los últimos años - ACNUR El mayor deterioro de todos lo sufre el país africano Benin, que desciende 35 puestos (baja al número 106) debido a la inestabilidad política y las protestas. Este dato confirma la realidad de lo que sucede en el norte de ese continente que junto a Oriente Próximo son las regiones menos pacíficas por sexto año consecutivo. Afganistán sigue en el último lugar de la tabla, una posición que ha ocupado durante dos años, seguido de Siria, Irak y Sudán del Sur. Solo dos regiones del planeta mejorarían su índice de paz: América del Norte y Rusia y Euroasia. A esta precisamente pertenecen países como Azerbayán y Armenia, que son los que más ascienden en la tabla, doce y quince puestos, respectivamente, pese a encontrarse muy por debajo de la media (120 y 99, respectivamente). Militarización Uno de los indicadores de paz mundial que mejoraron en este último año, según el IPG, fue el de militarización que lo hace en un 4,4% desde 2008. Sin embargo, empeora en lo referente al gasto militar, al incrementarse por primera vez en cinco años. «Aunque el gasto militar en efecto aumentó ligeramente, disminuyeron tanto las importaciones como las exportaciones de armas, y mejoró el apoyo a la financiación de mantenimiento de la paz de la ONU -argumenta optimista Stroobants-. Esta es la continuación de una tendencia a más largo plazo, que ha visto caer tanto la tasa de las fuerzas armadas como el gasto militar casi de manera continuada durante la última década». En el ránking de militarización, el país con menor inversión militar vuelve a ser Islandia, que ocupa el primer puesto, mientras que Israel repite en el número 163, seguido de Rusia, Corea del Norte y Estados Unidos. Terrorismo y homicidios Otros indicadores que mejoran en el Índice de Paz Gloal de este año son los relativos a terrorismo y homicidios en el mundo. Segun el último informe, la cifra de muertos por terrorismo también sigue disminuyendo, situándose en 15.952, muy lejos de las 33.555 que fueron contabilizados hace cinco años. Lo mismo sucede con la tasa de homicidios, un indicador que mejora en 57 países, mientras que empeora en 42. En El Salvador, el país con mayor número de homicidios por cada 100.000 personas, la tasa de homicidios disminuyó en un 25%. Impacto económico de la violencia Por segundo año consecutivo, el impacto económico de la violencia se reduce, situándose el coste en 14.500 billones de dólares, es decir, el 10,6% del PIB mundial. Esa cifra supone un descenso del 0,2% respecto al año anterior, esto es, 29.000 millones de dólares. Esta reducción es consecuencia del descenso de muertes causadas por conflictos armados (que cayeron un 29%), especialmente en las regiones de Oriente Próximo y del Norte de África. También contribuye a esta caída, la reducción del impacto económico del terrorismo, que cayó un 48% entre 2018 y 2019. Las consecuencias del Covid-19 y cómo afrontarlas Junto al informe sobre el Índice de Paz Global, el IEP ha realizado una proyección de cómo va a afectar la crisis del coronavirus a la paz mundial. El resultado no es nada optimista y puede suponer un grave retroceso. Según el IEP, el Covid-19 está impactando de forma negativa en todo el mundo, «con las naciones estando cada vez más polarizadas en su capacidad de mantener la paz y la seguridad. Esto revela el potencial del virus para anular años de desarrollo socio-económico, exacerbar las crisis humanitarias y agravar e instar a conflictos y malestar».   El IEP identifica el impacto económico de los confinamientos como una amenaza importante para la paz, derivado de la gran pérdida de empleos. Las reducciones de la ayuda interna se espera que contraigan las economías de la OCDE, desestabilizando a los países frágiles y afectados por los conflictos. Los gobiernos más estables no serán tampoco ajenos a las presiones a la hora de dar una respuesta adecuada a las carencias y problemas provocados por la crisis del Covid-19. «El aumento de la inestabilidad política se espera que se produzca en Europa, con previsión de aumento de los levantamientos y huelgas generales», indica el documento. A esto se suma las ya existentes tensiones entre Estados Unidos y China, y la fricción dentro de las organizaciones multilaterales, como la Organización Mundial de la Salud y el Consejo de Seguridad de la ONU. Para Stroobants, la pandemia «definitivamente» tiene el potencial de ser un factor importante a la hora de deteriorar el índice de paz mundial. «Aunque hubo una caída inicial en los disturbios civiles durante las primeras etapas de la pandemia, hemos visto un aumento de las manifestaciones violentas en las últimas semanas, especialmente en los Estados Unidos. A medida que las ramificaciones económicas de la pandemia y los confinamientos posteriores se manifiesten por completo en los próximos meses, la probabilidad de nuevos disturbios civiles solo aumentará». En cuánto a qué países están más preparados para afrontar la consecuencias de la crisis del Covid-19, el director de Europa y MENA del IEP opina que aquellos que tienen «economías fuertes, bajos niveles de endeudamiento y una menor dependencia de las importaciones y exportaciones» serán los que estén mejor situados «para regresar más rápido a los niveles de crecimiento económico previos a la pandemia, aunque esto no garantiza la recuperación económica. También se necesitarán altos niveles de Paz positiva (las actitudes, instituciones y estructuras que crean y mantienen sociedades pacíficas)», explica. Y considera que «la resiliencia» es un factor clave que permitirá a las sociedades «hacer los sacrificios necesarios para volver a la normalidad». Finalmente, le preguntamos sobre las capacidades de España para gestionar la etapa post-pandemia: «Hay tres dimensiones en las que se analiza un país en términos de su capacidad para recuperarse de los cierres de emergencia. Son el económico, el control soberano y la resiliencia social. Cuando los tres se agrupan, España se encuentra a la mitad de los 42 países analizados. Sin embargo, es baja en la dimensión económica», concluye. Cambio climático Las presiones medioambientales continúan afectado negativamente a la paz. El Registro de Amenazas Ecológicas de IEP indica que el 27% de los países afrontarán presiones catastróficas en el agua y el 22%, presiones catastróficas en los alimentos para 2050.   El informe también indica que hubo unos 2.260 millones de personas viviendo en zonas con alta o muy alta exposición a los peligros climáticos en 2019, con 1.240 millones de estas personas ya viviendo en países con bajos niveles de paz. Para 2050 el cambio climático generará hasta 143 millones de migrantes globalmente, especialmente en el África subsahariana (86 millones), Sur de Asia (40 millones) y Latinoamérica (17 millones).
07-06-2020 | Fuente: abc.es
La Casa Blanca atribuye la violencia en protestas a un boicot del chavismo
La Casa Blanca está convencida de que, como hizo el año pasado en Chile, Ecuador y Colombia, el régimen de Venezuela y grupos de agitación política afines en toda Iberoamérica intentan aprovechar las protestas en contra del racismo para provocar estallidos de disturbios y violencia, tratando de crear caos en las protestas que se han propagado en todo el país y que son hasta la fecha en su gran mayoría pacíficas. Según dijo el sábado a ABC un alto funcionario del Gobierno estadounidense: «Estamos al corriente de intentos de individuos con lazos con los adversarios de Estados Unidos, incluido el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro en Venezuela, de instigar conflictos, ayudar a incitar la violencia y dividir a los estadounidenses.. Ver Más
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