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Noticias de comisarias

25-05-2016 | Fuente: abc.es
El turismo egipcio se estrella con el MS804
El 21 de mayo, tan sólo tres días después de que un avión de Egyptair se estrellara contra el Mediterráneo con 66 personas a bordo, una pareja de españoles aterrizó en el Aeropuerto Internacional de El Cairo. Ese sábado no llegó ningún vuelo internacional de la compañía egipcia, de tres días de duelo por la pérdida del MS804. El vuelo en el que viajaban los españoles era un Alitalia que hacía la ruta Roma-El Cairo y que ha servido durante años como una de las más sencillas rutas europeas para visitar el país de los faraones. Sin embargo esta vez, en su vuelo eran prácticamente los únicos turistas. Poco más de media docena de los pasajeros se detiene a comprar una visa u observa un poco confundido el montón de taxistas que se acercan solícitos a la salida de la terminal. Sólo han pasado tres días desde la caída del MS804, y el turismo egipcio contiene el aliento, temeroso que este último golpe ?sea fallo técnico, sea atentado terrorista? termine por hundir una industria que lleva años de capa caída. En los últimos ocho meses, Egipto ha sufrido desde un atentado de Daesh contra un avión de pasajeros ruso, que mató a 224 personas , hasta el secuestro de un avión de EgyptAir (sin víctimas), pasando por la tortura y asesinato de un joven italiano en El Cairo. Antes, en septiembre, el Ejército egipcio bombardeó por error un grupo de turistas, matando a ocho mexicanos y varios guías egipcios. «Me da pena por los egipcios, esto del turismo está cada vez peor y ellos no tienen ninguna culpa», comenta el hombre, que visita por tercera vez El Cairo. En su primera ocasión, en tiempos de Hosni Mubarak antes de la Revolución de 2011, miles de turistas se agolpaban diariamente bajo el sol para acercarse a las pirámides de Giza o para asomarse a la tumba de Tutankamón en Luxor. Los trabajadores del turismo apenas daban abasto y el negocio no parecía tener fin. La segunda vez fue en 2012, un año después de la caída de Mubarak y con el país todavía inmerso en la agitación social propia de las revoluciones, y cuenta que los comerciantes le seguían con ojos codiciosos en el conocido mercado de Jan al Jalili. «Se les notaba desesperados». En 2010, el país de los faraones, las mezquitas y de paradisiacas playas en el Mar Rojo, recibió cerca de 15 millones de visitantes (14,7), según recogen cifras de las Naciones Unidas. Tras la revolución de enero de 2011, cuando millones de egipcios se sumaron a la «primavera árabe» y salieron a la calle pidiendo «pan, libertad y justicia social», las visitas turísticas descendieron hasta sólo 9,5 visitantes ese año. Entre 2012 y 2014 la industria recuperó ligeramente el pulso, pero tras la asonada militar en 2013 y la posterior represión contra los partidarios de los Hermanos Musulmanes, así como una oleada de atentados contra comisarías y puestos de policía en El Cairo, volvieron a espantar a las agencias de turismo: En 2015, tan sólo 9,3 millones se visitaron Egipto, con sus pirámides y sus ?resorts? junto al mar. Tras la muerte de los turistas rusos el pasado octubre y el asesinato de Regeni en enero, el número de turistas que llegaron a Egipto en el primer cuarto de 2016 cayó un 40% con respecto a 2015. El Ministerio de Turismo había fijado las expectativas para 2020 en 20 millones, una cifra que, tras los últimos desastres, parece imposible de alcanzar. «Egipto deberá esforzarse 10 veces más de lo que habíamos planeado» para recobrarse, señaló esta semana el ministro de Turismo Yehia Rashed. Especialmente en la percepción de inseguridad que existe sobre el país: El Ministerio de Asuntos Exteriores (MAEC) advierte en sus recomendaciones de viaje a Egipto «contra cualquier viaje salvo por razones de necesidad» a todo el país, exceptuando Luxor, Asuán y los resorts del Mar Rojo. Buscando el apoyo de las potencias internacionales, el exgeneral Abdelfatah Al Sisi y actual presidente se erigió como baluarte de la seguridad en Egipto, y justificó así sus políticas represivas y muchas veces contrarias a los derechos humanos. En su lucha contra la aparición de una filial del autoproclamado Estado Islámico en el Sinaí, una zona económicamente deprimida y maltratada por los sucesivos gobiernos egipcios, los militares y policías han reaccionado con una violenta campaña, destruyendo viviendas de civiles sospechosos de colaboración con los grupos islamistas, con arrestos y ejecuciones extrajudiciales y han instaurado un clima de odio y resentimiento hacia el gobierno cairota, según denunció el último informe de Human Rights Watch. «Al Sisi ha buscado la seguridad a un coste altísimo», explicó a ABC el analista del centro Carnegie en Oriente Medio, Amr Ali. Inseguridad aérea Fue precisamente Wilayat Sina, la «provincia» egipcia de Daesh, quien reivindicó el atentado contra un avión ruso que se estrelló contra el Sinaí el pasado 31 de octubre y desnudó la inseguridad de los aeropuertos egipcios. Tras el atentado, tanto Reino Unido como Rusia suspendieron todos los vuelos a y desde el muy turístico resort de Sharm El Sheij, dejando varados a cientos de turistas y generando pérdidas millonarias en la industria turística. Tanto Reino Unido como Rusia aceptaron reabrir las rutas aéreas tras el aumento de seguridad que Egipto ha sometido a sus aeropuertos. Sin embargo, cuando Egipto negociaba la vuelta de las aerolíneas rusas ?principales turistas que llenaban durante todo el año la costa sur del Sinaí-, un desequilibrado mental secuestró un avión de EgyptAir. El pasado marzo, un avión de la compañía nacional egipcia fue secuestrado y obligado a aterrizar en Chipre ante la amenaza de Seif Eldin Mustafa, egipcio, de hacerse estallar. El cinturón de explosivos resultó ser falso, fabricado con unos cuantos cables, plásticos y cartones que el secuestrador hizo pasar por la seguridad del aeropuerto diciendo que era un aparato médico. Además de los «daños colaterales» en su lucha contra la insurgencia en el Sinaí (zona prácticamente vetada a los periodistas), bajo el régimen de Al Sisi otras violaciones de los derechos humanos se perpetúan. ABC ha tenido la oportunidad de hablar con organizaciones que reciben a víctimas de torturas, con abogados que son detenidos durante días por su trabajo por los derechos humanos o con familiares de jóvenes desaparecidos forzosos. En Egipto, cada vez más inmerso en un estado policial, ni siquiera los extranjeros están a salvo, clamaban los pocos manifestantes que se atrevieron a acudir con velas a la embajada italiana en El Cairo cuando se conoció la muerte del estudiante Giulio Regeni , que había sido desaparecido, torturado y asesinado «como uno de nosotros». La muerte de Regeni tensó las relaciones Italo-Egipcias como nunca antes. Roma llamó a consultas a su embajador en El Cairo y algunas compañías turísticas italianas, como la Asociación Italiana de Turismo Responsable, suspendieron sus viajes organizados a Egipto en protesta por la falta de colaboración en la investigación de las autoridades egipcias. Regeni no es el único extranjero muerto en suelo egipcio. En septiembre, un grupo de turistas mexicanos que descansaba tranquilamente en el oasis de Bahariya, en el desierto occidental, fue bombardeado por error por las fuerzas aéreas egipcias, que los confundieron con terroristas islámicos, según se apresuraron a justificar desde el Gobierno. Ocho mexicanos y cuatro guías egipcios murieron en el incidente. El pasado marzo, la Federación Nacional de Operadores Turísticos acordó compensar monetariamente a algunas de las familias mientras que de momento nadie en el Ejército ha asumido responsabilidades. Desde entonces, el desierto occidental ha visto como las visitas caían en picado. «No es el momento de ir ahí», comentan egipcios que trabajan en el mundo del turismo. Turismo, negocio nacional Ramy, un joven de unos 25 años que habla árabe, español y cuenta con un nivel más que aceptable de inglés, trabajaba para la agencia de turismo Destinia (con oficinas centrales en Madrid). Ante la espantada de los turistas, perdió el trabajo. Con tres idiomas y una carrera universitaria en Turismo sólo tenía una salida que pudiera sostenerlo con dignidad: convertirse en un operador de atención al cliente en Vodafone. Junto a Ramy, unos trescientos jóvenes trabajan sólo en el área de «español» de Vodafone, externalizado a Egipto. Muchos de sus compañeros, cuenta, vienen del mundo del turismo. A su lado, Amr ?recién casado- añade que cuando trabajaba en turismo ganaba «cuatro veces más que ahora» (gana unos 150 euros al mes) y que conoció «a muchísimos españoles». Ahora vive en la zona de Al Haram, arrabal cairota junto a las pirámides. Un autobús lo recoge cada mañana a las 6 para empezar a trabajar hacia las 9. A las 8 -si no hay trafico- de la tarde llega a casa, tras dos horas más de autobús. «Pero bueno ?se encoge de hombros- cuando se cierra una puerta se abre una ventana». El negocio del turismo empleaba cerca de un 15% de la población activa según la Agencia Nacional de Estadísticas, y generaba ingresos de 11,1 miles de millones de euros anualmente. En 2015, esas cifras se habían reducido a más de la mitad, con 5,45, estancando el crecimiento de la economía egipcia, gran dependiente de esta industria. Otra consecuencia de la bajada del turismo en Egipto ha sido la falta de flujo de dólares en el país. «Antes, por los extranjeros, entraban muchos dólares. Ahora el cambio está por las nubes», explica Amr Ali, del think tank Carnegie para Oriente Medio. «Para volver, el turismo necesita estabilidad, y el Gobierno está lejos de poder prometerla», añade. En Luxor, el taxista Hassan se indigna ante lo que considera una percepción injusta: «Aquí en Luxor no hay violencia, no hay terrorismo. Quizá en El Cairo, pero aquí no», defiende a ABC. «En Luxor no hay otros negocios, todas las familias vivimos de eso», insiste, señalando que nadie pondría en peligro esos ingresos traídos por los turistas. En la ciudad, importante enclave turístico al sur del país, todavía se recuerdan el atentado de 1997, cuando varios terroristas islámicos de un grupo precursor de Wilayat Sina, Al Gamaa Islamiya, entraron en el histórico templo de Hatsheput, abatieron a balazos y pasaron a cuchillo a más de cincuenta turistas que paseaban entre las ruinas. Tras la tragedia, la industria turística egipcia tardó años en recuperarse. La reacción de los habitantes en Luxor ?de total rechazo- terminó acabando con el propio Al Gamaa Islamiya. En junio de 2015, supuestos terroristas de Daesh intentaron atentar en el templo de Karnak, pero fueron denunciados a la policía por el mismo taxista que los llevó a la puerta. «El turismo volverá. Tarde o temprano volverá. Es lo que pasa cuando tienes el 40% del patrimonio histórico mundial», insiste Adel Beshai, profesor de Economía de la Universidad Americana de El Cairo. Como él, muchos egipcios se resisten siquiera a imaginar que Egipto no pueda recuperar las cifras de 2010. «Volverá. Tarde o temprano».
03-04-2016 | Fuente: abc.es
El infierno de los calabozos de la Policía en Caracas
El 21 de febrero en los calabozos de la sede de la Policia Municipal de Chacao, en el distrito metropolitano de Caracas, un motín encendió todas las alarmas del organismo. Los presos hacinados en los calabozos se amotinaron y agredieron a cuatro funcionarios que estaban de guardia. Los reos exigían ser trasladados de penal y se quejaban por la falta de espacio y los continuos retrasos en sus procesos. Según medios locales, el incidente violento provocó que ocho presos y dos funcionarios resultaran, uno de ellos con politraumatismos debido a los golpes que recibió y otro con heridas de arma blanca en el pie. De acuerdo con la organización Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), en 23 centros de reclusión preventiva venezolanos hubo en 2015 ocho motines, diez intentos de fuga, siete incidentes de fugas exitosas y siete secuestros a funcionarios. Un centro de reclusión preventiva debería ser, como su nombre indica, un centro para el encierro temporal de presuntos transgresores de la ley; pero en Venezuela se han convertido en prisiones de estancia indefinida en las que nadie sabe cuándo será trasladado o liberado. Un detenido no tendría que estar más de 45 días en un calabozo policial. Sin embargo, la realidad es muy distinta en Venezuela, donde hay detenidos en centros preventivos con más de tres años sin obtener por ello ningún tipo de reducción de pena. ABC tuvo acceso a los calabozos de la Policía de Chacao, y pudo constatar las duras condiciones. Los calabozos Nos acompañan varios funcionarios policiales para llegar hasta las celdas. Parecería exagerada la seguridad y las advertencias minutos antes de pasar junto a las primeras celdas. «Estos calabozos son un infierno» señala uno de los policías a mi lado. Se oye un murmullo masivo, como si estuviesen rezando. En un área de 48 metros que fue construida para albergar a 36 personas, actualmente hay 133. Los espacios que antes eran zonas de visita se han transformado en lugares de reclusión «provisional» para reclusos enfermos o heridos. La hediondez es penetrante, el calor insoportable. Casi no se puede respirar. No existen condiciones sanitarias para tantas personas. Para asearse solo hay una regadera cercana a las celdas que sirve de ducha. Cada uno tiene que improvisar y guardar un recipiente de plástico y bolsas para depositar su orina y defecar. A simple vista a todos se les ve la piel amarillenta con manchas y grandes marcas; los pies hinchados. «Hermano, ayúdenos para que nos trasladen rápido, acá la sarna y otras enfermedades están acabando con nosotros», nos grita Jonathan un hombre de 37 años ingresado por robo que saca sus brazos con desesperación por entre los barrotes. Policías registran los alimentos que llevan los familiares- J. BENEZRA Los prisioneros pasan las horas en este sitio concentrados en una sola actividad: levantarse y acostarse. Amarran sábanas que les llevan sus familiares y las convierten en hamacas, ya que es la única forma de conseguir dormir un rato. Los familiares acuden a diario para llevarles comida y ropa, ya que en el centro policial no tienen presupuesto para esos «lujos». Fuera del centro nos encontramos con Isabel, una madre abnegada que, puntualmente, a las cinco de cada tarde, espera su turno junto a los portones. Su hijo, un chico de 21 años, lleva más de 5 meses recluido por intentar robar una panadería. « Esta situación no se la deseamos a nadie. Se están violando los derechos humanos de toda esta gente sin que importe lo que hicieron. Vamos cada semana a los tribunales y nunca nos dan respuesta». El alcalde del municipio, Ramón Muchacho, considera que la situación de hacinamiento que se vive en los calabozos de Polichacao «es el reflejo de la realidad judicial que padecen todos los organismos policiales del país» . Muchacho está convencido de que la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, no quiere reconocer que hay una crisis carcelaria y de hacinamiento. Para nadie es un secreto la anarquía que se vive en las cárceles venezolanas. Hay que pagar para comer, para dormir, para sobrevivir. Dentro de algunas cárceles en Venezuela funcionan grandes redes mafiosas dedicadas al secuestro, las dogas y el tráfico de armas como se vio recientemente en el homenaje al ex capo de la cárcel de San Antonio en la isla de Margarita, un tal «Conejo», en el que fueron exhibidas y disparadas gran cantidad de armas La versión oficial vive en otra realidad. La ministra para Asuntos Penitenciarios ha declarado a una TV local que actualmente hay 46.000 personas privadas de libertad en las cárceles del país y apunta que desde la creación del Ministerio de Asuntos Penitenciarios, en julio de 2009, se ha intervenido en 79 cárceles, para «limpiarlas de corrupción. Un 90% de las cárceles venezolanas están sometidas al nuevo régimen penitenciario», que busca que los reos tengan la oportunidad de reconciliarse con la sociedad, o redimir sus penas. Desbordados Denunció que «la corrupción de civiles y militares es responsable de que haya armas y teléfonos celulares en las penitenciarías» puesto que en ellas «solo deben haber escopetas de perdigones de polietileno, para controlar alguna situación que pueda generarse» El director de la ONG «Una Ventana a la libertad», Carlos Nieto Palma, tiene otra versión de las cifras y dice que «en Venezuela existen alrededor de 52.000 reclusos bajo la tutela del Ministerio para el Servicio Penitenciario y aproximadamente unos 20.000 en retenes y comisarías policiales que dependen, ilegal y arbitrariamente, del organismo donde están detenidos preventivamente». El activista señala que la capacidad real de las cárceles venezolanas es para unos 20.000 reclusos y de 5.000 en retenes policiales y comisarías. «Esto nos lleva a la alarmante cifra de más de 200 por ciento de hacinamiento», concluye. En cuanto a lo que ocurre dentro de los penales, Nieto Palma reitera que hay que tener claro que todo lo que ocurre en un recinto carcelario es responsabilidad única del Estado venezolano, las cárceles son custodiadas en la parte externa por la Guardia Nacional y en su parte interna por funcionarios del Ministerio para el Servicio Penitenciario. «Lo que ocurre dentro de las cárceles no se le puede achacar a agentes externos porque todo está o más bien debería de estar bajo el control de las autoridades». La ministra Varela tenía previsto acudir a la Comisión Permanente de Cultos y Régimen Penitenciario, pero no ha podido informar a ese grupo «por cumplir con otras actividades». Nuevo intento de fuga Funcionarios de la Policía Municipal de Chacao han frustrado recientemente un nuevo intento de fuga masiva en uno de los calabozos de la cárcel. Con esta operación, la policía ha detenido a siete sujetos que habían conseguido fugarse de las celdas y que se encontraban cerca de salir del perímetro de seguridad. A media noche, efectivos policiales se percataron de que una de las ventanas de las celdas estaba forzada. Por ella salieron 80 reclusos y otros siete se encontraban en el techo del penal. Finalmente la situación fue controlada pero ha trascendido que se trata del segundo intento de fuga de los calabozos de un centro policial capitalino, ya que este viernes cinco presos escaparon de la sede de la Policía Municipal de Sucre, en el Coliseo de La Urbina, donde las condiciones de hacinamiento son similares a las de Polichacao.
24-02-2016 | Fuente: elpais.com
Dos ONG denuncian torturas a palestinos detenidos en Israel
El servicio de seguridad Shin Bet utiliza confesiones obtenidas mediante torturas en comisarías palestinas
15-02-2016 | Fuente: abc.es
Los incómodos «desaparecidos» de Egipto
El italiano Giulio Regeni desapareció súbitamente y sin dejar rastro este 25 de enero en El Cairo, cuando la mayoría de los egipcios conmemoraban el aniversario de la revolución en sus casas y las calles de la capital permanecían tomadas por miles de policías y militares. Ocho días después, y tan sólo tras la insistencia del Gobierno italiano para que se esclareciera su desaparición y una gran campaña pública en las redes sociales, el cuerpo del joven estudiante de 28 años fue encontrado en una cuneta, con evidentes signos de tortura. Las circunstancias de su desaparición, así como testimonios de oficiales de Policía -bajo condición de anonimato- recogidos por el diario «The New York Times», apuntan a que Giulio Regeni ha sido uno más de los cientos de «desapariciones forzosas» que se multiplican en los últimos años el país de los faraones. Los oficiales admiten que Regeni habría sido detenido por la Policía, que sospechó que podría «ser un espía» porque en la memoria de su teléfono tenía contactos de miembros de los ahora ilegalizados Movimiento 6 de Abril o la Hermandad Musulmana. Cuando a las dos de la madrugada del pasado 12 de enero Israa abrió la puerta a unos supuestos policías vestidos de civil, no supuso que pasarían días, semanas o incluso meses sin noticias de su hermano pequeño. Asir, de catorce años, fue «secuestrado» por los oficiales identificados como de «Seguridad del Estado», que también registraron su habitación y explicaron a la familia que investigarían su implicación con «un grupo terrorista» y que lo interrogarían durante un máximo de 2 horas. A día de hoy, la familia todavía desconoce su paradero y las comisarías del área niegan su detención. Entre diciembre y enero cerca de 60 personas han «desaparecido» al parecer a manos de la Policía egipcia Sólo en diciembre y enero de 2016, cerca de 60 personas han «desaparecido» supuestamente a manos de la Policía egipcia, según datos recopilados por grupos independientes. De agosto a noviembre de 2015, la campaña «Stop Forced Disappearance», organizada por la ONG Comisión Egipcia por los Derechos y las Libertades (ECRF), denunció 340 casos de «desapariciones forzosas». «Libertad para los valientes», un grupo izquierdista egipcio, documentó al menos 163 casos de abril a junio de 2015. Las cifras exactas varían de un grupo a otro, pero la tendencia al alza ha sido constatada y denunciada por organizaciones internacionales como Human Rights Watch, Amnistía Internacional o el grupo de trabajo de las Naciones Unidas en las Desapariciones Forzosas (Unwed). «Con la excusa del Estado de Excepción tras el golpe (contra el expresidente Mohamed Mursi, en 2013), muchos 'desaparecieron', especialmente tras la dispersión de las manifestaciones en la plaza de Rabaa (donde el enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y manifestantes se cobró al menos 1.000 vidas). Pero, en 2015 han vuelto a aumentar los casos y se estima que los números seguirán subiendo», explica a ABC el investigador en Desapariciones Forzosas del ECRF, Abdelrramán Gad. Aunque los objetivos de estas desapariciones forzadas solían ser islamistas afines a la Hermandad Musulmana, en los últimos meses se han hecho más «aleatorias» y afectan también desde a activistas políticos a cualquiera sospechoso de participar o haber participado en protestas. La última vez que familiares y amigos los ven es en manos de supuestos oficiales de policía, normalmente vestidos de civil, que se los llevan para interrogarlos. Entonces, relata Gad, son detenidos sin posibilidad de ver ni a abogados ni familiares y llevados a «lugares secretos de detención», donde son torturados hasta que confiesan algún tipo de vinculación con grupos terroristas como la Hermandad Musulmana o Daesh, o algún otro delito, sin el límite de tiempo de 48 horas que marca la Ley egipcia antes de presentar cargos. «Las Fuerzas de Seguridad los torturan de forma sistemática sin temor a represalias» «Las Fuerzas de Seguridad del Estado torturan a sus prisioneros de forma sistemática, sin temor a represalias», explica Gad. La utilización de métodos de tortura por la Policía egipcia como golpes, quemaduras de cigarrillo, electrocuciones o violaciones, algunos llevados al límite de la muerte del prisionero, han sido largamente documentados por organizaciones humanitarias ya antes de la llegada del actual presidente, Abdelfatah Al Sisi, al poder. En 2010, la muerte en custodia policial de un joven fue la chispa que encendió el descontento social que en enero de 2011 provocó la revolución contra el régimen de Hosni Mubarak. En 2015, el Centro Nadeem para la Rehabilitación de Víctimas de Violencia y Tortura documentó al menos 440 casos de tortura en estaciones de Policía. El cuerpo de Giulio Regeni fue encontrado ocho días después de su desaparición, en la cuneta de una de las principales autopistas que salen de la capital egipcia. Una fuente en el departamento de investigación forense en Egipto apuntó a Reuters que Regeni habría sufrido torturas como electrocuciones en genitales, quemaduras de cigarrillo y cortes en hombros y orejas, y que tenía varias costillas rotas y golpes en la cabeza y espalda, uno de los cuales le habría provocado la muerte, por hemorragia cerebral. Aunque no entró en detalles, el ministro de Interior italiano, Angelino Alfano, afirmó que Regeni sufrió un trato «inhumano». Como Giulio, algunos de los desaparecidos en Egipto acaban muertos. La versión de las autoridades suele ser que fallecieron en «un accidente de tráfico», ya utilizada en numerosas ocasiones para justificar las muertes de activistas o detenidos conocidos. Otros, en cambio, tras días detenidos sin cargos ni abogados y sin respuestas a las familias cuando preguntan dónde están sus hijos, o siquiera si están bajo custodia policial, son puestos en libertad, como Abdalá Masaoud, «desaparecido forzoso» por las fuerzas de seguridad el pasado 24 de enero y liberado, tras sufrir torturas, esta misma semana, cuenta por teléfono un amigo suyo. Sin embargo, la mayoría «aparecen» más tarde sentados en el banquillo de los acusados, asevera Gad a ABC. Islam Khaled desapareció tras ser detenido en la madrugada del 5 de mayo. Según su hermano Nur, detenido también ese día pero puesto en libertad dos días después, Islam no era activo políticamente (a diferencia de Nur), pero tras más de 100 días en paradero desconocido, el 23 de septiembre «apareció» finalmente tras ser condenado por pertenencia a un grupo terrorista, la Hermandad Musulmana. Más de cien denuncias Los casos se le acumulan al Gobierno egipcio, y el Ministerio de Interior admitió a estudio en enero 101 denuncias de desapariciones forzosas, pese a que en octubre el encargado de la comisión para Derechos Humanos del Ministerio, Salah Fouad, insistió a medios locales que «no hay casos de desapariciones forzadas en Egipto». Una línea que tanto el Ministerio de Exteriores como el de Interior mantienen en el caso de Regeni, negando que se trate de «una desaparición forzada» o cualquier implicación de la Policía en su muerte. Sin embargo, activistas egipcios han tomado como suya la muerte de Regeni, estudiante de doctorado en Cambridge que investigaba sobre sindicatos y trabajadores irregulares en Egipto. «Giulio ha pagado al final con su vida, justo como muchos de nosotros egipcios en este Estado policial», afirmó a ABC Sally Touma, quien señala que muchos activistas egipcios viven «llenos de miedo» ante la impunidad de la Policía egipcia. Con cerca de 60 nuevos casos tan sólo en los últimos dos meses, las fuerzas de seguridad egipcias parecen ignorar las restricciones enfocadas en los derechos humanos de la Constitución de 2014, el primer paso de la «hoja de ruta» de Al Sisi tras la revolución y que el presidente dio por concluida «exitosamente» esta semana.
11-01-2016 | Fuente: abc.es
Las medidas de Obama disparan la venta de armas en Estados Unidos
A las diez y media de la mañana del sábado apenas hay sitio ya en el aparcamiento del recinto ferial de Miami. Allí han acudido en masa este fin de semana visitantes de todas las edades, solos, acompañados de la pareja o en familia -los menores de doce años no pagan-, para asistir al Florida Gun Show, un enorme escaparate donde adquirir los más variados modelos de pistolas, rifles, cuchillos, munición y complementos para ejercer el derecho a protegerse consagrado en la Segunda Enmienda de la Constitución de EE.UU. La muestra se celebra cada fin de semana en un punto diferente de Florida y aproximadamente una vez al mes en Miami, pero esta vez la afluencia se ha disparado merced al temor despertado por Barack Obama a que se restrinja el acceso a las armas. A esa hora, Nicholas Páez, un fornido joven de 23 años que trabaja para una distribuidora de medicamentos, ya abandona las instalaciones con su flamante AK 47 recién comprado. En la cintura, además, lleva oculta bajo la camiseta una pistola Simth & Wesson. Según explica, las quiere como protección, además de como hobby. «Si entra una persona en tu casa y llamas a la Policía, te dicen que va en cinco minutos. Pero en cinco minutos te pueden haber robado y quitado la vida», asegura Páez, que luce una gorra con el lema del aspirante republicano a la Casa Blanca Donald Trump, «Hagamos América grande otra vez». A la entrada, miembros del equipo de campaña del candidato Ted Cruz tratan de captar votantes conservadores. «Obama quiere acabar con la Segunda Enmienda, en lugar de acabar con la criminalidad», se queja una de ellos, Marcia Varela. «Si el gobierno no nos defiende -asegura-, lo tenemos que hacer nosotros». Dentro les hacen la competencia con su propio puesto los partidarios de Trump. También están presentes distintas entidades, como la Asociación Nacional del Rifle, principal «lobby» de la industria del armamento. Los visitantes husmean, como si de un centro comercial se tratara, entre la amplísima oferta en busca de una ganga o de su pieza favorita. Desde una pistola por 145 dólares a un rifle E. J. Churchill Premier de 1893 que cuesta casi 35.000, hay para todos los gustos y presupuestos. «Obama es nuestro mejor vendedor», señala con una sonrisa el joven Derek Evans en el puesto de la armería Airport Le Jeune Pawn & Gun. Aunque en la práctica, vaticina, apenas cambiará nada. Como comprar el pan Con o sin licencia. En Florida se compra un arma con solo presentar el permiso y el carné de conducir. Pero sin la licencia también se puede. La única diferencia es que hay que esperar cinco días a que las autoridades comprueben el historial del comprador. Dónde se puede llevar. Con licencia para portar armas se puede llevar oculta bajo la camiseta en casi cualquier lugar público, salvo escuelas, comisarías, juzgados o bares donde se sirva alcohol. Cómo sacar el permiso. Se puede obtener con un cursillo de dos horas en el que se instruye al alumno sobre los aspectos legales del arma, y con la revisión del historial por la autoridad competente. Entre las actividades de la feria se incluyen cursillos de dos horas para obtener el permiso para portar armas. ABC asiste a uno junto a los cerca de 400 alumnos que en un solo día, por 139 dólares, obtienen un certificado. Organizado por Bulldog Tactical Group, está impartido en su mayor parte por un agente de policía en ejercicio, George Fernández, contratado para la ocasión, y consiste en una clase colectiva en la que se instruye en aspectos legales, como los lugares donde se puede y donde no se puede llevar armas o hasta dónde llega el concepto de defensa propia. Según la ley de Florida, el uso o la amenaza del uso letal de un arma están justificados si la persona «cree razonablemente que usarla o amenazar con usarla es necesario para impedir la muerte inminente o un grave daño corporal para sí misma o para otra persona, o para impedir la comisión de un crimen violento». Un tiro de práctica Tras la clase, los alumnos entran en grupos de seis en un pequeño remolque de camión, donde realizan un solo disparo de práctica. Tras el curso exprés no hay examen que compruebe los conocimientos asimilados. A la salida, un niño que no aparenta más de doce años, se encarga de repartir los certificados. A partir de entonces, solo deben esperar el visto bueno de las autoridades para recibir su permiso. Kenandra Wilson, que este domingo cumplía 25 años, muestra orgullosa su certificado, precisamente su regalo de cumpleaños. «Quiero mi permiso para ejercer la Segunda Enmienda y sentirme segura», afirma.
14-12-2015 | Fuente: abc.es
Abaaoud, el cerebro de los atentados de París, murió abatido en el asalto de Saint-Denis
La Fiscalía de París ha confirmado hoy que el yihadista belga Abdelhamid Abaaoud, presunto cerebro de los atentados del pasado viernes que dejaron 129 muertos en la capital francesa, resultó muerto en el asalto de ayer en Saint-Denis. «Abdelhamid Abaaoud acaba de ser formalmente identificado, tras la comparación de las huellas dactilares, como uno de los muertos durante el asalto (..) Se trata del cuerpo descubierto en el inmueble, acribillado», señala el comunicado del fiscal de París François Molins. La operación policial en la que participaron 110 policías de élite contra el inmueble en el que se escondía el yihadista y sus cómplices, se saldó con dos muertos y ocho detenidos. Uno de los terroristas fallecidos era una mujer, Hasna Aitboulahcen, prima de Abaaoud, que se suicidó accionando su cinturón de explosivos durante el asalto. Junto a ella se encontró entre los escombros «un cuerpo acribillado», probablemente alcanzado por los proyectiles y las granadas, según señaló ayer Molins, que ha sido identificado con el del cabecilla de los atentados. El primer ministro francés, Manuel Valls, se ha felicitado por la neutralización del yijadista. «Abaaoud, el cerebro de estos atentados -uno de los cerebros porque tenermos que ser particularmente prudentes y conocemos las amenazas- se encontraba entre los muertos», ha declarado el jefe del Gobierno ante los diputados. El diario «The Washington Post» adelantó la noticia, citando como fuentes a dos altos responsables de inteligencia europeos. También el diario flamenco «De Standaard», de Bélgica, publicó que el presunto cerebro de los atentados de París habría muerto en la operación antiterrorista en Saint Denis, según dijeron fuentes de la Seguridad belga a ese periódico. De familia acomodada, Abdelhamid Abaaoud, de 28 años, se crió en Molenbeek, el principal granero yihadista de Europa y era amigo de la infancia de los hermanos Abdeslam, y muy en particular de Salah, el hombre más buscado de Europa desde el domingo cuando fue identificado como miembro de uno de los comandos. Con Salah estuvo implicado en un atraco en 2010 y con el hermano de éste, Brahim -uno de los yihadistas que se suicidó con un chaleco de explosivos en París el viernes-, en otros delitos de delincuencia común, también en la capital belga en 2010 y en 2011. En 2013 se fue de Bélgica a Siria y se llevó a su hermano de 13 años -que fue presentado como el yihadista más joven- para integrarse en una brigada del EI con jóvenes procedentes de Europa, y pronto se le encargó el reclutamiento de otros combatientes. Pasó a ser conocido como Abou Omar al-Baljiki («el belga» en árabe). Intentó captar a mujeres españolas El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, informó este jueves de que Abaaoud intentó captar a través de internet a mujeres residentes en España para que se unieran a Estado Islámico en Siria. El pasado julio la justicia belga le condenó en rebeldía a 20 años de cárcel en un proceso de reclutamiento de jóvenes belgas que integraban la organización en Siria. En marzo de 2014 su cara se hizo conocida al divulgarse unos vídeos en los que conducía una camioneta que arrastraba varios cadáveres mientras hacía bromas con sus compañeros, en una zona de Siria controlada por la organización yihadista. El 15 enero de 2015, pocos días después de los atentados de París contra «Charlie Hebdo» y contra objetivos judíos, la policía belga desmanteló en la ciudad de Verviers una red de terroristas -dos resultaron muertos en la operación- que preparaban acciones contra comisarías. También se considera que pudo estar detrás del ataque al tren Thalys Amsterdam-París en agosto, preparado por el marroquí Ayub El Jazzani, y el que fue abortado contra una iglesia en Villejuif, en las afueras de la capital francesa, al ser arrestado el que debía ser su ejecutor, Sid Ahmed Glam. También se sospecha que tuvo contactos telefónicos en enero de 2014 con Mehdi Nemmouche, el atacante del Museo Judío de Bruselas el 24 de mayo de ese año, donde murieron cuatro personas. Abaaoud, al que se creía en Siria, había subido en el escalafón del autoproclamado EI, y fuentes de los servicios secretos europeos lo consideraban un miembro importante de sus servicios de espionaje y responsable de la preparación de ataques en el extranjero.
04-12-2015 | Fuente: abc.es
Abdelhamid Abaaoud, el hijo de una familia acomodada que se convirtió en extremista
Abdelhamid Abaaoud, muerto tras la redada antiyihadista de este miércoles en Saint-Denis, era un yihadista originario de Bruselas de 28 años sospechoso de haber organizado desde Siria diversas acciones terroristas en Europa como responsable del autoproclamado Estado Islámico (EI) y particularmente sanguinario. Pertenecía a una familia de clases acomodada y se crió en Molenbeek, el principal granero yihadista de Europa. Abaaoud era amigo de la infancia de los hermanos Abdeslam, y muy en particular de Salah, el hombre más buscado de Europa desde el domingo cuando fue identificado como organizador de los atentados de la capital francesa y miembro de uno de los comandos. Todos ellos se criaron en el distrito bruselense de Molenbeek, donde el padre de Abaaoud tenía una tienda de ropa en la calle más comercial. Con Salah estuvo implicado en un atraco en 2010 y con el hermano de éste, Ibrahim -uno de los yihadistas que se suicidó con un chaleco de explosivos en París el viernes-, en otros delitos de delincuencia común, también en la capital belga en 2010 y en 2011. En 2013 se fue de Bélgica a Siria y se llevó a su hermano de 13 años -que fue presentado como el yihadista más joven- para integrarse en una brigada del EI con jóvenes procedentes de Europa, y pronto se le encargó el reclutamiento de otros combatientes francófonos. Precisamente, el pasado julio la justicia belga le condenó en rebeldía a 20 años de cárcel en un proceso de reclutamiento de jóvenes belgas que integraban la organización en Siria. Reclutador, también en España El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha informado este jueves de que Abaaoud intentó captar a través de internet a mujeres residentes en España para que se unieran a Estado Islámico en Siria. En marzo de 2014 su cara se hizo conocida al divulgarse unos vídeos en los que conducía una camioneta que arrastraba varios cadáveres mientras hacía bromas con sus compañeros, en una zona de Siria controlada por la organización yihadista. El 15 enero de 2015, pocos días después de los atentados de París contra «Charlie Hebdo» y contra objetivos judíos, la policía belga desmanteló en la ciudad de Verviers una red de terroristas -dos resultaron muertos en la operación- que preparaban acciones contra comisarías. También se considera que pudo estar detrás de otros ataques de EI en Europa, y en particular en Francia: el del terrorista del tren Thalys Amsterdam-París en agosto, preparado por el marroquí Ayub El Jazzani, y el que fue abortado contra una iglesia en Villejuif, en las afueras de la capital francesa, al ser arrestado el que debía ser su ejecutor, Sid Ahmed Glam. Se sospecha que tuvo contactos telefónicos en enero de 2014 con Mehdi Nemmouche, el atacante del Museo Judío de Bruselas el 24 de mayo de ese año, donde murieron cuatro personas. Abaaoud, al que se situaba actualmente en Siria, había subido en el escalafón del autoproclamado EI, y fuentes de los servicios secretos europeos lo consideraban un miembro importante de sus servicios de espionaje y responsable de la preparación de ataques en el extranjero. Según «The Wall Street Journal», estaba siendo «monitorizado» por países occidentales que planeaban matarlo en un ataque aéreo pero le perdieron la pista hace unas semanas. «Siento vergüenza por mi hijo», dijo su padre a un medio belga en enero. «¿Por qué en el nombre de Dios quiere matar a belgas inocentes? Nuestra familia le debe todo a este país».
05-11-2015 | Fuente: abc.es
El hacinamiento de presos en las comisarias venezolanas se incrementa en un 400%
El infierno de las cárceles en Venezuela va de mal en peor. Ahora, ese infierno de motines, incendios, reyertas y muertes se ha mudado a las comisarías municipales y estatales donde el hacimiento se incrementó en 400%, una cifra alarmante de consec
28-10-2015 | Fuente: elmundo.es
Gerena: canta y corre, que viene la poli
El cantaor/cantautor sevillano era, en los 70, un héroe del flamenco político y un residente habitual de las comisarías. El jueves será celebrado por sus colegas. 
09-08-2015 | Fuente: elmundo.es
Un agente español en Versalles
El subinspector Fernández ha pasado 20 días patrullando las calles de Versalles, en el sur de París. Llegó el 13 de julio para trabajar en el proyecto Comisarías Europeas, en el que España participa junto a países como Francia, Italia, Alemania Reino Unido, Portugal, Bélgica y, desde hace poco, también Rumanía.