Infortelecom

Noticias de comercio

27-07-2018 | Fuente: elpais.com
Amazon dispara el beneficio
La plataforma de comercio electrónico y gestión de datos elevó un 40% la cifra de negocio
27-07-2018 | Fuente: abc.es
La Comisión nos representa
Tal vez se deba a un cambio de humor más de Donald Trump, arrastrado por su propia deriva temperamental. Pero la declaración de que su país y la UE «se quieren», comentando en un tuit la foto de los besos que le dio Juncker al llegar a Washington, se apoya en un acuerdo político muy positivo. El frenazo a la escalada de sanciones comerciales entre los dos lados del Atlántico es un giro de ciento ochenta grados. La Unión ya no es el enemigo, como afirmaba el magnate neoyorquino en su tóxica gira continental de hace pocos días, sino un socio con el que promover el comercio libre y justo. Es obligado reconocer el buen trabajo de los enviados de la Comisión para lograr este cambio de discurso, que permite reconstruir puentes entre aliados esenciales. Jean-Claude Juncker y Cecilia Malmström han sabido representar en las negociaciones en la Casa Blanca y ante el Congreso a quinientos millones de ciudadanos de una gran potencia económica. Juncker ha hablado directo y claro para que Trump sintiera que había una buena jugada («deal») encima de la mesa con el que contentar a sus legisladores republicanos, en las antípodas del proteccionismo. Uno de los déficits de la integración europea es no conseguir la adopción de políticas eficaces, que den resultados tangibles, pero en el terreno comercial el ejecutivo comunitario dispone de estrategias y capacidades. Ahora toca aprovechar la tregua para repensar las sanciones que aún permanecen entre EE.UU. y la UE. El objetivo a medio plazo sería recuperar el espíritu del acuerdo transatlántico de comercio e inversiones, varado desde hace dos años por el populismo al alza en Washington y en muchas capitales europeas. El sitio por donde empezar serían los capítulos que tienen que ver con la eliminación de tarifas. La otra novedad esta semana del presidente americano es el endurecimiento de su discurso hacia el régimen de su admirado Vladimir Putin, con el que ya no tiene prisa alguna por volver a reunirse. Trump no ha cambiado, solo se va de vacaciones con su capacidad intacta de sorprender.
27-07-2018 | Fuente: abc.es
Churchill: el líder que orquestó la derrota nazi
Se sometía a jornadas maratonianas de trabajo que le dejaban cuatro horas de descanso por la noche. Por ello, el ex primer ministro británico Winston Churchill tenía una cama en el Parlamento para dormir la siesta durante 90 minutos; una cita ineludible para el tenaz estadista, que se tomaba un whisky con soda antes de precipitarse a los brazos de Morfeo. Galería de imágenes Vea la galería completa (14 imágenes) Portada del 22 de julio de 1940 - ABC Aficionado a los partidos de polo ?jugó con un brazo roto y vendado la final de la copa que enfrentaba a los regimientos ingleses en la India?, hizo carrera en el Ejército y se empapó del arte de la guerra: a título de observador, se dejó ver entre las tropas españolas durante la Guerra de Cuba; luchó en la India y en Sudán; y trabajó como corresponsal para el diario «The Morning Post» en la guerra sudafricana de los bóers, donde fue atrapado y conducido hasta un campo de prisioneros en Pretoria. Allí, planeó una huida que se tornó épica: recorrió 500 kilómetros durante varios días sin apenas alimentarse. La sangre fría que demostró en su tortuoso periplo le valió, a su llegada a Londres, un escaño en la Cámara de los Comunes. Tenía 26 años y daba el salto definitivo a la política, una amante caprichosa a la que dedicó el resto de su vida. Su fuerte temperamento le granjeó no pocos enemigos y le forzó a cambiar de partido en más de una ocasión. Su tenacidad le permitió ocupar puestos cada vez más ambiciosos: lideró el ministerio de Comercio primero y el del Interior después. Amante de los puros y de la buena mesa, gracias a su peculiar olfato, vaticinó que Europa se encaminaba hacia la Primera Guerra Mundial tres años antes de que el conflicto estallase. Sin embargo, su naturaleza visionaria no le libró de caer en desgracia: guerra y posguerra hicieron que su carrera política se tambalease y que en 1929 se retirase de forma voluntaria. Durante diez años se dedicó a cultivar otras de sus grandes pasiones: la escritura y la pintura. «Si este hombre fuese pintor de oficio, podría ganarse muy bien la vida», dijo Picasso. Su retiro terminó cuando, una vez más, vio venir el desastre: Europa se rendía ante el poderío de un Hitler que, a pesar de sus advertencias, nadie frenó a tiempo. En 1940, en los albores de la Segunda Guerra Mundial, sustituyó al primer ministro Neville Chamberlain. Logró hacer de Estados Unidos y de la Unión Soviética sus dispares aliados; juntos, ?con «sangre, sudor y lágrimas»? salieron victoriosos. Algo que no le garantizó ser reelegido por sus compatriotas en 1945. Quedó relegado a líder de la oposición hasta que, seis años después, volvió ser primer ministro. Ya con un polémico Premio Nobel de Literatura en sus manos, su mandato quedó truncado por su avanzada edad y por el "perro negro" de la depresión.
26-07-2018 | Fuente: abc.es
La UE acoge con alivio el pacto de no agresión entre Trump y Juncker
Cocinado en la sombra por los dos hombres de confianza del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del norteamericano Donald Trump, el sorprendente acuerdo de no agresión desvelado ayer ha sido recibido en Europa con cierto alivio pero también con inquietud porque lo único que se sabe del pacto es que no hay nada claro. Mientras Francia ha reaccionado con recelo evidente al ver que Juncker ha aceptado incluir, aunque sea parcialmente, el sector agrícola, Alemania sin embargo celebra un resultado que entiende que deja a salvo por ahora al sector automovilístico. No todos los países podrían ver las cosas con el mismo cristal, pero en general la sensación inicial en Bruselas ha sido la de alivio por el cambio de rumbo del problema. De ser considerada como el enemigo de Estados Unidos, en unos días Europa pasa a ser el socio preferente en una situación en la que además parece haber un cierto distanciamiento -al menos aparente- entre Trump y el autócrata ruso Vladimir Putin. Después de haber anunciado el acuerdo, un periodista belga que acompaña a la delegación comunitaria le preguntó a Juncker si creía que sería razonable fiarse de un personaje tan voluble como Trump, a lo que el presidente de la Comisión respondió con una de sus frases lapidarias: «¿y usted cree que sería sensato que yo le dijera que no me fio de él?». Una buena señal La expresión más representativa de la acogida de la noticia en las instituciones económicas europeas la hizo el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, que calificó el resultado de la reunión de Washington como «una buena señal» que «demuestra que hay una gran disposición para debatir asuntos comerciales en un marco multilateral una vez más», pero teniendo en cuenta que «para nosotros sería difícil ir más allá porque realmente no conocemos la esencia» del acuerdo. «La razón ha prevalecido», dijo el presidente de la patronal europea «Business Europe» Pierre Gattaz, mientras que para las cámaras de comercio alemanas «las soluciones propuestas se mueven en la dirección correcta, pero sigue habiendo una importante dosis de escepticismo». Eso es lo único cierto, que ni el BCE ni nadie sabe todavía cuales son los detalles concretos de un acuerdo que era tan improbable antes del comienzo de la reunión que no se había previsto ni siquiera una rueda de prensa. Fuentes de la delegación europea reconocían que habían llegado a Washington sin tener la menor idea de cual podría ser el resultado de sus gestiones, preparados tanto para esto como para una reacción furibunda de Trump y un resultado desastroso. Si acaso, los únicos que habían preparado el encuentro han sido Martin Selmayr, el secretario general de la Comisión y auténtico brazo derecho de Juncker para todo tipo de asuntos, y Larry Kudlow, el principal consejero económico de Trump que el martes se habían reunido en Bruselas con toda discreción. En realidad, la base del pacto es dejar las cosas como están, es decir, que las dos partes se abstendrán de tomar ninguna medida suplementaria que entorpezca las relaciones comerciales, teniendo en cuenta que las tarifas que decretó Trump y que provocaron un primer paquete de contramedidas europeas de represalia seguirán en vigor. Por un lado se ha logrado paralizar de momento los planes de Trump de subir los impuestos a las importaciones de coches y de piezas para las fábricas del sector y como una especie de «compensación» difusa, la UE se compromete a aumentar sus compras de soja norteamericana, que es una medida muy simbólica para la Administración norteamericana porque es un guiño al poderoso grupo de presión de los agricultores y para Trump además un pellizco contra China, que había incluido a este producto en la lista de los que han visto aumentar sus tarifas aduaneras, precisamente como represalia a los ataques estadounidenses. Alto el fuego El problema es que la soja norteamericana puede que no cumpla los rígidos requisitos medioambientales europeos y específicamente de una potencia agrícola como Francia, donde están prohibidos los cultivos transgénicos. En una declaración divulgada ayer, el ministro de Economía francés Bruno Le Maire alabó la vuelta al diálogo con Washington porque «había que evitar una guerra comercial de la que no habría más que perdedores», pero al mismo tiempo insistió en que la agricultura debe permanecer al margen porque hay instrumentos de regulación en Europa, al margen de las barreras arancelarias, que «no son negociables». O tal vez es el síntoma de que alguien ha conseguido convencer a Trump de que el rumbo que había tomado, atacando a unos y otros y desequilibrando sectores enteros de la economía mundial, no conducía a nada bueno para nadie. De hecho, los sectores que él pensaba estar defendiendo, como el del automóvil, están siendo los más dañados. Pero eso solo lo sabe Trump. Y tal vez Juncker.
26-07-2018 | Fuente: abc.es
Imran Khan proclama su victoria en Pakistán
El exjugador de críquet Imran Khan, del Pakistán Tehreek-i-Insaf (PTI), ha proclamado este jueves su victoria en las elecciones generales paquistaníes celebradas el miércoles, a falta de que se anuncien los resultados oficiales tras un prolongado retraso entre alegaciones de fraude. «Quiero dar las gracias a Alá por esta oportunidad para servir al país», ha afirmado el ya autoproclamado próximo primer ministro de Pakistán, en un discurso retransmitido desde su residencia en Islamabad. El PTI ha obtenido hasta ahora 53 de los 272 escaños posibles en la Asamblea Nacional, seguido por la Liga Musulmana de Pakistán (PML-N), saliente del Gobierno, con 17, según datos de la Comisión Electoral de Pakistán (ECP). Flanqueado por una bandera paquistaní y otra de su partido, Khan ha repetido el discurso anticorrupción que lleva proclamando desde que entró en política hace 21 años. «Nuestras instituciones serán más fuertes y todo el mundo rendirá cuentas. Yo el primero y después mis ministros», ha dicho el político de 65 años. El campeón del mundo de críquet en 1992 ha indicado que no se mudará a la residencia del primer ministro y que convertirá otros edificios gubernamentales en edificios públicos. «Me avergonzaría ir y vivir allí. Queremos convertirlo en una institución educativa o pública», ha dicho. Khan ha afirmado que su «inspiración» es el profeta del islam, quien creó un «estado del bienestar» que ha prometido recrear durante la campaña electoral. También ha señalado a Mohamed Ali Jinnah, el fundador de Pakistán, como una inspiración. Miras internacionales En cuanto a relaciones internacionales, ha afirmado que quiere una relación «beneficiosa para ambos» con Estados Unidos y que le «encantaría» establecer unas fronteras abiertas con su vecino Afganistán «como la Unión Europea». Respecto a la India, Khan se quejó de que los medios de ese país lo mostraron "como un villano" en las últimas semanas, pero remarcó que es necesario mejorar los lazos económicos entre ambos países. «El comercio entre la India y Pakistán es importante», ha subrayado. El anuncio de su victoria se produce entre denuncias de fraude. Según los informes de los medios locales, apenas la mitad de los votos se habían contabilizado unas 18 horas después de que finalizara el día de la votación. La Comisión Electoral de Pakistán (PCE) ha justificado esta lentitud por «problemas técnicos» relacionados con el uso de nuevo software electoral. «Estas elecciones no están contaminadas (..) Son 100% justas y transparentes», ha dicho su director, Sardar Muhammad Raza, en una conferencia de prensa, la tercera para el ECP durante esta semana. noche electoral fuera de lo común. Violentas votaciones La violencia empaña una vez más las elecciones generales en Pakistán. Un ataque suicida mató el miércoles al menos a 30 personas y dejó a decenas heridas en la entrada de un centro electoral de la ciudad de Quetta, en el suroeste del país. De acuerdo con la agencia AFP, el atentado tuvo lugar cuando un kamikaze intentó entrar en un colegio electoral, haciéndose estallar al ser interceptado por la Policía. Entre los fallecidos se encuentran civiles y policías. El autodenominado Estado Islámico (Daesh) reivindicó el atentado que aumenta, aún más si cabe, la tensión entre los diferentes partidos. Mas de 100 millones de paquistaníes estaban llamados a las urnas en unos apretados comicios que enfrentan al héroe nacional de críquet, Imran Khan, contra el partido del encarcelado ex primer ministro Nawaz Sharif. Poco después de los hechos, tanto Shahbaz Sharif, líder de la Liga Musulmana de Pakistán ( PML-N), el frente que acaba de terminar su mandato, como Imran Khan, del Movimiento por la Justicia (PTI), condenaron la matanza. 800.000 soldados Éste no fue el único incidente de la jornada: el lanzamiento de una granada en otro centro de votación en el distrito de Khuzdar dejó un policía muerto y tres heridos. Más de 800.000 soldados y policías han sido desplegados para preservar la seguridad después de que varios asesinatos de candidatos y atentados a lo largo de la campaña electoral hayan provocado 180 muertos. El pasado 13 de julio un atentado suicida del autodenominado Estado Islámico causó 149 muertos en un mitin en la provincia de Baluchistán. Las elecciones en Pakistan suponían, hasta el momento, la alternancia de dos formaciones en el poder: el Partido del Pueblo Paquistaní (PPP) de la dinastía Bhutto y la Liga Musulmana de Pakistán (PML-N), de la familia Sharif. Se suma a ellos ahora el movimiento del excampeón de críquet, Imran Khan. Shahbaz Sharif, hermano del ex primer ministro Nawaz Sharif, condenado a diez años de cárcel por corrupción, acusa a las Fuerzas Armadas y a la Justicia de haber hecho todo lo posible por perjudicar a su partido, incluso forzando a sus candidatos a cambiar su lealtad. El candidato del PTI, Imran Khan, quien ha estado siempre por delante, tras los últimos resultados del conteo, promete por su parte derrocar a una élite política depredadora que obstaculiza el desarrollo de la empobrecida nación musulmana de 208 millones de habitantes, donde la tasa de analfabetismo supera el 40%.; y ha pedido la salida de las tropas de EE.UU. El tercer aspirante, aunque nunca ha tenido posibilidades, es el joven Bilawal Bhutto, quien trata de recuperar la herencia de su madre, la popular Benazir. ¿Cambio de rumbo? Las elecciones generales celebradas en Pakistán este miércoles suponen la segunda vez que un Gobierno civil traspasa el mando a otro tras un periodo legislativo completo y a través de elecciones democráticas. La situación depende sustancialmente del papel de los militares, quienes han gobernado el país casi la mitad de sus 71 años de historia desde su fundación en 1947 y constituyen la institución más fuerte de Pakistán. No en vano, el proceso electoral ha estado plagado de reproches contra las fuerzas armadas por intentar inclinar la balanza a favor de Khan después de numerosos desencuentros con Nawaz Sharif en lo que atañe a la política exterior y de seguridad. Antes de ser destituido, Sharif, había logrado cierta autonomía con respecto a los militares consolidando una posición cada vez menos controlable. Defensores de los derechos humanos, políticos y observadores han acusado a los militares de amenazar y presionar a diferentes medios y activistas. Igualmente, sectores diplomáticos han expresado su preocupación sobre posibles casos de manipulación de los comicios al gozar el Ejército de amplios poderes dentro de los colegios electorales. Las Fuerzas Armadas lo niegan y rechazan cualquier papel directo en la elección del vencedor. El país se encuentra en una incipiente crisis económoca: Pakistán afronta una posible crisis de pagos a causa del déficit comercial y una deficiencia de divisas que ha llevado al Gobierno interino a iniciar el proceso preliminar para negociar un préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El país vive además un empeoramiento de sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos y sufre una creciente escasez de agua en el país.
26-07-2018 | Fuente: abc.es
Alemania y Japón se erigen en núcleo de un eje contra EE.UU., Rusia y China
El ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, se ha mostrado decidido durante su visita oficial a Japón a forjar una «alianza de los multilateralistas», un eje de países que defiendan juntos el orden mundial vigente desde el final de la II Guerra Mundial frente al aumento de los nacionalismos. Así lo ha anunciado en Tokio, proponiendo a Alemania y Japón, las tercera y cuarta economías más potentes del mundo, como núcleo de ese eje liberal y señalando como enemigo a batir las políticas comerciales del presidente de EE.UU. Donald Trump. Además de Trump, «que ha cuestionado las alianzas de varias décadas de antigüedad vía tuit en 280 caracteres», se ha referido también como amenazas al orden vigente, a Rusia y a China. El ministro alemán considera la anexión de Crimea por parte de Moscú y su actuación en la guerra de Siria como un desafío de Puitin al orden mundial. Por su parte, China quiere inclinar la balanza geopolítica del poder en su propio beneficio, siempre según la interpretación de Maas, e intenta para ello ganar adeptos entre los países más débiles, por lo que también debe ser contrarrestada. «En esta situación geopolítica necesitamos una colaboración germano-japonesa porque también es una colaboración de socios de valor», ha dicho en su discurso en el Instituto para Economía Política en Tokio, «nuestros países son muy pequeños para liderar solos la lucha por el poder entre las potencias mundiales, pero juntos podemos llega a grandes logros». Además de Japón y algunos países de la Unión Europea, también baraja como posibles miembros de la nueva alianza a Canadá y Sudáfrica. Maas ha descrito que los Estados implicados en la nueva alianza deberán asumir una responsabilidad conjunta en las organizaciones internacionales, velar por el cumplimiento del derecho internacional y llenar los vacíos que se produzcan por la retirada parcial de otros países del escenario mundial, atribuyendo a esta alianza buena parte de las tareas de las que hasta ahora se venían encargando organizaciones internacionales de carácter multilateral como las que espera defender. «Si unimos nuestras fuerzas (..) quizás podamos convertirnos juntos en algo así como (..) creadores, motores de un orden internacional que el mundo necesita urgentemente», han sido las palabras del ministro. La idea de una alianza para el multilateralismo ha quedado materializada en una declaración conjunta firmada durante esta visita por Maas y su homólogo japonés, Taro Kano, además de un pacto para una cooperación más estrecha para el libre comercio, para la prevención del cambio climático y por los derechos humanos.
26-07-2018 | Fuente: abc.es
Juncker y Trump firman un acuerdo de intenciones que enfría la guerra comercial
En términos futbolísticos, la Unión Europea ha forzado la prórroga. El acuerdo alcanzado esta noche en Washington DC entre las delegaciones europea y estadounidense logra frenar, por el momento, la escalada de una guerra comercial que amenazaba con afectar gravemente a la economía de ambos socios. Jean-Claude Juncker se puede marchar de Estados Unidos con la tranquilidad de haber frenado la implantación de nuevos aranceles a los productos europeos, mientras Donald Trump podrá vender a su electorado que su táctica, vista como suicida incluso entre miembros de su propio partido, consigue resultados. Trump y Juncker, en un acto que no estaba previsto, comparecieron pasadas las cuatro de la tarde (diez de la noche en España) en el Rose Garden de la Casa Blanca para leer un comunicado que establece algunas concesiones por parte de la Unión Europea y pone las bases para la negociación de un futuro tratado comercial, que un grupo de trabajo conjunto se encargará de monitorizar y llevar a la práctica. El presidente estadounidense definió la ocasión como de «un gran día» y olvidó el calificativo de «enemigo» que otorgó hace unos días a la Unión Europea al anunciar el comienzo «de una nueva etapa» de «estrecha amistad». Según recoge el documento, Estado Unidos y la Unión Europea trabajarán con el objetivo de lograr la eliminación de aranceles y subsidios a la producción industrial, así como buscarán reducir barreras e aumentar el comercio en sectores como el farmacéutico, el químico, los productos médicos y la soja. Según anunció Trump, saltándose el guión pactado, «la Unión Europea va a empezar a comprar de forma casi inmediata una gran cantidad de soja». Un mensaje dirigido al sector agrícola de su electorado que está sufriendo las primeras consecuencias de la guerra comercial declarada por su presidente. De hecho, esta misma semana la administración Trump anunció ayudas por valor de doce mil millones de dólares a este sector, que ve con temor la prolongación de la guerra tarifaria y calcula pérdidas incluso superiores a la ayuda ofrecida por el presidente. Otro de los puntos del acuerdo se refiere a la cooperación en materia de energía. La Unión Europea se compromete a comprar más gas natural licuado con el objetivo de «diversificar sus suministros de energía». De nuevo, Trump se salió del guión para anunciar que Europa «va a ser un enorme comprador». Posteriormente, sin especificar a quién se estaba refiriendo, Juncker añadió que la compra de gas americano «es un mensaje para otros». También acordaron comenzar a dialogar para reducir las trabas burocráticas, unir esfuerzos para proteger a las compañías europeas y estadounidenses, reformar la OMC (Organización Mundial del Comercio) y afrontar prácticas comerciales desleales, incluido el robo de propiedad intelectual. Lo que de momento no parece inmediato, aunque forma parte de la voluntad de ambas partes, es la eliminación de los aranceles al aluminio y el acero que Estados Unidos empezó a aplicar el pasado 1 de junio y la eliminación igualmente de las «tarifas de represalia». Tal y como añadió Juncker en su breve intervención, que fue un repaso al compendio de acuerdos relatados por Trump, no se añadirán nuevos aranceles, aunque los ya establecidos seguirán vigentes mientras se mantengan las negociaciones. El presidente de la Comisión Europea se congratuló por haber logrado el que, según explicó, era su «única intención», la de lograr un acuerdo. «Y hoy hemos llegado a un acuerdo». A falta de mayores concreciones, el pacto alcanzado entre ambas delegaciones en la Casa Blanca pone en suspenso la amenaza de Trump de subir hasta un 25% los aranceles a la importación de coches europeos, una medida que afectaría especialmente a Alemania, dado que la venta de coches supone el 28'4% de sus exportaciones a Estados Unidos.
25-07-2018 | Fuente: abc.es
La cumbre Trump- Juncker para evitar una guerra comercial total
Antes de que Donald Trump y Jean-Claude Juncker se reúnan en Washington para tratar las vitales negociaciones entre EE. UU. y la UE y evitar una guerra comercial total, el mandatario americano declarado que «los aranceles comerciales son los más importantes». Ambas partes ya aplicaron aranceles a miles de millones en dólares en importaciones, pero hay mucho en juego. ¿Por qué se reúnen? La Unión Europea y Estados Unidos están envueltos en una guerra comercial. La primera fase de esta guerra fueron los impuestos al acero del 25% y al aluminio del 10% a la Unión Europea, México y Canadá, que Estados Unidos impuso alegando que la seguridad nacional de América «está amenazada». La Unión Europea tomó represalias con gravámenes sobre las exportaciones estadounidenses por el valor de más de tres mil millones de dólares, incluidos productos como el bourbon, la marca «Levis» y a Harly-Davinson. Trump respondió, como habitualmente lo hace, desde su cuenta de Twitter: «Si estos aranceles y barreras no se descomponen y eliminan pronto, estaremos aplicando una tarifa del 20% sobre todos su automóviles que lleguen a EE. UU. ¡Constrúyalos aquí!». Aquí comenzaba la segunda fase: Los impuestos del 20% a las importaciones de vehículos que llegan desde el lado europeo a Norteamérica si del otro lado, no rebaja pronto los suyos a los vehículos procedente de Estados Unidos. Ese gravamen que se paga actualmente es del 10%, al cruzar la frontera europea. Para los coches europeos que entran en Estados Unidos es del 2.5%. Relación Trump-Juncker Ambos se ven a sí mismos como consumados negociadores y no están sujetos a los guiones que sus asesores tienen preparados para ellos. En la cumbre del G-7 celebrada en Canadá, Donald Trump describió al presidente de la Comisión Europea Jean- Claude Juncker como un «brutal asesino». Juncker respondió que era inusual que alguien de Luxemburgo fuera tratado como amenaza. ¿Cuál es el mensaje de Juncker? La UE cree que la justificación de las medidas estadounidenses sobre aluminio y acero, que se trata de seguridad nacional, es ridícula. La Comisión Europea ya ha enviado a las autoridades estadounidenses un documento que argumenta que apuntar a las compañías automovilísticas europeas sería contraproducente porque 120.000 empleos estadounidenses dependen directamente de ellos. Trump contra Europa El presidente norteamericano describió recientemente a la Unión Europea como «un enemigo» y considera que el superávit comercial del a UE con EE. UU. es un problema. «Tenemos muchos enemigos. Creo que la Unión Europea es un enemigo, por lo que nos hace en el comercio. No lo pensarías de la UE, pero es un rival» dijo Donald Trump. El distanciamiento de las relaciones entre Europa y Estados Unidos comenzaron con el abandono de Washington del acuerdo sobre el clima, continuó con la ruptura del pacto nuclear iraní y ha llegado a su punto más grave en esta «guerra comercial». Además, su relación con la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, es bastante mala. Vestager ha multado en repetidas ocasiones a las firmas tecnológicas estadounidenses millones de euros. Hasta ahora, los estados miembros se han mantenido unidos, pero todos saben que la acción de la Administración Trump dañaría especialmente a Alemania. La canciller alemana Angela Merkel, hizo un llamamiento a la unidad y dijo que «esperamos que la Unión Europea vuelva a unirse como lo ha hecho ahora». ¿Pueden resolver algo? La Comisión Europea ha dicho que el viaje es parte de un «diálogo» diseñado para «dramatizar» la situación. Esta es la línea de la Unión Europea, que «no espera demasiado», ha dicho Juncker. Al comienzo de las hostilidades, la UE colocó la perspectiva de una acuerdo de libre comercio que recortaría los aranceles a los bienes que fluyen entre EE. UU. y Europa. Esta oferta fue retirada porque la UE no estaba de acuerdo en trabajar bajo amenazas.
25-07-2018 | Fuente: elpais.com
Próxima frontera digital: el comercio conversacional
Si queremos maximizar esta oportunidad para los sistemas de voz, la confianza, la comodidad y la facilidad de uso serán pilares clave para impulsar su adopción
25-07-2018 | Fuente: abc.es
Juncker y Trump se reúnen en la Casa Blanca con la guerra arancelaria como telón de fondo
Nadie se atreve a hacer pronósticos sobre el resultado de la reunión entre Donald Trump y Jean-Claude Juncker este miércoles en la Casa Blanca. Por un lado, porque con su actual inquilino nunca se sabe; por el otro, porque el presidente de la Comisión Europea no es un jefe de Estado. Además, Trump calificó recientemente de «enemiga» a la Unión Europea, con quien mantiene un pulso económico dentro de su guerra de aranceles a las importaciones, especialmente con Alemania, principal afectado por la posible subida de tarifas a los coches europeos. Donald Trump preparó el terreno el martes con un tuit en el que señaló que «los países que nos han tratado de manera injusta en comercio durante años vienen a Washington a negociar. Esto debería haber tenido lugar hace muchos años pero, como dice el refrán, ¡más vale tarde que nunca!». Sin embargo, desde la Comisión Europea se ha comunicado que Juncker acudirá a Washington sin una propuesta concreta. «No hay ofertas», enfrió la portavoz de Juncker, Margaritis Schinas. «Es una oportunidad para hablar y seguir comprometidos con el diálogo». Al igual que hiciera con China, México y Canadá, Estados Unidos aplicó el pasado 1 de junio tarifas a la exportación de acero y el aluminio europeos, a los que la Unión Europa respondió con la imposición de aranceles a diversos productos estadounidenses. Trump se ha concentrado desde entonces en el sector del automóvil, con la amenaza de aplicar un arancel del 25% a las importaciones de coches, que para Alemania suponen un 28'4% de sus exportaciones a Estados Unidos. A Trump ya le han advertido en casa de las consecuencias potencialmente desastrosas de aplicar este arancel. Para Juncker, aplazar la amenaza sería un gran éxito.
...
6
...