Infortelecom

Noticias de comercio

05-09-2018 | Fuente: as.com
Otro frente para la UEFA: su reglamento de "jugadores de cantera", a juicio
La obligatoriedad de los clubes de inscribir a un mínimo de ochos jugadores de la cantera del país ha sido denunciada ante el Tribunal de Comercio de Bruselas.
04-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump rompe la idea de Norteamérica al tratar por separado con México y Canadá
El sueño de una progresiva integración de Norteamérica, en la que Canadá, Estados Unidos y México fueran convergiendo en algo más que puros lazos comerciales, a imagen de la Unión Europea, nunca ha tenido realmente grandes defensores en esa parte del continente americano. Pero es que Donald Trump también ha roto las negociaciones comerciales a tres bandas, para reducir todo a tratos meramente bilaterales. Este año le correspondía a Trump organizar la cumbre bianual entre los tres presidentes ?conocida informalmente como la Summit of the Three Amigos?, pero eso no ha entrado en su agenda. No es solo la estrategia del divide y vencerás, que desde luego forma parte de los hábitos de Trump en el mundo de los negocios. Es que al presidente estadounidense parece molestarle incluso el nombre de Norteamérica. Cuando la semana pasada Estados Unidos y México llegaron a un acuerdo en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, también conocido por sus siglas en inglés, NAFTA), Trump pidió un cambio de denominación, porque dijo que la actual ha adquirido connotaciones negativas para la opinión pública. Sugirió que se llamara Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y México, a la espera de que también pueda añadirse Canadá. Regresión Aunque finalmente Canadá se sume al acuerdo ?por tanto constituyendo formalmente una renovación del TLCAN a tres?, y al margen del nombre que se le dé, está claro que la idea de una Comunidad de América del Norte ha quedado enterrada. Llevaba muerta mucho tiempo (de hecho la idea solo pareció ilusionar a unos pocos hace veinte años), pero ahora ha quedado sepultada. Incluso ha habido una regresión en la convivencia tripartita, como se anticipaba en un artículo publicado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). Ahí se constataba que a pesar del poco interés manifestado históricamente por los tres países norteamericanos en desarrollar un concepto de comunidad regional, la firma del TLCAN en 1992 y su entrada en vigor en 1994 «vino a crear un ambicioso marco común», que si bien prácticamente restringido a la interacción comercial, abría la puerta a una mayor integración. «Comunidad económica» Así, hacia el año 2000, cuando los mecanismos del TCLAN ya estaban implementados y se habían eliminado progresivamente los aranceles, se dio el momento más alto en el proceso de convergencia, según Robert A. Pastor, autor de The North American Idea . Miembro del Consejo de Seguridad Nacional con Jimmy Carter, Pastor ha sido un destacado ?y casi solitario? defensor en Estados Unidos de una sustancial confluencia entre los tres países. Pastor cuenta que a comienzos de 2001 los recién elegidos presidentes Vicente Fox y George W. Bush llegaron a comprometerse a avanzar hacia una «comunidad económica» de Norteamérica, aunque por parte de la Casa Blanca probablemente se usó esa expresión de modo impropio. Pero al poco los vientos cambiaron bruscamente: tras el 11-S Estados Unidos comenzó a aplicar mayores restricciones en el tránsito a través de sus fronteras, y además los demócratas pasaron a ser especialmente críticos con el TLCAN una vez fuera de la presidencia. Llegado a la Casa Blanca, Barack Obama no procedió a la revisión del TLCAN que había prometido en la campaña electoral para ganarse a los sindicatos, pero sí lo ha hecho Trump. En sus casi 25 años de vida, el tratado ha facilitado un notable incremento de los intercambios comerciales, pero no ha dado paso a la formalización de instancias para la resolución conjunta de problemas compartidos. Además, la falta de consolidación de los avances logrados está permitiendo una regresión, a raíz de la apelación directa al interés estrictamente nacional, auspiciada por Trump.
03-09-2018 | Fuente: abc.es
Boris Johnson: «El Brexit supondrá una victoria para la Unión Europea»
El exministro británico de Exteriores Boris Johnson ha criticado el plan del Brexit de la primera ministra, Theresa May, al afirmar que dejará al Reino Unido sin nada y supondrá una «victoria» para la Unión Europea. El plan de Chequers de May es «un desastre» para el país, afirma el político euroescéptico, abanderado de la salida del Reino Unido de la UE, en un artículo publicado hoy en «The Daily Telegraph». Johnson dimitió el pasado julio como titular de Exteriores por su oposición al programa del brexit diseñado por la jefa del Gobierno durante una reunión del Gobierno celebrada en Chequers, su residencia de campo ubicada a las afueras de Londres. En virtud de ese plan, Londres apoyaría la creación de un área de libre comercio para bienes tras el brexit, lo que evitaría los controles de aduanas y mantendría abierta la frontera con Irlanda. Johnson compara las negociaciones entre el ministro británico del brexit, Dominic Raab, y el negociador comunitario, Michel Barnier, como un combate de lucha libre, en el que Bruselas ganaría. «En este caso, me temo que el resultado inevitable es una victoria para la UE, con el Reino Unido acostado sobre un lienzo y 12 estrellas circulando simbólicamente sobre su cabeza semiconsciente», señala el exministro. Agrega que el Reino Unido ha acordado entregar 40.000 millones de libras (44.800 millones de euros) del dinero del contribuyente británico a cambio de casi nada. «Vamos a continuar en el taxi de la UE, pero esta vez encerrados en el maletero, sin poder decir nada sobre el destino. No vamos a asumir otra vez el control (de los asuntos), habremos perdido el control», insiste el antiguo alcalde de Londres. El Reino Unido y la UE negocian el brexit, que se materializará en marzo de 2019, pero hay incertidumbre sobre si ambas partes podrán ponerse de acuerdo para octubre -la meta que se han fijado-, debido sobre todo a los problemas relacionados con la frontera entre las dos Irlandas, pues el objetivo es que siga siendo invisible para no perjudicar el proceso de paz norirlandés. El mes pasado, el Gobierno divulgó documentos técnicos sobre los problemas que puede afrontar el país si no hay acuerdo, como un aumento de los pagos con tarjeta de crédito. El plan de Chequers ha causado fricciones internas en el Gobierno de May al no ser bien recibida por el ala euroescéptica, lo que llevó en julio a la dimisión, no solo de Johnson, sino del extitular del brexit David Davis. Huída de funcionarios El número de funcionarios que abandonaron el departamento de Whitehall, dedicado al Brexit, es equivalente a más de la mitad de su personal total, revelan las nuevas cifras. Los datos vistos por The Independent muestran que cientos de funcionarios se fueron a otra parte ya que el departamento intentó ponerse de pie y preparar una postura de negociación para el Reino Unido en los últimos dos años. Un asombroso número de 357 funcionarios ha abandonado el Dexeu en solo dos años. El número total de empleados en el departamento de Whitehall asciende a solo 665, lo que indica una tasa de rotación de más del 50 por ciento en ese período. El departamento señala que los que se han ido incluyen personas designadas para un período fijo, las que se encuentran prestadas por otros departamentos, contratistas y becarios.
03-09-2018 | Fuente: abc.es
Cumbre entre China y África para expandir las «Nuevas Rutas de la Seda»
Con la presencia de más de 40 países, este lunes y martes se celebra en Pekín una cumbre del Foro de Cooperación China-África (FOAC, en sus siglas en inglés). Fundado hace 18 años, dicho foro le ha servido al autoritario régimen chino para expandir su influencia por todo el continente africano a través de inversiones multimillonarias a cambio de acceso a sus ricas materias primas y a su incipiente mercado. En menos de dos décadas, el comercio entre ambas partes se ha multiplicado por 17 hasta alcanzar el año pasado los 170.000 millones de dólares (146.500 millones de euros). Siguiendo esta tendencia, sus intercambios comerciales han crecido un 16 por ciento en la primera mitad del año, hasta rozar los 100.000 millones de dólares (86.000 millones de euros). Con una media de 3.000 millones de dólares (2.500 millones de euros) en los últimos tres años, la inversión china en África también se ha disparado hasta sumar un acumulado de 100.000 millones de dólares (86.000 millones de euros). En la última cumbre de este foro, celebrada en Johannesburgo hace tres años, China anunció inversiones por valor de 60.000 millones de dólares (51.700 millones de euros) que cubrían todos los países y campos: desde las infraestructuras hasta la industrialización pasando por la modernización agrícola, los servicios financieros, la seguridad y la cooperación para reducir la pobreza y mejorar la atención sanitaria y social. Entre los logros que se atribuye Pekín destacan proyectos para construir en África 30.000 kilómetros de autopistas, generar 20.000 megavatios de electricidad, depurar al día nueve millones de toneladas de agua y crear 900.000 empleos locales. «Podríamos ver un crecimiento de dos dígitos en los próximos cinco a diez años. ¿Es posible alcanzar en 2020 los 300.000 millones de dólares (258.000 millones de euros)? Algunos dicen que es improbable, pero yo creo que es totalmente posible», pronosticaba en un reciente seminario un antiguo viceministro chino de Comercio, Wei Jianguo, según informa la agencia de noticias Xinhua. Pero toda esta lluvia de millones, que ha servido para desarrollar un continente explotado y luego olvidado por Occidente, ha venido acompañada de acusaciones de «neocolonialismo», corrupción, deterioro del medioambiente, falta de respeto a los derechos humanos y fuerte endeudamiento de los países beneficiarios. Es el caso, por ejemplo, de Yibuti, donde China ha construido su primera base militar en el extranjero en un punto estratégico del Cuerno de África. A pesar de estas críticas, el viceministro de Comercio chino, Qian Keming, negó la semana pasada que los elevados niveles de deuda pública que sufren algunos países africanos se deban a los proyectos financiados por Pekín. «A tenor de las estadísticas que tengo, la mayoría del peso de la deuda no ha sido necesariamente creado por China», aseguró Qian, quien lo atribuyó a la crisis de 2008 y a la caída en el precio de las materias primas, según informa Reuters. Siguiendo con la misma estrategia, Pekín tiene previsto anunciar nuevos proyectos millonarios en esta cumbre chino-africana. Para ello, expandirá por el continente el proyecto estrella alumbrado por el presidente Xi Jinping: las «Nuevas Rutas de la Seda» o «La Franja y la Ruta», a tenor de la denominación de la propaganda oficial. Con esta iniciativa, que prevé casi un billón de euros en inversiones por todo el mundo, China financia infraestructuras para fomentar el comercio y, de paso, aumentar su influencia geoestratégica. A través de sus préstamos, otorgados por bancos chinos y ejecutados por empresas chinas, los países beneficiados se dotan de carreteras, puertos y aeropuertos que necesitan. Pero se encadenan a los intereses del régimen de Pekín, que sigue extendiendo sus tentáculos por todo el mundo dentro de su ascenso como superpotencia. Durante el fin de semana, el presidente Xi Jinping ha agasajado a los jefes de Estado y de Gobierno africanos que han acudido a la cumbre de Pekín, como el presidente de Sudán, Omar al-Bashir, reclamado por el Tribunal Penal Internacional de La Haya por crímenes contra la humanidad en Darfur. Haciendo oídos sordos a tan graves acusaciones, China da la bienvenida a Sudán a las «Nuevas Rutas de la Seda».
01-09-2018 | Fuente: abc.es
Radicales de izquierda y de derecha se enfrentan en Chemnitz
«Protestamos contra los refugiados y contra los políticos», respondía un hombre vestido de negro y con gafas oscuras, siguiendo la instrucciones de la convocatoria de la manifestación que llamaba a recordar a «todos los fallecidos a causa de la multiculturalización a la fuerza de Alemania» y a criticar la «política migratoria ilegal». Además de vestir de negro, el texto de la convocatoria sugería portar banderas alemanas y rosas blancas «como expresión de dolor». Muchos comercios y establecimientos en el centro de Chemnitz habían cerrado, dado el clima de tensión, y apenas había viandantes en las calles ajenos a la protesta. «Lo siento, no quiero hablar», rechazaba ser entrevistada una mujer que salía de un aparcamiento. «La mayor parte de esa gente no es de aquí, han venido de fuera para que parezca una gran manifestación», señalaba el camarero de un hotel en Lutherviertel. Los habitantes de Chemnitz se desmarcaban cuanto podían de la marcha en las horas previas. El busto de Karl Marx, que en el tiempo de la RDA daba nombre a la ciudad (Karl-Marx-Stadt), amaneció empapelado con corazones de colores y desde allí partió una manifestación bajo el lema «Corazón en vez de persecución» en la que, aparte de representantes de los grandes partidos políticos alemanes, participaron solamente unas decenas de personas. «Debemos levantar un muro en dirección a AfD», dijo allí el líder de Los Verdes Cem Özdemir. «AfD debe ser vigilado por las autoridades de protección de la Constitución», añadía Lars Klinbeil, el secretario general del SPD. «La extrema derecha está recibiendo apoyo más o menos abierto de un partido del Bundestag y la Justicia debe mostrar mano dura con eso», sentenció el jefe del grupo parlamentario de la CDU Volker Kauder. La «marcha de los nazis» Pero la manifestación más concurrida, con 6.000 participantes, fue sin duda la contraria, la convocada conjuntamente por AfD, Pegida y el grupo local Pro Chemnitz. Destacados miembros de las tres organizaciones abrían la marcha rodeados por seguridad privada y sin permitir a la prensa acercarse. El más solicitado era el jefe de AfD de Turingia, Björn Höcke, al que muchos saludaban y expresaban su admiración, incluso se hacían fotos con él, en gestos de culto al líder regional. La consigna que repetían los organizadores era «desfilar en silencio y sin montar bronca», pero a la estación Chemnitz Mitte habían llegado horas antes varios cientos de radicales de izquierda dispuestos a provocar la ruptura de esa disciplina. «No puede volver a pasar, es nuestro deber hacerles ver que esta vez encontrarán una dura resistencia», explicaba una joven llegada desde Berlín para protestar contra lo que denominaba «la marcha de los nazis». La policía de Sajonia, que vigilaba concienzudamente los accesos al centro, había solicitado un amplio apoyo al resto de los estados federados. «Todas las fuerzas disponibles en Alemania deben estar el sábado en Chemnitz, había declarado el jefe de la policía regional, Jürgen Georgie, que recibió como respuesta centenares de unidades de detención y coches con cañones de agua. Tal y como esperaba la policía, a última hora de la tarde los «antifas» trataron de interrumpir la marcha de AfD y la policía hubo de realizar las primeras intervenciones. Un contramanifestante se coló hasta la cabeza de la marcha e increpó a Höcke antes de ser alejado de allí por los agentes, logrando parar la marcha durante 20 minutos. «Será muy difícil evitar los enfrentamientos?», decía al cierre de esta edición un portavoz de la policía, «por ahora la situación está bajo control pero lamentablemente esperamos que durante la noche se produzcan actos violentos».
01-09-2018 | Fuente: abc.es
San Donaldo
Otra vez están los políticos y el periodismo de los nervios con Donald Trump. Esta vez porque ha dicho que la Organización Mundial del Comercio (OMC) es tal desastre, que si no mejora va a sacar a Estados Unidos de la misma. Todos a mirar al dedo y a hacer histéricos llamamientos a cortarlo. Trump pone en peligro el comercio internacional, dicen hasta los izquierdistas occidentales, convertidos por Trump en poco menos que adalides de un TTiP contra el que convocaban manifestaciones no hace mucho. Es otro milagro más de Trump al que se vitupera como si fuera Caligula y acabará demostrando ser para el comercio internacional algo así como un San Donaldo. Con sus desplantes pone en movimiento procesos paralizados, rompe estructuras abusivas y acaba con muchos hábitos y hechos injustos que nadie se atrevía a cuestionar. Nadie le va a dar la razón a Trump, más que sus votantes, pero lo cierto es que se va saliendo con la suya. Y no es matonismo. En gran parte es el triunfo frente a la hipocresía. Unos llevan la fama y otros cardan la lana. Se salió de un Acuerdo Climático secuestrado por la ideología. Pero las emisiones de CO2 no se han disparado en los Estados Unidos Donald de Trump sino en la Alemania, donde la broma antinuclear de Merkel obliga quemar carbón a todo trapo. Lo cierto es que toda la comunidad internacional, desde el chino abusador al europeo arrogante como los grandes del Tercer Mundo ya asumen grandes cambios de práctica y escenarios. Los cambios trastornan y asustan. Pero nada indica que vayan a mal. Recuerden si no aquel griterío que auguraba poco menos que un apocalipsis si se anulaba el NAFTA entre Estados Unidos, México y Canadá. No solo se está en ciernes de un acuerdo con México a satisfacción de ambos. Sino que el progresista de salón que es el Justin Trudeau ahora ya está sufriendo un ataque de ansiedad por entrar en el acuerdo y dejar de maltratar a los productores norteamericanos. Lentamente, vamos para dos años de Trump en la Casa Blanca, algunos observadores deberían dejar de hacer el ridículo.
01-09-2018 | Fuente: abc.es
Una filtración enturbia las negociaciones comerciales de EE.UU. con Canadá
Las agitadas negociaciones comerciales entre EE.UU. y Canadá adquirieron ayer un punto de máxima tensión y urgencia, justo cuando acababa el plazo establecido para su finalización. Las partes intercambiaron acusaciones sobre la falta de cintura negociadora en el otro lado de la mesa y Donald Trump acabó por poner las conversaciones al borde de la quiebra: se filtraron unas declaraciones no publicadas en una entrevista en las que aseguraba que en ningún caso haría concesiones a Canadá, pero que no lo decía públicamente porque sería «insultante». A comienzos de esta semana, Donald Trump anunció a bombo y platillo un entendimiento con México para sustituir a Tratado de Libre Comercio de América de Norte (TLCAN), que regula las relaciones comerciales entre EE.UU., Canadá y México desde 1994, con un nuevo acuerdo. Ante la renuencia de Canadá, amenazó con dejar al vecino del Norte fuera del pacto e incluso bautizó el nuevo acuerdo como «Tratado Comercial entre EE.UU. y México». Si no había entendimiento con Canadá, Trump impondría aranceles unilaterales a la importación de coches fabricados por su vecino. No cualquier acuerdo Durante la semana, tanto EE.UU. como Canadá dieron la sensación de que las posturas podrían acercarse y de que habría acuerdo ayer, el día que se había establecido para su finalización. El plazo se había fijado en esta fecha para que México tuviera los 90 días que necesita para ratificar el nuevo tratado antes de que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, tome posesión del cargo. Al cierre de esta edición, sin embargo, el acuerdo no se había materializado y las posturas de ambas partes no apuntaban al optimismo. «Estamos buscando un buen acuerdo, no cualquier acuerdo. Todavía no hemos llegado a ese punto», aseguró por la mañana a los periodistas Chrystia Freeland, ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, enviada de urgencia a Washington para buscar un entendimiento de última hora. «No tener acuerdo es mejor que un mal acuerdo», confirmó el primer ministro de su país, Justin Trudeau. Desde la Casa Blanca, Trump también dejaba entrever que las negociaciones podrían no finalizar ayer: «Creo que Canadá entrará en el acuerdo en algún momento. Podría ser el viernes, o podría ser dentro de un tiempo. Pero finalmente no van a tener más opción». El presidente hizo estas declaraciones el jueves a Bloomberg News, en una entrevista que acabó convirtiéndose en una bomba que estalló en medio de las negociaciones. Ayer, un periódico canadiense, el «Toronto Star», publicaba una filtración de una parte de la entrevista que era «off record», es decir, que Bloomberg se comprometía a no publicar. En ella, Trump explicaba que no aceptaría ninguna concesión a Canadá en la renegociación del Tlcan. «Este es el problema», explicó de forma privada. «Si digo que no, la respuesta es no. Y si digo que no, entonces lo vais a publicar, y va a ser tan insultante que no van a querer aceptar el acuerdo. No puedo matarles». En esa conversación, el presidente de EE.UU. también aseguraba que el acuerdo será «totalmente en nuestro términos». En la entrevista también confirmó que está usando la amenaza de aranceles a los coches fabricados en Canadá para doblegar a los negociadores canadienses. «Cada vez que tenemos un problema en algún punto, saco una foto de un Chevrolet Impala», dijo Trump en referencia un coche muy popular que General Motors produce en su planta de Oshawa, en la región canadiense de Ontario. Mantener la calma La filtración suponía un problema grave para el Gobierno de Canadá, ya que retrataba cualquier acuerdo como una concesión a Trump. Tras conocerse la filtración, Trudeau trató de mantener la calma. «Vamos a seguir siendo constructivos, positivos, serios y creativos en la mesa de negociaciones, en nuestra relación con EE.UU.», aseguró. «Pero también vamos a ser inequívocos en la defensa de los derechos y los intereses de los canadienses». Las conversaciones sobre la revisión del Tlcan, al que Trump ha llegado a calificar como «el peor acuerdo comercial posible», se alargan ya más de un año. En su recta final, las principales diferencias entre EE.UU. y Canadá tienen que ver con la importación de productos lácteos y la resolución de disputas entre los países miembros. Trump ha acusado con frecuencia a su vecino del Norte de abusar con los aranceles que impone a su industria agrícola y ayer, la oficina del Representante Comercial de EE.UU. se quejaba de que Ottawa no había hecho ninguna concesión al respecto. El segundo punto tiene que ver con el Capítulo 19 del Tlcan, que establece el proceso para resolver disputas y que Washington quiere eliminar, mientras que Canadá apuesta por su permanencia. Las tensiones con Canadá son el último episodio de la guerra comercial que ha emprendido Trump con buena parte de sus principales socios comerciales, como China o la Unión Europea. La última víctima podría ser la Organización Mundial del Comercio (OMC), contra quien el presidente de EE.UU. lanzó un ataque el jueves por la noche en un mitin en Indiana. «Si no endereza su rumbo, saldremos de la OMC», amenazó ante sus seguidores. El organismo establece normas sobre el comercio global y resuelve disputas antes países. Trump se ha quejado repetidamente que trata de forma desfavorable a EE.UU.
01-09-2018 | Fuente: abc.es
Londres y Bruselas creen que hay tiempo para un Brexit ordenado
Por fin un mensaje de optimismo en la recta final de las negociaciones sobre la salida del Reino Unido de la UE. Teniendo en cuenta que los análisis catastrofistas no contribuyen en nada a la estabilidad de un proceso ya de por sí bastante incierto, los dos máximos negociadores de Bruselas y Londres concluyeron ayer una nueva ronda de negociaciones, en la que en realidad no ha habido grandes avances, diciendo que aún es posible que se pueda alcanzar a tiempo un acuerdo para un Brexit ordenado y que después se puede pensar en una «relación sin precedentes» para el futuro. Desde que hace diez días se decidió que las negociaciones se llevarían a cabo sin interrupción, «semana tras semana, paso a paso, vamos sumando asuntos sobre los que se han logrado acuerdos, aunque la atención se centre en los que faltan», dijo ayer el negociador europeo, Michel Barnier. Los tres temas pendientes más importantes son la frontera entre la provincia británica del Ulster y la República de Irlanda, la jurisdicción del Tribunal Europeo de Luxemburgo para resolver las disputas en la aplicación del acuerdo y el respeto a las denominaciones de origen. Los asuntos en los que se ha avanzado algo han sido las reglas que mantendrán al Reino Unido bajo control de Euratom para poder seguir utilizando energía nuclear y en el intercambio de datos para seguridad y lucha contra el terrorismo. La UE ha ofrecido también un trato preferente para el Reino Unido en su participación en el uso del sistema de satélites Galileo, al mismo nivel que otros países terceros como Estados Unidos o Noruega, aunque no tendrá todos los beneficios de los que disfrutarán los países de la UE. El negociador británico, Dominic Raab, se dijo también «optimista» sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo el próximo octubre, fecha que se considera límite para garantizar que habrá tiempo para ratificar el acuerdo en los parlamentos nacionales antes de que el 29 de marzo de 2019 se produzca la inexorable salida de la UE. Una fecha que Barnier se encargó de recordar que había sido elegida por el Gobierno británico. «Por ahora trabajamos para lograr el objetivo de ese acuerdo en el mes de octubre, pero no es cosa de días o semanas. Si necesitamos más tiempo, tenemos esa flexibilidad», ha añadido Barnier. A ambos les preguntaron si pensaban que sería necesaria una cumbre extraordinaria en noviembre de la que se habla para el caso en el que no se hubiera llegado a un acuerdo y Raab fue el más incisivo a la hora de decir que no creía que vaya a ser convocada. Pero por encima de estas buenas palabras, lo cierto es que los asuntos pendientes siguen más o menos donde estaban. Especialmente el tema de la frontera irlandesa, para el que la UE insiste en que haya un sistema de contingencia que preserve el mercado único del que forma parte la República de Irlanda y la libre circulación dentro de la isla, a pesar de que la provincia británica no esté incluida en el espacio europeo. «He pedido a Dominic y a su equipo los datos necesarios para los trabajos técnicos», dijo Barnier eludiendo que de lo que habla es de instaurar una frontera virtual entre dos partes del país, algo que Londres no quiere aceptar. Como aliciente, Barnier reafirmó sus declaraciones de principios de semana en las que habló por primera vez de un modelo de «asociación sin precedentes» para las futuras relaciones, que se basaría en un acuerdo de libre comercio «muy ambicioso» y pactos específicos en los sectores de interés común.
01-09-2018 | Fuente: abc.es
La entrada en vigor del «paquetazo» de Maduro deja sin dinero a los venezolanos
Por todos lados hay largas colas de venezolanos buscando dinero y comida como nunca antes se había visto. Esta es la imagen que ofrece Venezuela en la víspera de iniciarse este sábado el plan de recuperación económica anunciado por Nicolás Maduro, que ha generado mayor descontento, desaliento y hasta pánico en la población impulsando el éxodo. Es fin de mes y los bancos están racionando el dinero, solo entregan 10 bolívares por persona después de esperar cuatro horas bajo el sol inclemente en la calle. La escasez es la misma de antes de entrar en vigencia la reconversión monetaria. No hay dinero en efectivo de los viejos y tampoco de los nuevos bolívares que llaman soberanos. Alberto Sandoval, un pensionado de Maracaibo, estado Zulia, dijo en las redes sociales que los 10 bolívares soberanos que le dieron en el banco no le alcanza ni para pagarse un desayuno. «Esto era para solucionar un problema, ahora tenemos más. Estamos en las mismas. Tenemos dinero y el banco no nos lo da». La escasez se agrava en los supermercados - EFE La culpa no es de la banca. El nuevo cono monetario consiste en eliminar cinco ceros para maquillar la hiperinflación más alta del mundo, según expertos internacionales. Pero la banca no ha recibido suficiente dinero de los nuevos billetes por lo que tiene que racionarlos para que alcance a todos sus clientes. Depreciación salarial En una tramisión desde la Casa de la Moneda en Maracay, Maduro salió imprimiendo los «soberanos», que paradójicamente fueron emitidos en enero de este año como se observa impreso en los billetes, lo que significa que ya estaban preparados y por lo tanto no explica el motivo de la escasez. El mandatario también ha tenido que retrasar para hoy el inicio del alza de la gasolina a precio internacionale con un incremento de 6.000% y del salario mínimo de 1,5 a 30 dólares que es un incremento de 3.400%. Aún no está claro cómo va a funcionar pues el régimen no ha detallado su implementación ni ha salido publicado en la Gaceta Oficial. El aumento salarial ya ha sufrido una depreciación del 3% diario, según la cotización del dólar paralelo que está entre 9.500 y 12.000 bolívares, mientras que el oficial Dicom está anclado en 61 bolívares. Maduro está enredado en su propio laberinto. Da un paso para adelante y dos para atrás mientras crece el malestar social, para estar a tono con su afición de bailar salsa. De acuerdo al diputado y economista José Guerra, el régimen «no tiene dinero para pagar lo prometido, a menos que haga funcionar la maquinita de hacer dinero». El salario mínimo ha creado una conmoción laboral y empresarial. Ahora el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, afirma que los 1.800 bolívares incluyen el bono de guerra, el bono de compensación de 600 bolívares, el bono de alimentación y cuanta cosa tenía antes el ingreso de los trabajadores. Pero no ha aclarado el importe mínimo del salario para efecto del cálculo de las prestaciones sociales en el futuro inmediato. El régimen ha perseguido y encarcelado a más de 200 gerentes y dueños de comercios y multado a más de 1.000 supermercados, abastos y farmacias por remarcar los precios y presunto acaparamiento de alimentos y medicinas. Los supermercados, carnicerías y abastos de víveres lucen sus anaqueles vacíos, no obstante los clientes continúan afuera haciendo largas colas para entrar. A esto se añaden los apagones en Caracas que dejan sin punto de venta a los comercios.
26-08-2018 | Fuente: elpais.com
Manual legal para vender con éxito por internet
Al margen de las normas que afectan a cualquier negocio, hay un compendio de legislación aplicable al comercio electrónico que es obligatorio conocer