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Noticias de comercio

26-05-2020 | Fuente: abc.es
El ingreso de Colombia y Costa Rica en la OCDE fortalece la región central americana
El reciente anuncio de la admisión de Costa Rica en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que se hará efectiva en breve, y la consumación del ingreso oficial en ella por parte de Colombia el pasado 28 de abril, suponen un espaldarazo a dos países esenciales para la estabilidad y prosperidad de la región central americana (del Golfo de México al ecuador). México es miembro de la OCDE desde 1994, cuando el país se «modernizó» al entrar en vigor el tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá. Con el ingreso de Colombia y Costa Rica ya son cuatro las naciones latinoamericanas (la otra es Chile, que ingresó en 2010) en formar parte de la OCDE, en ocasiones conocida como el «club de los países ricos», pero que sobre todo es una asociación para promover altos estándares en las políticas públicas. Podría decirse que pertenecer a la OCDE es revalorizar el carnet de país «occidental» con la categoría «premium», lo que presupone haber alcanzado unas prácticas institucionales y económicas que debieran favorecer, por estar en la misma «longitud de onda», un entendimiento básico y confiado ?¡en las dos direcciones!? con Estados Unidos. El progreso de la región central americana ?del sur de Norteamérica al norte de Sudamérica? depende en gran medida de que pueda beneficiarse del enorme mercado estadounidense. De hecho, varios pequeños países salvan su economía con la exportación a Estados Unidos y la ayuda de las remesas que llegan desde allí. La entrada de Colombia y Costa Rica en la OCDE da a Estados Unidos mayor tranquilidad sobre el correcto rumbo de sus vecinos ?se quiera o no, la región siempre será un área de máxima seguridad para la superpotencia? y supone una señal de corresponsabilidad que ayuda a una relación más igual con Washington. Zonas francas de exportación La cercanía a Estados Unidos va a resultar beneficiosa para los países circundantes en la era en la que nos encontramos. El cuarteamiento de la globalización, que ya había comenzado antes de la pandemia que sufre el mundo (guerras comerciales, Brexit..), se está acelerando con el coronavirus. La ruptura de las cadenas de suministros ha alertado a las empresas sobre el riesgo de depender en exceso de las grandes distancias. Aunque en cierta forma eso puede alentar la autarquía en algunos países, la necesidad de mano de obra más barata que la nacional revalorizará la existencia de centros de producción a buen precio y con la experticia necesaria en un radio logístico sensato. Ahí entran en juego las zonas francas de exportación de la región ribereña del Caribe, como las de Costa Rica, República Dominicana y Colombia, que ofrecen una mano de obra cada vez más cualificada a precios competitivos. Para una empresa de Estados Unidos, o de otro país pero bien implantada en el mercado estadounidense, es especialmente rentable usar los beneficios fiscales de instalarse en esas zonas francas; la mercancía puede trasladarse en barco a su destino en poco tiempo, sin temor a mayores disrupciones. El Caribe ?o el Gran Caribe, incluyendo el Golf de México? se revalorizará como mar interior del Hemisferio Occidental. Mayor comercio de EE.UU. con la región En su último libro, «Desunited Nations», Peter Zeihan pronostica que, en la nueva era a la que nos encaminamos, Estados Unidos aumentará el comercio con su entorno regional, concentrando «por necesidad» en él sus importaciones y exportaciones, que totalizan 4,3 billones de dólares (todo el comercio latinoamericano, descontando el de las materias primas, es de 2,3 billones). Lo mismo ocurrirá en relación a Estados Unidos con los países de esa región central americana, cuyo comercio con otros continentes o incluso con la punta sur de Sudamérica se complicará. «Los países de la cuenca del Caribe están mucho más cerca de los centros de población estadounidenses de Houston, Nueva Orleans y Miami que de los mayores centros de población del Cono Sur», dice Zeihan, y añade: «mientras gran parte del mundo debe adaptarse a un mundo ?sin? Estados Unidos, estos países en cambio deben aprender a sobrevivir en un mundo solo ?con? Estados Unidos». Ese renovado interés de Washington por su propio hemisferio dará una mayor actualidad a la Doctrina Monroe, aumentando su celo por impedir que cualquier otra potencia merodee por la zona no solo importante para Estados Unidos a nivel de seguridad nacional, sino también de seguridad comercial. «En el Desorden», escribe Zeihan dando ese nombre a la nueva era de general replegamiento, «la interpretación estadounidense de Monroe será incluso más agresiva».
25-05-2020 | Fuente: abc.es
Trump prohíbe la entrada a EE.UU. de pasajeros que viajen desde Brasil
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prohibió este domingo la entrada de pasajeros procedentes de Brasil, el más país más golpeado por la pandemia del coronavirus en Suramérica, una medida similar a la que adoptó con Europa y China. «Estas nuevas restricciones no se aplican al flujo de comercio entre Estados Unidos y Brasil», explicó la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, en un comunicado. La decisión se hará efectiva a partir de las 23.59 hora local de Washington (03.59 GMT) del próximo 28 de mayo y permanecerá vigente hasta que el presidente la rescinda. Según la portavoz, afecta a los extranjeros que hayan estado en Brasil 14 días antes de solicitar su ingreso a territorio estadounidense. McEnany indicó que esta acción «ayudará a garantizar que los ciudadanos extranjeros que han estado en Brasil no se conviertan en una fuente de infección adicional» en el país. La medida no afecta a ciudadanos estadounidenses y a residentes permanentes legales en el país, así como a otras personas que cumplan algunas de las excepciones previstas por el Gobierno de Trump. La posibilidad de restringir la llegada de viajeros desde el gigante del sur ya había sido anticipada este domingo por el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Robert O'Brien, quien dijo esperar que «sea temporal». «Vamos a tomar todas las medidas necesarias para proteger al pueblo estadounidense», declaró el funcionario en el programa dominical «Face the Nation». O'Brien indicó igualmente que cualquier otra decisión se analizaría «país por país». Un alto funcionario de la Administración de Trump señaló a Efe en una declaración que estas restricciones «no reflejan de ninguna manera una reducción en la fuerte relación» que mantienen ambos países. El funcionario confirmó que Trump ha hablado en dos ocasiones en los últimos dos meses con su colega brasileño, Jair Bolsonaro, sobre su lucha compartida contra el COVID-19. De igual firma, indicó que Estados Unidos donará 1.000 respiradores para ayudar en las necesidades de atención médica en ese país. Entre el 11 y el 17 de mayo pasados ingresaron al país procedentes de Brasil casi 1.800 viajeros, mencionó el alto funcionario en la declaración, y agregó que cada semana llegan a los aeropuertos estadounidenses más de 1.500 pasajeros en vuelos desde territorio brasileño. Ya desde el 31 de marzo, el propio Trump había admitido durante una conferencia de prensa que estaban «ciertamente estudiando un veto» de viajes desde Brasil, al ser consultado sobre esa posibilidad. Su segundo a bordo, el vicepresidente Mike Pence, señaló el pasado miércoles en Orlando (Florida) que la Casa Blanca estaba «observando con mucho cuidado lo que está ocurriendo en Suramérica, incluyendo a Brasil». Trump prohibió en enero la entrada a Estados Unidos de personas provenientes de China y a mediados de marzo tomó la misma decisión con los que llegan de Europa, esta última medida por un periodo de 30 días. A raíz de la pandemia, el Gobierno Trump también ha cerrado al tránsito no esencial las fronteras terrestres con Canadá y México. Estados Unidos es el país más afectado por la pandemia, con 1.640.630 casos y 97.599 muertes, seguido por Brasil, con 347.398 personas contagiadas y 22.013 fallecidos, según las cifras de la Universidad Johns Hopkins.
25-05-2020 | Fuente: as.com
Tasa Covid: ¿es legal que te apliquen un impuesto en tiendas, talleres y comercios?
Algunos negocios ya cobran un recargo en concepto de peligrosidad para paliar los costes de cumplir con las medidas sanitarias. La OCU lo considera legal si hay aviso previo.
25-05-2020 | Fuente: abc.es
Maduro defiende derecho al comercio internacional tras la llegada del buque iraní
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, defendió este domingo su derecho a comerciar en aguas y espacios aéreos internacionales después de la llegada al país del primero de cinco buques iraníes cargados con gasolina, pese a las sanciones que Estados Unidos ha impuesto a ambos gobiernos. «Tenemos derecho a comerciar libremente en los mares del mundo, en los cielos del mundo», dijo el mandatario tras expresar su alegría por la llegada a aguas territoriales de la embarcación «Fortune», una de las que transporta una parte de los 245 millones de litros de gasolina que espera Venezuela. «Gracias al presidente (Hasán) Rohaní (..) y a toda Irán, desde el corazón, por su solidaridad, por su apoyo, por su valentía, por su decisión», sostuvo durante una participación telemática en una reunión con parte de su equipo de Gobierno. Además de gasolina, explicó el mandatario, estas embarcaciones que recorrerán los mares venezolanos durante cuatro días también traen materiales para hacer más combustible, un producto que escasea desde hace años, en las últimas semanas más que antes, en el país con las mayores reservas probadas de petróleo. Se trata, según Maduro, de un acuerdo de cooperación entre Venezuela e Irán, «dos pueblos pacifistas» que solo persiguen, remarcó, su propio desarrollo. «Somos pueblos rebeldes, pueblos revolucionarios (..) no nos vamos a arrodillar nunca al imperio norteamericano (..) Venezuela tiene amigos en este mundo y amigos valientes que se restean (apuestan todo) por nuestra patria», agregó. Amenazas de EE.UU. El Gobierno venezolano había denunciado ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) unas supuestas amenazas de Estados Unidos, según las cuales iban a usar la «fuerza militar» contra estos barcos iraníes, si bien el primero ya llegó a sus costas sin contratiempos. Entretanto, Rohaní advirtió el sábado de que EE.UU. puede tener problemas si los petroleros de Irán sufren algún percance en el Caribe por su culpa. «Esperamos que los estadounidenses no se equivoquen», resaltó Rohaní, tras asegurar que Teherán no comenzará ningún conflicto, pero que se reserva «el derecho legítimo de defender la soberanía y la integridad territorial y sus intereses nacionales», al tiempo que reiteró la importancia de la seguridad de la región.
24-05-2020 | Fuente: abc.es
Suecia, infierno y paraíso
Una vez comprobado que la teoría de la inmunidad de la manada no ha dado los resultados esperados y que la cifra de fallecidos víctimas del Covid-19 se ha disparado, más de 3.800 fallecidos en una población de 10,2 millones de habitantes, la pregunta es ¿qué es lo que realmente ha fallado en la estrategia aplicada por Suecia para contener la expansión del nuevo virus? En los años setenta apareció un librito que, bajo el título «Suecia, infierno y paraíso», pretendía introducirnos en las contradicciones de aquel admirado y ejemplar país escandinavo llamado Suecia. Se trataba de un curioso volumen empeñado en descubrirnos la tenebrosa realidad que se escondía tras la imagen de bienestar social y de progreso que proyectaba Suecia. En este empeño su autor, el italiano afincado en Noruega, Enrico Altavilla, recurría al alto índice de alcoholismo o al número de suicidios que se producían en Suecia para desvelarnos los misterios de una sociedad al parecer no tan perfecta. Ahora, conocidos los primeros resultados adversos de la singular estrategia con la que Suecia se ha enfrentado a la expansión del coronavirus, se ha producido una reacción similar para demostrar que tampoco en el norte de Europa todo es perfecto. ¿Pero qué ha hecho mal Suecia? No se trata de que haya negado la peligrosidad del virus ?nada que ver con el escapismo de Jair Bolsonaro o las ocurrencias de Donald Trump?, todo lo contrario. Lo que ha sucedido es que puestos a elegir una solución local para enfrentar un problema global, como por otra parte ha hecho todo el mundo, Suecia ha optado por la estrategia de no confinar a su población. Partiendo del alto grado de responsabilidad de la sociedad y respetando escrupulosamente la independencia de la máxima autoridad de la sanidad pública, Folkhälsomyndigheten, y la de su epidemiólogo responsable, Anders Tegnell, firme defensor de la teoría de la inmunidad de la manada, Suecia recomendó quedarse en casa al menor síntoma, el teletrabajo, lavarse las manos con frecuencia y a los mayores de setenta años, recluirse. Eso fue todo. Colegios y negocios abiertos En Suecia han funcionado los colegios con normalidad y solo han cerrado los centros universitarios y los de bachiller superior. Han permanecido tiendas, restaurantes, bares, peluquerías, gimnasios o comercios abiertos. También los cines de pequeño aforo, aunque no así los teatros. Las reuniones de más de cincuenta personas están prohibidas, aunque se puede practicar deporte y por supuesto también la actividad al aire libre. Suecia tampoco cerró sus fronteras, como hicieron sus vecinos escandinavos. Con la confianza depositada en el principio de que la transparencia de los procesos democráticos legitima toda decisión acordada, los líderes políticos de todos los partidos, extrema derecha (Sveriges Demokraterna) incluida, se presentaron juntos ante las cámaras para informar de las medidas acordadas para paliar la crisis sanitaria, económica y social que se avecinaba. La larga tradición democrática sueca y la costumbre para llegar a acuerdos, unido al altísimo grado de confianza que procesan los suecos por sus instituciones hace prácticamente imposible entender aquí el bocado a la yugular del adversario político en tiempos de pandemia y no digamos promover una cacerolada de protesta por decisiones adoptadas democráticamente; aunque cosas más raras se han visto. En cualquier caso, el protagonismo de la gestión de la crisis recayó sobre la ministra de Economía, la socialdemócrata y figura emergente, Magdalena Andersson, sobre la ministra de Sanidad y Asuntos Sociales, Lena Hallengren, y sobre el epidemiólogo Anders Tegnell, convertido ya en el nuevo icono pop de la crisis. El primer ministro, Steffan Lofven, se reservó una brevísima e intensa intervención televisiva en horario nocturno de máxima audiencia para advertirnos de la complejidad de la situación. A pesar de los datos adversos y de las críticas cada vez más frecuentes, las encuestas le siguen proporcionando una valoración muy alta en lo que respecta a la gestión de la crisis. Su partido, el socialista (Socialdemoktraterna), subiendo también en las encuestas con él. Más allá de la laxitud de las medidas aplicadas en Suecia, a mi entender han fallado tres cosas. La primera ha sido la integración o, mejor dicho, los problemas de integración de la población inmigrante. Suecia, su sociedad, segrega con frecuencia a sus inmigrantes en barrios donde apenas se habla sueco y donde suelen vivir bajo un mismo techo tres generaciones de una misma familia. Nada que ver con los oriundos suecos que, en un altísimo porcentaje, casi dos millones de personas, viven solos y no tienen la sana costumbre de reunirse con la familia a la menor oportunidad. En estos barrios de inmigrantes no se facilitó la información suficiente en los idiomas originarios de sus moradores, ni se tuvo la precaución de evitar las aglomeraciones. Mayores mal protegidos Como en casi todos los sitios, en Suecia ha fallado también la protección de los mayores. En manos de fondos de alto riesgo, las residencias de ancianos, como ha sucedido en todo Occidente, se han convertido en un negocio muy lucrativo con un personal contratado no cualificado ni pertrechado para enfrentar una situación tan dramática. Las autoridades tampoco han sido capaces aquí de evitar lo que era un desastre anunciado. Y, en tercer lugar, aunque en menor medida, ha fallado la meteorología. Un invierno menos riguroso en el norte ha cambiado las costumbres de los suecos, que salen más a la calle y que se han abalanzado antes de hora a los parques y a las terrazas para disfrutar de la llegada de la primavera, olvidándose de los rigores del invierno y también de las medidas de distancia social recomendadas por las autoridades con tanta amabilidad. Con todo y con ello, aunque en los últimos días ha cedido la curva de infectados y de fallecidos, son cada vez más las voces autorizadas locales críticas con la gestión de la pandemia. Todavía es pronto para sacar conclusiones. La nueva normalidad, tan deseada en los países que ahora salen de la cuarentena, es realmente lo más parecido a lo que tenemos en Suecia. Habrá que esperar a ver como evolucionan las diferentes medidas adoptadas y ante una previsible segunda oleada de infecciones, que esperemos que no sea tan devastadora, valorar cuál ha sido la mejor estrategia para enfrentar los efectos sanitarios, económicos y sociales de la pandemia. Porque, por lo que parece, todavía queda mucho partido por jugar. Gaspar Cano es editor y periodista. Dirigió los Institutos Cervantes de Estocolmo y Berlín. Actualmente vive en Estocolmo
23-05-2020 | Fuente: abc.es
Las ciudades de arte en Italia mueren por falta de turismo
Una parte de Italia se está muriendo sin turismo, que representa el 14% del Producto Interior Bruto (PIB). La brutal recesión es visible sobre todo las ciudades de arte y sus centros históricos. El pasado lunes 18 de mayo se reabrió y se reiniciaron prácticamente todas las actividades. Pero más de 90.000 bares y restaurantes de los 330.000 con que cuenta el país no han reabierto ni saben cuándo reabrirán, según Confcomercio, la más grande asociación de empresas en Italia, entre ellas las del turismo y comercio. Un estudio realizado por esta asociación en algunas ciudades del norte de Italia, ofrece un resultado desalentador: en las tiendas que no son de alimentación, la afluencia es del 30%; la clientela en locales de servicio a la persona se limita a un 28%, y peor aún es en la restauración con solo un 20% de afluencia. La clausura por tiempo indefinido de cientos de miles de oficinas, con millones de empleados, que hacen ahora teletrabajo, ha hundido a decenas de miles de pequeñas tiendas, bares y restaurantes que vivían de los cafés y comidas que ofrecían a los trabajadores. Por ejemplo, el propietario del céntrico restaurante Galleria de Milán, Pier Galli, no ha abierto por falta de clientela: «Ahora en las oficinas hacen smart working, no hay turismo, tampoco se mueven la gente de negocios; nosotros estamos frente a La Scala, que no se sabe cuándo reabrirá, los hoteles están cerrados. No veo posibilidad de inmediato. Hablaremos en septiembre de reapertura», confiesa Galli a La Repubblica. La situación más dramática la viven los centros históricos. En Roma no se ve ni un turista, lo que supone una catástrofe para las tiendas, restauración y hoteles. Hay que tener en cuenta que el centro de Roma fue abandonado por miles de propietarios que, ante la avalancha turística de los últimos años, prefirieron convertirlas en apartamentos turísticos. La consecuencia es que hoy, sin turistas, los hoteles no han abierto, miles de pisos están vacíos y apenas hay clientela en los pocos bares y restaurantes abiertos. Por ejemplo, Pierangelo Galazo, propietario del céntrico bar ?Nuovo faro?, a dos pasos de la Fontana de Trevi, confiesa su amargura porque se verá obligado a cerrar: «En una jornada hice 100 euros de caja y pago 5.000 euros de alquiler». No hay turistas, pero los italianos que viven en los centros históricos tampoco acuden a las tiendas, ni a los bares o restaurantes, muchos porque se han quedado sin empleo, otros porque temen por el futuro y prefieren ahorrar. Florencia y Venecia, las más perjudicadas En Florencia, las tiendas del Ponte Vecchio no han abierto por la falta de turistas y el centro histórico está todavía a medio gas: «Las aperturas no superan el 40%; el centro se ha transformado en una especie de hotel generalizado», manifiesta Alessandro Sorani, presidente de Confartigianato de Florencia. Casi más dramática aún se presenta la situación en Venecia, porque a diferencia de Roma y Florencia, no hay barrios periféricos. Aquí todo es turismo y se comienza y se termina en el agua. Sus 53.000 habitantes (hace un siglo eran 172.000) estaban hartos de la oleada turística, a menudo descontrolada. El coronavirus hizo lo que ansiaban los venecianos: la desaparición de los gigantescos barcos de crucero, que parecían rascacielos amenazantes en la Laguna. Ese turismo masivo echó de la ciudad a muchos venecianos y sus casas se convirtieron en pisos turísticos. Hoy están vacíos. Se echa de menos al turismo. Más de 20 millones de visitantes al año que se dejan 3.000 millones de euros al año. «Si no vuelven los turistas, en Venecia será una catástrofe. Peor que una guerra», afirma a ?Il Gazzettino? Emiliano Ghira, gerente de una importe sociedad de transportes veneciana. Se teme que pasen muchos meses hasta que el turismo vuelva. La Agencia nacional del turismo italiano (Enit) considera que hasta el año 2023 no se verá al crecimiento turístico, siendo Venecia y Florencia las principales ciudades italianas perjudicadas. En Roma el sector de la restauración no es tan pesimista como anuncia el Enit, pero el propietario del restaurante Rotonda y de otros tres locales, que dicen que «hasta la primavera del año que viene no volverán los turistas a Roma». El futuro no es nada halagüeño para Italia. Su deuda pública, hoy al 134% en relación con el Producto Interior Bruto (PIB) llegará al menos al 155% a final de año. Italia nunca llegó a recuperarse de la última crisis iniciada en el 2008. Su PIB está por debajo de donde se encontraba en términos reales en el 2008, incluso antes de que comenzara el coronavirus. El Financial Times afirma que el PIB per cápita de Italia, ajustado a los cambios de precios, un indicador fundamental del nivel de vida de un país, sigue siendo más bajo que en el año 2.000. Teniendo en cuenta que se espera una caída del PIB en el segundo trimestre del 10%, el FT añade que el PIB real de Italia será equivalente al que tenía en 1995. Giorgio Di Giorgio, profesor de Economía en la Universidad Luis de Roma, considera que la rigidez del mercado laboral en Italia perjudicará aún más la recuperación: «El rígido mercado laboral, una gran proporción de empresas pequeñas y la falta la reforma inadecuada de su administración pública, retrasará la recuperación del país. Casi todas las pequeñas empresas y familias italianas van a sufrir, sin importar las medidas que se hayan tomado a nivel nacional y europeo», concluye el profesor Di Giorgio. Una pesadilla sin fin, porque la recesión es brutal.
23-05-2020 | Fuente: abc.es
La pandemia pone a los narcos mexicanos también en cuarentena
La pandemia del nuevo coronavirus (Covid-19) no le sienta bien a las actividades del narcotráfico en México. Las medidas de confinamiento para contener la enfermedad han contagiado al comercio mundial de bienes y mercancías, el sistema preferido por el narcotráfico para el contrabando de estupefacientes. Estados Unidos y México comercian al año mercancías por un valor cercano a los 600.000 millones de dólares, un enorme volumen en el que ilegalmente se cuelan toneladas de drogas. Pero para este año se prevé una caída en el tráfico comercial. Debido al encierro, la frontera entre ambos países está cerrada hasta el 22 de junio para viajes no esenciales, una medida impuesta desde el 30 de marzo. Todavía no hay cifras de exportaciones e importaciones de abril, pero se espera una fuerte caída ante un menor consumo provocado por la cuarentena a un lado y otro del Río Bravo, lo que se traduce en desaceleración industrial y reducción del tráfico comercial. La caída del volumen provoca que sea más fácil para las autoridades estadounidenses detectar los cargamentos que son sospechosos de tener drogas escondidas. Así, el número de incautaciones en la frontera subió un 12% en las dos semanas posteriores a las medidas de confinamiento, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE.UU. publicados por la oenegé Proyecto de Denuncia de la Corrupción y el Crimen Organizado (OCCRP, por sus siglas en inglés). A lo anterior habría que añadir un probable descenso en la demanda de drogas en Estados Unidos. Varias zonas del país están bajo medidas de distanciamiento social, lo que podría haber provocado que los consumidores enfrenten problemas para acudir a comprarlas. Menos consumo y menor volumen comercial, dos factores perjudiciales para el narcotráfico. La principal ruta de la cocaína a EE.UU. México es uno de los países más importantes del planeta para la producción y tráfico de drogas, mientras que Estados Unidos es el mayor consumidor de estupefacientes. A través de su porosa frontera de 3.200 kilómetros de longitud, cada año los vecinos intercambian millones de dólares de estupefacientes y armas ilegales. Por ejemplo, el 87% de la cocaína consumida en Estados Unidos llega a través de México, de acuerdo con un informe publicado por la Junta Internacional de Fiscalización y Estupefacientes de Naciones Unidas en 2016. En el mercado de la cocaína, los cárteles mexicanos actúan como distribuidores del producto que llega desde Colombia, Bolivia o Perú, los principales productores. También distribuyen en Estados Unidos drogas que importan de China y que están en auge, como las anfetaminas o el fentanilo. Aunque hay laboratorios en México, muchos de los insumos requeridos para cocinar estas drogas proceden de China, lo que dificulta su importación en tiempos en los que se espera un desplome del 27% en el comercio mundial durante el segundo trimestre del año, según la ONU. En producción de drogas, el país latinoamericano sí que alberga importantes cultivos de marihuana y amapola, planta utilizada para producir heroína. Estas plantaciones se ubican sobre todo en el Triángulo de Oro, una región que está a solo unos 300 kilómetros de la frontera con Estados Unidos. Covid-19, oportunidad de relaciones públicas A pesar del momento de incertidumbre que atraviesa el negocio, los cárteles mexicanos han aprovechado la crisis del Covid-19 para poner en marcha una campaña de relaciones públicas con la que tratan de mejorar su imagen entre la población. Muchas organizaciones criminales se han dedicado a repartir cajas de cartón repletas con víveres y productos básicos entre las personas más vulnerables. Cerca de la mitad de los mexicanos viven en pobreza y apenas han recibido apoyos de las instituciones públicas para sobrellevar las consecuencias de la emergencia sanitaria. Esta es la ventana de oportunidad que aprovechan los líderes del narcotráfico para ganar apoyo popular: lo que no hace el Estado, lo hacen los cárteles. En Guadalajara, por ejemplo, se repartieron 480 cajas con alimentos que llevaban estampada la cara de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Las cajas con el rostro del delincuente fueron entregadas por empleados de «Chapo 701», marca de ropa propiedad de Alejandrina Guzmán, la hija de «El Chapo» con la que trata de ensalzar la figura de su padre. En Ciudad Victoria, Tamaulipas, supuestos miembros del Cártel del Golfo también entregaron víveres en cajas que llevaban escrito el mensaje «Cártel del Golfo en apoyo a CD. Victoria». Hasta el momento, el país norteamericano ha registrado 60.000 contagios y 6.500 muertos desde que confirmó su primer caso a finales de febrero. El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador extendió la semana pasada la emergencia sanitaria hasta el 30 de mayo, lo que supone la suspensión de las actividades económicas calificadas como no esenciales.
22-05-2020 | Fuente: abc.es
China renuncia a su objetivo de crecimiento económico por la incertidumbre del coronavirus
El coronavirus ha alterado tanto el mundo que ya ni siquiera China se atreve a fijar su objetivo de crecimiento económico para este año. Por primera vez desde 1990, cuando se empezaron a publicar estas previsiones, el primer ministro, Li Keqiang, ha evitado dicho dato en la inauguración este viernes de la Asamblea Nacional Popular, el Parlamento orgánico del régimen. En una reunión retrasada dos meses por la epidemia, y ante 3.000 diputados pertrechados con mascarillas, Li reconoció que China se veía obligada a cambiar sus planes de crecimiento para la economía. Su pronóstico, calculado en torno al 6 por ciento, debía ser revisado después de que el Producto Interior Bruto (PIB) haya caído un 6,8 por ciento en el primer trimestre por el estallido de la enfermedad COVID-19 en Wuhan en enero y la paralización total del país para evitar su propagación. «Me gustaría destacar que no hemos fijado un objetivo específico de crecimiento económico este año. Esto se debe a que nuestro país se enfrentará a algunos factores que son difíciles de predecir en su desarrollo debido a la gran incertidumbre sobre la pandemia de COVID-19 y el ambiente financiero y comercial del mundo», leyó el «premier» en su discurso, acortado para la ocasión. En su opinión, «no marcar un objetivo de crecimiento nos permitirá concentrarnos en asegurar la estabilidad y seguridad» en frentes como como el empleo, el sector financiero, el comercio y la inversión exterior e interna, así como en áreas como la seguridad laboral, las necesidades básicas de vida, las operaciones de las entidades de mercado, la seguridad alimentaria y energética, la estabilidad de las cadenas de suministro e industriales y el normal funcionamiento del gobierno. «Somos conscientes de las dificultades y problemas a los que nos enfrentamos. El "shock" de la pandemia de COVID-19 ha enviado al mundo a una severa recesión, alterado las cadenas de suministro y causado una contracción del comercio internacional y la inversión y la volatilidad de los mercados», alertó Li Keqiang. Para hacer frente a este impacto, anunció que el Gobierno «dará prioridad a estabilizar el empleo y asegurar los estándares de vida» con «medidas extraordinarias para tiempos inusuales». Entre ellas destaca un aumento del déficit fiscal de un billón de yuanes (128.000 millones de euros), hasta alcanzar un 3,6 por ciento del PIB, por encima del 2,8 por ciento del año passado. Por primera vez desde la inyección de dinero público que hizo para hacer frente a la crisis de 2008, otro billón de yuanes será emitido en bonos especiales del Tesoro para luchar contra la epidemia, que serán destinados a los Gobiernos locales con la condición de que se «aprieten el cinturón». Además, las autoridades «rebajarán los impuestos y tasas, reducirán los intereses de los préstamos y fomentarán el consumo y la inversión» para dinamizar la economía. Con dicha rebaja, se espera reducir este año la carga fiscal de empresas y particulares en 2,5 billones de yuanes (321.000 millones de euros), según informa el periódico «South China Morning Post». Con una tasa de paro prevista del 6 por ciento, medio punto por encima sobre el año pasado pero seguramente mucho mayor, el objetivo es crear nueve millones de empleos, frente a los once de 2019. Por su parte, la subida del índice de precios al consumo se fijó en un 3,5 por ciento, también medio punto más que el año pasado. A pesar de las informaciones que apuntaban a un notable incremento de los gastos militares, su subida será del 6,6 por ciento, la menor en dos décadas y por debajo del 7,5 por ciento del año pasado. A tenor de las cifras oficiales, ascenderán a 1,27 billones de yuanes (163.000 millones de euros). Aunque Pekín asegura que es algo menos del 2 por ciento del PIB, los expertos militares sospechan que hay partidas ocultas que elevan su presupuesto militar. Este año, la Asamblea Nacional también viene marcada por una moción instando a su Comité Permanente a promulgar una Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong, que vive desde el año pasado sus protestas más graves desde su devolución a China en 1997. Aunque la antigua colonia británica tiene su propio Parlamento local para sacar adelante dicha ley, que ya fue rechazada con una manifestación de medio millón de personas en 2003, la agitación política que vive la ciudad ha hecho perder la paciencia a Pekín. Haciendo frente a las crecientes demandas de democracia, el autoritario régimen del Partido Comunista pretende imponer dicha ley en los anexos de la mini-Constitución de Hong Kong sin pasar por su Parlamento, lo que avivará la revuelta penando la subversión, el secesionismo y las actividades que amenacen la seguridad nacional. Debido a esta quiebra de los principios de «un país, dos sistemas» y «alto nivel de autonomía» vigentes en el antiguo enclave británico, la Bolsa de Hong Kong ha caído este viernes más de un 3,5 por ciento y la oposición ha llamado a nuevas movilizaciones.
21-05-2020 | Fuente: abc.es
El mundo ha inyectado ya 9 billones de dólares para contrarrestar el efecto de la pandemia
Angela Merkel no fue ayer solamente el único jefe de gobierno presente en la vídeoconferencia que versó sobre el impacto del coronavirus en la economía global y en la que participaban los presidentes del Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sino que, además, ejerció como único portavoz del encuentro, en una rueda de prensa convocada en Berlín. Tras constatar que nos encontramos a las puertas de una crisis a la que nadie se atreve a calcular el fondo, al menos de cara al público, la canciller alemana destacó que «todos hemos estado de acuerdo en que.. Ver Más
19-05-2020 | Fuente: abc.es
China impone aranceles a la cebada de Australia como nuevo castigo por intentar investigar el virus
Australia no mantiene una guerra comercial con China ni tampoco buscará represalias contra Pekín tras su imposición de un 80% de aranceles a la cebada australiana, dijo este martes el ministro de Agricultura del país oceánico, David Littleproud. «No hay una guerra comercial. Incluso en la actualidad existe un incremento de China en la demanda de hierro», dijo a periodistas Littleproud, quien agregó que ambos países siguen comercializando diversas materias primas agrícolas y minerales, además de otros servicios. Más castigo China impuso anoche aranceles a la cebada australiana por considerar que está subsidiada y se vende al gigante asiático a un coste que está por debajo del de su producción. Esta medida contra la competencia desleal de la cebada australiana, cuyas exportaciones a China superaron en 2018 los 1.500 millones de dólares australianos (979 millones dólares estadounidenses o 897 millones de euros), se da casi una semana después de que Pekín suspendiera las importaciones de carne australiana. Estas medidas comerciales por parte de China han sido interpretadas como una represalia contra Australia después de que su embajador en Camberra, Cheng Jingye, sugiriera un boicot comercial después de que el país oceánico impulsara una investigación internacional sobre el origen de la pandemia, la cual fue respaldada anoche en la Asamblea Mundial de la Salud. «Proceso constructivo» Por su parte, el ministro de Comercio Exterior de Australia, Simon Birminghan, dijo a la prensa que «China ha negado que haya un vínculo» y apostó por «un proceso constructivo» para analizar las vías para apelar la imposición de aranceles. China es el principal socio comercial de Australia, cuyo intercambio bilateral fue de 235.000 millones de dólares australianos (153.591 millones dólares estadounidenses o 141.615 millones de euros) en el año financiero 2018-19, lo que representa un incremento del 20,5 % con respecto al período anterior. La relación bilateral se ha ido deteriorando por cuestiones como la militarización del gigante asiático o la aprobación en Australia de leyes contra la injerencia y el espionaje extranjero, tras destaparse casos de donaciones chinas a políticos y de ciberataques a organismos del Estado y universidades atribuidos a Pekín.
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