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Noticias de comercio exterior

01-07-2017 | Fuente: abc.es
La UE acelera las negociaciones de libre comercio con Japón
Mientras la nueva Administración norteamericana intenta dar forma a los vientos proteccionistas que ha traído consigo el presidente Donald Trump, la Unión Europea ha optado por acelerar en dirección opuesta y abrir una red de tratados de libre comercio aprovechando el repliegue de EE.UU. Ayer mismo, representantes de Japón y la Unión Europea iniciaron en Tokio una nueva ronda de reuniones con la idea de dar los últimos toques al acuerdo de libre comercio, que será el más importante después del que se ha firmado con Canadá. Y no es el único que se está negociando en estos momentos. El que desde hace años se intenta cerrar con Mercosur puede ser el más favorecido por el cambio del entorno político mundial. La comisaria europea de Comercio, la sueca Cecilia Malmstrom, dirige personalmente esta ronda de negociaciones en la capital japonesa junto al ministro de Asuntos Exteriores y máximo responsable de las negociaciones por parte de Tokio, Fumio Kishida. También ha viajado a Japón el comisario europeo de Agricultura, Phil Hogan, quien se reunirá con su homólogo japonés, Yuji Yamamoto, ya que la liberalización de los mercados de productos agrícolas es uno de los capítulos más espinosos de las negociaciones del tratado, con ramificaciones estratégicas. Bruselas quiere que Japón rebaje los obstáculos arancelarios a los principales productos agrícolas europeos, como vinos o quesos, y el Gobierno nipón exige a cambio que la Unión Europea haga lo mismo con los impuestos que gravan sus exportaciones de automóviles y de piezas y componentes de la industria automotriz. Acuerdo seguro La sesión negociadora ha sido programada a tan alto nivel precisamente para tratar de desbloquear los últimos detalles y permitir que los máximos dirigentes de Japón y de la UE puedan anunciar que se ha llegado a un acuerdo en la cumbre bilateral que está prevista para el día 6 de julio. El primer ministro japonés Shinzo Abe es esperado en la capital comunitaria el jueves, aunque según el calendario de la Comisión Europea, se trata de una cita «tbc» (pendiente de confirmación) lo que significa que depende de los avances en las negociaciones. El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ya se refirió a estos planes en la reunión preparatoria de la cumbre del G-20 y dijo claramente que daba por hecho que se llegaría a un acuerdo. Este lunes estará en Madrid la comisaria Malmstrom precisamente para un coloquio sobre el acuerdo con Mercosur con representantes suramericanos de alto nivel, como los ministros de Exteriores de Argentina, Uruguay y Paraguay, y el de Comercio Exterior de Brasil. También participará la secretaria de Estado de Comercio de España, Marisa Poncela.
29-06-2017 | Fuente: elpais.com
El Banco de España estima que la subida del PIB se acelera al 0,9% el segundo trimestre
El organismo señala que las huelgas de estibadores pueden haber impactado en el comercio exterior
24-06-2017 | Fuente: abc.es
Ataque informático contra el Parlamento británico
El Parlamento británico sufrió un ataque informático en la noche el viernes, que ha provocado que este sábado los diputados y los lores no puedan acceder desde el exterior a sus cuentas de correo electrónico allí residenciadas. «Nuestras cuentas son vulnerables. Los encargados de protegerlas van siempre dos pasos por detrás de los hackers», ha lamentado uno de los diputados. El ciberataque llega solo unos días después de otro que logró penetrar en los correos de algunos secretarios de Estado. El Parlamento ha informado a sus señorías de que la agresión informática que están sufriendo es «sostenida y decidida». «Ha habido intentos no autorizados de acceder a nuestros ordenadores. Investigamos lo sucedido y trabajamos para asegurar el sistema en colaboración con el Centro Nacional de Ciberseguridad». Las cuentas de correo atacadas pertenecen a miembros de las cámaras de los Comunes y los Lores y a sus equipos de colaboradores. Los diputados no pueden este sábado acceder a sus correos del Palacio de Westminster a través de sus teléfonos móviles y tabletas. El Parlamento les ha explicado que ese bloqueo se debe a la propia investigación, pues se ha cerrado el correo al exterior mientras se investiga lo ocurrido y para evitar males mayores. Henry Smith, un diputado conservador, ha escrito en su cuenta de Twitter una explicación irónica de la situación: «Perdón por no poder acceder hoy al correo electrónico del Parlamento. Estamos bajo un ciberataque de Kim Jong-un, Putin o un niño en el sótano de la casa de su madre, o algo así?». El ministro del Comercio Exterior, Liam Fox, ha dicho que el ataque «es un aviso para todos de que necesitamos más seguridad y mejores contraseñas, del mismo modo que no dejaríamos nuestra puerta abierta por la noche». El último gran ataque informático fue el del virus WannaCry, los pasados días 12 y 15 de mayo, que pedía el pago de un rescate a los titulares de las cuentas. Las primeras investigaciones apuntan a que Corea del Norte estaba detrás, aunque lo ha negado.
26-05-2017 | Fuente: abc.es
El G-7 no logra un pacto con Trump sobre cambio climático y comercio
Comenzó cuesta arriba la reunión de los siete líderes más poderosos del mundo. La cumbre del G-7 más blindada de la historia se abrió ayer con la foto de familia en uno de los lugares más sugestivos de Sicilia: el teatro griego de Taormina. Pero bajo el sol mediterráneo, el clima político era frío y ensombrecido por el huracán Donald Trump, lo que hace presumir que será modesto el resultado de esta cumbre, que concluirá hoy en la tarde en una ciudad militarizada, con la presencia de 7.000 miembros de las fuerzas del orden. Los líderes europeos se esforzaron por reducir las tensiones surgidas entre Alemania y EE.UU., después de que el presidente norteamericano se lamentara de que el superávit comercial de Alemania estaba dañando a la economía de Estados Unidos. El dardo de Trump a Alemania pone de manifiesto que el comercio internacional es una de las espinas de esta reunión, definida por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, como «la más difícil de las cumbres del G-7 en los últimos años». Sobre política comercial no podrá haber acuerdo porque Estados Unidos y Europa están completamente alejados. Trump aboga por el proteccionismo con el argumento de que la globalización le sale muy cara a su país. Además de la canciller alemana Angela Merkel, del primer ministro japonés Shinzo Abe y del canadiense Justin Trudeau, en esta cumbre se estrenan cuatro de los siete líderes del G7: La primera ministra británica, Theresa May; el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el primer ministro italiano, el anfitrión Paolo Gentiloni, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien irrumpió como un debutante incómodo, que puso obstáculos no solo sobre el comercio exterior, sino también en otra cuestión clave como el cambio de clima. Trump quiere acabar con los acuerdos de París para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, mientras para el presidente francés, Emmanuele Macron, esos compromisos son una prioridad en su agenda política. La sensibilidad que suscita esta cuestión se reflejó en la protesta de Greenpeace que alzó una reproducción de la estatua de la Libertad de cuatro metros de altura, con un chaleco salvavidas, en una playa de Taormina. Era una protesta simbólica para destacar la amenaza por el cambio de clima y el aumento del nivel de los mares. Terrorismo El principal punto de acuerdo fue la lucha contra el terrorismo. Se acordó reforzar la cooperación y presionar a las grandes empresas de internet para que no permitan que sus contenidos sean utilizados por los terroristas ni se sigan difundiendo páginas en las que se enseña a fabricar bombas. Italia ha cuidado especialmente que en el comunicado final haya una declaración sobre inmigración. A Sicilia han llegado en este año más de 50.000 inmigrantes. El gobierno italiano considera que la inmigración procedente de África es una bomba de relojería a largo plazo y que es necesario dar estabilidad a esos países para erradicar el terrorismo y frenar el éxodo hacia Europa. Por eso se ha organizado en la cumbre una sesión especial con los líderes de Túnez, Nigeria, Níger, Kenia y Etiopía. Hasta última hora se estará trabajando en la declaración final, porque, insólitamente, y quizás por primera vez en una cumbre del G-7, los siete líderes llegaron a Taormina sin tener claramente definidas o cerradas cuestiones importantes. Con Rusia excluida desde el 2014 de la mesa de los grandes, por la crisis de Crimea y Ucrania, esta fue la cumbre de la improvisación.
17-05-2017 | Fuente: abc.es
México ve en China la alternativa comercial a EE.UU.
La llegada de Donald Trump a la presidencia de EE.UU. fue un jarro de agua fría para el comercio exterior mexicano. Aunque parece poco probable que Trump dinamite el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), tal y como prometía en campaña, los dirigentes mexicanos prefieren ser precavidos y han decidido comenzar diversificar sus ventas al exterior para protegerse de lo que pueda pasar en su relación con EE.UU., país que receptor de más del 80% de las exportaciones aztecas. Y el nombre de China truena con fuerza como alternativa comercial para que las empresas mexicanas empiecen a reducir su dependencia del atractivo mercado estadounidense. Así, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, anunció la semana pasada que realizará una visita oficial al gigante asiático para fortalecer el comercio bilateral en septiembre, mes en el que se estima que junto con Canadá y EE.UU. estarán renegociando una nueva versión del TLCAN. ?Se trata de una jugada para presionar a EE.UU. y hacer ver a Trump que, si no nos quieren, vamos a irnos a venderle a su competencia directa que es China?, indica en declaraciones a ABC Jorge Sánchez Tello, economista de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef) -un think tank mexicano-, quien aplaude la decisión del Ejecutivo por no quedarse de brazos cruzados y decidir aumentar las exportaciones a este gigante mercado con cerca de 1.300 millones de habitantes. Ciertos productos aztecas han tenido una excelente aceptación en China en los últimos años. Las ventas latinoamericanas de aguacate crecen un 250% al año, de acuerdo con un artículo del Financial Times, fruta de la que México es el mayor productor del mundo. Y, por otro lado, el consumo de tequila en el Dragón Asiático se ha disparado un 291% en los últimos seis años, según revela el consejo regulador de este licor. Pero a pesar de que China es el segundo socio comercial del país norteamericano, las exportaciones mexicanas apenas comienzan a despegar en este mercado. Mientras que China le vendió en 2016 productos por valor de 70.000 millones de dólares, México solamente exportó unos 5.000 millones; lo que deja un saldo de 65.000 millones a favor del gigante asiático. Una difícil remontada ?Por cada 13 dólares que importamos de China, sólo les vendemos 1?, dice a ABC Enrique Dussel Peters, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y uno de los mayores expertos sobre la relación bilateral. Dussel Peters es una de las voces más críticas en el país por ?esta repentina fiebre? mexicana por vender productos al enorme país asiático tras la llegada de Trump a la Casa Blanca. Para el académico, es ?iluso? pensar que se puede dar un golpe de timón a la política exterior de México con China en unos pocos meses. ?Es muy atractivo hablar de una reorientación milagrosa de nuestro comercio exterior hacia China, pero lo cierto es que durante los últimos años la relación ha sido muy tensa?, agrega el profesor, quien además es director del Centro de Estudios México-China. México fue el último país que aceptó la entrada del país más poblado del mundo en la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2003. Los dirigentes mexicanos entendían que la entrada de China en la OMC generaría una fuerte competencia en EE.UU., su principal mercado, contra los productos fabricados al sur del Rio Grande, lo que efectivamente ocurrió. No obstante, desde la llegada de Enrique Peña Nieto a la presidencia en 2013, ha habido un esfuerzo por fomentar las relaciones con Asia y, por ello, ambos países han suscrito ya una decena de protocolos sanitarios que permiten las exportaciones de productos agrícolas a China como la carne de cerdo y de vaca, al igual que la venta de frutas como aguacates y frambuesas. Pero para Dussel Peters estos esfuerzos caen en gran parte en saco vacío porque no existe un apoyo institucional fuerte a las empresas que permita dar seguimiento a estos acuerdos. ?Van, se hacen la foto y se olvidan del tema. Y la demostración de ello es que nuestras exportaciones a China han caído año tras año desde 2011?, añade el profesor. El gran reto del mexicano: decir "no" al mercado de EE.UU. En 2016, México exportó a China unos 5.400 millones de dólares, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía. En el mismo periodo, vendió a EE.UU. productos por alrededor de 313.000 millones de dólares. Y es que para el mexicano, exportar sus manufacturas a la primera potencia es mucho más fácil que cruzar el océano Pacífico para vender lo mismo en China. ?El mayor reto que tenemos para diversificar nuestro comercio es que tenemos frontera con el mercado estadounidense, el más atractivo del mundo?, comenta el economista Sánchez Tello. Mientras que con EE.UU. existe un tratado de libre comercio, con China no existe un acuerdo similar. Pero también el idioma y la cultura son desconocidos para el mexicano, además de tener que tomar un avión de 15 horas para ir a Beijing en vez volar tan solo entre 2 y 4 horas para ir a cualquiera de las ciudades principales en EE.UU. Sánchez Tello considera que México debe de ser realista con los objetivos que quiere conseguir al fomentar esta relación y ve una oportunidad para comenzar a vender productos primarios para comenzar a acostumbrar a los paladares chinos a los sabores mexicanos, pero el país no debe de perder el foco de que su principal mercado debe de ser EE.UU. ?Es nuestro primer socio comercial desde hace décadas y debe de seguir siendo así. No vamos a pasar a exportar a China el 80% de nuestros productos y dejar de lado a EE.UU., eso es imposible?, señala el economista. Por su parte, el profesor Dussel Peters prefiere decirlo de otra manera: ?es de ilusos pensar que China va a sacarnos del atolladero en el que nos hemos metido?, sentencia.
01-04-2017 | Fuente: abc.es
Trump firma dos decretos para frenar los abusos en comercio exterior
Donald Trump siempre ha señalado las deficiencias en el comercio exterior y las consecuencias de acuerdos comerciales mal diseñados como principales responsables del declive de la clase media estadounidense, aquella que le aupó al poder. Tras dos meses en la Casa Blanca, ahora impulsa a golpe de orden ejecutiva la revisión de la política comercial de EE.UU. en su conjunto en la que tratará de combatir los «abusos» que sufre su país a mano de socios como Japón, Alemania, México o, sobre todo, China y que contribuyen a un déficit comercial de 734.000 millones de dólares. En el primer decreto presidencial, Trump encarga al Departamento de Comercio y a la Oficina del Representante de Comercio un análisis «país por país, producto a producto» para entender las causas de ese déficit para después tomar decisiones al respecto, según explicó el secretario de Comercio, Wilbur Ross. El análisis también incluirá el estudio del papel de las normativas de la Organización Mundial del Comercio en ese déficit y de los acuerdos comerciales que tiene firmados EE.UU. con otros países. El plazo para presentar las conclusiones es de 90 días, lo que coincide con el inicio de las negociaciones sobre el tratado de libre comercio con México y Canadá (Nafta, en sus siglas en inglés), uno de los caballos de batalla de Trump en la campaña. Una segunda orden está dedicada a combatir las prácticas de «dumping» o de competencia desleal con otros mercados, para lo que dará mayores poderes a agencias gubernamentales para aplicar multas en este campo. Según la Casa Blanca, EE.UU. no ha cobrado 2.800 millones de dólares que debería haber ingresado en multas y tarifas por «dumping». En relación con este tipo de prácticas, EE.UU. acaba de aumentar las tarifas sobre las planchas de acero que importa desde diversos países, en especial, de Alemania, por determinar que los precios suponían competencia desleal. La decisión motivó una protesta airada del ministro de Asuntos Exteriores germano, Sigmar Gabriel, que lo calificó de «paso peligroso» que da a las empresas estadounidenses «ventajas competitivas injustas respecto a productores alemanes y de otros países». Ross respondió a las acusaciones: «Estamos en una guerra comercial», dijo en televisión, «lo hemos estado durante décadas». Encuentro crucial El endurecimiento de la política comercial de EE.UU. se produce una semana antes de la visita del presidente chino, Xi Jinping, a EE.UU., donde pasará dos días en la residencia de Trump en Florida. China es la principal responsable del déficit comercial de EE.UU., con un superávit de 347.000 millones a su favor. «Será una reunión muy difícil», reconoció Trump sobre su encuentro con Xi, probablemente el de mayor importancia desde su llegada a la Casa Blanca. El viceministro chino de Asuntos Exteriores, Zheng Zeguang, reconoció el desequilibrio comercial, pero aseguró que China no lo busca «de forma deliberada» y que no persigue «la devaluación de la moneda» para estimular sus exportaciones.
29-03-2017 | Fuente: elpais.com
Relación económica de Reino Unido con la UE
Inmigración, comercio exterior y balanza comercial con países de dentro y fuera de la Unión Europea
13-03-2017 | Fuente: abc.es
El Gobierno británico presiona al Parlamento para intentar activar el Brexit esta semana
Cuando están a punto de cumplirse nueve meses del inesperado triunfo del Leave en el referéndum (51,8%-48,1%), llega el momento de la verdad. Theresa May podría invocar esta misma semana el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que inicia la salida de la UE y el arranque de unas conversaciones de divorcio de 18 meses. Si tal y como se espera el Gobierno logra hoy que los Comunes tumben las enmiendas de los Lores a la Ley del Brexit, May podría enviar el martes mismo a Bruselas la carta que comunicará que el Reino Unido deja un club en el que entró en 1973. El mutismo sobre el inicio del proceso es total en los círculos de Whitehall, el aparato administrativo. Este domingo, el inefable eurófobo Liam Fox, ministro de Comercio Exterior, tampoco ayudó mucho a despejarlo: «Definitivamente será esta semana. O la próxima. O la siguiente». Las especulaciones dan para todo. Algunos hablan del miércoles 15, pero otros replican que es fecha de mal fario, pues ahí se ubican los famosos «idus de marzo» que le costaron el físico a Julio César. También se descarta el 20 de marzo, porque supondría todo un feo británico activar la salida el día que la Unión Europea celebra su cumpleaños, el 60 aniversario del Tratado de Roma. Algo es indudable: May iniciará la salida antes de que acabe el mes. Pero en sus vistosos zapatos se ha colado una chinita inesperada. Los Lores, la Cámara florero, salieron de su letargo y en sendos gestos europeístas aprobaron dos enmiendas a la Ley del Brexit. Una pide que se reconozcan ya los derechos de residencia de los comunitarios en el Reino Unido. La otra demanda que el Parlamento tenga un «voto significativo» sobre el acuerdo final con Europa; es decir, que si no le gusta el que alcance May pueda ordenarle negociar otro. May quiere sacar al país de la UE a toda costa. Si es necesario, incluso sin acuerdo algunoLa primera ministra rechaza de plano ambas enmiendas. Cree que reconocer ya los derechos de los comunitarios debilitará su posición negociadora. También rechaza el «voto significativo» sobre el acuerdo final. Theresa May, que en su día hizo una campaña de perfil bajo por la Permanencia, quiere sacar al país de la Unión Europea a toda costa. Si es necesario, incluso sin acuerdo alguno con la UE e incorporando al Reino Unido al gravoso régimen ordinario de la OMC. También hay una cuestión de puro orgullo: pretende que su Ley del Brexit pase su tramitación inmaculada, sin enmiendas. David Davis, ministro de Salida de la UE, el veterano brexiter que encabezará el equipo negociador británico, demandó este domingo enérgicamente a los diputados que «no aten las manos de la primera ministra» apoyando las enmiendas. A su juicio, May negociaría «con una mano atada a la espalda» si se aceptase lo que piden los Lores. La jornada de este lunes de «ping pong» parlamentario será amena. A la tarde los Comunes votarán las enmiendas de los Lores. El Gobierno está presionando al máximo, porque su mayoría es exigua y algunos tories europeístas podrían sumarse a la oposición. La ley volverá después a los Lores, que en principio deberían dar ya su brazo a torcer. Aunque los británicos gozan de fama histórica de excelentes negociadores, la sensación es que el Brexit sorprendió al Gobierno y a la administración con el pie cambiado, con equipos de burócratas cortos y mal preparados y con una estrategia que se ha ido improvisando. Pese a los ruegos del ponderado ministro de Economía, Philip Hammond, cada vez más distanciado de su jefa y del ala dura brexiter, se ha acabado en el Brexit drástico, con renuncia al mercado único y a la unión aduanera. Hammond está cuestionado también por haber presentado una subida del 2% de las cotizaciones de los autónomos. Tres tenores brexiters El respetado Comité de Exteriores de los Comunes, que integran todos los partidos, acusó este domingo al Gobierno de no estar preparado para un posible fracaso que deje al país sin acuerdo con la UE. Pero eso no amilana a los tres tenores brexiters, los ministros Liam Fox, David Davis y Boris Johnson. Marcharse sin acuerdo alguno «sería perfectamente OK», manifestó Johnson, «no tendría consecuencias apocalípticas», añadió. Lord Heseltine, octogenario e ilustre tory, purgado la semana pasada por May por promover la revuelta europeísta en los Lores, tachó sus palabras de «basura». Difícil que en los meses venideros las negociaciones avancen mucho, porque la UE estará a la espera de las cruciales elecciones en Francia y Alemania. Mientras, Escocia supondrá otro quebradero de cabeza para el Número 10. A finales de esta semana el SNP celebra su congreso. Si May activa el Brexit este martes, es muy probable que Sturgeon le responda pidiendo formalmente el segundo referéndum de independencia. El juego del Brexit comienza a caldearse.
03-03-2017 | Fuente: abc.es
Quién es Sergey Kislyak, el embajador ruso con el que «todos» han hablado
El embajador ruso en Washington desde 2008, Sergey Kislyak, se ha convertido en el corazón del escándalo que sacude al Gobierno de Donald Trump después de que salieran a la luz sus contactos con el actual fiscal general, Jeff Sessions, con el general Michael Flynn o incluso con el yerno de Trump. Kislyak, cuya experiencia política se remonta a la era soviética, se reunió con el entonces senador Sessions antes de los comicios presidenciales de Estados Unidos, aumentando las sospechas de que Moscú influyera en las elecciones, en tanto que el actual secretario de Justicia era uno de los principales asesores de campaña de Trump. El exembajador de Estados Unidos en Rusia, Michael McFaul, dijo recientemente en una charla que Kislyak había tenido «todos los trabajos más importantes en el Ministerio de Relaciones Exteriores, excepto uno», el de ministro. Describiéndole como «eficaz y experimentado», McFaul añadió: «Nunca estás confundido acerca de a qué país representa». Según describe un exfuncionario del Departamento de Estado de Estados Unidos citado por The Guardian, Kislyak es inteligente, habla muy bien inglés y tiene sentido del humor. Al mismo tiempo, puede representar a su país incluso cuando tiene un mal papel que representar, por ejemplo, sobre la intervención militar en Ucrania. Según dijo, es leal a Rusia. «Me imagino que ha tenido alguna interacción con Putin, pero no vino de su círculo íntimo de inteligencia y San Petersburgo». «No detecté, como lo hice con algunos diplomáticos soviéticos, una aversión visceral de los Estados Unidos». Recientemente, Kislyak participó en una conferencia para hablar del estado de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia. «Estamos viviendo el peor punto en nuestras relaciones después del final de la Guerra Fría», dijo Kislyak durante la conferencia en la que explicó que el deterioro de las relaciones entre las dos potencias comenzó mucho antes de los problemas en Ucrania. Trayectoria política Graduado en el Instituto de Ingeniería Física de Moscú y en la Academia de Comercio Exterior de la Unión Soviética, toda su carrera ha girado en torno a la vida diplomática. Durante la última década de la Guerra Fría, en los años ochenta, trabajó para el Gobierno ruso en Naciones Unidas, en Nueva York, y cuando la Unión Soviética se escindió y el actual presidente, Vladímir Putin, tomó el poder en los años noventa, Kislyak trabajó en cuestiones de desarme en el Kremlin, para después convertirse en embajador en Bélgica, donde también fue representante de Rusia en la OTAN. Ha representado a su país en Washington durante los últimos nueve años. Kislyak representaba a Rusia en la capital estadounidense cuando el FBI detuvo a 10 personas en 2010 acusadas de espiar en suelo estadounidense para el Gobierno ruso y dirigió las relaciones durante todo el Gobierno de Barack Obama, ayudando a negociar el acuerdo para sacar las armas químicas de Siria y evitar así un ataque militar estadounidense contra Damasco. Asimismo, en ese periodo, Rusia también fue un socio clave en las negociaciones que condujeron al desarrollo del acuerdo nuclear iraní. Hasta 35 miembros del personal de Kislyak fueron expulsados el pasado otoño por el expresidente Barack Obama, después de que las agencias de inteligencia del país corroboraran que Rusia se esforzó para influir en los resultados presidenciales que concluyeron con la victoria del magnate. Las conversaciones telefónicas de Kislyak con el general Michael Flynn antes de la investidura de Trump el pasado 20 de enero hicieron que Flynn tuviera que renunciar a su puesto, siendo uno de los funcionarios que menos tiempo ha ocupado un alto cargo en la Casa Blanca. Kislyak, de 66 años, trabajó en temas de desarme y estaría familiarizado con el monitoreo estadounidense de comunicaciones diplomáticas y el sistema de vigilancia.
28-02-2017 | Fuente: abc.es
El Senado de Estados Unidos confirma a Wilbur Ross como secretario de Comercio de Trump
El Senado de Estados Unidos confirmó hoy como nuevo secretario de Comercio del Gobierno de Donald Trump al multimillonario Wilbur Ross, fundador de un fondo de inversión, con intereses en el sector siderúrgico y minero y muy crítico con los acuerdos comerciales internacionales. Con 72 votos a favor y 27 en contra, Ross salió mucho más airoso de ese trámite que muchos de sus ya compañeros de Gabinete que han visto a lo largo de las últimas semanas como los demócratas han dificultado hasta el límite su confirmación. Desde su nuevo cargo, Ross tendrá que navegar la agresiva agenda proteccionista dibujada por Trump en materia de comercio exterior.