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Noticias de combustibles fosiles

11-01-2018 | Fuente: elpais.com
Nueva York demanda a las grandes petroleras por su contribución al cambio climático
Los fondos de pensiones de la mayor ciudad de Estados Unidos dejarán de invertir en combustibles fósiles
13-12-2017 | Fuente: elpais.com
Señales para desincentivar las energías más sucias
Los anuncios de fondos de inversión y bancos en la cumbre de Macron sobre el cambio climático ponen en el punto de mira a los combustibles fósiles
08-07-2017 | Fuente: abc.es
Erdogan sigue los pasos de Trump y se niega a ratificar el Acuerdo del Clima
La presidenta por turno del G-20, Angela Merkel, creyó haber conseguido lo que se proponía en la cumbre de Hamburgo, salvaguardando el Acuerdo de París en el núcleo del documento final, que habla de una «rápida» implementación de ese primer instrumento global para luchar contra el calentamiento global y lo reconoce como «innegociable». Trump parecía quedar aislado en su posición de abandono del acuerdo, hecho sobre el que los otros 19 «toman nota», pero antes de partir hacia Turquía, el presidente Recep Tayyip Erdogan, hizo unas declaraciones en las que puso en duda que su país vaya a ratificar finalmente el pacto alcanzado en la capital francesa en diciembre de 2015. «En el encuentro le dije a Merkel y a Macron que mientras la promesa que se nos hizo no se mantenga y no sean levantadas las sanciones, no ratificaremos el acuerdo en nuestro Parlamento», dijo, siguiendo los pasos de EE.UU. y terminando así con el aislamiento de Trump. Erdogan se cobraba así la factura de una tensa relación con Alemania y desaires que no está dispuesto a perdonar, como no haberle permitido celebrar mítines electorales en Alemania. Los negociadores estadounidenses también lograron introducir en la declaración una controvertida frase sobre el uso de combustibles fósiles, afirmando que EE.UU. ayudará a terceros países a «utilizar combustibles fósiles», como el carbón y el petróleo, que son altamente contaminantes, «de forma más limpia y efectiva». El añadido fue matizado a última hora por presión directa del presidente francés, Emmanuel Macron, apostillando además: «Así como otras fuentes de energía renovables y limpias». «Ha quedado claro que no ha habido unanimidad. Ahí donde no hay consenso debe quedar también patente en el comunicado el disenso», dijo Merkel tras saberse también que, en el crucial párrafo sobre libre comercio, en el que el G-20 garantiza que «mantendremos los mercados abiertos destacando la importancia de marcos de comercio e inversión ventajosos para todos; continuaremos combatiendo el proteccionismo, incluidas todas las prácticas comerciales injustas y reconoceremos el papel en este ámbito de los instrumentos legítimos de defensa», Trump había conseguido el reconocimiento de «el papel de instrumentos legítimos de defensa» en el ámbito comercial, otro tanto a favor del controvertido presidente. Una división profunda Pero aunque las delegaciones lograsen pactar ese documento, frase por frase, resulta evidente que se ha abierto una grieta en el club que amenaza con resquebrajar la gobernanza global. Los líderes que habían compartido mesa de negociaciones y concierto tomaron al salir de Hamburgo caminos muy diferentes. El presidente francés, Emmanuele Macron, anunció la celebración de una nueva Cumbre del Clima en París para el próximo 12 de diciembre con la esperanza de poder «todavía» convencer a su homólogo estadounidense y avanzando que en esa segunda Cumbre de París se abordarán nuevos instrumentos de financiación. Trump, por su parte, anunció un inminente acuerdo comercial entre EE.UU. y Reino Unido «muy rápido y potente» y «muy, muy grande», que supondría un balón de oxígeno para Theresa May, en plena negociación del Brexit, y que burla la advertencia de Bruselas sobre la ilegalidad de cualquier acuerdo bilateral mientras Reino Unido siga formalmente dentro de la UE. Trump ningunea así a las instituciones de Bruselas y comienza a buscar acuerdos bilaterales que ignoran la multilateralidad como principio de la política internacional. Deja establecida una «relación personal» con Vladimir Putin, según ha reconocido el propio presidente ruso, y ha firmado con él una tregua en Siria, también al margen de las organizaciones internacionales.
24-05-2017 | Fuente: abc.es
El Papa Francisco ha recibido este miércoles con una sonrisa cordial a un presidente Donald Trump más bien tenso para un primer encuentro que ha servido para dejar atrás reticencias y abrir un canal de diálogo directo entre dos personas con posturas muy distintas en temas importantes. «Santidad, es una gran honor estar aquí. Muchísimas gracias», fueron las primeras palabras de saludo del presidente, pronunciadas en su idioma, a lo que Francisco ha respondido con amabilidad «mucho gusto en conocerle, no hablo muy bien inglés». Galería de imágenes Vea la galería completa (14 imágenes) Durante la conversación de algo menos de 30 minutos en privado, y de nuevo en el intercambio de regalos, el Papa ha urgido al presidente americano a evitar la proliferación de guerras y promover la paz. Lo hizo en público al comentar en detalle a su visitante el significado del regalo de despedida: un medallón con ramos de olivo y una horrible fractura en el centro, que Trump se lleva como recuerdo a Estados Unidos. Según Francisco, «esa división es la guerra». En la misma línea de «sugerencia» Francisco le ha regalado también sus tres grandes documentos, «La alegría del Evangelio», «La alegría del amor», sobre la familia, y «Laudato sí» sobre, la necesidad de proteger el medio ambiente y disminuir el consumo de combustibles fósiles para aminorar los daños del cambio climático. Con cortesía, Trump ha prometido leerlos. Al término de cada audiencia, el Papa utiliza los regalos para insistir en algún punto y que sirvan de recordatorio a su visitante. En ese caso, a los tres documentos extensos ha añadido otro más breve pero muy significativo en el que ha puesto especial énfasis: el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2017, haciendo notar que «se lo firmé personalmente para usted». Francisco ha insistido en comentarle que se lo regalaba con el deseo de que sea «instrumento de paz», a lo que Trump ha respondido «necesitamos la paz». A su vez, el presidente americano ha regalado al Santo Padre una gran caja con cinco libros de Martin Luther King, incluido uno dedicado por el líder de los derechos civiles. diciéndole «creo que le gustarán. Espero que le gusten». Era un detalle bien elegido, pues el Papa había citado ampliamente a King en su discurso al Congreso de los Estados Unidos en septiembre de 2015. «No olvidaré lo que me dijo» Después de la conversación de casi media hora en privado ?el tiempo normal para jefes de Estado, aunque el encuentro con Obama había durado casi el doble- , ambos parecían más relajados, casi aliviados. De nuevo en presencia de los periodistas, el presidente americano le ha presentado su séquito, comenzando por su esposa Melania y su hija Ivanka, las dos visiblemente conmovidas. La primera dama le pidió que bendijese un pequeño objeto, quizá un rosario, que sostenía en el hueco de la mano, mientras Ivanka Trump le daba las gracias con afecto. El encuentro tuvo momentos distendidos y simpáticos, como cuando Francisco preguntó inesperadamente a la primera dama si daba a su marido el dulce sloveno «potica», que en italiano se llama «potizza». Melania Trump probablemente no lo entendió bien pues respondió divertida «Sí. ¡Pizza!». Trump fue presentando también al Papa a los demás miembros de su delegación, empezando por su yerno Jared Kushner, el secretario de Estado Rex Tillerson, el consejero de Seguridad Nacional H.R. McMaster y otros siete funcionarios. Todos recibieron como regalo un rosario de manos del Santo Padre. «Gracias, gracias. No olvidaré lo que me dijo», fueron las últimas palabras del presidente en inglés justo en el apretón de manos de despedida, a las que Francisco respondió en español con un animoso: «¡Buena suerte!». A continuación, el presidente y sus principales colaboradores se trasladaron a otra sala para un encuentro de 50 minutos con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, y el responsable de Relaciones Exteriores, Paul Gallagher, donde se tratarían más en detalle los principales asuntos de interés mutuo. Buenas relaciones bilaterales Según el comunicado del Vaticano, que no especifica los temas tratados en cada uno de los dos encuentros, «durante las cordiales conversaciones, se ha expresado la satisfacción por las buenas relaciones bilaterales existentes entre la Santa Sede y los Estados Unidos de América, así como por el compromiso común en favor de la vida y de la libertad religiosa y de conciencia». En un tema todavía más nacional, el texto afirma que «se ha manifestado el deseo de una colaboración serena entre el Estado y la Iglesia Católica en los Estados Unidos, comprometida en el servicio a la población en los campos de la salud, la educación y la asistencia a los inmigrantes». El comunicado alude, tan solo al final, a los asuntos internacionales: «Las conversaciones también han permitido un intercambio de puntos de vista sobre algunos temas relacionados con la actualidad internacional y con la promoción de la paz en el mundo a través de la negociación política y el diálogo interreligioso, con especial referencia a la situación en Oriente Medio y a la tutela de las comunidades cristianas». Como hace con todos los jefes de Estado, Francisco había salido a recibirle en la antecámara de su biblioteca privada y ambos posaron durante unos instantes para la primera foto oficial. En ese momento se notaba contraste de rostros: el Papa mantenía un gesto serio mientras que el presidente lucía una y otra vez una gran sonrisa, casi de campaña electoral. En cuanto tomaron asiento a ambos lados de una sencilla mesa de madera, el presidente acercó un poco más su silla como si quisiera escuchar mejor o estar más cerca de su interlocutor. El lenguaje corporal era positivo y manifestaba interés. A su vez, el Papa inició una explicación muy serena y amable durante el medio minuto inicial hasta que se ordena la salida del resto de las personas. Junto al Papa, en un clima de total reserva, se quedó solamente su traductor Mark Miles, un británico nacido en Gibraltar. La comitiva del presidente Trump había llegado al Vaticano a las 8.15 y entrado por una puerta lateral en lugar de atravesar la hermosísima plaza de San Pedro, que en ese momento se encontraba repleta de peregrinos para la audiencia general de los miércoles. Ese era el motivo por el que el Papa le había dado cita tan temprano. Donald Trump, la primera dama y su hija Ivanka, pudieron experimentar por primera vez lo que se parece más bien a un cambio de planeta: pasar de las calles ruidosas de Roma y su tráfico caótico a los Jardines Vaticanos, un oasis de belleza y tranquilidad, donde todo está limpio y ordenado. El presidente fue recibido en el patio de San Dámaso por un piquete de la Guardia Suiza y por el jefe de la Casa Pontificia, Georg Gaenswein, quien también saludó a la primera dama y a Ivanka Trump, ambas vestidas de riguroso negro y ataviadas con mantillas de encaje ya desde ese momento. Refiriéndose al viaje iniciado en Arabia Saudí y continuado en Palestina e Israel, Trump comento a Gaenswein que está siendo «una gira muy buena». Escoltado por los gentilhombres del Vaticano, el presidente recorrió los impresionantes pasillos que llevan hasta la biblioteca privada del Santo Padre, escuchando las explicaciones de Georg Gaenswein sobre la historia del lugar y algunas de las obras de arte. Daba la impresión de que Trump no le escuchaba mucho. Probablemente, su cabeza estaba totalmente concentrada en el encuentro que estaba a punto de mantener con el Papa y que, a juzgar por el cambio de rostros al final, ha resultado positivo. Pres. Trump has arrived at the Vatican for his first audience with Pope Francis. https://t.co/qiJAkWQtHx pic.twitter.com/gvxwCGujXl? ABC News (@ABC) 24 de mayo de 2017
20-02-2017 | Fuente: elpais.com
Aumenta la adicción de España a las importaciones de petróleo, gas y carbón
El 98% de los combustibles fósiles consumidos en 2015 vinieron del exterior, 17 puntos más que hace 25 años
19-02-2017 | Fuente: elpais.com
Petroleras que venden megavatios
El auge de la movilidad eléctrica transforma el negocio de las empresas del sector de los combustibles fósiles
06-02-2017 | Fuente: elpais.com
La Comisión Europea suspende a España por su política de impuestos verdes
Bruselas critica los bajos ingresos por fiscalidad medioambiental y el mantenimiento de los subsidios a los combustibles fósiles
17-10-2016 | Fuente: elpais.com
La gran transición energética no esperará al fin del petróleo
Los expertos vaticinan que la demanda de combustibles fósiles tocará su máximo en 2030, y luego llegará la cuesta abajo, incluso aunque las reservas sigan llenas
16-10-2016 | Fuente: elpais.com
La gran transición energética no esperará al fin del petróleo
Los expertos vaticinan que la demanda de combustibles fósiles tocará su máximo en 2030, y luego llegará la cuesta abajo, incluso aunque las reservas sigan llenas
27-07-2016 | Fuente: abc.es
Christiana Figueres: «Hay que explicar a la sociedad que cambio climático y crisis de refugiados están ligados»
Cuando el leridano Marià Figueres Forges emigró a Costa Rica en 1906, no podía imaginar que su hijo José se convertiría en el fundador de la II República de aquel país y presidente por tres veces. Tampoco que su nieto, José María Figueres, volvería a la presidencia en 1999. Y sin embargo, en ese linaje de éxito y poder, la figura más destacable tiene nombre de mujer: Christiana Figueres (San José, Costa Rica, 1956), nieta del emigrante y urdidora de los Acuerdos de París de 2015 que los países firmaron para comprometerse a frenar el cambio climático. Diplomacia y transparencia fueron las herramientas con las que trabajó desde la Secretaría Ejecutiva de la Convención sobre Cambio Climático, un cargo absolutamente denostado cuando accedió en 2010 después del desastre de la cumbre de Copenhague liderada por su predecesor Yvo de Boer. Con estas credenciales de éxito presenta ahora su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas para sustituir a Ban Ki-moon. «Los gobiernos saben que soy imparcial, muy transparente, justa.. que pueden trabajar conmigo y yo con ellos, y esa colaboración me parece fundamental para una secretaria general», presume de cualidades desde la Casa América de Madrid, donde aterrizó el pasado viernes desde París en plena vorágine de una campaña que le llevó al día siguiente a Nueva York. Pura diplomacia. De la Cumbre del Clima de 2015, que se cerró con el Acuerdo de París, se dijo que fue un éxito. Usted misma llegó a calificarlo como un «hito internacional». Con la perspectiva del tiempo, ¿cómo valora el año qué ha pasado? Definitivamente fue un hito histórico. Los países y el sector privado no están esperando ni siquiera a que entre en vigor, que creemos que va a entrar el año entrante. Ya se están implementando muchas de las medidas ahí adoptadas. El plan era que se implementara en 2020, pero los países que lo firmaron están avanzando rápidamente Sí, lo importante no es la firma sino la ratificación. Tiene que pasar por la legislación nacional de cada uno de los países. Sí sabemos que, por ejemplo, China y EE.UU., que son los dos países emisores más grandes, van a poder acceder ya legalmente al acuerdo en septiembre de este año y ahí se irán sumando muchísimos otros países . Aunque es un poco difícil predecir, sí se cree que ese acuerdo va a tener a 55 países ratificantes y al 55% de las emisiones globales a final de este año o principios del entrante. [Con ese porcentaje] va a poder entrar en vigor tres años antes de lo que se pensaba. Esa labor de diplomacia que usted ejerció en París, el haber negociado ya con todos los países, ¿cree que es el gran valor para su candidatura? Creo que no es fundamental pero sí me ayuda mucho. Me parece que yo aprendí mucho ahí, también los gobiernos y los países me conocen bien porque trabajé muy de cerca con ellos. Los gobiernos saben que soy imparcial, los gobiernos saben que soy muy transparente, que soy justa, que pueden trabajar conmigo y yo con ellos, y esa colaboración me parece absolutamente fundamental para una secretaria general. ¿Cómo es el trabajo de diplomacia en mitad de la vorágine de una Cumbre del Clima como la de París, con los ojos del mundo mirando? Ahí es donde se prueba si uno puede seguir con esa labor de buscar puentes, abrir diálogo? es precisamente en esos momentos difíciles. China y EE.UU., que son los dos países emisores más grandes, van a poder acceder ya legalmente al Acuerdo de París en septiembre de este año ¿Cómo es una jornada en esos días? Pues mire, esas jornadas lo que no tienen es noche (risas). Típicamente en una de esas cumbres que duran dos semanas, la primera es más o menos civilizada, pero la segunda es de una intensidad de trabajo donde al final ya pasamos dos o tres días sin dormir. Pero es un sacrificio que se hace porque el resultado es indispensable. En estos seis primeros meses hemos batido el récord de temperatura global y seguramente será el año más caluroso de la historia? Así es. Otra vez. Cada año vamos batiendo el récord. ¿No hemos aprendido nada? La verdad es que esos calores que estamos viendo son resultado de una acumulación previa. Lo que sentimos siempre es resultado de algo que hemos causado previamente. Lo que es importante recordar es que si bien estamos quebrando todos los récords de calor, de temperatura, de gradación, de terreno de desertificación, y todo eso va en una dirección negativa muy peligrosa, muy peligrosa, también por otro lado nos empieza a dar esperanza que también estamos batiendo récords en la inversión en energía renovable, en los costes de energía renovable que están ahora muy por debajo de lo que estaban antes. En muchas jurisdicciones estamos con costes inferiores en energía renovable a combustibles fósiles, estamos batiendo récord en el número de políticas e instrumentos que se están tomando para hacerle frente al cambio climático. Entonces poco a poco estamos cerrando la brecha entre la realidad que estamos enfrentando y la realidad distinta que queremos construir. Ante retos globales como el yihadismo o la crisis de refugiados, ¿el cambio climático no pasa a un segundo plano? No, no pasa a un segundo plano porque si no hacemos frente al cambio climático vamos a estar fácilmente duplicando o triplicando la cantidad de gentes desplazadas. La población que no va a tener suficiente comida o suficiente agua para poder quedarse en su hogar se va a desplazar. La verdad es que el cambio climático no es simplemente un problema ambiental, es más que todo y más urgentemente un problema social, porque afecta al hombre, a la mujer y a los niños, y es una amenaza muy palpable; ya la sentimos y no hemos visto todavía los estragos mayores que podríamos causar. Y ante estas crisis, ¿a qué debería dedicar mayores recursos las Naciones Unidas? Bueno, desafortunadamente a todo. Y eso es imposible hacerlo así. Pero sí hay que buscar un buen balance: una agenda de buscar solución a los conflictos pacíficamente y de reconstrucción de esas poblaciones y también una agenda constructiva. Tenemos que ir invirtiendo tanto al presente como al futuro al mismo tiempo. ¿Cómo se puede educar a la sociedad para que asuma como igual de peligroso a corto plazo el cambio climático, el terrorismo yihadista o la crisis de refugiados? Porque hay que explicar que estas dos cosas están ligadas. No son temas que están completamente desligados. Si una población no tiene suficiente comida o no tiene cómo quedarse en su hogar no debe sorprendernos que haya frustración, conflicto, violencia, y que eso puede desembocar en movimientos extremistas. Todos estos son temas que están ligados. Volviendo a su candidatura, ¿cree que ha llegado el momento de que Naciones Unidas tenga a una mujer al frente? Pues sí, hay un sentimiento bastante general de que después de ocho secretarios generales, que todos contribuyeron a la organización, que ya es hora que hubiera una mujer ahí. Por eso hay seis candidatos mujeres y seis hombres. El mundo entero estaba convencido de que era imposible llegar a un acuerdo global [contra el cambio climático] porque era demasiado caro, demasiado complejo. Decían: «rindámonos y no le pongamos esfuerzo» ¿Cómo valoraría que una mujer ocupara el cargo de secretaria general cuando en la Asamblea hay países en donde la igualdad entre hombres y mujeres está muy lejos de ser una realidad? Me parece que precisamente por la desigualdad de género que todavía existe en todos los países, ya que no hay ningún país que pueda decir que tiene paridad de género en todos sus aspectos, es importante que haya una mujer. Y una visión hispana también, algo poco visto en la Secretaría General de Naciones Unidas.. Me parece que la visión hispana siempre ha estado ahí. Hemos tenido un secretario general peruano, Javier Pérez de Cuéllar, pero la visión hispana siempre está ahí a través de la participación de todos los países en la Asamblea General y de los países que les toca ser miembros electos en el Consejo de Seguridad. Con respecto a Donald Trump, con la tensión que está teniendo con el mundo hispano, ¿cómo afrontaría el propio Donald Trump que haya un hispano en la Secretaría General de las Naciones Unidas? Hay que tener una actitud de acercamiento, de diálogo, para poder llegar a un punto de más comprensión y de más aprecio hacia la diversidad tan fantástica que tenemos en este mundo, que es una diversidad que contribuye a la riqueza humana. Lejos de criticar, lo que se trata es de acercar y de ir aumentando el aprecio por toda esta diversidad de culturas, de religiones, de prácticas, de sistemas políticos, económicos? La diversidad del mundo es lo que nos da la fortaleza que tenemos, y tenemos que apreciarlo. La plataforma con la que usted concurre es «Restaurando la esperanza» y el manifiesto que firmaron los expresidentes de Costa Rica apoyándola menciona una frase suya, «lo imposible es un actitud y lo debemos cambiar», ¿Cómo se puede implementar todo esta positividad desde Naciones Unidas? Christiana Figueres posa para ABC- ERNESTO AGUDO De esto se trata esta candidatura. Yo heredé una situación, por supuesto solo en un tema, de total falta de confianza y desesperación en el tema de cambio climático después de una negociación fallida en Copenhague. El mundo entero estaba convencido de que era imposible llegar a un acuerdo global porque era demasiado caro, demasiado complejo; algunos decían que ya era demasiado tarde, decían «rindámonos y no le pongamos esfuerzo», y poco a poco ese contexto de apreciación sobre el tema fue cambiando. Eso no se cambia de la noche a la mañana, pero sí es posible cambiar un contexto político, social y quizás hasta psicológico sobre lo que se puede hacer, y de eso se trata esta candidatura. Recibió el premio Princesa de Asturias. ¿El mundo sería mejor con una nueva diplomacia femenina? Creo que las mujeres contribuimos, por supuesto que los hombres fantásticos que tenemos también contribuyen, pero sí hay unos ciertos atributos a los que quizás contribuyen las mujeres para hacer un mundo mejor. El Consejo de Seguridad votó el pasado jueves y el principal favorito,según las filtraciones, es el ex primer ministro de Portugal António Guterres. ¿Cómo valora estas primeras votaciones? Bueno, para empezar, António Guterres a mí me parece una persona fantástica y tenemos muy buena relación. Con respecto a los resultados míos, estoy satisfecha: llevo nada más dos semanas de campaña porque yo quise terminar mi responsabilidad y mi mandato antes de lanzarme. Sí debo decir que lamento mucho que se filtraran los resultados porque es una falta de respeto con el Consejo de Seguridad que había pedido confidencialidad con los resultados. Según el pacto tácito, corresponde a Europa del Este ocupar el cargo. ¿No debería ser momento de tirar esas barreras para que hubiera una mayor libertad de voto? Eso está en las manos del Consejo de Seguridad. Definitivamente está en sus manos decidir y estoy segura de que ellos toman en cuenta todos los factores. Es que son muchos: está el factor género, el factor de la rotación regional, el de las experiencias, la trayectoria y la hoja de vida que trae cada persona, el factor de geopolítica entre los miembros del Consejo de Seguridad. La verdad es que hay muchísimos factores que tienen su injerencia también. Usted dijo que aprendió de su padre el esfuerzo y la dedicación al trabajo ¿Qué supone ser de la familia Figueres? Supone una dedicación, la verdad, al bien común y sobre todo a no solo proteger sino mejorar la calidad de vida de los más vulnerables. Yo creo que esa es la estampa de la familia que nos puso tanto mi madre como mi padre. Porque uno puede estar en servicio público desde muchas perspectivas, pero la nuestra es ayudar a las personas más vulnerables y marginalizadas, que es lo que nosotros llevamos en la sangre.