Infortelecom

Noticias de ciencia

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Gilles Kepel: «España no sufre atentados como Francia porque lo ven como un "refugio" para yihadistas»
Marianne sigue recostada en un infinito diván esperando, quizá, encontrar respuestas para un país, Francia, que ya no es el que era. Paralizados y cuestionados, los valores de la V República y sus intocables logros sociales se encuentran atrapados en un debate identitario que lo ocupa todo. Mientras que el Partido Socialista, a riesgo de implosionar, sigue la deriva de la socialdemocracia europea, los dos favoritos para llegar al Elíseo, François Fillon, de la derecha tradicional, y Marine Le Pen, de la ultraderecha, pugnan por ese remedio que cure los traumas de una sociedad convaleciente por los 239 muertos del terrorismo yihadista en los dos últimos años. La crisis de los suburbios, de la economía, del islam francés, del terrorismo o la inmigración han polarizado las ciudades, las regiones y todo un país. La división llega incluso al análisis de los problemas. A nivel mediático, los politólogos libran su propia batalla. ¿Será la islamización del radicalismo o la radicalización del islamismo? Autor de «El terror entre nosotros», recientemente traducida del francés por la editorial Península, Gilles Kepel (París, 1955), profesor del Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po) y uno de los islamólogos más influyentes de Europa, alerta de una posible guerra civil en Europa protagonizada por musulmanes de tercera generación. Su libro trata como tema central la tercera fase de la yihad que, casualmente, fue ideada por un «español». La primera yihad contemporánea estaba estructurada para combatir los régimenes «apóstatas» del mundo musulmán, como Afganistán, Argelia o Egipto. Fracasó, salvo en Afganistán. La segunda generación fue liderada por Bin Laden y Zawahiri, tiempo en el que el principal objetivo de los ataques era Estados Unidos. También fracasó. Lo hizo especialmente en Irak, pese al 11 de Septiembre. Ahora transcurre una tercera fase que comenzó en 2005. Estamos en la «fase española» porque el ideólogo jefe ha sido Abu Musab al Suri (Setmarian), sirio de familia acomodada y luego nacionalizado español. Su yihad tiene en la diana sobre todo a Europa por su cercanía a Oriente Medio y también porque hay millones de jóvenes musulmanes que cuentan con la nacionalidad europea. ¿A qué se refiere cuando habla de guerra civil en Francia y Europa? Setmarian defendía que el objetivo de los atentados era provocar a la sociedad europea para que se enfrentara a los musulmanes Setmarian defendía que el objetivo de los atentados era provocar a la sociedad europea para que se enfrentara a los musulmanes. Que los europeos crearan sus nuevos pogroms. Frente a ello, los musulmanes se reagruparían en una comunidad a imagen y semejanza de los islamistas radicales y yihadistas. Se dan tres etapas: la guerra de provocación, después la guerra de enclaves, en la que desde su hermetismo atacan al resto de la sociedad, y por último la guerra total para implantar un califato. Así y todo, creo que gracias a la resiliencia de la sociedad francesa, que no ha querido entrar en ese juego provocador tras los atentados y defiende a los musulmanes que conocen del día a día y que llevan una vida normal, se ha evitado de momento esa guerra civil. ¿Fueron los atentados del 13 de Noviembre el principio del fin de Daesh como estructura jerárquica? Daesh no ha tenido una verdadera estructura piramidal como la ha tenido Al Qaida. Así que creo que Al Qaida se fundó desde arriba y Daesh desde abajo, aunque este grupo tenga una estructura estática en Irak compuesta por un aparato suní procedente de los servicios secretos de Sadam Husein. En el exterior, la estructura de Daesh es una red. Por ejemplo, los últimos atentados en Francia en 2016: el asesinato del policía apuñalado el 13 de junio, el del sacerdote el 26 de julio, el atentado con un camión en Niza del 14 julio o la tentativa fallida del comando de mujeres de hacer explotar un coche frente a la catedral de Notre Dame de París el 4 de septiembre. Todos tenían un mismo nexo: el yihadista francés de origen argelino Rashid Kassim, que reside en Irak o en Siria y que coordinaba a estos radicalizados a través de la mensajería encriptada en Telegram. Los puso en contacto, pero son ellos los que localizaban los objetivos y elegían el modo de operar. A veces eso ha funcionado, cuando han conseguido matar al sacerdote, pero otras no, debido a que los ejecutores eran muy débiles intelectualmente y políticamente, como pudieron serlo las mujeres detenidas. Como consecuencia de su mayor exposición, Kassim ha sido castigado por la cúpula de Daesh. Gilles Kepel- Cortesía de Ediciones Península Varios informes dan cuenta de miles de menores radicalizados en Francia. ¿Estos muchachos son un peligro para la seguridad nacional? Depende de lo que hablemos por radicalizados, pero entre los miles de señalados por el fichero S («seguridad del Estado»), hay un gran número de menores. Impresiona la esquizofrenia de esos jóvenes que van al instituto y son buenos alumnos durante el día, pero por la noche están en internet con Daesh. Es un problema muy gordo porque ha costado identificarlos. Por otro lado, han dejado huellas en internet detectadas los servicios secretos. ¿Jóvenes radicalizados y guiados por control remoto o símplemente «lobos solitarios amateurs»? No existen esos «lobos solitarios», a los que el propio Rachid Kassim llama «leones solitarios», que forman parte de redes conectadas por internet. El asesino del sacerdote y el del policía han pasado un año o dos años en prisión por yihadismo. En la cárcel reforzaron sus vínculos con el yihadismo antes de lograr la libertad. Adel Kermiche, de 19 años, uno de los dos asesinos del párroco Jacques Hamel, no tenía a nadie en su familia que hablara árabe. Durante su estancia en prisión se arabizó en su celda por un ideólogo que ha reforzado su convicción. Él aparecía hablando un muy buen árabe en el vídeo de juramento de lealtad al «califa» Abu Bakr al Bagdadi. Para la predicación, estuvo todo el año aprendiendo la lengua. ¿Kassim quería ser el nuevo Omar Omsen? Sí, pero el Omar Omsen -del antiguo Frente al Nusra- de Daesh. Omsen había desaparecido, incluso se le daba por muerto hasta que reapareció el pasado mayo. Este terrorista decía que el 7 de enero el ataque contra Charlie Hebdo fue formidable porque estuvo dirigido contra «islamófobos», pero también que el 13 de noviembre supuso un gran error político porque afectó a toda la sociedad, y que si el estadio de Francia hubiera explotado se habrían producido miles de muertos musulmanes. Rachid Kassim ha intentado parecerse a Omar Omsen, pero es muy débil mentalmente, un idiota. El problema de Daesh es que no tiene la cultura política de llevar sus acciones. Los atentados son espectaculares, como el de Niza o el de Bataclan, y pasan desapercibidos para los radares de los servicios, pero el resultado político que se espera, como movilizar a la masa musulmana, no se ha conseguido. «Gran fracaso del sistema penal francés» ¿España puede sufrir también los atentados de la tercera generación de la yihad? España juega un rol muy importante, ahora más que nunca, porque el ideólogo jefe de la yihad de tercera generación es español y, por otra parte, porque creo que el modelo de prefiguración de la yihad de tercera generación fue el 11-M. Él vivía entonces en Afganistán, pero estaba vinculado a los que cometieron el atentado en Atocha. En su libro, «Llamada a la resistencia islámica global» (1.600 páginas), se refiere al 11-M como el ejemplo de lo que hay que hacer. España, un poco como Bélgica, ha sido una suerte de santuario, es decir, un lugar donde los yihadistas creen estar tranquilos para reclutar En los últimos años ha habido varias redes yihadistas desmanteladas en España. Ayoub el Khazzani, que trató de atentar en el tren Thalys en verano de 2015, de origen marroquí que residió un tiempo en Algeciras, estaba ya fichado por la policía española como traficante de drogas y yihadista. España, un poco como Bélgica, ha sido una suerte de santuario, es decir, un lugar donde los yihadistas creen estar tranquilos para reclutar tranquilamente a medio plazo y, por ello, no ha habido en este tiempo un ataque de gran envergadura como en Francia. Pero se dan las condiciones. Como ocurre en Francia o Bélgica, y al contrario que Italia, Reino Unido o Alemania, la población musulmana de España es mayoritariamente árabe, de África del Norte. Y Daesh tiene una ideología árabe, no indopakistaní o turca, aunque luego sea traducida. En Marruecos, miles han sido detenidos por pertenencia al grupo yihadista, y otros miles de marroquíes han ido a Siria e Irak. Efectivamente, este es un factor muy importante de riesgo para España. Osama Bin Laden, sentado junto a Setmarian, en una foto de archivo- ABC Pero hace unos meses Daesh llamó apóstata a Setmarian en su revista Dabiq. El aparato militar de Daesh está integrado por iraquíes, que consideran que Setmarian pertenece a una generación anterior. Pero él ideó este fenómeno y, aunque no sea muy conocido hoy, los yihadistas no se centran en buscar textos contemporáneos. Lo que cuenta es que lo que ha escrito luego se extienda por redes sociales. Que sean François Fillon, de Los Republicanos, y Marine Le Pen, del Frente Nacional, los dos grandes favoritos se debe, en parte, por la antipatía de ambos hacia el islam. ¿Supone la victoria de Setmarian y su intento de dividir a la población europea? ¿Parte de la izquierda va estrechar lazos con el islamismo para no perderse en el eje identitario? Una parte de la izquierda ha tratado de acercarse a los islamistas para llegar a la gente de los suburbios (Ríe) Sí, si gana cualquiera de los dos, puede ser una victoria de la idea de Setmarian. Lo que ha hecho bien Fillon frente a Juppé es haber tomado conciencia de que el electorado francés, principalmente de derechas, sufre un trauma por los 239 muertos y que el último haya sido un cura. El hecho de que un sacerdote haya sido asesinado, incluso para mí, que soy ateo, ha despertado un sentimiento reactivo de defensa del catolicismo. A la izquierda también la campaña de las primarias ha girado en torno a este tema, Valls ha destacado la lucha antiterrorista en su campaña. En cambio, una parte de la izquierda se ha movido en una lógica de buscar acomodo a los islamistas. La tendencia conocida como islamo-izquierda, que considera que para llegar a la gente de los suburbios hay que hacer una alianza con los Hermanos Musulmanes. Sigue un poco la tendencia del famoso periodista Edwy Plenel, de pasado trotskista y que dirigió «Le Monde» y hoy «Mediapart», que está tratando de establecer ese polo islamo-izquierdista y que va a contribuir a la división aún mayor de la izquierda y a destrozarla. De hecho, no solo pasa en Francia, en Inglaterra, en Bélgica, en Países Bajos, tanto en Italia como en España la izquierda clásica ha explotado, porque el eje izquierda-derecha fundado sobre la lucha contra la explotación de la burguesía al proletariado, ya no tiene hoy pertenencia ideológica porque una gran parte de los jóvenes no están explotados porque no tienen trabajo, les gustaría estarlo para al menos estar trabajando. El vocabulario social ha sido sustituido por el identitario. Se ve por ejemplo con la explosión de la izquierda italiana y el surgimiento del Movimiento Cinco Estrellas que absorbe el voto de Renzi, y en España, el hundimiento del PSOE y la subida de Podemos o Ciudadanos. El problema de la izquierda viene del hecho de que la clase obrera francesa vote mayoritariamente al Frente Nacional de Marine Le Pen, y que algunos han pasado de considerar al proletariado como el futuro, a creer que ahora esa figura la simboliza el musulmán como redentor de los oprimidos. ¿Islamización del radicalismo o radicalismo del islam? No se trata de criminalizar el islam, sino de ver que hay una guerra en el seno de la religión Es un debate en el que los periodistas franceses me han situado frente a Olivier Roy, que niega el estudio de la evolución ideológica del islam para analizar el fenómeno yihadismo. Para él, todo tiene que ver más con el nihilismo de la juventud, antes conlas Brigadas Rojas en Italia, o la Facción del Ejército Rojo, en Alemania, y ahora con estas «brigadas verdes». Yo lo creo al contrario. Considero que para comprender el fenómeno actual en Francia hay que analizar la dimensión social, el hecho de que en los barrios menos favorecidos hay un 40% de paro juvenil, gente que ha nacido y ha sido educada en Francia. La crisis de nuestro modelo económico y educativo. También se debe tener en cuenta los problemas psicológicos, en muchas familias de jóvenes que han viajado a Siria el padre estaba ausente. Este fue sustituido por sus camaradas, quienes ofrecen un mundo alternativo, al margen de la sociedad, que consiste en luchar por la sharia. Y en tercer lugar, la yihad. Para comprender el fenómeno hay que tener en cuenta estos tres factores. Olivier Roy considera que la ideología no tiene ninguna importancia. No digo solo que sea únicamente la radicalización del islam, hay que tener en cuenta los factores sociales, pero él exonera el islam de todo. No se trata de criminalizar el islam, sino de ver que hay una guerra en el seno de la religión para lograr la hegemonía. El Partido Socialista ha perdido el voto musulmán? ¿la extrema derecha puede aprovecharse de este derrumbe? Hollande se benefició en 2012 de un importante voto musulmán, entre el 85% y el 90% del electorado francés que se dice musulmán, probablemente cerca de dos millones de personas votaron por él. Ganó a Sarkozy por 1,3 millones de votos, por lo que la balanza se inclinó gracias a su voto, sin ellos él no hubiera ganado. Con el matrimonio homosexual la izquierda perdió una gran parte del voto musulmán. Los imanes llamaron a sus correligionarios a sancionar al gobierno por el matrimonio para todos. El resultado ha sido que, desde finales de 2012, todos los comicios los ha ganado la derecha. Muchos votantes socialistas de los barrios populares, donde los musulmanes son muy influyentes, se fueron a la derecha y también a la extrema derecha. En los barrios del norte de Marsella, el frontista Stéphane Ravier, condenado por tráfico de influencias, ganó también de cierta forma gracias al voto musulmán. ¿El Gobierno de Hollande y Valls ha fracasado en la lucha antiterrorista? Hollande no ha fracasado del todo porque no estamos en una guerra civil. Eso es importante. Pero no ha comprendido el desafío del paro. Además, se equivocaron al pedir la retirada de la nacionalidad a los condenados por terrorismo, eso sumado a que denunciaron que Francia estaba en guerra. Está en guerra en el exterior, pero en el interior es más un asunto policial. El islam es la primera religión de las prisiones. ¿La yihad se nutre también del fracaso del sistema penal francés? Yo lo llamo la «incubadora carcelaria». Hoy se han dado cuenta del problema pero no saben aún cómo afrontarlo. Al separar a los yihadistas del resto, ha creado un submundo aún más radical dentro de prisión. También debemos afrontar el retorno de una gran cantidad de terroristas franceses en Siria e Irak, de los cuales muchos pasaron a ser asesinos tras su estancia en prisión. La tendencia ahora es alargar las penas para no volver a sufrir este fenómeno de inmediato. Sin duda, hemos sufrido el gran fracaso del sistema penitenciario francés.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Murad y Aji Bashar, víctimas del genocidio yazidí, reciben el Premio Sájarov
De esclavas sexuales de Daesh a portavoces yazidíes. Nadia Murad y Lamiya Aji Bashar, dos jóvenes iraquíes secuestradas en agosto de 2014 por el grupo terrorista, ha recibido este martes el Premio Sájarov 2016 a la Libertad de Conciencia en el Parlamento Europeo (PE). Un galardón que recompensa el combate de ambas por la defensa de los yazidíes, una minoría religiosa cuyas raíces se remontan a 4.000 años de antigüedad, asentada sobre todo en el Kurdistán iraquí y masacrada por Daesh, que la considera «adoradora del diablo». Las dos son originarias de Kocho, un pueblo de la región montañosa de Sinyar, al noroeste de Irak, cerca de la frontera con Siria, un enclave estratégico entre Raqqa (Siria) y Mosul (Irak). Hace dos años y cuatro meses los yazidíes de esa región sufrieron uno de los primeros genocidios del siglo XXI, al menos 5.000 varones fueron asesinados, más de 7.000 mujeres y menores secuestrados y un número indeterminado de personas murieron de hambre y sed en las montañas por las que huyeron de los yihadistas. La lucha de Murad Murad tiene 23 años y ha recorrido el mundo para contar su drama: en diciembre de 2015 lo hizo ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que la nombró el 16 de septiembre pasado embajadora para la dignidad de las víctimas del tráfico de seres humanos; unos días más tarde, el 10 de octubre, recibió el premio Vaclar Havel de derechos humanos del Consejo de Europa y el 27 del mismo mes fue elegida, junto a Aji Bashar, Premio Sájarov 2016. Nadia, que pasó tres meses entre las garras de Daesh, violada y maltratada, hasta que logró fugarse y llegar como refugiada a Alemania, donde reside, ha sido candidata además al Nobel de la Paz. Defendida por la celebre abogada Amal Clooney, que quiere llevar el genocidio yazidí -reconocido por la ONU- ante el Tribunal Penal Internacional (TPI), la joven encabeza el proyecto «la Iniciativa de Nadia» para luchar contra Daesh, ayudar a las víctimas y para que se documente la masacre cometida contra su pueblo. Iniciativa cuenta con el asesoramiento, entre otros, del argentino Luis Moreno Ocampo, primer fiscal jefe del TPI. Cuando fue premiada con el Sájarov, Murad se lo dedicó a «todas las mujeres que aún esperan ser liberadas». Según la ONU, unos 3.200 yazidíes siguen cautivos del grupo terrorista: las mujeres y niñas son usadas como esclavas sexuales y los niños, adoctrinados y enviados a combate. La historia de Lamiya Menos conocida es Lamiya, de 19 años, que estuvo presa de Daesh durante 20 meses, hasta que en abril pasado su familia pagó un rescate, pero en su regreso atravesó un campo minado y resultó herida grave. En Alemania, donde llegó como refugiada por motivos médicos, ayuda a otros yazidíes. «Les suplico: eliminen por completo al Daesh», dijo Murad en junio pasado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU: «Los culpables deben ser juzgados», añadió. Las dos premiadas han vuelto a pedir este martes apoyo internacional para llevar a Daesh ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) por el genocidio al pueblo yazidí y para establecer una zona de protección para las minorías en Irak. «Esperamos del Parlamento Europeo y del mundo que lleve el genocidio de los yazidíes hasta el Tribunal Penal Internacional para hacer justicia y que rinda cuentas el autodenominado Estado Islámico para que evitar que en el futuro no se comentan estas atrocidades», ha clamado Aji Bashar en su discurso ante la sesión plenaria del PE. «Creo -ha añadido en su alocución Murad- que la comunidad internacional tiene que establecer además una zona o zonas de seguridad para estas minorías en Irak, coordinadas por el Gobierno iraquí y las autoridades del Kurdistán». Y si no, ha continuado Murad, «pido a Europa que abra sus puertas a los yizadíes como ocurrió tras el Holocausto». Murad y Aji Bashar, que recogieron el galardón ataviadas con el traje típico de su comunidad, son «heroínas», ha asegurado un «emocionado» Martin Schulz, presidente del PE, quien ha ofrecido a los yazidíes el respaldo de la Eurocámara para que el genocidio de este pueblo, «uno de los más antiguos de la Humanidad», llegue ante el TPI, para que esos crímenes «no queden impunes». Schulz también ha destacado la presencia en el plenario de familiares y amigos de las galardonadas, entre ellos el hermano pequeño de Lamiya, quien estaba en un campamento de refugiados y ayer se reencontró con ella en Estrasburgo. También asistieron a la ceremonia los otros finalistas al premio: el periodista turco Can Dundar y el activista tártaro Mustafa Dzhemilev. El origen del Premio Sájarov La candidatura de Nadia y Lamiya fue promovida por dos grupos del PE: Socialistas y Demócratas y la Alianza de Demócratas y Liberales. El año pasado la Eurocámara distinguió al bloguero Raf Badawi, encarcelado por «insultar al Islam» en Arabia Saudí. El Parlamento Europeo apoya los derechos humanos mediante el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia, creado en 1988. Se concede a personas u organismos que han contribuido de manera excepcional a la lucha por los derechos humanos. Lleva el nombre del científico y disidente soviético Andréi Sájarov y con él han sido distinguidos, entre otros, Nelson Mandela (1988), Aung San Suu Kyi (1990), Madres de la Plaza de Mayo (1992), ¡Basta Ya! (2000), Naciones Unidas (2003), Damas de Blanco de Cuba y Reporteros Sin Fronteras (2005), activistas de la Primavera Árabe (2011) y Malala Yousafzai (2013).
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El Parlamento Europeo pide a los líderes de la UE que no se crucen de brazos en Siria
Todos los grupos políticos europeos reclamaron ayer a los jefes de gobierno de la UE, que se reúnen hoy en Bruselas, que pongan fin al drama humano que se vive en la ciudad siria de Alepo. La única discrepancia en el debate que se celebró en la sesión plenaria de la Eurocámara fue entre los que defienden y quienes condenan la actitud de Rusia en la guerra civil siria, esencialmente por su apoyo al régimen de Bashar al Assad. Pero el mensaje general fue que Europa no puede seguir impasible ante lo que está sucediendo. El tono de los discursos no eludió la crítica a la gestión que ha hecho hasta ahora Occidente de este conflicto. El líder del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, aseguró que la comunidad internacional «ha fallado a Siria» en este momento tan terrible. Sin embargo, en cuanto al papel de Rusia, el portavoz popular insistió en que Vladímir Putin «tiene las manos manchadas de sangre», mientras que su colega liberal, el belga Guy Verhofstadt, dijo que es «demasiado cínico» acusar solo a Rusia de ser responsable de una situación en la que los errores de los europeos han tenido también graves consecuencias. La víspera se habían dirigido a la Eurocámara las dos mujeres galardonadas este año con el premio Sajarov a la libertad de conciencia, Nadia Murad y Lamiya Aji Bachar, yazidíes iraquíes convertidas en esclavas sexuales por Daesh. Ambas reclamaron que los autores de estas atrocidades sean castigados por un tribunal internacional. Ayer esa petición fue recogida por el grupo socialista, cuyo líder Gianni Pittella dijo que los líderes europeos están obligados a dar «respuestas adecuadas» en la cumbre de hoy. El propio presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, pidió a los gobiernos nacionales que empiecen a «dinamizar la industria de la defensa común» europea, porque «la seguridad depende de la credibilidad, y la credibilidad depende de no ser solo una potencia blanda, dulce». La UE prepara en la actualidad el lanzamiento de una propuesta de cooperación reforzada para que los países que lo deseen puedan empezar a integrar sus políticas militares.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump pone al frente de Energía a quien quiso suprimir el cargo
El presidente electo, Donald Trump, parece empeñado en llenar de titulares el proceso de transición, pleno de contradicciones y decisiones inéditas. La designación del nuevo secretario de Energía, Rick Perry, se suma a este listado. Que el victorioso candidato se decante para un cargo por un político que haya propuesto suprimirlo ya es chocante, aunque lo es más que el protagonista se apunte a esa responsabilidad como si el pasado ya no existiera. Una supuesta mala memoria que suele achacarse a la interesada forma de actuar de los políticos, tan denostados la pasada campaña por el propio Trump y sus acólitos. Ocurrió durante la campaña republicana de las primarias de 2012. El entonces gobernador de Texas defendió que el Departamento de Energía tenía que desaparecer y prometió suprimirlo si era elegido presidente de Estados Unidos. Era parte de la lista de propuestas de Perry para cumplir con la reducción de la presencia del Estado, en aras de la reducción del gasto y de la eficiencia, una demanda habitual de los republicanos. Es la filosofía del Small Government -Estado Pequeño- que con tanto ahínco impulsó Ronald Reagan, y que forma parte de las esencias del partido conservador. Aunque la anécdota dio para más que un simple anuncio de recortes, porque ni siquiera se acordó del nombre del departamento: «Hay tres agencias que suprimiré si soy presidente: Comercio, Educación y? eh, eh? Ahora no me acuerdo?» No logró hallar en su memoria el nombre de la tercera cartera, que precisamente era Energía, según reconocerían él mismo y su equipo de campaña. El olvido de entonces extrañó porque durante su larga responsabilidad como gobernador -acabó sumando quince años, 2000-2015-, puesto en el que sucedió a George W. Bush, adoptó importantes iniciativas energéticas en un estado como Texas, el estado petrolero de Estados Unidos por excelencia. Pero Perry no sólo se dedicó a mimar la principal fuente de energía texana. También situó a su estado como uno de los pioneros en energía eólica, sobre todo a partir de 2005, cuando se aprobó su nueva legislación. Los datos son elocuentes: a su llegada, en 2000, Texas producía sólo 116 megawatios a la hora. Cuando dejó su cargo, se acercaba casi a 6.000. En la actualidad, con casi 16.000 megawatios, la producción de electricidad eólica supone la décima parte de toda la energía que produce el estado. Veteranía James Richard Perry -Paint Creek, Texas, 1950-, un veterano de la política estadounidense, también optó este año a las primarias republicanas, entre los dieciséis aspirantes que disputaron la nominación a Donald Trump. Como en el caso del afroamericano Ben Carson, el presidente electo ha decidido repescar a otro de sus enemigos políticos, en el proceso más ruidoso y polémico que se recuerda. Además de la política energética, el departamento que asumirá Rick Perry también es el encargado de supervisar el arsenal de armas nucleares del país. Y no sólo de Estados Unidos. El trabajo de seguimiento del acuerdo internacional firmado por Obama con Irán en materia nuclear recae en este departamento. Algunos consideran que su perfil político, y no de experto nuclear, constituye un paso atrás en la Administración estadounidense, que ha contado con dos físicos, el Nobel Steven Chu y Ernest J. Moniz como últimos secretarios. Un político de formación militar Si, como dicen, la condición de texano imprime carácter, el nuevo secretario de Energía hunde sus raíces en cinco generaciones asentadas en el estado sureño por excelencia. Convertido en el gobernador de Texas que más tiempo permaneció en el cargo (15 años), tuvo un contratiempo público antes de abandonar su responsabilidad, en 2014, al ser acusado por el Gran Jurado del Condado de Travis de abusar de sus funciones y coaccionar a un funcionario. El asunto estaba relacionado con la supuesta retención de millones de dólares a cargo del condado, con el que Perry mantuvo un enfrentamiento. Aunque sus intentos de saltar a la política nacional, en las primarias republicanas previas a las elecciones de 2012 y en 2016, se han resuelto como sonoros fracasos, su formación militar le ha reforzado siempre en su determinación. Antes, durante su infancia y adolescencia, había formado parte de los Boy Scouts. Perry combinó sus estudios en la Texas & University, en College Station, con su pertenencia al Corps of Cadets, una organización militar en la que forjaría su disciplinado sentido de la vida, alcanzando el rango de capitán. Se graduó en Ciencias y en Ciencias Animales.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Zinke, un cazador de Montana para comandar los recursos naturales de EE.UU.
Nacido en la rural Montana hace 55 años, Ryan Zinke, designado por Donald Trump próximo secretario de Interior de EEUU, es un pescador experto y un cazador preciso, que comandó tropas del cuerpo de elite de la Armada, los Navy SEAL, y que ahora tendrá en sus manos los recursos naturales del país. De joven fue elegido Eagle Scout, el mayor rango dentro de los Boy Scouts, gracias a un estudio sobre los bancos fluviales y las fuentes de contaminación del agua, su primera «mirada crítica» hacia el medioambiente, según explicó en sus memorias recién publicadas «American Commander». Se graduó de Geografía en la Universidad de Oregón en 1984 y dos años más tarde se alistó en los Navy SEAL, cuerpo de elite en el que se especializó en demolición submarina y en el que sirvió durante más de dos décadas, hasta 2008, y con el que comandó a 3.500 hombres de las fuerzas especiales en Irak. Una vez colgado el uniforme, Zinke dio el paso a la política, primero como senador en Montana y después como el representante del único distrito de su estado en la Cámara de Estados Unidos, cargo para el que ganó su primera reelección el pasado 8 de noviembre con más del 56 % de los votos. Sin embargo, su destino inmediato parece lejos del Congreso, ya que el presidente electo de EEUU, Donald Trump, ha depositado su confianza en él para comandar los recursos naturales del país, un nombramiento que, como el resto del Gabinete, genera incertidumbre, ya que el todavía congresista tendrá en sus manos la gestión de terrenos federales, parques nacionales y proyectos energéticos. Contrario a limitar las emisiones de gases Aunque Zinke se remonta a sus tiempos de Eagle Scout para reivindicarse como un proteccionista del medioambiente, grupos ecologistas lo han puesto en duda a raíz de algunas de sus votaciones en el Congreso, como su apoyo a que tierras federales recaigan en manos de los estados o de entidades privadas. También se ha opuesto a limitar las emisiones de gases de efecto invernadero, metano en este caso, en los proyectos energéticos extractivos en tierras gestionadas por el Departamento del Interior y a la moratoria del todavía presidente de EEUU, Barack Obama, al alquiler de estos terrenos federales para explotaciones de carbón. Trump, de hecho, pretende poner fin a esa moratoria y promover un aumento de las prospecciones petroleras marítimas y terrestres en áreas controladas por el Estado. El empresario neoyorquino llega a la Casa Blanca con un programa desarrollista y extractivo bajo el brazo en cuya aplicación desempeñará un importante papel Zinke. Con unos 70.000 empleados y un presupuesto superior a los 20.000 millones de dólares, el Departamento del Interior de EEEU gestiona más de dos millones de kilómetros cuadrados de tierras (cuatro veces la superficie de España), inmensas extensiones concentradas en su mayor parte en el oeste del país. Con Obama en la Casa Blanca, Interior se ha convertido en la punta de lanza de las políticas para mitigar el cambio climático pero Zinke, del mismo modo que Trump, se ha mostrado escéptico con el consenso científico internacional de que el calentamiento del planeta tiene su origen en la actividad humana. «El clima está cambiando. No creo que eso se pueda negar, pero el clima siempre ha cambiado», dijo recientemente Zinke, que considera la mano del hombre una causa «probable» de ese fenómeno aunque es algo que «todavía» está, según él, «en estudio», por lo que pretende abolir las normas de Obama que «no se sustenten en ciencia sólida». Además del desarrollo del programa extractivo de Trump, también es partidario de ampliar el uso y acceso de las tierras federales bajo control del Departamento del Interior para actividades de ocio como el esquí o la bicicleta de montaña, además de sus favoritas, la caza y la pesca. Zinke se considera discípulo del expresidente Theodore Roosevelt (1901-1909) que hizo de la protección de los recursos naturales una prioridad de su paso por la Casa Blanca y quiere tomar un testigo que considera se ha malinterpretado a lo largo del último siglo. El nuevo titular de Interior, cuya designación -como es preceptivo en estos casos- debe aprobar el Senado de EEUU, está casado y es padre de tres hijos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Al Assad celebra «la victoria» de Alepo
La esperanza se hizo realidad en Alepo y el proceso de evacuación de los barrios orientales ya está en marcha. Decenas de vecinos de Saladino, uno de los dos últimos bastiones opositores, esperaban en el cercano Ramusa la salida de los autobuses para poder entrar y ver sus casas. «Es un día de fiesta para toda Siria. Mataron a mis dos hijos, tengo ocho nietos huérfanos a quienes tengo que cuidar? son perros y deben salir», eran las crudas palabras de Husein Mehid, que acusaba «a Europa y los países del Golfo de enviarnos a estos terroristas». El grito antioccidental, antiturco y antipaíses del Golfo era unánime: aquí solo Rusia e Irán tienen el favor de esta parte de la población que celebraba la victoria del Ejército de Al Assad en Alepo. El escenario elegido para la evacuación es apocalíptico, con edificios carcomidos por las balas, otros semihundidos por los bombardeos y familias metidas en ellos, asomadas a los balcones que parecían se podían derrumbar de un momento a otro. Nadie se quería perder lo que el presidente Bashar al Assad calificó este jueves de «victoria histórica» que «cambiará la situación mundial y regional», según un mensaje de vídeo colgado en su cuenta de Twitter. El Ejército y la Policía acordonaban la zona por la que salían los autobuses de línea de color verde y ambulancias, y en la que también había presencia rusa. La partida de los primeros veinte autobuses provocó insultos y disparos al aire de alegría. En su interior, 1.150 personas abandonaron la zona oriental, enfermos y heridos acompañados por sus familiares. En los próximos días continuará una operación que ha sido posible gracias al acuerdo a cinco bandas entre Rusia, Turquía, Siria, oposición e Irán. La voz de los iraníes fue una de las claves para que la evacuación se retrasara 24 horas. La república islámica puso sobre la mesa la evacuación simultánea de enfermos y heridos de Fua y Kefraya como condición para terminar la ofensiva en Alepo, y lo logró. Estas dos localidades chiíes de la provincia de Idlib llevan años cercadas por los opositores, e Irán logró que 4.000 enfermos y heridos puedan superar el cerco en los próximos días. «Irán nunca abandona a los suyos y por eso luego la gente pelea a muerte por ellos», comentaba un funcionario del Gobierno sirio al conocer el inicio de la evacuación simultánea en Alepo, Fua y Kefraya. «Yo no quiero que se marchen así, exijo justicia y que paguen por lo que han hecho. ¡Justicia y venganza, que paguen por la muerte de mi hijo!» «Yo no quiero que se marchen así, exijo justicia y que paguen por lo que han hecho. ¡Justicia y venganza, que paguen por la muerte de mi hijo!», gritaba Abdul Based Habash sin poder contener la ira. También esperaba el fin de la evacuación para volver a su casa, pero deberá tener paciencia porque la operación durará varios días, ya que «hay unas 50.000 personas» aún atrapadas, según revelaron fuentes turcas a Reuters. Después de apoyar durante años a los opositores para mantener su lucha armada en Alepo, el presidente, Recep Tayyip Erdogan, cambió de estrategia en verano para centrarse en proteger su frontera de los kurdos y de Daesh, lo que supuso el principio del fin del sueño opositor de establecer una capital alternativa a Damasco en la segunda ciudad del país. Erdogan trató de asumir protagonismo en la evacuación y, en una comparecencia en televisión, reveló que mantuvo al corriente de todo a su homólogo estadounidense, Barack Obama, y al presidente ruso, Vladímir Putin, que es quien de verdad tiene el poder sobre el terreno. Los turcos se plantean ahora levantar un nuevo campo en su territorio para acoger a los desplazados tras la derrota opositora. Rusia es la que ejerce el papel de potencia sobre el terreno tanto en la guerra como en esta evacuación en la que se ha erigido en país supervisor. El asesor humanitario de la ONU para Siria, Jan Egeland, señaló que los rusos detallaron al organismo internacional «cómo se realizará la evacuación y han confirmado que la supervisarán y que será una evacuación rápida, sin burocracia, no intrusiva, y que los evacuados no sufrirán ningún daño». Egeland informó de que la ONU fue «invitada» por Moscú a «asistir a las operaciones de evacuación» y aseguró que habrá una «pausa» en los bombardeos sobre Idlib durante la llegada de los miles de desplazados de Alepo. Guerra calle por calle Hamzi caminaba con su padre, ajeno al tumulto formado por los periodistas y vecinos que esperaban el paso de los autobuses. No salió de Saladino en todos estos años. La guerra en Alepo ha sido calle por calle, y en el caso de Saladino la mitad del barrio quedó en manos del Gobierno y la otra mitad en las de los opositores. «Ya es suficiente, solo quiero que regrese la gente a sus casas y vuelva la vida, solo quiero ver de nuevo vida en estas calles», confesaba con rostro cansado mientras pasaba con cuidado entre los escombros de una de las barricadas levantada para evitar a los francotiradores. La salida de los primeros autobuses se produjo a mediodía y el tráfico no se detuvo en toda la jornada. Los que quieran quedarse deberán entregarse a las autoridades primero para regularizar su situación, también el canal Al Mayadeen aseguró que algunos autobuses especiales enviados desde Turquía sacarán a los combatientes extranjeros. Los vehículos salen por la misma carretera que emplearon los grupos armados para romper en septiembre el cerco impuesto por el Ejército formando una gran caravana que medios como la agencia rusa Sputnik calificaron de «la caravana de la vergüenza y de la infamia». Los medios oficiales sirios celebraron la victoria militar sobre unos opositores «derrotados y humillados». La batalla por Alepo termina después de cuatro años y el precio pagado es enorme, pero la guerra en Siria continúa.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Juan Manuel Santos: «Nadie le ha dado más duro a las FARC que este servidor»
Juan Manuel Santos (Bogotá, 1951) tiene una ardua tarea hasta que termine su mandato en agosto de 2018: el postconflicto. Una etapa más dura, reconoce, que llegar a la paz con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tras más de medio siglo de conflicto armado. El Nobel de la Paz que acaba de recibir en Oslo ha sido un espaldarazo después de meses de infarto: el inesperado rechazo en las urnas de los acuerdos de paz, luego reformados y refrendados ya solo por el Congreso. Antes de viajar a Roma ?y reencontrarse con el expresidente Álvaro Uribe en una audiencia con el Papa? recibió a ABC en la Embajada de Colombia. -El hecho de que los acuerdos de paz fueran refrendados por el Congreso y no en las urnas, como ocurrió el 2 de octubre, ¿les resta legitimidad? -No, primero porque yo me había comprometido con el primer acuerdo a refrendarlo sin estar obligado a hacerlo legalmente. Dos, el Congreso y el procedimiento que hemos utilizado para incorporar todo lo que se incluyó en el segundo acuerdo, más la Corte Constitucional, todo eso le da la máxima legitimidad. Y tercero, un nuevo plebiscito, que la oposición ha dicho ahora que sería el camino aunque antes se oponía, implicaría una demora demasiado prolongada. Eso pondría en peligro la propia paz porque el alto el fuego es muy frágil. El camino que tomamos es el más apropiado y el que da más legitimidad al acuerdo. «La paz requiere cambiar mentalidades, temores. Modificar sentimientos siempre es más difícil» -En la anterior entrevista a ABC, usted afirmó que es más fácil hacer la guerra que hacer la paz. ¿Construir la paz será aún más difícil? -La fase que ahora comienza va a ser todavía más difícil porque va a tomar mucho tiempo. Esta paz se construye como una catedral, ladrillo a ladrillo, y requiere cambiar mentalidades, actitudes, temores. Modificar ese tipo de sentimientos siempre es más difícil. -En España han tenido mucho eco sus palabras acerca de que usted entendería un acercamiento de los presos de ETA. -En primer lugar, reitero que no me quiero inmiscuir en los asuntos internos de ningún país. Me preguntaron cómo reaccionaría personalmente y mi respuesta fue que, como van a estar en la cárcel de todas formas, que estén cerca o lejos para que sus familiares puedan visitarlos en principio no le veo ningún problema. -¿Cómo recibió, durante su estancia en España, la noticia de la luz verde de la Corte Constitucional de Colombia al «fast track», el procedimiento parlamentario abreviado para aplicar los acuerdos de paz de forma más rápida? -Es un elemento importantísimo porque hemos aprendido, de todos los acuerdos que estudiamos con detenimiento para iniciar este proceso, que uno de los factores más importantes que debía buscar es acortar los tiempos entre el momento en que se firman y en que se comienzan a implementar. Nosotros presentamos esa reforma constitucional que aprobó el Congreso para abreviar los tiempos y lograr ese objetivo. La Corte acaba de avalar lo que el Congreso ya había aprobado. Y eso nos va a permitir implementar los acuerdos de forma más rápida, que a todo el mundo le conviene. -La diferencia de 60.000 votos en el plebiscito para refrendar los acuerdos, entre los partidarios del «sí» y los del «no», ¿viene a demostrar que Colombia es un país dividido? ¿Es una de sus mayores preocupaciones? -Apenas supe ese resultado y, al ver que estábamos divididos al 50%, lo primero que hice fue convocar un gran diálogo nacional, sobre todo con los promotores del «no». Me senté con ellos, en más de 45 reuniones. Y fuimos incorporando las propuestas, sugerencias, observaciones de muchísimos sectores que habían votado «no». Y estos sectores ya han manifestado que ahora sí apoyan el segundo acuerdo. Por ejemplo, la Iglesia católica, que se había mantenido imparcial, ahora ha dicho que está a favor. Los únicos que quedan son los del nunca, los que nunca van a estar de acuerdo con el proceso de paz o con la paz. Por diferentes razones: políticas, porque se pueden beneficiar de esta situación.. Con ellos hay que convivir. Lo que he buscado, y también es una de las razones para no haber convocado el plebiscito, es no volver a polarizar el país. «Qué tal que habiendo tenido la oportunidad de acabar con la guerra no la hubiera aprovechado por mantener mi popularidad» -¿Cómo ha vivido las negociaciones con las FARC, la derrota en el plebiscito y su relación con los expresidentes Uribe y Pastrana, que lideraron el «no»? Felipe González destacó el pasado martes en Madrid su «fortaleza emocional», en la laudatio para ser investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Alfonso X el Sabio. -Requiere fortaleza emocional, fortaleza física y mucha paciencia. Pero, sobre todo, mucha convicción. Cuando uno sabe que está haciendo lo correcto, ayuda a perseverar. Estoy convencido de que el paso que dimos, por más impopular y más difícil que fuera, era el que había que tomar. Qué tal que habiendo tenido la oportunidad de acabar con la guerra en Colombia no la hubiera aprovechado por mantener mi popularidad. Nunca me lo hubiera perdonado. -¿El Nobel le ayudó a empujar el proceso o cree que hubiera seguido igual? -Sin duda ayudó, fue como un regalo de Dios. A los cuatro días de haber perdido el plebiscito llegó el Nobel y yo lo asemejo al viento en popa que de pronto le llega a una embarcación que navega a la deriva por falta de viento. Yo fui marino, sé lo que es navegar sin viento y sé lo que es tener de pronto el alivio de ese viento en popa. Así fue el Nobel, un viento en popa. -¿Qué papel puede desempeñar España en el postconflicto? -España puede jugar un papel importantísimo porque coinciden los sectores en los que ha tenido éxito con las necesidades de Colombia en el postconflicto. El sector agroalimentario es tal vez el más importante en este momento para poner a producir todas esas zonas que hoy están totalmente improductivas. Debemos llevar infraestructura a donde no hay presencia del Estado. Otro de los sectores que se va a ver beneficiado es el del turismo, donde su país tiene una ventaja extraordinaria. España, que ha sido un gran socio y acompañante de este proceso, con toda seguridad lo seguirá siendo durante el postconflicto. -¿El colombiano que vive en España tiene mayor sensibilidad frente a lo que ha supuesto la guerra, la guerrilla y la dificultad en la negociación? -Hay muchos colombianos hoy que todavía son escépticos, que no creen que la guerrilla se esté movilizando hacia esos campamentos donde se van a desarmar. Es un proceso dinámico y, en la medida en que la guerrilla comience a entregar sus armas, muchos de esos escépticos van a decir ¡por Dios, sí era verdad lo que me estaban diciendo! Es normal que después de 52 años de guerra, una guerrilla que ha cometido tales atrocidades, que se ha ganado la enemistad de tanta gente, genere escepticismo y prevención. Es parte de lo que tenemos que corregir en el postconflicto, esas actitudes, esa prevención, y convertirla más bien en una motivación para trabajar unidos. -Se dice que el Nobel de la Paz a Barack Obama fue preventivo. De hecho, la política exterior del presidente saliente de Estados Unidos ha sido menos agresiva que la de George W. Bush y Bill Clinton. ¿Su premio tiene también carácter preventivo? ¿Podría obligarle a tener más cautela tanto en la política exterior como en la interior? -El Nobel no va a determinar mi política exterior, que ha sido muy exitosa. Hace seis años éramos la oveja negra de la región. No teníamos relaciones diplomáticas con los vecinos, ni siquiera comerciales. Estábamos en las listas negras de todas las organizaciones de derechos humanos. Hasta las islas del Caribe nos pedían visas. Colombia estaba aislada. Hoy, seis años después, es lo contrario. Gracias a España, nunca dejaré de agradecerlo, nos quitaron la visa en toda Europa. Europa y EE.UU. aprobaron los acuerdos de libre comercio que nos tenían bloqueados. Ha habido un vuelco de 180 grados y eso de ninguna manera se va a ver afectado por el Nobel y tampoco mi política interior. Yo haré lo que sea necesario para proteger la vida y honra de mis compatriotas. En el discurso del Nobel dije que me tocó hacer la guerra y la hice tal vez con mayor efectividad que cualquier ministro de Defensa y presidente en la historia de la guerra contra las FARC. Nadie le ha dado más duro a esa guerrilla que este servidor. Pero las guerras y esas políticas deben tener siempre un objetivo ulterior, la paz. Se lo dije a los soldados y policías de mi país, la paz es su victoria. Sin su trabajo no hubiéramos podido negociar desde esta posición de fuerza. Si por alguna circunstancia me toca volver a ordenar a mis fuerzas que vayan al combate para proteger a los colombianos, lo volveré a hacer porque esa es mi obligación. «Ojalá el ELN se dé cuenta de que el tren de la historia los puede dejar» -Con la guerrilla que queda en Colombia, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), ¿hay posibilidad de llegar a un acuerdo? -Tiene la mano tendida, sabe que hay voluntad de paz, pero también de aplicar la fuerza militar con toda contundencia. Ojalá el ELN se dé cuenta de que el tren de la historia los puede dejar. A ellos, a Colombia y al Gobierno les conviene que podamos iniciar y terminar muy pronto ese proceso. -Después del resultado del plebiscito ¿tuvo ocasión de hablar personalmente con «Timochenko» y la cúpula de las FARC? ¿Se quedaron también sorprendidos con el resultado? -Sí, se quedaron muy sorprendidos. El mundo entero se quedó sorprendido. Nadie, ni siquiera los que ganaron pensaron que iban a vencer. Ahí fue cuando yo me di cuenta de que esa situación podría ser beneficiosa a largo plazo si jugábamos bien nuestras cartas, si lográbamos un mayor apoyo y un mejor acuerdo. Y eso fue lo que se consiguió. Hoy tenemos una situación mejor que antes del plebiscito. -¿Temen disidencias en las filas de las FARC? -Siempre en estos procesos algunos se quedan fuera, sobre todo cuando está la tentación del narcotráfico. Es muy posible que veamos que algunos no lleguen a los campamentos, que sean reclutados por las bandas criminales dedicadas al narcotráfico. Pero por fortuna el grueso de la organización tiene disciplina y en las FARC existe lo que llaman los militares comando y control. El grueso de esa organización se va a acoger a los acuerdos. -¿«Timochenko», el líder de las FARC, es sincero en su voluntad de paz? -Sí, creo que es sincero. Inicié este proceso con un altísimo grado de escepticismo. Como Santo Tomás, quería poner el dedo en la llaga y darme cuenta de que sí querían la paz. Me demostraron que sí y por eso ahora estamos iniciando la fase del postconflicto. -¿Qué les responde a quienes temen la impunidad tanto de guerrilleros como de los responsables de los llamados «falsos positivos» (civiles asesinados para hacerlos pasar por insurgentes muertos en combate) que ocurrieron cuando usted era el ministro de Defensa de Álvaro Uribe? -Yo acabé con los «falsos positivos», cambié la doctrina militar, puse como prioridad la desmovilización, en segundo lugar las capturas y en tercer lugar dar de baja a alguien si hay que hacerlo. Las estadísticas sobre los «falsos positivos» bajaron inmediatamente a cero. Aquí no va a haber impunidad. Los máximos responsables de crímenes de lesa humanidad serán investigados, juzgados y sancionados. Es la primera vez que esto sucede en un acuerdo de esta naturaleza. En los anteriores, los guerrilleros pasaron de dejar las armas a hacerse elegir. Es el caso del M-19. La persona que presentó la ley de amnistía para el M-19 por crímenes atroces fue un senador de entonces que se llama Álvaro Uribe. «El mundo tiene que replantearse su guerra, que se declaró hace 40 años, contra el narcotráfico. No se ha ganado» -¿Qué es lo que más le inquieta del narcotráfico en Colombia? -Tendremos una oportunidad de oro y es que por primera vez vamos a poder llegar a esas zonas que controlaban o había presencia de las FARC con el Estado como un todo, no solo con la fuerza pública, que siempre llegaba pero tenía que retirarse. Después de erradicar los cultivos ilícitos lo único que hacían las FARC o los campesinos cocaleros era sembrar más. Por eso nunca hemos dejado de ser el primer exportador de cocaína en los mercados mundiales. Ahora podemos hacer una política de sustitución de cultivos efectiva porque vamos a poder darles a los campesinos cocaleros alternativas con la ayuda de las FARC. Al mismo tiempo, reitero que el mundo tiene que replantearse su guerra, que se declaró hace 40 años, contra el narcotráfico. No se ha ganado. El consumo en España y en la mayoría de los países consumidores sigue creciendo. Mientras haya demanda, habrá oferta. Colombia es el país que más ha pagado en esta guerra contra las drogas. -¿Cómo vislumbra la situación económica de Colombia en el postconflicto? -La bajada del precio del petróleo nos golpeó fuerte, pero hicimos una política que hemos llamado de austeridad inteligente, protegiendo los sectores más vulnerables y los dinamizadores de la economía. Eso nos ha permitido seguir creciendo y mantener los niveles de empleo. Por delante tenemos una situación muy positiva porque estamos haciendo la inversión más grande de la historia en materia de infraestructura y por primera vez estamos invirtiendo más en educación que en cualquier otro sector. Y la paz le va a agregar entre el 1 y 2% de crecimiento a Colombia en los próximos años. Algunos dicen que de por vida. Frente a las acusaciones de sus oponentes, Santos afirma que «si hay alguien que ha sido anticomunista y combatido el modelo llamado "castrochavista" he sido yo»- Matías Nieto «El ?castrochavismo? puede surgir con o sin la guerrilla de las FARC» -Uno de los temores de sus oponentes es que con el peso que puede adquirir la guerrilla en libertad surja una corriente fuerte del llamado «castrochavismo». ¿Le inquieta que se contamine la sociedad colombiana? -Mis oponentes han dicho todo tipo de barbaridades en mi contra: que soy comunista, que pertenezco a las FARC, que me compré el premio Nobel y que el «castrochavismo» va a surgir como el Ave Fénix. El populismo y el «castrochavismo» pueden surgir con o sin FARC. Estamos viendo en el mundo entero un fortalecimiento del populismo y de las extremas izquierda y derecha. Eso es un fenómeno que podría estar presente con o sin proceso de paz. Lo vinculan al proceso de paz para generar miedo en la población. Si hay alguien que ha sido anticomunista y combatido el modelo llamado «castrochavista» he sido yo. Me sonrío muchas veces de lo que dicen mis oponentes, entre comillas. -¿Le preocupa Venezuela, que cada mes parece que empeora, con hiperinflación, cierre de fronteras con los países vecinos..? -Por supuesto que me preocupa y por eso hemos hecho todos los esfuerzos posibles para estimular el diálogo entre Gobierno y oposición, para ver si encuentran una salida. Cualquier cosa que suceda en Venezuela afecta a Colombia. Más de tres millones de colombianos viven allí, tenemos 2.200 kilómetros de frontera común. No comparto el cierre fronterizo de esta semana por razones de tipo monetario, no creo que sea la forma de corregir lo que sucede en Venezuela y mucho menos culpar a Colombia de sus males. Son de Venezuela, no colombianos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El mito de la «convivencia dorada» en la Andalucía árabe
Nadie se sorprende de que los medios de propaganda yihadista ensalcen los siglos de dominio árabe en Andalucía, y anuncien su deseo de reconquistar ese territorio para el proyecto de califato mundial. Daesh explota un estereotipo muy arraigado en todo el mundo árabe: la noción de que la Andalucía musulmana fue una «época dorada» tanto para el espíritu como para las ciencias universales. El cliché ha hecho fortuna desde hace tiempo en los foros de la izquierda agnóstica occidental. Desde el presidente Obama hasta el influyente semanario The Economist han recurrido al mito de la Andalucía bajo dominio árabe para explicar por qué el islam fue en el pasado «una religión de paz y de tolerancia» -por la presunta armonía en que vivieron durante siglos musulmanes, judíos y cristianos en España-, frente al oscurantismo y la Inquisición que supuestamente hacían mella en el resto de la península. Dos libros recientes han puesto de relieve que las fuentes históricas que demuestran lo contrario son abrumadoras. La obra editada en inglés por el profesor de la Northwestern University Darío Fernández-Morera (?The Myth of the Andalusian Paradise?) explica por qué los invasores del siglo VIII no fueron representantes de una civilización superior a la visigoda, sino bárbaros en el sentido original del término. El academico español demuestra que la nueva civilización creada por los invasores no fue -como algunos creen- la que preservó la herencia clásica griega, sino Constantinopla. Lejos de ser un ejemplo de tolerancia, los califas andaluces aplicaron casi sin desmayo la Sharía y persiguieron a judíos y cristianos con periódicos progromos. Califas que suelen ser calificados de «ilustrados» como Abderramán I (731-788) o Abderramán III, dos siglos más tarde, cometieron atrocidades tanto en público como en su vida privada. El islamólogo francés François Jourdan cree que la convivencia entre las tres «religiones del Libro» fue pacífica con Abderramán III, pero sospecha que esa fue la única excepción. En su argumentario para desmitificar la Andalucía tolerante de la España musulmana destacan el martirio de los cristianos de Córdoba que se negaron a ser islamizados (año 850 y siguientes), la matanza de judíos en Granada en 1066, la expulsión de los mozárabes (cristianos arabizados) en 1120, la prohibición de construir iglesias, o el entierro del filósofo y científico Averroes junto a todos sus libros (1198). Jourdan estima además que quienes edificaron la civilización de la España musulmana fueron súbditos de los califatos que en su mayor parte no eran ni árabes ni musulmanes.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El autor del tiroteo en un centro islámico de Zúrich era suizo y se suicidó
El autor del tiroteo que tuvo lugar el lunes en un centro islámico de Zúrich era un suizo de 24 años con raíces ghanesas que había matado un día antes a un amigo suyo y dejó rastros de ADN en su víctima, lo que permitió entificarle. El hombre se suicidó pocas horas después del tiroteo en la mezquita, donde rezan sobre todo somalís, magrebíes y eritreos, informó la responsable de la Policía Criminal del cantón de Zúrich, Christine Lentjes Meili, en una rueda de prensa. Su cuerpo fue hallado por un peatón cerca de la estación central de Zúrich, en la orilla del río Sihl. Las investigaciones han permitido determinar que no hay ninguna vinculación entre el autor del tiroteo y el terrorismo, dado que no hay indicios que apunten al Estado Islámico (EI) ni a la radicalización islamista, recalcó por su parte la fiscal Françoise Stadelmann, de la Fiscalía IV de Delitos Violentos. Lo que se sabe del autor es que mostró un «gran interés en el ocultismo», dado que se hallaron en su apartamento «símbolos y espacios» dedicados a las ciencias ocultas. También se ha determinado que estuvo empleado en una "tienda" y que renunció el viernes a su puesto y lo abandonó. No se sabe aún por qué el suizo eligió específicamente ese centro de culto musulmán en Zúrich ni cuál era el motivo de su actuación o si mantenía alguna relación con las personas que había en el interior de la mezquita, algo que se está investigando. La Fiscalía número IV, dedicada a delitos violentos, y la Policía del cantón de Zúrich habían asumido la investigación del tiroteo, que se produjo el lunes cuando un hombre armado entró sobre las 16.30 GMT en el centro islámico, donde estaban reunidas varias personas para rezar, principalmente magrebíes, somalíes y eritreos. El individuo disparó varias veces contra las personas en el interior del centro. Tres personas de 30, 35 y 56 años resultaron heridas, el más joven y el más mayor de gravedad, según el «Neue Zürcher Zeitung». Los tres heridos se encuentran hospitalizados. El autor se dio a la fuga, en dirección del centro de la ciudad. La Policía acordonó el área y organizó inmediatamente un operativo amplio de búsqueda. Los agentes se basaban en el dispositivo en testimonios iniciales de ciudadanos que afirmaron que el hombre estaba en su treintena, llevaba ropa oscura y un gorro de lana igualmente oscuro. Poco después de la agresión en el centro islámico fue encontrado un cuerpo sin vida con un arma en un puente céntrico.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Berlín, alarmada tras un atentado que temía y sin sospechosos
Aproximadamente 24 horas después de su detención, fue puesto ayer en libertad el paquistaní de 23 años Naved B, único arrestado por el ataque al mercado navideño de Berlín. El joven, que llegó a Alemania en diciembre de 2015 y se registró como solicitante de asilo en febrero de 2016, fue detenido a poco más de un kilómetro del lugar de los hechos, concretamente gracias a una llamada de un ciudadano que vio huir a un sospechoso, le siguió y advirtió a la Policía de la ruta que había seguido a través de su propio teléfono móvil. Apenas media hora después de haber sido puesto en libertad y sin que la Policía hubiera podido reunir más pistas o confirmar el trasfondo yihadista del ataque, Daesh reivindicó el atentado a través de su canal de propaganda Amaq, señalando como autor a «un soldado de Daesh». Durante los interrogatorios, Naved negó reiteradamente tener nada que ver con el ataque y las pruebas realizadas a su ropa y sus zapatos evidenciaron la ausencia de sangre y cristales rotos, lo que demostraría que no había pisado la alfombra de restos humanos y adornos navideños destrozados en que quedó convertida la zona del ataque. «Tras conocer el resultado de esas pruebas hemos de empezar a asumir que tenemos al hombre equivocado», reconoció el presidente de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) de Alemania, Holger Münch, sugiriendo que durante el tramo de persecución a través del Tiergarten, parque boscoso pulmón del centro de Berlín, el perseguido podría haberse escabullido, siguiendo la Policía un objetivo falso. Münch reconoció también su alarma porque el autor o autores del atentado se encuentran el libertad y armados. El fiscal federal, Peter Frank, ni siquiera había identificado oficialmente al cierre de esta edición el cadáver hallado en el camión con una herida de bala, supuestamente un transportista polaco al que los terroristas podrían haber robado el camión o -menos probable- un supuesto cómplice que también podría estar implicado. La investigación, por su lentitud y sus errores, corre ya grave peligro de caer en el ridículo. Aunque admitía el carácter «destacado y simbólico» de un mercadillo de Navidad en pleno centro de Berlín como objetivo yihadista y a pesar de las numerosas reiteraciones de la situación de alerta y peligro terrorista emitidas por las autoridades alemanas en los últimos meses, la Fiscalía Federal se resistia ayer a confirmar un trasfondo yihadista. Al cierre de esta edición, no se había hecho eco todavía de la reivindicación de Daesh del atentado. Frank solo recordó que la «amenaza terrorista» pesaba y pesa sobre Alemania y subrayó que las fuerzas de seguridad eran conscientes desde hace tiempo de la posibilidad de que fueran atacados «objetivos blandos», pero no dio un paso más. La Policía, además de confirmar la muerte de 12 personas y unos 50 heridos, de los cuales 14 permanecen ingresados en estado grave, incrementó ayer el número de policías en estaciones y aeropuertos de la capital alemana, así como en la vecina región de Brandeburgo. Se ha reforzado el número de controles en los aeropuertos berlineses de Tegel y Schönefeld y se ha intensificado la presencia policial en la frontera con Polonia, en una franja de unos 30 kilómetros, con agentes con metralletas. Todo el centro de Berlín permaneció custodiado por agentes llegados de otros estados federados para apoyar el operativo de prevención de ataques más pequeños que suelen aparecer a la estela de los de mayor magnitud. La estación central de Colonia, por ejemplo, hubo de ser evacuada y cerrada al tráfico ferroviario por una falsa alarma de bomba. Vulnerables En el centro de una ciudad todavía traumatizada por lo ocurrido, el presidente, Joachim Gauck, y la canciller Merkel asistieron en la Gedächtniskirche, la iglesia exactamente en frente del mercado navideño devastado, a una misa para rendir homenaje a las víctimas del ataque. El alcalde-gobernador de Berlín, Michael Müller, tomó la palabra para recordar que «la respuesta al odio no puede ser el odio» y subrayó el deseo de todos de «vivir en libertad y democracia». «No conocemos a ciencia cierta el trasfondo de este ataque, pero sí lo que pretendía: propagar el miedo y el odio», señaló. El atentado demuestra «lo vulnerables que somos», pero en ninguna sociedad libre existe una seguridad total. Ese es el precio a pagar», agregó. El diario «Die Welt» informaba a esa hora que el camión tenía bloqueado el sistema de freno de emergencia, pero la Policía evitaba comentar esa noticia y se limitaba a aconsejar a los periodistas no difundir información fuera de la proporcionada por portavoces policiales con nombre y apellido. Mientras se iba conociendo el goteo de identidades de seis alemanes y un polaco fallecidos en el ataque, muchos berlineses y extranjeros acudían al hospital de la Charité buscando a desaparecidos. «Al menos sabemos que está aquí. Tiene una fractura craneal y su situación es incierta, pero las horas sin saber qué había sido de él han sido terribles», relataba la colombiana Norma Rey, amiga de uno de los heridos y que hacía las veces de portavoz de la familia en lugar de la esposa, que no alcanzaba a articular palabra. «Estamos conmocionados por lo ocurrido», decía a la puerta del hospital Helga, una estudiante alemana que había acudido a la cadena humana con velas en homenaje de las víctimas, «pero queremos que sepan que no están solos, que somos muchos los que lloramos con ellos y que no vamos a dejarnos vencer por el miedo». Poco después de pronunciar estas palabras, Helga recibía una llamada telefónica de sus padres apremiándola a volver a casa cuanto antes. «Hoy se han desvanecido las esperanzas de que las amenazas no se convirtieran en hechos», decía, a su lado, la profesora Lena Mentele.