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13-11-2017 | Fuente: abc.es
Merkel, dispuesta a acceder a la reunificación familiar de refugiados
«¡Germany! ¡Germany!», corean los refugiados acampados en la plaza Syntagma de Atenas, 14 de los cuales llevan dos semanas en huelga de hambre y que se manifiestan a diario ante la Embajada alemana en Grecia pidiendo reunirse con los familiares que ya han logrado entrar en tierras germanas. «Solo pido un pasaje de avión a Alemania, allí me reuniré con mi hermana mayor que me espera en Stuttgart», explica en declaraciones a la televisión alemana Abdul, un sirio de 16 años que perdió a sus padres en la guerra. «¿Cómo va a sentirse alguien seguro como asilado en Alemania, a integrarse, a aprender alemán, cuando tiene miedo por su mujer y sus hijos en Damasco, en Alepo o en otros países, cuando no sabe si algún día podrá reunirse con su hermano, como en este caso?», se pregunta Claudia Roth, la negociadora de los Verdes en las conversaciones que mantienen conservadores, liberales y verdes para la formación de la denominada Coalición Jamaica. Desde la Cancillería de Berlín se ha filtrado que esta semana puede haber ya avances importantes y que podría ser en este punto en el que la Unión Crisitanodemócrata (CDU) de Merkel haya algún tipo de concesión, aunque sin duda con restricciones. «Quien esté legalmente en Alemania, tenga recursos suficientes, haya aprendido alemán, trabaje y de muestras palpables de que quietre formar parte plenamente de esta sociedad, debería tener derecho a reunirse con sus familiares», ha dicho el secretario de Estado de Finanzas, Jens Spahn, dando pistas sobre por dónde podrían ir las restricciones. El derecho de reunificación familiar, asociado al derecho de asilo, fue suspendido provisionalmente hasta marzo de 2018, tras los más de un millón de refugiados que han ingresado al país y que, de aplicarse este derecho, serían multiplicados de forma exponencial. El acuerdo final de la Coalición Jamaica podría, por tanto, contener una reactivación del derecho pero con nuevas condiciones que limiten ese efecto multiplicador. Los negociadores deben salvar todavía serias diferencias en cuanto a los rescates europeos, por ejemplo, y el líder de los liberales, Christian Lindner, dijo anoche, a la salida de la última ronda de negociaciones, que todavía falta que los conservadores «se despidan del federalismo educativo», pero ya se han ido dando importantes pasos y el acuerdo final comienza a cobrar perfil. Hay ya un compromiso para aumentar la inversión en educación progresivaente, hasta que suponga más del 10% del PIB en 2025. También hay un acuerdo para aumentar los recursos destinados a investigación y desarrollo hasta el 3,5% del PIB y para impulsar la implantación de la banda ancha en todo el territorio alemán. Supresión de la jubilación a los 63 años Spahn ha abierto un nuevo frente al plantear la supresión de la jubilación a los 63 años, una posibilidad legislada durante la última legislatrua y fruto del trabajo personal de la ministra socialdemócrata de Trabajo, Andrea Nahles, aunque técnicos cercanos a la negociación consideran esa propuesta como un movimiento estratégico que la CDU no mantendrá hasta el final. Los liberales, por su parte, han introducido una controvertida exigencia para reducir un 0,7% las prestaciones sociales, lo que aliviaría en 12.000 millones de impuestos a los contribuyentes, así como una flexibilización de los horarios laborales, llegando a las ocho horas diarias. En este contexto, la canciller Merkel se ha mostrado optimista y ha declarado que «con buena voluntad por parte de todos es posible llegar a un acuerdo». Merkel no quiere prisas, de hecho se ha dado de plazo hasta fechas navideñas para cerrar el acuerdo de gobierno, pero sí desea que los negociadores vayan cerrando bloques y que los resultados se hagan visibles para la opinión pública, porque la falta de acuerdo está teniendo como efecto una desafección de los ciudadanos por el gobierno Jamaica. Si tras las elecciones del 24 de septiembre un 70% de los encuestados apoyaba esa opción, a fecha de hoy los apoyos no superan el 45%. El asunto más decisivo con diferencia, no solamente para Alemania, sino también para toda la Unión Europea, es el bloque de política europea, del que los negociadores por ahora no sueltan prenda y que constituye sin duda el área en el que Merkel quiere reservarse las mayores posibilidades de presión. El Partido Liberal (FDP) está dispuesto a frenar las ansias integradoras del francés Emmanuel Macron y, entre los franceses y los críticos alemanes, la canciller ha de sacar adelante su propio proyecto de Europa, que está aún por definir. Todo lo que sabemos es que, durante la campaña electoral, Merkel declaró que sí ve posible un presupuesto común y un ministro de Finanzas europeo. «Nosotros ya henos mostrado gran disposición al compromiso y ahora esperamos que el resto de los partidos haga lo mismo», dice el líder de los verdes, Cem Özdemir, «hemos renunciado a los máximos en materia de motor de combustión y estamos satisfechos con lo acordado respecto a protección del clima». En opinión de Özdemir, son ahora los liberales los que deben ofrecer sacrificios en el altar de la mesa de la negociación.
07-11-2017 | Fuente: abc.es
Los Verdes ceden en la «negociación Jamaica» para formar gobierno en Alemania ante el empuje del AFD
Las negociaciones de la «Coalición Jamaica», entre Merkel, Los Verdes y los liberales del FDP, parecían atascadas en varios puntos de fricción sobre los que, sin embargo, ninguno de los partidos desea dar demasiados detalles. Por eso Merkel daba anoche un puñetazo sobre la mesa y puso plazo a estas «conversaciones de sondeo». «A finales de esta semana, principios de la siguiente, las reuniones preliminares tienen que estar listas, lo que significa que hay mucho trabajo por hacer y que es mejor dedicarse a ello en lugar de perder el tiempo con declaraciones altisonantes», habría dicho la canciller alemana en un pequeño círculo de negociadores, según fuentes de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU). Merkel se refería a la intransigencia verde y a las reiteradas declaraciones del líder liberal, Christian Lindner, que en varios momentos ha salido de la Casa de los Parlamentarios, la sede neutral en la que han tenido lugar las primeras reuniones, para decir ante los micrófonos que «yo no tengo inconveniente en que sean convocadas de nuevo elecciones». Nadie en Berlín toma esas palabras más allá de una pose. Todos los sondeos coinciden en que, si los alemanes volviesen a votar, el resultado sería igual al del 24 de septiembre, con la excepción del partido populista anti europeo y anti extranjeros Alternativa para Alemania (AfD), que seguiría cobrando fuerza, algo que no desea ninguno de los partidos sentados a la mesa de negociaciones. «Queremos cerrar los puntos de fricción de aquí a finales de esta semana o principios de la siguiente. El jueves 16 de noviembre queremos haberlo terminado para empezar a trabajar», zanjaba Merkel a través de un videomensaje en Facebook. «Tenemos la responsabilidad política de formar un Ejecutivo estable», insistió, dando a entender que ni se plantea un Gobierno en minoría, ni tampoco la convocatoria de nuevos comicios y ofreciendo la mejora garantía de éxito de las negociaciones: «Yo quiero la coalición Jamaica». Exigencias inasumibles Los primeros en reaccionar han sido Los Verdes. Su líder, Cem Özdemir, ha retirado de la mesa la exigencia de haber sacado de circulación en 2030 los coches con motor de combustión en Alemania, inasumible para los liberales y que planteaba serias dificultades logísticas y legislativas. «Nos hemos dado cuenta de que poner esa fecha tope no era una forma eficiente de plantear nuestra demanda, pero sí exigiremos en el texto del acuerdo un serio compromiso con las obligaciones de Alemania respecto a la reducción de las emisiones tóxicas y también pasos adelante en la protección del clima», ha dicho. Se trata sin duda de un paso decidido hacia la coalición Jamaica, aunque todavía quedan piedras en el camino. «Hay asuntos en los que sí estamos de acuerdo, queremos mejorar nuestras relaciones con la UE y la OTAN, hay convergencia en asuntos diplomáticos y políticas de seguridad», reconoce el jefe verde, Cem Özdemir, «pero no puede limitarse a una inversión abstracta del 2% del PIB en defensa, eso no servirá por sí mismo para hacer del mundo un lugar más seguro», añade, poniendo pegas a la aquiescencia de Merkel con la petición de Donald Trump desde la OTAN. «Creo que estamos demasiado acostumbrados en señalar las diferencias entre nuestros partidos y el Partido Liberal no está ayudando a reducir esas tensiones», critica el también verde Robert Habeck. El líder del FDP reprocha por su parte que los verdes deben comprometerse todavía en materia de inmigración si quieren que la negociación prospere. «Alemania está al límite de lo que la mayoría está dispuesta en materia de ayuda humanitaria y el realismo no es algo que pueda ser sacrificado por nuestra disponibilidad para una coalición», ha dicho en una entrevista. Las dificultades que surgen en cuanto la palabra refugiados aparece sobre la mesa tiene que ver con la posibilidad de reunificación familiar, que supondría la multiplicación del número de solicitantes de asilo en cuanto los que han llegado ya amaguen siquiera con traerse a sus cónyuges e hijos. También parece haber llegado la negociación a un punto muerto en materia europea. Los liberales han dado la bienvenida al discurso de Macron a favor de una mayor integración y desean mayor cooperación en seguridad entre los países de la UE, pero no quieren un presupuesto común ni mayores vínculos fiscales. Nada que se parezca a compartir riesgos, ya se hable de deuda nacional, depósitos bancarios o fiscalidad. Posiblemente el partido más descolgado en estas conversaciones es la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermano menor de la CDU de Merkel, cuyo líder, Horst Seehofer, es un cadáver político andante. Desde las juventudes de la CSU hasta su mano derecha, Marcus Söder, que lleva la voz cantante por su partido en la mesa de negociación, han criticado duramente a Seehofer en las últimas semanas y se da por hecho que no será candidato en las próximas regionales, aunque ha advertido que no dirá nada sobre sus intenciones hasta que el acuerdo para la coalición Jamaica esté firmado, supuestamente para no dañar la negociación. «Necesitamos ponernos de acuerdo en que Turquía no puede llegar a ser un miembro de pleno derecho de la UE», reclama como petición de mínimos el socialcristiano Alexander Dobrindt, asumiendo que con o sin su partido la negociación saldrá adelante. Un 64% de los alemanes encuestados por Forsa reconoce que confía en que el próximo gobierno de Berlín sea jamaicano.
25-10-2017 | Fuente: abc.es
La Coalición Jamaica del Gobierno alemán seguirá fiel a la disciplina presupuestaria
Los conservadores de Merkel, reunidos anoche con los liberales del FDP y Los Verdes, cerraron los primeros acuerdos concretos de la Coalición Jamaica, que avanza hacia la formación de gobierno en Berlín y que se mantendrá fiel a la disciplina fiscal en los presupuestos generales alemanes y a la política financiera de déficit cero, implementada hasta ahora por el ministro Wolfgang Schäuble. Aunque Schäuble ya no esté al frente del Ministerio de Finanzas en la legislatura que ahora empieza, los inminentes socios de gobierno acordaron de madrugada un paquete de políticas presupuestarias y sociales que mantiene al margen el nuevo endeudamiento tras una breve ronda de intervenciones en la que las diferencias no pasaron de los protocolario. El encargado de mostrar cierta resistencia a la disciplina presupuestaria fue el diputado verde de más edad en la sala, Jürgen Trittin, de 63 años, que intervino para advertir que no sería legítimo anteponer la política de déficit cero a otras metas como proporcionar viviendas asequibles a los más desfavorecidos o atención a los dependientes. El líder de los liberales, Christian Lindner, que aspira al puesto de ministro de Finanzas, subrayó por su parte que la política de no endeudamiento por parte de Alemania es «una señal de estabilidad para Europa y una expresión de equidad para los hijos y los nietos de los contribuyentes», tras lo cual mediaron los negociadores de la CDU de Merkel, ofreciendo mejoras en infraestructuras y en las ayudas sociales denominadas Hartz IV, a cambio de sellar el acuerdo sobre equilibrio presupuestario. El acuerdo incluye también la eliminación del «Soli», el impuesto añadido de Solidaridad que los alemanes pagan desde la Reunificación para trasvasar riqueza a los Länder orientales, así como una rebaja fiscal a familias y pymes, así como para propietarios con ingresos medios. En el documento no aparecen medidas de financiación específicas para estos puntos, por lo que se deduce que los jamaicanos esperan poder cargarlos al aumento del empleo y las cotizaciones. «Ha sido una noche larga, pero ha merecido la pena», concluía el secretario general de los cristianodemócratas de Merkel (CDU), Peter Tauber, a la salida de la sede de la sociedad Parlamentaria, territorio neutral elegido para las negociaciones. El secretario general de los liberales, Nicola Beer, ha dicho por su parte a primera hora y en una entrevista radiofónica que ?los resultados hasta ahora de las negociaciones son extraordinariamente buenos?. Beer también ha dicho que «el FDP no exige a cualquier precio el cargo de ministro de Finanzas, pero sería bueno que la cancillería y ese ministerio no estuviesen en las manos de un mismo partido», lo que deja pocas dudas acerca de esa ambición. El papel de Alemania en la UE Los disensos de la noche tuvieron lugar en otros capítulos ligados a posiciones alemanas en el seno de la UE, como las negociaciones de adhesión de Turquía. Mientras CDU/CSI y los liberales están de acuerdo en paralizarlas, Los Verdes consideran que esa sería «una señal equivocada». La canciller Merkel no participaba personalmente en las negociaciones, pero al mismo tiempo que tenía lugar esta discusión, recibía en la Cancillería a la esposa del corresponsal turco alemán Deniz Yücel, que desde hace ocho meses permanece detenido en ese país y que se ha convertido en el símbolo de los más de 50 ciudadanos encarcelados en Turquía en procesos dudosos, ejerciendo así su propia influencia sobre la mesa negociadora. Lo esencial de la política europea durante la próxima legislatura, sin embargo, no entra en las negociaciones de la Coalición Jamaica. Con la coartada perfecta de que debe ser consensuado con Francia, Merkel mantiene al margen su proyecto para Europa, para el que buscará respaldo en el Bundestag en el momento oportuno. La siguiente ronda de negociación tendrá lugar mañana martes y versará sobre cuestiones de clima, energía y protección al medio ambiente, además de una segunda tanda sobre asilo e inmigración, formación e investigación, y finalmente medios digitales. Si bien el primer apartado se presenta complicado por las diferencias entre los verdes y los socialcristianos bávaros, los negociadores esperan poder hacer un balance conjunto de las dos rondas con acuerdos que satisfagan a todos. Fuentes de la mesa negociadora de anoche, a la que se sentaron 28 delegados de todos los partidos, han sido bastante optimistas sobre los resultados y esperan ir cerrando por parcelas un acuerdo en un espacio de tiempo no muy extendido. Si bien hay en principio plazo hasta Navidad, consideran que es muy posible que el acuerdo llegue a buen puerto antes de esa fecha. La sesión constitutiva del Bundestag y el inicio de trabajo de las comisiones parlamentarias ha impulsado además los ánimos de acabar lo antes posible para que el gobierno esté también en funcionamiento. ?Hasta mitad de noviembre, como mucho mitad de diciembre, hay tiempo de sobra? comentan sobre la velocidad del acuerdo. A pesar de las evidentes dificultades que pueden surgir a lo largo de las negociaciones, la sesión de apertura de la legislatura parlamentaria puso ayer en evidencia que los partidos de la Coalición Jamaica están actuando ya con gran complicidad entre ellos y que sus diputados cuentan con un gobierno conjunto.
18-10-2017 | Fuente: abc.es
Los liberales exigen a Merkel el ministerio de Finanzas para frenar a Macron
Café, té y galletas. Ese fue el escueto recibimiento que dio Merkel este miércoles a la delegación de Los Verdes que acudía al primer contacto formal de negociación para la Coalición Jamaica. La canciller no se esforzó mucho en agradar, a pesar de que el encuentro prometía ser bastante más complicado que el que había mantenido horas antes con los liberales del FDP. «Constructivo», «buenas vibraciones» y «simpático» fueron algunos de los adjetivos que el equipo de Merkel dedicó a los liberales, que llegaron exigiendo el Ministerio de Finanzas. Dado que el vicepresidente del partido, Wolfgang Kubicki, era designado por la tarde como vicepresidente del Bundestag, se deduce que el Ministerio sería para el líder del partido Christian Lindner, decidido a pararle los pies a Macron en Bruselas. No quiere un presupuesto común para la zona euro ni ningún tipo de trasferencia financiera automática. Está completamente en contra de la mutualización de la deuda y cuenta con la CSU como aliada, el partido socialcristiano hermano de la CDU de Merkel, pero con la que guarda una relación más que difícil. Los Verdes también mostraron interés, seguramente fingido, por la cartera de Finanzas. Y en materia europea exigieron «desvinculación de la política unilateral de ahorro» por parte de Alemania. No fue este, ni mucho menos, el único punto en el que se plantearon tantas propuestas como miembros tendrá la coalición, por lo que la sede de la Sociedad Parlamentaria, territorio neutral elegido para los encuentros, fue escenario este miércoles de un diálogo de sordos y muchas sonrisas. Todavía con las conversaciones en marcha, la CDU anunció a media tarde la dimisión del jefe de Gobierno de Sajonia, Stalisnaw Tillich, debido a los malos resultados obtenidos en esta región del este de Alemania en las pasadas elecciones generales, un 26,9%, que permitió situarse en el lugar de partido más votado a la formación antieuropea y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD), con el 27%. Este titular suplantó al galimatías de posiciones iniciales de la negociación Jamaica. En materia de seguridad, el líder de Los Verdes, Cem Özdemir, accedió a asegurar las fronteras externas de la UE y a la digitalización de la huella digital, por lo que se vislumbra un acuerdo rápido. Tampoco fijó una línea roja en el aumento del presupuesto de defensa hasta el 2% del PIB que pide Trump desde la OTAN. También parece haber acuerdo en un alivio fiscal para pymes y familias, aunque la financiación de este relajo queda en suspense. La CSU excluye además categóricamente subidas de impuestos. Los liberales, por su parte, ponen como condición para entrar en el gobierno la supresión del impuesto de solidaridad, el «Soli», un añadido que los alemanes pagan desde la reunificación para trasvasar riqueza al este, y los Verdes se niegan. «Tope flexible» de refugiados Capítulo principal es el de refugiados. La expresión «tope» no aparece, pero Merkel se ha comprometido con sus socios bávaros a que la cifra no supere los 200.000 al año. Los liberales también quieren restricciones y admiten un «tope flexible». Los Verdes, por su parte, quieren facilitar la reagrupación familiar de los refugiados ya en Alemania y sus parientes todavía en el país de origen, al menos para aquellos que requieren protección. Este derecho de reagrupación había sido suspendido por Merkel, dada la ingente cantidad de refugiados ingresados en el país, hasta marzo de 2018. Pero la CDU desea prorrogarlo. La ley de inmigración que salga de estas negociaciones será sin duda uno de los principales sellos de este gobierno. Además está el motor de combustión y su despedida en 2030, caballo de batalla de estas negociaciones que continúan el jueves, con un encuentro de liberales y verdes, para desembocar el viernes en una ronda tripartita.
15-10-2017 | Fuente: abc.es
Los socialdemócratas ganan los comicios regionales del «Land» alemán de Baja Sajonia
Era la última batalla electoral de Merkel y la canciller alemana se despide de las urnas alemanas claramente a la baja. «Estamos ante un fulminante éxito como no veíamos desde 1998», han sido las primeras palabras del líder regional socialdemócrata (SPD), Stephan Weil, con un resultado del 37,5% según los primeros datos publicados y con un aumento de votos de casi el 5% respecto a las anteriores elecciones. Los socialdemócratas alemanes, que están inaugurando el primer momento no depresivo desde el fallido regreso de Martin Schulz desde Bruselas a la política alemana, no podrá sin embargo reeditar la coalición con Los Verdes, que solo obtienen el 8,5% y con una pérdida de más del 5% de los votos. La coalición de gobierno más evidente resultaría, a la luz de estos resultados, la suma de escaños del SPD y los de la CDU de Merkel, que habiendo perdido el 1% de los votos queda en el 35%. Pero también cabe la más lejana posibilidad de que la CDU termine aliándose con verdes y liberales, en un ensayo de la Coalición Jamaica que intenta también formar en Berlín. «Ha sido un buen resultado y ahora toca negociar», ha dicho bastante animado el candidato cristianodemócrata, Bernd Althusmann, «ahora debemos deliberar qué es lo más inteligente que podemos hacer con ese resultado y qué opciones tenemos en beneficio de Sajonia y de Alemania». El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha ocnseguido en estas elecciones regionales entrar en el decimocuarto de los 16 Parlamentos de los Bundesländer por estrecho margen, con un 5,5% de los votos allí donde la ley exige un mínimo del 5%. «Nadie debe preocuparse por eso», ha tranquilizado el vencedor Weil en sus primeras declaraciones, «el SPD es un partido con gran trayectoria democrática que actuará en todo momento con responsabilidad y que sabrá manejar la situación».
15-10-2017 | Fuente: abc.es
Merkel se enfrenta a su última batalla electoral en Sajonia
La CDU de Merkel, todavía desorientada por la frágil victoria en las generales e inmersa en complicadas negociaciones con liberales y verdes, enfrenta hoy un epílogo en las regionales de Sajonia. Hasta hace unas semanas contaba con imponerse con relativa facilidad a los socialdemócrata, después de que una diputada verde abandonase la coalición y pasase a la CDU, pero el impulso no duró mucho y según el último sondeo el SPD podría volver a ganar con el 33% de los votos y un estrecho margen de apenas un punto porcentual. «Una victoria en Baja Sajonia supondría un refuerzo para Merkel, quedaría subrayado que la CDU gana con ella elecciones sí o sí», explica al politólogo alemán Oskar Niedermayer. Seguramente por eso, Merkel se ha implicado en el final de la que sabe es su última batalla electoral. Coalición imposible La canciller ha apoyado con su presencia en varios mítines al líder regional, Bernd Althusmann. Stephan Weil, el presidente regional socialdemócrata, se ha visto respaldado en los mítines por su parte por Martin Schulz, pero aunque lograse ganar, no podría reeditar su coalición con Los Verdes, que esperan solo un 9% de los votos. «Conservar el poder en Baja Sajonia sería un salvavidas para Martin Schulz», anota por su parte el también politólogo Michael Bröning, de la Fundación Friedrich Ebert, ligada a este partido y desde la que se percibe con especial nitidez la falta de futuro político del candidato socialdemócrata que, en las pasadas elecciones, no solamente no cumplió con las expectativas de desplazar a Merkel del puesto de candidato más votado, sino que obtuvo el peor resultado socialdemócrata desde la fundación de la República Federal de Alemania. Sajonia es la cuna de Volkswagen, clave para la economía y para el empleo, y se da por hecho que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) entrará en esa cámara regional, con un 7 %, lo que ampliará a 14 el número de estados donde tiene representación territorial, del total de 16 estados federados del país.
14-10-2017 | Fuente: abc.es
El FDP descarta un acuerdo de gobierno en Alemania antes de que acabe el año
Un dirigente del Partido Liberaldemócrata alemán (FDP), Wolfgang Kubicki, ha declarado que su partido no prevé de aquí a fin de año un acuerdo de Gobierno con el partido de Angela Merkel, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que pretende un acuerdo a tres junto con Los Verdes. El diputado ha afirmado que tratarán con detenimiento todos los puntos de fricción entre las tres fuerzas políticas de la llamada 'coalición Jamaica' por los colores que los identifican. «Podríamos concluir negociaciones para Navidad», ha señalado. Kubicki se ha mostrado optimista con un acuerdo que, ha afirmado, «es posible que tenga éxito. Lo más importante es construir la confianza entre los participantes y eso requiere tiempo». Los tres partidos cuentan con posiciones muy distintas en cuanto a migración, política fiscal, reforma de la Unión Europea y medio ambiente. Con estas declaraciones descarta los planes de la CDU, mayoritaria en Alemania, que esperaba, según el ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, que se pudiese formar el Gobierno de coalición antes de navidad.
11-10-2017 | Fuente: abc.es
Wolfgang Schäuble se va de Finanzas, pero queda la austeridad en la UE
«Ocho años son suficientes», dijo Wolfgang Schäuble en su despedida del Eurogrupo, haciendo un balance muy positivo de su paso por Bruselas como ministro de Finanzas alemán. «Incluso los más escépticos, los que no creían que fuésemos capaces de mantener la estabilidad del euro, deben ahora reconocerlo», retaba, resumiendo el legado de austeridad y la mano firme con la que mantuvo el pulso por la disciplina fiscal incluso en los peores momentos de la crisis. «Es un hueso, como ese profesor que todos tuvimos en el instituto, que nos lo hizo pasar muy mal y al que odiábamos entonces, pero que nos inculcó valores que conservamos toda la vida y al que terminamos recordando con cariño», comentaba este martes uno de los técnicos griegos que sufrió las peores tensiones entre Schäuble y Varufakis, y que admite ahora que «Schäuble se va, pero la austeridad queda» en la cultura presupuestaria europea. Y no se refería al documento de tres páginas, elaborado por sus colaboradores en el mes de julio y con el que Schauble se despedía este martes del Eurogrupo, sino a la convicción de que «los presupuestos europeos no volverán a ser lo que fueron antes de la crisis». El «non paper» alemán, definición que figura en su título para subrayar su carácter de documento informal, desaconsejaba un presupuesto del euro, así como un seguro de desempleo europeo y cualquier iniciativa que huela a mutualización de la deuda europea. Schäuble solo se avenía a la creación de un Fondo Monetario Europeo si al rescatar países estos se someten a una estricta condicionalidad en forma de reformas. Su testamento Además habla de la necesidad de reforzar las reglas fiscales de austeridad y señala que la competencia de vigilancia presupuestaria debería quedar en manos del nuevo Fondo Monetario intergubernamental, todas ellas propuestas de disciplina que, más que transformarse en medidas, pretenden servir de testamento, casi de carácter moral, que el político europeo de más trayectoria deja a sus sucesores. Si Merkel nombrase libremente esa cartera en el próximo gobierno, sería para Peter Altmeier, estrecho colaborador que cuenta con toda su confianza. La canciller tiene grandes planes para Europa en esta legislatura y se sentiría más cómoda si en el Eurogrupo se sienta uno de los suyos. Pero las negociaciones para la «Coalición Jamaica» pueden obligarla a sacrificar ese puesto a favor del líder de los liberales del FDP, Christian Lindner, o del experto liberal en Finanzas Wolfgang Kubicki. Lindner ya ha advertido que su partido se equivocó en 2009 cuando entró en el Ejecutivo con Merkel ocupando la cartera de Exteriores. «La única manera de mirar de tú a tú a Angela Merkel es con el Ministerio de Finanzas», ha repetido en varias entrevistas. También puede suceder que el partido hermano de la CDU de Merkel, los socialcristianos bávaros de la CSU, exijan el cargo para uno de los suyos, Markus Söder, hasta ahora ministro de Finanzas de Baviera. Pero cualquiera de esos nombres significa austeridad y mano dura.
10-10-2017 | Fuente: abc.es
Los verdes piden a Merkel el ministerio de Exteriores
Menos de 48 horas después de cerrarse las urnas, Los Verdes alemanes ya habían designado un equipo de 14 expertos, cada uno con su carpeta de reivindicaciones para las distintas áreas de gobierno bajo el brazo, a la espera de que Angela Merkel llamase a consultas a los potenciales miembros de la «Coalición Jamaica». La negociación dará inicio oficialmente el 18 de octubre, pero ayer la directiva verde hizo partícipe al equipo de Merkel de sus posiciones de partida y su petición estrella será la cartera de Exteriores. Fuentes de Los Verdes señalan además que tienen a la persona «idónea» para el cargo, el candidato electoral Cem Özdemir, al que describen como un «político de proyección» y con «trasfondo migratorio», debido a que procede de una familia inmigrante de nacionalidad turca y obtuvo la nacionalidad alemana tras cumplir los 18 años. «Sería una señal de cara al mundo sobre la política migratoria alemana y ayudaría a mejorar las relaciones bilaterales con Turquía, puesto que es una persona que habla turco y conoce de primera mano la cultura y las instituciones de ese país», explicaban ayer en Berlín las mismas fuentes ante un reducido grupo de periodistas. Rechazo al tope migratorio Después de que Merkel compareciese con el líder de la CSU bávara, Horst Seehofer, para explicar el acuerdo al que han llegado en materia migratoria, Los Verdes criticaron ese compromiso como una «escenificación» y auguraron que «ambos saben que no lo podrán mantener». El pacto prevé una serie de medidas para que no entren a Alemania más de 200.000 refugiados al año, aunque sin reflejar por escrito la existencia de un límite fijo de llegadas. También contempla excepciones para situaciones especiales, como casos en los que aumente significativamente el desempleo en Alemania o una situación de guerra o crisis humanitaria, casos en los que el Parlamento alemán deberá decidir sobre cómo proceder. «Nosotros dejamos muy claro antes de las elecciones que no aceptaríamos ningún tope de refugiados y en ese acuerdo lo hay, aunque no quede escrito, por lo que habrá que ponerlo sobre la mesa», advertía ayer la también candidata verde Katrin Göring-Eckardt. «Un límite para los refugiados simplemente es inconstitucional y por lo tanto inaceptable», justificó Göring-Eckardt, abriendo el capítulo de reivindicaciones, centradas en la protección del clima, la política de refugiados y la justicia social. «En el caso de las cuestiones sociales, algo debe venir, de lo contrario nos levantaremos», advirtió, recordando que quedar en la oposición sigue siendo para ellos una opción. Los Verdes, cuyos militantes tendrán la última palabra sobre la coalición en un congreso extraordinario, cuentan con una negociación complicada. El aspirante a ministro alemán de Exteriores, Özdemir, se sirve incluso para describir esa dificultad de la metáfora futbolera: «Una negociación entre Verdes, CDU / CSU y liberales del FDP será tan difícil como que el Borussia Dortmund y el Schalke 04 dialoguen y se pongan de acuerdo para construir un estadio de fútbol juntos».
09-10-2017 | Fuente: abc.es
Liberales y verdes alemanes rechazan restringir la cuota de refugiados para una coalición con Merkel
Los verdes y los liberales alemanes han rechazado este lunes la propuesta de restringir el número de asilados presentada por los conservadores, con los que van a iniciar contactos la semana próxima para formar una coalición de Gobierno. Representantes del Partido Liberal (FDP) y de Los Verdes se distanciaron en una primera reacción de la propuesta del bloque conservador de la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana (CDU/CSU), que quiere lograr limitar el número de personas que reciben asilo en Alemania a un máximo de 200.000 al año. Wolfgang Kubicki, vicepresidente del FDP, aseguró en Kiel que el acuerdo de los conservadores va a tener «un corto recorrido» en el marco de las negociaciones de coalición, según medios locales. «Una cifra hipotética, como la que han acordado CDU y CSU, es un sinsentido absoluto», zanjó el líder liberal. La jefa del grupo parlamentario verde, Katrin Göring-Eckardt, aseguró por su parte en la televisión pública alemana «ZDF» que la propuesta conservadora no iba a durar más allá de la primera ronda de negociaciones. La presidenta de Los Verdes, Simone Peter, agregó en declaraciones al canal público «WDR» que su partido «ya había rechazado claramente algunos puntos» del acuerdo alcanzado ayer entre la CDU y la CSU en materia migratoria. Además, consideró que este asunto «no es una buena señal» para «una posible coalición Jamaica», término con el que se denomina en Alemania al tripartito de conservadores, liberales y verdes porque los colores que tradicionalmente se asignan a estos partidos coinciden con los de la bandera del país caribeño. Los liberales sí que consideraron de forma positiva la propuesta conservadora de aprobar una ley de migración para personal cualificado, una iniciativa paralela e independiente del acuerdo sobre asilados. La presidenta de la CDU, la canciller Angela Merkel, y el presidente de la CSU, Horst Seehofer, presentaron hoy su plan conjunto para la política con inmigrantes y asilados, poniendo fin a un disputa que las dos formaciones hermanas han mantenido durante meses. Este acuerdo era clave para poder iniciar las conversaciones a tres bandas, negociaciones que comenzarán el próximo 18 de octubre, tras las elecciones del día 15 en el Land de Baja Sajonia, ha avanzado este lunes la canciller. 200.000 asilados por año El acuerdo entre los partidos conservadores fija, como exigía la CSU, una cuota máxima de 200.000 asilados por año, algo a lo que la canciller se había negado desde hace meses. Merkel ha matizado esta cesión dejando claro que no se cambia el derecho personal al asilo y que se ha incluido una cláusula que prevé excepciones en caso de crisis económicas y políticas. Además, la canciller explicó que se aprobará de forma paralela una ley de inmigración para personal cualificado. Se trata de una «muy buena base» sobre la que iniciar las conversaciones con el resto de partidos, aseguró la canciller. El bloque de la CDU-CSU que apoya a la canciller obtuvo en los pasados comicios del 24 de septiembre el 32,9 % de los votos, una mayoría insuficiente para formar un Gobierno estable en Alemania. Tras la decisión de los socialdemócratas de pasar a la oposición después de cosechar su peor resultado electoral, la única coalición viable era un tripartito entre conservadores, liberales y verdes, ya que nadie cuenta con la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que quedó en tercera posición. Hasta el momento sólo se ha ensayado en gobiernos regionales esta coalición. En su primera legislatura (2005-2009), Merkel gobernó al frente de una gran coalición con los socialdemócratas, fórmula que repitió en su tercera legislatura, entre 2013 y 2017, mientras que en la segunda, entre 2009 y 2013, se alió con los liberales.
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