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26-09-2017 | Fuente: abc.es
Los liberales quieren la cartera de Finanzas de Schäuble
Christian Lindner, el líder del Partido Liberal alemán (FPD), ha confirmado que ya se han producido «las primeras llamadas telefónicas» para empezar a negociar la «coalición Jamaica». Días antes de la votación había adelantado que su partido exigiría el Ministerio de Finanzas para sentarse a conversar en esa mesa y ayer reiteró que su prioridad al participar en el gobierno son «cambios económicos» que llevarían «el sello del centro». Lindner daba a entender que en legislaturas pasadas, en las que se aprobó el salario mínimo y mejoras a las pensiones de larga cotización, han sido demasiado sociales y que solamente desde ese Ministerio puede llevar a cabo el deseado giro de timón. Esa cartera la ha ocupado hasta ahora Wolfgang Schäuble, hombre de gran peso y reputación en la Unión Cristianodemócrata (CDU) y a quien ni Merkel ni su partido cambiarían de puesto contra su voluntad, pero el caso es que desde la misma oficina de Schäuble se sugieren cambios. «Schäuble ha hablado de su deseo de permanecer activo, pero no ha dicho dónde exactamente desea mantenerse en actividad», explica un estrecho colaborador. Y en la sede de la CDU, mientras Merkel daba la multitudinaria rueda de prensa en la que entonaba el mea culpa y reconocía que la polarización de la sociedad alemana está relacionada con ella «personalmente» y de manera «evidente», en los despachos de la directiva se daba vueltas a una idea que el comisario europeo y amigo personal de Schäuble, Günther Oettinger, se atreve a decir en voz alta: «Si él y Merkel estuvieran de acuerdo, sería el hombre perfecto para presidir el Bundestag». Con los ultras de Alternativa para Alemania en el día a día del parlamento alemán, Öettinger considera necesario que ocupe ese cargo una persona lo suficientemente inteligente como para gestionar de forma controlada esa turbulenta presencia. Y si alguien puede lograrlo ese es Schäuble, que cuenta en su currículum con la victoria en Bruselas sobre el populismo de Yanis Varufakis. Con 75 años cumplidos, la agenda del Parlamento alemán le permitiría evitar los constantes vuelos y trasnochadas que exige el Eurogrupo, por lo que la propuesta no parece descabellada. A algunos sin embargo ese escenario les parece un horror. Juego de hipótesis Varios destacados miembros de la CDU en los Länder suroccidentales consideran que, dada la inminente apertura de una reforma estructural de la UE, Schäuble debe seguir al frente de Finanzas porque es el único capaz de plantarle cara a Macron. «Espero que la canciller haga algún gesto rápido que señale la continuidad de Schäuble, que lo haga pronto para que en París no empiecen a hacerse ilusiones», dice el diputado de la CDU Michael Hennrich. «¿Y quién, entonces, tendría que ser el próximo presidente federal?», preguntaba en tono de reproche otro diputado que prefiere prorrogar a Schäuble en Finanzas, en referencia al cargo de representación del Estado alemán cuando lo abandone el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier. Schäuble, por su parte, no se pronuncia.
25-09-2017 | Fuente: abc.es
Merkel afronta la misión casi imposible de conciliar a viejos enemigos políticos
Un día después de unas elecciones en Alemania que han sido un terremoto político de imprevisibles consecuencias todos los líderes políticos intentan hacerse una composición de lugar en la nueva situación. Entre los escombros del consenso político que ha regido durante décadas. En su mayoría tienen además que valorar los daños. Hay un hecho de enorme trascendencia para todo el continente que algunos aun no alcanzan a ver y es que Alemania ha perdido este 24 de septiembre de 2017 su estabilidad política. La que ha caracterizado al estado federal alemán desde 1949. Hasta la supuesta vencedora, Angela Merkel, que de nuevo ha hecho historia al ganar las elecciones por cuarta vez consecutiva, sabe que todo ha cambiado en el Bundestag, en Berlín, en Alemania y también lo habrá hecho para Europa como pronto se demostrará. El próximo gobierno, cuando lo haya después de unas negociaciones que pueden ser muy largas y complejas, estará previsiblemente presidido por ella, pero será un gobierno frágil, cuajado de contradicciones insolubles, que intentará hace política con ministros de ideologías hostiles entre sí. Hoy, no pocas voces decían que Merkel se ha equivocado, como le pasó a Helmut Kohl en 1994, y no ha sabido ver el último momento en que podía irse por decisión propia. Duro golpe Con su enorme revés al perder casi nueve puntos en un momento de cima de la coyuntura económica con el mínimo desempleo del 5,7% Merkel ha recibido un golpe del que parece claro que no podrá ya recuperarse. Muy significativo fue que ya en la noche electoral se preguntara abiertamente en televisión a su ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, en presencia de su jefa, la canciller, si estaría dispuesta ella a asumir el relevo. Merkel se ha recuperado de situaciones muy graves. Pero el desgaste personal por la polarización en torno a los refugiados ha roto el aura de la mujer imbatible. No ha sido la economía. Las elecciones han sido un plebiscito sobre una política de inmigración y seguridad absolutamente personal que ella ha defendido con una firmeza que ahora se entiende como obcecación. El desgaste personal por la polarización en torno a los refugiados ha roto el aura de la mujer imbatibleMerkel se queda sin elección y sin opciones. Por mucho que aun intente tender puentes al SPD. Hoy ha dicho que abriría conversaciones con los liberales (FDP) y los verdes, los únicos partidos que están dispuestos a formar coalición para hacerla de nuevo canciller. Pero ha insistido en que también quería hablar con el SPD. La respuesta fue contundente por parte de quien parece que seguirá de momento de líder del SPD pese a su humillante derrota. Aparato del SPD Martin Schulz dice que no tiene nada de que hablar con Merkel. Que use el tiempo en hablar con otros. Schulz había anunciado el fin de la coalición y su paso a la oposición minutos después de saber que solo había alcanzado el 20,5%. «La colaboración con la CDU/CSU se da por concluida con efectos inmediatos». Probablemente Merkel apele al aparato socialdemócrata interesado en mantener sus cargos en la coalición. Un aparato para el que el anuncio de Schulz fue sorpresa desagradable. Muchos creen que Merkel sabe que gobernar con la «coalición Jamaica» con los retos inmediatos no es un proyecto realista. Muchos creen que Merkel sabe que gobernar con la «coalición Jamaica» con los retos inmediatos no es un proyecto realistaLa canciller parecía creer que podía mantener indefinidamente la estrategia de fagocitar los lemas, temas y políticas de la izquierda, el ecologismo y el pacifismo con su política de inmigración y aceptación de la sociedad multicultural. Se equivocaba, los alemanes han dejado de seguirla por esa senda. La inmigración ha polarizado la sociedad hasta límites no conocidos. Y el rápido deterioro de la seguridad que nadie ha querido reconocer y se ha intentado ocultar ha sido una afrenta añadida. Analistas alemanes sugieren que si el AfD hubiera tenido una dirección unida y un líder con carisma, hoy posiblemente no se hablara del 13% de la AfD, sino del 25%. Más de un millón de votantes de la CDU/CSU y medio millón de votantes socialistas se han ido al AfD, al que los demás partidos descalifican como ultraderechista pero que insiste en su lealtad constitucional y en que «estamos donde estaba la CDU», en la derecha democrática que Merkel abandonó. Las desavenencias en el AfD no han cesado por su triunfo. El gobierno de la célebre «coalición Jamaica», negra por la CDU, amarilla por los liberales y de terceros los verdes, será una incógnita tanto en su política interior como en la exterior. Pero será una losa para una política europea común con Emmanuel Macron cuando más necesario se antoja a algunos la revitalización del eje franco- alemán. Las reformas de la UE, atascadas a la espera del nuevo mandato de Merkel, podrían quedar bloqueadas sin fecha. No parece haber posibilidad alguna ni para la mutualización de la deuda ni otras cuestiones de unificación y corresponsabilidad financiera. Y desde luego no va a haber nadie que mande sobre la economía alemana que no sea alemán. El capitulo de Mario Draghi que se da por felizmente concluido no tendrá continuidad. Habrán de convivir en el tripartito un partido liberal de rigor y libertad económica con unos Verdes intervencionistas hasta el hastío. Esos mismos verdes decididos a «mantener una política de asilo humana» que viene a ser poco menos que las puertas abiertas, frente a una CSU bávara que quiere el mismo cierre de fronteras y fin de la inmigración subvencionada que exige la Alternativa para Alemania (AfD) el partido que lo ha esquilmado en votos y que podría hundir le en Baviera en las elecciones el próximo año
25-09-2017 | Fuente: abc.es
¿Por qué volvieron a fallar los sondeos?
La sorpresa mostrada por Merkel, al admitir que sus resultados en las legislativas de ayer fueron "menores de los esperado" apunta a un nuevo error en las principales empresas de sondeos, que no acertaron con la opción final del electorado alemán. Los fallos de las grandes encuestadoras en las dos últimas grandes citas electorales -la del Brexit en el Reino Unido, y las elecciones presidenciales norteamericanas- deberían haber aconsejado más cautela a las grandes firmas de sondeo alemanas (Allensbach Emnid Forsa Infratest-Dimap e Insa), que no acertaron a pronosticar la caída de la CDU/CSU de la canciller Merkel, y el auge de la extrema derecha de la AfD. En una primera lectura, los analistas de las firmas de sondeo justifican el error en la novedad del partido xenófobo Alternativa por Alemania, y en su atípica estrategia electoral, proclive a las intervenciones o declaraciones inesperadas y efectictas, que atraen en un momento determinado toda la atención mediática y producen efectos "imprevisibles" en el electorado indeciso.
25-09-2017 | Fuente: abc.es
Érase una vez Alternativa para Alemania
Portadas del mundo entero tratan de descifrar hoy las siglas AfD, entre titulares que hablan de peligro para la UE y del regreso de los nazis al parlamento alemán. Para empezar a poner las cosas en su sitio, es necesario recordar que las víctimas del nazismo no permiten comparaciones triviales y que la Alemania de hoy en día poco tiene que ver política, económica y socialmente con aquella de los años 30. Pero dicho esto, la actual directiva de Alternativa para Alemania (AfD) no tiene el menor reparo en hacer constantes guiños a los neonazis y nostálgicos del nazismo, propiciando ellos mismos la comparación. En sus inicios, en 2013, AfD estuvo formado por un grupo de profesores y funcionarios cercanos a las tesis monetarias del Bundesbank, a los que aterraban los rescates europeos a países de la periferia y un BCE dirigido desde 2011 por un italiano, Mario Draghi. Europa se les iba de las manos, en opinón de su fundador, Bernd Lucke, profesor de Macroeconomía de la Universidad de Hamburg, o y defendían la inmediata salida de Alemania del euro. Desde el principio hubo entre sus filas desencantados de la CDU, como Alexander Gauland o Erika Steinbach. Uno de cada diez militantes de AfD lo fue antes del partido de Merkel. Sin embargo aquella formación de corte liberal, nacionalista pero que no tenía nada que ver con la extrema derecha, logró solamente un 4,7% de los votos en las elecciones de 2013 y quedó fuera del parlamento, en contraste con los éxitos parciales obtenidos en parlamentos regionales (ha logrado entrar en 13 de los 16) y en las elecciones al Parlamento Europeo de 2014, en las que obtuvo el 7% y 7 eurodiputados. En esos comicios ya habían tomado las riendas del partido personajes con un perfil muy diferente, como Beatrix von Storch, actualmente eurodiputada, duquesa de Oldenburg y nieta y heredera del conde Lutz von Schwerin-Krosigk, ministro de finanzas de Hitler hasta la caída definitiva del Reich en 1945. En un congreso celebrado el 4 de julio de 2015, fue cuando el ala más derechista se hizo definitivamente con el control del partido, que conserva la beligerancia contra Europa y que alcanzó además una proyección inimaginable hasta entonces gracias a tres factores. El primero de ellos fue la inesperada avalancha de refugiados de ese verano, un millón de personas en apenas dos meses, una situación humanitaria ante la que Merkel hubo de tomar medidas críticas y que causó un momentáneo colapso del sistema de inmigración y asilo en Alemania. La Nochevieja de Colonia, en la que más de mil mujeres fueron agredidas sexualmente por refugiados con total impunidad, supuso un antes y un después. El segundo factor fueron los ataques terroristas que comenzó a sufrir Europa y que llegaron a Alemania en 2016, creciendo en intensidad hasta el atentado contra el mercado navideño de diciembre pasado. Y un tercer factor, menos evidente, fueron los contactos que la nueva presidenta del partido, Frauke Petry, comenzó a mantener en secreto con altos cargos de la administración rusa, en los que se sospecha que AfD ha obtenido asesoría y financiación. Sin que el resto de la directiva del partido lo supiera, Petry se ha reunido en Moscú con el presidente de la Duma, Viacheslav Volódin, incluido en la lista negra de cargos rusos que tienen prohibido viajar a la UE, y con el líder del ultranacionalista Partido Liberal Democrático de Rusia, Vladímir Zhirinovski. Se supo en Alemania porque la web de la Duma colgó un comunicado con foto. Petry primero lo negó, después guardó silencio. El hecho de que ahora dé la espalda a la actual directiva del partido es síntoma de que la financiación rusa quedará solamente para su jurisdicción, Dajonia, en el este de Alemania, mientras que el resto del partido parece más orientado hacia Donald Trump, cuyo asesor de imagen, Harris Media, ha diseñado también esta última campaña electoral de AfD. Fue esta empresa la que, para empezar sugirió una candidatura bicéfala en la que, además del ex CDU Alexander Gauland, figura la homosexual Alice Weidel, en claro guiño a ese colectivo. Desde el inicio de la campaña, la estrategia ha sido la provocación, los coqueteos con la xenofobia y el Tercer Reich, y una decidida apuesta por las redes sociales, en las que se beneficia del populismo que las caracteriza. En su sede de Berlín, en la Schillstraße, hay una sala dedicada permanentemente a promover el partido en las redes sociales a la que todos se refieren como el «War Room». Con esta táctica han logrado situarse como tercera fuerza política en las elecciones del domingo. Hasta qué punto son realmente xenófobos lo definen las declaraciones de Alexander Gauland en su declaración de intenciones. «Lo siento, pero pensamos que un millón de personas tienen que marcharse de este país. Los que tengan pasaporte alemán se quedan. El resto son huéspedes. Y no nos vale el doble pasaporte porque no creemos en la doble nacionalidad».
25-09-2017 | Fuente: abc.es
Las claves de las elecciones en Alemania 2017 en gráficos
-Las elecciones federales en Alemania 2017 dejan un parlamento más fraccionado después del fuerte descenso de la alianza conservadora liderada por Angela Merkel, CDU/CSU (cae del 41,5 al 33% de los votos), y el descalabro de los socialistas liderados por Martin Schulz. -Los ultraderechistas del AfD han recogido el voto del descontento y entran en el parlamento como tercera fuerza más votada, especialmente en la antigua Alemania del Este. Su discurso anti Unión Europea, en contra de la inmigración y de la política de refugiados, y en favor del refuerzo de los controles y la seguridad ha robado votos a los conservadores. Merkel ya ha afirmado que uno de los objetivos del nuevo Gobierno es tomar nota sobre estos asuntos. -El SPD ha bajado del 25,7 al 20,5% de los votos, el peor resultado de la historia de los socialistas alemanes. La formación se suma así a la corriente de declive de la socialdemocracia en toda Europa. Martin Schulz ya ha afirmado que no se reeditará la «Gran Coalición» con el CDU/CSU. En caso de hacerlo, los ultraderechistas liderarían la oposición como tercera fuerza más votada. Esto no ocurrirá, puesto que el SPD pasará a liderar la oposición, y, al mismo tiempo, abrirá un proceso de regeneración en el partido. -Las izquierdas no suman. No es suficiente la leve subida de Die Linke (La Izquierda, en alemán), herederos de los comunistas de Alemania del Este, que pasa de 8,6 al 9,2% de los votos. Los Verdes también suben ligeramente, del 8,4 al 8,9%. Pero la caída del SPD hace imposible alcanzar los 355 escaños que darían la mayoría en el Bundestag, el Parlamento alemán. -La opción más probable es la llamada coalición Jamaica entre conservadores, liberales y verdes (cuyos colores son negro, amarillo y verde, como la bandera jamaicana). Los liberales (FDP), que no estuvieron en el Parlamento la legislatura pasada por no alcanzar el 5% de los votos, han conseguido esta vez el 10,7%, gracias a la caída de los conservadores. Sus 80 escaños son ahora la llave para el Gobierno de Merkel, junto con los 67 escaños de Los Verdes.
25-09-2017 | Fuente: abc.es
Horas después de cerrarse las urnas, el partido AfD se parte por la mitad
Son las nueve de la mañana. La directiva de Alternativa para Alemania (AfD) ha sido la más madrugadora en convocar la rueda de prensa de valoración de los resultados electorales. Hay más prensa internacional que nunca. Ya no son solo una vociferante nota de color. Y lo saben. Entran en la sala refulgentes de éxito. Los candidatos Alexander Gauland y Alice Weiel, junto a Frauke Petry y Jörg Meuthen. Traen guardaespaldas, algo inaudito en la Casa de la Prensa de Berlín. ¿Los llevarán también al parlamento? Cuando los fotógrafos terminan, comienzan las declaraciones. Y estalla la bomba. Frauke Petry, expesidenta del partido y que con su candidatura en Sajonia ha obtenido el 25% de los votos, a solo 5 puntos de la CDU, explica que «el único objetivo para este partido ahora es ganar las elecciones en 2021» y que a su entender prepararse para eso es lo primero que deben hacer durante los cuatro próximos años. «No tomaré parte en esta directiva, no dirigiré el grupo parlamentario y, como comprenderán, no deseo responder más preguntas sobre este asunto». Se levanta y se va. En medio del gran revuelo que levantan los fotógrafos, que no tiene muy claro si perseguirla o continuar cubriendo la rueda de prensa, Weidel mantiene cara de póker, mientras Gauland y Meuthen ríen nerviosos. Enseguida averiguamos por qué. «Les ruego que nos disculpen por ese comportamiento sobre el que no sabíamos nada de antemano», sonríe azorado. Han pasado solo unas horas desde el cierre de las urnas y AfD ya se presenta ante Alemania partido por la mitad. La tesis de Petry es que el partido debe preservar las opciones de gobierno y para ello debe meter bajo la alfombra su parte más impresentable. La actual directiva, sin embargo, considera que yendo sin complejos el partido gana más votos. Nadie a lo largo de la rueda de prensa es capaz de explicar cómo van a seguir ahora. Petry no solamente les ha aguado la fiesta del éxito electoral, sino que además deja el partido en una complicada situación de gestión. Pero en la hora que dura el encuentro con los periodistas sí sale a relucir eso con lo que Petry no es capaz de seguir adelante. Y tras ella está aproximadamente la mitad de los seguidores de AfD, especialmente e el este, donde el partido enraíza su fuerza. «Lo siento, pero nosotros pensamos que hay un millón de personas que tienen que salir inmediatamente de este país», dice Gauland sobre la política de inmigración. «Quien tiene un pasaporte alemán pertenece a Alemania. El resto son huéspedes. Y no admitimos el doble pasaporte porque no creemos en la doble nacionalidad», explica. Justifica las frases con las que celebraba anoche la victoria. «¡Vamos a cazar a Merkel!», dijo, y hoy lo justifica: «Naturalmente que hay que ir a por ellos, a cazar al gobierno», repite, «y dije que vamos a recuperar nuestro país porque nosotros no queremos perderlo por una invasión de extranjeros de cultura extranjera». Gauland se extiende en su justificación contra la inmigración islámica y se mete además en el berenjenal judío. «No hay en nuestro programa nada que deba intranquilizar a los judíos. No hemos tenido ningún contacto con los judíos de Alemania pero estamos dispuestos a ello. Y no tenemos nada en contra de la existencia de Israel como Estado judío. Pero hay que tener algo muy claro, Israel vive en guerra desde hace mucho tiempo y no estoy seguro de que estemos dispuestos los alemanes a sacrificar vidas por ese país, por eso hemos de ser cuidadosos en nuestras posturas». Weiland, por su parte, insiste en que lo primero que hará su grupo parlamentario es llevar a Merkel ante una comisión de investigación porque «estamos convencidos de que ha violado el Estado de derecho tanto en los rescates europeos como en la política de refugiados».
25-09-2017 | Fuente: abc.es
Tras su ascenso, el ultra AfD avisa: «¡Vamos a cazar a Merkel!»
Alrededor de mil manifestantes de extrema izquierda, apenas se conocieron los resultados de encuestas a pie de urna, se reunieron ante la sede de Alternativa para Alemania (AfD) en la calle Schillstrasse de Berlín, al grito de «No hay derecho a la propaganda nazi», «cerdos nazis» y «ya perdisteis la guerra». Son gritos a los que están acostumbrados los miembros de este partido anti euro y anti extranjeros, que con el 13% de los votos y unos 80 escaños celebraban su ingreso en el Bundestag, ajenos a la trifulca exterior. Apenas comenzaron a desfilar sus líderes para hacer las primeras valoraciones, quedó en evidencia la división de tonos y contenidos en el partido, que ha sumado la fuerza de pequeños grupúsculos insignificantes electoralmente de forma independiente pero unidos por un mismo objetivo: sacar a Merkel de la Cancillería de Berlín. «¡Vamos a recuperar el país para los alemanes!», arengó Alexander GaulandEl primero y más agresivo fue el ex cristianodemócrata Alexander Gauland que amenazó: «Este gobierno que se abrigue, porque vamos a ir a por él» y precisó que «vamos a cazar a Merkel». «¡Vamos a recuperar el país para los alemanes!», arengó, advirtiendo: «Somos la tercera fuerza en el Parlamento, ya ocupamos es lugar que un día tuvo la CDU y ¡desde ahí vamos a cambiarlo todo!». A su lado, la eurodiputada y nieta de un ministro de Finanzas de Adolf Hitler, Beatrix von Storch, guardaba silencio y prefería no atender a los periodistas. Resultado de las elecciones federales de Alemania 2017- ABC En segundo lugar, las declaraciones de la cocandidata de AfD, Alice Weidel, rezumaban satisfacción, pero se esforzaban por guardar al menos una moderación institucional. «¡Gracias por este resultado fulminante que no esperábamos!», agradeció, al tiempo que mostraba la misma disposición de barrer a Merkel del mapa, pero desde la vía jurídica. Weidel anunció que la primera medida de su grupo parlamentario será abrir una comisión de investigación parlamentaria contra la canciller por presuntas violaciones legales durante la crisis migratoria de 2015. Repitió además que Merkel debería comparecer ante la Justicia para explicar por qué el Gobierno que dirige infringió la ley europea de asilo. «Tenemos un mandato electoral que nos da el valor, millones de votantes nos han dado su confianza para hacer una oposición constructiva y lo vamos a hacer», adelantó en un tono que difería del empleado por la gran ausente de la noche, la expresidenta del partido desplazada en el último congreso por el ala más radical, Frauke Petry. Éxito problemático «Este éxito es un estímulo para preparar el cambio de Gobierno en 2021», dijo Petry señalando al largo plazo e identificando el objetivo que se han propuesto el resto de partidos: que AfD no vuelva a estar en el Parlamento en la próxima legislatura. Anton Hofreither, presidente del grupo parlamentario de Los Verdes, calificó de «muy problemático» para el país el éxito de AfD, mientras que el candidato de La Izquierda, Dietmar Bartsch, opinó que son «personas que no tienen que estar en el Bundestag». Desde la CDU señalaban que «a partir de ahora no les bastará con insultar, tendrán que argumentar dentro de la normativa parlamentaria, y están perdidos porque no tienen una sola propuesta para este país».
25-09-2017 | Fuente: abc.es
La amarga victoria de Angela Merkel en las elecciones de este domingo en Alemania y el anuncio de los socialdemócratas del SPD de que se van a la oposición, deja sólo una opción viable de coalición: un inédito tripartito a escala federal entre conservadores, liberales y verdes tan exótico como su denominación, «Jamaica». Shelly-Ann Fraser-Pryce en los Juegos Olímpicos de Londres- Reuters Ése es el nombre que recibe esta alianza, ya que tradicionalmente se asigna al bloque conservador (CDU/CSU) de la canciller alemana el color negro; al Partido Liberal (FDP) el amarillo, y a los ecologistas el verde, formando la bandera de este país caribeño. Esta coalición de gobierno sumaría, según las últimas proyecciones, un 52% de los votos y supondría la única opción viable, si se descarta definitivamente una reedición de la gran coalición del Partido Socialdemócrata (SPD) y los conservadores, que obtuvo un 53% de los sufragios, informa Efe. Los liberales advierten de que una coalición Jamaica es problemática por las diferencias programáticasMerkel, quien de antemano rechazó toda cooperación tanto con La Izquierda como con la ultraderecha, reconoció en una ronda con los candidatos de todos los partidos en la cadena pública ARD que hay «matemáticamente dos opciones». Consideró que la opción del SPD no está totalmente descartada, pese a que se niegue a ella de forma categórica el candidato socialdemócrata, Martin Schulz. «Alemania necesita un gobierno estable», se limitó a decir la canciller, que descartó asimismo un gobierno en minoría y aconsejó a las demás formaciones dejar pasar unas horas antes para tomar decisiones. Resultado de las elecciones federales de Alemania 2017- ABC La candidata de Los Verdes, Katrin Göring-Eckardt, abogó por ver «con tranquilidad» con quién «se puede llegar a trabajar», aunque subrayó que a su partido le separan muchas cosas del FPD, como las cuestiones medioambientales y las sociales. El líder del FPD, Christian Lindner, subrayó por su parte que su partido está dispuesto a «asumir responsabilidades», pero que no tiene por qué sumarse obligatoriamente al gobierno, y señaló que una coalición Jamaica es problemática por las diferencias programáticas. «No nos dejaremos presionar para entrar a formar parte de un gobierno sólo porque el SPD, por razones tácticas, se pase a la oposición», declaró. Incidió asimismo en que una coalición debe basarse en «contenidos» y señaló que mantiene «afinidades, pero también diferencias» con los conservadores como con los ecologistas. Solo en los lander La mayoría de analistas y politólogos han coincidido durante la campaña en señalar que una coalición Jamaica -que hasta ahora solo ha sido explorada a escala regional- sería difícil de trabar. Algunos expertos, sin embargo, han destacado que tendría un importante potencial renovador.
25-09-2017 | Fuente: abc.es
El descalabro de la gran coalición en Alemania
Franz Josef Strauss, el gran político bávaro que después de ser titular de cuatro carteras del gobierno federal presidió el Estado Libre de Baviera durante una década y hasta el día de su muerte, decía que para que la coalición de su Unión Social Cristiana y la Unión Cristiano Demócrata pudiera gobernar en solitario, a su derecha no podía tener nada. Este domingo, casi treinta años después de su muerte, debió removerse en la tumba. Angela Merkel ha hecho lo que nunca debió hacer: alimentar las razones para el auge de un partido de ultraderecha, Alternativa por Alemania, que existe porque Merkel y sus socios socialdemócratas se empeñaron en no escuchar a la ciudadanía enfadada con la forma en que se recibió un millón de refugiados sin ningún filtro. Una decisión que generó una crisis en toda Europa y que le ha enfrentado con sus vecinos polacos y húngaros cuyas políticas, rápidamente descalificadas, han resultado no ser tan ilógicas. Esa gran coalición de la CDU-CSU y el SPD ha sufrido un verdadero descalabro: el SPD obtuvo este domingo el peor resultado de su historia, con un retroceso de más de cinco puntos y la CDU-CSU el segundo peor, con un retroceso de casi nueve puntos. Y como siempre que se da una gran coalición el resultado es engordar los extremismos. En este nuevo Parlamento habrá seis partidos y ninguno de los otros cuatro es más centrista que la CDU de la hora presente. El Partido Liberal renacido es más euroescéptico que la CDU de MerkelNi siquiera los liberales que han vuelto con fuerza y que eran tradicionalmente el partido centrista. Pero este Partido Liberal renacido es más euroescéptico que la CDU. La Izquierda es un partido más bien populista de extrema izquierda y Los Verdes son algo más pragmáticos de lo que fueron en el pasado. Los tiempos de Petra Kelly fueron superados hace bastante y después de que Merkel renunciara a la energía nuclear el entendimiento entre sus partidos es más fácil de lo que nunca se pudo imaginar. Todos miran con rechazo a la ultraderecha de Alternativa. Pero sería mucho más útil analizar qué se hizo mal para que apareciese esa formación con tanta fuerza. Es evidente que el Gobierno no escuchó la preocupación de los ciudadanos cuando las oleadas de refugiados creaban serios problemas de convivencia; cuando, por ejemplo, en pequeñas localidades tenían viviendo docenas de refugiados afganos mientras varios jóvenes de esa misma localidad estaban destinados como fuerzas de paz en.. Afganistán; o cuando los medios de comunicación no contaban la verdad de algunos graves incidentes como los de la célebre Noche Vieja a las puertas de la Catedral de Colonia. Una excepción hasta ahora Alemania era hasta ahora una excepción en el auge de los populismos europeos. Eso se ha acabado. Como Francia y el Reino Unido se suma al club de los populismos de extrema derecha, mientras que los países más al sur de Europa -España, Italia, Grecia..- tenemos populismos de extrema izquierda. Pero unos y otros tienen un objetivo parejo: destruir la democracia parlamentaria como la hemos entendido desde la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días. Merkel tiene ahora una única posibilidad -al menos a primera vista: formar un tripartito con liberales y verdes. El problema es que Los Verdes son un partido muy europeísta, como la CDU, mientras que estos liberales lo son mucho menos y han visto un filón para crecer en el eurescepticismo de Alternativa para Alemania. Merkel tiene el reto de conseguir formar un gobierno con dos elementos tan contrapuestos. Y esa es la única salida posible. Porque otra gran coalición, descartada por Martín Schulz desde el primer minuto, sólo serviría para dar más terreno libre como cabeza de la oposición a Alternativa. Ese error ya se ha cometido y no puede volver a suceder.
24-09-2017 | Fuente: abc.es
Traumático triunfo de Merkel en las elecciones alemanas
Angela Merkel ha ganado este domingo las elecciones en Alemania, pero esa prevista victoria no eclipsa un resultado profundamente traumático que va a tener profundas consecuencias para la política alemana y europea. Toda la estructura política de la República Federal de Alemania sufrió un fuerte movimiento en sus cimientos, lo que se reflejará muy pronto dentro y fuera de sus fronteras. Los dos partidos de la gran coalición han cosechado humillantes pérdidas de votos, el parlamento se ha fraccionado aún más. Y ha irrumpido con enorme fuerza en el legislativo la fuerza temida por todos de Alternativa por Alemania (AfD), el partido derechista, radical en su rechazo a la política de la Unión Europea y de la inmigración. La CDU/CSU de Merkel se queda en un 33% del voto, menos de ocho puntos que en las elecciones de 2013. Y los socialdemócratas del SPD de Martin Schulz, con un 20,7% y cinco puntos menos, cosechan su peor resultado de la historia de la república federal. Ningún sondeo se había atrevido a darle el partido derechista Alternativa por Alemania (AfD), tachado por el resto del arco parlamentario de ultraderechista, ese 13% que lo convierte con clara ventaja en la tercera fuerza del país. El SPD anunció nada más conocerse las proyecciones de voto que pasa directamente a la oposición. El anuncio de Martin Schulz fue recibido con inmenso alivio por su partido. En el que se perfila un radical cambio generacional en los próximos meses. La entrada de AfD en el Bundestag con esa fuerza inesperada hacía de todas maneras casi inviable una gran coalición. Esta habría dejado la jefatura de la oposición al gobierno en el Bundestag en manos de ese partido que, aunque constitucional, no participa de los habituales consensos del resto del arco parlamentario. Este domingo, uno de sus líderes, Alexander Gauland, dejó claro que, sea el gobierno que sea, «que Merkel o quien lleve el gobierno se abrigue bien, porque le vamos a dar caza. Vamos a darle caza hasta que recuperemos nuestra patria». Habrá que ver si el partido AfD digiere este éxito inesperado. Y supera sus tradicionales tensiones internas entre radicales y moderados o nacionalistas y conservadores. «Este no es el resultado que ambicionábamos», ha declarado Angela MerkelMerkel compareció decidida a poner buena cara para un resultado que complica mucho el gobernar. Reconoció que «este no es el resultado que ambicionábamos», aseguró que sí podía felicitarse su partido porque se habían cumplido los objetivos estratégicos que se había marcado. Que eran la fuerza más votada para estar encargada de formar gobierno y lograr que contra la CDU/CSU no pudiera aritméticamente formarse gobierno alternativo. Lo que también es el caso. Lo cierto es que Merkel solo tiene como opción, descartada la continuación de la alianza con el SPD, la coalición llamada Jamaica por los colores negro del CDU, amarillo de los liberales del FDP y el verde de los ecologistas. La gestación de esta alianza será una operación política extremadamente difícil precisamente porque la irrupción del AfD en el parlamento exige a la CDU un retorno a posiciones de derechas abandonadas por Merkel. La canciller dijo este domingo que uno de los principales objetivos de su nuevo gobierno será tomar más en serio los temores de la gente y recuperar los votos que han partido hacia el AfD. Lo dijo sin ninguna de las descalificaciones hacia el partido derechista que son habituales en todos los políticos cuando hablan de esta formación. Lo cierto es que, pese a haber sido sometido a un acoso de descalificaciones y marginación a un tiempo por parte de los demás partidos políticos y por la totalidad de los medios de comunicación, el AfD ha cosechado gran parte del voto de la frustración de la sociedad alemana por la falta de atención publica a cuestiones como la inmigración y el deterioro de la seguridad. Parlamento fraccionado De tener más de dos tercios de los votos en el pasado parlamento los dos grandes partidos han pasado a poco más de la mitad. Con lo que prosigue el fraccionamiento del parlamento que ahora pasa a tener dos partidos más con el regreso de los liberales del FDP con un sólido 10,6%, y la sorpresa mayúscula de la fuerza del AfD que supera también al izquierdismo de Die Linke (9%) y a los Verdes que, con un 8,9%, sacan un resultado mejor de lo esperado. Las negociaciones para el tripartido comenzarán pronto al no haber alternativa a esa coalición. Los Verdes ya se han mostrado conscientes de las dificultades con una canciller que tendrá que defender posiciones conservadoras para combatir al AfD. Y especialmente en este próximo año para respetar los intereses de su socio bávaro, la CSU, que ha cedido aún más que la propia CDU al partido derechista. Y tiene elecciones del estado de Baviera en 2018. Algunos recordaban este domingo que Franz Josef Strauss calificaba siempre de pesadilla la mera perspectiva de perder sus abrumadoras mayorías absolutas. Con el 33% de este domingo nadie sabe cómo hubiera reaccionado. Horst Seehofer, jefe de la CSU, calificó de agria decepción el resultado propio y el de Merkel. La CDU ha perdido más votos a los liberales ?1.300.000? que al AfD, con poco más de un millón. Como la victoria de Merkel que podía servir de consuelo a los suyos se había descontado, el trauma del resultado de este domingo es profundo.