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11-10-2017 | Fuente: abc.es
Wolfgang Schäuble se va de Finanzas, pero queda la austeridad en la UE
«Ocho años son suficientes», dijo Wolfgang Schäuble en su despedida del Eurogrupo, haciendo un balance muy positivo de su paso por Bruselas como ministro de Finanzas alemán. «Incluso los más escépticos, los que no creían que fuésemos capaces de mantener la estabilidad del euro, deben ahora reconocerlo», retaba, resumiendo el legado de austeridad y la mano firme con la que mantuvo el pulso por la disciplina fiscal incluso en los peores momentos de la crisis. «Es un hueso, como ese profesor que todos tuvimos en el instituto, que nos lo hizo pasar muy mal y al que odiábamos entonces, pero que nos inculcó valores que conservamos toda la vida y al que terminamos recordando con cariño», comentaba este martes uno de los técnicos griegos que sufrió las peores tensiones entre Schäuble y Varufakis, y que admite ahora que «Schäuble se va, pero la austeridad queda» en la cultura presupuestaria europea. Y no se refería al documento de tres páginas, elaborado por sus colaboradores en el mes de julio y con el que Schauble se despedía este martes del Eurogrupo, sino a la convicción de que «los presupuestos europeos no volverán a ser lo que fueron antes de la crisis». El «non paper» alemán, definición que figura en su título para subrayar su carácter de documento informal, desaconsejaba un presupuesto del euro, así como un seguro de desempleo europeo y cualquier iniciativa que huela a mutualización de la deuda europea. Schäuble solo se avenía a la creación de un Fondo Monetario Europeo si al rescatar países estos se someten a una estricta condicionalidad en forma de reformas. Su testamento Además habla de la necesidad de reforzar las reglas fiscales de austeridad y señala que la competencia de vigilancia presupuestaria debería quedar en manos del nuevo Fondo Monetario intergubernamental, todas ellas propuestas de disciplina que, más que transformarse en medidas, pretenden servir de testamento, casi de carácter moral, que el político europeo de más trayectoria deja a sus sucesores. Si Merkel nombrase libremente esa cartera en el próximo gobierno, sería para Peter Altmeier, estrecho colaborador que cuenta con toda su confianza. La canciller tiene grandes planes para Europa en esta legislatura y se sentiría más cómoda si en el Eurogrupo se sienta uno de los suyos. Pero las negociaciones para la «Coalición Jamaica» pueden obligarla a sacrificar ese puesto a favor del líder de los liberales del FDP, Christian Lindner, o del experto liberal en Finanzas Wolfgang Kubicki. Lindner ya ha advertido que su partido se equivocó en 2009 cuando entró en el Ejecutivo con Merkel ocupando la cartera de Exteriores. «La única manera de mirar de tú a tú a Angela Merkel es con el Ministerio de Finanzas», ha repetido en varias entrevistas. También puede suceder que el partido hermano de la CDU de Merkel, los socialcristianos bávaros de la CSU, exijan el cargo para uno de los suyos, Markus Söder, hasta ahora ministro de Finanzas de Baviera. Pero cualquiera de esos nombres significa austeridad y mano dura.
10-10-2017 | Fuente: abc.es
Los verdes piden a Merkel el ministerio de Exteriores
Menos de 48 horas después de cerrarse las urnas, Los Verdes alemanes ya habían designado un equipo de 14 expertos, cada uno con su carpeta de reivindicaciones para las distintas áreas de gobierno bajo el brazo, a la espera de que Angela Merkel llamase a consultas a los potenciales miembros de la «Coalición Jamaica». La negociación dará inicio oficialmente el 18 de octubre, pero ayer la directiva verde hizo partícipe al equipo de Merkel de sus posiciones de partida y su petición estrella será la cartera de Exteriores. Fuentes de Los Verdes señalan además que tienen a la persona «idónea» para el cargo, el candidato electoral Cem Özdemir, al que describen como un «político de proyección» y con «trasfondo migratorio», debido a que procede de una familia inmigrante de nacionalidad turca y obtuvo la nacionalidad alemana tras cumplir los 18 años. «Sería una señal de cara al mundo sobre la política migratoria alemana y ayudaría a mejorar las relaciones bilaterales con Turquía, puesto que es una persona que habla turco y conoce de primera mano la cultura y las instituciones de ese país», explicaban ayer en Berlín las mismas fuentes ante un reducido grupo de periodistas. Rechazo al tope migratorio Después de que Merkel compareciese con el líder de la CSU bávara, Horst Seehofer, para explicar el acuerdo al que han llegado en materia migratoria, Los Verdes criticaron ese compromiso como una «escenificación» y auguraron que «ambos saben que no lo podrán mantener». El pacto prevé una serie de medidas para que no entren a Alemania más de 200.000 refugiados al año, aunque sin reflejar por escrito la existencia de un límite fijo de llegadas. También contempla excepciones para situaciones especiales, como casos en los que aumente significativamente el desempleo en Alemania o una situación de guerra o crisis humanitaria, casos en los que el Parlamento alemán deberá decidir sobre cómo proceder. «Nosotros dejamos muy claro antes de las elecciones que no aceptaríamos ningún tope de refugiados y en ese acuerdo lo hay, aunque no quede escrito, por lo que habrá que ponerlo sobre la mesa», advertía ayer la también candidata verde Katrin Göring-Eckardt. «Un límite para los refugiados simplemente es inconstitucional y por lo tanto inaceptable», justificó Göring-Eckardt, abriendo el capítulo de reivindicaciones, centradas en la protección del clima, la política de refugiados y la justicia social. «En el caso de las cuestiones sociales, algo debe venir, de lo contrario nos levantaremos», advirtió, recordando que quedar en la oposición sigue siendo para ellos una opción. Los Verdes, cuyos militantes tendrán la última palabra sobre la coalición en un congreso extraordinario, cuentan con una negociación complicada. El aspirante a ministro alemán de Exteriores, Özdemir, se sirve incluso para describir esa dificultad de la metáfora futbolera: «Una negociación entre Verdes, CDU / CSU y liberales del FDP será tan difícil como que el Borussia Dortmund y el Schalke 04 dialoguen y se pongan de acuerdo para construir un estadio de fútbol juntos».
09-10-2017 | Fuente: abc.es
Liberales y verdes alemanes rechazan restringir la cuota de refugiados para una coalición con Merkel
Los verdes y los liberales alemanes han rechazado este lunes la propuesta de restringir el número de asilados presentada por los conservadores, con los que van a iniciar contactos la semana próxima para formar una coalición de Gobierno. Representantes del Partido Liberal (FDP) y de Los Verdes se distanciaron en una primera reacción de la propuesta del bloque conservador de la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana (CDU/CSU), que quiere lograr limitar el número de personas que reciben asilo en Alemania a un máximo de 200.000 al año. Wolfgang Kubicki, vicepresidente del FDP, aseguró en Kiel que el acuerdo de los conservadores va a tener «un corto recorrido» en el marco de las negociaciones de coalición, según medios locales. «Una cifra hipotética, como la que han acordado CDU y CSU, es un sinsentido absoluto», zanjó el líder liberal. La jefa del grupo parlamentario verde, Katrin Göring-Eckardt, aseguró por su parte en la televisión pública alemana «ZDF» que la propuesta conservadora no iba a durar más allá de la primera ronda de negociaciones. La presidenta de Los Verdes, Simone Peter, agregó en declaraciones al canal público «WDR» que su partido «ya había rechazado claramente algunos puntos» del acuerdo alcanzado ayer entre la CDU y la CSU en materia migratoria. Además, consideró que este asunto «no es una buena señal» para «una posible coalición Jamaica», término con el que se denomina en Alemania al tripartito de conservadores, liberales y verdes porque los colores que tradicionalmente se asignan a estos partidos coinciden con los de la bandera del país caribeño. Los liberales sí que consideraron de forma positiva la propuesta conservadora de aprobar una ley de migración para personal cualificado, una iniciativa paralela e independiente del acuerdo sobre asilados. La presidenta de la CDU, la canciller Angela Merkel, y el presidente de la CSU, Horst Seehofer, presentaron hoy su plan conjunto para la política con inmigrantes y asilados, poniendo fin a un disputa que las dos formaciones hermanas han mantenido durante meses. Este acuerdo era clave para poder iniciar las conversaciones a tres bandas, negociaciones que comenzarán el próximo 18 de octubre, tras las elecciones del día 15 en el Land de Baja Sajonia, ha avanzado este lunes la canciller. 200.000 asilados por año El acuerdo entre los partidos conservadores fija, como exigía la CSU, una cuota máxima de 200.000 asilados por año, algo a lo que la canciller se había negado desde hace meses. Merkel ha matizado esta cesión dejando claro que no se cambia el derecho personal al asilo y que se ha incluido una cláusula que prevé excepciones en caso de crisis económicas y políticas. Además, la canciller explicó que se aprobará de forma paralela una ley de inmigración para personal cualificado. Se trata de una «muy buena base» sobre la que iniciar las conversaciones con el resto de partidos, aseguró la canciller. El bloque de la CDU-CSU que apoya a la canciller obtuvo en los pasados comicios del 24 de septiembre el 32,9 % de los votos, una mayoría insuficiente para formar un Gobierno estable en Alemania. Tras la decisión de los socialdemócratas de pasar a la oposición después de cosechar su peor resultado electoral, la única coalición viable era un tripartito entre conservadores, liberales y verdes, ya que nadie cuenta con la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que quedó en tercera posición. Hasta el momento sólo se ha ensayado en gobiernos regionales esta coalición. En su primera legislatura (2005-2009), Merkel gobernó al frente de una gran coalición con los socialdemócratas, fórmula que repitió en su tercera legislatura, entre 2013 y 2017, mientras que en la segunda, entre 2009 y 2013, se alió con los liberales.
08-10-2017 | Fuente: abc.es
Merkel gana a la CSU bávara para la «Coalición Jamaica»
Merkel enfrentaba hoy una negociación previa y crucial al tira y afloja que supondrá la formación de la «Coalición Jamaica» junto con Los Verdes y los liberales del FDP. Debía acordar una posición conjunta para sentarse a esa mesa con el partido hermano bávaro Unión Socialcristiana (CSU). En Baviera, los conservadores de la CSU han sufrido una pérdida de votos mayor aún que la de Merkel a escala federal y se enfrentan a unas regionales en 2018 en las que el partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD) podría adelantarlos por la derecha. Por ello, el líder de la CSU y presidente de Baviera, Hoorst Seehofer, necesita marcar territorio y exigía una condición sine qua non para ir a Jamaica del brazo de Merkel, la legislación de un techo de recepción de refugiados de 200.000 al año. Merkel se había negado a aceptar esa rectificación de su política de refugiados y las negociaciones se han prolngado durante todo el día. Resultó decisivo el momento en que los equipos abandonaron la sala de la Casa Konrad Adenauer, en la que transcurría el debate, y Merkel y Seehofer se quedaron a solas durante aproximadamente una hora. Finalmente, hubo un acuerdo que permitirá a Seehofer mantener su promesa de tope de refugiados sin quedar así legislado, gracias a un sistema todavía por detallar y que conectará contingentes de refugiados con el sistema ACNUR que se irán sumando. Este compromiso permite que ni Merkel ni Seehofer tengan que rectificar. Se deja abierta además una puerta a «excepciones humanitarias», como la que gestionó Alemania en el verano de 2015. A ultima hora de esta tarde, un equipo técnico dirigido por el ministro de Interior, Thomas de Maiziére, redactaba todavía los detalles de ese acuerdo. Identidad y patriotismo El tope de refugiados era solo el punto más concreto de una serie de conceptos, bastante más intangibles, que los dos partidos tenían que aclarar. La CSU se presentó en Berlín con una lista de diez asuntos entre los que figuraban cuestiones de «identidad» y «patriotismo». Un intento por volver a definir los principios conservadores en Alemania para diferenciarse de Alternativa para Alemania. Las diferencias entre los dos partidos conservadores habían llevado incluso a Seehofer a plantear a la directiva de la CDU no concurrir juntos a las elecciones, por primera vez en la historia de la República Federal. Pero una vez hallado este compromiso, es probable que las aguas vuelvan a su cauce y que juntos logren el acuerdo para la «Coalición Jamaica». El sábado, aprovechando su aparición en un encuentro de las juventudes la CDU, Merkel anunció además que someterá el acuerdo de formación de gobierno a votación en un congreso extraordinario del partido, lo que supone un cambio con respecto a la fórmula elegida hasta ahora por su partido para aprobar las negociaciones de coalición, para las que siempre había bastado el respaldo de la cúpula.
07-10-2017 | Fuente: abc.es
Merkel anuncia que un congreso de la CDU votará el acuerdo de «coalición Jamaica»
Angela Merkel aprovechó su aparición este sábado en un encuentro de las juventudes la Unión Cristianodemócrata (CDU) para anunciar que someterá el acuerdo de formación de gobierno de la «coalición Jamaica» a votación en un congreso extraordinario del partido. «Estoy de acuerdo en que la CDU pueda en un congreso discutir y ratificar un posible acuerdo de coalición», avanzó. Una decisión que supone un cambio con respecto a la fórmula elegida hasta ahora por su partido para aprobar las negociaciones de coalición, para las que siempre había bastado el respaldo de la cúpula. La canciller equipara así a la CDU a otros partidos alemanes, como el socialdemócrata, que ya recurrían a este tipo de ratificación de los acuerdos y a la vez responde a las voces que desde la CDU han pedido que tenga más en cuenta al partido y su futuro en la formación de gobierno. Esas voces se referían más bien a nombramiento de cargos y Merkel les ofrece responsabilidad en la defensa del acuerdo ante las bases. Con este anuncio, hacía oficial además el inicio de conversaciones con Los Verdes y con el partido liberal (FDP). «Van a ser negociaciones complicadas pero se trata de formar un gobierno solvente y quiero que se lleve a cabo», explicó. Las mayores dificultades que tendrá que enfrentar, y de ahí la conveniencia de que sea un congreso del partido el que dé el visto bueno definitivo, son de tipo familiar. Merkel tiene marcadas sus prioridades para esta legislatura en asuntos internacionales, sobre todo la UE El partido hermano bávaro Unión Socialcristiana (CSU) se presenta como el gran escollo a salvar porque exige fijar un límite anual a la llegada de refugiados que cifra en 200.000 al año. «Respecto a la política de asilo Alemania no tiene límite», repitió Merkel este sábado, arrancando un aplauso de los jóvenes de la CDU y adelantando su posición de partida en la reunión que mantendrá a lo largo del domingo con el presidente de Baviera y líder de la CSU, Horst Seehofer. Los jóvenes de la CDU criticaron en los peores meses de 2015 algunas de las decisiones de Merkel, cuando nadie en el partido osaba alzar la voz contra la canciller alemana, pero están muy lejos de la exigencia del techo de asilo. Merkel hizo este sábado un llamamiento a la concordia y prometió buscar una solución que contentase a todas las partes, lo que sugiere que tiene pensada alguna rebaja con la que saciar las expectativas de Seehofer al respecto. «Ahora tenemos por delante una nueva tarea: poner en práctica el mandato de las urnas. La crisis de refugiados ha sacudido a la CDU y a la CSU como ningún otro tema antes. Voy a hacer todo lo posible para buscar una solución que no obligue a nadie a desmentirse, pero la política de asilo alemana no contempla límites», recalcó. En busca del relevo El anuncio de Merkel sobre el inicio de conversaciones para un futuro Gobierno en Alemania coincidía con la publicación de una encuesta encargada por la agencia estatal alemana DPA, según la cual más de un tercio de los alemanes son partidarios de que la canciller no complete el mandato de cuatro años al frente de la potencia europea que logró revalidar en las elecciones del 24 de septiembre. Concretamente, un 36% aboga por que no termine la legislatura como jefa de Gobierno y es favorable a que Merkel ceda su cargo antes de 2021, lo que pone de relieve la necesidad de ir perfilando relevos de liderazgo. La decisión de dejar al partido la rúbrica y por tanto una vía de intervención en las negociaciones, apunta también a que Merkel tiene marcadas sus prioridades para esta legislatura en asuntos internacionales y muy especialmente en la Unión Europea. Inmediatamente después de hacerse la foto con Seehofer y agitar la bandera de salida de las negociaciones jamaicanas, la canciller acudirá el lunes a la Feria del Libro de Fránkfurt para hacerse allí la verdadera foto de arranque de negociación, la que se hará con el presidente francés Macron. Ansioso por avanzar velozmente con sus imaginativas propuestas que apuntan a la profundización de la integración continental, con un presupuesto europeo unificado, un parlamento común, una suerte de Mini Fondo Monetario europeo y un ministro de Finanzas único para Europa, Merkel se propone atarlas a un presupuesto común menor en su envergadura y reducirlas a su verdadera factibilidad. Merkel desea además avanzar en la necesidad de que Alemania adopte un rol más protagónico en el escenario mundial, por la defección de Donald Trump, en la tarea de defender los valores centrales de Occidente y ante el fuerte aumento de la influencia y presencia de China y Rusia en todos los rincones del mapa. Esto requerirá que Alemania cumpla sus promesas y aumente su músculo militar con la asignación al mismo del 2% de su PBI. Y además se enfrenta al difícil reto de abordar todos esos objetivos con la dificultad añadida que supondrá la presencia en el Bundestag del partido agitador, anti europeo y anti extranjeros Alternativa para Alemania (AfD), con la meta de dejar que se retrate a sí mismo y termine despareciendo por sí solo del parlamento al final de la legislatura.
06-10-2017 | Fuente: abc.es
Dificultades de Merkel para formar gobierno con sus socios bávaros
Merkel lleva dos semanas dando largas. Mientras Los Verdes y los amarillos liberales del FDP se aprestaban a poner sus colores a disposición de la «Coalición Jamaica», denominada así por la composición cromática de la bandera del país caribeño, la canciller dejaba pasar los días, regodeándose en el calvario de su más estrecho socio y principal dolor de muelas durante la última legislatura, el presidente de Baviera y líder de la Unión Socialcristiana (CSU) Horst Seehofer. «No podríamos explicar a los votantes que nos sentamos a negociar sin haber antes aclarado todo con la CSU», explican fuentes de la Cancillería, las mismas que confirman que Merkel y Seehofer han mantenido varias conversaciones telefónicas hasta acercar posturas y que el domingo se harán, por fin, la foto que dé inicio a la negociación de formación de gobierno. El problema de Seehofer es que su resultado electoral en Baviera ha sido peor incluso que el de Merkel a escala federal, con una pérdida del 10,5% de los votos respecto a la última votación, por lo que su enemigo interno, el hasta ahora ministro regional de Finanzas Markus Söder, se ha lanzado como ave rapaz sobre su liderazgo, arrastrando a varios miembros de la directiva que han considerado en voz alta su sucesión al frente del partido. Seehofer, en su huida hacia adelante, ha llegado a cuestionar la alianza que desde la fundación de la República Federal ha unido a CSU y CDU, que vienen presentándose conjuntamente a las elecciones desde 1949. Su separación abriría una falla geológica entre los conservadores alemanes que daría fin, sin duda, a una era política, por lo que su propio partido le ha parado los pies. Todo esto pasaba en Múnich mientras Merkel y Seehofer hablaban por teléfono e iban moviendo ficha por turnos para articular una posición conjunta de salida en la carrera de la formación de gobierno. Seehofer ha exigido un techo de admisión de 200.000 refugiados al año, al que Merkel se negaba pero para el que seguramente termine encontrando otra denominación que no sea «techo de admisión». Además ha pedido moras financieras para Baviera, como una pensión de jubilación para las amas de casa, alegando que difícilmente podrá hacer frente a los ultras de Alternativa para Alemania (AfD) si no logra ofrecer algo realmente jugoso en las próximas elecciones regionales bávaras. Por ese mismo motivo exige señales claras que muestren que el dinero del contribuyente alemán no volverá jamás a volar a los indisciplinados países periféricos de la UE. Para ambas peticiones ha encontrado Merkel la solución. En primer lugar, al encuentro que mantendrán el domingo las directivas de los dos partidos se llevará al hasta ahora ministro de Finanzas e inflexible defensor de la disciplina del ahorro Wolfgang Schäuble, que a pesar de que deja el cargo para ocupar la presidencia del parlamento alemán, luchará esta última batalla como adalid de la disciplina del gasto y contra la creación de pensiones populistas. Respecto al futuro de Europa, no ha trascendido la estrategia de Merkel, pero el lunes, el día después de la primera reunión con Seehofer, la canciller alemana ha reservado espacio en su agenda para dejarse fotografiar del brazo de Macron con la excusa de la Feria del Libro de Fráncfort, lo que quiere decir que no tiene pensado bloquear, al menos de entrada, los planes de reforma europea presentados ya por el presidente francés. Un lugar en la historia Liberada de la presión de la reelección en 2021, Merkel está ya centrada en diseñar su lugar en la historia, un objetivo muy por encima de los detalles de diseño de la Coalición Jamaica que, a pesar de las aparentes dificultades por tratarse de partidos casi enfrentados en el frente político, no reviste demasiadas dificultades para la canciller. Los Verdes ya determinaron en un pequeño congreso el 30 de septiembre la identidad de los 14 negociadores que se sentarán a la mesa con la premisa «por supuesto queremos gobernar y por supuesto no hace falta para ello vender nuestras ideas», en palabras del jefe del grupo parlamentario Anton Hofreiter, que adelanta los tres temas en los que los verdes esperan mantenerse firmes: la protección del clima, la política de refugiados y la justicia social. Los liberales del FDP, por su parte, exigen la cartera de Finanzas, algo que Merkel podría permitirse, sobre todo porque Schäuble ha dejado los presupuestos arregladitos para los próximos dos o tres años. Sólo falta por saber qué quiere Merkel y todo apunta a que en esa negociación dejará hacer porque su objetivo está fijado a más largo plazo. Y no hay especial prisa. Los partidos se dan de plazo hasta Navidad para sacar adelante el plan Jamaica y antes hay que dejar pasar las elecciones regionales de Baja Sajonia el 15 de octubre, en las que las encuestas avanzas que la CDU y el Partido Socialdemócrata (SPD) están igualados en un 33% de intención de voto.
29-09-2017 | Fuente: abc.es
Los planes de Macron para la UE topan con el rechazo de Berlín a gastar más
Es difícil ser un país pequeño dentro de la UE. A Estonia le han tolerado que convoque esta cumbre europea extraordinaria en Tallin pero no estará solo centrada, como querían, en el mundo digital, sino que servirá para hablar del Brexit y, sobre todo, del futuro de la Unión después de las elecciones alemanas. Y si se va a hablar de internet y de ciberseguridad, es centrándose en la propuesta que han consensuado los cuatro grandes países -Francia, Alemania, Italia y España-, incluso teniendo en cuenta que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, decidió a última hora no participar en el encuentro, a la vista de la gravedad de lo que está sucediendo en Cataluña. La cena que celebraron este jueves los líderes europeos y la sesión de trabajo que tienen prevista este viernes son solo el preludio del Consejo formal que se celebrará el mes que viene en Bruselas, en el que sí se pueden tomar decisiones concretas. Esta cumbre debería haber sido la de las felicitaciones a Angela Merkel por su cuarta victoria electoral, pero las urnas han dejado a la canciller con un sabor agridulce, porque no sabe aún cuándo podrá formar una coalición con los Verdes y los Liberales, que vienen con planes contradictorios entre sí sobre el futuro de la UE. Incertidumbre Merkel dijo este jueves que cree que las ideas del presidente francés, Emmanuel Macron, para el futuro de Europa podrían ser la base para reforzar el eje franco-alemán. Aunque en realidad todavía no puede saber ni quién será su ministro de Finanzas ni cuál será el programa que tenga que pactar con sus nuevos aliados. Los liberales se han convertido en un partido mucho más rígido en su visión sobre Europa y los verdes, en cambio, quieren ir mucho más allá de lo que Merkel estaría dispuesta a aceptar en materia de flexibilidad presupuestaria. Pero, a la vista de los resultados electorales, se da por seguro que la nueva coalición de Gobierno tendrá mucho cuidado en dejar por sentado que Alemania no será la que pague los gastos de la reforma europea, como hizo en el pasado, porque eso sería utilizado como munición por los nacional-populistas de Alternativa para Alemania. Merkel y Macron querían tener aquí una primera reunión una vez superado el plazo de las elecciones alemanas, pensando en que ambos tendrían vía libre para maniobrar. Pero hasta el presidente francés tiene que digerir un resultado adverso en las elecciones indirectas al Senado, de modo que ni siquiera él puede garantizar que va a tener toda la fuerza política necesaria para llevar a cabo sus grandiosos planes. Macron expuso el martes una visión general de cómo ve él el futuro de Europa, con una Defensa común europea, más cooperación en inmigración, política fiscal y social, y un gobierno político para la zona euro. «Hay un claro nivel de acuerdo entre Alemania y Francia, debemos seguir discutiendo los detalles, pero estoy firmemente convencida de que Europa no puede, pararse sino que debe seguir avanzando», dijo Merkel a su llegada a Tallin. Las ideas de Macron se suman a las que expuso el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en su último discurso sobre el estado de la Unión, en el que se declaró poco partidario de una Europa a distintas velocidades, que es justo lo que le parece más realista a Francia y Alemania, e incluso a España. Rajoy, ausente Los países del Este tienen miedo de quedarse fuera de esas nuevas estructuras europeas, pero al mismo tiempo temen disolver su identidad en un entorno en el que dejarían de tener visibilidad ente los grandes. Dado que se trata de una reunión informal, no es posible que se tomen decisiones y por ello el presidente Rajoy pudo permitirse estar ausente, puesto que no está previsto que se adopten decisiones de ningún tipo. Tampoco sobre Cataluña, que seguramente habría sido un asunto sobre el que le habría preguntado alguno de sus colegas, aunque según fuentes diplomáticas, las tesis del Gobierno español «tienen el respaldo indudable de todos los demás países» y no se espera que se escuchen voces pidiendo una mediación ni nada parecido. Se diría que el Gobierno está cómodo con las posiciones fijadas por sus socios y las instituciones comunitarias sobre el referéndum ilegal y por ahora está más interesado en intentar salvar la candidatura de Barcelona para albergar la agencia del medicamento. Qué propone el presidente francés Un gobierno del euro. Macron apuesta por un ministro del euro para crear una integración política. Presupuesto común. Planteó crear un presupuesto común europeo que permita financiar proyectos o inversiones comunes en una Europa más unida. Fuerza de intervención. Macron anunció que en 2020 la UE debe contar con una fuerza militar común de intervención. Policía de fronteras. Propuso una policía europea de fronteras y una Oficina Europea de Asilo que armonice los procedimientos para dar el estatus de refugiado. Qué puede aceptar Alemania Una Defensa común. Merkel se mostró partidaria de una Defensa común. Tendría que convencer a los Verdes, pero tampoco sería muy difícil. Más rigor con el euro. Los ambiciosos planes de Macron se enfrentarán con el escepticismo alemán, que solo quiere más rigor con el euro. Vigilancia de fronteras. CDU y Liberales tienen un fuerte interés en la vigilancia de fronteras, pero los Verdes abogan por la acogida de refugiados. No más gasto en Europa. Los planes de Macron toparán con la negativa de Alemania a gastar ni un euro más en la UE. Exigencia de los liberales.
27-09-2017 | Fuente: abc.es
El resultado electoral en Alemania hunde en la crisis a los socialcristianos bávaros
La pérdida de votos de la Unión Socialcristiana (CSU), más de 10 puntos hasta el 38,8%, ha levantado una ola de críticas a su líder y presidente de Baviera, Horst Seehofer. «Debe dimitir, porque no puede gestionar este estado de daños», dice el diputado Alexander Hoffmann, a la cabeza de un creciente grupo de socialcristianos tras los que se agazapa el hasta ahora ministro bávaro de finanzas, Markus Söder, dispuesto a sucederle. La proximidad de las elecciones regionales obliga a la CSU a dirimir su liderazgo con urgencia y para ello celebrará un congreso los días 17 y 18 de noviembre. El caso es que Seehofer pretende huir hacia adelante con una propuesta para romper la tradicional alianza que ha mantenido unidos a los conservadores alemanes desde la II Guerra Mundial. «¿La queremos, la necesitamos, nos va a todos mejor?», cuestionó ayer la asociación con la CDU. La directiva del partido votó a favor de seguir con Merkel, pero Seehofer pretende esgrimir esa amenaza para obligarla a incluir en el programa de la coalición de gobierno su tan deseado tope de admisión de 200.000 refugiados al año, lo que dificultará sobre manera la coalición Jamaica, con liberales y verdes. Merkel, a su vez, ha confirmado este miércoles la candidatura de Wolfgang Schäuble a la presidencia del Bundestag, lo que, como publicó ABC, deja libre el Ministerio de Finanzas como baza para negociar. La escisión de AfD siembra cizaña Mientras, y tras la escisión de los ultras de Alternativa para Alemania (AfD), su expresidenta Frauke Petry anunció ayer que formará un nuevo partido, sobre el que dará pistas en el dominio de internet «dieblauen.de» (los azules). Sin embargo, ya ha contribuido a sembrar cizaña entre los socialcristianos al asegurar, en referencia a su nuevo partido, que «todo el territorio alemán necesita poder votar a un partido como la CSU». También tiembla la tierra bajo los pies de la directiva de los socialdemócratas del SPD, que ayer votaron a Andrea Nahles, hasta ahora ministra de Trabajo y autora de exitosos proyectos como la legislación del salario mínimo, nueva presidenta del grupo parlamentario. Con el 90,1% de los votos, queda como líder indiscutible del partido y deja en el limbo político al candidato electoral, Martin Schulz, cuyo futuro es incierto.
26-09-2017 | Fuente: abc.es
El marasmo impide a Berlín ocuparse de la UE
El terremoto político que han supuesto los resultados de las elecciones federales del domingo se ha trasladado ya con plena virulencia a todos los partidos. Y cada vez es más evidente que el 24 de septiembre supone el fin de una era larga en Europa en la que la estabilidad política en Alemania se sobreentendía. Ya no será así ni en el mejor de los casos. Que sería la rápida formación bajo la canciller Angela Merkel que esa coalición de la Unión Democristiana (CDU/CSU), los liberales del FDP y los verdes. Es impensable que sea rápido el acuerdo y es probable que sea muy frágil. Los gobiernos europeos comprobarán que Berlín no volverá a funcionar como antes. Y los planes por ejemplo del presidente Emmanuel Macron para esa refundación europea que ayer proponía con una intensificación de la unidad económica y financiera parecen ya condenados. Habrá muchas otras dificultades con los liberales, con los verdes, pero sobre todo al principio con su socio socialcristiano bávaro. En la CSU se tambalea su jefe Horst Seehofer que ha perdido nada menos que 11% el domingo frente a una AfD que sacó en Baviera su mejor resultado del oeste con el 12%. Y el jefe de grupo de la propia Merkel, Kauder sufrió un serio rapapolvo en la elección del grupo. Lo que pone en evidencia que no es un tripartito sino un cuatripartito lo que tiene que organizar primero, amarrar y mantener. La CDU y CSU tienen que ponerse de acuerdo antes para las negociaciones con los liberales y los verdes, dos gallitos ideologizados que se desprecian y detestan. Merkel es la única que dice excluir una repetición de las elecciones después de un eventual fracaso de las negociaciones en muchos meses. Humillante trauma Ayer se vieron en los partidos serias grietas ante un futuro incierto como nunca. Paradójicamente el primer partido en padecer una ruptura interna ha sido el de mayor éxito, el derechista Alternativa por Alemania (AfD). Si el lunes su dirigente Frauke Petry anunciaba que no entraría en el grupo parlamentario por sus discrepancias con la actual dirección, ayer anunció que abandonaba el partido y animaba a otros miembros del mismo en los parlamentos regionales y entre los nada menos que 93 otros diputados en el Bundestag, a unirse a ella para otra nueva formación. En el SPD también ha estallado la guerra tras la parálisis momentánea del humillante trauma que ha sido la peor derrota de la historia del partido desde 1933. Está claro que Martin Schulz, máximo responsable de la catástrofe quiere que la paguen otros. Y se ha puesto a la cabeza de la operación de renovación total del partido salvo él mismo. Lo cierto es que hay precedentes. El candidato Frank Walter Steinmeier, también humillado por Merkel, utilizó el trauma de la derrota en el 2009 para aferrarse al cargo y liquidar a los demás. Y le salió bien. Ahora Schulz coloca a Andrea Nahles como jefa del grupo en fea maniobra contra Sigmar Gabriel, jefe del partido que cedió la candidatura a Schulz. Pero este fracasa en mover otras fichas para aumentar poder. Van a pasar muchas cosas en el SPD aun. Hay corrientes fuertes que quieren que Schulz sea el primer símbolo de lo derrotado y desechable en caer para la renovación. Y otros que podían haberle protegido no le perdonan que anunciara sin previo aviso ni condiciones la ruptura de la coalición y el paso a la oposición. Que políticamente puede ser necesario para la regeneración política pero tiene sus muchas víctimas en los miembros del partido que abandonan la administración.
26-09-2017 | Fuente: abc.es
Así se forma gobierno en Alemania
Hay prisa en toda Europa por conocer el desenlace definitivo de las elecciones alemanas del pasado domingo, que no conoceremos hasta que no haya un nuevo gobierno en Berlín, pero será necesaria una elevada dosis de paciencia. Hace cuatro años, por ejemplo, tras las elecciones parlamentarias del Bundestag, los grandes partidos tardaron casi tres meses (86 días) en negociar lo que llegó prácticamente como un reglado de Navidad, la gran coalición. Y esta vez no será mucho más rápido. A más tardar 30 días después de las elecciones, eso sí, el Bundestag debe realizar su reunión constitutiva. Formalmente, con la reunión constitutiva finalizan las funciones del Gobierno anterior. Pero todos sus integrantes siguen en sus cargos provisionalmente hasta que se haya formado un nuevo Gobierno. No hay un plazo determinado y solamente cuando se haya llegado a un acuerdo se pasa a votar en el Bundestag. La elección del canciller federal es la primera gran tarea del nuevo Parlamento. Los diputados eligen al canciller federal en votación secreta y debe ser elegido en una primera ronda con una mayoría absoluta de todos los miembros del Bundestag (50% más uno). Si no se cumple ese requisito, comienza a correr un plazo de 14 días, en el que pueden llevarse a cabo un número indeterminado de votaciones para tratar de lograr la mayoría absoluta. Solo transcurridos los 14 días, el canciller puede ser elegido con mayoría relativa. Hasta ahora, todos los cancilleres federales desde 1949 fueron elegidos en primera ronda de votación. Si el canciller es elegido por mayoría absoluta, el presidente federal debe nombrarlo en el cargo. Si es elegido solo por mayoría relativa, el presidente federal tiene dos opciones: confirmarlo en el cargo o disolver el Parlamento. En ese caso se va a nuevas elecciones. Y una vez elegido canciller, es él quien determina el número y las tareas de los ministerios, además de nombrar a los ministros El nuevo Bundestag, con 709 diputados, será el más grande de la historia de la República Federal de Alemania. En la pasada legislatrua había solamente 630 miembros en el Parlamento. El motivo de la ampliación es la ley electoral alemana, que otorga escaños «niveladores» y «excedentarios» para asegurar que la composición del Bundestag sea proporcional a la selección real de los partidos por parte del electorado. De momento, este martes se están constituyendo los grupos parlamentarios. Los partidos acuden al Bundestag a hacer el papeleo y los ujieres desempolvan las sillas. Hay que aclarar, por cierto, dónde se sentarán los seis grupos. A la derecha de la CDU, donde seguramente les gustaría a los 94 diputados de Alternativa para Alemania (AfD), se ha sentado tradicionalmente, desde 1949 a 2013, el Partido Liberal (FDP). La institución no los recibe precisamente con los brazos abiertos. Tradicionalmente, se cedía el honor al diputado de más edad de dirigir la sesión inaugural, pero como cabía la posibilidad de que recayese en Wilhelm von Gotberg, nacido en 1940 y diputado de AfD, hace semanas se reformó esa norma y el honor será concedido al diputado que más años lleve sentado en las sillas azules del Bundestag.