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Noticias de casos judiciales

29-06-2017 | Fuente: abc.es
Más de 1.000 personas condenadas por insultar a Erdogan en solo un año
Un total de 1.080 personas fueron condenadas por «insultar» al presidente turco Recep Tayyip Erdogan durante 2016, según datos oficiales publicados por el Ministerio de Justicia y recogidos por el diario Cumhuriyet, uno de los pocos periódicos opositores que todavía se editan en el país eurasiático. A lo largo de todo el año pasado se abrieron 4.936 casos por este motivo. No obstante, estos fueron solo los aceptados por las autoridades judiciales, pues se llegaron a presentar hasta 46.193 denuncias por «insultar» al presidente. Desde que llegó a la jefatura de Estado, en agosto de 2014, Recep Tayyip Erdogan ha echado mano con asiduidad del Código Penal turco, que recoge penas de hasta cuatro años de cárcel para aquellos condenados por «insultar al presidente» o «insultar a la nación turca, la República de Turquía, la Gran Asamblea Judicial, el Gobierno y la Judicatura». Mientras que sus predecesores en el cargo apenas acudieron a la justicia por este motivo, Erdogan ha demandado incluso a personas que habían realizado comentarios o chistes en las redes sociales. Nadie está a salvo de los abogados de Erdogan cuando ven el mínimo indicio de difamación. Un hombre fue condenado en primera instancia (y finalmente absuelto) por un fotomontaje en el que yuxtaponía imágenes, con expresiones similares, del líder islamista y de Gollum, la criatura protagonista del Señor de los Anillos. Otro ejemplo es el de la ganadora del concurso de belleza Miss Turquía 2006, Merve Büyüksaraç, que fue condenada por compartir un poema satírico en las redes sociales. No obstante, las acciones legales no se limitan a ciudadanos turcos. La denuncia por injurias contra el cómico alemán Jan Bohmermann tensó las relaciones bilaterales con Alemania. Y a principios de este año, el abogado de Erdogan entregó a la Fiscalía de Ankara un informe con mensajes en Twitter del columnista estadounidense Michael Rubin como prueba de sus «insultos» no solo contra Erdogan «sino también contra la República turca». Según los datos oficiales, el año pasado se establecieron casos judiciales contra 36 personas extranjeras. El número de condenados en 2016, por tanto, ha superado el millar de personas. Y eso a pesar de la promesa realizada por el propio presidente de retirar todas las demandas por insultos como gesto de buena voluntad, realizada poco después del fallido golpe de Estado del 15 de julio. 240 menores acusados Tampoco los más jóvenes se libran de ser acusados de «insultar» a Erdogan. Las cifras del Ministerio de Justicia reflejan que 102 personas de edad comprendida entre 12 y 15 años, así como 138 de entre 15 y 18, fueron demandados por esta razón. Las acusaciones no se han realizado sin polémica. Grupos opositores criticaron en su momento la denuncia contra dos menores, de 12 y 13 años, por arrancar un cartel de una pared.
15-07-2016 | Fuente: abc.es
El líder de la oposición turca, condenado a pagar 15.500 euros a Erdogan
Decir algo ofensivo contra el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, puede salir muy caro. Ni siquiera el líder de la oposición turca se escapa a la maquinaria legal de Erdogan, que desde 2014 ha conseguido que se abran cerca de 2.000 casos judiciales bajo la acusación de «insultar al presidente». En esta ocasión un tribunal de Ankara ha condenado a Kemal Kiliçdaroglu, el líder del Partido Republicano del Pueblo (CHP), que es la la primera fuerza opositora en el Parlamento, a compensar a Erdogan con 50.000 liras (cerca de 15.500 euros) tras haberle llamado «farsa de dictador». Kiliçdaroglu hizo este comentario el pasado mes de enero durante una reunión de su partido e, inmediatamente, los abogados del presidente llevaron el caso a los tribunales. Según estos, las declaraciones suponen «insultos extraordinariamente graves», con el objetivo de dañar la imagen de su cliente. El artículo 299 del Código Penal turco recoge que es una ofensa criminal insultar al presidente del país. Es en este artículo en el que se ha apoyado Erdogan para la apertura de procedimientos legales contra alrededor de 2.000 personas por «insultos» a su figura. Entre los que han sufrido la respuesta legal del presidente turco se encuentra Jan Böhmermann. Este famoso cómico alemán le dedicó un poema satírico, con referencia a prácticas zoofílicas, que desató una verdadera crisis entre Turquía y Alemania al conseguir que la justicia germana le procesara. La insistencia de Erdogan en juzgar a Böhmermann desató una ola de indignación en numerosos países que en el Reino Unido se tradujo en un concurso poético convocado por la revista The Spectator con la temática de «ofender al presidente Erdogan». El ganador del certamen fue el nuevo ministro de Exteriores británico, Boris Johnson.
24-04-2016 | Fuente: elpais.com
Los jóvenes del PP se quejan al partido por la corrupción
Militantes de Nuevas Generaciones critican a los dirigentes conservadores por la falta de autocrítica ante los casos judiciales
23-04-2016 | Fuente: elpais.com
Los jóvenes del PP se quejan al partido por la corrupción
Militantes de Nuevas Generaciones critican a los dirigentes conservadores por la falta de autocrítica ante los casos judiciales
09-03-2016 | Fuente: abc.es
Erdogan, el «sultán« que juega con Europa
A Recep Tayyip Erdogan se le podrán reprochar muchas cosas, pero hay algo que no se puede obviar: su audacia y capacidad política. De nacer en uno de los barrios más humildes de Estambul ha pasado a convertirse en el presidente más poderoso de Turquía desde los tiempos de Atatürk. En su visión de estratega, para él los escrúpulos no son más que una pérdida de tiempo. ¿Los derechos humanos? Solo cuando interesan. El último ejemplo de su habilidad ha sido la negociación con la Unión Europea sobre la crisis de los refugiados. En un momento en el que se le acumulaba la presión por sus acciones en Siria, la desesperación de las capitales europeas le ha dado la mano ganadora una vez más. Pocos días después de cumplir 62 años, la Unión Europea ha prometido «regalar» al país que él preside 6.000 millones de euros y la liberalización de los visados turcos para que sus ciudadanos puedan entrar en la UE con menos trabas. Críticas exteriores El presente llega en el mismo momento en que el Gobierno que su partido controla, y sobre el que Erdogan sigue teniendo un poder que va más allá de su «neutral» presidencia, recibe críticas de cientos de organizaciones internacionales. En solo unos meses, Turquía ha experimentado el cierre o la intervención de medios de comunicación opositores, la detención de decenas de periodistas, la muerte de cientos de civiles por la reactivación de la guerra entre el Ejército y las milicias del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y el aumento extremo de la tensión con Rusia a cuenta de la guerra en Siria. Aunque desde el AKP, el partido islamista que fundó en 2001, se insiste en la separación de poderes, los opositores ven la alargada sombra de Recep Tayyip Erdogan en todas las decisiones importantes del Gobierno. Y no está dispuesto a que nadie manche su nombre. Al menos 1.845 casos judiciales se han abierto por «insultar» al jefe del Estado turco desde que obtuvo su nuevo puesto en 2014. Tras más de una década en el poder, Erdogan se ha labrado una figura de líder fuerte y carismático. Es una cualidad apreciada por el turco de a pie, sobre todo en un país que vive dentro del culto a la personalidad de Mustafá Kemal Atatürk, el padre de los turcos, el arquitecto del Estado moderno. En las elecciones generales de noviembre, muchos votantes apuntaban a la capacidad personal de Erdogan como motivo para votar al AKP, a pesar de que él no era candidato. Inicios pragmáticos Los inicios en política de Recep Tayyip Erdogan, cuando todavía era un joven que practicaba fútbol a nivel semiprofesional, se produjeron bajo la tutela de Necmettin Erbakan, el primer islamista turco en llegar a primer ministro. En 1994, fue elegido alcalde de Estambul, y lejos de optar por una agenda de carácter religiosa, se centró en una gestión práctica y efectiva de los problemas cotidianos de los estambulitas, sobre todo el tráfico y la basura. Este fue el trampolín perfecto hacia la política nacional, a la que saltó ya con su propio partido, después de que los tribunales prohibieran el de su mentor Erbakan. Ya entonces quedó patente que Erdogan era capaz de sobreponerse a cualquier obstáculo. En 2002, el año en que el AKP ganó las primeras elecciones, él se encontraba inhabilitado temporalmente tras ser condenado por la lectura de unos versos islámicos. No hubo problema. Al expirar, en 2003, ganó en unas elecciones parciales su escaño y fue nombrado primer ministro. Lejos quedan hoy los primeros años de su gestión al mando del Gobierno, en los que parecía que las reformas democráticas y la voluntad de acercarse a Europa eran la tónica. Algunos activistas aseguran que tras las elecciones de 2007 comenzó la deriva autoritaria de Erdogan; otros apuntan a 2011. Los hay también que aseguran que el objetivo de islamizar a la sociedad estuvo presente desde el primer día.
21-05-2015 | Fuente: elpais.com
UPyD apela al ?caso Bankia?
La formación, que se juega su supervivencia el 24-M, publica un vídeo con testimonios de los implicados en algunos de los casos judiciales en los que ha intervenido como acusación particular
21-12-2014 | Fuente: elmundo.es
El Partido Popular busca sustitutos 'limpios' en Valencia
Los casos judiciales que marcan el final de legislatura dificultan la eleccción del PP. Alternativas como Bonig o González Pons pueden verse afectados por Vaersa. Català cuenta con la oposición de Barberá, confidente de Rajoy. 
03-11-2014 | Fuente: elpais.com
El Rey alienta a la empresa familiar pero elude referirse a la corrupción
La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, imputada en dos casos judiciales, queda relegada a un segundo plano
07-07-2014 | Fuente: elpais.com
Londres indagará abusos infantiles en los 80 y su posible encubrimiento
Las acusaciones coinciden en apogeo de casos judiciales contra famosos por agresiones sexuales en el pasado
03-02-2014 | Fuente: elpais.com
Destina 1.430 millones para afrontar los arbitrajes y los casos judiciales por las preferentes. Goirigolzarri cree que ?no es imposible? recuperar las ayudas públicas de Bankia