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Noticias de casa blanca

13-11-2018 | Fuente: elpais.com
CNN demanda a Trump por la retirada de la credencial al periodista Jim Acosta
La cadena de televisión denuncia también a otros cinco miembros de la Casa Blanca tras la tensa discusión en una rueda de prensa
13-11-2018 | Fuente: abc.es
CNN denuncia a Trump por quitarle las credenciales de prensa
La cadena de televisión CNN ha demandado hoy a la Casa Blanca por rescindir las credenciales de prensa del periodista que informa sobre Donald Trump. El miércoles pasado el Servicio Secreto le retiró el pase a Jim Acosta después de un tenso intercambio de este con el presidente durante una rueda de prensa, durante la cual le acusan de haber forcejeado con una empleada que trataba de quitarle el micrófono de las manos. Trump compareció ante los medios tras los resultados de las elecciones parciales del martes pasado. Cuando le llegó el turno a Acosta, en lugar de formular una pregunta dijo que quería «desmentir» algo que el presidente había dicho en la campaña electoral sobre las caravanas de inmigrantes que se dirigen a EE.UU. desde Centroamérica. «Ya estamos, otra vez», se quejó Trump. «Como usted sabe una caravana no es una invasión, es un grupo de emigrantes que se dirige a EE.UU.», dijo el periodista. «¿Por qué dijo que era una invasión?». Respondió el presidente: «Porque yo creo que es una invasión, usted y yo tenemos opiniones diferentes». Tras un tira y afloja, el presidente le quitó la palabra diciendo: «Déjeme que yo lleve el país, usted dirija CNN y si lo hace bien los índices de audiencia serán buenos». Lo que sucedió después ha sido objeto de disputa. Acosta se aferró al micrófono mientras varias manos se alzaban a su alrededor para preguntar. Una empleada de la Casa Blanca trató de quitarle el micrófono. Acosta se resistió, formulando una pregunta tras otra. Trump le acusó de forcejear con la empleada: «Es usted un maleducado». Al final de la rueda de prensa, la directora de comunicaciones de la Casa Blanca, Sarah Sanders, publicó en Twitter un vídeo que había sido manipulado para exagerar el supuesto forcejeo. «No vamos a tolerar conductas inapropiadas como la que claramente documenta este vídeo», dijo. Acosta y CNN defienden que el periodista simplemente se aferró al micrófono cuando intentaron quitárselo. We stand by our decision to revoke this individual?s hard pass. We will not tolerate the inappropriate behavior clearly documented in this video. pic.twitter.com/T8X1Ng912y? Sarah Sanders (@PressSec) 8 de noviembre de 2018Esta denuncia supone una decisión sin precedentes por parte de una de las principales cadenas informativas del país, que se ha convertido en una verdadera bestia negra para Trump y su Gobierno. El presidente ataca a sus periodistas en la mayoría de sus apariciones públicas, acusándoles de difundir noticias falsas y de funcionar como si fueran un partido de la oposición. La demanda ha sido presentada en los juzgados de la capital federal por violación de los derechos de Acosta a la libertad de expresión y a un procedimiento legal justo. Alega la cadena que CNN es una de las principales fuentes de información de los norteamericanos y que tiene derecho como otros medios a acceder al Gobierno federal para informar sobre él, lo ocupe quien lo ocupe. En la denuncia se cita como acusados al presidente; a su jefe de gabinete, John Kelly; a la director de prensa Sanders; al subdirector de prensa, Bill Shine; al director del Servicio Secreto, Joseph Clancy, y al agente de policía que le retiró la credencial a Acosta, al que no se identifica. El viernes, CNN escribió una carta a la Casa Blanca en la que pedía que se restituyera el pase del periodista. No obtuvo respuesta.
13-11-2018 | Fuente: abc.es
Merkel defiende la idea de crear un «ejército europeo» minutos después de los ataques de Trump a Macron
La idea del «ejército europeo» no le termina de convencer al presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha vuelto a criticar duramente vía Twitter a su homólogo francés Emmanuel Macron, que junto a la canciller alemana, Angela Merkel, ha impulsado de forma notable desde el pasado año la integración europea en materia de Defensa. «Emmanuel Macron ha sugerido la creación de su propio ejército para proteger Europa contra Estados Unidos, China y Rusia. Pero con Alemania en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, ¿Cómo le fue a Francia? Comenzaron a aprender alemán en París hasta la llegada de Estados Unidos», ironizó Trump, haciendo referencia a la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial, antes de terminar su tuit con un directo: «Paga a la OTAN o no». En varios mensajes, el presidente estadounidense ha cargado contra el presidente de Francia y su plan de «la Europa de la Defensa», burlándose además de la mala imagen del mandatario: «Hagamos a Francia grande de nuevo», ha proclamado. Precisamente unos minutos después de los incendiarios tuits del presidente de EE.UU., Merkel se ha sumado públicamente a las palabras de Macron sobre la Defensa europea en su alocución de este martes ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo: «Tenemos grandes logros con la PESCO (Cooperación Permanente Estructurada en Defensa). Eso es bueno, pero, y lo digo muy conscientemente por la experiencia de los últimos años, tenemos que seguir trabajando también en la visión de que algún día tengamos un auténtico ejército europeo», ha afirmado, añadiendo que «un ejército europeo demostraría al mundo que entre los países de Europa no va a haber una guerra». Eso sí, la canciller ha matizado que la creación de «un ejército europeo real» debería llegar «algún día» -no a corto plazo- como complemento de la Alianza Atlántica: «No es un ejército que vaya a ir en contra de la OTAN, nadie quiere perjudicar una alianza que ha demostrado tanto su valía. No es una contradicción». «Pagar las facturas» Desde su llegada a la Casa Blanca, Trump ha insistido en pedir a los tradicionales socios europeos de EE.UU., especialmente a Alemania, que «pagaran las facturas» (una coletilla que ha repetido varias veces) de la Alianza Atlántica por la «histórica injusticia» de «proteger al mundo a cambio de casi nada». Al llegar al aeropuerto de Orly, en la región parisina, Trump tuiteó un mensaje que marcó las primeras horas del homenaje a los cien años del fin de la Primera Guerra Mundial. «El presidente francés Macron acaba de proponer que Europa construya su propio ejército para protegerse a sí misma de Estados Unidos, China y Rusia. Muy insultante, pero ¡quizás Europa debería primero pagar su parte de la OTAN, que Estados Unidos subvenciona en gran parte!», expresó. Macron no quiso responder ni entonces ni este martes por sus provocaciones tuiteras: «Prefiero siempre las conversaciones directas que la diplomacia del Twitter», sostuvo. Otro alto mando que habló sobre la propuesta de Macron sobre la «Europa de la Defensa» fue el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, el pasado lunes, quien por un lado alabó los esfuerzos de la Unión Europea en materia de defensa: «Porque es positivo que los aliados europeos tengan más capacidad, trabajen juntos de manera más estrecha»; pero al mismo tiempo alertó sobre la posibilidad de que la UE empiece a desarrollar «duplicidades» con la Alianza Atlántica.
13-11-2018 | Fuente: abc.es
Corea del Norte tiene una veintena de bases de misiles secretas
Se enfría el deshielo entre Estados Unidos y Corea del Norte. Con sus negociaciones para el desarme nuclear de Kim Jong-un estancadas, ahora trasciende un informe que calcula la existencia de una veintena de bases de misiles secretas. A través de imágenes tomadas por satélite, la organización estadounidense Beyond Parallel, que pertenece al Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, en inglés), ha localizado al menos 13 de estas instalaciones militares donde el régimen comunista de Pyongyang almacena sus misiles. Divididas en tres cinturones, son pequeñas y se ocultan entre las montañas al fondo de valles estrechos y cerrados para guardar el arsenal del joven dictador Kim Jong-un, quien tendría que hacer públicas estas bases si quiere seguir adelante con el proceso de desnuclearización que le prometió en junio al presidente Trump en Singapur. La primera línea de defensa, denominada Cinturón Táctico, se alza a entre 50 y 90 kilómetros de la Zona Desmilitarizada que divide a las dos Coreas en el Paralelo 38. Repartidas por las provincias de Hwanghe del Norte y Kangwon, están armadas con misiles Scud y de corto alcance. Lo suficientemente cerca de Corea del Sur para atacar en caso de guerra, pero lo suficientemente lejos para que no llegue la artillería enemiga, podrían estar equipadas también con misiles «Nodong» de rango medio. Entre ellas destaca la base de Sakkanmol, a 135 kilómetros al nordeste de la capital surcoreana, Seúl. A esta barrera le sigue el Cinturón Operativo, que se extiende por las montañas de Pyongyan del Sur y Hamgyong del Sur a entre 90 y 150 kilómetros de la frontera. Según el estudio, sus bases disponen de misiles de medio alcance que tienen a tiro todo Corea del Sur y Japón. Cinturón estratégico Por último, el Cinturón Estratégico se ubica a más de 150 kilómetros del Paralelo 38 y ocupa las zonas montañosas de Pyongan del Norte, Chagang, Ryanggang y el norte de Hamgyong del Sur. Al parecer, las unidades aquí desplegadas estarían dotadas con proyectiles de alcance medio y misiles intercontinentales, capaces en teoría de llegar a Estados Unidos. Aunque los misiles norcoreanos no se dispararían desde dichas bases en caso de conflicto, sino desde lanzaderas que se suelen mover a otros lugares para minimizar los ataques enemigos, sí pueden hacerlo en caso de emergencia. «El despliegue disperso de estas bases y las tácticas empleadas por las unidades de misiles balísticos se combinan con décadas de camuflaje extensivo, ocultación y prácticas de engaño para maximizar la supervivencia de sus misiles en caso de un ataque preventivo y durante una guerra», reza el informe, firmado por el reputado experto Joseph Bermudez y Victor Cha. Asesor de George Bush durante las conversaciones a seis bandas de Pekín, este último fue desestimado por Trump como embajador en Corea del Sur por oponerse a un hipotético ataque preventivo contra Kim Jong-un en los primeros meses de su presidencia, antes del deshielo iniciado hace casi un año. Promesas incumplidas A pesar de las cumbres históricas celebradas por el joven dictador norcoreano con Trump y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, el diálogo se ha detenido por la falta de avances. Mientras la Casa Blanca exige un inventario completo de sus instalaciones y arsenal nuclear, el régimen comunista de Pyongyang reclama el levantamiento de las sanciones en reciprocidad por los pasos que ya ha dado. Además de volar el silo nuclear de Punggye-ri, donde llevaba a cabo sus pruebas atómicas, Kim Jong-un le prometió a Trump en junio desmantelar su rampa de lanzamiento de misiles de Sohae, también conocida como Dongchang-ri, cerca de la frontera con China. Y, durante su último encuentro con Moon Jae-in, que tuvo lugar en septiembre en Pyongyang, se comprometió a cerrar una base de prueba de motores y lanzadera de misiles. Para que no descarrille el acercamiento, el portavoz de la presidencia surcoreana, Kim Eui-kyeom, quitó hierro este martes a las revelaciones del informe, obtenidas a través de satélites comerciales. Además de recordar que todavía no se había hablado de estas bases con Kim Jong-un, aseguró que «las autoridades de inteligencia de Corea del Sur y EE.UU. tienen información más detallada de satélites militares y están vigilando estrechamente», informa la agencia Yonhap. A su juicio, no se puede hablar de «engaño», pero sí reconoció que la existencia de estas bases de misiles demuestra la necesidad de seguir dialogando con Corea del Norte para acabar con las amenazas militares.
13-11-2018 | Fuente: abc.es
El recuento de votos pone en duda los resultados en Florida, Georgia y Arizona
La posibilidad de sumar cuatro cargos de especial relevancia a la larga lista de pérdidas republicanas en las elecciones parciales de hace una semana ha sembrado el pánico en la Casa Blanca y ha llevado a Donald Trump a denunciar un fraude sustentándose sólo en sospechas infundadas y bulos difundidos en redes sociales. Los estados de Florida, Georgia y Arizona están contando de nuevo los votos de 14 millones de personas porque los resultados fueron demasiado ajustados como para proclamar ganadores seguros la noche electoral. «En las elecciones de Florida debe nombrarse ganadores a Rick Scott y Ron DeSantis porque muchas papeletas nuevas han aparecido de la nada y otras han desaparecido o están falsificadas», dijo este lunes el presidente en Twitter, en referencia a los candidatos republicanos al Senado y al gobierno del Estado. The Florida Election should be called in favor of Rick Scott and Ron DeSantis in that large numbers of new ballots showed up out of nowhere, and many ballots are missing or forged. An honest vote count is no longer possible-ballots massively infected. Must go with Election Night!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) November 12, 2018Ambos se autoproclamaron ganadores, como lo hicieron los también republicanos Brian Kemp como gobernador de Georgia y Martha McSally como senadora por Arizona. Sus márgenes fueron tan estrechos que las autoridades ordenaron un recuento. En Florida están en el aire los resultados al puesto de gobernador y senador. En ambos llevan ventaja los republicanos, en el primer caso por 33.600 votos (un 0,41%) y en el segundo por 12.500 (0,15%). Los colegios electorales tienen hasta el jueves para volver a contar los votos de ocho millones de personas. Los candidatos republicanos y el presidente han denunciado que se está cometiendo fraude, pero el Gobierno de Florida, que controlan los mismos republicanos, asegura que no hay pruebas de ello. El candidato al Senado por Florida, Rick Scott, ha sido hasta ahora gobernador del Estado. El domingo dio varias entrevistas en televisión para denunciar que los demócratas «quieren ganar cometiendo fraude». Su campaña ha denunciado a los presidentes de los colegios electorales en los condados de Broward y Palm Beach, ambos demócratas, por maniobrar para perjudicarle. En ambos faltan por contar votos por correo y de bases militares en el extranjero. Bajo la lupa En redes sociales, partidarios de los republicanos han difundido imágenes de cajas en las que se lee «votos provisionales», acusando a los demócratas de pucherazo. Esas cajas, sin embargo, contienen material para votar, como bolígrafos y sobres. Otro bulo acusa al candidato demócrata al Senado Bill Nelson de haber enviado a un abogado a un juzgado a defender la validez de un voto de alguien que no es ciudadano norteamericano, algo que es falso. «Parece que mi oponente teme perder las elecciones si contamos todos los votos», dijo ayer Nelson. En Georgia, el candidato republicano a gobernador, Brian Kemp, goza de una ventaja de 58.000 votos (1,5%). De momento, cuenta con el 50,27% de las papeletas, frente al 48,79% de la aspirante demócrata, Stacey Abrams. Si esta semana el porcentaje de Kemp baja del 50% -por voto nulo o a un tercer candidato- el Estado deberá volver a votar el 4 de diciembre. En este caso, la demócrata ha denunciado a la junta electoral del Estado por negarse a contar 1.000 votos por errores en datos censales de los votantes como su dirección o número de teléfono. En los casos de Florida y Georgia, los republicanos temen que suceda como en Arizona. Allí, el recuento ha dado un vuelco decisivo. Aunque en la noche electoral la republicana Martha McSally se declaró ganadora, en este momento su oponente demócrata, Kyrsten Sinema, lleva una ventaja de 32.000 votos (1,5%). Sin embargo, en este caso el 75% del estado vota por correo y el proceso de cuento de votos es más susceptible de errores como los que se están descubriendo. En muchos casos, se descubre que las firmas en las papeletas no concuerdan con las del registro. En Florida, el recuento ha reavivado las tensiones de las elecciones presidenciales de 2000, cuando George W. Bush se proclamó ganador por 537 votos, en medio de un recuento que fue paralizado por el Tribunal Supremo. Según Matt Gaetz, diputado en el Estado, «parece que los demócratas aún estén contando votos de Al Gore».
13-11-2018 | Fuente: abc.es
2020
La campaña por las presidenciales del 2020 empezó en EE.UU. justo al cierre de las urnas de las midterm celebradas la semana pasada. No importa que todavía no se hayan terminado de recontar los votos más reñidos. En la primera fila de la política americana nunca sobra el tiempo. Y aunque se anticipan dos años especialmente difíciles en Washington, las ambiciones presidenciales de una decena larga de aspirantes han empezado a aflorar con ganas. A toda esta abultada quiniela de presidenciables, el círculo de confianza de los Clinton acaba de añadir el nombre de Hillary. A través del «Wall Street Journal», el periódico de Rupert Murdoch que en su momento ya optó por respaldar a la ex primera dama frente a Obama, se anuncia la llegada de «Hillary 4.0». Una nueva reencarnación en una saga política con solera de treinta años y que esta vez promete resultar más progresista que nunca. Los demócratas se empeñan en recordar que en el 2016 Hillary obtuvo una ventaja de tres millones de sufragios frente a Donald Trump. Sin embargo, esa cifra es el equivalente a la excusa escolar de que el perro se comió mis tareas. Estados Unidos, en sus más de dos siglos de experiencia democrática, NUNCA ha elegido a sus presidentes por una mayoría del voto popular. La cifra que debería obsesionar al Partido Demócrata son los 80.000 votos en Michigan, Ohio y Pensilvania que hicieron presidente a Trump. Un margen decisivo precisamente en una serie de Estados postindustriales con abundante e insatisfecha clase trabajadora que tradicionalmente votaba a los demócratas aunque hace dos años pensaron que sus mejores posibilidades estaban con el trumpismo. Al especular con Hillary, los demócratas se empeñan en volver a luchar la última guerra y no se dan cuenta del profundo cambio impuesto a la política americana. Ignoran que entre los resultados del pasado martes, no hay muchos indicios esperanzadores para reconquistar la Casa Blanca. Y además utilizan la patética comparación de Hillary con Nixon, que tras superar la derrota frente a Kennedy en 1960 fue capaz de ganar la presidencia en 1968.
13-11-2018 | Fuente: abc.es
Duro revés para Trump por la victoria demócrata en Arizona
Por primera vez desde 1976 un demócrata ha ganado unas elecciones al Senado por Arizona, uno de los estados más conservadores de EE.UU. La victoria de Kyrsten Sinema, proclamada anoche tras un recuento, supone un revés para Donald Trump y para el Partido Republicano, que ven cómo se reduce su mayoría en el Senado, pendientes todavía de un recuento en Florida y de una segunda vuelta en Misisipí. Las autoridades electorales le otorgaron anoche a Sinema una ventaja de 38.000 votos, de un total de dos millones de papeletas. Logró el 49,7%, frente al 48% de su oponente, Martha McSally. Será la primera mujer senadora en la historia de Arizona. La noche electoral, la demócrata perdía por menos de 1.000 votos, pero logró imponerse a su contrincante al contarse ya la mayoría del voto por adelantado. La victoria de Sinema es una mala noticia para los republicanos porque supone una enmienda de los votantes de un estado fronterizo a las políticas migratorias de Trump y su partido. Sustituirá a Jeff Flake, un republicano crítico con Trump que se retiró tras un solo mandato de seis años. Cada estado envía al Capitolio a dos senadores. El segundo por Arizona es Jon Kyl, que fue elegido para sustituir a John McCain tras la muerte de este en agosto. Revés para los republicanos Al ganar en Arizona, los demócratas cuentan con al menos 47 escaños de un total 100 en el Senado. En Florida, tras las elecciones del 6 de noviembre fue declarado triunfador el republicano Rick Scott, pero las autoridades electorales autorizaron un recuento, que deberá culminar antes del jueves. En Misisipí, la candidata republicana se juega la reelección en una segunda vuelta el 27 de noviembre. En las elecciones parciales de la semana pasada los demócratas lograron la mayoría en la Cámara de Representantes. En un principio parecía que los republicanos ampliaban su mayoría en el Senado en el menos dos escaños. Esa ventaja, sin embargo, se ha ido esfumando según han ido avanzando los recuentos pendientes. Es probable que finalmente los conservadores queden como estaban: con una mayoría de 51 escaños frente a 49 demócratas. Tal es el nerviosismo en la Casa Blanca que Trump ha pedido que se abandonen esos recuentos por un supuesto riesgo de fraude, desmentido por todas las autoridades electorales que los supervisan.
11-11-2018 | Fuente: abc.es
Putin tiende la mano a EE.UU. para que no abandone el acuerdo nuclear
Pese a que ya se había decidido que los presidentes de Rusia y Estados Unidos, Vladímir Putin y Donald Trump, no mantendrían una cumbre bilateral en París, ya que así lo pidió expresamente Emmanuel Macron para no eclipsar los actos conmemorativos del centenario de la firma del armisticio de la I Guerra Mundial, el Kremlin tenía esperanzas de que ambos líderes hubieran podido disponer de tiempo para conversar. El momento en el que Putin esperaba hablar con Trump era durante el desayuno de trabajo en el Palacio del Elíseo previo a la ceremonia en el Arco del Triunfo. Según los medios de comunicación rusos, el jefe del Kremlin tenía su asiento junto al de su homólogo estadounidense. Pero no fue así, Putin se vio flanqueado por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. Trump quedó enfrente de él, pero en un entorno que impidió cualquier contacto, según ha reconocido el propio servicio de prensa de la Presidencia rusa. En declaraciones hechas ayer mismo en París al canal de televisión RT-Francia, Putin dijo estar dispuesto a tender una mano a Trump para evitar que EE.UU. abandone el Tratado de Limitación de Armas Nucleares de Alcance Medio (Intermediate Nuclear Forces Treaty, INF), que firmaron en 1987 los presidentes Reagan y Gorbachov. «Estamos dispuestos al diálogo, aunque no somos nosotros quienes abandonamos el Tratado INF, son los estadounidenses los que planean hacerlo», aseguró el presidente ruso. Según el diario ruso «Moskovski Komsomólets», «El Elíseo hizo todo lo posible para evitar que Putin y Trump se reunieran». Ambos mandatarios se dieron un afectuoso apretón de manos al comienzo de los fastos en la Plaza de l?Etoile, pero tampoco allí pudieron mantener conversación alguna. Entre los dos presidentes había tres personas, Macron, su esposa Brigitte, y la canciller alemana, Angela Merkel, en la primera fila de la bancada. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que efectivamente durante la ceremonia no pudieron relacionarse. Breve conversación Quedaba entonces solo la comida, pero también allí se sentaron en lugares diferentes. Pese a ello, Putin dijo al final que sí pudo mantener un breve intercambio de palabras con Trump. Por ahora, no se han difundido imágenes de ese momento. Preguntado por un grupo de periodistas sobre si pudo hablar con el jefe de la Casa Blanca, respondió que «sí» y que la conversación fue «buena». La Presidencia rusa, no obstante, aclaró después que en ese «breve» encuentro no se habló del tratado de desarme INF. Lo que sí hicieron, según Peskov, fue citarse «para mantener una reunión más prolongada» con motivo de la cumbre de final de mes del G-20 en Buenos Aires. Putin y Trump se conocieron por primera vez el año pasado en Hamburgo, en la cumbre del G-20. Pero no celebraron su primera reunión de carácter bilateral hasta el 16 de julio en Helsinki. El pasado 20 de octubre, al final de un acto de campaña en Nevada, Trump dijo que «Rusia ha violado el acuerdo INF. Lo han estado violando durante muchos años y no sé por qué Obama no negoció ni se retiró».
10-11-2018 | Fuente: abc.es
Trump agita el fantasma del fraude electoral en varios estados de EE.UU.
Donald Trump reavivó ayer las especulaciones de que la oposición demócrata utiliza juego sucio para cambiar resultados electorales que le favorecen. Varias elecciones claves celebradas el pasado martes, inclinadas hacia el lado republicano, todavía no se han decidido por la escasa diferencia de voto. Ante la posibilidad de recuentos, cambios de ganadores o segundas vueltas, Trump se ha adelantado con acusaciones de fraude, aunque sin aportar pruebas. «Los votos siempre van para el mismo lado, para los demócratas», dijo ayer desde la Casa Blanca, antes de subirse al helicóptero presidencial para iniciar su viaje hacia París, donde acude para asistir a la conmemoración del Armisticio de la Primera Guerra Mundial. Agitar el fantasma del fraude electoral ha sido una tónica habitual en Trump. No le sirvió ganar las elecciones presidenciales de 2016, en las que, sin ninguna evidencia, dijo que hubo «millones» de votos ilegales. Era una reacción a un dato molesto: Hillary Clinton obtuvo casi tres millones de votos más que él en aquellas elecciones (el presidente no se elige por el voto popular, sino por electores de cada estado que forman el Colegio Electoral). Trump llegó a establecer con pompa y circunstancia una comisión para investigar el fraude electoral, que acabó disuelta sin ofrecer conclusiones. Durante la campaña ya avisó que habría fraude, ante la certeza de que varias elecciones, como ha ocurrido, estarían muy empatadas y podrían dar lugar a batallas legales. Un escaño de senador por Florida, otro en Arizona y el de gobernador de Georgia están en el centro de la polémica. Florida es un escenario habitual en estas batallas poselectorales. Es un estado bisagra, donde las fuerzas demócratas y republicanas están muy igualadas, como se ha vuelto a demostrar este año. La batalla por el gobernador cayó por escaso margen de lado republicano: Andrew Gillum, una de las sensaciones demócratas y que prometía ser el primer gobernador negro del estado, concedió la victoria ante el republicano Ron DeSantis. No ha ocurrido lo mismo con el escaño para la cámara alta, disputado entre el republicano Rick Scott, hasta ahora gobernador de Florida, y Bill Nelson, actual senador. Dos condados de fuerte implantación demócrata y mucha población todavía están contando votos y reduciendo el margen para Scott, que apuntaba como ganador el martes por la noche. El asunto ha enfurecido a los republicanos, empezando por Trump. «Rick Scott ganaba por más de 50.000 votos el día de las elecciones, y ahora han ?encontrado? muchos votos y solo está arriba por 15.000», acusó en Twitter. «¿Cómo es que nunca encuentran votos republicanos?», se preguntó. Segundo recuento por ley El asunto es una batalla política que ya se ha convertido en legal. La norma exige que si hay una diferencia entre candidatos de menos del 0,5% de los votos totales, hay que hacer un recuento oficial en todo el estado y Scott ha presentado dos demandas contra las autoridades electorales. En el centro de la polémica está el condado de Broward, que ha vivido guerras electorales de todos los colores. La más importante, la batalla legal en las presidenciales de 2000, en las que el Tribunal Supremo acabó brindando la victoria a George W. Bush frente a Al Gore. Pero también ha habido luchas cainitas entre demócratas: el candidato de Bernie Sanders en las primarias de 2016 acusó a las autoridades electorales de fraude. En Georgia, la demócrata Stacey Abrams, que buscaba convertirse en la primera gobernadora negra del país, no acepta todavía la declaración de victoria de su contrincante, Brian Kemp. La campaña del republicano acusa a Abrams de querer «robar» la elección, y la demócrata se defiende en la escasez del margen y en que quedan muchos votos por correos que contar. De momento, Kemp ha obtenido el 50,3% de los sufragios, pero si el resultado cae por debajo del 50%, la ley de Georgia impone una segunda vuelta. Durante la campaña, Abrams acusó a Kemp, que controlaba el sistema electoral desde su cargo de secretario de Estado de Geogia, de suprimir el voto de la minoría negra. En Arizona, el conteo de votos de última hora ha llegado a dar la vuelta a la tortilla. El martes por la noche, todo apuntaba a que la ganadora del escaño para el Senado sería Martha McSally. El jueves por la noche, sin embargo, Cinema se ponía por delante y ayer por la mañana guardaba una ventaja de 9.000 votos. Ante esta situación, los republicanos han acusado a la autoridad electoral del condado de Maricopa, Adrian Fontes, de «destrucción de pruebas» e «irregularidades en las votaciones». Trump buscó ayer enturbiar todavía más los recuentos y las acusaciones de fraude. «¡Culpemos a los rusos y exijamos una disculpa inmediata del presidente Putin!», dijo con sorna.
10-11-2018 | Fuente: elpais.com
La Casa Blanca difunde un vídeo alterado de la discusión del periodista de la CNN con Trump
Las imágenes exageran cómo el reportero interactúa con una empleada que trata de quitarle el micrófono, contradiciendo así el motivo para retirarle su credencial de prensa
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