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Noticias de buceo

06-07-2018 | Fuente: abc.es
La FIFA invita a la final del mundial a los niños atrapados en Tailandia
A través de una carta el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha invitado a los doce niños del equipo de fútbol y a su entrenador a la final del mundial que se celebrará en Moscú el 15 de julio «si se dan las circustancias óptimas para su rescate». En el comunicado, Infantino ha mostrado su solidaridad y ha afirmado que «sus pensamientos y oraciones están con los jóvenes y sus familias» y les aconseja que permanezacan «tranquilos y con esperanza». Los trece jóvenes llevan desde el 23 de junio en la cueva, y la operación de rescate está siendo muy complicada por la dificultad de entrar y salir de la gruta buceando, teneiendo en cuenta que hay niños que no saben nadar, pero ya están recibiendo clases de buceo. Aunque la opción del buceo es muy difícil, y por eso se está drenando agua de la cueva. El monzón, un periodo de lluvias que atraviesa Tailandia, dificulta aún más el rescate.
06-07-2018 | Fuente: abc.es
Al menos 33 muertos y 49 desaparecidos en dos naufragios en Tailandia
Al menos 33 personas han muerto, 49 siguen este viernes desaparecidas y se ha rescatado a 89 en dos naufragios que sucedieron el jueves de manera separada y que han estremecido uno de los principales destinos turísticos de Tailandia, Phuket. La casi totalidad de las víctimas son turistas, principalmente chinos, aunque las autoridades aún deben ofrecer una lista de nombres y nacionalidades. Además hay once heridos, dos de ellos de gravedad, según el gobernador de la provincia de Phuket (sur), Norapat Plodthong. A medida que pasa el tiempo se afianza el temor de que los desaparecidos acaben inscritos en la lista de fallecidos. La jornada comenzó con solo un muerto, un ciudadano chino cuyo cadáver se recuperó anoche, pero pasado el mediodía el tailandés Thitichai Siemlek, secretario del gobernador de Phuket, confirmó a Efe que habían sacado del mar 16 cuerpos más. Avanzada la tarde, la cifra de víctimas mortales había subido hasta los 33. El mal tiempo, responsable principal de ambos naufragios, prosigue y dificulta las tareas de salvamento en las que participan helicópteros, barcos y buzos expertos de la Armada y la Policía tailandesa. Fuerte oleaje Una tormenta azotó la región de Phuket el jueves por la noche y provocó cortes de luz y la cancelación de vuelos comerciales. Los trabajos de búsqueda se llevan a cabo en el Phoenix PD Diving, una embarcación dedicada al buceo y el esnórquel que llevaba a bordo 105 personas, 93 turistas chinos y 12 tailandeses miembros de la tripulación, cuando se hundió en las cercanías de la isla de Hae (coral), situada a unos 10 kilómetros al sur de Phuket. Los 49 desaparecidos pertenecen a este naufragio y se cree que puedan estar atrapados en el interior del barco que descansa a 40 metros de profundidad en el mar. El otro naufragio corresponde al yate Sereneta, que transportaba 35 turistas, un guía, un fotógrafo y una tripulación formada por cinco tailandeses cuando zozobró en aguas de otra isla de la zona. El mismo jueves se rescató a 40 personas de este yate y hoy se encontró a las dos personas que permanecían desaparecidas, un ciudadano chino y un tailandés. Ambos naufragios tuvieron lugar en medio de fuertes oleajes y viento que habían anunciado los servicios meteorológicos en sus previsiones.
06-07-2018 | Fuente: abc.es
Al menos 38 muertos y 18 desaparecidos en dos naufragios en Tailandia
Al menos 38 personas han muerto, 18 siguen este sábado desaparecidas y se ha rescatado a 89 en dos naufragios que sucedieron el jueves de manera separada y que han estremecido uno de los principales destinos turísticos de Tailandia, Phuket. La casi totalidad de las víctimas son turistas, principalmente chinos, aunque las autoridades aún deben ofrecer una lista de nombres y nacionalidades. Además hay once heridos, dos de ellos de gravedad, según el gobernador de la provincia de Phuket (sur), Norapat Plodthong. A medida que pasa el tiempo se afianza el temor de que los desaparecidos acaben inscritos en la lista de fallecidos. La jornada comenzó con solo un muerto, un ciudadano chino cuyo cadáver se recuperó anoche, pero pasado el mediodía el tailandés Thitichai Siemlek, secretario del gobernador de Phuket, confirmó a Efe que habían sacado del mar 16 cuerpos más. Avanzada la tarde, la cifra de víctimas mortales había subido hasta los 33. El mal tiempo, responsable principal de ambos naufragios, prosigue y dificulta las tareas de salvamento en las que participan helicópteros, barcos y buzos expertos de la Armada y la Policía tailandesa. Fuerte oleaje Una tormenta azotó la región de Phuket el jueves por la noche y provocó cortes de luz y la cancelación de vuelos comerciales. Los trabajos de búsqueda se llevan a cabo en el Phoenix PD Diving, una embarcación dedicada al buceo y el esnórquel que llevaba a bordo 105 personas, 93 turistas chinos y 12 tailandeses miembros de la tripulación, cuando se hundió en las cercanías de la isla de Hae (coral), situada a unos 10 kilómetros al sur de Phuket. Los 49 desaparecidos pertenecen a este naufragio y se cree que puedan estar atrapados en el interior del barco que descansa a 40 metros de profundidad en el mar. El otro naufragio corresponde al yate Sereneta, que transportaba 35 turistas, un guía, un fotógrafo y una tripulación formada por cinco tailandeses cuando zozobró en aguas de otra isla de la zona. El mismo jueves se rescató a 40 personas de este yate y hoy se encontró a las dos personas que permanecían desaparecidas, un ciudadano chino y un tailandés. Ambos naufragios tuvieron lugar en medio de fuertes oleajes y viento que habían anunciado los servicios meteorológicos en sus previsiones.
06-07-2018 | Fuente: abc.es
Claves para conocer la situación de los niños atrapados en una cueva de Tailandia
Doce niños de un equipo de fútbol y su entrenador continúan en las profundidas de una cueva de Tailandia, donde se internaron hace diez días durante una excursión y donde quedaron atrapados cuando las fuertes lluvias, que anegaron varias galerías, les hicieron adentrarse demasiado ?unos cuatro kilímetros? en su interior. Las claves para comprender este suceso, que ha causado conmoción internacional, son las siguientes: ?La cueva en la que los niños están atrapados es de estalactitas y estalagmitas. Este tipo de cuevas se crean por un fenómeno que se denomina precipitación química, y que se produce cuando el agua entra en contacto con la piedra caliza. ?Los niños, que quedaron atrapados cuando empezó a llover, decidieron refugiarse en el interior de la cueva en lugar de salir fuera. José Antonio Berrocal , presidente de la Federación Andaluza de Espeleología, explicó que, en esos casos, la mejor solución, si hay tiempo, es regresar al exterior cuanto antes. ?El camino que los niños recorrieron para refugiarse ahora se ha convertido en una carrera de obstáculos. En la cueva, donde las galerías se han inundado, se han creado sifones. Los sifones tienen forma de «U» y, sin lluvia, solo son una parte del camino con una bajada y una subida con pendientes muy inclinadas. Con agua, se convierten en una pesadilla para los buzos, que deben atravesarlos luchando contra el barro. ?Si los sifones son una pesadilla para los buzos expertos, ¿cómo es posible que los chicos salgan de la cueva buceando? Aunque se sabe que los jóvenes han empezado a recibir lecciones, esa posibilidad es una locura, como prueba que un buzo curtido, un hombre de 38 años, haya muerto este viernes durante las labores de rescate. El viaje para llegar hasta el grupo es de once horas, seis de ida y cinco de vuelta, como informó «CNN». El tiempo evidencia la dureza de la travesía. La opción del buceo, por tanto, es muy difícil, y por eso se está drenando agua de la cueva. El monzón, un periodo de lluvias que atraviesa Tailandia, dificulta aún más el rescate. Aunque estos últimos días han tenido un respiro, las lluvias vuelven a amenazar este fin de semana a esa zona. Los grupos de rescate que se encuentran en la zona intantarán que por ningún medio entré más agua en la cueva.
05-07-2018 | Fuente: elpais.com
Lecciones de natación y buceo para sacar a los niños atrapados en Tailandia
Los socorristas tratan de reducir el nivel del agua en la cueva antes de las lluvias previstas para el viernes
05-07-2018 | Fuente: abc.es
Luz al final de la caverna
La angustia de los «Jabalíes», como se llama el equipo de fútbol de los doce niños atrapados en una cueva de Tailandia, ha sobrecogido al planeta entero por su corta edad, ya que tienen entre 11 y 16 años. Convertido en un espectáculo mediático, su rescate es una operación de alto riesgo porque los menores, que apenas saben nadar, tendrán que atravesar buceando varios tramos de la inundada caverna. Afortunadamente, hay casos anteriores de atrapados en cuevas que acabaron viendo la luz al final de las tinieblas, según recopila «The New York Times». Estados Unidos, 1983 Tras una tormenta que hizo subir el nivel de su riachuelo interior, ocho espeleólogos aficionados no pudieron salir de una cueva de Kentucky, en Estados Unidos. Allí se pasaron dos días hasta que los equipos de rescate los encontraron, en gran parte gracias a una nota de socorro que habían dejado en una caja mientras buscaban refugio en una zona seca. Estados Unidos, 1991 A Emily Davis Mobley, una experta espeleóloga, le cayó encima una roca que le rompió una pierna cuando se hallaban dentro de la cueva de Lechugilla, en Nuevo México, en 1991. Para sacarla de allí, según informaba «Los Angeles Times» en su día, hicieron falta más de 200 personas, que después de 91 horas consiguieron elevarla a través de un acantilado subterráneo. Cuando salió, lo celebró con las 31 pizzas que los restaurantes de la zona habían donado para darle la bienvenida a la superficie. Venezuela, 1992 Gustavo Badillo, profesor de buceo de 31 años, buscaba un lago subterráneo en Venezuela cuando quedó atrapado en una bolsa de oxígeno dentro de una cueva. Su compañero de inmersión logró salir y pudo pedir ayuda, pero Badillo pensó incluso en suicidarse en las 36 horas que pasaron hasta que finalmente fue rescatado. Para sobrevivir, le rezó pidiendo un milagro a la Virgen del Carmen. México, 2004 Seis británicos, de los que cinco eran soldados, no pudieron salir de una cueva de México tras una inundación en 2004. Tras ser rescatados, saltaron las sospechas de que estaban buscando algún tipo de mineral para ser usado en armas nucleares, pese a que su propio Gobierno lo negó y aseguró que se encontraban allí de vacaciones. Alemania, 2014 Hizo falta un equipo de 728 personas para salvar en 2014 a Johann Westhauser, un físico de 52 años que se había golpeado con una roca en la cabeza en la cueva más profunda de Alemania, que tiene 20 kilómetros de largo y se llama Riesending. Tras una operación de once días, fue rescatado elevándolo en una camilla.
04-07-2018 | Fuente: abc.es
Los niños atrapados en una cueva de Tailandia ya aprenden a bucear
Sin tiempo que perder por la amenaza de más lluvias torrenciales del monzón, los doce niños atrapados en una cueva de Tailandia junto a su entrenador de fútbol ya están aprendiendo a bucear para salir de allí lo antes posible. Aunque al principio se había especulado con la posibilidad de que se quedaran dentro de la gruta cuatro meses, hasta que ceda el agua que la inunda, la previsión meteorológica recomienda evacuarlos rápidamente. Como se esperan más precipitaciones para esta semana, ya que la época de lluvias no ha hecho más que empezar, el nivel del agua volverá a subir pese al drenaje de los últimos días y podría poner en peligro al grupo, que se ha refugiado sobre una roca en una caverna parcialmente anegada y podría quedarse sin oxígeno. Conscientes de que el tiempo corre en su contra, los equipos de rescate han empezado a enseñarles a los chicos a bucear, ya que tendrán que sumergirse en varios tramos para recorrer los cuatro kilómetros que les separan hasta la boca de la cueva de Tham Luang, enclavada al norte de Tailandia en la provincia de Chiang Rai. Como los menores se encuentran sobre una isleta rodeada de agua, tienen que sumergirse dos veces, primero 400 metros y luego 150 metros, para atravesar una cavidad apodada «La Playa de Pattaya». Desde ahí, deben caminar y escalar otros 400 metros por otra zona que está seca hasta llegar a un pasadizo de 15 de metros de ancho donde también habrán de bucear, ya que el agua llega a una altura de cinco metros. Desde ahí, les quedan otros tres kilómetros a nado hasta la entrada de la cueva. Operación muy arriesgada Como ya han advertido los expertos, se trata de una operación sumamente arriesgada porque tendrán que atravesar grutas muy estrechas y con fuertes corrientes de agua donde apenas podrán ver nada, ya que están llenas de fango. El recorrido es tan difícil que los buzos profesionales que han llegado hasta los niños han tardado tres horas, que serán más cuando tengan que ayudar a los menores a seguir el trayecto marcado con una cuerda bajo el agua. Con entre 11 y 16 años, será complicado que los chicos no entren en pánico durante tan claustrofóbico camino. «La corriente es muy fuerte y el espacio estrecho. Evacuar a los chavales requiere mucho personal. Ahora les estamos enseñando a nadar y bucear», explicó a los periodistas el viceprimer ministro de Tailandia, Prawit Wongsuwan, según informa el periódico «Bangkok Post». El objetivo es sacar a los 13 atrapados rápidamente en cuanto baje el nivel del agua dentro de la cueva, de la que se han drenado más de 120 millones de litros. Para que las lluvias previstas para estos días no hagan que ese trabajo haya sido en balde, un equipo de médicos, psicólogos y buzos de la Armada tailandesa, apodados los «Navy Seals», acompaña ya al grupo con el fin de darles ánimos y acelerar su salida. Después de pasarse una semana perdidos y casi sin comida, lo primero es alimentarlos y medicarlos para que recuperen las fuerzas. En un nuevo vídeo difundido hoy en Facebook por los equipos de rescate, tanto los niños como su entrenador, de 25 años, aparecen en buen estado, pero bastante delgados porque se han pasado una semana sin comer. Desde que se perdieron el pasado 23 de junio hasta que fueron encontrados el lunes, solo tenían unas chucherías que habían comprado antes de entrar en la cueva. A pesar de la angustia que deben de haber pasado, todos ellos aparecen sonrientes en las imágenes, diciendo sus nombres y saludando al estilo tailandés juntando las palmas de las manos. Protegiéndose del frío con mantas de papel de aluminio, algunos de los menores han sido tratados por los médicos de cortes menores. Hasta que no estén en óptimas condiciones y sepan bucear, no serán sacados, ya que el Gobierno tailandés no quiere correr más riesgos de los estrictamente necesarios en su rescate. «Los trece no tienen que salir juntos al mismo tiempo. Quien esté preparado primero, vendrá antes», anunció el gobernador provincial, Narongsak Osatanakorn. Tal y como publica el «Bangkok Post», dejó claro que «solo podrán salir si las condiciones son las oportunas y la persona está preparada al 100 por ciento». «Los trece no tienen que salir juntos al mismo tiempo. Quien esté preparado primero, vendrá antes» El mundo en vilo Según informa la agencia France Presse, a la entrada de la cueva les esperan más de un millar de efectivos de salvamento, algunos venidos de Estados Unidos, Reino Unido, Japón, China y Australia. Con máscaras completas especiales para niños, mejores que las gafas de buceo tradicionales, los equipos de rescate preparaban ayer el material que necesita el grupo. Debido a la corta edad de los niños, su drama tiene en vilo al mundo entero y con el corazón en un puño a sus padres. Para que puedan hablar con sus hijos, el Ejército está intentando instalar una línea telefónica de fibra óptica. Y en la casa de uno de ellos, apodado «Night», le esperan los regalos de cumpleaños, ya que cumplía 16 justo el día que se perdió en las tinieblas de esta cueva inundada.
04-07-2018 | Fuente: elpais.com
Lecciones de natación y buceo para sacar a los niños atrapados en Tailandia
Los socorristas tratan de reducir el nivel del agua antes de las lluvias previstas para el viernes
04-07-2018 | Fuente: abc.es
La pesadilla está lejos de acabar para los doce niños atrapados en una cueva de Tailandia junto a su entrenador de fútbol, quien los había llevado de excursión y se perdió con ellos el pasado 23 de junio. Tras nueve días desaparecidos, los trece fueron hallados con vida el lunes. Pero no podrán salir de la cueva en varios meses porque las lluvias torrenciales del monzón la han inundado. Para su desgracia, la otra opción que les queda es mucho más terrorífica: bucear a través de oscuras y sinuosas grutas enfangadas por donde ya les cuesta orientarse a los equipos de rescate que los han encontrado. Debido al alto riesgo que entraña dicha evacuación, lo más sensato es suministrar con buzos comida y medicinas a los niños, que están bien y aguantan sobre una roca a un kilómetro de profundidad y a dos y medio de la entrada a la cueva. Para drenar el agua que les rodea, los equipos de emergencia están bombeando miles de litros cada hora. Los monzones, gran peligro El problema es que se esperan fuertes lluvias para esta semana, lo que podría precipitar el rescate antes de que el agua vuelva a inundar la caverna y ponga en peligro a los menores. «Como la predicción meteorológica es que llueva, la evacuación debe acelerarse. Se usarán equipos de buceo. Si el nivel del agua sube, la tarea será más difícil todavía. Debemos sacar a los chicos antes», explicó el ministro del Interior, Anupong Paojinda, según informa el periódico «Bangkok Post». Sin eludir el riesgo que correrán los niños, que apenas saben nadar, advirtió de que «bucear no es fácil. Aquellos que nunca lo han hecho lo encontrarán difícil, ya que hay pasajes estrechos en la cueva. Deben ser capaces de usar un equipo de buceo. Si lo pierden, puede ser mortalmente peligroso». Dejando caer que esta posibilidad es inminente, el Ejército tailandés ha pedido máscaras submarinas completas para niños, ya que las utilizadas por sus hombres rana son grandes para ellos. Pero expertos como Anmar Mirza, coordinador de la Comisión de Rescates en Cuevas de EE.UU., alertan del grave riesgo que corren no solo los menores, sino también los rescatadores que los guíen bajo el agua a través de unas claustrofóbicas grutas con visibilidad prácticamente nula. «Bucear en una cueva requiere habilidades muy técnicas y es extremadamente peligroso, especialmente para quien no está entrenado. Lo mejor es que se queden en la caverna con suministros hasta que se les pueda sacar de otra forma», aconsejó, según informa la agencia France Presse. Para ello, el millar de personas desplegadas en torno a la cueva están buscando alguna otra entrada que les permita acceder a los niños sin tener que bucear. Los chavales, que tienen entre 11 y 16 años, ya han sido alimentados y medicados para recuperar fuerzas porque estaban hambrientos. Así lo reconocen en el vídeo grabado por los buzos británicos que los hallaron. Su entrenador de fútbol, de 25 años, podría ser acusado por meterlos en la cueva, ya que había señales de peligro de inundaciones debido a las lluvias del monzón, que dura de junio hasta octubre. Desoyendo las advertencias, entraron en la gigantesca cueva de Tham Luang, popular entre los turistas que visitan la provincia de Chiang Rai, al norte de Tailandia. Tras hallarlos con vida, los padres de los niños esperan otro milagro: sacarlos de las tinieblas de esa maldita cueva inundada. Aprender a bucear es la solución más factible Un grupo de diez soldados liderados por un médico militar acompaña a los doce niños y su monitor atrapados en una cueva parcialmente inundada en el norte de Tailandia, informaron hoy fuentes oficiales. Ruetaiwan Patisen, la portavoz de los equipos de rescate, señaló a Efe que los niños se encuentran bien, a pesar de haber estado diez días sin comer, y que los soldados permanecerán con ellos hasta que sean rescatados de la gruta, situada en la provincia de Chiang Rai. En cuanto recuperen las fuerzas, los niños empezarán a aprender a bucear con bombonas de oxígeno para salir de la cueva en la que se internaron el 23 de junio. «No hay prisa», subrayó Ruetaiwan, al asegurar que los niños y su monitor saldrán cuando estén listos y sea seguro para ellos bucear a lo largo de estrechas grutas inundadas hasta la salida, situada a unos tres kilómetros. De momento, los escolares, de entre 11 y 16 años y su entrenador de fútbol, de 26, están siendo alimentados con suplementos energéticos y vitaminas y las autoridades creen que las tareas de salvamento pueden durar desde una semana a algunos meses. Según Ruetaiwan, los equipos tardan entre 3 y 4 horas en recorrer los tres kilómetros entre la entrada y el lugar donde se encuentra el grupo a través de pasajes inundados y pasadizos que están por encima del agua. Algunos empezaban a perder las esperanzas cuando el pasado lunes por la noche una avanzadilla de dos expertos buzos británicos llegó a la gruta de los niños y su entrenador, quienes preguntaron por el día de la semana y pidieron comida.
03-07-2018 | Fuente: abc.es
Los pasos del rescate de los niños atrapados en una cueva de Tailandia
Volver a comer poco a poco o enfrentarse a un curso acelerado de buceo a pesar del pánico que han podido desarrollar frente al agua. La evacuación de doce niños y de su joven entranador, atrapados desde hace diez días en una cueva de Tailandia, está amenazada por varias dificultades. Aquí, los pasos que los rescatadores van a seguir para que la operación se salde con éxito: 1. El primer paso es lograr que vuelvan a tener fuerzas, ya que los niños no han comido desde hace días. Pero la ingesta de alimentos debe ser progresiva; de lo contrario, pueden sufrir náuseas. 2. A continuación, deberán ser entrenados para recorrer más de cuatro kilómetros de túneles estrechos, con algunas zonas inundadas de agua que tendrán que atravesar equipados con botellas de oxígeno. «Sumergirse en las cuevas requiere tener una técnica, es peligroso, sobre todo para los buceadores novatos. Así que es mejor darles ayuda en la cueva hasta que puedan salir de otro modo», ha explicado Anmar Mirza, coordonador de la Comisión Nacional Americana de Salvamento subterráneo, a AFP. 3. Además de su condición física, su estado psicológico es clave para la evacuación: sumergirse en agua fangosa no es sencillo. Sobre todo porque como sucede con frecuencia al sureste de Asia, en especial en las zonas rurales, un gran número de tailandeses no saben nadar. 4. Se espera, con todo, que el rescate acabe con éxito. En las imágenes grabadas por los miembros de salvamento el lunes por la tarde, los niños, muy delgados, no parecen ceder al pánico. «Están mentalmente estables, lo que es bueno (..) El entrenador ha tenido la agudeza de hacer que se quedaran los unos junto a los otros», lo que les ha suscitado una sensación de seguridad, explica a AFP el experto buceador Ben Reymenants. Además, la práctica de la meditación, que es habitual en este país budista, ha podido ayudar a los niños a no perder los nervios durante los días de espera.