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Noticias de bancos

18-09-2018 | Fuente: elpais.com
La banca diez años después
La reacción regulatoria fue descomunal. Los bancos ahora necesitan un ejército para lidiar con el cumplimiento normativo
18-09-2018 | Fuente: elpais.com
Egipto arresta a los hijos de Mubarak por manipulación bursátil
Alaa y Gamal Mubarak está acusados de haber adquirido la mayoría de acciones de varios bancos de manera fraudulenta
17-09-2018 | Fuente: elpais.com
Egipto arresta a los hijos de Mubarak por manipulación bursátil
Alaa y Gamal Mubarak está acusados de haber adquirido la mayoría de acciones de varios bancos de manera fraudulenta
17-09-2018 | Fuente: elpais.com
Blackstone se hace con el control de la inmobiliara Testa tras comprar acciones a Santander, BBVA y Merlin
La socimi vende toda su participación, mientras los bancos seguirán como acconistas
13-09-2018 | Fuente: abc.es
La economía venezolana cae un 50% desde que Maduro es presidente
La Asamblea Nacional de Venezuela (AN, Parlamento), de mayoría opositora, aseguró este miércoles que la economía del país ha caído a la mitad desde que Nicolás Maduro asumiera el poder en 2013, en una jornada en la que el presidente chavista emprendió un viaje a China en busca de acuerdos que oxigenen al país. El legislador opositor Ángel Alvarado apuntó que la economía venezolana se contrajo el 50,61 % desde 2013, una notable caída que «se refleja en la calidad de vida de todos los venezolanos», señaló. Solo en los primeros seis meses de 2018 la capacidad del país sudamericano para generar riqueza cayó un 25 % con relación al pasado año, añadió Alvarado durante una sesión de la Comisión Delegada de la AN, que se reúne durante el receso parlamentario. Con todo, estas cifras no pueden contrastarse con las oficiales, puesto que el Banco Central de Venezuela (BCV) no las publica, lo que ha llevado a los opositores a cuestionar la independencia de la institución. El Parlamento adelanta un «índice de actividad económica», que de acuerdo con los diputados de la comisión de economía y finanzas, recoge datos similares a los necesarios para calcular el producto interno bruto (PIB), cuya publicación compete de forma exclusiva al BCV. Según Alvarado, el PIB venezolano no se divulga «de manera deliberada por el BCV para ocultar el fracaso económico del modelo socialista» que impulsa el chavismo, en el poder desde 1999. Alvarado señala a la cada vez menor producción petrolera del país, así como a las medidas que atentan contra libre empresa, como las causas de la caída de la economía venezolana. Según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) el bombeo de crudo de la estatal PDVSA cayó de nuevo en agosto un 2,8 %, con una producción promedio de 1,23 millones de barriles diarios. Este nivel de producción es 42,6 % inferior al promedio de todo 2016, que rondó los 2,15 millones de barriles por día. «El país con las mayores reservas petroleras del mundo produce menos petróleo que otros como Brasil, o una cifra similar a la de Colombia. Es desde todo punto de vista injustificable, inaceptable, que la producción petrolera venezolana, según fuentes secundarias, sea de apenas 1,2 de millones de barriles», indicó Alvarado. Según el legislador, estas cifras dejan al país con poco flujo de caja, puesto que la mitad de la producción está comprometida «en endeudamiento». Pese a su enorme riqueza petrolera, Venezuela padece una severa crisis económica que se expresa en hiperinflación y escasez, lo que motivó al Gobierno de Maduro a lanzar un paquete de medidas que incluyen devaluación, incremento del salario mínimo legal y control de precios de alimentos básicos. Además, Maduro decretó la flexibilización del control de cambios, ordenó una reforma fiscal y puso en marcha una reconversión monetaria que suprimió 5 ceros al bolívar, que ahora se apellida «soberano», aunque Efe ha podido constatar que los bancos y cajeros electrónicos racionan los billetes. Para Alvarado, este «modelo político de controles y expropiaciones» ha convertido a Venezuela en «el país más pobre de América Latina», pese a tener «el potencial para ser el más rico» de la región y el mundo. «Esa es la razón por la cual el pueblo venezolano está huyendo por los andes sudamericanos, huyendo de esta crisis, huyendo del hambre, huyendo de la miseria», lamentó Alvarado. Según datos facilitados por Naciones Unidas, un total de 2,3 millones de venezolanos han huido del país desde 2014, dirigiéndose principalmente a Colombia, Ecuador, Perú y Brasil. Pese a las cifras, el Ejecutivo niega que exista un éxodo masivo de sus ciudadanos al asegurar que el flujo migratorio del país es «normal». Maduro, por su parte, viajó hoy en visita de Estado a China con la intención de avanzar en nuevos acuerdos en los campos económico, comercial, energético y financiero, entre otros. «Voy y vengo, voy con grandes expectativas y nos vemos dentro de unos días con grandes logros», auguró Maduro en cadena obligatoria de radio y televisión antes de partir. Economistas venezolanos esperan que Maduro regrese de China con dinero fresco y refinanciación de la deuda que el país sudamericano mantiene con el asiático.
12-09-2018 | Fuente: elpais.com
Erdogan se nombra a sí mismo presidente del fondo soberano turco
El Fondo de Riqueza de Turquía aglutina la participación estatal en numerosas empresas y bancos
09-09-2018 | Fuente: elpais.com
El acierto de los bancos centrales
El tratamiento de la crisis de 2008 fue un éxito porque no se cometieron los mismos errores que en la Gran Depresión iniciada en 1929
08-09-2018 | Fuente: elpais.com
El acierto de los bancos centrales
El tratamiento de la crisis de 2008 fue un éxito porque no se cometieron los mismos errores que en la Gran Depresión iniciada en 1929
03-09-2018 | Fuente: abc.es
Las luchas entre milicias sumen a Trípoli en la peor ola de violencia desde 2014
«En algunos barrios de Trípoli el bombardeo es indiscriminado y en otros hay cierta sensación de normalidad, con la gente incluso en las cafeterías, pero esto no es una batalla más entre los distintos grupos armados de las que ya habíamos visto desde 2014, esto es más fuerte», asegura Emad Badi, analista político y escritor. Responde desde la capital libia a través de las redes sociales cuando los cortes de electricidad se lo permiten. No puede usar el teléfono porque la línea no es estable. Badi tiene 26 años y desde hace siete solo conoce la guerra, como el resto de libios que han visto cómo los sueños que tenían en 2011 tras el derrocamiento y asesinato de Moamar Gadafi se han convertido en pesadilla. Libia acelera el descenso al caos en el que vive desde la llamada «primavera árabe», que puso fin a 42 años de dictadura, y Trípoli se ha convertido en la última semana en el espejo al mundo de ese desgobierno absoluto. Al menos cincuenta personas han muerto a causa de los choques entre diferentes grupos armados y el Gobierno libio de Acuerdo Nacional (GNA), sostenido por Naciones Unidas, ha decretado el estado de emergencia. La guerra se ha instalado en las calles de la capital y las autoridades son incapaces de controlar la situación porque la auténtica autoridad en las calles de este país la imponen los distintos grupos armados como la «Séptima Brigada», la milicia Al Kani, las Brigadas Revolucionarias de Trípoli, la Fuerza Especial de Disuasión (RADA), la Brigada Abu Selim o la Brigada Nawassi, inmersas en una especie de pulso por erigirse en la más fuerte para convertirse en el brazo armado del Gobierno que cuenta con el respaldo internacional. Los choques estallaron el fin de semana pasado en una zona próxima al antiguo aeropuerto internacional de la capital y se han ido extendiendo por otros barrios. «No ha sido una sorpresa para nosotros y por eso tratamos de vivir con la mayor normalidad. Estos grupos combaten por el control de la capital desde 2014 y estos últimos choques no cesarán hasta que los que han perdido terreno vuelvan a recuperar algo de poder», piensa Nadia Ramadán, activista de la capital de 28 años que también atiende a este medio a través de las redes cuando la electricidad se lo permite y que como Badi pertenece a esa generación de libios que creció con Gadafi y fue protagonista de la guerra que acabó con el antiguo régimen. Esta «no sorpresa» explica que no se haya producido un éxodo masivo de civiles, «lo que tenemos son desplazados que huyen de las zonas más calientes a otras partes de la ciudad», explica Badi. Muchos de ellos buscan refugio en escuelas y mezquitas, pero el lanzamiento de cohetes y morteros es indiscriminado y «no hay lugar seguro», lamenta. Proceso negociador En medio de la violencia, la Misión de Naciones Unidas para Libia (UNSMIL) convocó a los diferentes grupos armados a una reunión para tratar de frenar los combates a petición del GNA. El organismo internacional emitió un comunicado en el que anunció que un «encuentro urgente» entre las milicias «que tendrá lugar el mediodía del martes en un lugar que será anunciado más tarde», sin detallar qué grupos y milicias han sido convocadas. El Consejo de ancianos de Trípoli también se sumó al intento de negociar un alto el fuego, pero tampoco ha tenido éxito. Expertos consultados aseguran que en la capital el tejido social no es tan cohesionado como el de otras ciudades y por ello, de momento, ni los jeques, ni este consejo son capaces de frenar la destrucción. Libia tiene en la actualidad dos gobiernos. El GNA, respaldado por la ONU y con el reconocimiento internacional, aunque con escaso poder sobre el terreno, como se ha visto una vez más esta semana, y un segundo en Tobruk, al este del país, salido de las elecciones de 2014. Este segundo Ejecutivo está bajo la tutela de Jalifa Haftar, ex coronel del régimen de Gadafi que en la década los ochenta fue reclutado por la CIA y devino en su principal opositor en exilio. Haftar está respaldado por países como Egipto, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos y es el auténtico hombre fuerte que ha logrado controlar las principales infraestructuras petroleras y formar la mayor fuerza militar del país. Lucha por el poder Mientras algunos expertos ven la mano de Haftar detrás de este repunte en la violencia en la capital, Ramadán no lo percibe de esta manera porque «ya había tensión entre los grupos desde hace tiempo. No pelean por un gobierno u otro, lo hacen solo para tener más y más poder, crecer para intentar que les reconozcan como una especie de armada legítima y así tener acceso a recursos ilimitados». Ramadán apunta a que en estos momentos «no hay forma de saber qué grupo es el más poderoso, son todos fuertes y por eso la lucha se alarga. Siempre alegan que ellos combaten por los libios que hacemos largas colas ante los bancos por culpa de una economía destrozada, pero en cierta forma son ellos realmente los que mandan en el país y hemos comprobado en los últimos años que no hacen nada por la sociedad». Badi teme que ante la falta de poder exhibida, el GNA «decida actuar de forma reaccionaria y opte por legitimar a alguno de estos grupos armados» y advierte de que «esto permitiría a las milicias elegidas diversificar sus recursos como grupos armados, serían los administradores de la seguridad». Al mismo tiempo que la ONU convocaba una reunión para tratar de impulsar el alto el fuego, milicias de la ciudad costera de Misrata anunciaban que se dirigían a la capital, y desde la vecina Zlitan apuntaron a que ellos también enviarán refuerzos a Trípoli para intentar controlar la situación. Como ocurre desde 2011, la guerra entre milicias avanza mucho más rápido que la diplomacia.
03-09-2018 | Fuente: abc.es
Cumbre entre China y África para expandir las «Nuevas Rutas de la Seda»
Con la presencia de más de 40 países, este lunes y martes se celebra en Pekín una cumbre del Foro de Cooperación China-África (FOAC, en sus siglas en inglés). Fundado hace 18 años, dicho foro le ha servido al autoritario régimen chino para expandir su influencia por todo el continente africano a través de inversiones multimillonarias a cambio de acceso a sus ricas materias primas y a su incipiente mercado. En menos de dos décadas, el comercio entre ambas partes se ha multiplicado por 17 hasta alcanzar el año pasado los 170.000 millones de dólares (146.500 millones de euros). Siguiendo esta tendencia, sus intercambios comerciales han crecido un 16 por ciento en la primera mitad del año, hasta rozar los 100.000 millones de dólares (86.000 millones de euros). Con una media de 3.000 millones de dólares (2.500 millones de euros) en los últimos tres años, la inversión china en África también se ha disparado hasta sumar un acumulado de 100.000 millones de dólares (86.000 millones de euros). En la última cumbre de este foro, celebrada en Johannesburgo hace tres años, China anunció inversiones por valor de 60.000 millones de dólares (51.700 millones de euros) que cubrían todos los países y campos: desde las infraestructuras hasta la industrialización pasando por la modernización agrícola, los servicios financieros, la seguridad y la cooperación para reducir la pobreza y mejorar la atención sanitaria y social. Entre los logros que se atribuye Pekín destacan proyectos para construir en África 30.000 kilómetros de autopistas, generar 20.000 megavatios de electricidad, depurar al día nueve millones de toneladas de agua y crear 900.000 empleos locales. «Podríamos ver un crecimiento de dos dígitos en los próximos cinco a diez años. ¿Es posible alcanzar en 2020 los 300.000 millones de dólares (258.000 millones de euros)? Algunos dicen que es improbable, pero yo creo que es totalmente posible», pronosticaba en un reciente seminario un antiguo viceministro chino de Comercio, Wei Jianguo, según informa la agencia de noticias Xinhua. Pero toda esta lluvia de millones, que ha servido para desarrollar un continente explotado y luego olvidado por Occidente, ha venido acompañada de acusaciones de «neocolonialismo», corrupción, deterioro del medioambiente, falta de respeto a los derechos humanos y fuerte endeudamiento de los países beneficiarios. Es el caso, por ejemplo, de Yibuti, donde China ha construido su primera base militar en el extranjero en un punto estratégico del Cuerno de África. A pesar de estas críticas, el viceministro de Comercio chino, Qian Keming, negó la semana pasada que los elevados niveles de deuda pública que sufren algunos países africanos se deban a los proyectos financiados por Pekín. «A tenor de las estadísticas que tengo, la mayoría del peso de la deuda no ha sido necesariamente creado por China», aseguró Qian, quien lo atribuyó a la crisis de 2008 y a la caída en el precio de las materias primas, según informa Reuters. Siguiendo con la misma estrategia, Pekín tiene previsto anunciar nuevos proyectos millonarios en esta cumbre chino-africana. Para ello, expandirá por el continente el proyecto estrella alumbrado por el presidente Xi Jinping: las «Nuevas Rutas de la Seda» o «La Franja y la Ruta», a tenor de la denominación de la propaganda oficial. Con esta iniciativa, que prevé casi un billón de euros en inversiones por todo el mundo, China financia infraestructuras para fomentar el comercio y, de paso, aumentar su influencia geoestratégica. A través de sus préstamos, otorgados por bancos chinos y ejecutados por empresas chinas, los países beneficiados se dotan de carreteras, puertos y aeropuertos que necesitan. Pero se encadenan a los intereses del régimen de Pekín, que sigue extendiendo sus tentáculos por todo el mundo dentro de su ascenso como superpotencia. Durante el fin de semana, el presidente Xi Jinping ha agasajado a los jefes de Estado y de Gobierno africanos que han acudido a la cumbre de Pekín, como el presidente de Sudán, Omar al-Bashir, reclamado por el Tribunal Penal Internacional de La Haya por crímenes contra la humanidad en Darfur. Haciendo oídos sordos a tan graves acusaciones, China da la bienvenida a Sudán a las «Nuevas Rutas de la Seda».
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