Infortelecom

Noticias de banca

16-11-2019 | Fuente: abc.es
Vandalismo en el aniversario de los «chalecos amarillos» en París
Francia ha «conmemorado» este sábado el primer aniversario del estallido de la crisis nacional de los «chalecos amarillos» con el despliegue de millares de anti disturbios en París y una docena de capitales de provincias, donde ayer se multiplicaron los incendios, los incidentes de violencia incontrolada, sofocada con cañones de agua y gases lacrimógenos. En París, más de cuatro mil gendarmes y CRS (Compañías Republicanas de Seguridad, anti disturbios), habían tomado toda la geografía estratégica: Arco del Triunfo, Campos Elíseos, Plaza de la Concorde, Tuillerías, Louvre, Asamblea Nacional, Grandes Bulevares, todas las grandes arterias comerciales. Una veintena de estaciones de metro fueron cerradas preventivamente. Líneas de autobuses cortadas, avenidas controladas por los CRS. Ante tal manifestación de fuerza «preventiva», millares de «chalecos amarillos», de extrema izquierda o nihihilistas, en su inmensa mayoría, montaron sucesivas batallas campales en la capital: en la Puerta de Champerret, en la Plaza de Italia? cuyos bulevares adyacentes fueron el escenario de varias batallas de «posiciones»: incendio de coches, destrucción de oficinas bancarias, efímeras barricadas ardiendo? antes que los cañones de agua de los CRS y el uso de gases lacrimógenos rompiese el «frente» amarillo, que volvía a «rehacerse» unas calles más arriba o más abajo. A media tarde de este sábado, en la Plaza de Italia, la Avenida del Hospital y la calle Boblillot, los bares se abrían y cerraban para acoger a «chalecos amarillos» y personal del barrio que huía de los anti disturbios, enzarzados unos y otros en interminables «tertulias», despotricando a tumba abierta contra el Gobierno de Emmanuel Macron. A la caída de la tarde, bandas minoritarias de «chalecos amarillos» dispersados por la fuerza, en Plaza de Italia y la Puerta de Champerret, iniciaron un oscuro vagabundeo errante por otros barrios, dando gritos, apedreando bancos, incendiando algún coche. «Batallas» de la misma índole se sucedieron en Burdeos, Toulouse, Montpellier, Nantes, Lyon y Marsella. «Batallas» de la misma índole se sucedieron en Burdeos, Toulouse, Montpellier, Nantes, Lyon y Marsella A última hora de la tarde, el ministerio del Interior anunció más de un centenar de detenciones, numerosos heridos y un número imprecisos de coches incendiados, con destrozos materiales mal evaluados. El 17 de noviembre de 2018, más de 280.000 «chalecos amarillos» se manifestaron pacíficamente en toda Francia. En el movimiento participaron, entonces, izquierdas «tradicionales», pequeños patronos que denunciaban la presión fiscal, pequeña burguesía de provincias que temía y teme la precariedad creciente. Estalló entonces un movimiento que pronto se transformó en una franquicia usada por la extrema izquierda y la extrema derecha con objetivos muy diversos. Concesiones de Macron Emmanuel Macron hizo concesiones presupuestarias por un montante de 26.000 millones de euros: ayudas fiscales, precio de los combustibles, nuevos servicios en la Francia «periférica». Esas concesiones entre mediados de diciembre del 2018 y mediados de enero de este año no terminaron de satisfacer a nadie. Pequeños empresarios, pequeña burguesía precaria, se retiraron del movimiento, que se transformó definitivamente, a lo largo de este año, en una franquicia de todo tipo de protestas radicales y ultraradicales. El primer movimiento pacífico terminó transformándose, a partir del 1 de mayo pasado, en un movimiento tentacular donde todo cabe: de la «convergencia de luchas» de la izquierda nada parlamentaria al «patriotismo radical» (ultra conservador), pasando por los grupúsculos nihilistas sin otro objetivo conocido que la violencia urbana incontrolada. Macron teme que la «cólera amarilla» termine infiltrándose en un inflamable rosario de movimientos sociales: sindicatos que protestan contra la empantanada reforma del sistema nacional de pensiones, estudiantes que denuncian la precariedad gremial, médicos, enfermeras y personal hospitalario que denuncian el hundimiento del modelo hospitalario nacional. Macron teme que la «cólera amarilla» termine infiltrándose en un inflamable rosario de movimientos sociales Macron intentan responder en todos los frentes, afirmando comprender la inquietud y la angustia. La conmemoración del estallido de la crisis de los «chalecos amarillos» parece sugerir, sin embargo, que Francia es víctima de ataques de angustia social incontrolada e inflamable. Los partidos políticos tradicionales están hundidos y nadie cree en ellos. Los sindicatos viven una histórica crisis de pérdida de influencia. Un 52% de los franceses dicen «comprender» las protestas amarillas. El 48 % de los electores de extrema derecha y el 44 % de los electores de extrema izquierda se dicen «representados» por una cólera social de contornos culturales y políticos más definidos pero inquietantes.
16-11-2019 | Fuente: abc.es
Chile votará el próximo abril si quiere una nueva Constitución
En abril del próximo año los chilenos irán a las urnas para definir si quieren una nueva Constitución política y el mecanismo para hacerlo, con lo que derogará la Carta Magna impuesta en 1980 por la dictadura del fallecido general Augusto Pinochet. El acuerdo fue tomado la madrugada del viernes en el Congreso, luego de largas y tensas negociaciones entre las bancadas oficialistas y las de oposición, en medio de una crisis política y social que se desató hace cuatro semanas. El acuerdo -que enseguida fue valorado y acogido por el Gobierno del presidente Sebastián Piñera- indica que los chilenos tendrán que elegir si la nueva Constitución será elaborada por una «convención» integrada por parlamentarios en un 50% y la otra mitad por delegados ciudadanos, o por una asamblea elegida íntegramente y por voto popular por ciudadanos. El cambio constitucional no estaba en el programa de Gobierno ni en la agenda que elaboró el presidente Piñera para sortear la crisis que comenzó el 18 de octubre, cuando las movilizaciones y protestas por el alza del precio del ticket del metro de Santiago desbordaron la capacidad policial y se inició un ciclo de grandes manifestaciones, acompañadas muchas veces por duros hechos de violencia, saqueos e incendios. Hace menos de una semana, el domingo por primera vez el gobierno mencionó la posibilidad de hacer «reformas» a la Constitución, lo que rápidamente derivó en un debate en el que el Gobierno y el propio Piñera fueron perdiendo terreno. El actual cuerpo constitucional fue elaborado en 1980 por un reducido grupo de expertos constitucionalistas y luego confirmada por un plebiscito que se hizo con los partidos políticos proscritos, sin registros electorales y con fuerte censura de prensa. La entonces oposición declaró el proceso como «un fraude». Luego de la derrota de Pinochet en un plebiscito en 1988, donde consultó por su permanencia en el poder, la Constitución sufrió más de doscientas modificaciones, pero siempre mantuvo una definición de «Estado subsidiario» y sin incorporar derechos sociales, entre otras disposiciones. El martes, Piñera convocó a un «acuerdo por la paz, la justicia social y una nueva Constitución», con lo que abrió espacio al acuerdo negociado y suscrito luego de 27 horas de negociación en el Congreso Nacional, proceso a la que no asisitó el Partido Comunista. El órgano que redacte la nueva Carta Magna tendrá nueve meses de trabajo, y se definieron inhabilidades para la participación de parlamentarios, así como los delegados no podrán postularse a cargos de elección popular luego de presentar el texto final, que luego será sometido a un plebiscito ratificatorio. La presidenta de la conservadora Unión Demócrata Independiente, senadora Jacqueline, quien lideró las negociaciones en representación de su partido adelantó que «voy a votar que no. Por eso nos pareció tan importante poner la opción de votar sí o no. Voy a votar que no porque yo quiero modificar aquellas cosas que sean necesarias. Y estoy absolutamente convencida de que este cuerpo legal, más allá de las críticas que se le puedan hacer, es un cuerpo legal que le ha permitido crecer al país en los últimos 30 años». En representación del Gobierno, el ministro del Interior Gonzalo Blumel, destacó que «este acuerdo es un primer paso, pero es un primer paso histórico y fundamental, para empezar a construir nuestro nuevo pacto social».
14-11-2019 | Fuente: elpais.com
Las condiciones de Berlín
La leve intensidad de las críticas a las exigencias de Alemania para instaurar el Fondo de Garantía de Depósitos hace más viable que nunca la unión bancaria europea
14-11-2019 | Fuente: finanzas.com
Los principales bancos españoles se sitúan entre los diez valores más baratos del principal indicador de la Bolsa española, el Ibex 35, un hecho que los expertos prevén que se mantenga hasta final de ..
13-11-2019 | Fuente: elpais.com
Google da el salto a la banca con cuentas corrientes en EE UU en 2020
El gigante tecnológico entra en el negocio de los servicios bancarios en colaboración con Citigroup y una cooperativa de crédito de la Universidad de Stanford
13-11-2019 | Fuente: elpais.com
Las condiciones de Berlín
La leve intensidad de las críticas a las exigencias de Alemania para instaurar el Fondo de Garantía de Depósitos hace más viable que nunca la unión bancaria europea
13-11-2019 | Fuente: elpais.com
La Bolsa vuelve a caer tras el preacuerdo de Gobierno, con la banca como el sector más castigado
Santander, BBVA, Bankia y Sabadell ceden en torno al 3% en el segundo día de pérdidas
13-11-2019 | Fuente: elpais.com
Google amenaza a la banca al ofrecer abrir cuentas corrientes en EE UU en 2020
El gigante tecnológico entra en el negocio de los servicios bancarios en colaboración con Citigroup y una cooperativa de crédito de la Universidad de Stanfort
13-11-2019 | Fuente: elpais.com
El ?boom? de la gestión de carteras
Este servicio, antes reservado a la banca privada, administra ya 72.000 millones en España. El cliente debe echar cuentas y ver si le compensa más que comprar un fondo
13-11-2019 | Fuente: abc.es
La senadora opositora Jeanine Áñez asume la presidencia interina de Bolivia
La senadora de oposición Jeanine Áñez asumió este martes la presidencia interina de Bolivia dos días después de la renuncia de Evo Morales, en una sesión parlamentaria con la ausencia de la mayoritaria bancada del gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS). «Asumo de inmediato la Presidencia del Estado», proclamó la senadora de Unión Demócrata, que activó la línea sucesoria tras haber quedado rota al dejar Morales el poder y con él todos los cargos oficialistas que hubieran podido sucederle. Áñez, antes de asumir de forma interina la jefatura de Estado, fue designada presidenta del Senado, cámara de la que era una de las vicepresidentas. La Constitución boliviana establece que en ausencia del jefe de Estado asume la Presidencia, en este orden, el vicepresidente del país, el presidente del Senado y el del Congreso. Todos estos cargos habían renunciado tras haber anunciado el pasado domingo su salida del poder Evo Morales. La nueva presidenta interina agradeció la confianza ante los «días duros» que se avecinan en Bolivia, en sus primeras palabras tras asumir el mando del país, en el que la salida de Morales había dejado un vacío de poder, con militares y policías como únicas autoridades. «No va ser muy fácil», reconoció, ante una Bolivia que desde las elecciones del 20 de octubre atraviesa una grave crisis política y social, con al menos siete muertos y cientos de heridos. Jeanine Áñez se comprometió a «convocar elecciones lo más pronto posible», en pos de una «Bolivia libre y democrática». Áñez recibió el aval del Tribunal Constitucional de Bolivia al poco de su proclamación, en un comunicado en el que reconoció que se ajusta a la Constitución del país, promulgada por Morales en 2009. Añez es la segunda mujer en la presidencia del país, después de Lidia Gueiler Tejada, ya fallecida, entre 1979 a 1980.
1
...