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Noticias de balcanes

26-06-2018 | Fuente: abc.es
Merkel buscará acuerdos bilaterales con sus socios europeos
«Muchas buenas intenciones». Esas fueron las tres mejores palabras que Merkel pudo decir ayer ante la directiva de su partido para describir el encuentro del pasado domingo en Bruselas, la previa de la cumbre que tendrá lugar los días 28 y 29. «Sabemos que, desafortunadamente, no tendremos una solución completa del tema migratorio en el Consejo Europeo», reconoció la canciller alemana, pendiente de una respuesta que satisfaga a los hostiles socios bávaros, por lo que propuso pasar al plan B, una serie de acuerdos «bilaterales y trilaterales». «No podemos esperar siempre a los 28, tenemos que ver cómo nos podemos ir ayudando unos a otros y pensar qué es importante para quién», fijó como estrategia, en las reuniones en las que se negociará en paralelo el asunto de la inmigración y el asilo como la reforma financiera europea. En este contexto, en el que Merkel ha obtenido ya un cauto apoyo de Macron, cobra especial relevancia la visita que realiza hoy a Berlín el presidente español, Pedro Sánchez, que aportará sin duda oxígeno político a una Merkel más asfixiada que nunca. Incluso desde la televisión pública alemana se pide su dimisión por el fracaso en la política europea de refugiados. «A Merkel no la apoya ya nadie en Europa», ha sentenciado el corresponsal de ARD en Bruselas, «en muchos países europeos su nombre está asociado al no, como garantía de mal entendimiento? por lo que es necesario un nuevo comienzo en la Cancillería». El equipo de Merkel, sin embargo, tiene esperanzas puestas en el eje París-Madrid-Berlín extensible a Lisboa que sugiere el presidente español y en la propuesta de centros de internamiento o desembarco en suelo europeo que apoya España, aunque al cierre de esta edición nadie le había puesto anoche el cascabel al gato y había osado situar en el mapa esos citados centros. Según fuentes diplomáticas alemanas, Merkel quiere saber qué piensa Sánchez, además, de propuestas como la creación de una policía europea para controlar las fronteras, que serviría al menos para contrarrestar otras propuestas bastante más duras como la de Austria , que propone desplegar su propio Ejército en los Balcanes, Italia o Grecia para ayudar a bloquear el flujo de entradas. El embajador de Alemania en España, Heinz-Peter Tempel, abogaba ayer en Barcelona, mientras tanto, por reforzar Frontex, el organismo europeo creado en 2016 para mejorar la gestión de las fronteras exteriores y por la mejora del sistema de asilo europeo mediante la creación de una institución que se encargue de su buena aplicación en todo el territorio comunitario, además de un aumento del apoyo y la cooperación con los países de origen y de tránsito de los migrantes para así evitar su llegada a Europa. Cualquiera de estas posibilidades sería válida para Merkel, más presionada que nunca por los socialcristianos bávaros. Reparar la coalición Además de los acuerdos a diversas bandas en los que trabaja con socios europeos, la canciller ha lanzado una operación de reseteo de la gran coalición de gobierno de Berlín, convocando una cumbre que tendrá lugar en la tarde de hoy y en la que espera consensuar la postura que Alemania mantendrá en la de Bruselas de final de semana. Intentará evitar que el ultimátum de su ministro de Interior, el bávaro Horst Seehofer, se traslade al escenario europeo. Si no se logra un acuerdo satisfactorio, Seehofer amenaza con implantar medidas unilaterales de cierre de fronteras y Austria ha advertidos que, en ese caso, hará lo propio para protegerse, lo que causaría un efecto en cadena en la UE. «El domingo en Bruselas recibimos un mensaje de apoyo por parte de España y las propuestas de Sánchez pueden animar a otros socios a sumarse, para evitar quedarse aislados con los de Visegrado», deseaban anoche fuentes diplomáticas alemanas convencidas de que tanto el asunto migratorio como las reformas europeas pueden «lograr avances» en las negociaciones bilaterales.
25-06-2018 | Fuente: abc.es
Los líderes populistas suben la tensión sobre la inmigración pese al descenso de llegadas a la UE
Los principales Estados miembro de la Unión Europea tienen ahora una única y gran obsesión: la inmigración. En este campo, como en economía e incluso política, Europa sigue un rumbo a distintas velocidades: el frente anti inmigración de la UE, liderado el último lustro por los países del Visegrado (Hungría, Polonia, la República Checa y Eslovaquia) ha sumado dos aliados esenciales, Austria y sobre todo desde la llegada de la Liga Norte a los mandos de Italia, que parten la Unión en dos. A esto se une la inestabilidad interna de Alemania, donde Angela Merkel tiene aún unos días para ver si cede o no al chantaje de su socio bávaro y ministro de Interior, Horst Seehofer. Con la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia y su decisión de abrir el puerto de Valencia al Aquarius tras el cierre -solo a ONGs extranjeras- del ministro de interior italiano, Matteo Salvini, el Gobierno español lanzó su primer golpe de efecto para decirle a Bruselas que Madrid no es Roma y que quiere sumarse con fuerzas renovadas al eje París-Berlín. En esta línea, los jefes de Estado y de Gobierno del núcleo duro de la UE -los del Visegrado no acudieron- se reunieron este domingo en una cumbre de urgencia convocada por la Comisión Europea a la que acudieron políticos de distinto color político que han exigido los últimos meses un mejor control de las fronteras exteriores de la Unión, incluyendo hasta 10.000 policías fronterizos más. ¿Pero es tan grave la situación migratoria en cuestión de números? La política migratoria se ha vuelto cada vez más tóxica pese al descenso de llegadas por el mar Mediterráneo a Europa: el más bajo de los últimos cuatro años. Según cifras de Acnur, 42.653 personas han llegado por mar en lo que va de año, de las que el principal puerto de entrada ha sido la ruta occidental -desde Marruecos- con destino a España, con 16.354 hasta el 24 de junio , seguido de Italia con 16.179 y Grecia, con 12.824. De todos ellos, el 22% son sirios (unos 5.500), seguidos de iraquíes, con un 11% (2.800), y Túnez, con un 7% (1.910). La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) rebaja la llegada de inmigrantes a España hasta 12.063 -y 292 muertos- en lo que va de año, por los 12.353 (45 muertos) de Grecia y los 15.610 (520 muertos) de Italia. La proyección de Acnur para el resto de 2018 no supera de los 80.000, menos de la mitad que en 2017, cuatro veces menos que en 2016, y 12 veces menos que en 2015 (cuando se superó el millón de llegadas), cuando la crisis de los refugiados rompió records con el momento álgido del califato yihadista del autodenominado Estado Islámico, los bombardeos del presidente sirio Bashar Al Assad y sus aliados y la inestable situación en toda la región. En 2015, la peor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, que desbordó a una incapacitada y lenta Unión Europea y alentó a los populismos en Estados tan determinantes como Alemania o Francia, pero también en Hungría y Polonia, dibujó un mapa de ignominiosas líneas con las rutas de los migrantes, en su mayoría sirios, iraquíes o afganos, pero también de África Subsahariana. También le asestó a la hasta entonces indestructible canciller alemana, Angela Merkel, el peor golpe a su valoración pública, por defender primero la apertura de fronteras a los refugiados sirios y después pergeñar, junto a sus homólogos, un acuerdo con Turquía para mejorar el control en las llegadas. La imagen icónica del niño kurdo Aylan muerto en la orilla de la costa turca supuso tal impacto mediático que por unas semanas la tragedia de la inmigración llegó a todas las televisiones del mundo. No fue Salvini, sino su predecesor La implementación del acuerdo UE-Turquía rebajó significativamente las llegadas a Grecia, hasta un 97%, según datos de la Comisión Europea. La propuesta de Bruselas de ayer incluía una mayor inversión en el Magreb, especialmente en países con Marruecos y Túnez, y Líbano, para tratar de vigilar la inmigración irregular. De fondo, aunque el núcleo duro de la UE camina hacia una «solución» con centros de detención y procesamiento de los irregulares, falta todavía llegar a un consenso sobre si esta suerte de Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) se levantarán en suelo europeo o en terceros países. Cuando el foco y las barreras se levantan en un punto, la crisis se desplaza a otro, y así sucesivamente. Los diques levantan más diques y la llegada de inmigrantes sigue la lógica de los vasos comunicantes. En 2015, las dos principales rutas eran la del Mediterráneo Central por Libia, la más peligrosa y mortífera, y la de Grecia y Balcanes por Turquía, la más numerosa. De enero a julio de 2018, las llegadas a Italia han descendido un 77% con respecto al mismo período del año pasado. El descenso coincide especialmente con los últimos meses del anterior ministro del Interior, el austero y discreto Marco Minniti (del socialdemócrata Partido Democrático), quien tejió una alianza con el primer ministro libio, Fayez Al Sarraj, que se tradujo en unas inversiones por valor de 800 millones de euros en el país norafricano. La Unión Europea financia y ha ofrecido cursos de formación para la guardia costera libia, un cuerpo algo irregular sobre el que pesan denuncias de malos tratos a los migrantes. Como recuerda la revista italiana «Internazionale», el pasado 6 de noviembre, un barco alemán llamado Sea Watch, durante una de las operaciones de rescate a 30 millas de la costa libia, documentó y denunció la conducta violenta de los guardacostas libios con los migrantes recién rescatados. Durante la operación, los libios no abandonaron las balsas para el rescate, dejaron que un hombre se ahogara en el mar y obstaculizaron la intervención del barco de la ONG alemana. Meses antes, la CNN se hizo eco de varios modernos 'mercados de esclavos' en Libia, donde migrantes subsaharianos eran vendidos por unos pocos dólares. Los testimonios de los migrantes hablan también de tortura, secuestros y violaciones en el «infierno libio».
24-06-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Macron, dispuestos a acuerdos en la UE sobre inmigración aunque no los apoyen todos los países
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, han coincidido este domingo, a la entrada de la cumbre informal que se celebra en Bruselas para abordar el desafío de la inmigración en la UE, en que ven posible llegar a acuerdos en esta cita, aunque solo con parte de los 28 países miembros de la Unión. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en su estreno en una reunión con jefes de Estado y de Gobierno comunitarios, señaló que ve «un punto de partida» en la propuesta de centros de desembarco «controlados» que este sábado plantearon él y Macron. Alemania confía en «acuerdos rápidos» Merkel ha expresado su confianza en lograr «rápidos acuerdos» con algunos de sus socios europeos en materia de política migratoria, pero no al nivel de los 28 miembros de la Unión Europea (UE). «Se trata de lograr soluciones equilibradas y justas», afirmó la canciller, antes de entrar en la cumbre informal organizada en Bruselas por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, y que reúne a 16 estados miembros, para añadir que estos acuerdos serán previsiblemente «entre algunos socios». La reunión informal se produce en medio de las fuertes presiones internas sobre la canciller, procedentes de sus socios de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), cuyo líder y ministro del Interior, Horst Seehofer, exige un giro restrictivo en política de asilo. El detonante de las tensiones entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y la CSU bávara es el llamado «plan maestro» de Seehofer, que pretende devolver a los refugiados sin perspectivas de ser reconocidos como tales al país donde se registraron al ingresar en la UE. Francia Por su parte, Emmanuel Macron dijo a su llegada a la cumbre que debe encontrarse una solución basada en la «cooperación» y los «valores» europeos, aunque no participen los 28 Estados miembros. «La solución que debemos conseguir aportar hoy es una solución europea. Esta se construirá únicamente sobre la cooperación entre los Estados miembros de la UE, sea una cooperación a veintiocho o entre varios Estados que decidan avanzar juntos», afirmó en declaraciones a los medios. El presidente francés defendió que debe encontrarse una solución «eficaz» para reducir la inmigración clandestina «de forma humana» y con un «método» que, a su juicio, combine la cooperación con países terceros, la protección de las fronteras exteriores y un mejor reparto entre países de la carga migratoria. En este sentido, Macron defendió que los países de la UE deben trabajar junto con los países de origen y tránsito de los inmigrantes, ya sea con «Libia u otros países de África», los Balcanes u otros Estados, y consideró que los esfuerzos en este sentido puestos en marcha hasta ahora «ya han dado resultados». Por otra parte, dijo que deben protegerse mejor las fronteras externas de la Unión con una «inversión suplementaria» en la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y con soluciones como las plataformas de desembarco que propuso este sábado junto con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Macron y Sánchez, que se reunieron en París para abordar la cuestión antes de la reunión de este domingo, propusieron la creación de centros de desembarco cerrados para los inmigrantes en suelo europeo desde los que se gestione su situación y su repartan a los diversos países de la UE. En este sentido, el presidente francés dijo hoy que debe existir «una buena organización entre los Estados miembros para repartir la carga», puesto que «actualmente hay una crisis de movimientos secundarios» de los inmigrantes una vez que han entrado en el espacio de libre circulación Schengen. Para ello, abogó por avanzar en la reforma del reglamento de Dublín y de los procedimientos que rigen el asilo en Europea. La denominada «inmigración secundaria» se produce cuando las personas que llegan a la UE a través de los países con costa en el Mediterráneo se dirigen después a otros Estados del norte para pedir protección, mientras que el reglamento de Dublín vigente en la actualidad dice que deben hacerlo en el primer país de llegada. Sánchez insiste en respetar los derechos humanos Para el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, la propuesta que plantea junto con Francia y Alemania para crear centros de desembarco controlados de inmigrantes en suelo europeo es «un punto de partida» para intentar llegar a un acuerdo de toda la UE. Sánchez defendió esa propuesta en una declaración a su llegada a la cumbre sobre inmigración . Explicó que el planteamiento que abandera junto con Emmanuel Macron y Angela Merkel es una respuesta europea, consistiría en crear centros controlados y pretende no sólo respetar los derechos humanos de los migrantes, sino tener una política migratoria responsable que haga frente a la realidad. «Es un punto de partida. Vamos a ver lo que surge en el debate de hoy y en los debates del 28 y 29 de junio (el próximo Consejo Europeo), pero el diálogo que tenemos el Gobierno español y el francés es de buena sintonía, también en este asunto», precisó. Emmanuel Macron insistió en que el encuentro es «solo una reunión de trabajo» e insistió en que la UE debe atenerse en todo caso a sus «valores» de respeto a los derechos humanos e individuales y a la soberanía de sus Estados, y señaló que esto requiere «cooperación» y «solidaridad» para repartir la carga. «En este espíritu quiero avanzar con todos los colegas que estén dispuestos a proponer una solución que respete nuestra historia y permita progresar», dijo. Malta: «No es momento de apuntar con el dedo» El primer ministro maltés, Joseph Muscat, afirmó que «no es momento de apuntar con el dedo» en materia de inmigración, después de rechazar al barco de la ONG alemana Lifeline que permanece en el Mediterráneo con 230 personas a bordo. «Venimos a esta reunión con la mente abierta. Esperamos que todo el mundo alrededor de la mesa adopte la misma actitud», declaró Muscat a la prensa a su llegada a la cumbre informal de varios países de la Unión Europea (UE) para abordar el problema migratorio, organizada por la Comisión Europea. Consideró que «es obvio que la situación es extremadamente precaria» y señaló que seo está «presenciando de primera mano en el Mediterráneo».
20-06-2018 | Fuente: abc.es
Juncker convoca a Francia, España, Alemania y otros países para una cumbre informal sobre migración
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha convocado este domingo a los jefes de Estado y de gobierno de Francia, Alemania, España, Italia, Grecia, Bulgaria, Austria y Malta a una reunión informal con el objetivo de debatir soluciones «europeas» para responder al desafío migratorio. Los líderes europeos tratarán previsiblemente la propuesta de crear centros de migrantes fuera de la UE o las polémicas cuotas de reparto de refugiados con el fin de desbloquear la reforma del sistema común de asilo de cara a la próxima cumbre de jefes de Estado y de gobierno que tendrá lugar los días 28 y 29 de junio en Bruselas. «El presidente Juncker ha convocado una reunión informal de trabajo sobre migración y cuestiones de asilo en Bruselas el domingo para trabajar con un grupo de jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros interesados en encontrar soluciones europeas de cara al próximo Consejo Europeo», ha informado el Ejecutivo comunitario en un comunicado. Los jefes de Gobierno de un total de ocho Estados miembros ya han confirmado asistencia a tal reunión, entre ellos el nuevo presidente español, Pedro Sánchez --quien se estrena en un encuentro europeo-- y fuentes comunitarias apuntan a que en la cumbre de la próxima semana podría tener lugar una «reunión mayor» sobre migración y política de asilo a la que se sumarían los líderes de otros países de la UE. La reunión se produce días antes de la cumbre de líderes en Bruselas y días después de la crisis desatada por la decisión de Italia de cerrar sus puertos al barco de rescate «Aquarius», con 630 migrantes a bordo y que finalmente tuvo que atracar en Valencia después de que así lo autorizara el Gobierno español. Centros de migrantes fuera de la UE Los líderes de la UE estudian una propuesta liderada por Austria y Dinamarca, y apoyada por Alemania, Países Bajos e Italia, que plantea la posibilidad de crear centros de migrantes fuera de las fronteras del bloque comunitario, en los que se distinguiría entre aquellos que han salido de sus países por razones económicas y aquellos que tienen derecho a recibir protección internacional, con la vista puesta en desbloquear la reforma del sistema común de asilo. Así consta en el primer borrador de conclusiones de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la próxima semana, al que ha tenido acceso Europa Press. «El Consejo Europeo apoya el desarrollo del concepto de plataformas regionales de desembarco en cooperación con ACNUR y la OIM (Organización Internacional para las Migraciones)», afirma el texto provisional. No obstante, Bruselas expresó este martes sus dudas a través del comisario europeo de Migración, Dimitris Avramopoulos, sobre la viabilidad de establecer campos de migrantes en países de fuera de la UE, especialmente en los Balcanes occidentales, aunque ha dejado la puerta abierta para analizar la propuesta si se presenta formalmente. En el pasado ya se barajó esta opción pero se plantearon dudas sobre su legalidad en el marco del derecho internacional. La crisis de refugiados vivida en la UE en 2015 y 2016 y, de manera más amplia, la gestión de la migración ha generado una profunda división en el bloque comunitario, especialmente entre los países del Este y del Oeste y también entre Norte y Sur. A pesar de que la UE se había marcado la próxima cumbre como fecha límite para alcanzar un acuerdo sobre la reforma del sistema común de asilo, se ha producido hasta la actualidad una situación de bloqueo por el desacuerdo entre Estados miembros que hacía prever que la resolución de este asunto se aplazaría a la siguiente cumbre, en octubre. Rechazo a las cuotas obligatorias Así, países como Polonia, Hungría o República Checa se niegan a asumir la acogida de refugiados y por ello rechazan la última propuesta de la Comisión Europea para la reforma del sistema comunitario de asilo que establece cuotas obligatorias de reparto de refugiados sólo en condiciones de afluencia masiva de migrantes. Pero esta propuesta tampoco gusta a los países del sur, entre ellos España, porque consideran que bajo esta propuesta reside la idea de que los llamados «países de primera línea», los que reciben a la mayoría de migrantes en un primer momento, deben hacerse cargo de las solicitudes de asilo en la mayor parte de los casos y durante un largo periodo de tiempo, por lo que no se aplica el principio de solidaridad por el cual todos los Estados miembros deben ayudarse los unos a los otros. División en el gobierno de Merkel Alemania, el país que más refugiados ha acogido hasta el momento, está viviendo recientemente una crisis política en el seno de su gobierno debido a las fuertes tensiones surgidas entre la canciller, Angela Merkel ( CDU), y su ministro de Interior, Horst Seehofer -presidente del partido aliado, la CSU bávara-- en torno a la política de refugiados. Seehofer anunció la semana pasada su intención de poner en marcha con o sin apoyo de Merkel su polémico plan de frenar la entrada al país de refugiados previamente registrados en otros países europeos, una vez que obtuviera luz verde de su cúpula. Finalmente el presidente de la CSU decidió conceder las dos semanas de tiempo que reclamaba Merkel para poder cerrar acuerdos bilaterales con países como Italia en el marco de la cumbre del 28 y 29 de junio. Sin embargo, el socio de la canciller lo ha dejado claro: si no se alcanza una solución a nivel europeo con un efecto similar, su plan se pondrá en marcha a primeros de julio.
19-06-2018 | Fuente: abc.es
El «sonoro fracaso» de la UE en la reubicación de refugiados
Europa vuelve a vivir uno de sus momentos más tensos debido a la llegada de inmigrantes y refugiados a sus costas. Si en septiembre de 2015 el detonante fue la foto de Aylan, un niño de tres años, en una playa turca de Bodrum; ahora ha sido la decisión del ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, de rechazar un barco con 629 refugiados la que ha reavivado un problema que ha puesto en jaque las políticas comunitarias y nacionales europeas en los últimos dos años. A pesar de los esfuerzos de Bruselas, plasmados en varios acuerdos, tanto en el seno de la UE como bilaterales -Turquía, Afganistán-, el problemas lejos de resolverse se ha enquistado. Su falta de operatividad se ha traducido en el incumplimiento del acuerdo de cuotas de reubicación de refugiados firmado en septiembre de 2015 por la UE. Ninguno de sus socios ha cubierto los objetivos, y algunos de ellos incluso se han negado a aceptar refugiados -el grupo de Visegrado-. El plazo para llevar este acuerdo, dos años, se cumplió hace casi nueve meses «con un sonoro fracaso». De los 160.000 refugiados prometidos, solo han sido reubicados algo más de 30.000, según denuncia la Comisión España de Ayuda al Refugiado (CEAR) en su informe anual, presentado ayer. El texto hace un repaso por la evolución de la crisis migratoria. Si bien es cierto que ha disminuido de manera importante la llegada de inmigrantes y refugiados a Europa, que ha pasado de recibir más de un millón en 2015 a 171.635 en 2017 -algo que estaría directamente vinculado con el acuerdo bilateral con Turquía-, la urgencia por acoger a miles de personas que huyen de la violencia de sus países persiste. Es un hecho, además, que el acuerdo con Ankara obligó a los refugiados a cambiar de ruta, adentrándose en territorios dominados por las mafias. Así, en 2017 «miles de personas quedaron atrapadas en países de tránsito donde no se respetan sus derechos humanos», apunta el informe; «otros miles fallecieron en el Mediterráneo, que sigue siendo la ruta migratoria más mortal del mundo». En total, 3.139 personas perecieron haciendo esta ruta. La ruta de los Balcanes Respecto a otras rutas, mientras CEAR subraya el «retroceso» de los países de Europa del Este en política migratoria y de asilo, cada vez más restrictiva, Cruz Roja alertaba ayer lunes del incremento del número inmigrantes que intentan pasar por los Balcanes. Así, en 2018 habrían llegado a Bosnia-Herzegovina, el país más contaminado de minas de Europa, y Croacia unos 5.600 inmigrantes, frente a los 754 que recibieron a lo largo de todo el año 2017. Si bien el informe hace referencia a la disminución de personas que solicitaron protección internacional en algún país de la UE el año pasado -704.625, frente a 1.259.2645, en 2016- también hace hincapié en el imparable incremento del número de desplazados forzosos en el mundo, que supera ya los 70 millones de personas. El país con más desplazados sigue siendo Siria, con más de doce millones de personas, la mitad de ellas fuera de su país. Salvini promete un censo de gitanos El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, anunció ayer su intención de hacer «un censo de los gitanos, los que son italianos desgraciadamente los debemos tener, a los irregulares los expulsaremos», dijo al canal TeleLombardia. «En el ministerio he pedido que me preparen un dossier sobre la cuestión de los gitanos en Italia, porque es el caos», declaró, subrayando que es necesario «un reconocimiento sobre los gitanos para saber quiénes, cómo y cuántos son». La propuesta ha suscitado la indignación de las asociaciones de gitanos: «El censo étnico está prohibido por ley en Italia».
18-06-2018 | Fuente: abc.es
Merkel baraja medidas urgentes y una cumbre extraordinaria de la UE
Después del partido contra México, la canciller Angela Merkel se encerró anoche con varios líderes de su partido (CDU) en sesión de crisis. Además de la secretaria general, Annegret Kramp-Karrenbauer, estaban los presidentes regionales Volker Bouffier de Hesse, Armin Laschet de Renania del Norte-Westfalia y Daniel Günther de Schleswig-Holstein. El objetivo era articular una batería de respuestas para los posibles escenarios que pueden presentarse hoy, después de que el ministro alemán de Interior, Horst Seehofer (CSU), haya anunciado que dará orden a primera hora a la policía alemana de rechazar en la frontera a los refugiados que ya hayan sido registrados previamente en otros países europeos, en contra del criterio de la canciller. Ganar tiempo La reunión continuaba al cierre de esta edición. Tanto la CDU como la CSU se reunirán hoy por separado para dar luz verde a las respectivas estrategias mientras el equipo de Merkel, que defiende una solución común europea, trata de ganar tiempo. Esta tarde recibirá la canciller alemana en Berlín al nuevo primer ministro italiano, Giuseppe Conte, al que espera hacer alguna oferta lo suficientemente atractiva y posiblemente relacionada con el nuevo presupuesto marco de la UE que ablande sus posiciones. El martes se reunirá con Macron y varios de sus ministros, la primera reunión de los dos gabinetes desde la formación de la nueva gran coalición con los socialdemócratas, un encuentro en el que la canciller tiene puestas muchas esperanzas y en el que los franceses pretenden atar, por su parte, varios cabos de la reforma financiera de Europa a modo de intercambio. Merkel ha pedido a Seehofer que espere hasta la cumbre europea de finales de mes antes de traspasar un punto de no retorno que podría llevar a la disolución de la histórica alianza entre sus dos partidos e incluso a una ruptura de la coalición de gobierno. Medios alemanes publicaron incluso ayer la organización de una cumbre extraordinaria previa sobre migración y asilo, quizá el próximo fin de semana, con los países más afectados: Grecia, Italia y Austria, aunque a última hora esta información fue desmentida por la Cancillería. El apoyo de España Junto a los países de los Balcanes, España estaría también en la lista de contactos. La diplomacia alemana da por hecho que el gobierno de Pedro Sánchez apoyará la propuesta franco-alemana, pero el hecho de quedarse fuera de las negociaciones previas supondría quedarse fuera del diseño y de las contraprestaciones que los socios europeos suelen pedirse en ocasiones como esta a cambio de los respaldos clave. «Quizá sí, de momento no hay nada decidido, estamos en fase de planificación. Tampoco está claro cuándo exactamente podría tener lugar esta cumbre extraordinaria», ha comentado un miembro del Gobierno italiano. El contenido de la propuesta de Merkel a sus precipitados interlocutores es todavía un misterio, pero a juzgar por las explicaciones que daba el viernes el portavoz de gobierno Steffen Seibert, requiere un acuerdo europeo que no abandone toda la carga de los refugiados en los países periféricos, a través de cuyos puertos llegan a Europa, y que sirva para reforzar la UE, no para debilitarla. Insistiendo en la pregunta, Seibert deja caer solamente que el gobierno de Berlín sigue considerando el acuerdo con Turquía como un ejemplo a seguir con otros países, de modo que la propuesta podría terminar implicando a terceros. En todo caso, el tiempo juega en contra. Fuentes de la CSU admitían anoche que Seehofer pueda aceptar ese plazo de dos semanas más que pide Merkel, aunque no descarta que al mismo tiempo dé las primeras órdenes para mantener la presión sobre la canciller alemana.
18-05-2018 | Fuente: elpais.com
La cumbre de la UE en Sofía evita dar perspectiva de adhesión a los Balcanes
Macron pide mejoras en la región y una reforma de la UE antes de hablar de nuevos ingresos al club comunitario
17-05-2018 | Fuente: elpais.com
La cumbre de la UE en Sofía evita dar perspectiva de adhesión a los Balcanes
Macron pide mejoras en la región y una reforma de la UE antes de hablar de nuevos ingresos al club comunitario
17-05-2018 | Fuente: abc.es
La UE ofrece a Trump bajar los impuestos a los coches si acaba con los aranceles
Los líderes europeos jamás pensaron que su primer gran desafío colectivo en la escena internacional no sería una confrontación con una potencia antagonista, sino con un país amigo. En efecto, la UE se juega su capacidad de ser un actor creíble en el mundo, en un tremendo pulso con Estados Unidos. Después de una cena informal en Sofía con los jefes de Estado y de Gobierno, el presidente de la Comisión Europea anunció que estaba dispuesto a ofrecer a Estados Unidos ventajas comerciales para su industria automovilística, siempre que Washington anule «definitivamente» cualquier amenaza de sanciones en forma de aranceles a las exportaciones europeas de acero y aluminio. El mensaje de los europeos tiene también algo de ultimátum, porque incluye la amenaza de que no negociarán bajo presión («bajo la espada de Damocles» dijo Juncker) y si no se atienden sus puntos de vista «defenderemos nuestros intereses». Es decir que la oferta, que incluye la posibilidad de revisar también algunas reglas del comercio mundial, solo se mantendrá si Washington anula antes «de forma indefinida» su amenaza de aranceles a los productos siderúrgicos europeos. Lo más importante de esta decisión es si se mantiene la unidad de los socios comunitarios. La Comisión tiene la competencia exclusiva en materia de comercio, cada país tiene intereses comerciales diferentes, pero todos tienen un mercado único que defender. Para la UE, una guerra comercial en la Organización Mundial de Comercio (OMC) sería mucho menos grave que una división interna. Por ello los europeos han lanzado mensajes matizados a una Administración norteamericana en estos momentos imprevisible. El miércoles el presidente del Consejo, Donald Tusk: «Con amigos como Trump ¿quien necesita enemigos?» y ayer varios líderes admitieron que el acuerdo nuclear con Irán de 105 -la otra pata del desacuerdo con Washington- «es mejorable», lo que deja abierta una puerta a la posibilidad de volver a mesa de negociaciones para intentar convencer a los iraníes, como quiere Trump. Los plazos apremian. El 1 de junio se termina la suspensión temporal de los aranceles al acero y el aluminio europeos y el temor a verse implicados en sanciones por comerciar con Irán ya ha obligado a renunciar a un contrato a la francesa Total. Tusk habló de que «cuando su amigo más cercano actúa de forma imprevisible» se convierte en «un verdadero problema geopolítico» . Obligado a hablar de sus declaraciones de la víspera, el polaco aclaró que hablaba en serio. «No, no es una broma, es la esencia de nuestro problema con nuestros amigos del otro lado del Atlántico. Puedo estar de acuerdo con Donald Trump cuando dice que la imprevisibilidad puede ser una herramienta muy útil en política, pero sólo contra enemigos u oponentes. La imprevisibilidad es lo último que necesitamos cuando somos amigos». Por lo demás, la reunión informal de Sofía estaba destinada a enviar a los países de los Balcanes Occidentales un mensaje de esperanza en forma de compromiso a favor de una «perspectiva europea» sin fechas ni fórmula concreta, algo decepcionante cuando hace 15 años ya se aprobó una declaración en la que se hablaba sin disimulos de una futura adhesión a la UE, Pese a todo, como les dijo ayer el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, «la Unión Europea es y seguirá siendo su socio más fiable». El problema es que sobre el terreno esa alternativa si existe. Rusia está incrementando exponencialmente su presencia. Turquía intenta hacer otro tanto, por no hablar de China. O incluso de EE.UU. que es el poder dominante en Albania o Kosovo, Frente a este hecho, la presidencia búlgara, que es un país directamente afectado pro las penetraciones externas en los Balcanes, había organizado esta cumbre informal dedicada a prometer al menos ayudas a estos países para que puedan aumentar su propia interconexión y eso mantenga encendida la vela de la esperanza pese a que ahora no hay ninguna posibilidad de convertirse en miembros de un club que aún no había digerido la última ampliación cuando se ha encontrado con la crisis del Brexit. De momento, la única promesa ha sido que se repetirá la cumbre dentro de dos años, cuando se celebre la primera presidencia croata, el único país de la zona, junto a Eslovenia, que ya es miembro de la UE.
17-05-2018 | Fuente: abc.es
Concluye en Sofía la cumbre Unión Europea-Balcanes, considerada ya «histórica»
Concluyó en Sofía la Cumbre UE ? Balcanes celebrada tras una larga pausa ?la anterior había tenido lugar en Salónica hace 15 años?, que reunió a los líderes europeos con sus homólogos de lo que se ha dado en llamar Balcanes occidentales - Macedonia, Serbia, Montenegro, Kosovo, Albania y Bosnia y Herzegovina. Este evento, calificado ya de «histórico», ha finalizado con la firma de la Declaración de Sofía, que marca la perspectiva europea a los seis países de la región ya mencionados. Además de los líderes de los países de la UE, asistieron el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk; el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Parlamento Europeo, Antonio Tajani. Vale señalar que el presidente español, Mariano Rajoy, se desplazó a Sofía y mantuvo una reunión con el primer ministro búlgaro, Boiko Borisov, un día antes de inaugurarse la Cumbre ya que declinó asistir a este foro para no coincidir con el líder de Kosovo, Hasim Thaçi, por razones obvias, dada la postura de España, junto a otros varios países europeos, de no aceptar a este país como estado independiente. Rajoy prefirió que España estuviese representada en este alto foro por su embajador en Bruselas. Poco antes de comenzar anoche la cena oficial, Donald Tusk, Presidente del Consejo Europeo, afirmaba ante los delegados asistentes, comentando el malestar que había producido la decisión del presidente norteamericano, Donald Trump, de retirar a los EE.UU. de las negociaciones con Irán: «Hoy somos testigos de un nuevo fenómeno, la actitud caprichosa de la administración estadounidense [?] vistas las últimas decisiones del presidente Trump, uno se formularía la pregunta: 'Con semejantes amigos ¿para qué necesitamos enemigos en Europa?'». Jean-Claude Juncker, a su vez, manifestó que «respecto al comercio entre la UE y los EE.UU . insistimos en una excepción ilimitada en cuanto a los aranceles y estamos dispuestos a iniciar negociaciones con nuestros socios transatlánticos», aunque dejó bien claro que «no vamos a negociar con una espada de Dámocles pendiente sobre nosotros». En la Declaración de Sofía, documento aprobado al término de la Cumbre, se señala que la UE saluda el compromiso compartido de los países de los Balcanes occidentales con los valores y principios europeos, y con la visión de una Europa unida, fuerte y estable. También se reitera lo que ya se había proclamado hace 15 años en Salónica, que la UE se reafirma en su apoyo incontestable a la perspectiva europea de los países de los Balcanes occidentales por considerarla una elección suya propia categórica y estratégica. Los líderes europeos se han declarado de forma unánime, en todos los niveles, en apoyo a la transformación política, económica y social, incluso mediante una asistencia sólida en base a los avances logrados por estos países en el dominio de los principios del estado de derecho y las reformas socio-económicas. Asimismo se hizo hincapié en la identificación de estos países con la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, el respeto a los derechos humanos y el de las minorías, recalcando que la sociedad civil y los medios de comunicación desempeñan un papel clave en el proceso de democratización. Aunque Rajoy no firmó la Declaración por desacuerdo con el estatus de Kosovo, sí afirmó que España apoya la Declaración final porque la considera «neutral» y se lo agradece a Bulgaria En sus palabras finales, Tusk afirmó que «Europa es lo suficientemente fuerte y poderosa para poder apadrinar a los seis nuevos países que se espera se incorporen a la UE». La convocatoria y celebración de la Cumbre se considera el punto culminante de la presidencia búlgara de la UE, calificada de muy exitosa, con una organización impecable según palabras de los líderes europeos, entre ellos el presidente Mariano Rajoy, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Emmanuel Macron. La Declaración finaliza con el apoyo a la intención de Croacia de ser el país anfitrión de la siguiente Cumbre entre la UE y los Balcanes durante su presidencia en 2020. Entre los méritos de esta Cumbre, vale señalar el acercamiento de las posturas entre Grecia y Macedonia ?sus líderes, Alexis Tsipras y Zoran Zaev se reunieron en varias ocasiones?, respecto al dilatado conflicto sobre el nombre de la República de Macedonia, en que se señaló que se espera que a finales de junio este contencioso se resolverá. También hay que señalar la declaración del presidente de Serbia, Alexander Vucic sobre las diferencias con Kosovo. Vucic señaló que ?nos hemos reunido aquí para resolver los problemas y espero que pronto hallaremos una solución?. Mientras se celebraba la Cumbre, el tráfico en Sofía fue colapsado por las protestas de los transportistas cuyo objetivo era presentar a los líderes europeos la cuantía de los daños y perjuicios que supondrá la aplicación de los cambios que se piensa introducir con el «paquete Movilidad» o como lo califican aquí «paquete Macron» que contiene nuevas regulaciones para los pagos a los choferes del transporte internacional. Según el representante búlgaro de la Asociación de Transportistas Internacionales, estas nuevas regulaciones «no coinciden con las necesidades de la industria» ya que en el momento «un 70% de las mercancías para cada consumidor se transportan en camiones TIR, lo que incrementará el coste con un 50% a 100%».