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Noticias de asia

01-07-2020 | Fuente: abc.es
Pekín impone cadena perpetua para aplastar la revuelta de Hong Kong
La venganza es un plato que se sirve frío y en China, con su paciencia milenaria y su arte de la guerra, saben mucho de eso. Justo un año después del asalto al Parlamento de Hong Kong en las protestas reclamando democracia, momento a partir del cual se desató una violencia nunca antes vista en la ciudad, el autoritario régimen de Pekín impuso ayer una draconiana Ley de Seguridad Nacional para aplastar esta larga revuelta. Con su hermetismo y falta de transparencia habitual, lo hizo sin que se supiera su contenido y sin pasar por el Parlamento autónomo de la excolonia británica, cuando los 162 diputados del comité permanente de la Asamblea Nacional Popular la aprobaron por unanimidad en Pekín por la mañana. Hasta catorce horas después, cuando fue promulgada casi a medianoche por el Boletín Oficial de Hong Kong e incluida en el Anexo III de su Ley Básica, no se conocieron las penas con que castigará los delitos que contempla: secesión, subversión, terrorismo e injerencia extranjera. Los dos primeros prevén condenas de entre tres y diez años y, para sus organizadores, cadena perpetua. Además, el ataque o el vandalismo contra instalaciones del Gobierno será considerado subversión del poder estatal. El terrorismo será castigado con penas de entre cinco y diez años hasta la cadena perpetua, incluyendo la destrucción del transporte público e instalaciones eléctricas que puedan estallar o sistemas de agua, telecomunicaciones e internet. Con la cadena perpetua como pena máxima, la colusión con fuerzas extranjeras comprenderá no solo aquellas acciones apoyadas por organizaciones foráneas que dañen al Gobierno local y al central, sino también incluso las que pidan ayuda o sanciones internacionales. Con este endurecimiento legal, Pekín pretende acabar con la agitación social que sacude a Hong Kong. Desde junio del año pasado, cuando estalló el malestar contra la ya retirada ley de extradición a China, se han sucedido las manifestaciones multudinarias contra el Gobierno y pidiendo la independencia, los enfrentamientos violentos y actos vandálicos y las llamadas a Estados Unidos y otros países para imponer sanciones al régimen de Pekín. Todo lo que ahora está duramente castigado por la Ley de Seguridad Nacional y que antes, como mucho, estaba penado con diez años de cárcel si el detenido era acusado de «disturbios». Al menos no se aplicará la nueva regulación con efecto retroactivo, como temían los más de 8.000 detenidos a lo largo de la revuelta. Aunque la ley será aplicada por unidades especiales de las fuerzas policiales y judiciales locales, Pekín nombrará a un consejero del Gobierno autónomo y establecerá una agencia de seguridad cuyos agentes tendrán total inmunidad. Su actuación no se regirá por la Ley Básica de Hong Kong, que hace de «mini-Constitución» de la ciudad, y nadie ni nada podrá interferir en sus misiones. Para juzgar estos casos de seguridad nacional, el Gobierno elegirá a los magistrados, que no podrán haber criticado la ley y cuyo ejercicio en el tribunal será solo de un año. Aunque los juicios deberían ser públicos y algunos con jurado, los especialmente sensibles se celebrarán a puerta cerrada y otros «complicados o que involucren a gobiernos extranjeros» se llevarán a China continental, donde los disidentes suelen ser condenados por delitos como «subversión contra el poder del Estado» o «buscar problemas». Unas condiciones legales muy alejadas de las que imperan en cualquier democracia y que hacen temer a muchos hongkoneses el fin del modelo «Un país, dos sistemas», que garantizaba su autonomía hasta 2047, y la pérdida de sus libertades políticas, mayores que en el resto del país. Manifestantes en favor de la democracia protestan contra la ley de seguridad nacional - EFE Para calmar sus miedos, la jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, inistió en que esta nueva ley respetará los derechos humanos y el Estado de Derecho y «solo afectará a un grupo muy reducido de personas», ayudando a «acabar con la revuelta para recuperar el desarrollo económico y el bienestar de los ciudadanos». Pero numerosos activistas y líderes políticos, como el joven y carismático Joshua Wong, disolvieron sus partidos y organizaciones antes de la entrada en vigor de la ley. Incluso los comercios «amarillos» que se habían posicionado a favor de las protestas quitaron sus pancartas para no ser incriminados. En las redes sociales, los partidarios de la revuelta se apresuraron a borrar sus mensajes, lo que demuestra el miedo que ha despertado esta ley en una ciudad que, hasta ahora, era de las más libres y abiertas de Asia. A pesar del nuevo clima de represión que amenaza a Hong Kong, la oposición demócrata ha llamado a salir hoy a la calle en la manifestación por el 23º aniversario de la devolución a China, prohibida por la Policía por el coronavirus y la violenta toma del Parlamento el año pasado. Habrá que ver si desafían dicho veto, como el mes pasado en la vigilia de Tiananmen, o los asusta la nueva ley. Unánime condena internacional contra el régimen chino Además del fuerte rechazo social en Hong Kong, la Ley de Seguridad Nacional china se ha encontrado la unánime condena internacional. Las democracias occidentales denuncian que Pekín incumple el acuerdo de devolución de Hong Kong a China por parte del Reino Unido, contemplado en la Declaración Sino-Británica de 1984 y formalizado con el traspaso el 1 de julio de 1997. Amparado por la ONU, dicho tratado internacional estipulaba el respeto a sus libertades y su autonomía bajo la fórmula de «Un país, dos sistemas», que ahora queda en entredicho. Mientras Japón ha liderado en el G7 una propuesta contra la ley y la Unión Europeaa advierte a Pekín de sus «serias consecuencias», Estados Unidos le ha retirado a Hong Kong su estatus económico preferente. Se trata de un castigo al régimen porque por esta ciudad entra el 70 por ciento de la inversión extranjera en China, pero también dañará a esta capital financiera de Asia. Haciendo oídos sordos, Xi Jinping sigue aumentando su control sobre Hong Kong, que podría perder su carácter único y, lo que es más importante, sus libertades.
30-06-2020 | Fuente: abc.es
El Rey Felipe de Bélgica expresa su «remordimiento más profundo» por el pasado colonial en el Congo
El día en el país africano celebra el 60 aniversario de su independencia, el monarca pide perdón públicamente por el «sufrimiento y humillación» infligidos durante el colonialismo Por primera vez, el rey Felipe de Bélgica reconoce los «actos de violencia y crueldad» infligidos durante el gobierno colonial en lo que es ahora la República Democrática del Congo. El monarca también ha expresado sus «más profundos remordimientos» por el «sufrimiento y la humillación» causados bajo el dominio belga en el país africano. Lo hace en una carta enviada al presidente congoleño, Félix Tshisekedi, con motivo de los 60 años de independencia de la excolonia. Se trata del primer monarca belga reinante en reconocer las atrocidades cometidas durante el reinado de Leopoldo II, aunque no llega a nombrarle directamente. El Rey Felipe es un descendiente directo del gobernante del siglo XIX. En la misiva, publicada en los medios belgas, el Rey Felipe elogia la «asociación privilegiada» entre las dos naciones a día de hoy aunque reconoce que ha habido «episodios dolorosos» en su historia en el siglo XX. «Para fortalecer aún más nuestros lazos y desarrollar una amistad aún más fructífera, debemos ser capaces de hablar entre nosotros sobre nuestra larga historia común con toda verdad y serenidad», escribió. «Me gustaría expresar mis más profundos remordimientos por estas lesiones del pasado, cuyo dolor ahora es revivido por la discriminación aún demasiado presente en nuestras sociedades», escribió el Rey Felipe. «Continuaré luchando contra todas las formas de racismo. Aliento la reflexión iniciada por nuestro parlamento para que nuestra memoria se pacifique definitivamente». Al tratarse de una monarquía constitucional, su declaración tiene que haber sido «acordada» previamente con el gobierno del primer ministro Sophie Wilmès. Revisar el pasado Este inédito gesto por parte del Rey Felipe llega después de la una oleada de protestas en todo el mundo contra la desigualdad racial (Black Lives Matters), que se desencadenó por la muerte de George Floyd en los Estados Unidos bajo custodia policial el mes pasado. Dicho asesinato ha reavivado el debate sobre el racismo en Bélgica, convirtiendo las numerosas estatuas de Leopoldo II en el país en blanco del vandalismo. En el país hay un movimiento ciudadano que pide revisar la historia y descolonizar el espacio público, mediante la retirada de sus estatuas y renombrando las calles e instituciones que aún hoy llevan su nombre. Hay una petición en curso para eliminar todas sus estatuas que ya ha recibido más de 80.000 firmas. Bélgica controló el país centroafricano desde el siglo XIX hasta su independencia en 1960. Bajo el reinado de Leopoldo II se produjo una explotación masiva de los recursos naturales del Congo en su beneficio, sirviéndose de la esclavitud; las crueles torturas como la mutilación de manos y los asesinatos en masa estaban a la orden del día. Aunque se desconoce el número exacto de fallecidos, se estima que entre cinco y diez millones de africanos murieron a causa de enfermedades y abusos durante el sangriento dominio colonial de Bélgica. El rey Leopoldo II renunció al «poder» en 1908, y Bélgica anexó formalmente el país, renombrándolo el Congo Belga hasta que logró su independencia en 1960.
30-06-2020 | Fuente: abc.es
Kazajstán se dispone a restablecer el confinamiento por el aumento de los casos de Covid-19
Kazajstán levantó la restricciones introducidas para frenar la pandemia de coronavirus el mes pasado, pero a causa del un rebrote de la enfermedad, no excesivamente preocupante en comparación con los que se están viendo en otros países del mundo, se dispone a restablecer el régimen de confinamiento domiciliario obligatorio. El presidente del país, Kasim-Zhomart Tokáyev, ha ordenado crear una comisión a la que ha encargado elaborar, en un plazo máximo de dos días, un paquete de medidas similares a las que estuvieron vigentes entre los meses de marzo y mayo, el periodo álgido de la epidemia. Tokáyev, citado por los medios de comunicación rusos, explicó que su decisión de echar marcha atrás en la desescalada llevada a cabo durante junio se debe a que, tras la abolición de las «medidas extraordinarias», el número de los casos de infección «aumentó en siete veces». El presidente de la antigua república soviética cree que tal empeoramiento se ha debido «a deficiencias en el funcionamiento de algunos órganos del Estado», tanto en la administraciones locales como en la central. A consecuencia de ello, señaló Tokáyev, «surgieron nuevos focos de Covid-19» y se refirió, entre otros, al yacimiento de petróleo y gas de Tenguizsk, en donde se han detectado más de 1.200 contagios en los últimos días. Así mismo, el máximo dirigente kazajo ha ordenado aumentar el número de camas en los hospitales, agilizar la distribución de medicamentos y evitar que las farmacias suban los precios. Mientras tanto, en los centros sanitarios de Kazajstán se va a llevar a cabo una experiencia piloto con un test desarrollado en Finlandia capaz de detectar la presencia de Covid-19 en tan sólo dos minutos. Se trata, según el diario ruso RBK, de un dispositivo similar a un alcoholímetro que analiza el aire exhalado y ha sido creado por dos empresas finlandesas, Forum Virium Helsinki Oy y Deep Sensing Algorithms. La experimentación de este nuevo test, que costará unos dos euros, se hará en Finlandia y Kazajstán, más tarde, se extenderá también a Holanda y Estados Unidos. La prueba, en caso de que se demuestre su eficacia, se convertiría en la más rápida y barata de todas las existentes hasta ahora. Si todo va bien, en agosto podría ya lanzarse su producción y venta a gran escala. Kazajstán suma ya un total de 22.000 infectados, de los que unos 13.000 fueron dados de alta, y 188 fallecimientos desde el comienzo de la pandemia. Esta república centroasiática ocupa el puesto 51 en la lista mundial de países afectados por el coronavirus en número de contagios. En las últimas 24 horas se han registrado casi 500 nuevos casos de Covid-19.
30-06-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. rechaza la restricción de los visados de China y le insta a «cumplir las promesas» del tratado de 1984
Estados Unidos ha rechazado este lunes la imposición de restricciones a visados de sus ciudadanos por parte de China y ha instado a Pekín a «cumplir las promesas» de la Declaración Conjunta Sino-Británica, firmada en 1984. Según un comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos, «las amenazas del Partido Comunista Chino de tomar represalias restringiendo los visados de los ciudadanos estadounidenses exponen una vez más cómo Pekín se niega a asumir la responsabilidad de sus propias decisiones». Así, «si China quiere recuperar la confianza de los hongkoneses y de la comunidad internacional, debe cumplir las promesas que hizo al pueblo de Hong Kong y a Reino Unido en la Declaración Conjunta Sino-Británica de 1984, registrada en la ONU», ha agregado el texto. El Gobierno de China ha anunciado este lunes que impondrá restricciones de visados sobre ciudadanos de Estados Unidos como represalia por las críticas vertidas en las últimas semanas contra Pekín por sus políticas relativas a Hong Kong, en particular la ley de seguridad nacional en ciernes. El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, ha explicado en rueda de prensa que la medida, que se impondrá contra aquellas personas que tengan una «conducta abominable» sobre asuntos relacionados con Hong Kong, se debe a la «decisión equivocada» de Washington de imponer también restricciones sobre los visados de ciertas autoridades del gigante asiático. Por su parte, el Departamento de Estado norteamericano impuso el viernes sanciones contra altos cargos del Partido Comunista -sin especificar cuáles- acusados de restringir las libertades de los ciudadanos hongkoneses. A finales de mayo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya amenazó con imponer sanciones contra altos cargos chinos por la cuestión de Hong Kong. Además, el Senado estadounidense aprobó el jueves por unanimidad el proyecto de ley sobre sanciones contra funcionarios, empresas y bancos de China que respalden la nueva ley de seguridad que Pekín está ultimando para Hong Kong. Cadena perpetua El Gobierno chino ha catalogado en reiteradas ocasiones de injerencia las críticas de la Administración Trump sobre la política seguida en Hong Kong, especialmente después de que se supiese que la cúpula comunista ultimaba una ley de seguridad nacional para imponerla en la antigua colonia británica. La polémica ley de seguridad que prepara China incluye el establecimiento de una «comisión para la defensa de la seguridad nacional» que se encargará de perseguir todas las actividades irregulares comprendidas en esta nueva y polémica normativa, entre ellas las consideradas como «secesión», «subversión» o «terrorismo». Esta ley, hay que recordar, supercede por completo a la normativa de Hong Kong estipulada por el propio Congreso del territorio, cuyo órgano ejecutivo ha sido incapaz de aclarar los detalles de la normativa y ha remitido constantemente a las autoridades de Pekín para cualquier duda al respecto, alegando falta de información. El borrador aún es secreto, aunque fuentes cercanas al asunto aseguran que plantea penas de cadena perpetua.
30-06-2020 | Fuente: abc.es
China desoye todas las críticas y da luz verde a la ley de seguridad nacional en Hong Kong
Con su hermetismo y falta de transparencia habitual, el régimen chino ha aprobado este martes la polémica Ley de Seguridad Nacional que impondrá a Hong Kong sin pasar por su Parlamento local, que penará la subversión, la secesión, el terrorismo y las injerencias extranjeras. Según informa el periódico «South China Morning Post», la ley ha sido aprobada unánimemente por los 162 diputados del comité permanente de la Asamblea Nacional Popular, el Parlamento orgánico del régimen que el mes pasado votó a favor de tramitar esta iniciativa. En la antigua colonia británica, que lleva levantada desde hace un año reclamando democracia, muchos temen que esta ley les arrebate sus libertades políticas, mayores que en el resto de China. Avivando sus temores, todavía no se conocen los detalles de esta controvertida regulación, que será promulgada este miércoles, 23º aniversario de la devolución de Hong Kong a China, al ser incluida directamente en el Anexo III de la Ley Básica, «mini-Constitución» de la ciudad. Además de conmemorar la efeméride, la fecha es una venganza por el asalto del año pasado al Parlamento local por parte de los manifestantes que reclaman democracia, que causaron numerosos destrozos en el edificio. Este año, la Policía ha prohibido la marcha que tradicionalmente se celebra cada 1 de julio argumentando dichos disturbios y el riesgo de contagio por el coronavirus. Pero, igual que hicieron durante la también prohibida vigilia de Tiananmen, es posible que los hongkoneses vuelvan a echarse a las calles, y más cuando conozcan el contenido de la ley. De momento solo un puñado de diputados hongkoneses en la Asamblea Nacional han visto su borrador, pero no los del Parlamento autónomo y, mucho menos, los del bando demócrata. Esta opacidad, que es normal en el régimen chino, ha despertado todos los miedos en Hong Kong, una de las ciudades más abiertas del mundo y donde su Gobierno envía cada día a la Prensa más de una docena de comunicaciones informando de todas sus actividades. A tenor del SCMP, que cita fuentes oficiales, la ley de seguridad nacional incluirá la cadena perpetua, y no solo penas máximas de diez años de cárcel como se había hablado antes. Aunque todavía no se sabe qué delitos contemplará dicha pena, la oposición y los activistas políticos de Hong Kong temen que Pekín use la ley para silenciar sus demandas democráticas, exactamente igual que hace en el continente. De forma rutinaria, los disidentes chinos son condenados por «incitar a la subversión contra el poder del Estado», lo que hace temer a los hongkoneses por la pérdida de sus derechos políticos, como la libertad de expresión y reunión. Además, en los últimos días se ha especulado con la posibilidad de que la ley tenga efecto retroactivo. Si fuera así, estarían en la diana los miles de detenidos por las protestas reclamando democracia que sacuden a la ciudad desde hace un año, que empezaron de forma pacífica contra la ya suspendida ley de extradición a China y han derivado en una revuelta con una violencia nunca antes vista en Hong Kong. Con su intervención directa, Pekín intenta aplastar la agitación política, que ha hundido la economía y es su mayor amenaza desde las protestas de Tiananmen, ya que ha despertado el sentimiento independentista entre los jóvenes hongkoneses. El Gobierno local asegura que la excolonia seguirá manteniendo sus libertades y garantías legales y que la nueva normativa solo afectará a un «grupo muy reducido» de personas. Pero la implantación de una oficina de la seguridad del Estado aterra a muchos en Hong Kong, que lo consideran una violación del principio «Un país, dos sistemas» que rige en la ciudad, en teoría, hasta 2047. Manifestando esta misma preocupación, las principales democracias occidentales también han denunciado que la Ley de Seguridad Nacional incumple el acuerdo de devolución de Hong Kong a China por parte del Reino Unido, contemplado en la Declaración Sino-Británica de 1984 y formalizado con el traspaso el 1 de julio de 1997. Amparado por la ONU, dicho tratado internacional estipulaba el respeto a las mayores libertades de la colonia y su autonomía bajo la fórmula de «Un país, dos sistemas», que ahora ha quedado en entredicho. Mientras Japón ha liderado en el G7 una propuesta contra la ley y la Unión Europea ha advertido a Pekín de sus «serias consecuencias», Estados Unidos le retirará a Hong Kong su estatus económico preferente. Se trata de un castigo al régimen porque por esta ciudad entra el 70 por ciento de la inversión extranjera en China, pero también dañará a esta capital financiera de Asia. Haciendo oídos sordos a todas estas críticas, el régimen de Xi Jinping sigue aumentando su control sobre Hong Kong, que podría perder su carácter único y, lo más importante, sus libertades.
30-06-2020 | Fuente: abc.es
Desde Watergate -nombre del complejo de oficinas y apartamentos más emblemático de la capital federal, sin contar la Casa Blanca- resulta demasiado fácil etiquetar los continuos escándalos, desde lo banal a lo siniestro, que genera la política de Estados Unidos. Desde hace unos días, el socorrido sufijo «+gate» ha reaparecido en relación con los sospechados «incentivos» (bounty: recompensa) que los servicios de inteligencia rusos venían pagando a grupos integristas por matar a soldados americanos en Afganistán. La historia en sí no debería escandalizar demasiado a tenor de lo que hizo EE.UU. tras la invasión soviética de Afganistán en 1979. Como parte de la peliculera guerra de Charlie Wilson, los americanos ayudaron a convertir en una pesadilla aquella última aventura militar de la doctrina Breznev, facilitando armas y dinero a la resistencia afgana. Todo un ejemplo de acción encubierta con un altísimo precio para las dos superpotencias implicadas. La ingente factura y los dolorosos sacrificios de la intervención en Afganistán contribuyeron al hundimiento de la Unión Soviética. Y de los freedom-fighters afganos, subvencionados por la Administración Reagan en el contexto de la Guerra Fría, eventualmente terminaron por emerger Osama bin Laden, Al Qaida, el 11-S y la también desastrosa implicación americana en Afganistán. Del llamado Bountygate, la parte que salpica directamente a la Casa Blanca es la información de que el presidente conocía desde hace meses estas actividades hostiles de Moscú y no hizo nada. De ahí, las exigencias bipartidistas para lograr una investigación del Congreso y una explicación de porqué no se ha exigido responsabilidades a Putin por su nostálgica venganza afgana. En horas bajas, Trump ha reaccionado tarde y mal, repitiendo su tarantantán conspirativo sobre el Estado Profundo y la fiscalización periodística como Fake News. Durante tres días, la Casa Blanca ha dudado si la defensa más efectiva del comandante en jefe era la negligencia o la ignorancia. El gran problema de fondo es que Trump, como demostró en su infame cumbre del 2018 en Helsinki, no tiene credibilidad alguna en todo lo referente a Rusia.
30-06-2020 | Fuente: abc.es
Las maniobras de Rusia contra EE.UU. en Afganistán ponen en guardia a Trump
Desde el momento en que puso el pie en la Casa Blanca, la larga sombra de Rusia persigue al presidente Donald Trump, vaya adonde vaya, y haga lo que haga. En esta ocasión, por unas supuestas recompensas que el Kremlin ofreció a la guerrilla Talibán para que matara a soldados estadounidenses en Afganistán mientras Washington buscaba a la desesperada un acuerdo de paz que permitiera la retirada definitiva de sus tropas en aquel país centroasiático, tras dos décadas de guerra. El problema no está en si esas recompensas fueron ofrecidas, sino en cuándo fue informado Trump de ellas, si es que lo fue. Unos informes de inteligencia sobre esas recompensas a los islamistas afganos han sido filtrados en los pasados días a varios medios norteamericanos. Tras un pormenorizado análisis, la CIA ha llegado a la conclusión de que la inteligencia militar rusa dio dinero en metálico a los insurgentes afganos para que mataran a soldados de EE.UU. aun cuando ambas partes mantenían contactos para una posible firma de un acuerdo de paz. El presidente Trump llegó a invitar a representantes de la guerrilla Talibán a un encuentro en Camp David el año pasado, aunque después reculó. A principios de este año, un comando del equipo de élite de los SEAL de la Armada estadounidense se encontró con 500.000 dólares (unos 480.000 euros) en metálico tras allanar y registrar un cuartel de los Talibán. Ante las sospechas de que fuera parte de esos sobornos rusos, los uniformados informaron a la inteligencia estadounidense destacada en Afganistán, que a su vez dio cuenta del hallazgo a Washington. Hubo una reunión en la Casa Blanca sobre los sobornos en marzo, y según mantiene la agencia Ap, Trump fue debidamente informado, aunque él lo niega tajantemente. Según dijo el presidente Trump en la red social Twitter, «la inteligencia no encuentra que esta información sea creíble, y por eso no me informó ni a mí ni al vicepresidente de ella. Es posible que se trate de otra mentira sobre Rusia, inventada por los medios». Si el presidente o alguien en su gabinete supo de esos sobornos hace meses, nadie en Washington tomó medidas claras de condena a Rusia, aunque los varios medios que han revelado su existencia han informado de varias muertes de soldados estadounidenses derivados de ellos. ¿Qué supo el presidente? Ese es para los demócratas el problema de la cuestión: ¿qué supo el presidente y cuándo lo supo? Según la líder demócrata Nancy Pelosi, que preside la Cámara de Representantes, «el Congreso necesita respuestas de forma inmediata». «El Congreso debe ser informado sobre lo que sabía la inteligencia sobre esta importante amenaza para las tropas estadounidenses y nuestros aliados, y qué opciones tenemos para hacer pagar a Rusia. El inquietante silencio y la inacción de la Administración ponen en peligro la vida de nuestras tropas y las de nuestros socios de coalición». En esa coalición se encuentra España, como miembro de la OTAN. Hasta la fecha han muerto en combate en Afganistán 2.353 soldados estadounidenses, 10 de ellos en 2018 y 16 en 2019. En lo que va de 2020 han fallecido dos. El año pasado, días antes de que unos emisarios de los Talibán viajaran a Washington para las negociaciones de paz, un coche bomba mató a 12 personas, entre ellas el sargento estadounidense Elis A. Barreto Ortiz, además de un soldado rumano, Ciprian-Stefan Polschi. Los Talibán asumieron después la autoría del ataque. Los republicanos también quieren más información. La número tres del partido en la Cámara, Liz Cheney, dijo el fin de semana que «la Casa Blanca debe dar explicaciones. ¿Por qué no fueron informados el presidente o el vicepresidente? ¿Se incluyó la información en los informes de inteligencia diarios del presidente? ¿Quién lo sabía y cuándo lo supo? Y, ¿qué se ha hecho para proteger a nuestros soldados y hacer que Putin rinda cuentas?». Tan preocupante sería, desde el punto de vista republicano, que Trump lo hubiera sabido y no hubiera hecho nada como que los responsables de la inteligencia no hubieran informado al presidente. Por su parte, el nuevo Director Nacional de Inteligencia, John Ratcliffe, dijo que él nunca informó de esos sobornos al presidente, pero él lleva en el cargo apenas desde el 26 de mayo. En todo, caso, ayer, varios altos funcionarios de la Presidencia se desplazaron hasta el Capitolio para informar a senadores y diputados de los hallazgos de la inteligencia estadounidense. A Trump, de momento, le ha investigado un fiscal especial por la supuesta trama rusa que le ayudó a ganar las elecciones de 2016. Ese fiscal, Robert Mueller, llegó a la conclusión de que Trump no solicitó ningún tipo de ayuda al Kremlin, pero sí halló pruebas de al menos dos campañas de injerencia rusa para ayudarle a llegar al poder. En febrero, el Senado absolvió a Trump en un juicio político por extorsión a un país extranjero -Ucrania- para que le ayudara en las elecciones contra Joe Biden, el candidato demócrata a la presidencia. El presidente siempre ha negado que recibiera ningún tipo de ayuda de Rusia, y ha denunciado en varias ocasiones que es víctima de una gran caza de brujas. Interés ruso Por su parte, el Kremlin ha negado cualquier soborno a los Talibán, alegando que las noticias al respecto son falsas. La Unión Soviética invadió Afganistán en 1978 e intentó instalar allí un satélite comunista, pero fracasó tras una larga guerra, durante la cual nacieron las milicias islamistas que llevaron al poder a los Talibán. Estos dieron refugio a Osama bin Laden cuando este terrorista ideó los atentados contra Nueva York y Washington en 2001. Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump ha intentado firmar la paz con ellos y les llegó a invitar a la residencia presidencial en Camp David, aunque luego se desdijo. Rusia ha intentado orquestar su propio proceso de paz en Afganistán, que también ha fracasado. John Bolton, que fue consejero de Seguridad Nacional de Trump hasta septiembre de 2019, califica las excusas del presidente sobre este problema de «ridículas». «Si no le informaron, debería pedir explicaciones de por qué fue así», dijo en la cadena CNN. Bolton se opuso al proceso de paz con los Talibán.
30-06-2020 | Fuente: elmundo.es
Tristán Ulloa, de 'narco' a 'cura guerrero' en Netflix: "Estoy totalmente recuperado del coronavirus"
El próximo 2 de junio el actor español regresa a la plataforma con 'La monja guerrera', una serie juvenil de acción y fantasía donde interpreta al líder espiritual de una orden militar secreta al servicio de la Iglesia Católica que lucha contra los demonios de la Tierra. 
29-06-2020 | Fuente: abc.es
Trump niega que le informaran de recompensas de Rusia para matar soldados de EE.UU. en Afganistán
Tanto republicanos como demócratas le han pedido explicaciones a la Casa Blanca por el supuesto pago de recompensas por parte de Rusia a la guerrilla Talibán en Afganistán para que esta matara a soldados estadounidenses en la misión conjunta en ese país de la OTAN, de la que forma parte España. El presidente Donald Trump negó ayer haber sido informado de esas recompensas, reveladas por fuentes de la inteligencia norteamericana, y sobre las cuales hubo una reunión en la Casa Blanca en marzo. Este lunes, funcionarios de la Casa Blanca informarán a diputados y senadores en el Capitolio sobre esas recompensas, que según datos publicados el pasado fin de semana por los diarios «The New York Times» y «The Washington Post» fueron ofrecidas justo cuando Washington negociaba con la guerrilla Talibán un acuerdo de paz para poder retirar sus tropas de forma definitiva de ese país centroasiático. Según la agencia Ap, la inteligencia informó al presidente de esas recompensas a principios de este año. Trump lo ha negado por medio de la red social Twitter. «No es una información creíble», dijo el presidente en un mensaje en el que puso de relieve que las fuentes de la noticia son anónimas. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Nobody briefed or told me, <a href="https://twitter.com/VP?ref_src=twsrc%5Etfw">@VP</a> Pence, or Chief of Staff <a href="https://twitter.com/MarkMeadows?ref_src=twsrc%5Etfw">@MarkMeadows</a> about the so-called attacks on our troops in Afghanistan by Russians, as reported through an ?anonymous source? by the Fake News <a href="https://twitter.com/nytimes?ref_src=twsrc%5Etfw">@nytimes</a>. Everybody is denying it &amp; there have not been many attacks on us...</p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1277202159109537793?ref_src=twsrc%5Etfw">June 28, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> La Unión Soviética invadió Afganistán en 1978 e intentó instalar allí un satélite comunista, pero fracasó tras una larga guerra, durante la cual nacieron las milicias islamistas que llevaron al poder a los Talibán. Estos dieron refugio a Osama bin Laden cuando este terrorista ideó los atentados contra Nueva York y Washington en 2001. Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump ha intentado firmar la paz con ellos y les llegó a invitar a la residencia presidencial en Camp David, aunque luego se desdijo. Rusia ha intentado orquestar su propio proceso de paz en Afganistán, que también ha fracasado. Han muerto en Afganistán desde 2001 un total de 2.353 soldados estadounidenses. Según informó este lunes la radio pública estadounidense Npr, las recompensas lograron al menos la muerte de un soldado norteamericano en ese país, algo que, de nuevo, la Casa Blanca niega. Por su parte, Ap asegura que la inteligencia norteamericana investiga un ataque de abril de 2019 en el que murieron tres uniformados del Marine Corps. A principios de este año, los Navy SEAL allanaron un destacamento de los Talibán y encontraron dentro unos 500.000 dólares (480.000 euros) en metálico, que podría ser el pago de esos sobornos. El senador republicano Lindsey Graham, quien jugó a golf con Trump el domingo, había dicho el sábado que el Capitolio debe saber si las «las fuerzas rusas en Afganistán han ofrecido pagar a los talibanes para matar a soldados estadounidenses con el objetivo de expulsar a EE.UU. de la zona». La diputada Liz Cheney, de Wyoming, tercera en rango de su partido en la Cámara de Representantes, pidió también a la Casa Blanca que ofrezca más información al Congreso. La líder demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara, lamentó ayer que «a pesar de la gravedad del asunto, el Presidente se siga negando a enfrentarse a Rusia».
29-06-2020 | Fuente: abc.es
Al menos siete muertos en un ataque de milicianos a la Bolsa de Karachi en Pakistán
Al menos siete personas, entre ellas cuatro insurgentes, murieron y otras tres resultaron heridas cuando un grupo de hombres armados atacó este lunes con granadas y disparos la Bolsa de Karachi, en el sur de Pakistán. «Un grupo de terroristas trató de entrar en el edificio de la Bolsa. En el intercambio de disparos los cuatro atacantes murieron y puedo confirmar que al menos un policía falleció», dijo a Efe un portavoz policial de la urbe, Rizwan Patel, que confirmó más tarde la muerte también de dos guardias de seguridad. Los asaltantes llegaron al edificio, una zona de alta seguridad que acoge bancos y oficinas, y lanzaron granadas contra su puerta principal y después comenzaron a disparar. Según Patel, las fuerzas de seguridad y los agresores se enfrascaron en un tiroteo en la entrada de la bolsa, sin que estos lograran acceder al edificio. «Las fuerzas de seguridad han tomado el control del inmueble», subrayó Patel. La Bolsa de Karachi, a través de su cuenta oficial en Twitter, también confirmó que «ahora los disparos han terminado y han llegado refuerzos». Murad Ali, jefe de Gobierno de la provincia de Sindh, de la que Karachi es la capital, calificó el suceso de «ataque contra la seguridad y la economía nacional». El Ejército de Liberación Baluchi, que busca la independencia de la provincia de Baluchistán, en el suroeste del país, reivindicó su autoría en un comunicado en Twitter. «Una brigada del Ejército de Liberación Baluchi ha cometido hoy un ataque en la bolsa de Karachi. Nuestros luchadores están dentro del edificio y han tomado el control de la zona», afirmó. Ese mismo grupo reivindicó el asalto contra el consulado de China en Karachi en 2018, que acabó con siete muertos. El terrorismo se ha reducido en el país asiático en los últimos años de forma considerable, pero a pesar de ello se siguen produciendo atentados.