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Noticias de asia

17-09-2018 | Fuente: elpais.com
MBA muy viajeros
Las escuelas de negocios refuerzan su oferta de másteres empresariales con presencia en instituciones de Europa, EE UU y Asia
17-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump azuza la guerra comercial con China con nuevos aranceles
Donald Trump ha llegado a deslizar que no le importaría declarar la guerra comercial total a China y someter a fuertes aranceles a todos los bienes que importa del gigante asiático. Esta semana estará un paso más cerca de ello: el presidente de EE.UU. tiene previsto anunciar una nueva batería de aranceles a China, según ha adelantado este fin de semana «The Wall Street Journal». La medida supondría una tarifa del 10% a importaciones por valor de 200.000 millones de dólares, que se sumarían a otras dos decisiones agresivas tomadas por la Administración Trump en lo que va de año: los aranceles al acero y al aluminio -que también se impusieron a otros socios comerciales- y los que se aplicaron a bienes por valor de 50.000 millones de dólares en julio. Tras esta última decisión, China cumplió con su promesa de responder a los aranceles con la misma moneda. Trump subió la apuesta y ordenó a su oficina de comercio a que elaborara una lista de productos chinos por valor de 200.000 millones que serían objeto de un nuevo arancel. China calificó entonces la idea de «irracional» y «completamente inaceptable», pero todo apunta a que hoy o mañana el presidente de EE.UU. lo hará oficial. No hay duda de que Pekín responderá con otro ataque comercial, pero lo cierto es que tiene menos capacidad de maniobra que Trump: el año pasado, EE.UU. importó productos chinos por valor de 505.000 millones de dólares, mientras que China solo recibió exportaciones estadounidenses por valor de 129.000 millones. La decisión de Trump parece una estrategia para forzar concesiones por parte de China, pocos días antes de que se retomen las conversaciones comerciales entre ambos países. Está previsto que el vicepremier de China, Liu He, viaje a Washington los días 27 y 28 de este mes para mantener negociaciones con el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el resto de altos cargos comerciales de la Administración. Si las conversaciones van por un camino adecuado para Washington, también habrá una reunión con el presidente de EE.UU. Ahora, todo eso -incluso la propia celebración de las conversaciones- está en el aire. Los nuevos aranceles entrarían en vigor dentro de unas semanas y, si no consiguen torcer el brazo de China, podrían ser una apuesta peligrosa para Trump. Las elecciones legislativas de noviembre, donde los republicanos se juegan conservar su mayoría en las dos cámaras del Congreso, están a la vuelta de la esquina y la guerra comercial iniciada por el presidente de EE.UU. no se ve con buenos ojos en sectores amplios del empresariado. Varias asociaciones patronales que se oponen a los aranceles están convirtiendo la guerra comercial en un asunto de campaña. En su opinión, las tensiones en comercio afectan a los avances económicos conseguidos por Trump con la reforma fiscal y su eliminación de regulaciones. La nueva ronda de barreras comerciales -que incluye productos de consumo de todo tipo, desde marisco a bicicletas- tendría además un impacto más visible en los precios que paga el consumidor medio estadounidense (hasta ahora los aranceles se habían centrado más en bienes de equipo industriales), y con la llegada de las compras masivas por festividades -Halloween, Acción de Gracias, Navidades- podría desatar una respuesta negativa del electorado. Además, es muy probable que la represalia china a los nuevos aranceles afecte a exportaciones agrícolas estadounidenses, un sector normalmente alineado con los republicanos.
16-09-2018 | Fuente: marca.com
Muguruza busca en Asia el billete para el Masters de Singapur
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16-09-2018 | Fuente: as.com
Demasiada Real Sociedad para un Málaga en plena adaptación
Segunda derrota del Málaga ante la Real Sociedad (3-0) que encarriló pronto el partido con un gol de Nahikari de penalti. Esta misma jugadora y Soldevila redondearon el abultado marcador
16-09-2018 | Fuente: as.com
F1 GP Singapur en Marina Bay: resultados y así va el Mundial
Lewis Hamilton ha conseguido una nueva victoria en tierras asiáticas que le permiten ampliar hasta los 40 puntos su ventaja en el campeonato frente a Sebastian Vettel.
16-09-2018 | Fuente: elpais.com
Los costes de la crisis venezolana
No es demasiado pronto para empezar a planear la reconstrucción para cuando el estado clientelar termine
16-09-2018 | Fuente: elpais.com
Cinco alternativas chinas a los nuevos iPhone
Los fabricantes del gigante asiático han desarrollado móviles con diseños más vanguardistas que los de Apple, prestaciones similares, y una gran relación calidad-precio. Estos son los mejores.
16-09-2018 | Fuente: abc.es
El pasado domingo Francia volvía a ser objetivo de un posible acto terrorista. Un hombre de 31 años y origen afgano hirió a siete civiles con un cuchillo y una barra de hierro en Trappes, localidad del distrito de Versalles. La Fiscalía de París comunicó que «por el momento» no había indicios para calificarlo como ataque terrorista, tampoco hubo reivindicación, pero el suceso se produjo en el mismo lugar en el que dos semanas antes, un hombre de 36 años era abatido después de matar a su madre y su hermana con un cuchillo. Dáesh reivindicó este ataque afirmando que se trataba de uno de sus «combatientes». Este grupo yihadista dispone de «células propias de ataque, antiguos combatientes y simpatizantes» con los que «lograría promover e inspirar múltiples acciones terroristas, incluyendo varios atentados de alto impacto y otros dirigidos contra objetivos internacionales», explica el Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo en su último anuario. Un ejemplo de ello es el ataque que la organización realizó en julio sobre Sweida, Siria , donde cuatro terroristas actuaron paralelamente. En Occidente la metodología es diferente, según el anuario se «ha combinado la articulación de células más o menos desarrolladas capaces de hacer un atentado más sofisticado, como en París», con el retorno de «individuos con bajas capacidades, corto entrenamiento y orientados e inspirados para ejecutar acciones individuales». Los llamados lobos solitarios realizan acciones «pocos sofisticadas [?] y sin vínculos formales con una entidad mayor que le haya suministrado apoyo logístico», subraya el anuario del Observatorio. «La mayoría de los autores de los atentados han perpetrado los ataques de forma individual, inspirados únicamente por la ideología yihadista tras autoradicalizarse en gran medida por la propaganda de Dáesh a través de internet y redes sociales, o tras ser radicalizado por un individuo de su entorno». Dáesh se atribuye la autoría de 23 de los 47 ataques terroristas que se han producido en el mundo durante 2018, mientras que 14 continúan sin reivindicación, según los datos recopilados por ABC. De los 18 ataques que se produjeron en suelo europeo, seis no fueron reivindicados. Los escenarios donde tuvieron lugar estos actos fueron Ámsterdam (Holanda), Bruselas (Bélgica), Cornellá de Llobregat (España), Lübeck (Alemania) y Viena (Austria). Todos ellos fueron perpetrados con arma blanca los objetivos eran los cuerpos y fuerzas de seguridad y civiles. Es un «tipo de terrorismo poco sofisticado» pero el Observatorio advierte de «posibles tramas más complejas y elaboradas». Los doce ataques restantes pueden calificarse como ataques terroristas. Fueron reivindicados por Dáesh y ocurrieron en Francia (6), Bélgica (2), Rusia (1), Toronto (1) Londres (1) y España (1). Los autores de los atentados de Francia y España utilizaron un arma blanca para perpetrar los atentados, excepto en el doble ataque de Carcasona y Trèbes. Allí utilizaron armas de fuego, al igual que en el atentado de febrero en Rusia y en el de Toronto. A diferencia de los anteriores, en Londres usaron un coche para realizar un atropello en el que resultaron heridos tres civiles. Dáesh es el único grupo terrorista que ha atentado en Occidente durante este año, aunque desde el Observatorio advierten que «no se debe bajar la guardia» porque existe «la posibilidad de un golpe de efecto por parte de al Qaeda ante el escenario de debilidad de Dáesh». El grupo creado por Bin Laden hizo un llamamiento el pasado año para «recuperar» las ciudades de Ceuta y Melilla movidos por su lucha con Dáesh por liderar la yihad y el terrorismo internacional. Ataques fuera de Occidente Tal y como se muestra en el mapa superior de atentados de 2018, las redes de Al Qaeda se extienden por el continente africano mediante su filial en Somalia, Al Sabaab, o su aliado en Malí, Jama'a Nusrat ul-Islam wa al-Muslimin (JNIM). El atentado en el que hubo un mayor número de víctimas en Áfica, fue el cometido en febrero en Mogadiscio (Somalia), con un total de 38 muertos. El blanco fue los servicios gubernamentales. Un mes después JNIM atentó en Burkina Faso contra la Embajada Francesa y un cuartel, matando a 30 personas. Este mes la capital de Somalia volvía a ser objetivo terrorista, un ataque con un vehículo bomba, al igual que en los dos anteriores, estallaba dejando seis víctimas mortales. La misma cifra que el atentado realizado en Túnez por Al Qaeda del Magreb Islámico, que fue dirigido contra los Miembros de la Guarda Nacional. Los talibanes es otro de los principales grupos terroristas en activo. Agrupados bajo el Movimiento de Talibanes Pakistaníes, atentaron tres veces en Pakistán y en una ocasión en Afganistán, durante este año. Todos los ataques de Pakistán tuvieron lugar en julio y durante mítines políticos, oficinas electorales y centros de votación, donde los ataques con artefactos explosivos dejaron un saldo de 29 víctimas mortales con motivo de las elecciones generales de Pakistán. Los talibanes atentaron en Kabul (Afganistán), mediante la Red Haqqani, matando a más de 24 turistas con armas de fuego. La capital de Afganistán también ha sido el objetivo de actos terroristas de Dáesh. El país asiático ha sufrido durante este año una ola de atentados (de enero hasta agosto), combinados con acuerdos temporales de paz y llamamientos al diálogo entre el Gobierno afgano y los talibanes. Tras diversos ataques para expulsar a Dáesh del territorio, la organización terrorista sigue estando activa y actúa perpetrando ataques como los cinco que han realizado sobre Kabul en 2018. Han matado a más de 218 civiles en ataques dirigidos principalmente contra la población chií y en un ataque contra el Vicepresidente de Afganistán. El ataque en el que hubo un mayor número de víctimas fue en el del 27 de enero, con un total de 103. Dáesh también atentó en Siria, país en el que mataron a 302 civiles y fuerzas gubernamentales, siendo este el ataque terrorista con más muertos de 2018. En Pakistán realizaron tres actos terroristas, donde murieron 184 personas; dos que reivindicaron en Indonesia (13), con Jamaah Ansharut Daulah, uno de sus grupos afines. En Tayikistán atentaron matando a nueve personas.
16-09-2018 | Fuente: abc.es
El Gran Hermano chino vigila en Xinjiang
Campos de reeducación en medio del desierto, controles policiales con pruebas biométricas, cámaras de vigilancia capaces de reconocer las caras, «aplicaciones espía» en los móviles y hasta comisarios políticos viviendo en casa como si fueran uno más de la familia. No es una versión en «Black Mirror» de «1984», sino la provincia china de Xinjiang. A 4.000 kilómetros de Pekín, en la frontera con Asia Central, esta gigantesca región de mayoría musulmana sufre la mayor represión vista en China desde los oscuros días de la «Revolución Cultural» (1966-76). Si entonces el objetivo era el culto al «padre de la patria», Mao Zedong, ahora lo es la erradicación del islamismo más extremista. Con la excusa de combatir el terrorismo yihadista y el independentismo, el régimen de Pekín lleva a cabo una masiva campaña de adoctrinamiento que parece una pesadilla orwelliana. Así lo denuncian recientes informaciones de medios internacionales y un informe de 117 páginas de la ONG Human Rights Watch (HRW), que ha entrevistado a 58 uigures, la etnia musulmana autóctona de la zona. Hablando todos desde el exilio, cinco han estado detenidos en campos de reeducación y 38 tienen familiares en ellos. Dicho informe recoge «detenciones arbitrarias masivas, torturas e invasivos controles sobre la vida diaria» de los 13 millones de uigures que habitan en Xinjiang, que hablan una lengua emparentada con el turco y suspiran por la independencia para formar el Turkestán Oriental. Dicha represión también la sufren otras minorías fronterizas, como los kazajos, pero no los 12 millones de «han», la etnia mayoritaria en China, que suman el resto de la población. Con tres veces la superficie de España, Xinjiang es una zona estratégica para el régimen por su petróleo, gas y fronteras en Asia Central. Para acabar con los atentados y revueltas que han sacudido durante los últimos años esta región, el régimen lanzó en 2014 una campaña que se ha endurecido desde que Chen Quanguo, secretario provincial del Partido Comunista, fue trasladado desde el Tíbet en 2016. Bajo su cargo, se ha construido una red de campos de reeducación donde se calcula que podría haber confinados un millón de uigures, la inmensa mayoría sin haber sido condenados por ningún delito. Por el mero hecho de acudir con frecuencia a la mezquita, leer el Corán o rezar en público, llevar una barba larga o tener familiares en 26 «países musulmanes peligrosos», los uigures son encerrados durante meses y sometidos a un alienante lavado de cerebro. En clases colectivas, deben cantar alabanzas al Partido Comunista, aprender mandarín y renegar no solo de la violencia yihadista, sino también de algunos principios y costumbres del islam. «Pedí un abogado y me dijeron que no me hacía falta, porque no estaba preso, sino en un campo de educación política donde lo único que tenía que hacer era estudiar», relata en el informe de HRW un uigur que se pasó varios meses detenido. Otros denuncian torturas y malos tratos generalizados, que se suman al dolor por estar apartados de sus familias sin haber sido condenados por nada. Marcados con códifos QR Incluso fuera de los campos, el control es tan asfixiante que viola la más estricta intimidad de los uigures. Además de ser estrechamente vigilados y de no poder conseguir un pasaporte, la Policía ha colocado en sus casas códigos QR con todos los datos de la familia que mora en ella. Para asegurarse de que son «buenos ciudadanos», comisarios del Partido Comunista incluso pasan algunos días en sus domicilios y los animan a denunciar a sus vecinos. «Desde principios de 2017, los funcionarios locales venían dos veces por semana a mi casa y algunos hasta se quedaban por la noche. Oficialmente llamados ?nuevos parientes?, nos leían propaganda y nos hacían muchas preguntas y fotos», detalla en el informe otra exiliada de 52 años cuyo hijo está en un campo de reeducación. Con el despotismo de siempre y la tecnología del siglo XXI, el «Gran Hermano» chino vigila en Xinjiang. La ONU pide transparencia y EE.UU., sanciones Con un millón de uigures confinados en campos de reeducación, la represión del régimen chino está siendo tan masiva e indiscriminada en Xinjiang que ha alertado a la ONU. Reunido a mediados del mes pasado en Ginebra, su Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial definió la región como una «zona sin derechos» y exigió información a los diplomáticos de Pekín. Negando las evidencias, como las torretas de vigilancia y las alambradas que rodean dichos campos, la delegación china aseguró que eran «centros educativos de formación profesional». A pesar de las dificultades que tienen los periodistas extranjeros para llegar a dichos campos, de donde son expulsados rápidamente por la Policía o matones locales, están aflorando más denuncias sobre esta creciente represión que contradicen a la propaganda oficial. Hasta tal punto que un comité del Congreso de Estados Unidos ha planteado una moción para imponer sanciones a siete cargos chinos, entre ellos el secretario del Partido Comunista en Xinjiang, Chen Quanguo, por esta flagrante violación de los derechos humanos.
16-09-2018 | Fuente: elpais.com
La revolución subterránea de China traerá consigo el metro más largo del mundo
El gigante asiático construye más líneas de metro que la suma del resto de países. Lucha así contra la congestión del tráfico y la contaminación