Infortelecom

Noticias de asia

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Las desafortunadas declaraciones de un candidato republicano sobre los derechos de la mujer
Un candidato republicano al Senado de EEUU ha generado hoy una agria polémica tras hacerse públicas unas declaraciones en las que, al ser preguntado por los derechos de la mujer, respondió que lo que él quiere es que, cuando llegue a casa, la cena esté lista. «Quiero llegar a una casa en la que haya una cena casera a las seis cada noche», ha afirmado el conservador Courtland Sykes, que buscará ser senador republicano por Misuri, en una entrevista que ha publicado en su página de la red social Facebook. Sykes, de 37 años, había sido preguntado sobre si estaba a favor de los derechos de las mujeres, a lo que respondió que su prometida le había dado «órdenes» para ser «favorable» a estos, pero que su «obediencia» conllevaba un «pequeño precio»: que cuando él arribe a casa, el plato esté sobre la mesa. El republicano también incidió en que espera que «algún día» sus hijas se conviertan en «amas de casa y mujeres de familia tradicionales». El aspirante a un asiento en la Cámara Alta por el partido de Trump ha añadido que «no compro las definiciones locas del feminismo radical sobre ser mujer moderna y nunca lo hice». Asimismo, el candidato conservador ha señalado que las feministas «se inventaron» el concepto «para adaptarlo a sus mentes asquerosas y llenas de serpientes». Sykes ha expresado que no acepta la «feminización sin tregua de la campaña contra los hombres», y argumentado que hombres y mujeres son diferentes, algo que no van a cambiar «un nido de mentecatos académicos de una tienda de fármacos, salvo en la vida de fantasía de aquellas personas confusas en el país de las maravillas». «Feministras del infierno» Sobre sus hijas, el candidato enfatizó que no quiere que sean unas «feministas del infierno» que creen que pueden «saltar de una sola vez edificios altos» para que «los hombres no les supriman», y expresó que el feminismo es «solo una locura». Para cerrar su argumentación, Sykes ha explicado que él apoya los derechos de las mujeres, pero no aquellos que «han oprimido la forma natural de ser mujer durante cinco décadas». Los comentarios generaron polémica en redes sociales, donde el analista político Charlie Sykes criticó las afirmaciones del aspirante: «Para ser claro: no tenemos ninguna relación. Para nada. Gracias a Dios», ha afirmado en relación a la coincidencia de apellidos. También se ha pronunciado al respecto el columnista John Podhoretz, que se refirió al republicano como un «imbécil innombrable» y le deseó «buena suerte en su empeño» de manera claramente irónica.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La revolución persigue a la familia del «mártir» de Túnez
Decía el escritor mexicano Octavio Paz que el culto a la revolución es una de las expresiones de la desmesura moderna. Epítome de esperanza democrática en el mundo árabe, la Revolución de los Jazmines en Túnez se desató por el trágico gesto de un joven frutero proveniente de una familia humilde de la aún más humilde ciudad de Sidi Bouzid. La agente municipal Fayda Hamdi le requisó sus frutas, su medio de supervivencia, y supuestamente le abofeteó; él, desesperado y humillado tras años de malvivir en la miseria, reaccionó quemándose a lo bonzo. Por ese instante, el joven Mohamed Bouazizi ?aunque en realidad se llamaba Tarek? entró en la historia de las revoluciones al desatar un efecto mariposa descomunal que arrasó con toda una generación de viejos autócratas: Ben Ali (Túnez), Mubarak (Egipto), Gadafi (Libia).. Siete años después, la familia Bouazizi renuncia a la fama, se encuentra asilada en Canadá y solo quieren que les dejen en paz. La dimensión que había alcanzado el gesto del «Che Guevara tunecino» ?como lo bautizaron algunos medios? llevó a Ben Ali a visitar, con una pléyade de fotógrafos, al joven calcinado al hospital, donde murió el 4 de enero de 2011 a sus 26 años. Ben Ali se exilió en Arabia Saudí en medio de un estallido social. En un universo paralelo al de lujo y ostentación del entorno del dictador, la familia Bouazizi había asumido que el desarrollo económico no iba a llegar a su localidad, encajonada entre montañas en el centro del país y dedicada a la agricultura y el contrabando con Libia. Si bien el joven Mohamed se convirtió pronto en un mito, cuando la economía empezó a hundirse y los nostálgicos de Ben Ali ganaron fuerza en la calle los rumores contra la familia se propagaron y, tras los chismes sobre su supuesto enriquecimiento gracias al dinero de los periodistas, llegaron las amenazas: el patriarca familiar llegó a dormir en el tejado para vigilar que no les quemaran la casa, según denunció una de las hermanas de Mohamed para el diario canadiense «La Presse». Del honor de ser la familia del mártir, los Bouazizi se vieron obligados a mudarse, primero a los suburbios de la capital, en vano, para más tarde huir del país donde se levantaron monumentos en nombre de su hijo. Utilizados por los políticos «Esto es paradójico: la revolución dio dignidad y mucha esperanza al pueblo, pero en su caso se han visto obligados a pedir el estatus de refugiados en Canadá», comenta Taïeb Moalla, periodista de origen tunecino y uno de los últimos en poder contactar con Leila (que ha declinado hablar con ABC), hermana de Mohamed y que consiguió el asilo en Quebec para poder estudiar y llevarse a su familia. Desde entonces, no quieren saber nada de periodistas. «La madre de la familia (Manoubia) ha sido víctima de varios ataques físicos», afirma Laura-Julie Perrault, periodista canadiense de «La Presse» y que ha seguido el rastro de la familia hasta que decidieron «desaparecer» del mundo. La historia de la familia Bouazizi, que gozan de las mismas ayudas sociales que cualquier ciudadano canadiense, no ha causado demasiado revuelo en Canadá ?asegura Perrault?. «Casualmente, en Canadá también viven varios miembros de la familia Trabelsi (de la esposa de Ben Ali), pero tienen serios problemas con las autoridades porque quieren expulsarlos», agrega. En los primeros meses de la revolución, periodistas y dirigentes políticos acudieron en tropel a la modesta casa de los Bouazizi para ofrecer sus condolencias y entrevistar a la familia del «mártir». «Era una choza, con un salón apenas iluminado, posiblemente no tenían ni electricidad», describe el traductor español Sergio Altuna, que ha sido profesor en la universidad tunecina de Jendouba y visitó a la familia en los días de la Revolución. «La mayoría de los partidos los exhibían como emblemas de la revolución para conectar con las bases y así alejarse del elitismo que caracterizó a los regímenes anteriores. eran casi analfabetos, no hablaban francés -salvo una de las hermanas- ni árabe clásico, lo que denota que no fueron mucho a la escuela; no tenían apenas consciencia política ni social», agrega Altuna. «A pesar de la escalofriante puesta en escena del Ben Ali visitando a Bouazizi en cuidados intensivos y convocando a los medios internacionales, no pude encontrar a nadie que me hablara mal de Mohamed. Era sagrado. Fue a los tres meses cuando empezaron a soltar rumores sobre su familia», cuenta Lydia Chabert, escritora francesa que se describe como la biógrafa de Mohamed tras varias semanas en su hogar. La tensión contra los Bouazizi se hizo insoportable cuando se difundió que los padres del «mártir» habían aceptado varios miles de dólares de Ben Ali como «compensación» mientras este luchaba por agarrarse al poder. Para la biógrafa de Bouazizi, en cambio, esto forma parte de una puesta en escena de Ben Ali frente a las cámaras. «El presidente quería demostrar que estaba preocupado por el destino de sus ?súbditos? y le dio dinero a la madre. ¡Pero la edición de vídeo no mostró que ella se negó!». Después del joven frutero, otros tunecinos anónimos desesperados y humillados se han inmolado a lo bonzo: uno de los últimos fue el pasado octubre cuando el bedel de una Escuela de Ingeniería se suicidó en el interior del centro. Mártir o no, su nombre no pasará a la historia de Túnez.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Lula, el autoproclamado mesías de la izquierda brasileña
Héroe y villano al mismo tiempo (depende de quien hable), el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva ensaya los últimos zarpazos de un león semienjaulado por la Justicia de Brasil (le retiraron el pasaporte). Con un pie más cerca de una celda que de esa presidencia con la que sueña reincidir en las elecciones de octubre, Lula (calamar en portugués) tiene difícil escurrirse de una ley que, ironías del destino, lleva su firma. Conocida como «Ficha Limpia» impide ser candidato a cualquier cargo público a una persona condenada en segunda instancia, exactamente, su caso. Media docena de causas judiciales por corrupción, cohecho, tráfico de influencias, irregularidades en la compra de 36 aviones caza suecos, más los delitos clásicos que acostumbran a cometer los que alguna vez fueron la encarnación del poder, mantienen al único líder del PT (Partido de los Trabajadores) en el rincón de un ring donde empieza a bailar como un boxeador sonado. A sus 72 años, con un cáncer superado y sin su idolatrada Marisa, el viudo más popular de Brasil se comparó con Jesucristo como si fuera víctima de ateos y fariseos, incapaces de apreciar la divinidad de un ser omnipotente. El PT, con fe ciega o directamente proporcional a su necesidad de reconquistar un gobierno que fue doce años del partido, lo miran ?y citan? como un reflejo divino, a la sudamericana, de Nelson Mandela y Martin Luther King. El senador del PT Luiz Lindberg Farias se despachó, «sólo tenemos un camino, que son las calles, las movilizaciones, la rebelión ciudadana, la desobediencia civil». Gleisi Hoffman, presidenta del mismo partido y procesada también por corrupción, aseguró: «No hay plan B, Lula es nuestro candidato y será inscrito en la Justicia Electoral». Que la ley lo impida no parece ser un asunto que le preocupe. Tampoco a Vagner Freitas, presidente de la CUT, la mayor central sindical de Brasil, le inspira demasiado respeto el asuntillo de las sentencias judiciales. Suelto de lengua, amenazó con «jornadas de lucha y huelgas generales» si se cumple la promesa de ejecutar el último fallo que abre la puerta del calabozo para el hombre que un día, no muy lejano, fue la esperanza de decenas de millones de brasileños. En esa línea de Lula de estar por encima del bien y del mal, que viene a ser lo mismo que decir que las normas son para todos menos para él, Joao Pedro Stédile, coordinador nacional del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) se dirigió al Poder Judicial y a la Policía Federal, por si intenta, arrestar al expresidente. «No crean que ustedes mandan en el país. Nosotros, los movimientos populares, no aceptamos de ninguna forma e impediremos que el compañero Lula vaya preso». Promesas rotas La pasión interesada que despierta el expresidente contrasta con la antigua promesa del viejo sindicalista que prometió no mancharse las manos con dinero sucio. Lula, como si todavía fuera aquel tornero que perdió un dedo en la fábrica donde hacía horas extras de día mientras de noche se enfrentaba a la dictadura, soltó la tinta del calamar que dejó la estela seguida de sus fieles. «No tengo ninguna razón para respetar la decisión (judicial)». Fuera de la realidad, o en una posición más cercana a la del «expresident» catalán prófugo en Bruselas, recurre a la fuerza de la calle frente a la razón de la ley y de una sentencia que, al apelarla, ascendió de nueve años y medio a doce. «Pongan al pueblo en movimiento», jaleó. Fue la señal de alarma del expresidente y su grito de guerra. Tres jueces del Tribunal Regional Federal de Puerto Alegre decidieron por unanimidad que es culpable de blanqueo de capitales y corrupción. «Hay prueba, por encima de lo razonable, de que Lula fue uno de los articuladores, sino el principal, de la trama de corrupción», escribió en su resolución Gabran Nierto, instructor del caso. Lo hizo después de que el «arrepentido» , Leo Pinheiro (expresidente de la constructora OAS) confesara que el famoso triplex de la playa de Guarujá, a orillas del mar fue un regalo suyo (mediante testaferro) a cambio de contratos del Estado. Todos los caminos del pozo sin fondo de corrupción de Petrobras (la petrolera semiestatal) conducen, en línea recta o curva, a Lula. El mayor desvío de recursos públicos de la historia se hizo en complicidad con bancos del Estado, empresas, partidos políticos y el PT como buque insignia, el mismo que, ahora, con su líder, se hunde en ese charco espeso y negro como la tinta del calamar.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
En vídeo: Un elefante salvaje atraviesa la frontera de China con Laos
Un elefante asiático salvaje ha sido grabado en la madrugada de este domingo burlando los controles fronterizos entre China y Laos. [Puede verlo en YouTube] El animal salió de la provincia suroccidental china de Yunnan y cruzó Luang Matha en Laos el sábado. Una cámara de vigilancia en un puesto de control fronterizo grabó los movimientos del elefante en las primeras horas. La criatura es vista pasando por encima de una barrera y marchando mientras los desconcertados guardias supervisan el área con linternas. En minutos, dos patrullas militares fueron enviadas a buscar al elefante y alertar a los residentes cercanos. Pero el animal logró encontrar su camino a casa dos horas más tarde, esquivando la baranda fronteriza en el proceso. «Es invierno ahora y no hay mucha comida en las áreas forestales. A menudo vemos elefantes salvajes que buscan comida en las aldeas cercanas», dijo Li Zhifu, un soldado en el puesto de control fronterizo de Chahe. «Esta vez, el elefante vagó por nuestro puerto de salida pero no pudo causar ningún daño debido a nuestros esfuerzos. El elefante ahora ha regresado al bosque sano y salvo». Los elefantes asiáticos silvestres son una especie protegida en China, con cerca de 300 de ellos viviendo en la selva tropical de la provincia de Yunnan.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
¿Estallará una guerra en 2018?
Muerto el riesgo financiero, viva el riesgo geoestratégico. Este podría ser el resumen del sentir con el que la comunidad de «influencers» globales, reunidos la semana pasada en el Foro de Davos, afronta el año. Con la macro-economía despejada (narcotizada por la política monetaria, dirían otros), las preocupaciones de quienes se dedican al análisis de riesgo han virado a las variables políticas. La desigualdad que ha dejado la crisis de 2008 y el ascenso del populismo fueron las casillas más marcadas. Pero, atención, un 79% de los participantes que respondieron a la encuesta que hace cada año el World Economic Forum creen que «existe un riesgo creciente de conflicto militar». ¿Está el mundo al borde de una nueva guerra a gran escala, como estaba -digamos- en 1913? «Seamos honestos: 2018 no pinta bien. Sí, los mercados están al alza y la economía no va mal, pero los ciudadanos están divididos, los gobiernos no gobiernan mucho, y el orden global se deshilacha». Así arranca el informe anual de predicciones para este 2018 de Eurasia, una de las principales consultoras de riesgo político del mundo. Su presidente, Ian Bremmer, ha calificado el nuevo año como «el más peligroso» desde el final de la Guerra Fría. Su top 10 de amenazas lo encabeza la China expansiva que preside Xi Jinping, que ya no renuncia a ocupar el lugar central en el mundo que, poco a poco, va abandonando Estados Unidos. Para otros analistas es precisamente el presidente Donald Trump quien representaría el principal riesgo para la Humanidad. No es de extrañar. El «Troll-in-Chief» arrancaba el año con un tuit con el que sacudió inesperadamente décadas de apoyo estratégico a Pakistán (un aliado amargo e indeseable, qué duda cabe). «No han hecho más que mentirnos y engañarnos, creyendo que somos bobos», bramó (por citar un ejemplo de su imprevisibilidad). Sin embargo, y ciber-fanfarronadas sobre el botón nuclear al margen, no parece que vaya a ser el presidente de la democracia más grande y dinámica del mundo quien nos lleve a la guerra. Más probable sería que un «accidente» en alguno de los puntos calientes del planeta degenerara en un conflicto bélico. Esta es, al menos, la segunda amenaza más grave que identifica Eurasia, que cita Rusia, Siria, Corea del Norte o el ciberespacio como posibles escenarios. Y es la inclusión de Rusia la que sí debe preocuparnos. Así lo ha interpretado el Gobierno sueco, que se dispone a repartir en 4,7 millones de hogares un folleto sobre «defensa total» con recomendaciones sobre cómo actuar en caso de conflicto bélico. No lo hacían desde la Guerra Fría. Suecia ya aprobó el año pasado la restauración del servicio militar obligatorio. Es lo que tiene la cercanía con Rusia. En la vecina Noruega -miembro activo de la OTAN, a diferencia de Suecia-, el general Robert Neller, de los Marines de EE.UU., se sinceraba así con sus tropas: «Viene una guerra», dijo el pasado diciembre. La Alianza Atlántica, como ya ha explicado en estas páginas Esteban Villarejo, se afana en reforzar (¿recordar?) sus capacidades de combate alrededor de Rusia. Entre los puntos más calientes, destaca la franja de Suwalki, el estrecho hilo fronterizo que une Polonia con Lituania junto al enclave ruso de Kaliningrado. O las bases OTAN de Tapa, en Estonia, o la de Adazi, en Letonia, donde España desplegó el año pasado varios tanques Leopard. ¿Cómo de probable es, entonces, que este rearme a ambos lados del antiguo Telón de Acero termine en una conflagración bélica? «Del 0 al 10, no más de un 2», me tranquiliza Pedro Baños, coronel en la reserva del Ejército de Tierra y autor reciente de «Así se domina el mundo» (Ariel, 2017). «Las capacidades militares que suman EE.UU. y la UE impedirían un ataque convencional de Rusia», cree. Además, ¿cuál sería exactamente el objetivo ruso? «Este magnificar el riesgo y demonizar al enemigo debemos enmarcarlo en la rivalidad actual entre EE.UU. y sus dos grandes adversarios, Rusia y China», dice Baños. Por tanto, disfrutemos del Año Nuevo, y no hagamos mucho caso a estos siniestros vaticinios. Esperemos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Una inmigrante replicará en español a Trump en el discurso del Estado de la Unión
Esta noche, la peruana Elizabeth Guzmán, delegada del Partido Demócrata por el Estado de Virginia, vivirá probablemente su momento más importante en su breve pero ya intensa trayectoria política al convertise en la primera latina inmigrante que dará réplica al presidente de Estados Unidos en el Discurso del Estado de la Unión. «Se trata de un privilegio porque hay muchos políticos con gran trayectoria que son bilingües y hablan español, pero pensaron en mí. La líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosy, me dijo que fue unánime, la Cámara Alta y la Cámara Baja me eligieron. Eso me enorgullece y al mismo tiempo me llena de emoción y de alegría que el Partido Demócrata reconozca que somos importantes», confiensa Guzmán en una entrevista publicada ayer en el diario peruano «El comercio». El tema de la inmigración es uno de los que más ha caldeado el primer año de mandato de la presidencia de Donald Trump. Al veto para entrar al EE.UU. a varios países mulsulmanes, con sus idas y venidas en distintos tribunales, se sumó el anunció de la cancelación del programa DACA (Accion Diferida para los llegados en la infancia). Creado por la Administración Obama, suspendía la deportación temporal de jóvenes llegados al país cuando eran niños, a los que se conoce como «dreamers». La cancelación del programa impulsada por Trump afectaría alrededor de 800.000 soñadores. Un año después de aquel anuncio, y como empresario que es -y ante las presiones de los demócratas contra la cancelación del programa-, Trump ha estado negociando durante las últimas semanas con el futuro de los «dreamers». Su última propuesta ha sido ofrecer la ciudadanía a 1,8 millones de indocumentados (entre los que se encuentan los «dreamers«) a cambio de lograr la financiación necesaria (25.000 millonesd de dólares) para construir el muro con México, una de sus promesas estrella durante la campaña electoral. Se espera que esta noche, el primer discurso del Estado de la Unión del presidente Donald Trump se refiera a los «dreamers» y a la inmigración en general. Y quizá sea esta la razón por la que el Partido Demócrata haya decidido elegir para dar la réplica a dos personas. Una será el congresista Joseph Kennedy III, y la otra, Elizabeth Guzmán, una inmigrante peruana que lleva viviendo dos décadas en EE.UU. Guzman replicará al presidente en español, el segundo idioma más hablado en el país (en EE.UU. viven 41 millones de hispanos). Un idioma que con la llegada de Trump a la presidencia desapareció de la web de la Casa Blanca, y que tras las críticas reapareció a través de una empresa privada de traducción, que se encarga de su actualización. Ejemplo del sueño americano Nacida hace 44 años en Lima (Perú), Elizabeth Guzmán se convirtió el pasado mes de noviembre en una de las dos primeras mujeres hispanas elegidas para la Cámara de Representantes de Virginia (uno de los estados con las leyes antiinmigración más duras). Ella es el ejemplo vivo del sueño americano cumplido. Llegó al país como madre soltera de una niña que apenas tenía seis años. Se instaló en Washington y durante los primeros años tuvo tres trabajos a la semana para poder pagar la manutención y el alquiler. Mientras trabajaba como secretaria bilingüe, logró obtener el título en Administración Pública y en Trabajo Social. Cuando han pasado tan solo 20 días desde que Guzmán jurara su cargo en Virginia, se enfrentará hoy a su mayor reto, contestar a las políticas antiinmigración de Trump. En su réplica no faltarán sus críticas a la construcción del muro con México y al uso de los «dreamers» como moneda de cambio para conseguir dinero para dicha construcción. Hablará de su propia experiencia para explicar el papel que pueden y deben jugar los inmigrantes en un país como EE.UU. «Quiero compartir mi historia de vida y cómo cuando un inmigrante aprovecha las oportunidades que hay en este país puede salir adelante y triunfar, que no todos somos lo que él dice de nosotros [Trump los llamó «violadores» y «criminales»]. Hacerle saber que los inmigrantes hispanos somos la comunidad más grande de inmigrantes del país y que no vamos a aguantar que se nos denigre», explica a «El Comercio». «Quiero compartir mi historia de vida y cómo cuando un inmigrante aprovecha las oportunidades que hay en este país puede salir adelante y triunfar» Durante la entrevista, Guzmán no puede ocultar su indignación por el trato despectivo hacia los inmigrantes que tanto durante la campaña electoral como durante la presidencia ha demostrado Donald Trump. «Siempre se ve cómo el país los ayuda, pero no cómo ellos ayudan a conducir la economía de este país pagando impuestos. Me molesta demasiado que se esté jugando con este tema como un juego de ajedrez, donde quieres mover las piezas para poner el muro. Estamos hablando de seres humanos, de familias, de personas que han crecido acá». Y recuerda, con tristeza, cuáles fueron las palabras que le dijo su hijo de 9 años cuando Trump fue elegido presidente en noviembre de 2016. «Mamá, nos tenemos que ir de acá porque a Trump no le gusta la gente que habla español».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Ser español, según «The Times»: «Gritón, maleducado, desagradecido e impuntual»
«Habla como un camionero, bebe vino tinto frío y siempre termina tu cena». Así describe a los españoles el redactor jefe de la sección de Viajes de «The Times», Chris Haslam, en un artículo plagado de estereotipos que ha desatado las iras en las redes sociales. Allí ha sido replicado con otros tópicos sobre los ciudadanos que más visitan España (18 millones de turistas británicos en los 11 primeros meses de 2017, según el Ministerio de Turismo, a pesar del Brexit): «balconing», borracheras, falsas intoxicaciones.. El artículo aparece ilustrado con otra imagen típica: un hombre vestido de torero. El artículo del prestigioso rotativo británico comienza con los pasos que hay que seguir para convertirse en un verdadero español: primero aprende el idioma, luego broncéate y, por último, aprende a distinguir entre tapas y pinchos. «Pero todavía queda un largo camino antes de que puedas convertirte en algo más que un guiri, aunque hay algunos atajos», continúa el redactor jefe de Viajes. Ni gracias, ni por favor En primer lugar, aconseja Haslam, «olvídate de las nociones de cortesía anglosajona, discreción y decoro». Para el periodista británico ser un verdadero español supone «entrar en un bar, besar y abrazar a completos desconocidos, gritar "oiga" al camarero y tirar al suelo todo lo que no te puedas comer o beber. Excepto los vasos. Eso es demasiado». El remate del párrafo es que el turista británico se puede olvidar de decir gracias o por favor, porque en España -un país de «impuntuales»- son «innecesarios». @dromomaniac Your article about the Spanish in the Sunday Times is an insult to your profession and position as "senior travel writer". I live in Spain and the people here are deeply offended at your cheap stereotypes and insults that lie somewhere in the Dark Ages.? Sarah Clark Garcés (@SarahClarkG) 31 de enero de 2018
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La UE rechaza que las empresas de la City de Londres mantengan un estatus especial
El futuro de la City de Londres tiene muy preocupado al Gobierno británico. Desde el primer momento de las negociaciones, puso sobre la mesa una propuesta para que, cuando el Brexit se produzca en 2019, se preserve el estatus de las empresas que se sitúan en esta zona mediante un acuerdo de libre comercio sobre servicios financieros. De esa forma se mantendría el pleno acceso a los mercados de la UE para el que es uno de los principales centros de finanzas del mundo. Pero el proyecto ha sido rechazado ya por altos cargos de Bruselas. Estos le habrían comunicado ya a empresarios británicos, según recoge Reuters, que no se permitirá a las compañías de la City operar en los distintos países comunitarios sin barreras, a no ser que Reino Unido acepte permanecer en el mercado único, algo que el Gobierno ha rechazado en varias ocasiones. «Nos han dejado muy claro que esto es inaceptable para ellos», asegura uno de los asistentes británicos a esa reunión, que reconoce: «Era nuestra mejor y francamente única propuesta. No tenemos un plan B». El plan consistía básicamente en dejar las cosas tal y como están ahora. Ambas partes se comprometerían a preservar los estándares regulatorios teniendo en cuenta las leyes internacionales. Respaldado por el propio ministro para el Brexit, David Davis, se basaba en propuestas concretas y detalladas para funcionar a largo plazo y estaría vigilado por reguladores tanto británicos como europeos. Gigantes a la fuga Por tanto, esta negativa es un nuevo jarro de agua fría para el Ejecutivo británico, que tendrá que buscar otro plan para intentar mantener el estatus de centro financiero que es la City actualmente. Para el Gobierno británico es crucial atar un acuerdo cuanto antes en este sentido y más teniendo en cuenta que varias de las grandes compañías que operan en la City ya han anunciado sus planes de buscar una sede europea alternativa a Londres para realizar su actividad, o al menos una parte, cuando Reino Unido ya no forme parte del bloque comunitario. Entre ellas figuran gigantes como Citi, Nomura o Morgan Stanley, que ya han avanzado sus planes de trasladarse, con la ciudad alemana de Fráncfort como principal favorita para acogerlos. París, Luxemburgo, Dublín o Madrid son otras plazas que esperan acoger bancos estadounidenses o asiáticos ahora asentados en la City y que no quieren ver como se pone en riesgo su negocio si las cosas se tuercen y finalmente no hay acuerdo. El sector financiero británico se juega mucho con el Brexit y necesitan un buen trato que no lo ponga en riesgo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Corea del Norte sigue con su programa nuclear y de misiles, según la ONU
A pesar del compromiso de desnuclearización alcanzado en junio en Singapur en su histórica cumbre con Trump, Kim Jong-un estaría siguiendo adelante con su programa de armas atómicas. Así lo asegura un informe de expertos encargado por la ONU, que han investigado las actividades del régimen comunista de Pyongyang durante los últimos seis meses. «Corea del Norte no ha detenido su programa nuclear ni de misiles y ha continuado desafiando las resoluciones del Consejo de Seguridad a través de un masivo incremento de las transferencias ilegales de petróleo de barco a barco, así como a través de envíos de carbón en alta mar durante 2018», denuncia el informe, según informa este sábado France Presse. Implicando a 130 compañías y 40 barcos, a los que se les desactivaría el sistema de posicionamiento GPS para no ser detectados, este sería «el método principal para evadir las sanciones» de Naciones Unidas, que se han mostrado «inefectivas» para detener el suministro de petróleo, carbón y combustible, a tenor del informe. De esta manera, se calcula que Corea del Norte habría conseguido medio millón de barriles de petróleo y sus derivados durante los cinco primeros meses del año. Además, Pyongyang habría «intentado vender armas pequeñas y ligeras y otro equipamiento militar a través de intermediarios extranjeros» a países en conflicto como Yemen, Sudán y Libia. Con ellos habría entrado en contacto gracias a un traficante de armas sirio, Hussein Al-Ali, quien habría ofrecido «un rango de armas convencionales, y en algunos casos misiles balísticos, a grupos armados en Yemen y Libia». Para ello, incluso se habría firmado en Damasco un «protocolo de cooperación» entre los rebeldes Huthi de Yemen y Corea del Norte. Dicho contrato no solo violaría el embargo de armas que pesa sobre el régimen de Kim Jong-un, sino que volvería a poner de manifiesto los lazos entre Corea del Norte y Siria. Últimas revelaciones Pero Pyongyang no solo habría buscado financiación a través de las armas, ya que también habría recurrido a otros productos vetados por las sanciones de la ONU, como sus exportaciones de hierro y acero. Solo entre octubre del año pasado y marzo, habría vendido a China, la India y otros países unos 14 millones de dólares (12 millones de euros) de estos artículos saltándose las prohibiciones acordadas por el Consejo de Seguridad. De igual modo, Pyongyang habría violado el veto a sus prendas textiles exportando más de 100 millones de dólares de dólares (86 millones de euros) a países como China, la India, México, Tailandia, Turquía, Uruguay y Sri Lanka, recoge el informe. Todo ello habría sido posible gracias a una oscura red de empresas tapadera montada por los diplomáticos norcoreanos. En total, los investigadores han descubierto unas 200, muchas de las cuales son compañías constituidas con socios rusos en sectores como la construcción. «Las sanciones financieras siguen siendo algunas de las más pobremente implementadas y más evadidas», asegura el informe. Filtrado a algunos medios de comunicación tras ser remitido al Consejo de Seguridad de la ONU, dicho informe coincide con la reciente presión de China y Rusia para relajar las sanciones contra el régimen de Kim Jong-un por su encuentro en junio con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Su difusión también coincide con la cumbre de este fin de semana en Singapur de un foro de seguridad regional de los países del Sudeste Asiático (ASEAN) con EE.UU. y la Unión Europea. A dicha reunión acude el secretario de Estado Mike Pompeo, quien ha podido conversar brevemente con su homólogo norcoreano, Ri Yong-ho. A la espera de ver si se produce un encuentro formal entre ambos para seguir adelante con el compromiso de desnuclearización de Pyongyang, la delegación estadounidense le entregó un sobre con una carta de Trump respondiendo personalmente a la última misiva de Kim Jong-un. De ello se encargó el embajador de EE.UU. en Filipinas y negociador de la cumbre de Singapur, Sung Kim, quien se ha erigido en uno de los principales interlocutores de la Casa Blanca con el régimen norcoreano. Estas últimas revelaciones sobre el programa militar de Kim Jong-un se suman al reciente informe la Inteligencia estadounidense, también filtrado a la Prensa, que había detectado actividad en un centro de fabricación de misiles norcoreano a través de satélites espía. Ambos descubrimientos ponen en duda la sinceridad de Kim Jong-un en su acuerdo con Trump para desnuclearizarse y normalizar sus relaciones. De todas maneras, no sorprenden demasiado porque, durante las tres últimas décadas, Corea del Norte ha jugado siempre a ganar tiempo prometiéndole ciertas concesiones a la comunidad internacional mientras seguía adelante con su programa atómico y de misiles.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El escándalo del guardaespaldas enfanga al «emperador» Macron
«Aquí todo va bastante bien, pero la canícula llega al galope, y no existe ningún remedio contra su peligrosa influencia», escribió Napoleón en sus memorias de batallas sobre los efectos de las altas temperaturas. Desde su muerte, el imaginario francés busca a otro joven y virtuoso líder con el que recuperar la «grandeur» del pasado. En uno de los agostos más calurosos de los últimos años, la «canicule», palabra de moda al norte de los Pirineos, protagoniza las portadas francesas y, como aventuraba el magistral estratega, ha abonado la principal crisis del «emperador» Macron, que parapetado tras su primer ministro Édouard Philippe se ha enfrentado esta semana a dos mociones de censura -fracasadas- de la aún desorientada y disgregada oposición. A las ocho de la tarde del 1 de mayo, Día del Trabajador, en los aledaños de la Place de la Contrescarpe, un hombre atacó a dos personas, quedando registrado en la cámara de varios manifestantes. Pese a la difusión inmediata del vídeo en las redes sociales, el escándalo no saltó a los medios hasta que el 18 de julio el vespertino «Le Monde» lo identificó como Alexandre Benalla, uno de los escoltas de confianza del presidente, dando inicio a la peor crisis del líder francés desde que llegó al poder en mayo de 2017. En pleno idilio colectivo por el Mundial, Macron falló con estrépito: la transparencia y moralidad prometida en campaña se esfumaba con cada golpe de su protegido a los manifestantes. Pese al brazalete policial, casco policial y «walkie talkie» policial, Alexandre Benalla no era policía, se trataba de un intruso que parecía estar abusando de la confianza de su preceptor del Elíseo. Mucho más que un escolta «Benalla, un simple policía de reserva hasta hace cinco años, quería mostrar que había triunfado en la vida, y forjó una imagen de superhombre que habla al oído del presidente», explica el periodista especializado en asuntos policiales Marc Ezrati. Según relata, Benalla se mostraba tan seguro de su influencia en el Elíseo que le ofrecía a los agentes de la zona que visitaran la sala de entrenamiento de los oficiales de policía de élite responsables de la protección del presidente. «Incluso se había autoproclamado jefe de la seguridad del presidente. Benalla ha comprometido en varias ocasiones la seguridad de Macron», agrega Ezrati. Veinteañero de ascendencia árabe y procedente de una barriada de la localidad de Evreux, 100 kilómetros al oeste de París, Emmanuel y Brigitte Macron ficharon a Benalla -un cuerpo extraño en la élite- para custodiarles en lo más íntimo y acompañar al presidente en sus apariciones públicas. Dos meses después del 1 de mayo, Benalla aún aparecía en actos como la entrada en el Panteón de la intelectual Simone Veil y en los festejos mundialistas. «Macron ha tomado la palabra demasiado tarde; ha esperado demasiado tiempo, aunque ha hecho bien en decir ?yo soy el único responsable de esto?», sostiene la experta en comunicación Mathilde Aubinaud. La respuesta del presidente no llegó hasta seis días después del estallido del escándalo: «Alexandre Benalla nunca ganó 10.000 euros. Alexandre Benalla nunca supo los códigos nucleares. Alexandre Benalla nunca ha sido mi amante», ironizó públicamente Macron, que justificó su fichaje diciendo que el joven -que el 1 de mayo acudió a la operación policial como «observador»- era «alguien que tenía una trayectoria diferente». En plena oleada de rumores y nuevos detalles del caso, se sucedieron las contradicciones de su equipo: el portavoz del Elíseo, Bruno Roger-Petit, dijo que el escolta había sido suspendido en mayo de empleo y sueldo durante 15 días, una vez que conocieron los hechos, aunque en realidad la presidencia finalmente no le restó ni un euro. Anomalías y delitos «Hay algún delito y varias anomalías: por ejemplo, no se ha seguido el articulo 40 del Código Penal, por el que al conocer la comisión de un delito la institución debe comunicarlo al fiscal. Además, varios altos mandos han mentido», afirma a ABC el presidente de la asociación anticorrupción Anticor, Jean-Christophe Picard, que denuncia una voluntad de opacidad del Ejecutivo. «Es muy sorprendente: los colaboradores del presidente deben aparecer en el boletín oficial del Estado, y Benalla no figuraba en el decreto de la composición del gabinete del presidente. Y no han remitido ninguna declaración de patrimonio ni de intereses». La omisión de esta declaración constituye «un delito que incurre en tres años de prisión y multa de 45.000 euros», según Picard. Anticor ha solicitado a la Alta Autoridad para la Transparencia de la Vida Pública que reclame al secretario general del Elíseo, Alexis Kohler, «la lista exhaustiva» de los oficiales asignados al gabinete presidencial. Además, tres policías han sido suspendidos por presuntamente haber extraído imágenes de las cámaras de videovigilancia que muestran las escenas de violencia del 1 de mayo desde otro ángulo, para enviarlas a Benalla, y en las que «puede verse a los jóvenes (a los que ataca Benalla) lanzando proyectiles a los cuerpos de seguridad», dijo el propio escolta. Al guardaespaldas más famoso de Francia, acusado de múltiples faltas como violencia, interferencia en el ejercicio de un servicio civil y portar insignias reglamentadas, le acompañaba su compinche Vincent Crase, antiguo gendarme en reserva, ahora investigado por interferencia en el desempeño de un servicio público y tenencia ilícita de una pistola Glock 17. Marte, al lado de Júpiter Finalmente despedido el 20 de julio, la cercanía con los Macron llegó hasta el seudónimo que empleaba Benalla en su perfil de Tinder, una aplicación de citas: se hacía llamar «Marte, el planeta que precede a Júpiter (el apodo de Macron) en el sistema solar», informó el pasado viernes «Closer», la revista del corazón que más torpedeó la privacidad del expresidente Hollande. «Cuando preguntamos al gabinete del presidente nos dijeron que contrataron a Benalla por haber participado en la campaña. Normalmente en la función pública se debe reclutar a alguien acorde a sus competencias, según la Declaración de los Derechos del Hombre, y no por la fidelidad a un partido político», continúa el presidente de Anticor. El caso Benalla ha paralizado los debates sobre la reforma constitucional prevista por el Gobierno y ha dejado políticamente tocado al ministro del Interior, Gérard Collomb, que según la prensa francesa desconocía hasta el nombre y las funciones asignadas a Benalla. En una gira mediática, Alexandre Benalla aseguró que su salario como ?encargado de misión? en el Elíseo era de 6.000 euros netos por mes, mientras que el portavoz del gobierno Benjamin Griveaux la había rebajado a los 5.000 euros netos en una comparecencia anterior. Además, periódicos como L'Express han informado de que al guardaespaldas se le asignó un alojamiento de 200 metros cuadrados cuando Benalla ha dicho que este apartamento no pasa de los 80. «Macron ha reaccionado con una actitud mixta de emperador y de hombre de la calle», comenta el analista de la cadena francesa CNews Harold Hyman. A su juicio, el caso Benalla va a destruir el aura, construido por el propio Macron y su estratega de comunicación, de presidente omnipotente e infalible. El secretario de Estado de Comercio con Nicolas Sarkozy Frédéric Lefebvre, hoy próximo a Macron desde su plataforma Agir, cree que el hiperactivo expresidente habría reaccionado muy diferente al actual. «El presidente Sarkozy habría ido a hablar rápidamente a un plató de televisión. Es un hombre que ha reaccionado a veces brutalmente contra la gente, como aquel episodio en el salón de la agricultura («¡Pírate, pobre gilipollas!», insultó Sarkozy a uno de los presentes). No he visto esa reacción en Macron, que se ha tomado su tiempo para reunir todos los elementos, creo que debía estar bastante cabreado, y pese a los ataques escandalosos, especialmente por el hecho de que su consejero podía ser su amante, ha reaccionado en directo ante su mayoría como un hombre de la calle con humor». En su primer año, subraya Aubinaud, Macron ha podido llevar a cabo reformas audaces sin apenas oposición: «Ha sido el primer caso importante en el que se ha enfrentado a una oposición que no tenía antes». En campaña electoral, el hoy diputado «macronista» Sacha Houlié decía a ABC que «tenían un gran proyecto para moralizar la política». Precisamente, es lo que más le recriminan sus contrarios: «No se puede luchar contra la corrupción sin que dé ejemplo el presidente», critica Anticor. El caso Benalla ha desenmascarado la gestión del poder del presidente y su entorno más cercano. Aunque apacigüe la canícula mediática con el inicio de las vacaciones de los políticos, el periodo de gracia de Macron se ha terminado. Se acabó la inocencia.