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Noticias de asia

01-01-1970 | Fuente: abc.es
La bomba lanzada por Estados Unidos mató a 94 terroristas de Daesh
Autoridades locales de la provincia afgana de Nangarhar informaron hoy de que el proyectil estadounidense GBU-43, denominado la «madre de todas las bombas» y lanzado el pasado jueves sobre una base del Estado Islámico (EI), acabó con la vida de 94 miembros del grupo yihadista, entre ellos 4 cabecillas. «Noventa y cuatro terroristas del EI, incluidos cuatro altos cargos, murieron» en el bombardeo, informó el Gobierno provincia de Nangarhar en un comunicado, en el que aseguró que no se registraron bajas civiles. Las autoridades de Nangarhar identificaron a los líderes del EI fallecidos como Hamza Abubakr, Hamid, Mohammad Ibrani y Hafiz Sayed en una operación en la que además fueron destruidos «tres túneles y un depósito de munición», se indica en la nota. Está previsto que el Ministerio de Defensa afgano ofrezca hoy nuevos datos sobre el resultado de la operación, ya que hasta el momento ha cifrado en 36 las bajas del EI en el ataque, una número que no ha actualizado desde ayer. Un portavoz del Ministerio de Defensa afgano, Dawlat Waziri, así como el jefe del contingente de EEUU en Afganistán, el general John Nicholson, incidieron ayer en una rueda de prensa conjunta en que el ataque no casuó víctimas civiles, pues, según su versión, la única familia que vivía cerca de la base del EI fue desalojada horas antes del bombardeo. Por su parte, el EI negó la víspera, a través de la agencia de noticias Amaq, que el ataque de EEUU hubiera causado muertos o heridos en sus filas. A las 19.32 hora local (15.02 GMT) del pasado jueves, EEUU lanzó la denominada como «la madre de todas las bombas» sobre una base del EI ubicada en una zona montañosa en el distrito de Achin, al este de Afganistán y cerca de la frontera con Pakistán. El proyectil, de 10 toneladas y uno de las de mayor poder del arsenal convencional estadounidense, acabó con una estratégica base de este grupo terrorista, compuesta por túneles construidos durante la invasión soviética al país asiático. El ataque se produjo después de que el Gobierno afgano afirmara esta misma semana que el número de insurgentes del EI en el país es inferior a 400 y que el año pasado abatió a unos 2.500 miembros del grupo, lo que redujo su presencia a solo dos de las 34 provincias afganas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Corea del Norte muestra nuevos misiles y se dice «preparada para la guerra nuclear»
En un alarde de fuerza ante Estados Unidos, Corea del Norte ha mostrado este sábado nuevos misiles en un gran desfile por el 105 aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, su fundador y abuelo del actual dictador. Pero, siguiendo su táctica habitual de tensar la cuerda hasta el último momento sin llegar a romperla, no ha llevado a cabo ningún ensayo nuclear o balístico, como le ha prevenido el presidente Donald Trump. Desafiando, eso sí, sus advertencias para que frene sus provocaciones militares, el régimen del joven Kim Jong-un ha enseñado lo que parecen ser nuevos misiles intercontinentales y submarinos, así como numerosas lanzaderas de proyectiles, tanques, cañones y otros vehículos de guerra. Según muestran las imágenes tomadas por la televisión estatal, entre ellos destacan varios cohetes KN-08 y KN-14, con los que Pyongyang pretende algún día tener la capacidad para golpear a EE.UU. con una cabeza nuclear. En su discurso de año nuevo, Kim Jong-un aseguró que dichos proyectiles habían ?alcanzado su fase final?, pero los expertos dudan de su verdadera potencia porque todavía no han sido probados. Para determinar el grado de amenaza que suponen, los analistas ya están estudiando los enormes cohetes que han desfilado junto a miles de soldados por el centro de Pyongyang. Galería de imágenes Vea la galería completa (0 imágenes) Transportados por lanzaderas móviles, que el régimen está desarrollando porque resultan más difíciles de detectar, también han sido revelados sus misiles submarinos, que fueron disparados con éxito hace varios meses y son especialmente peligrosos para el enemigo. Denominados Pukkuksong, estos proyectiles pueden llegar a recorrer hasta mil kilómetros tras ser lanzados desde debajo el agua, aumentando así el efecto sorpresa de su ataque. Junto a ellos, hicieron acto de presencia los famosos cohetes de rango medio Musudan, en teoría capaces de llegar hasta la base estadounidense de Guam en el Pacífico, y los Nodong de corto alcance que amenazan a la vecina Corea del Sur. Además de mejorar sus vehículos de guerra, el régimen está avanzando en los llamados proyectiles con combustible sólido, lo que indicaría que las sanciones internacionales impuestas por la ONU no han logrado detener su programa militar. Con evidente afán propagandístico, Kim Jong-un luce lo mejor de su arsenal para disuadir a EE.UU. de un cambio de régimen y asegurarse así su supervivencia. Buena prueba de ello es que ha permitido durante estos días la entrada de unos 200 periodistas extranjeros, que permanecen vigilados en todo momento y no tienen libertad alguna para moverse. Utilizando este altavoz internacional, el vicemariscal Choe Ryong-hae aseguró en su discurso ante la multitud que ?si Estados Unidos sigue con sus provocaciones temerarias, responderemos a una guerra nuclear con nuestras armas atómicas?. Elevando otra vez el nivel de sus amenazas, el régimen reaccionaba así a las advertencias del presidente Trump. Para impedirle a Kim Jong-un un nuevo ensayo nuclear y balístico, el nuevo inquilino de la Casa Blanca está desplegando un portaaviones y varios buques de guerra con baterías antimisiles cerca de aguas norcoreanas, lo que ha vuelto a disparar la tensión en la zona. A tenor de las últimas imágenes por satélite, tomadas el miércoles, el silo nuclear de Punggye-ri está ?listo? para una nueva prueba atómica, que sería la sexta ya desde 2006. Pero no parece probable que el régimen se atreva a llevarla a cabo en plenas celebraciones por el padre de la patria, que suponen la fecha festiva más importante de su calendario, y con la Prensa extranjera en Pyongyang. Eso no significa que deje de calentar el ambiente, como viene siendo su especialidad desde hace años. En un mensaje directo al vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, quien empieza este domingo en Corea del Sur una gira de diez días por Asia, la agencia de noticias norcoreana (KCNA) advirtió de que ?la histeria militar? de Washington ?ha llegado a una fase peligrosa que ya no se puede pasar por alto?. Tras los recientes ataques del irascible Trump a Siria y Afganistán, esa nueva crisis nuclear con Corea del Norte ha alarmado sobremanera a China, cuyo ministro de Exteriores, Wang Yi, teme que ?el conflicto pueda estallar en cualquier momento?. Debido a su histórica alianza comunista, Pekín es el único valedor que le queda a Pyongyang, pero sus relaciones se han deteriorado hasta tal punto que China ha suspendido sus importaciones de carbón norcoreano, importante fuente de financiación para el régimen. En medio de esta tensión, los norcoreanos disfrutan del Día del Sol, como la propaganda llama con evidente grandilocuencia al natalicio de Kim Il-sung, ?Presidente Eterno? de un régimen anacrónico que intenta blindarse con sus misiles y armas nucleares.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Corea del Norte fracasa de nuevo al disparar un misil tras lucir su músculo militar
Un día después de lucir su arsenal con un espectacular desfile en un alarde de fuerza ante Estados Unidos, Corea del Norte ha disparado este domingo por la mañana un nuevo misil. Pero al joven dictador Kim Jong-un le ha salido el tiro por la culata y el cohete ha estallado a los pocos segundos de ser lanzado, según informa la agencia Reuters. Como suele ocurrir cada vez que fracasa, el régimen de Pyongyang no ha anunciado este nuevo ensayo balístico, pero Corea del Sur y Estados Unidos han detectado el lanzamiento del proyectil desde Sinpo, en la costa oriental del país. Los expertos están investigando ahora el tipo de misil disparado. En principio, no creen que sea uno intercontinental. Con esta nueva prueba, Corea del Norte vuelve a elevar la tensión en la zona tras lucir el sábado músculo militar y mostrar sus misiles, entre ellos los que parecen ser sus nuevos proyectiles intercontinentales y submarinos. Con su programa militar, que aspira a dotarse de un misil con una ojiva nuclear capaz de golpear a Estados Unidos, Kim Jong-un busca aferrarse al poder y disuadir a la Casa Blanca de un cambio de régimen. Su nuevo presidente, Donald Trump, ya ha dicho que quiere acabar con sus amenazas y ha enviado una flotilla con un portaaviones para impedir que Corea del Norte lleve a cabo nuevos ensayos atómicos. Para analizar la situación con sus aliados, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, ha llegado este domingo a Corea del Sur, primera escala de una gira de diez días por Asia que le llevará a Japón el martes y luego a Indonesia y Australia. Su visita a este continente, la primera desde su toma de posesión, coincide con la peor crisis de los últimos años con Corea del Norte. Desoyendo las advertencias de Washington e incumpliendo las resoluciones de la ONU, el régimen de Kim Jong-un aceleró el año pasado su programa militar con dos ensayos nucleares y más de 20 lanzamientos de misiles. En estos primeros cuatro meses lleva ya seis proyectiles disparados y, según las imágenes tomadas por satélite el pasado miércoles, el silo nuclear de Punggye-ri está ?preparado? para una nueva prueba atómica. EE.UU. y Corea del Sur sospechan que dicho ensayo podría tener lugar estos días por las celebraciones del 105 aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, padre de la patria y abuelo de su actual dictador, que se conmemoró este sábado con un gran desfile. Una vez pasada esta fecha, la siguiente es el aniversario de la fundación del Ejército, que tiene lugar el día 25. Con el fin de intimidar a Kim Jong-un para que no ordene más pruebas atómicas ni balísticas, el presidente Trump ha enviado cerca de aguas norcoreanas una escuadra de ataque capitaneada por el portaaviones ?Carl Vinson? y formada por varios buques con baterías antimisiles. Como el propio Trump ha asegurado que baraja todas las opciones, la posibilidad de un ataque militar ha provocado un repunte de la tensión en la Península Coreana, ya que se ve cada vez más probable tras los recientes bombardeos estadounidenses sobre Siria y Afganistán. Para evitarlo, China está mediando en el conflicto y no solo trata de apaciguar a Trump, sino que ha advertido a Kim Jong-un para que cese con sus provocaciones. Aunque Pekín es el único valedor que le queda a Corea del Norte por su histórica alianza comunista, sus relaciones se han deteriorado mucho por la constante inestabilidad en el Paralelo 38, que desestabiliza a toda la región.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El vicepresidente de EE.UU., en Corea del Sur para frenar las aspiraciones nucleares de Kim Jong-un
Un día después de que Corea del Norte alardeara de su arsenal con un espectacular desfile, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, llegó este domingo a Seúl en el inicio de su primera gira por Asia. Además de Corea del Sur, viajará a Japón este martes, y luego a Indonesia y Australia, para analizar con sus aliados en este continente la actual crisis con el régimen del joven dictador Kim Jong-un, la peor de los últimos años. Dándole la bienvenida a su modo, Pyongyang disparó el domingo antes del amanecer un nuevo misil, desafiando así las advertencias de Washington para que detenga tanto sus ensayos nucleares como balísticos. Pero a Kim Jong-un le salió el tiro por la culata y el cohete estalló a los pocos segundos de ser lanzado, según informa la agencia Reuters. Como suele ocurrir cada vez que fracasa, lo que pasa con bastante frecuencia, el régimen no anunció esta nueva prueba, pero Corea del Sur y Estados Unidos detectaron el lanzamiento del proyectil desde Sinpo , en la costa oriental del país. Los expertos están investigando ahora el tipo de misil disparado. En principio, no creen que sea uno intercontinental. Con este nuevo ensayo, Corea del Norte vuelve a elevar la tensión en la zona tras lucir el sábado músculo militar y mostrar sus misiles, entre ellos los que parecen ser sus nuevos proyectiles intercontinentales y submarinos. Durante la cena de Pascua a la que asistió en la base estadounidense de Yongsan, en Seúl, Pence calificó de «provocación» el lanzamiento del misil norcoreano, informa EFE. «Es el último recordatorio de los riesgos que afronta cada uno de vosotros cada día», les dijo a los militares, parte del contingente de 28.500 soldados que el Pentágono tiene acantonados en Corea del Sur. Tras la visita el mes pasado del secretario de Estado de Defensa, Rex Tillerson, este viaje del vicepresidente Pence demuestra la importancia que la Administración Trump da al conflicto en la Península Coreana, donde el Norte comunista y el Sur capitalista siguen técnicamente en guerra porque solo se firmó un armisticio, no un tratado de paz, al término de la contienda que les enfrentó entre 1950 y 1953. Para estudiar la respuesta a las constantes amenazas de Kim Jong-un, Pence se reúne este lunes con el primer ministro y presidente en funciones de Corea del Sur, Hwang Kyo-ahn, al frente del país tras la reciente destitución por corrupción de la presidenta Park Geun-hye. Además de analizar el escudo antimisiles que EE.UU. está desplegando en territorio surcoreano para defenderse de Pyongyang, Pence le explicará la presión que la Casa Blanca quiere ejercer sobre el régimen estalinista para frenar sus aspiraciones atómicas. Con su programa militar, que aspira a dotarse de un misil con una ojiva nuclear capaz de golpear a Estados Unidos, Kim Jong-un busca aferrarse al poder y disuadir a Washington de un cambio de régimen. Su nuevo presidente, Donald Trump, ya ha dicho que quiere acabar con sus provocaciones y ha enviado una flotilla con un portaaviones para impedir que Corea del Norte lleve a cabo nuevos ensayos atómicos. Desoyendo las advertencias estadounidenses e incumpliendo las resoluciones de la ONU, Kim Jong-un aceleró el año pasado su programa militar con dos ensayos nucleares y más de 20 lanzamientos de misiles. En estos primeros cuatro meses lleva ya seis proyectiles disparados y, según las imágenes tomadas por satélite el pasado miércoles, el silo nuclear de Punggye-ri está «preparado» para una nueva prueba atómica. EE.UU. y Corea del Sur sospechan que dicho ensayo podría tener lugar estos días por las celebraciones del 105 aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, padre de la patria y abuelo de su actual dictador, que se conmemoró el sábado con un gran desfile militar. Una vez pasada esta fecha, la siguiente es el aniversario de la fundación del Ejército, que tiene lugar el día 25. Con el fin de intimidar a Kim Jong-un para que no ordene más pruebas atómicas ni balísticas, el presidente Trump ha enviado cerca de aguas norcoreanas una escuadra de ataque capitaneada por el portaaviones «Carl Vinson» y formada por varios buques con baterías antimisiles. Como el propio Trump ha asegurado que baraja todas las opciones, la posibilidad de un ataque militar ha provocado un repunte de la tensión en la Península Coreana, ya que se ve cada vez más probable tras los recientes bombardeos estadounidenses sobre Siria y Afganistán. Para evitarlo, China está mediando en el conflicto y no solo trata de apaciguar a Trump, sino que ha advertido a Kim Jong-un para que cese con sus provocaciones. Aunque Pekín es el único valedor que le queda a Corea del Norte por su histórica alianza comunista, sus relaciones se han deteriorado notablemente por la constante inestabilidad en el Paralelo 38, que desestabiliza a toda la región.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El vicepresidente de EE.UU. advierte a Kim Jong-un desde Seúl: «Haría bien no poniendo a prueba la determinación de Trump»
Corea del Norte «haría bien no poniendo a prueba la determinación» de Donald Trump, ha advertido hoy Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos, recordando a Pyongyang los recientes ataques ordenados por Washington en Siria y Afganistán. «Derrotaremos cualquier tipo de ataque, y haremos frente a cualquier provocación nuclear o de misiles con una respuesta apabullante», ha advertido Pence tras reunirse en Seúl con el presidente en funciones surcoreano, Hwang Kyo-anh, en la segunda jornada de su visita al país asiático. El vicepresidente de Estados Unidos llegó este domingo a Seúl en el inicio de su primera gira por Asia, un día después de que Corea del Norte alardeara de su arsenal con un espectacular desfile. Además de Corea del Sur, viajará a Japón este martes, y luego a Indonesia y Australia, para analizar con sus aliados en este continente la actual crisis con el régimen del joven dictador Kim Jong-un, la peor de los últimos años. Dándole la bienvenida a su modo, Pyongyang disparó el domingo antes del amanecer un nuevo misil, desafiando así las advertencias de Washington para que detenga tanto sus ensayos nucleares como balísticos. Pero a Kim Jong-un le salió el tiro por la culata y el cohete estalló a los pocos segundos de ser lanzado, según informa la agencia Reuters. Como suele ocurrir cada vez que fracasa, lo que pasa con bastante frecuencia, el régimen no anunció esta nueva prueba, pero Corea del Sur y Estados Unidos detectaron el lanzamiento del proyectil desde Sinpo , en la costa oriental del país. Los expertos están investigando ahora el tipo de misil disparado. En principio, no creen que sea uno intercontinental. Con este nuevo ensayo, Corea del Norte vuelve a elevar la tensión en la zona tras lucir el sábado músculo militar y mostrar sus misiles, entre ellos los que parecen ser sus nuevos proyectiles intercontinentales y submarinos. Durante la cena de Pascua a la que asistió en la base estadounidense de Yongsan, en Seúl, Pence calificó de «provocación» el lanzamiento del misil norcoreano, informa EFE. «Es el último recordatorio de los riesgos que afronta cada uno de vosotros cada día», les dijo a los militares, parte del contingente de 28.500 soldados que el Pentágono tiene acantonados en Corea del Sur. Tras la visita el mes pasado del secretario de Estado de Defensa, Rex Tillerson, este viaje del vicepresidente Pence demuestra la importancia que la Administración Trump da al conflicto en la Península Coreana, donde el Norte comunista y el Sur capitalista siguen técnicamente en guerra porque solo se firmó un armisticio, no un tratado de paz, al término de la contienda que les enfrentó entre 1950 y 1953. Para estudiar la respuesta a las constantes amenazas de Kim Jong-un, Pence se reúne este lunes con el primer ministro y presidente en funciones de Corea del Sur, Hwang Kyo-ahn, al frente del país tras la reciente destitución por corrupción de la presidenta Park Geun-hye. Además de analizar el escudo antimisiles que EE.UU. está desplegando en territorio surcoreano para defenderse de Pyongyang, Pence le explicará la presión que la Casa Blanca quiere ejercer sobre el régimen estalinista para frenar sus aspiraciones atómicas. Con su programa militar, que aspira a dotarse de un misil con una ojiva nuclear capaz de golpear a Estados Unidos, Kim Jong-un busca aferrarse al poder y disuadir a Washington de un cambio de régimen. Su nuevo presidente, Donald Trump, ya ha dicho que quiere acabar con sus provocaciones y ha enviado una flotilla con un portaaviones para impedir que Corea del Norte lleve a cabo nuevos ensayos atómicos. Desoyendo las advertencias estadounidenses e incumpliendo las resoluciones de la ONU, Kim Jong-un aceleró el año pasado su programa militar con dos ensayos nucleares y más de 20 lanzamientos de misiles. En estos primeros cuatro meses lleva ya seis proyectiles disparados y, según las imágenes tomadas por satélite el pasado miércoles, el silo nuclear de Punggye-ri está «preparado» para una nueva prueba atómica. EE.UU. y Corea del Sur sospechan que dicho ensayo podría tener lugar estos días por las celebraciones del 105 aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, padre de la patria y abuelo de su actual dictador, que se conmemoró el sábado con un gran desfile militar. Una vez pasada esta fecha, la siguiente es el aniversario de la fundación del Ejército, que tiene lugar el día 25. Con el fin de intimidar a Kim Jong-un para que no ordene más pruebas atómicas ni balísticas, el presidente Trump ha enviado cerca de aguas norcoreanas una escuadra de ataque capitaneada por el portaaviones «Carl Vinson» y formada por varios buques con baterías antimisiles. Como el propio Trump ha asegurado que baraja todas las opciones, la posibilidad de un ataque militar ha provocado un repunte de la tensión en la Península Coreana, ya que se ve cada vez más probable tras los recientes bombardeos estadounidenses sobre Siria y Afganistán. Para evitarlo, China está mediando en el conflicto y no solo trata de apaciguar a Trump, sino que ha advertido a Kim Jong-un para que cese con sus provocaciones. Aunque Pekín es el único valedor que le queda a Corea del Norte por su histórica alianza comunista, sus relaciones se han deteriorado notablemente por la constante inestabilidad en el Paralelo 38, que desestabiliza a toda la región.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Detienen al presunto organizador del atentado contra el metro de San Petersburgo
Las autoridades rusas han detenido este lunes a uno de los presuntos organizadores del atentado suicida del pasado 3 de abril contra el metro de San Petersburgo, en el que murieron 14 personas. Según el Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB), se trata de Abror Azímov, de 27 años y oriundo de Asia Central, quien habría entrenado al terrorista suicida, Akbarzhon Dzhalílov, nacido en Kirguizistán. Azímov, que fue detenido en una localidad de la región de Moscú, portaba una pistola cargada y un teléfono móvil cuando fue apresado por las fuerzas de seguridad, según informan medios locales. En el vídeo divulgado por el FSB se puede ver cómo varios agentes se abalanzan sobre el sospechoso a escasos metros de una vía del tren. El supuesto organizador, que dijo conocer el motivo de su detención, ha sido trasladado a la sede del Comité de Instrucción de Rusia para su interrogatorio. Las autoridades han detenido en las últimas dos semanas a varios ciudadanos procedentes de países de Asia Central, en su mayoría en San Petersburgo, como sospechosos de colaborar con Daesh y otras organizaciones terroristas. Según los medios rusos, varios allegados de Dzhalílov combatieron en Siria en el bando yihadista, pero las autoridades rusas aún no han confirmado que sea el EI el que esté detrás del atentado suicida. Dzhalílov, de 22 años, nació en Kirguizistán, pero recibió en 2011 la ciudadanía rusa y residía desde entonces en la antigua capital zarista. El presidente ruso, Vladímir Putin, ha admitido que la situación en la lucha contra el terrorismo no ha mejorado, aduciendo que la mejor constatación es el atentado contra el metro de su ciudad natal. Rusia no sufría un atentado de esa magnitud en su territorio desde diciembre de 2013, cuando dos suicidas mataron a 34 personas en una estación de tren y un trolebús en Volgogrado, antigua Stalingrado.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Donald Trump: «Corea del Norte está buscando problemas»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este lunes que el Gobierno de Corea del Norte «debe comportarse», en medio de las tensiones de las últimas semanas en la península de Corea. El mandatario lo ha dicho tras ser preguntado por un periodista de la cadena de televisión CNN durante un acto en la Casa Blanca sobre cuál era su mensaje para el país asiático. La semana pasada, Trump afirmó en una serie de mensajes publicados en su cuenta en la red social Twitter que Corea del Norte «se comporta muy mal» y «juega» con Estados Unidos. «Corea del Norte está buscando problemas», agregó. Este mismo lunes, el viceministro de Exteriores de Corea del Norte, Han Song Ryol, ha dicho, en declaraciones a la cadena de televisión británica BBC, que el país continuará haciendo pruebas con misiles «de forma semanal» a pesar de las críticas internacionales y de las crecientes tensiones con Estados Unidos. «Llevaremos a cabo más pruebas con misiles de manera semanal, mensual y anual», ha asegurado, advirtiendo de que si Estados Unidos lleva a cabo cualquier tipo de acción militar contra Pyongyang, la consecuencia será una «guerra a gran escala». Corea del Norte ha realizado varias pruebas con misiles nucleares en los últimos meses, a pesar de las sanciones impuestas por Naciones Unidas. Pyongyang ha llegado a asegurar que ha desarrollado un misil de largo alcance capaz de alcanzar territorio estadounidense. Su última prueba de misiles, llevaba a cabo este domingo, fue fallida. El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, quien se encuentra en Corea del Sur, ha advertido este lunes a Corea del Norte que los últimos ataques de Estados Unidos contra Siria --uno de los pocos aliados de Pyongyang-- y Afganistán deberían servir al presidente norcoreano, Kim Jong Un, como muestra de que no debería poner a prueba a Trump. Corea del Sur es la primera escala de la gira que realiza Pence por Asia y que también le llevará a visitar Japón, Indonesia y Australia. El mensaje del viaje, según fuentes de la Casa Blanca, es que Estados Unidos les defenderá de cualquier agresión norcoreana sin incurrir en actos que puedan provocar un conflicto abierto.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La inmensa red militar con la que Estados Unidos domina el mundo
Un veterano militar, ahora analista en la CNN, lo comentaba jactancioso mientras la cadena reproducía las imágenes del portaaviones Carl Vinson y su escolta rumbo al Mar de Japón: «Ahí te van cien mil toneladas de diplomacia, Kim Jong-un». La travesía de esta portaaeronaves y su grupo de combate ha sido solo el último ejemplo de la capacidad del inmenso poder militar estadounidense. Apenas unas horas después de haber castigado desde aguas del Mediterráneo al régimen sirio por su presunta utilización de armas químicas contra la población civil, la US Navy se ponía en marcha en un teatro de operaciones tan alejado como el del Extremo Oriente, en el que también tiene enorme presencia. Pese a que son muchas las amenazas que hoy ponen en cuestión el liderazgo global de Washington, no hay estado que cuente con tal potencial bélico ni, ?lo que es más importante?, la capacidad de activarlo tan rápido en cualquier lugar del planeta. Y esa es una baza diplomática indudable, la gran baza, quizá. Es su inmensa red de bases militares en el extranjero lo que le granjea unas posibilidades operativas fuera del alcance de potencias rivales como Rusia o China. Los datos oficiales hablaban en 2015 de 686 instalaciones militares fuera del territorio de los cincuenta estados de la Unión. Por supuesto, no se incluyen ahí las secretas, como las que se cree que existen en Israel y Arabia Saudí. En realidad, es tal la magnitud del despliegue que resulta muy difícil de cuantificar. David Vine, autor del libro «Base Nation», sostiene que «hay tantas bases en el exterior que ni siquiera el Pentágono sabe en realidad cuántas son». Según los cálculos de este investigador, el número real rondaría las 800. Tampoco está claro cuántos militares que sirven en ellas. El pasado agosto, «The Economist» aventuraba la cifra de 150.000 efectivos, de los que cerca de 70.000 permanecerían estacionados en Japón y Corea del Sur, los dos vecinos amenazados por el arsenal nuclear con el que experimenta peligrosamente Pyongyang. Hay tantas bases en el exterior que ni siquiera el Pentágono sabe cuántas son Asia, Europa, Cuba? hasta en los hielos de Groenlandia cuenta el Pentágono con una base aérea. Otras potencias disponen de algunas dependencias en el exterior, como Rusia en Latakia y Tartús, en Siria, pero no son más que un puñado que no resiste la comparación con la tupida red tejida durante la Segunda Guerra Mundial y los años de la Guerra Fría por EE.UU. Un vistazo al mapa deja claras cuáles son las áreas prioritarias del interés estadounidense. La mayor densidad se concentra en las zonas de Europa Occidental, el Golfo Pérsico y Oriente Próximo, y la mencionada del Mar de Japón, lo que contrasta con la ausencia de instalaciones permanentes en el gran continente africano. Sin embargo, eso no significa que el Ejército renuncie a actuar allí. Desde el cuartel del «African Commander» (Africom) en la ciudad alemana de Stuttgart se ejecutan misiones como la anunciada la semana pasada para el envío de instructores que adiestren al Ejército somalí en su combate a la milicia yihadista Al-Shabaab. El Carl Vinson y su escolta, rumbo al Mar de JapónEn la Unión Europea, donde muchas de las instalaciones forman parte de la estructura de la OTAN, se concentra gran parte del poder aéreo estadounidense. En lugares como Ramstein, en Alemania, se almacenan y distribuyen las bombas que caen sobre los yihadistas de Daesh en Siria, Irak o Afganistán. Es este un aeródromo vital para la ruta de aviones de transporte como el C-130, el C-5 Galaxy y el C-17 Globemaster, con los que el Pentágono hace llegar la munición a las zonas de operaciones, declaradas o no. Ramstein es también protagonista en la guerra de los drones. Aquí llegan las imágenes que captan estos aparatos en su sobrevuelo diario de los escarpados parajes por donde se cree que campa la insurgencia islamista en Oriente Próximo. Después son enviadas a los controladores que manejan los drones desde Estados Unidos y arrojan explosivos a golpe de ?joystick?. De Europa a Arabia Saudí Pero el grueso contingente que la Washington mantiene en el solar europeo, que tiene también la innegable vocación de enseñarle el músculo a la Rusia de Putin, cuenta con otros terminales más al sur. En España están la base aérea de Morón, en Sevilla, y la naval de Rota, en Cádiz, desde la que partieron los dos destructores que bombardearon con misiles Tomahawk a las fuerzas de Al Assad en Siria el pasado 7 de abril. Italia alberga dependencias como el aeródromo de la Alianza Atlántica en Aviano, plataforma que tuvo enorme protagonismo en las campañas aéreas contra la Serbia de Slobodan Milosevic a finales de los 1990. El otro cinturón desde el que el Pentágono controla, o lo intenta, la siempre inestable zona de los países petroleros del Oriente Próximo, lo forman la media docena de acuartelamientos de que dispone en el litoral oriental de Arabia Saudí, su gran aliado en este avispero, y la base aérea de Incirlik, en Turquía. De esta última despegan muchos de los F-16 norteamericanos que, junto con los aparatos de otros miembros de la coalición internacional contra el Daesh, bombardean sin descanso objetivos desde Siria hasta Afganistán. Se calcula que los cazas estadounidenses arrojan unas 70.000 bombas anuales en su incesante actividad en esta parte del mundo. En la últimamente caldeada zona del Mar de Japón, el estadounidense es el Ejército con más presencia, mayor incluso que las Fuerzas Armadas de los estados de la zona. Desde su rendición en la Segunda Guerra Mundial, los japoneses han evitado armarse y confían su defensa al «amigo americano», que vigila con especial atención a los movimientos de China y Corea del Norte desde alguna de sus 23 instalaciones permanentes en suelo nipón. Algo parecido ocurre en la Península de Corea, dividida desde hace más de medio siglo entre el norte comunista de los Kim y el sur capitalista, con cuyas tropas realizan los norteamericanos unas maniobras conjuntas cada año. Ha sido el motivo para el último lanzamiento fallido de un misil por el régimen de Pyongyang. Aquí el elemento naval es de enorme importancia. China comenzó en los últimos años de la era Obama una política de construcción de islas y modernización de su flota con la que pretendía lanzar el mensaje de que no iba a aceptar que fuera una potencia rival como EE.UU. la que controlara las aguas por las que navegan sus exportaciones. Los buques de la VII Flota, que tienen su base en el puerto japonés de Yokosuka, sufrieron más de un encontronazo con embarcaciones chinas. Con el envío del Vinson a la zona, Trump podría estar también intentando disuadir a Pekín de que prosiga con esa escalada. Pero si hay una base estadounidense famosa en el mundo entero, esa es la de Guantánamo, una de los dos ubicadas en Cuba. Pese a las promesas de cierre de Obama, Guantánamo sigue abierta como penal y como foco de la polémica, pero es mucho más que eso. James Stavridis, analista militar, le dijo al Washington Post que permanece como ?un activo estratégico y altamente útil?, pese al restablecimiento de relaciones con La Habana. Las cubanas son las únicas bases en todo Iberoamérica. Sea por la falta de importancia estratégica para las últimas administraciones o por la hostilidad de los gobiernos de izquierda que han marcado la tónica en la zona en las últimas décadas, el caso es que, como en África, en el antiguo patio trasero ya no hay cuarteles estadounidenses. Los Estados Unidos conservan la ventaja de que pueden desplegar sus fuerzas donde sea en cuestión de horas Son estos solo unos retazos de la colosal infraestructura militar que los Estados Unidos tienen en todo el mundo. Es cierto que la pujanza del gigante chino ha reducido su preeminencia económica y que, como quedó claro en Irak y en Afganistán, la superioridad armamentística ya no siempre es sinónimo de victoria en zona hostil. Pero también lo es que, como asegura un mando militar español a ABC, ?los americanos conservan una ventaja estratégica que mantendrán durante muchos años, porque, por más que los chinos o los rusos tengan fuerzas muy numerosas y equipadas, nunca tendrán la capacidad de desplegarlas en cuestión de horas en cualquier punto de la Tierra?.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Estados Unidos despliega 1.250 marines en Australia «listos para pelear» contra Corea del Norte
Estados Unidos ha desplegado este martes 1.250 marines en el norte de Australia, el sexto contingente de un programa de rotación, «listos para pelear» en un eventual conflicto con Corea del Norte, según un alto mando militar estadounidense. Los marines, los primeros de la rotación de seis meses de esta temporada seca, han llegado este martes a la base de Darwin, en el norte de Australia, donde llevarán a cabo un programa de entrenamiento. El comandante de la Fuerza de Rotación, Brian Middleton, ha dicho que los militares estadounidenses están listos para combatir en caso de que aumenten las tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte. «Siempre que una fuerza de marines se despliega estamos siempre a punto para lo que sea», ha indicado Middleton, en declaraciones recogidas por la cadena «ABC». El militar ha señalado que esta es la más compleja fuerza de aire-tierra de marines que se despliega en el norte de Australia, zona de la que ha destacado su importancia por su proximidad al Sudeste de Asia y al Pacífico. «Creo que el compromiso que hemos tomado de desplegar un grupo de trabajo aquí con la posibilidad de que se incremente en los próximos años, refleja lo que pensamos, que es una región importante», ha añadido Middleton. El despliegue militar incluirá también cuatro aeronaves Ospreys, cinco helicópteros Super Cobra y cuatro Huey. La rotación de los marines en Darwin comenzó en 2012 tras el acuerdo suscrito un año antes por el presidente Barack Obama y la primera ministra australiana, Julia Gillard, para desplegar hasta 2.500 militares en el 2016, que después se amplió a 2020.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Dos modelos australianas, entre los heridos por ácido en un club de Londres
El club Mangle E8 ocupa la nave de una antigua lavandería industrial en Hackney, en el noreste de Londres. El pasado lunes organizó una fiesta llamada «We are Lovejuice», un «rave» que iba a durar desde las seis de la tarde a las tres de la madrugada. Pero a la una y diez de la mañana la Policía recibió un aviso de que se había producido un ataque con ácido, con doce heridos, de los que dos siguen hospitalizados. El incidente comenzó como una riña entre dos grupos de jóvenes. Un hombre, que todavía no ha sido detenido, sacó un spray y roció la sustancia que quemó a varios «clubbers». Los ataques con ácido comienzan a ser algo no demasiado raro en Londres. El pasado noviembre, un grupo de adolescentes quemó también en el este de la ciudad a un repartidor de pizzas de origen paquistaní. El día 8 de este mes, un matrimonio y su hijo de dos años sufrieron quemaduras en Islington, cuando paseaban por la calle a la una de la tarde. Todavía no se ha detenido al autor. El Mangle Club, con un aforo de 720 personas, había vendido todas las entradas para su fiesta. El ataque provocó escenas de enorme tensión, con personas llorando y gritando y algunas aliviando con botellines de agua a amigos alcanzados por la sustancia. Doscientas personas abandonaron el local de inmediato y la policía desalojó a las restantes. La operación de seguridad fue rápida y aparatosa, con presencia de bomberos, policía y ambulancias. Varias furgonetas policiales cortaron los accesos a Sidworth Street, la calle en que se encuentra el club, atestado de veinteañeros. Las ambulancias se llevaron a diez heridos, la mayoría muy leves, y otros dos se presentaron por sus propios medios en el hospital. Los primeros auxilios se ofrecieron en los pasillos del club, con mantas sobre el suelo de hormigón. El nerviosismo era grande, con muchos chicos llorando. Los testigos señalan que todo fue «muy rápido». Entre la docena de heridos figuran dos jóvenes modelos australianas Isobella Fraser, de 22 años, y su hermana Prue, de 20, que se vino a vivir al barrio londinense de Chelsea hace unos meses y en realidad trabaja de «nanny». «Todo el mundo lloraba y algunos gritaban que habían echado ácido, es un milagro que no muriese nadie», han declarado las hermanas, originarias de Sydney, en el hospital desde donde han divulgado fotos en las que se las ve con vendas en la espalda y los brazos, las zonas donde las alcanzó el ácido. Isobella sufre quemaduras de tercer grado y ha explicado que la sensación fue «como sentir agua hirviendo». La primera reacción de ambas fue aplicarse cubitos de hielo en las heridas. Entre los asistentes a la fiesta estaban también tres jóvenes que forman parte de un «reality show» televisivo. La Policía está repasando las imágenes del circuito cerrado de televisión de la sala para buscar al culpable. Muchos de los asistentes pensaron en un primer instante que estaban ante un ataque terrorista.