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Noticias de asia

01-01-1970 | Fuente: abc.es
«En Irán hoy más vale ser judío que suní»
Un tribunal de Arabia Saudí ha condenado a muerte esta semana a 15 saudíes acusados de espiar para Irán, el gran enemigo de la monarquía wahabí. Estos quince conciudadanos pertenecen a la minoría chií, repudiada por Riad en plena guerra entre las dos potencias por la supremacía de poderes e influencias en la región. Teherán no se libra de ese sectarismo, pero a la inversa. «En Irán es preferible ser judío antes que suní», explica a ABC la periodista franco-iraní Delphine Minoui (1974), corresponsal de Le Figaro en Oriente Medio, asentada hoy en Estambul, pero que durante más de una década vivió en Irán como periodista. Ha presentado en el Instituto Francés de Madrid su último libro «Le escribo desde Teherán» («Je vous écris de Téhéran», Ed. Seuil) donde cuenta la búsqueda de sus raíces iraníes al ser hija de un matrimonio mixto. Seducida por la cultura persa desde la poesía hasta las noches de Teherán, Minoui presenció con poco más de veinte años la ligera apertura del país con el reformista Khatami (en el poder desde 1997 hasta 2005), «amarga» sorpresa para los halcones conservadores. Pero tras las luces, la más profunda oscuridad. Después de sus dos mandatos de cierta apertura, Mahmud Ahmadineyad llegó al poder en 2005, aupado por millones de iraníes pobres, frustrados porque ese creciente liberalismo no les mejoró sus vidas. Gobernó ocho años con mano de hierro. A golpes con Israel y Estados Unidos por su programa nuclear, su reelección en 2009 vino acompañada de masivas protestas y acusaciones de fraude electoral. Ahmadineyad sumió a la sociedad iraní en un dañino repliegue identitario que vapuleó las esperanzas de cambio en el país. Le sucedió el clérigo Hassan Rohaní, otro reformista, que en los últimos tres años y medio ha aliviado la represión de su predecesor y ha lavado la cara del «Gran Satán», quizá a causa de las revueltas árabes, la situación de Siria o Yemen y su perfil negociador con Occidente refrendado con el acuerdo nuclear. Al igual que Francia, en unos meses Irán vivirá otra campaña electoral para elegir un nuevo presidente. Y este deberá lidiar con su homólogo estadounidense, Donald Trump, que ha condenado tanto el pacto nuclear como el acercamiento de Washington a Teherán. Los vaivenes del infinito efecto «yo-yo» de la República Islámica pueden añadir aún más tensión a Oriente Medio. Escribe en el libro que cuanto más le maltrataba Irán, más lo apreciaba, «como una mujer vencida que rechaza reconocer sus cicatrices». ¿Por qué lo sentía así? Al instalarme en Irán desarrollé una verdadera unión con este país porque es el de mis orígenes y, al cabo de los años, me he «iranizado» muchísimo como si se tratara de un virus (la 'iranita', dice). Esa unión ha sido tan fuerte que, a pesar de los obstáculos, a pesar de la presión de los servicios secretos, del arresto de mis amigos, de las dificultades del día a día, no conseguía alejarme. No he podido renunciar a renovar la parte invisible de mi cultura, cuanto más recibía esa presión, más me obstinaba en seguir el ejemplo del coraje de los iraníes, su modelo de bravura. Yo con el pasaporte francés no quería hacer la maleta e irme pese a los problemas, no quería divorciarme. Me he empapado de su cultura a partir de la lengua al leer e interesarme la poesía iraní. Hay dos formas de integrarse en otro país: vivir en una burbuja con otros expatriados o una inmersión total, vivir totalmente como una iraní. Me he contagiado de esa cultura de la resistencia. Nada te sale gratis en Irán, vas a una cena, que siempre es clandestina, y te acostumbras a ese miedo por el que viene la policía y puede arrestarte. A fuerza de experimentar eso, desarrollas una cierta tolerancia al riesgo y al miedo. He adoptado eso, y creo que me he puesto en la piel de una iraní que ha vivido toda su vida en Irán. Delphine Minoui, en el Instituto Francés de Madrid- Cortesía del Institut français de Madrid Como mujer acostumbrada a las condiciones de vida de Francia, ¿no vio perdidos sus derechos más fundamentales durante sus años en Teherán? Cuando vives en Irán debes aceptar las obligaciones del país, como mujer, el velo es obligatorio, si sales a la calle tienes que ponerte el hiyab porque no tienes otra opción. Eso lo he aceptado porque no me quedaba otra para vivir en el país. Usted llegó a Teherán sintiéndose francesa al cien por cien, casi ajena a sus raíces. Fue solo a partir de 2009, después de una década en Irán, cuando dice que por fin comprendes la realidad del país. ¿Cree como proclama la propaganda extremista que Francia representa la decadencia de Occidente? La imagen de decadencia de Occidente está vehiculada por el poder. Frente al Irán de los buenos valores y de la moral islámica, está Occidente del gran satán americano y los pequeños satanes Reino Unido y Francia. Para los conservadores, este último país representa la nación donde las mujeres frecuentan varios hombres antes del matrimonio? pero la sociedad tiene otra idea de Francia, como un modelo de libertad de expresión, una democracia que deja a las mujeres vivir libremente sin represión. Con el Sha, «los iraníes bebían fuera y rezaban dentro de casa» y tras la Revolución, esto pasó a ser al revés. Luego relata la intimidad del soldado basij (milicias subordinadas a la Guardia Revolucionaria Islámica) con profundas contradicciones. ¿Cómo ha vivido estas dos realidades? Cada iraní lleva una máscara distinta dependiendo del sitio al que vaya Esto me sorprendió bastante cuando llegué a Teherán, donde mucha gente vive dos mundos paralelos. Tengo la impresión de que cada iraní lleva una máscara distinta dependiendo del sitio al que va. Me he dado cuenta que mi generación, la de después a la revolución, ha crecido así. La integración a este país va ligada a esta forma de vida esquizofrénica. Esa cultura de fuera y de dentro: la mujer en el interior, que no se debe maquillar, nada de minifaldas, no mirar la televisión por cable, que está prohibida, pero también pedir por teléfono móvil películas de Hollywood grabadas de forma clandestina o pedir alcohol en botellas de plástico traídas en bolsas de la basura. Eso existe. Estas gentes y estas mujeres saben que al salir de casa tienen que comportarse de otra forma, evitar el maquillaje, la coquetería y prestar atención a lo que van a decir en público. Lo sorprendente es que al principio no sabía ni como ponerme el fular, prestabas mucha atención cuando te lo quitabas y luego te lo volvías a poner. Pero al cabo de un tiempo, me acostumbré tanto a esto que me ponía el fular ya sin darme cuenta al salir de casa Teherán. Era algo automático. ¿Esto es más político o cultural? A día de hoy esto es muy político. Diría que más del 50% de los iraníes, si tuvieran la opción de elegir mañana, pedirían retirar el hiyab. Después de la elección de Rohani en 2013, considerado reformista, la mujer aprovecha esta aparente apertura para probar los límites. Volví a Teherán el pasado marzo y me impactó como el velo en las mujeres iba descendiendo poco a poco hasta convertirse en cada vez más más transparente y colorido. También muchas mujeres que conducen con el velo puesto y que se va deslizando poco a poco hasta que ve un puesto de policía, momento en el que se se lo vuelven a poner. Foto de archivo de 2007, en la que se ve al entonces presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, inspeccionando la central nuclear de Natanz, en el centro de Irán- EFE A finales de los noventa viajó a Irán para cubrir la llegada del reformista Khatami, después de él vino el «ogro» Ahmadineyad, que persiguió y castigó a periodistas como usted. Tuvo que abandonar el país en varias ocasiones hasta su marcha definitiva tras las protestas contra él en 2009. Después ganó el reformista Rohaní. ¿Ahora vendrá otro líder ultraconservador? Es complicado. Es el Irán del «efecto yo-yo» y su sistema con fases de apertura sucedidas por otras de mayor hermetismo. Creo que esta vez no estamos ante la llegada de otro Irán ultraconservador viendo lo que viene de cara a las elecciones de mayo 2017. Coexisten dos aspectos: nacional y local. La gente con su voto va a recomponer o sancionar la política de Rohaní, cuya marca ha sido la negociación sobre lo nuclear. Luego está la dimensión internacional. Con su discurso provocador sobre Irán y en contra del acuerdo nuclear, el presidente electo Donald Trump puede influir negativamente en esta apertura de Irán: su postura puede hacer el juego de los ultraconservadores, que utilizan esa retórica como pretexto para hacer un repliegue identitario. Pero soy optimista, creo que no volveremos a un periodo como el de Ahmadineyad, pese a que puede haber un auge nacionalista. La sociedad tiene la experiencia del pasado, este activismo de estudiantes y mujeres que yo llamo la revolución invisible. Esa dinámica no va a perderse. Incluso si el gobierno toma una vía más conservadora y represiva, la gente ha aprendido a crecer con las prohibiciones y crear sus propias burbujas de expresión. En los últimos años hemos visto noticias de jóvenes iraníes de Teherán muy activos en las redes sociales, pero esta realidad no tiene mucho que ver con el Irán de las zonas más rurales. Los últimos años he constatado un verdadero fenómeno de uniformización entre el Irán de ciudad y el campo. Hay una urbanización galopante, también un enorme desarrollo de la educación y de la universidad, lo que hace que cuando vas a una localidad de provincia el modo de pensar es cada vez más similar al de Teherán. Marca mucho la total penetración de Internet gracias a que una gran mayoría de la población accede a la red; sin contar con los que poseen parabólicas prohibidas en barrios donde las camuflan en las terrazas, por lo que tienen siempre una ventana abierta a lo que pasa en otras partes del mundo. Con Donald Trump, ¿peligra de verdad el acuerdo nuclear? ¿Puede perjudicar el curso de ese proceso de uniformización y progreso del que habla? Trump puede poner en cuestión los acuerdos sobre lo nuclear, pero al mismo tiempo ha traído adquisiciones que son difíciles de cambiar. Además este acuerdo fue aprobado por los países del Consejo de Seguridad más Alemania, así que si aunque lo tumbara EE.UU. hay otros países envueltos en esta decisión. Aunque creo que es demasiado pronto para posicionarse. Hemos visto en la campaña electoral que Trump ha jugado siempre con la provocación. Vivimos en un mundo con la moda populista provocadora: Putin, Erdogan, etc. Ahora veremos la verdadera política de Trump y el papel de Irán, que ya no es el único gran «conflicto» de la zona, sino que ahí están Siria o Yemen. Más mujeres que hombres en las universidades ¿«Mató» Ahmadineyad esa disidencia 'underground' que relata en el libro? No, no, existe todavía ese mundo de la transgresión, la noche de Teherán forma parte de la cotidianidad iraní aunque se redujera con Ahmadineyad, que aumentó el número de policías. En una fiesta en la que estaba apareció la policía y la gente empezó a saltar al jardín. Murió una persona. Eso existe, pero las fiestas siguen, hay una gran parte de la juventud que ha terminado profundamente asqueada de la política y se refugia en el ocio. Está todo ese mundo que vive en su propia burbuja. Un grupo de personas se reúne junto a cuerpos de víctimas a las afueras de la mezquita de Jameh, en Zahedan (Irán). Foto de archivo de 2010. Al menos 21 personas murieron, incluyendo a miembros élite de la Guardia Revolucionaria, y otros 100 resultaron heridos- EFE ¿La existencia de Daesh ha «maquillado» el extremismo del gobierno iraní? Hay dos tendencias en el islam: sunismo y chiismo. Esta última autoriza la interpretación de los textos religiosos, que puede ser positivo y negativo. La interpretación puede ser extrema e imponer la sharia, como cuando se lee que a un ladrón hay que cortarle la mano y que se debe aplicar. Luego están los reformistas que defienden que el Corán se ha escrito en una época distinta y que hay que adaptarse a los nuevos tiempos, en nombre de una nueva condición de vida moderna. En el lado suní es la voz del profeta Mahoma que debe aplicarse de forma literal. Y más allá de eso, está el extremismo de Daesh, que crucifica en la plaza pública a un hombre que fuma o a una mujer que lleva los labios pintados. Si se compara a Daesh con la República Islámica de Irán, esta última parece muy democrática. En Teherán puede verse ahora la retórica de que intervienen en Siria y en Irak para prevenirse de una amenaza suní extremista. Pero esos jóvenes a los que usted cita rechazan otra revolución en Irán «para no repetir los errores de sus padres». Esto no es uniforme, hay varias corrientes de pensamiento. Una parte de la juventud que cree todavía en la democracia islámica como defendía Khatami en aquella época, cuando se quiso ofrecer más derechos a las mujeres, aligerar la censura sobre los libros y prensa. Pero hay otros jóvenes que quieren un régimen religioso que debe persistir sin ser democrático porque sería contradictorio. En Irán se elige por sufragio universal al presidente, que está bajo control de un líder supremo nombrado por un consejo religioso y que hay que esperar a que muera para que sea reemplazado. Hay un debate en la Universidad y los círculos religiosos reformistas sobre la forma que podría tomar un futuro Irán: unos defienden un régimen parlamentario, otros, uno presidencial. También están los que no quieren ir muy rápido y los que creen que se debería reemplazar al líder supremo por una especie de consejo de vigilancia formado por religiosos que tienen el derecho de mirar lo que hace el presidente pero que no impone todo desde arriba. Irán es uno de los pocos países donde hay debates sobre si la democracia puede funcionar en un país musulmán: se ha visto en varios países sobre todo con la experiencia de la primavera árabe donde el islam democrático se ha desviado al extremismo o se ha tumbado con un golpe de Estado. Mohamed Morsi fue elegido democráticamente en Egipto liderando a los Hermanos Musulmanes pero no estuvo ni un año por el golpe de los militares, que tenían miedo de lo que pudiera traer. Entonces, ¿es hoy Irán el único país donde existe esta experimentación y este debate de democracia e islam? Usted destaca el rol esencial de las mujeres iraníes y su valentía. ¿Son ellas la esperanza de Irán? ¿O es una visión demasiado optimista? La iraní es una sociedad muy femenina porque las mujeres están en todas partes, no es para nada como Arabia Saudí, donde aún se lucha para que un día tenga la mujer el derecho a conducir. En Irán hay mujeres taxistas, también están en el parlamento; en la sanidad hay doctoras y directoras de hospitales. Luego, hay más mujeres que hombres en la universidad. Si se encontrara el mismo porcentaje en la vida activa, se tomaría mayor conciencia. El movimiento femenino y feminista es un buen barómetro del cambio, sobre el rumbo tomado por la sociedad iraní. Esto es lo que llamó la revolución invisible, que no es flagrante y no te das cuenta la primera vez que vas a Irán porque ves a todas las mujeres con velo, pero esa realidad está ahí. Solo hay que mirar más allá. ¿Están ahora las minorías religiosas menos perseguidas en Irán? ¿Y los homosexuales? La situación de los homosexuales es muy difícil hoy; los derechos humanos están muy lejos de cumplirse en Irán Se espera que en Irán las minorías sean reprimidas, pero lo que me ha marcado es que hay un cierto espacio de expresión, ya que cada una tiene representación en el parlamento. Están por un lado las minorías aceptadas, como la judía y en cierto punto la cristiana. Hay sinagogas en Teherán, no viven como los que están en Egipto, que tienen que esconderse. Por contra, las principales minorías en dificultades son el bahaísmo, o los suníes, que representan al 10% de la población, unos 7 millones. En Irán hoy más vale ser judío que suní por esta guerra de influencia entre Arabia Saudí e Irán? Por desgracia, la situación de los homosexuales es muy difícil hoy, los derechos humanos están muy lejos de cumplirse en Irán. Los dos favoritos para ganar las elecciones en Francia, François Fillon y Marine Le Pen, consideran el islam como un problema para el país. ¿Usted lo ve así? No es solo Francia, se ve en otros países. Desgraciadamente vamos a un repliegue identitario, que es también un éxito de Daesh; creo que no hay que ceder a su presión. Francia vive una verdadera guerra de ideas: el grado de violencia es terrible y la campaña política es chocante. Se puede ver en las primarias de la derecha: ccmo se ha denigrado a Alain Juppé frente a Fillon. Sus contrarios le han llamado Ali Juppé, difundiendo una imagen suya trucada en la que aparece con la típica barba salafista y todo porque ha construido una mezquita en Burdeos, donde es alcalde. Hay mucha desinformación en esto. Los imanes en Burdeos son los más reformistas y abiertos, el ISIS los ha amenazado pero luego se dice que Juppé es salafista.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump nombra a un negacionista del cambio climático al frente de la Agencia de Protección Ambiental
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha propuesto para liderar la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) al fiscal general de Oklahoma, Scott Pruitt, un negacionista confeso del cambio climático y firme opositor a las leyes de regulación en materia de medio ambiente. Según Trump, los contribuyentes han gastado mucho dinero en una agenda antienergética que ha destruido millones de trabajos «Durante demasiado tiempo, la Agencia de Protección Ambiental ha gastado dólares de los contribuyentes en una agenda descontrolada y antienergética que ha destruido millones de trabajos», ha argumentado Trump en un comunicado difundido por su equipo de transición. El propio magnate ha llegado a cuestionar la veracidad del cambio climático y ha deslizado la posibilidad de sacar a Estados Unidos del Acuerdo del Clima de París. El lunes, sin embargo, se vio con el exvicepresidente Al Gore, reconocido con el Nobel de la Paz precisamente por su lucha ecologista. El Partido Demócrata ha cuestionado la capacida de Pruitt para dirigir la EPA. La líder de la formación en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha subrayado que la agencia no pueda ser «un taquígrafo para los 'lobbys' de las empresas contaminantes y las Big Oil», en alusión a las principales firmas de gas y petróleo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Erdogan ante su único adversario posible: el deterioro de la economía turca
«Caída histórica de la lira». «La lira se desploma». «La lira pierde más valor». Son titulares a los que los turcos se habían acostumbrado durante las últimas semanas. La moneda turca estaba en caída libre y llegó a colocarse en 3,77 euros y 3,54 dólares. Era, efectivamente, un nivel récord. Con una campaña patriótica, pidiendo a los turcos que cambiaran sus ahorros a liras turcas y acusando a los especuladores de «querer derribar la economía turca», el presidente Recep Tayyip Erdogan ha conseguido frenar el desplome de la lira. No obstante, esta no es más que otra señal más del difícil momento que atraviesan las finanzas del país eurasiático. «Para mí el principal problema de la economía turca es la nueva normalidad del bajo crecimiento», explica a ABC el economista Emre Deliveli. «Debido a su demografía, y muchos economistas respetados están de acuerdo en esto, Turquía necesita crecer al menos a un 3,5 o 4% para que el desempleo no se eleve». En cambio, las estimaciones para el crecimiento de la economía turca en 2016 se han ido reduciendo a medida que pasaban los meses. Primero el Gobierno revisó sus expectativas desde un 4,5 a un 3,2%, pero el último informe de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), va más allá y coloca la tasa de crecimiento de la economía turca en el 2,9%. Con más de 140 periodistas críticos entre rejas, los colíderes del prokurdo HDP (Partido Democrático de los Pueblos) también en prisión preventiva y un partido de centro izquierda (CHP, Partido Republicano del Pueblo) incapaz de aumentar su apoyo popular, la economía es el único elemento que puede hacer sombra al poder del presidente Recep Tayyip Erdogan. Y a medida que las finanzas empeoran, el referéndum para definir si Turquía adopta un sistema presidencialista se acerca. El Gobierno se plantea convocar esta consulta, que podría aumentar las competencias de Erdogan, la próxima primavera. Monopolio islamista El islamista AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo), cofundado por el propio Erdogan, lleva en el poder desde los últimos 14 años. Y ha sido precisamente en el enorme crecimiento económico que ha experimentado el país en esta época en el que Erdogan ha cimentado las victorias obtenidas elección tras elección. «El AKP no es inmune a los problemas económicos», señala Deliveli. «En marzo de 2009, en unas elecciones locales, el AKP registró uno de sus peores resultados electorales. En ese momento era cuando la crisis económica mundial estaba golpeando a Turquía y la inflación y el desempleo aumentaban». El sector turístico, uno de los puntos fuertes de la economía turca, continúa todavía muy dañado a pesar de la reconciliación con Rusia. El número de turistas extranjeros en Turquía cayó en el mes de octubre un 25,8% en comparación con el mismo mes del año pasado. Y la industria también sufre. La producción industrial del país se redujo en septiembre un 3,8% en relación al mes anterior. Además, el paro registra un crecimiento interanual del 1,2% y se coloca en el 11,3%, según el Instituto Nacional de Estadísticas. Ya antes del verano, en junio, el desempleo juvenil sobrepasó por primera vez la media europea de 18,5% para situarse en el 19,9%. Con estos datos, el día 29 de noviembre, el primer ministro Binali Yildirim por fin pronunció por primera vez las palabras mágicas «crisis económica» pero solo para añadir inmediatamente después que se trata de una «fluctuación». No obstante, la inestabilidad política y social de Turquía, que incluye desde atentados terroristas a golpes de Estado y purgas masivas, ahuyenta la inversión extranjera. «Algunas de las medidas puestas en prácticas bajo el estado de emergencia están causando una gran pérdida de confianza en nuestra economía», aseguraba recientemente Cansen Ba?aran Symes, presidenta de la asociación empresarial TUSIAD. En este sentido, los rifirrafes con la Unión Europea, cuyos europarlamentarios han llegado incluso a pedir la congelación de las negociaciones con Turquía para su adhesión, no benefician para la llegada de capital, según señalan los expertos. «Turquía no atrae inversiones, pero no me refiero a inversores internacionales. Ni siquiera los turcos, la inversión doméstica, están contribuyendo al crecimiento de la economía», remarca Deliveli.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El Parlamento surcoreano suspende a la presidenta Park por su «Rasputina»
Agudizando aún más la crisis política que sufre Corea del Sur, el Parlamento aprobó ayer destituir a la presidenta Park Geun-hye por el escándalo de corrupción y tráfico de influencias de su amiga Choi Soon-sil, apodada la «Rasputina» por pertenecer a una oscura secta religiosa y ejercer una poderosa influencia sobre ella. Aunque Park ha sido privada de todas sus funciones como presidenta, podrá seguir en el cargo hasta que el Tribunal Constitucional revise su destitución, lo que podría llevarle hasta medio año. Debido a la complejidad del caso, no parece probable que la decisión llegue antes de marzo, cuatro meses en los que P ark seguirá disfrutando de todos los privilegios de la Presidencia (sueldo, guardaespaldas, coche y avión oficial y residencia en la Casa Azul), pero sin ejercerla. Para evitar el vacío de poder, sus funciones han sido ya asumidas por el primer ministro, Hwang Kyo-ahn, quien celebró una reunión de emergencia del Gobierno y luego protagonizó una comparecencia pública para prometer que «mantendremos la estabilidad del país bajo todas la circunstancias». Según informa la agencia estatal de noticias Yonhap, Hwang apeló a «todos los funcionarios para dar lo mejor de sí mismos e impedir disfunciones en las áreas de la diplomacia, la seguridad y la economía». Debido a la habitual tensión militar con Corea del Norte, el presidente en funciones tiene previsto encontrarse también con el Consejo Nacional de Seguridad y mantener su alianza con su principal aliado, Estados Unidos, inmerso en plena transición de la Administración Obama a la de Trump. En 2004, el presidente Roh Moo-hyun también fue destituido por el Parlamento y tuvo que esperar 63 días hasta que el Tribunal Constitucional anuló dicha moción. Sin nada que hacer, se pasó esos dos meses leyendo libros y periódicos en la Casa Azul y haciendo senderismo, una de sus mayores aficiones. Lo mismo le ocurrirá ahora a la presidenta Park, quien transfirió todo su poder al primer ministro en cuanto el Parlamento le comunicó oficialmente su moción de destitución. Superando los 200 votos que necesitaban, 234 de sus 300 diputados aprobaron suspender la autoridad de Park Geun-hye por haber violado la Constitución en una trama de amiguismo que ha indignado a la sociedad surcoreana. Durante las últimas semanas, cientos de miles de personas han pedido su dimisión en las manifestaciones más multitudinarias que se recuerdan en la historia de este país asiático. Caída en desgracia La culpa de su caída en desgracia la tiene su vieja amiga Choi Soon-sil, a quien le unen cuatro décadas de camaradería y confidencias. Según reveló a finales de octubre la televisión JTBC, que tuvo acceso a los archivos del ordenador de Choi, la confianza entre ambas era tal que esta llegó a corregir algunos discursos de la presidenta Park y hasta tuvo acceso a documentos secretos sobre las relaciones con Japón y Corea del Norte. Además, se aprovechó de su estrecha relación con la presidenta para «convencer» a las mayores multinacionales del país, como Samsung, Hyundai y LG, de que «donaran» hasta 80.000 millones de won (casi 63 millones de euros) a dos fundaciones que ella misma dirigía. Los presidentes de todas estas corporaciones han negado que dichos pagos fueran sobornos a cambio de tratos de favor del Gobierno, pero la Fiscalía sospecha que la presidenta Park fue cómplice de esta trama. Aunque Park ha ofrecido su dimisión al Parlamento, niega las acusaciones y sigue aferrándose al cargo mientras asegura que demostrará su inocencia ante el Tribunal Constitucional. Si este ratifica finalmente su destitución, deberían celebrarse elecciones en dos meses, adelantándose así los comicios previstos para diciembre del próximo año.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Europa se gasta 321 millones de euros en un edificio con forma de huevo para el Consejo Europeo
La Unión Europea (UE) estrena nuevo cuartel general en Bruselas, dirigido a acoger las reuniones del Consejo Europeo: un moderno inmueble de 321 millones de euros al que se ha bautizado oficialmente como Edificio Europa, pero que popularmente ya se conoce como «el huevo». El apodo emana de la llamativa estructura ovalada y enclaustrada en un cubo de cristal donde, a partir de 2017, se reunirán los jefes de Estado y de Gobierno de la UE en las cumbres en las que debatirán sobre el "brexit", la lucha antiterrorista, las crisis migratorias o la recuperación económica. El edificio, abierto hoy al público, servirá también de centro de operaciones del Consejo Europeo, institución que representa a los veintiocho Estados miembros de la UE y, entre otras funciones menores, operará como claustro para las reuniones ministeriales, unas 70 cada año. En el interior del Edificio Europa, en el corazón del barrio comunitario de Bruselas y frente a la sede de la Comisión Europea, el Berlaymont, se esconde una sala central con psicodélica moqueta y colorido techado en arco iris, firmado por el artista belga Georges Meurant, que pretende insuflar alegría a los políticos que gobiernan a más de 500 millones de europeos. Materiales reciclados Como ha explicado a la prensa el arquitecto principal del edificio, que tiene 70.646 metros cuadrados concebido con sensibilidad ecológica, que «quería hacer una sala de reuniones alegre donde la gente que entra con un montón de problemas pueda tener algo de espacio para respirar». . Sus 3.750 ventanas están fabricadas a partir de materiales reciclados recuperados en los veintiocho estados miembros de la UE, paneles solares recubren el tejado del Edificio Europa y un dispositivo sostenible se encargará de recuperar el agua de la lluvia para su reutilización. El inmueble, que albergará también las oficinas de la presidencia del Consejo Europeo, simboliza la «unidad», la «diversidad» y la «transparencia», según el arquitecto. Incluirá un sistema para aclimatar el edificio respetando la eficiencia energética que preconizan las instituciones europeas, bombillas de bajo consumo y una estructura diseñada morfológicamente para limitar el uso de acero a un 30% de un inmueble tradicional. Restricciones técnicas El diseño del Edificio Europa tuvo que adecuarse, además, a varias restricciones técnicas, como por ejemplo no ser demasiado pesado pues reposa sobre un túnel que funciona como arteria para la circulación rodada. Aunque en el interior del Edificio Europa se comenzaron a celebrar reuniones técnicas ya el pasado noviembre, los líderes de la UE se concentrarán por primera vez en su interior el próximo mes de marzo, en la sala plenaria de la tercera planta y en torno a una mesa circular de madera. Las reuniones ministeriales comenzarán en enero y tendrán lugar en la séptima planta, mientras que la quinta altura incluye un auditorio con 330 asientos concebido para reuniones multilaterales, entre otras instalaciones. El inmueble, no exento de críticas de quienes consideran que supone un elevado dispendio en una época donde predomina la sobriedad presupuestaria, servirá de extensión del colindante Justus Lipsius, que toma su nombre de un filólogo flamenco del siglo XVI y se diseñó en los años ochenta, cuando la UE contaba solo con 12 Estados miembros. En los 227.278 metros cuadrados del Justus Lipsius, que se convirtió en sede de las cumbres europeas en 2002 y conecta con el «huevo» a través de una pasarela aérea, se mantendrá el centro de prensa y las reuniones de menor importancia. Con la ampliación a Veintiocho, sus instalaciones se fueron quedando pequeñas y por eso en 2004 se acordó levantar el nuevo cuartel general, que reposa parcialmente en el Residence Palace, un apartahotel de estilo «art déco» inaugurado en 1927 que los nazis ocuparon durante la Segunda Guerra Mundial y que actualmente alberga a buena parte de los medios de comunicación acreditados antes la UE.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Juan Manuel Santos recibe el Nobel de la Paz junto a las víctimas del conflicto colombiano
Juan Manuel Santos recibió el Nobel de la Paz en el Ayuntamiento de Oslo en un acto presidido por el rey Harald V de Noruega de manos de la vicepresidenta del Comité, Berit Reiss-Andersen, quien ha destacado la perseverancia del mandatario colombiano y su coraje politico al no haberse dado por vencido a pesar del rechazo en referendum de los acuerdos. «Gracias, muchas gracias, por este voto de confianza y de fe en el futuro de mi país», ha afirmado Santos en su discurso en castellano, seguido con emoción por su esposa Clemencia Rodríguez y sus tres hijos. «Hoy, luego de seis años de serias y a menudo intensas, difíciles negociaciones, puedo anunciar a ustedes y al mundo, con profunda humildad y gratitud, que el pueblo de Colombia ?con el apoyo de nuestros amigos de todo el planeta? está haciendo posible lo imposible. La guerra que causó tanto sufrimiento y angustia a nuestra población, a lo largo y ancho de nuestro bello país, ha terminado», celebró el mandatario. El dirigente, quien ha explicado que el premio Nobel fue «el viento de popa que nos impulsó para llegar a nuestro destino», ha citado en su discurso al novelista Gabriel García Márquez y al Nobel de Literatura de este año, Bob Dylan: «Cuántos muertos más serán necesarios hasta que comprendamos que han sido demasiados. La respuesta, amigo mío, está volando en el viento». Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia se produjo cuando pidió a los representantes de las víctimas «las más dispuestas a perdonar, a reconciliarse, y a enfrentar el futuro con un corazón libre de odio» que se pusieran en pie para recibir el aplauso de los centenares de personas que llenaban el salón de actos del ayuntamiento. Entre ellas, se encontraban la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y su asistente Clara Rojas, que permanecieron más de seis años secuestradas por la guerrilla, el escritor y periodista Héctor Abad Faciolince y Leyner Palacios quien perdió a varios miembros de su familia en la masacre de la iglesia de Bojaya. «Por eso este premio lo recibo en nombre de cerca de 50 millones de colombianos ?mis compatriotas? que ven, por fin, terminar una pesadilla de más de medio siglo que solo trajo dolor, miseria y atraso a nuestra nación. Y lo recibo ?sobre todo? en nombre de las víctimas; de más de 8 millones de víctimas y desplazados cuyas vidas han sido devastadas por el conflicto armado, y más de 220 mil mujeres, hombres y niños que, para nuestra vergüenza, han sido asesinados en esta guerra». Agradeció también a los negociadores del gobierno y de las FARC, a los mediadores, a Noruega y Cuba, en su rol como garantes, a Chile y Venezuela, como acompañantes, a Estados Unidos y la Unión Europea y a todos los países de América Latina y el Caribe; «incluso China y Rusia? todos tienen razones para participar del orgullo por este logro». Pero su reconocimiento más especial fue para el pueblo y al gobierno noruego por su carácter pacífico y espíritu solidario. «Hoy Colombia ?mi amado país? está disfrutando de esa segunda oportunidad, y les doy las gracias, miembros del Comité Noruego del Nobel, porque en esta ocasión no solo premiaron un esfuerzo por la paz: ¡ustedes ayudaron a hacerla posible». Santos reiteró una llamada al mundo a la «urgente necesidad de replantear la guerra mundial contra las drogas, en la que Colombia es el país que más muertos ha puesto». La concesión del Nobel el pasado 7 de octubre, apenas cinco días después de que el pueblo colombiano hubiera rechazado en referendum los acuerdos de paz firmados entre las FARC y el gobierno, fueron en palabras de Santos, un «regalo del cielo, nos dio un tremendo empujón, la gente de Colombia lo interpretó como un mandato de la comunidad internacional para perseverar, continuar y conseguir un nuevo acuerdo de paz». A mediados de noviembre las FARC y el gobierno alcanzaron un nuevo acuerdo que, esta vez, no ha sido sometido a referendum y que fue aprobado por el parlamento el 30 de noviembre. El Premio Nobel de la Paz, dotado con ocho millones de coronas suecas (825.000 euros), es el único que se entrega en la capital noruega, según dejó expresado en su testamento Alfred Nobel y fue concedido el pasado 10 de octubre a Juan Manuel Santos por sus decididos esfuerzos «para poner fin a una guerra civil de más de 50 años en el país». Entre los invitados destacaba también la presencia del ex presidente del Gobierno español Felipe González y del antiguo secretario de estado norteamericano Henry Kissinger.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Las autoridades de Filipinas han confirmado el fallecimiento de Abraham Hamid, uno de los principales comandantes de la milicia islamista de Abu Sayyaf y figura capital de un gran número de los secuestros del grupo. «La muerte de Hamid es un gran golpe para Abu Sayyaf, ya que neutralizó a uno de sus bandidos notorios y degradará su capacidad de detectar y secuestrar a víctimas en el futuro», reconocía durante el fin de semana el portavoz regional del Ejército, Filemon Tan. El deceso de Hamid se produjo durante un tiroteo con las fuerzas de seguridad de Malasia en aguas de Sabah, Borneo, La organización islamista Abu Sayyaf nació en 1991 como una escisión del Frente Moro de Liberación Nacional. Su fundador, Abdurajak Abubakar Janjalani, era un clérigo que luchó en Afganistán, donde (asegura) conoció a Osama Bin Laden y sintió la llamada a una yihad global. Desde su nacimiento, hace ahora un cuarto de siglo, el grupo ha sufrido una notable vuelta de tuerca interna, con numerosas muertes en su liderazgo. Entre las principales obras de su legado de terror se encuentra el atentado con explosivos contra un ferry en la bahía de Manila en febrero de 2004, donde al menos 116 personas perdieron la vida. Ya en julio de 2014, su líder, Isnilon Totoni Hapilon, juraba lealtad a Daesh. Ahora, el grupo armado ha convertido la extorsión en su seña de identidad: A finales del pasado mes de abril, John Ridsdel, un turista canadiense raptado siete meses antes por los radicales junto con los tres rehenes actuales, era ejecutado tras expirar el plazo de sus captores, que exigían 20 millones de euros por su entrega. Posteriormente, los terroristas emitirían un ultimátum sobre la suerte de tres de los rehenes capturados junto con Ridsdel -el canadiense Robert Hall, el noruego Kjartan Sekkingstad y la filipina Marites Flor. El primero de ellos sería decapitado tras expirar el chantaje islamista, mientras que Sekkingstad y Flor acabarían siendo liberados.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El gobernador de la capital de Indonesia, Yakarta, ha negado este martes que su intención fuera insultar al Islam, durante la apertura del controvertido juicio por blasfemia al que se enfrenta el político. En los últimas semanas, el país asiático se ha visto salpicado de violentas protestas que exigen la dimisión de Basuki Tjahaja Purnama, conocido como «Ahok», a quien se acusa de ultrajar al Corán. Los manifestantes, que caminan bajo el liderazgo del grupo Frente de Defensores Islámicos (FPI), aseguran que el gobernador de Yakarta faltó al respeto al libro sagrado tras criticar a varios de sus oponentes, quienes se refirieron a un verso que advierte de la alianza con cristianos y judíos («Ahok» es de religión cristiana). «Señoras y señores, ustedes no tienen que votar por mí, porque les han mentido quienes utilizan el versículo 51 de la Surah al Maidah (del Corán)», aseguró el político en el polémico discurso, realizado el pasado 27 de septiembre. El FPI ya había intentado, sin éxito, impedir en 2014 la toma del poder de «Ahok» bajo la premisa de la incapacidad de un cristiano para representar a una ciudad de mayoría musulmana. Sin embargo, durante la apertura del juicio, el gobernador ha negado los cargos. «Como persona que creció en los círculos islámicos, no es posible para mí insultar al Islam», aseguro «Ahok», quien de ser declarado culpable se enfrenta a una pena de cinco años de cárcel. En este sentido, organizaciones pro derechos humanos han pedido el fin de la investigación por blasfemia contra el político. «Al llevar a cabo una investigación criminal y nombrar a ?Ahok? como sospechoso, las autoridades han mostrado que están más preocupados por grupos religiosos que por respetar y proteger los derechos humanos para todos», aseguraba el pasado noviembre Rafendi Djamin, director de Amnistía Internacional para la región del Sudeste Asiático-Pacífico. Entre los principales rivales de «Ahok» en las elecciones del próximo mes de febrero se encuentran Agus Harimurti, hijo del expresidente Susilo Bambang Yudhoyono, así como el exministro Anies Baswedan.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
China advierte a Trump de que su relación con Taiwán «tendrá consecuencias»
Durante la campaña presidencial, circulaban vídeos por internet con cortes de mítines, conferencias y entrevistas donde Donald Trump decía una palabra. «China, China, China, China»?, era lo único que salía de la boca del entonces candidato, en una visión humorística de uno de sus grandes caballos de batalla en las elecciones. Trump prometía una relación diferente con Pekín, a quien coloca como uno de los cabezas de turco de las dificultades económicas por las que pasa parte de la población estadounidense. Trump acusó a China de «violar» a EE.UU. por el robo de secretos industriales, de llevar a cabo una guerra económica con la devaluación de su divisa, de proteger de forma injusta a su industria, de no hacer lo suficiente por contener las ambiciones nucleares de Corea del Norte. Amenazó, entre otras cosas, con imponer tarifas especiales a la entrada de productos chinos en Estados Unidos. Lo que no se esperaba es que la mano dura de Trump llegara tan pronto y en un asunto tan sensible como el de Taiwán. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China mostró ayer su «seria preocupación» por la postura tomada por el multimillonario neoyorquino. El pasado viernes 2 de diciembre, el presidente electo mantuvo una conversación telefónica con la presidenta de Taiwan, Tsai Ing-wen. Lo que normalmente sería una muestra formal de cordialidad de un jefe de Gobierno hacia el reciente ganador de unas elecciones es una afrenta para Pekín y una anomalía diplomática para EE.UU. tras respetar la postura de «una sola China» durante casi cuatro décadas. Décadas de aislamiento China considera a Taiwán -cuyo nombre oficial es República de China- una provincia rebelde desde 1949, cuando el gobierno nacionalista de Chiang Kai Chek se estableció en la isla tras años de guerra civil contra las fuerzas comunistas en la China continental. El acercamiento de Washington a la dictadura comunista se inició con la célebre visita de Richard Nixon a Mao Zedong en 1972. Siete años después, Jimmy Carter, cambió el reconocimiento oficial de Taiwán a China. La mayoría de países no reconocen al Gobierno de Taiwán, que perdió su categoría de miembro de Naciones Unidas -lo pasó a tener China- en 1971. Taipei, sin embargo, ha seguido siendo un importante aliado comercial y estratégico de EE.UU. La llegada de Trump al poder podría trastocar este equilibro difícil entre Estados Unidos, China y Taiwán. Al principio, la conversación telefónica entre Trump y Tsai podría haber sido un resbalón diplomático engorroso producto de la inexperiencia y de la aparente inclinación a la improvisación del presidente electo. Pekín trató de quitarle importancia y lo tomó como una trampa de Taipei en la que había caído Trump. El próximo presidente de EE.UU. reaccionó al barullo que había provocado la conversación diciendo que ella le había llamado a él. Pero después, algunas informaciones de medios estadounidenses aseguraron que la conversación no fue casual, que se había planeado durante semanas y que Tsai estaba en la lista de los mandatarios con los que Trump iba a establecer contacto. Pulso de fuerza La reacción con mayor dureza del Gobierno chino se produce ahora por las declaraciones de este fin de semana de Trump a Fox News, en las que echó más leña al fuego del conflicto diplomático. «No sé por qué tenemos que estar sujetos a la política de ?una sola China? si no logramos un acuerdo con China sobre otras cosas, como relaciones comerciales», dijo en la entrevista y pasó a enumerar sus quejas sobre Pekín, desde las relaciones económicas hasta su expansionismo militar en el Mar del Sur de China. «No quiero que China me dicte lo que tengo que hacer». La llamada telefónica dejaba de ser un traspiés y se convertía en el paso inaugural de un posible cambio de rumbo en la relación diplomática con China. «La cuestión de Taiwán tiene mucho peso en la soberanía de China y en su integridad territorial y es uno de los principales intereses de China», explicó ayer el portavoz del ministerio de Exteriores del gigante asiático, Geng Shuang. Añadió que si el statu quo que ha mandado en las relaciones diplomáticas entre Washington y Pekín «se ve comprometido o interrumpido, el crecimiento estable de las relaciones entre China y EE.UU. no es posible». Ello también afecta, agregó Geng, «a la paz, la estabilidad y la prosperidad de Asia-Pacífico y del mundo». Mucho más agresivo fue el diario estatal chino «Global Times», un tabloide de corte nacionalista, que advirtió en un editorial publicado ayer que si Trump abandona la política de «una sola China», Pekín no tendría motivos para «anteponer la paz al uso de la fuerza». Cambio de reglas «La política de ?una sola China? no es algo que pueda ser negociado. Parece que Trump solo sabe hacer negocios. Piensa que puede poner un precio a todo», añade el editorial, que asegura que, en asuntos de política exterior, el presidente electo es «ignorante como un niño». La llamada telefónica entre Trump y Tsai se recibió con optimismo al principio en Taiwán, una democracia pujante, a la que le unen fuertes lazos económicos con EE.UU. y que vive en un estado de tensión permanente con China. El sábado, diez cazas chinos sobrevolaron zonas marítimas cercanas al territorio de Taiwán, según el Gobierno de Taipei. Pero, tras las declaraciones de este fin de semana, algunos sienten que Taiwán se podría convertir en moneda de cambio en las relaciones entre la Administración Trump y Pekín. «Es posible que use a Taiwán como una carta para negociar con China, lo que no solo puede afectar las relaciones entre Washington y Pekín, sino también el apoyo estadounidense a Taiwán», dijo la revista «Tianxia». «O no sabe de lo que habla, o está poniendo en peligro el status que Taiwan siempre ha tenido en la política exterior de Estados Unidos», aseguró a «The Washington Post» William Stanton, el representante de EE.UU. en Taiwán entre 2009 y 2012. «Habiendo hecho algo bueno», dijo en referencia a la conversación con Tsai, «desde mi punto de vista, ahora lo ha deshecho».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
ABC, testigo privilegiado de la caída de Alepo
En su secular trayectoria, ABC siempre ha entendido el periodismo como el ejercicio irrenunciable de contar lo que pasa allá donde ocurra, a pie de obra. Nuestro periódico era ayer el único medio impreso nacional que hollaba las devastadas calles de Alepo cuando las tropas de Al Assad retomaban el control de una ciudad atormentada por una larga guerra. Estar en el lugar de la noticia es el mejor activo de este oficio de contar las cosas, de primera mano y sin intermediarios. Hace casi un siglo, Sofía Casanova escribía en estas mismas páginas el ascenso de los bolcheviques al poder en Rusia; ayer Mikel Ayestaran entraba en Alepo. El reportero de ABC, testigo privilegiado, cuenta así cómo ha caído la ciudad en manos del Ejército sirio: ACABA LA BATALLA, SIGUE LA GUERRA Alepo es una ciudad rota, partida en dos tras sufrir en sus calles toda la intensidad del conflicto de Siria durante los últimos cuatro años. El anuncio del acuerdo entre los opositores y Rusia para la salida de civiles y combatientes significa que el Gobierno del presidente Bashar al Assad retoma el control de toda la ciudad, pero la herida es demasiado profunda. Es momento para la cautela, pero en las primeras horas tras hacerse público el acuerdo se silenciaron las armas. Después de una jornada de duros combates, como las últimas cuatro semanas, y que discurrió bajo las explosiones constantes de la artillería, solo el ronroneo de los grupos electrógenos rompía la noche en Alepo después de que rusos, turcos y sirios, del Gobierno y la oposición, anunciaran el pacto. Es el momento único que separa la muerte de la vida, ese instante en el que la población toma aire y cruza los dedos para que esta vez sea la definitiva y la guerra se aleje de las calles. En Alepo, como en el resto del país, se han cruzado todas las líneas rojas, y los civiles son las grandes víctimas. Con el alto el fuego, tras invertir mucho tiempo y dinero, las zonas arrasadas por los combates podrán volver a ser habitables algún día. Lo que será más complicado es volver a tejer la confianza entre las etnias y sectas que durante siglos convivieron en este lugar histórico. En Alepo, las potencias mundiales y regionales han dirimido sus diferencias a bombazos y han reventado esta convivencia. Acaba la batalla, pero la guerra sigue.