Infortelecom

Noticias de asia

08-03-2020 | Fuente: abc.es
Erdogan se queda solo en su pulso militar con Putin en los conflictos de Siria y Libia
Están en bandos opuestos en el conflicto sirio, pero tienen intereses comunes en otros ámbitos. Por eso, sabiendo que las fricciones pueden arruinar unos vínculos que ambos quieren preservar, Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan volvieron a reunirse el pasado día 5 para limar asperezas y actualizar su acuerdo. Un pacto que, desde el establecido en Sochi (septiembre de 2018), se había erosionado significativamente a favor de Moscú y Damasco (sin que el Gobierno sirio haya tenido que participar ni siquiera en estos encuentros). Turquía ha visto cómo su territorio se ha seguido llenando de personas que huyen de la violencia (hasta llegar ya a los cuatro millones), cómo las milicias kurdas sirias siguen activas en la zona fronteriza y cómo sus puestos militares de observación en la provincia de Idlib han quedado neutralizados por las tropas sirias. Rusia, en cambio, se ha convertido sin discusión en el factótum diplomático y militar, colocando al régimen sirio bajo su manto protector, sustituyendo el proceso de Ginebra (auspiciado por la ONU) por el de Astana (en el que también figura Irán, junto a Turquía) y respaldando, sobre todo con fuego artillero y apoyo aéreo, a las fuerzas leales a Damasco en su intento por recuperar el control sobre todo el territorio. Erdogan ha calculado mal sus fuerzas. Si primero optó infructuosamente por el derribo del régimen de Bashar al Assad, abriendo sus puertas al tránsito de yihadistas de todo pelaje y apoyando a milicias contrarias a Damasco, a partir de 2016 pasó a centrarse en el triple objetivo de evitar que su territorio fuera contaminado por la violencia de su vecino, cerrar el paso a nuevos refugiados (con cuya vida juegan vergonzosamente unos y otros) e impedir que los kurdos sirios puedan consolidar una entidad propia en sus inmediaciones. A la vista está que los resultados no son muy satisfactorios y el lanzamiento de la actual operación Escudo de Primavera tampoco augura algo muy distinto. Es cierto que Erdogan está destruyendo algunos activos militares sirios?sobre todo con fuego artillero y drones armados? pero, como acaba de demostrar el endeble acuerdo logrado en Moscú, no puede derrotar a Al Assad mientras este siga contando con la cobertura aérea rusa. El juego de Moscú Al haber extendido demasiado sus líneas (llegando hasta Libia) y al haber acumulado gestos inamistosos con sus principales socios y aliados ?sea con la Unión Europea, perturbando los planes de explotación del gas localizado en el Mediterráneo oriental y ahora con su decisión de dejar salir a los desesperados que se agolpan ante la frontera griega, o con Estados Unidos, con la compra de sistemas antiaéreos rusos S-400 y la amenaza de no prestar sus bases a las fuerzas estadounidenses?, Erdogan se ha quedado solo (ahí está la falta de respuesta aliada a su petición de despliegue de baterías de Patriot) y sometido a un Putin interesado por igual en la fragmentación de la OTAN y en cortejar a Ankara con la oferta de negocios de explotación conjunta del gas (sirva el gasoducto Turkstream como ejemplo). Y todo eso mientras su posición interna se va erosionando, con una población cada vez más crítica con su deriva autoritaria, más reacia a soportar la carga que suponen los refugiados y el aventurerismo militar, más descontenta con su gestión económica y, por tanto, más dispuesta a escuchar lo que planteen, incluso en las propias filas del islamismo político, sus opositores. Eso le ha permitido a Putin convertirse en interlocutor imprescindible en cualquier intento de buscar una solución al conflicto sirio (mientras EE.UU. pierde peso a ojos vista y la Unión Europea nunca ha logrado ser tenida en cuenta). Por un lado, se permite apoyar a Al Assad ?aumentando el peso de su presencia militar en la base naval de Tartús y en la aérea de Hmeimim? y, por otro, cuenta con una baza más con la que poder negociar un posible alivio a las sanciones que pesan sobre Moscú por su implicación en Ucrania. Además, logra imponer su criterio ante Teherán y Ankara, sin perder de vista el acercamiento a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, en un intento por sumar posibles financiadores de la futura reconstrucción siria. Y aunque Erdogan trate de vender el acuerdo como un éxito y haya logrado evitar la ruptura de relaciones con una Rusia con la que necesita seguir entendiéndose, la realidad es que su influencia en Siria disminuye. Y así se explica que la nueva línea que demarca el frente tras el acuerdo ruso-turco suponga admitir que Ankara pierde terreno o, lo que es lo mismo, que Damasco sigue avanzando sus peones y ya controla la importante autovía M-4 (que une el puerto de Latakia con Alepo). Esa cesión de territorio en Idlib, a manos de las fuerzas sirias, hace que sus posiciones militares (y las de sus aliados locales) se hagan insostenibles en cuanto las fuerzas de Damasco reemprendan la ofensiva. Jesús A. Núñez Villaverde es Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH)
07-03-2020 | Fuente: as.com
Radiografía del coronavirus: así afecta a los futbolistas españoles en Asia
Ligas aplazadas, partidos sin público, prohibición de usar las duchas en los vestuarios? Así afecta el coronavirus a los futbolistas españoles en Asia.
06-03-2020 | Fuente: as.com
El Amiens le "roba" dos puntos al Marsella en el descuento
El jugador asiático remató, en el 94', debajo de la portería del Marsella un centro raso desde la banda derecha de Arturo Calabresi que silenció al público en el Estadio Vélodrome.
06-03-2020 | Fuente: as.com
Esto sí que no se lo habíamos visto a Mou: habla de su etapa como jugador y desata las risas
José Mourinho, entrenador del Tottenham, fue preguntado por su etapa como futbolista y no dudó en reconocer que no era demasiado talentoso.
06-03-2020 | Fuente: abc.es
El Daesh recuerda con un atentado en Kabul que los talibanes no son la única amenaza
El Estado Islámico de Joramsar, brazo afgano del grupo yihadista Daesh, reivindicó el atentado que costó la vida al menos a 32 personas y dejó decenas de heridos en Kabul. El terror volvió a golpear en el corazón de Afganistán y el Daesh repitió objetivo, ya que el año pasado también atacó este mismo acto de homenaje a Abdul Alí Mazari, líder político de la minoría chií de etnia hazara que fue secuestrado y asesinado por los talibanes en 1995 Dos yihadistas atacaron la ceremonia desde un edificio cercano y las fuerzas de seguridad necesitaron varias horas para reducirlos. El grupo difundió un comunicado y una foto con sus dos «guerreros santos» a través de la agencia Amaq, la forma habitual que emplean en estos casos. El primer ministro, Abdulá Abdulá, estaba presente en el palco de autoridades, junto al expresidente Hamid Karzai y el responsable del Alto Consejo para la Paz, Karim Jalili, todos ellos fueron evacuados de urgencia a lugares seguros. «El ataque empezó con una fuerte explosión causada por el lanzamiento de un cohete», relató a la agencia Reuters el portavoz de Abdulá, Fraidoon Kwazoon, después comenzaron los disparos de forma indiscriminada contra la multitud que huía despavorida. Los talibanes emitieron de forma inmediata un comunicado para negar cualquier implicación. Es el primer gran atentado en el país desde que el grupo insurgente firmara un acuerdo de paz con Estados Unidos y uno de los más sangrientos de los últimos meses. La firma se produjo el pasado fin de semana en Doha, pero 48 horas después los mandos talibanes informaron de que reanudaban los ataques contra las fuerzas de seguridad y el ejército como medida de presión para lograr la liberación de 5.000 de sus detenidos. El grupo islamista exige este paso al Gobierno antes de comenzar el proceso de diálogo nacional que debería terminar con un alto el fuego definitivo. Según un balance realizado por «The New York Times», tan solo esta semana murieron 88 miembros de las fuerzas de seguridad y 13 civiles en el país. Este repunte de violencia hizo que Estados Unidos realizara también un ataque para proteger a sus aliados afganos. Sobre el papel, los atentados talibanes suelen estar dirigidos a las fuerzas de seguridad y a las instituciones gubernamentales, intentando no actuar de forma indiscriminada para no perder su amplia base de apoyo popular. El Daesh, en cambio, sigue la táctica que emplea en Oriente Próximo y golpea directamente a los civiles, sobre todo en zonas habitadas por la minoría hazara, seguidores de la rama chií del islam, a quienes les consideran apóstatas. El Daesh llegó en 2014 al país asiático y está formado por yihadistas escindidos de los talibanes que juraron lealtad al califa, Abu Baker Al Bagdadi, después de la autoproclamación del califato en Siria e Irak. Condena del presidente Desde su cuenta de Twitter, el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, condenó un ataque que definió como «un crimen contra la humanidad» y llamó a su adversario político y primer ministro, Abdulá Abdulá, quien ha impugnado los resultados de las últimas elecciones presidenciales. Abdulá declaró a los medios que «es necesario que se realice una investigación auténtica y creíble y que no se quede en algo vago como ha sucedido con otros incidentes previos».
06-03-2020 | Fuente: as.com
Se cierra un pabellón del CAR de Madrid por coronavirus
El CSD ha pedido, "por precaución", que nadie se entrene en un recinto que usan el judo, lucha y gimnasia. Se ven afectadas unas 100 personas entre técnicos y deportistas.
06-03-2020 | Fuente: abc.es
La carrera por la sucesión de Merkel perjudica a la CDU en las encuestas
Hasta ahora conocemos tres candidatos a suceder a Merkel al frente de la CDU y luchar por la Cancillería en las próximas elecciones alemanas: por un lado, tenemos a Friedrich Merz, el candidato de la patronal y que promete hacer girar el partido hacia la derecha, y a Armin Laschet y Norbert Röttgen, los dos hombres que prefiere la estructura y que se presentan como una opción más moderada y continuista, posiblemente condenados a entenderse. Pero la lista es mucho más larga. Según publican hoy los periódicos del grupo Funke, hay un total de 16 candidatos inscritos. Esos 13 desconocidos han solicitado ante el partido figurar como candidatos en el congreso extraordinario que la CDU celebrará el 25 de abril y no se han dado a conocer al público. A menos que nos espere una gran sorpresa, son candidaturas menores que se sumarán a las principales llegado el momento y a cambio de prerrogativas pactadas. «Entre ellos hay mujeres», asegura el grupo Funke, sin dar nombres. A mes y medio del congreso extraordinario, Merz lleva la delantera en los sondeos. Según la última encuesta Deutschlandtrend, publicada por la televisión pública ARD, el 35% de los alemanes cree que es el mejor candidato para la CDU. El 24% de los encuestados se decanta por Laschet y solo el 12% por Röttgen. Si estos dos últimos fusionasen sus candidaturas y esta encuesta no fuese demasiado desencaminada, podrían todavía hacer competencia a Merz. Sólo el 13% opina que no debería ser ninguno de esos tres candidatos, por lo que las posibilidades para cualquiera otro de los inscritos parecen mínimas. Esta encuesta, realizada los pasados lunes y martes a 1.002 personas, desglosa además las respuestas y acota las preferencias de los votantes de la CDU. En el bloque específico, tanto Merz como Laschet tienen algo más de aprobación: el 40% considera a Merz el líder del partido correcto, el 32% prefiere a Laschet y Norbert Röttgen obtiene 13%. Sin embargo, Friedrich Merz es mucho más popular que entre los partidarios del liberal FDP y de la extrema derecha AfD, lo que significa que en unas elecciones generales, tendría más potencial de recuperación de voto perdido. Siete de cada diez partidarios del FDP (69%) se muestran de hecho dispuestos a votar a Merz en las generales. El 60% entre los partidarios de AfD. Trasladar estos sondeos a la realidad electoral, sin embargo, no va a resultar nada fácil. Para empezar el coronavirus ha entrado en la realidad social y política de Alemania como elemento inesperado y en su gestión están implicados varios cargos gubernamentales que podrían tener que dar cuenta en las urnas. Y además, la situación humanitaria de los refugiados atrapados entre Grecia y Turquía ha devuelto el asunto a la campaña, como elemento que parecía superado y cuyo efecto es todavía incalculable. Merz y Röttgern se han lanzado a defender el cierre total de fronteras, mientras Laschet guarda silencio. Los recientes ataques xenófobos y antisemitas han servido de revulsivo entre parte de los votantes conservadores que habían entregado su papeleta o que coqueteaban discretamente con AfD. El 86% de los votantes de la CDU considera hoy que el cordón sanitario establecido por la CDU con respecto a ese partido es correcto y solo el 12% estaría dispuesto a aceptar una colaboración política, de lo que se deduce que los acercamientos estratégicos que pueda hacer Merz a los planteamientos de AfD tienen que ser muy medidos. El 54% de los votantes de la CDU consideran, por cierto, que el cordón sanitario respecto al partido radical Die Linke (La izquierda) es correcto, mientras que el 38% piensa que no está bien colaborar con este partido, surgido de una escisión radical del Partido Socialdemócrata (SPD) y de antiguos miembros del Partido Comunista de la RDA que pasaron a esta formación tras la caída del Muro de Berlín sin por ello renunciar a sus antiguos postulados comunistas. A la espera de ue la CDU designe presidente y candidato electoral, en todo caso, sus posibilidades se han visto claramente debilitadas por la crisis de liderazgo. Según el «Politbarometer» de la ZDF, publicado esta mañana y con 1.276 entrevistas realizadas entre el mares y el jueves, si las elecciones fuesen este domingo solo el 26% de los votantes confiaría en el partido conservador, 1% menos que en febrero, mientras que Los Verdes obtendían el 23%, el SPD el 16% y AfD el 14%. El último partido sería Die Linke con el 8%. La única posibilidad de formar gobierno sería una coalición entre la CDU y Los Verdes, como la que ensaya ya en Viena el popular Sebastian Kurz y que está llevando con impensable entendimiento cuestiones como la gestión de refugiados en la frontera griega o las políticas contra el cambio climático.
06-03-2020 | Fuente: as.com
Entrerríos: "Es inevitable pensar que todo va demasiado rápido"
Raúl Entrerríos, capitán de los Hispanos y buque insignia del Barcelona, disputa este fin de semana la Copa del Rey en Madrid. Con 39 años, se retirará tras Tokio 2020.