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Noticias de asaltos

09-01-2020 | Fuente: abc.es
Organizaciones de DD.HH. exigen la liberación del opositor cubano José D. Ferrer tras 100 días detenido
Organizaciones de defensa de los Derechos Humanos han exigido este jueves a las autoridades cubanas que liberen al líder opositor José Daniel Ferrer, jefe de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), cuando se cumplen cien días de su detención. «Reiteramos nuestro llamamiento a las autoridades cubanas para liberar inmediata e incondicionalmente a José Daniel Ferrer, los otros miembros de la UNPACU detenidos con él y de todos los prisioneros de conciencia», ha dicho la directora de Programas para América Latina y el Caribe de Freedom House, Deborah Ullmer. Ullmer ha denunciado que el Gobierno cubano ha maltratado a Ferrer, apuntando en concreto a torturas y aislamiento, y que le ha negado la asistencia legal, lo cual «ofrece más pruebas de que los recientes cambios constitucionales en el país son un intento puramente cosmético de ocultar la actual represión». «Desde que la nueva Carta Magna entró en vigor el pasado mes de abril, el régimen cubano ha seguido reforzando las restricciones sobre las voces independientes ante los problemas económicos y el creciente descontento popular», ha indicado. Detención arbitraria Por su parte, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, ha incidido en que Ferrer «fue detenido arbitrariamente sin previa orden de un tribunal competente e independiente que garantizara un proceso justo e imparcial», por lo que «se violó el debido proceso». Además, «una vez detenido se le negó el derecho a notificar sobre su arresto», por lo que la organización disidente le considera «desaparecido». Ferrer fue detenido el pasado 1 de octubre en un operativo efectuado por unos 60 efectivos de las fuerzas de seguridad cubanas en las tres viviendas que constituyen la sede de la UNPACU, una de ellas la del líder opositor, en Santiago de Cuba. Los motivos de esta detención no se revelaron hasta el pasado 20 de noviembre, cuando el diario oficial 'Granma' informó de que Ferrer fue arrestado «en respuesta a la denuncia presentada por un ciudadano cubano» que le acusa a él y a otros tres hombres «de haberlo secuestrado durante toda una noche y propinado una severa golpiza». El medio oficialista reveló esta información y realizó una campaña de descrédito contra el opositor encarcelado coincidiendo con la resolución aprobada por la Unión Europea en la que exigía la «liberación inmediata» de Ferrer, además de que pudiera contar con un abogado y que tuviera acceso tanto a asistencia médica como a las visitas de su familia, que ha podido visitar al opositor en contadas ocasiones. Estas acusaciones fueron desmontadas por la propia esposa del ciudadano que acusó al disidente, que aseguró que sus lesiones eran resultado de un accidente con una motocicleta, así como por un informe realizado por la ONG española Cuban Prisoners Defenders, que acusó al régimen de fabricar pruebas falsas. Según las últimas declaraciones de la esposa de Ferrer, Nelva Ortega, si el régimen condena a Ferrer por esta acusación también podría reactivar una anterior condena de 25 años, de la que cumplió 8 años (entre 2003 y 2011) durante la conocida como Primavera Negra. Desde su «presunta liberación», «que no fue tal porque se ha realizado con la pena vigente y la amenaza constante de volver a prisión» -apunta Cuban Prisoners Defenders-, Ferrer ha sido detenido más de cien veces aunque sin cargos, lo que arroja una media de una vez al mes desde hace ocho años, «la mayoría de forma extremadamente violenta, con golpizas brutales, amenazas y asaltos a su casa». Con motivo de los cien días de encarcelación, se puso en marcha la campaña 100 días 100 voces pidiendo la liberación del opositor (#FreeFerrer), en la que han participado personas anónimas, así como personalidades como el Secretario General de la OEA, Luis Almagro; los eurodiputados Hermann Tertsch y Leopoldo López Gil, el congresista de los Estados Unidos, Mario Diaz-Balart; el ex congresista, Lincoln Diaz-Balart, la senadora colombiana, Paola Holguín; la activista, Rosa María Payá y varios jóvenes activistas y líderes religiosos de la Isla y de Latinoamérica.
29-12-2019 | Fuente: as.com
Jonfer regresa a la Casilla dando un recital frente Houya
Jon Fernández derrotó por decisión unánime a Abderrazak Houya en un combate vibrante a diez asaltos. Fran Mendoza ganó a Nano Santana en el coestelar.
22-12-2019 | Fuente: abc.es
Media vida en la cárcel por el crimen de otro
El 20 de marzo las puertas de una prisión de Washington se abrieron y Halim Flowers salió de ella vestido de blanco, con paso cauteloso, una sonrisa en la cara y sin miedo a las incógnitas del futuro. Había entrado a la cárcel de niño, con solo 16 años. Salía de ella 22 años después, ya un hombre en plena madurez, decidido a ganarse la vida como escritor, fotógrafo, diseñador, humanista. A pesar de todas sus penurias ?de haber pagado un precio desorbitado por un delito que cometió otro, de recibir una condena de 40 años a pesar de ser menor de edad, de haber visto esfumarse toda su juventud arrastrado de una prisión a otra? Flowers es una persona asombrosamente carente de rencor. No tiene malas palabras, carece de enfado, no sabe de venganzas. Sólo piensa en el futuro, no tiene tiempo que perder. «Salí listo para trabajar, para convertirme en un artista, para seguir escribiendo, con ganas de cambiar la sociedad, de ganarme la vida por mis propios medios», dice ahora Flowers a ABC en su estudio de Washington. «En América las cosas no son fáciles si naces negro y pobre, y es más duro si además debes reinsertarte en la sociedad. Pero yo he salido decidido a no quedarme limitado, no quiero ser un esclavo, renuncio a la pobreza intelectual, me he convertido en un librepensador, no quiero más cárceles, físicas o mentales». «Salí con ganas de cambiar la sociedad, de ganarme la vida por mis propios medios» Washington hoy es una moderna ciudad de la que todos parecen ir y venir, en un permanente trasiego de políticos, diplomáticos y periodistas. Pocas son las personas que nacen en esta capital en constante cambio y expansión. Flowers es una de ellas, washingtoniano de verdad, nacido en 1980, hijo de los años de la revolución conservadora de Ronald Reagan. Pero la ciudad en la que hoy vive por fin libre no tiene nada que ver con la que dejó atrás para entrar en la cárcel en 1997. Aquel Washington, ya olvidado, era la capital criminal del país, durante sus años más oscuros y violentos. Sólo en el aciago año de 1997 hubo en la ciudad 300 homicidios, 218 violaciones, 4.500 asaltos a mano armada, 5.600 viviendas allanadas, 7.500 coches robados, según los archivos policiales. La droga mandaba en la calle. El «crack» arruinaba vidas y destrozaba familias. Hasta el que entonces era alcalde, Marion Barry, había sido grabado en una operación policial fumando «crack». No había más ídolos que la avaricia, adorada desde Wall Street hasta las calles del gueto. A un joven de raza negra, nacido en una familia modesta como Flowers, escapar de la angustiosa dictadura del «crack» le fue imposible. Juzgado como un adulto ¿Qué le falló a un niño de 16 años implicado indirectamente en un homicidio? «Aquí en América se dice que se necesita a todo un pueblo para criar a un niño», dice Flowers tras meditar durante apenas un minuto. «Si fui víctima de algo fue de una serie de hábitos que la sociedad normalizó: el tráfico y consumo de ?crack?, la cultura de agresión sexual, la solución de todos los problemas con un arma de fuego, la violencia doméstica, una batalla constante. Eso era Washington en los 80 y 90». Flowers fue detenido en su instituto el 20 de enero de 1997. Esposado, fue trasladado al retén por una docena de agentes sin que ninguno le revelara el motivo de su detención. Ya en la comisaría, después de ocho horas atado a una silla y sin poder hablar con sus padres o un abogado, un detective le informó de que se le acusaba de homicidio premeditado, que seria juzgado como un adulto y que pasaría el resto de su vida entre rejas. El problema es que según el atestado policial Flowers no apretó el gatillo. El 26 de diciembre de 1996, drogado y bebido, entró con un arma en la mano en un apartamento y trató de irse con 20 dólares de uno de los inquilinos, Elvern Cooper, de 51 años. La víctima forcejeó y Flowers se fue, con la pistola pero sin el dinero. Afuera le esperaba un colega, que se negó a irse con las manos vacías. Los dos volvieron al mismo apartamento, esta vez por la puerta trasera. Cooper, la víctima, se escondió en el dormitorio. El amigo de Flowers disparó a través de la puerta, hiriéndolo de muerte. El autor material nunca fue condenado por este delito, aunque sí por otro. Los platos rotos de este caso en concreto los pagó Flowers, ya que según la ley un cómplice en un delito grave con resultado de muerte puede ser juzgado como homicida, aunque sea menor. Resultado: condena a 40 años sin condicional. «Fui víctima de una serie de hábitos que la sociedad normalizó: el tráfico y consumo de ?crack?, la cultura de agresión sexual, la solución de todos los problemas con un arma de fuego, la violencia doméstica, una batalla constante. Eso era Washington en los 80 y 90» Flowers afirma que no es una persona violenta. «No soy una anomalía. Es un caso muy común. Lo que desarrollé de muy joven fueron reflejos violentos para sobrevivir. Es natural cuando la gente es asesinada a tu alrededor, van cayendo uno a uno, y entonces te nace el instituto de supervivencia», explica. Probó el ?crack? a los 13 años. Comenzó a venderlo meses después. Con 15 años, otro traficante le había puesto precio a su cabeza. Flowers le disparó. Fue arrestado, detenido y condenado a la condicional por asalto con intento de homicidio. Sumaba dos condenas menores cuando fue detenido por tercera vez y enviado a prisión. En 2017, el gobierno local de Washington aprobó una ordenanza municipal para reducir las condenas desproporcionadas de menores de edad que han hecho propósito de enmienda en prisión. Flowers es uno de los primeros en beneficiarse de ella. EE.UU. tiene la mayor población carcelaria del mundo: 2,3 millones de presos, al menos 63.000 de ellos menores, según Prison Policy Initiative. Flowers se esmeró en prisión: estudió derecho, historia y filosofía; se apuntó a recibir clases de la universidad de Georgetown, y escribió 11 libros. Hoy desarrolla sus muchas dotes artísticas en la incubadora de talento Halcyon Arts Lab, creando poesía, fotografía y hasta moda. Además asesora a otras víctimas de condenas desproporcionadas. Flowers entró a prisión con Bill Clinton en la Casa Blanca y sale con Donald Trump en ella. Preguntado por si se vería con el presidente para pedirle una reforma del sistema penal, Flowers responde afirmativamente: «Como dijo Malcolm X, estoy dispuesto a trabajar con todos, a encontrarme con quien sea y a ir a cualquier lugar con tal de hacer lo que tengo que hacer».
06-12-2019 | Fuente: abc.es
Delincuencia y política: el Foro de Sao Paulo
Está en curso una desgraciada tendencia, en muchos lugares del planeta: el abrazo, sin disimulos, sin escrúpulos y sin rubor, entre políticos y delincuentes. Cualquier historiador podría levantar la mano para sostener, y con razón, que los vínculos que han unido a los hombres de poder con el poderío de los delincuentes se remontan hasta la Antigüedad. Pero en los últimos tiempos, no solo en América Latina, se ha producido un cambio sustantivo: en varios países la delincuencia ha asaltado el poder. Hay que entenderlo: lo que está ocurriendo sobrepasa al fenómeno de la corrupción. Ya no se trata de la antigua y reiterada operación, según la cual, un mafioso con recursos a su disposición, especialmente financieros, «compra» favores, contratos, prebendas, complicidad, omisión o impunidad de policías, jueces, carceleros, parlamentarios y autoridades. La práctica, a través de los siglos, ha sido la del ocultamiento: corruptor y corrompido operaban en las sombras. Intentaban mantener sus relaciones y acuerdos, fuera de la vista de los demás. La corrupción era inseparable del secreto. La participación de intermediarios tenía como objetivo proteger la identidad del político o el poderoso que vendía sus decisiones (como, por ejemplo, la de no actuar o dejar el campo abierto para la acción de los delincuentes). Lo nuevo, o relativamente nuevo, es que la delincuencia ha invadido el campo de la política. El auge de la política-basura (la política basada en denuncias, invasión de la vida privada de los adversarios, escuchas telefónicas, acusaciones del más diverso tenor, uso de lenguaje procaz, prácticas de espionaje, delaciones y más), se ha sumado al odio que destilan las redes sociales, donde circulan señalamientos gravísimos, con frecuencia de fuentes anónimas, que se hacen virales, en algunos casos, con la intervención de maquinarias destinadas a ese fin. La destrucción de la política, es decir, el desconocimiento reiterado de su imprescindible necesidad, de su pertinencia social, de su credibilidad y de su legitimidad, despeja el terreno para que delincuentes -mejor dicho, delincuentes políticos-, envueltos en los ropajes del izquierdismo, el populismo, el nacionalismo, el socialismo y otros ismos afines, accedan a la política como vía de ingreso a los bienes que produce el trabajo de las personas, las empresas y las sociedades. El uso de todas las formas de lo violento y lo ilícito para conquistar el poder, fue patentado por el leninismo, que lo puso en práctica en la Rusia de 1917: hacerse con el control matando, asaltando propiedades, violando niñas y mujeres, destruyendo bienes -especialmente aquellos que tenían un carácter simbólico-, expropiando y más. Lenin formuló unas prácticas, donde los matones estaban llamados a cumplir un papel fundamental: el de arrasar con la política, desterrarla de lo público, para que en su lugar se instauraran prácticas como el engaño, el sabotaje, el atentado, las golpizas y asesinatos, el ataque terrorista, la invención de expedientes, la persecución y aniquilación de los disidentes, la sistematización del espionaje, el acoso de los defensores de la libertad, la eliminación de la libertad de prensa y mucho más. Insisto: en el origen mismo de la práctica comunista quedó establecida la incorporación de la delincuencia y los delincuentes como las herramientas fundamentales de conquista y gestión del poder. En la historia de la izquierda en América Latina -salvo excepciones- la acción de lo ilícito ha sido reiterada en la mayoría de los países: secuestros, asaltos a bancos, ataques terroristas, acciones de sabotaje, devastación de bienes privados y públicos, asesinato de empresarios, funcionarios públicos, militares o policiales, conformación de grupos de guerrilla que han causado pérdidas humanas y patrimoniales cuyo alcance es incuantificable. Lo asombroso, y esta es quizás la más perniciosa irradiación del leninismo, es que mucha de esa actividad delictiva, ha sido justificada y legitimada, en alguna medida, por discursos de pretensiones académicas o de carácter político-social. Que el Foro de Sao Paulo se haya erigido en una especie de casa matriz de lo ilícito; que haya articulado una red de gobiernos encabezada por corruptos; que se haya dado a la tarea de corromper a jerarcas de las fuerzas militares y policiales de varios países -Venezuela y Nicaragua, de forma exitosa-; que haya incorporado a su membresía a organizaciones dedicadas al narcotráfico y el terrorismo como la FARC; que actúe como operador de regímenes abiertamente fuera de la ley como los de Ortega y Maduro; que active mecanismos para proteger a prófugos de la Justicia como Rafael Correa y Evo Morales; que cante loas a delincuentes como Lula da Silva y Cristina Fernández de Kirchner, no debe sorprendernos: está en su genética. Ni debe sorprendernos que en varios países del continente hayan sido detenidos funcionarios venezolanos -policías, miembros de grupos paramilitares, malandros de largo expediente- que fueron diseminados por Maduro, con el objetivo de estimular la desestabilización. Tampoco debe sorprendernos que tenga distribuidos por toda América Latina agitadores, adeptos, militantes del resentimiento, sicópatas, grupos de delincuentes y pequeñas células que, apenas se presenta una oportunidad, salen a las calles, no a protestar, sino a demoler; no a formular una propuesta, sino a prender fuego, martillar, acabar con bienes y vidas, sin justificación ni lógica alguna. Salen a la calle a imponer la violencia. A mostrar la capacidad de los delincuentes de dominar a la sociedad. Salen a recordarnos por qué, en los últimos tiempos, un sujeto como Diosdado Cabello, se ha convertido en un factótum del Foro de Sao Paulo, y Caracas, el lugar donde se reunieron a finales de julio, y donde se reunirán el próximo mes de enero.
06-12-2019 | Fuente: as.com
Andy Ruiz-Anthony Joshua, la revancha de los excesos pero sin chicas en el ring
Ruiz se embolsará 11 millones de euros frente a los 54 de Joshua. Las entradas más caras costarán 12.000 euros, pero la velada prescindirá de mujeres para anunciar los asaltos.
28-11-2019 | Fuente: abc.es
El aumento de la violencia causa al menos 30 muertos y 180 heridos en las protestas de Irak
Al menos 30 personas han muerto y 180 han resultado heridas como consecuencia de los enfrentamientos registrados desde primera hora de este jueves entre manifestantes antigubernamentales y fuerzas de seguridad en la localidad de Nasiriya, en el sur de Irak, han informado testigos de los hechos. Tras los incidentes, las autoridades provinciales han impuesto el toque de queda y han interrumpido el tráfico en las carreteras que conducen a las provincias vecinas, indicaron fuentes oficiales a las agencias de prensa. De acuerdo con la versión de la portavoz policial, grupos de manifestantes bloquearon tres puentes principales que conectan Nasiriya a ambos lados del río Éufrates. Tras horas de enfrentamientos, las autoridades han vuelto a abrir el paso en dos de los puentes mientras que el tercero todavía está aún bloqueado por los manifestantes, aseguró la fuente de seguridad iraquí. Este jueves, las fuerzas de seguridad iraquíes anunciaron la creación de «células de crisis« con participación de gobernadores y el Ejército en las provincias del país tras una nueva jornada de protestas en el que fue incendiado el consulado iraní en la ciudad de Nayaf, también en el sur de Irak. Desde el inicio de las protestas el pasado 1 de octubre, más de 300 manifestantes han perdido la vida y al menos 15.000 personas han resultado heridas. Además, se han producido miles de arrestos. Las protestas están siendo especialmente violentas en Bagdad y en las ciudades sureñas de mayoría chií de Nayaf, Basora y Nasriya, localidades en las que se han registrado asaltos a edificios gubernamentales y consulados de Irán. Los manifestantes acusan al régimen de corrupto, y muchos, en particular los de la minoría suní, de haberse vendido al gobierno vecino de Irán. El balance de muertos es uno los más altos desde que comenzaron las manifestaciones contra el Gobierno de Bagdad en octubre. Los enfrentamientos en Nasiriya han comenzado a primera hora de la mañana de este jueves después de que las fuerzas de seguridad intentaran reabrir tres puentes bloqueados por los manifestantes en el centro de la urbe, según han contado testigos de los hechos. Los enfrentamientos han dejado a 118 personas heridas. Los testigos han dicho a DPA que las fuerzas de seguridad han empleado gases lacrimógenos y munición real para desalojar a los manifestantes de los tres puentes y que no han conseguido hacerse con el control de las instalaciones. «Los enfrentamientos han tenido lugar a unos dos kilómetros de distancia de la plaza Al Habubi, que está actualmente llena de manifestantes y rodeada por las fuerzas de seguridad», ha contado un testigo. Las autoridades de seguridad de Nasiriya, una ciudad situada a unos 375 kilómetros al sur de Bagdad, anunciaron el jueves un toque de queda que se mantendrá en la ciudad por las manifestaciones. La Alta Comisión para los Derechos Humanos de Irak ha informado de que los enfrentamientos de este jueves en Nasiriya han acabado con la vida de al menos trece manifestantes y han causado heridas a otras 75 personas. Las manifestaciones contra el Gobierno se suceden en Irak desde octubre, con los manifestantes exigiendo la dimisión del Ejecutivo, la disolución del Parlamento y una reforma de todo el sistema político, que rige el país desde la invasión militar estadounidense en 2003.
06-11-2019 | Fuente: as.com
Jonfer vuelve a la acción, en Bilbao el 28 de diciembre
En septiembre arrolló al mexicano Arévalo en tres asaltos en su debut en el ligero y se proclamó campeón Latino WBC. Se trata de una velada que incluye la presentación en La Casilla de Fran Mendoza y Jon Jader.
03-11-2019 | Fuente: as.com
El combate entre 'Canelo' Álvarez y Sergey Kovalev en imágenes
El boxeador mexicano se coronó como campeón Mundial WBO de semipesado tras derrotar en 11 asaltos al boxeador ruso en Las Vegas, Estados Unidos.
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