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Noticias de aranceles

10-03-2018 | Fuente: abc.es
El órdago de Donald Trump con Kim Jong-un
En Estados Unidos, los más críticos y sus mayores defensores se han puesto de acuerdo: Trump lo ha vuelto a hacer. La decisión sorprendente, sin aparente cálculo, de mantener una reunión con Kim Jong-un en pocas semanas es «trumpismo» en estado puro. Es innegable que el actual presidente de EE.UU. es experto en amagar y no dar: grandes declaraciones políticas, ambiciosos planes que con el tiempo se difuminan o quedan amputados (el mismo día en que se anunció la reunión con el dictador norcoreano, Trump debía haber aprobado una tarifa del 25% al acero de Canadá, su máximo exportador, pero su vecino del Norte quedó exento). Pero también es cierto que Trump, en su estilo imprevisible, ha tomado decisiones en política internacional para las que sus antecesores parecían maniatados: la primavera pasada atacó posiciones del Gobierno de Bashar al Assad en Siria y al final del año aprobó el traslado de la embajada de EE.UU. en Israel a Jerusalén. El encuentro con Kim es el mayor órdago de Trump desde su llegada a la Casa Blanca. El resultado de las negociaciones es incierto, pero una resolución que incluya la desnuclearización de Corea del Norte parece una quimera. Además, contradice la postura de Trump hasta ahora, que dijo que las negociaciones no habían servido para nada y que «solo una cosa funcionaría», en relación al músculo militar. Eso, de momento, es lo de menos. Trump tiene ya su victoria, una medalla en el pecho que ningún otro presidente se ha podido colocar: un encuentro de tú a tú con su homólogo norcoreano. Animal político Su decisión encaja en el animal político en que se ha convertido y en la alta idea que tiene de sí mismo: cree que no hay negociación que se le resista, que su genio es capaz de hacer lo que otros no han podido y que no hay mejor estrategia que su instinto. El ego presidencial estará estos días por las nubes, mientras otros temas molestos ?la reacción furibunda a su plan de aranceles, el escándalo sexual con la estrella del porno Stormy Daniels o los progresos en la investigación de la trama rusa? pasan a un segundo plano. El anuncio, al mismo tiempo, cumple otra de las especialidades de Trump: deja en fuera de juego a todo el mundo, incluso a su Gobierno. Pocas horas antes de que se conociera la reunión, el secretario de Estado, Rex Tillerson, decía que no sabía ni siquiera «si las condiciones para empezar a pensar en negociaciones con Corea del Norte eran las apropiadas». El jefe de la diplomacia confirmó que EE.UU. «está muy lejos de las negociaciones». Está claro que la decisión intempestiva de Trump ?no está claro qué propuestas habrá, no hay demasiado tiempo para que los diplomáticos acerquen posturas, ha dejado al margen a sus socios estratégicos? vuelve a romper las normas de la política como las conocíamos. Pero es fácil entender por qué confía en ello: así llegó a la Casa Blanca.
09-03-2018 | Fuente: elpais.com
Bruselas teme que los aranceles de Trump dividan a la Unión Europea
"Debemos responder como un bloque", pide el vicepresidente de la CE Reino Unido anuncia que negociará por su cuenta para quedar eximido
09-03-2018 | Fuente: abc.es
Optimismo y cautela en Asia ante la cumbre histórica de Trump y Kim Jong-un
El anuncio de la cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un , ha sido acogido con optimismo y cautela en Asia. Previsto para mayo, será un encuentro histórico al reunir por primera vez a un presidente estadounidense en ejercicio con un caudillo norcoreano, ya que Jimmy Carter y Bill Clinton visitaron el país en misiones diplomáticas cuando ya habían dejado la Casa Blanca. Pero los fracasos de acuerdos anteriores alcanzados a mediados de los 90 y en 2007 impiden echar la campanas al vuelo. Como muñidor de este trato, el presidente surcoreano, Moon Jae-in, ha calificado esta oportunidad que se abre para al diálogo como un «milagro». Adelantándose a los acontecimientos, incluso ha asegurado este viernes que «el encuentro de mayo será registrado como un hito histórico que alcanzó la paz en la Península Coreana». A su juicio, «si el presidente Trump y el presidente Kim se reúnen después de una cumbre intercoreana, la completa desnuclearización se pondrá en el camino adecuado», dijo en alusión al encuentro que mantendrá con el dictador de Pyongyang a finales de abril. Además de expresar su gratitud a ambos dirigentes por su «coraje e inteligencia», alabó especialmente «el liderazgo del presidente Trump, que ha aceptado con gusto la invitación del presidente Kim, y recibirá elogios no solo de la gente del Sur y del Norte, sino de todo el mundo que desea la paz». El japonés Shinzo Abe, «al 100% con Trump» Menos optimista se mostró el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, quien prefirió responder con cautela al anuncio efectuado en Washington. Según informa Reuters, Abe dijo a los periodistas que seguía «al 100 por ciento junto a Trump», a quien visitará en Washington en abril. Pero a nadie se le escapa que este cambio de tornas puede dejar fuera de juego a Japón, que el año pasado vio dos misiles norcoreanos sobrevolar su territorio y aboga por la mano dura y las sanciones internacionales para frenar a Kim Jong-un. A tenor de la BBC, Abe insistió en «seguir ejerciendo la máxima presión hasta que Corea del Norte tome medidas concretas hacia su desnuclearización». Pekín pide el diálogo «más pronto que tarde» Por su parte, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, instó a Washington y Pyongyang a abrir las conversaciones «más pronto que tarde», informa la agencia Xinhua. Además, hizo un llamamiento para resolver en pie de igualdad las preocupaciones de seguridad de todas las partes, en clara referencia a la oferta norcoreana de renunciar a sus armas atómicas si EE.UU. le garantiza que no intentará llevar a cabo un cambio de régimen. En el plano económico, la Bolsa de Corea del Sur también ha reaccionado con moderado optimismo. Afectado por los aranceles estadounidenses al acero y aluminio impuestos por Trump, el índice Kospi cerró con una suave subida del 1,08% gracias a la moratoria norcoreana de ensayos nucleares y de misiles mientras duren estas negociaciones.
09-03-2018 | Fuente: abc.es
El patinazo antológico de Trump con un trabajador del metal
Donald Trump protagonizó este jueves un patinazo de antología. Tuvo lugar este jueves durante un encuentro en la Casa Blanca con trabajadores del metal, uno de los sectores sociales que auparon a Trump a la presidencia de Estados Unidos y con los que busca a menudo gestos de complicidad. Su error desató las carcajadas de los asistentes y rompió la solemnidad de las intervenciones. La recepción se produjo precisamente para presentar la imposición de unos nuevos aranceles del 25% para la importación de acero y del 10% para la de aluminio, con los que el mandatario norteamericano avanza hacia la guerra comercial con el resto del mundo. En las imágenes que han podido recoger las cadenas de televisión, se ve a uno de los empleados agradecer a Trump la oportunidad que le ha brindado. A continuación, el presidente de un sindicato de trabajadores siderúrgicos de Pensilvania, Scott Sauritch, contó la historia de cuando su padre perdió su trabajo en la década de 1980 como consecuencia de las importaciones de acero barato. «Lo que eso provoca a un hombre con seis niños es devastador», apuntaba Sauritch con seriedad. «Nunca olvidaré que, mirando a sus ojos en mi casa, lo que hace a una familia». «Herman está mirándote desde allá arriba» «Para Herman Sauritch tu historia no acabó. Y para toda la gente que represento en mi sindicato, no quiero verlo nunca más de nuevo», expresó, antes de concluir dando las gracias al presidente por esa oportunidad y por lo que estaba haciendo con ellos. A continuación tomó la palabra Trump, que preguntó desde el atril: «¿Herman es tu padre?». Al asentir el sindicalista, el presidente se puso solemne y, elevando la vista hacia el cielo, dijo: «Bueno, tu padre Herman está mirandote desde allá arriba, y está muy orgulloso». Sauritch rápidamente le corrigió: «Oh, el está aún vivo..» En medio de las risas de los asistentes, Trump reaccionó con buen humor a su propia confusión: «Entonces él está incluso más orgulloso de ti», dijo con una sonrisa.
09-03-2018 | Fuente: elpais.com
EE UU abre la guerra tarifaria por ?seguridad nacional?
El presidente impone aranceles al acero (25%) y el aluminio (10%), aunque excluye a México y Canadá
09-03-2018 | Fuente: elpais.com
Trump abre la guerra tarifaria por ?seguridad nacional?
El presidente impone aranceles al acero (25%) y el aluminio (10%), aunque excluye a México y Canadá
08-03-2018 | Fuente: elpais.com
Trump abre la guerra tarifaria por ?seguridad nacional?
El presidente impone aranceles al acero (25%) y el aluminio (10%), aunque excluye a México y Canadá y abre la posibilidad de acuerdos bilaterales con países con los que "EEUU tenga colaboración militar y cumplan"
08-03-2018 | Fuente: elpais.com
China promete responder en caso de guerra comercial con Estados Unidos
Pekín advierte que una subida de aranceles en cadena ?dañará a todos?
07-03-2018 | Fuente: abc.es
Trump fulmina al 42% de su equipo, el triple que Obama y el doble que Reagan
«Me gusta la pelea, y me gusta verla», admitía Donald Trump como declaración de principios, delante del primer ministro sueco. Lo que en una traducción del inglés algo más española sería: «Me va la marcha». Era una forma de negar que la Casa Blanca fuera un lugar caótico y de precipitar la última salida, que irrumpiría horas después. El anuncio de la dimisión del jefe de los asesores económicos, Gary Cohn, además de la victoria definitiva del proteccionismo nacionalista que pregona Trump, anticipo de la guerra comercial que viene, suma una desbandada de cargos de confianza de un presidente no conocida en décadas. El «outsider», acostumbrado al dedo fácil del despido en su propio emporio, ha abierto la puerta a casi el 40% del total del equipo de máximo nivel. El «you're fired» («Estás despedido») que hizo célebre antaño como presentador del concurso televisivo que buscaba al mejor emprendedor parece quedarse corto. El cálculo para medir semejante escabechina profesional se basa en el trabajo que Kathryn Dunn Tempas, experta en estudios de Gobernanza, ha elaborado para Brookings Institution, el prestigioso «think tank». La conclusión es que en el primer año de mandato, Trump había despedido a siete de los diecinueve considerados expertos y ejecutivos con mayor peso. Un 34% del total, según Tempas, quien atribuye el alto número de despedidos a que «este presidente prima más la fidelidad que la cualificación». En comparación, supone el triple de despidos que Obama y el doble que Reagan. George W. Bush ni siquiera se estrenó en sus primeros doce meses. Entre los grandes caídos de Trump, el Asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, que duró unas semanas, antes de dar cuentas por la trama rusa, y su propio jefe de gabinete, Reince Priebus, cuyo adiós dejó todo el poder a un general retirado, John Kelly, desde entonces ejecutor inmisericorde de las salidas. A ellos hay añadir a otros altos cargos, algunos de ellos de notable influencia, que rozan la treintena de fulminados, de los aproximadamente sesenta puestos principales en la Casa Blanca. El segundo año de mandato no ha podido tener más continuidad. A la sonada salida hace unos días de la directora de Comunicación y mujer de máxima confianza del presidente, Hope Hicks, se suma ahora la del asesor jefe económico Gary Cohn. La dimisión del también presidente del Consejo Económico Nacional, además de elevar a 42% la marcha de cargos de máximo nivel, es una de las más relevantes. Cohn ha decidido abandonar el barco tras intentar convencer sin éxito a Trump de que los perjuicios de los aranceles al acero (25%) y al aluminio (10%) serían mayores que los beneficios para la economía estadounidense. Will be making a decision soon on the appointment of new Chief Economic Advisor. Many people wanting the job - will choose wisely!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 7 de marzo de 2018Este miércoles el presidente combatió el impacto de la salida de Cohn asegurando en Twitter que hay «muchos candidatos» para sustituirle, y volvió a la carga con sus argumentos para justificar la guerra comercial que su «América primero» está a punto de provocar. El primero, el déficit de 800.000 millones de dólares que arrastra Estados Unidos. Pero la marcha del hacedor del plan de reducción de impuestos de Trump tiene un mayor calado, como la propia Bolsa de Nueva York, poco amiga de políticas proteccionistas, transmitió este miércoles con una caída de más de un punto. Cohn, el último librecambista en la Casa Blanca, después de que su adjunto, Jeremy Katz, abandonara por idénticos motivos, deja el camino expedito a quienes comparten convicciones nacionalistas con Trump, incluido el secretario de Comercio, Wilbur Ross. Pendientes del anuncio explícito de aranceles a la importación, hoy o mañana, las únicas voces críticas son los secretarios de Defensa y de Estado, James Mattis, y Rex Tillerson, cuyas advertencias han tenido poco efecto.
07-03-2018 | Fuente: abc.es
La UE cierra la puerta a un acuerdo especial para la City tras el Brexit
El Reino Unido no puede esperar tener una relación con la UE basada en «las obligaciones de Canadá (que solo tiene un acuerdo de libre comercio) y las ventajas de Noruega (que acepta las reglas del mercado único)». En el futuro, Londres tampoco puede esperar obtener «algún tipo de forma exclusiva de mercado interior para ciertos sectores de la economía». Aunque en el documento que este miércoles recibieron los socios con las directrices negociación con Gran Bretaña no se menciona de forma explícita el sector de los servicios financieros, es más que evidente que el presidente del Consejo, Donald Tusk, se estaba refiriendo a ello, es decir, a que la City no puede esperar ningún trato de favor tras el Brexit si no acepta el mercado único ni la unión aduanera. En una negociación abierta, la Unión aún podría reconsiderar su posición, pero antes Gran Bretaña tendría que «evolucionar». Las directrices que se presentaron deben ser aprobadas en la cumbre de finales de mes y servirán para enmarcar las negociaciones de la futura relación del Reino Unido con la UE, lo que es una manera de acelerar el proceso por parte europea ante la aparente parálisis británica. Tusk trazó un panorama bastante somero de esa relación en la que, a pesar de que se prevén «fricciones» comerciales futuras, se pretende preservar una serie de campos de cooperación esenciales, en seguridad, defensa y lucha contra el terrorismo. Los programas de investigación e intercambio académico (Erasmus) también están en la lista de los capítulos a mantener, aunque no hay menciones al deseo expresado por Londres alguna vez de mantener su participación en varias agencias europeas, como la del medicamento, que ha tenido que abandonar su sede en Londres precisamente por el Brexit. El Reino Unido también quiere una estrecha cooperación en el ámbito de la aviación comercial ?plenamente integrada en la UE? porque si no hubiera acuerdo sobre su continuidad se tendría que interrumpir el tráfico aéreo entre Gran Bretaña y el resto de Europa. Pero Londres ni quiere entrar en el mercado único. Así lo afirmó en su último discurso la primera ministra británica, Theresa May, quien aclaró que «el Reino Unido abandonará el mercado interior, la unión aduanera y la jurisdicción del Tribunal Europeo de Luxemburgo. Por tanto, el único modelo posible que queda es un acuerdo de libre comercio», lo que, según señaló ayer Tusk, «no puede sorprender a nadie». El presidente del Consejo subrayó que la UE no quiere que haya un muro con el Reino Unido. Pero lo paradójico es que esta será la primera vez que se lleva a cabo una negociación para un acuerdo de libre comercio que, en lugar de acercar las posiciones, pretende alejarlas. Aunque también se espera que el pacto será «lo más amplio posible» para llegar a todos los sectores y que además facilite que las mercancías circulen sin aranceles. En cuanto a la pesca, se aplicará el principio de reciprocidad: el mismo trato para los pescadores británicos que reciban los pescadores europeos. Pero en principio el proyecto de acuerdo no prevé cláusulas de favor ni para los servicios ni para ningún sectores determinados. «No es posible tener ningún tipo de forma de acceso exclusivo al mercado interior para algunos sectores de la economía» y excluir otros, porque se trata de un «equilibrio entre derechos y obligaciones» de modo que los británicos no pueden contar con una situación en la que pudieran tener «los derechos de Noruega pero nada más las obligaciones de Canadá». Con el Brexit se pierde Tusk volvió a insistir en que el plan de que un Estado que deja la UE picotee los elementos que le gustan y rechace los que no le convienen «está fuera de cuestión: no vamos a sacrificar estos principios porque, simplemente, no está en nuestro interés». El primer ministro luxemburgués, Xavier Betel, que le acompañaba, bromeó diciendo que durante sus 40 años de socio de la UE «los británicos han llenado los tratados de opciones de las que se excluían y ahora quieren tener otras tantas opciones en las que quieren participar». Para la UE es vital que en el resultado no haya duda de que es mejor estar dentro de la UE que fuera. Por eso, en un tono más serio, Tusk ha recordado que el resultado del Brexit no puede ser bueno. En el mejor de los casos «será sólo un acuerdo comercial que no hará que el comercio entre Reino Unido y la UE se haga sin fricciones o más tranquilo, sino que lo hará más complicado y costoso de lo que es hoy. Y eso será para todos. Esta es la esencial del Brexit». El acceso de la City al mercado único es la cuestión más delicada de la negociación y está además lastrada por una sentencia del Tribunal de Luxemburgo, que aclaró que es posible que los bancos y entidades financieras británicos operen en condiciones de igualdad, aunque el Reino Unido no esté en el euro, mientras forme parte de la UE. Una vez que esa pertenencia haya desaparecido, ese trato de favor desaparece automáticamente. En las directrices de Tusk no hay referencias expresas a lo que sucederá con la frontera entre el Ulster e Irlanda, donde existe un compromiso de que no habrá una separación física, pero por ahora nadie ha sabido definir cómo sería eso posible sin una unión aduanera. Betel reveló que Londres ha propuesto el modelo que existe entre EE.UU. y Canadá, pero el Gobierno irlandés lo considera «inaceptable» porque incluye una frontera física. «Mi propuesta ?dijo el presidente del Consejo? demuestra que no queremos construir un muro entre la UE y Reino Unido», sino hacer que los británicos sigan siendo socios «lo más cercanos posible», a pesar del trauma que va a a suponer su salida de la Unión.