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Noticias de aranceles

27-09-2018 | Fuente: elpais.com
El talón de Aquiles de Trump
El déficit comercial de Estados Unidos se ha incrementado a consecuencia de los aranceles de Trump
27-09-2018 | Fuente: abc.es
May logra el respaldo de EE.UU. para culminar el Brexit
Theresa May obtuvo ayer de Donald Trump una poderosa razón y un sólido apoyo para culminar con éxito las negociaciones de salida de Reino Unido de la Unión Europea. Según la primera ministra británica, el presidente de Estados Unidos se comprometió a alcanzar un acuerdo de comercio bilateral «grande y ambicioso» entre ambos países, durante una reunión entre los dos mandatarios paralela al plenario de la Asamblea General de Naciones Unidas. Precisamente la consecución de un acuerdo comercial de estas características entre los dos aliados trasatlánticos era una de las razones de peso de los defensores del Brexit durante la campaña del referendo. Trump canceló las negociaciones para un acuerdo comercial con la UE antes de imponer aranceles a la importación de acero y aluminio, algo que ha afectado negativamente a las exportaciones de compañías como Volkswagen o Siemens. El presidente norteamericano sopesa además aranceles del 25% sobre automóviles importados de Europa. «El presidente y la primera ministra han compartido su voluntad mutua de alcanzar un amplio acuerdo comercial», dijo el Gobierno británico en un comunicado después de la reunión bilateral. «Ambos coinciden en que el Brexit representa una excelente oportunidad para lograr un acuerdo de libre comercio grande y ambicioso entre EE UU y Reino Unido». May consigue de este modo motivos para intentar convencer a los escépticos en Reino Unido sobre la necesidad de cerrar cuanto antes un acuerdo con la UE, ya que según los términos del referendo, el Brexit debe culminar el año que viene. De momento, Bruselas ha rechazado repetidamente los términos de salida planteados por Londres. Antes de pronunciar su discurso en la Asamblea General, May se dirigió a empresarios y banqueros norteamericanos en un foro organizado por Bloomberg en el que prometió que las empresas «gozarán de impuestos muy bajos» en Reino Unido cuando finalice la salida de este de la UE. «Vamos a facilitar una condiciones óptimas para hacer negocios, mejores que las de ahora», dijo la primera ministra. Aparte del Brexit, May centró sus intervenciones en la ONU en denunciar públicamente las injerencias de Rusia en Europa, en especial el envenenamiento del espía Sergei Skripal y su hija en marzo en la localidad británica de Salisbury. «Hemos tomado las medidas que creemos necesarias, y seguiremos haciéndolo para protegernos», dijo May en el Consejo de Seguridad, ante la mirada del ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov. «Rusia sólo ha tratado de crear confusión con todo tipo de invenciones». Tras el ataque contra Skripal, Reino Unido y 20 de sus aliados expulsaron a 150 diplomáticos rusos. May ha pedido a la UE una ronda de sanciones por este envenenamiento en su territorio soberano, por el que la fiscalía británica ha presentado cargos contra dos agentes de la inteligencia rusa. Los medios de propaganda de Rusia han circulado todo tipo de teorías conspiratorias, incluida la de que el ataque lo ordenó en realidad el Gobierno de la propia May. La intervención de la primera ministra ante la Asamblea General fue todavía más dura. «Ya vemos qué sucede cuando el patriotismo, que debería ser la pieza angular de una sociedad saludable, se ve engullido por un nacionalismo agresivo, que explota el miedo y la inseguridad para promover políticas identitarias de puertas adentro y enfrentamientos violentos en el extranjero, rompiendo normas y debilitando las instituciones», dijo. «Esto sucede cuando países como Rusia rompen las leyes internacionales, anexionándose territorios o empleando agentes químicos en las calles de Gran Bretaña», añadió en referencia a la anexión por parte de Moscú de la península ucraniana de Crimea en 2014 y al caso Skripal. May también quiso ofrecer un contrapunto a Trump durante su discurso en la Asamblea General. Mientras el presidente de EE.UU. criticó el acuerdo nuclear con Irán negociado por Barack Obama, que produjo el levantamiento de sanciones internacionales sobre ese país, la primera ministra británica defendió su validez y su utilidad. «Es el mejor método para impedir que Irán se convierta en una potencia nuclear», dijo. «Está funcionando». A pesar de ello, la primera ministra alabó el intento de Trump de lograr avances de desnuclearización con el presidente de Corea del Norte, Kim Jong Un, en especial el encuentro entre ambos gobernantes en junio. «Es una oportunidad histórica para lograr una desnuclearización completa, verificable e irreversible en la península de Corea», dijo May.
27-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump acusa a China ante el Consejo de Seguridad de interferir en las elecciones legislativas
Como cualquier otro mandatario, Donald Trump utiliza la Asamblea General de Naciones Unidas, la gran reunión anual de líderes internacionales, para impulsar su agenda política doméstica. El martes, en su intervención ante el pleno de la ONU, habló sobre todo a sus bases y votantes al defender una política exterior basada en el patriotismo, frente al multilateralismo que llena las bocas de la mayoría de dirigentes mundiales. Ayer, en el Consejo de Seguridad -el único órgano con auténtico poder de la ONU- hizo lo mismo. Como si estuviera en un programa dominical de análisis político, utilizó el foro para lanzar un ataque a uno de sus principales enemigos: acusó a China de tratar de influir en las elecciones legislativas del próximo noviembre, en las que sus aliados republicanos se juegan las mayorías que gozan en el Congreso y que se tratará como un referéndum a los dos primeros años de Trump en la Casa Blanca. Era la primera vez que el multimillonario ejercía como presidente del Consejo, un cargo rotatorio. «Por desgracia, hemos descubierto que China ha tratado de interferir en las próximas elecciones de noviembre, en contra de mi administración», dijo nada más arrancar su discurso, ante la sorpresa de los otros catorce miembros del órgano: la reunión estaba dedicada a la no proliferación de armas. «No quieren que yo, o que nosotros, ganemos, porque soy el primer presidente en enfrentarme a China en comercio, y estamos ganando, y en el resto de ámbitos», continuó Trump. No está claro a qué tipo de interferencia se refería Trump. No concretó si se trataba de ataques informáticos o propaganda en redes sociales, ni ofreció ninguna prueba para respaldar sus acusaciones. Un miembro de su Gobierno aseguró a The New York Times que se refería a las represalias que China ha lanzado contra los aranceles impuestos por la Administración Trump dentro de su guerra comercial con Pekín. La respuesta arancelaria de China ha tenido entre sus principales objetivos a productos agrarios, que vienen de estados de fuerte implantación rural proclives al voto republicano. Esta misma semana, China publicaba publirreportajes en medios como Des Moines Register, un periódico de Iowa, un estado agrícola. Trump retuiteó ayer uno de esos anuncios, que calificó de «propaganda». Silencio sobre Rusia No es la primera vez que Trump o su Administración apuntan a China como fuente de desestabilización de su democracia. Mientras que el presidente de EE.UU. ha contradicho la opinión mayoritaria de su inteligencia sobre la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales que le llevaron al poder y ha dado más crédito a la opinión de Vladimir Putin al respecto -la última vez, en la cumbre de julio en Helsinki con el presidente de Rusia-, con China no ha dudado tanto. «Todos esos locos tan centrados en mirar a Rusia debería empezar a mirar también en otra dirección, a China», escribió en Twitter en agosto. La de ayer, sin embargo, fue una acusación de mucha más entidad, por el foro en el que se produjo. De Rusia, que como China tiene asiento permanente en el Consejo de Seguridad, Trump no dijo palabra. La estrategia de la Casa Blanca es enturbiar la interferencia probada de Moscú, ya que le afecta directamente: desde hace casi año y medio, el fiscal especial Robert Mueller investiga si hubo complot entre la campaña de Trump y Rusia en esos esfuerzos y si el presidente trató de obstruir a la Justicia. China protestó con energía ante las afirmaciones del presidente de EE.UU. «China siempre ha respetado el principio de no interferencia en los asuntos domésticos de otros países», dijo el ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, en representación de su Gobierno. «Ni hemos interferido en asuntos de otros países ni lo haremos. Nos negamos a aceptar acusaciones injustificadas contra China». Sanciones a Irán Menos sorprendente, pero más agresivo, fue el ataque de Trump a Irán, al que dedicó buena parte de su discurso. «En noviembre, nuestra reimposición de sanciones estará totalmente aplicada. Después, impondremos más sanciones, que serán más fuertes que nunca», amenazó el presidente de EE.UU. El pasado mayo, Trump anunció la salida de EE.UU. del pacto nuclear que en 2015 firmó la Administración de Barack Obama con otras potencias nucleares: Francia, Reino Unido, China, Rusia y Alemania. Las sanciones de noviembre a las que se refirió ayer afectarán a aquellos países y compañías que compren petróleo iraní u operen con el Banco Central de Irán. «El régimen iraní es el principal patrocinador mundial del terrorismo y alimenta conflictos en su región y más allá», denunció Trump, que criticó que el «horrible» acuerdo de 2015 permitió a Teherán recuperarse cuando estaba en «grandes problemas». Ayer quedó claro que el asunto aísla a EE.UU. de sus socios tradicionales. En la misma sesión del Consejo de Seguridad, el presidente de Francia, Emanuel Macron, defendió que el acuerdo, a pesar de ser «imperfecto», supone un ?paso decisivo? y criticó la política de Trump: «Deberíamos construir juntos una estrategia de largo plazo, que no puede centrarse solo en sanciones y contención», aseguró. Una posición similar defendió su homóloga británica, Theresa May, que defendió el acuerdo como «la mejor forma» para que Irán no desarrolle armas nucleares. «Ha quedado claro que EE.UU. está solo», celebró el presidente de Irán, Hasán Rohaní, también de visita en Nueva York, que aseguró que Washington tendrá que volver al pacto «algún día».
26-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump acusa a China de injerencias en las elecciones de Estados Unidos
En una escalada de tensión diplomática sin precedentes entre las dos primeras economías mundiales, Donald Trump ha aprovechado su primer discurso como presidente de turno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para acusar a China de estar inmersa en una campaña de injerencias para perjudicarle a él y al partido Republicano en las elecciones legislativas de noviembre. China y EE UU tienen, junto a Reino Unido, Francia y Rusia, asiento permanente en ese Consejo, el único de la ONU que tiene capacidad sancionadora. «Hemos concluido que China esta intentado interferir en nuestras elecciones, en contra de mi administración. No quieren que yo, o nosotros, ganemos, porque soy el primer presidente que le ha plantado cara a China en materia de comercio. Y estanos ganando en el comercio, estamos ganando en todos los niveles», dijo Trump, sin aportar ninguna prueba, ante la expresión visiblemente molesta del ministro de exteriores chino, Wang Yi, que se ha encogido de hombros durante las acusaciones del presidente de EE UU. Trump ha lanzado este ataque contra otro miembro con poder de veto en el Consejo en una sesión de trabajo contra la proliferación de armas de destrucción masiva, que se celebra de forma paralela al plenario de la Asamblea General. El presidente norteamericano no ha admitido nunca, sin embargo, la campaña de injerencias rusa en las presidenciales de 2016, que han investigado tanto la Cámara de Representantes como el Senado, además del fiscal general Robert Mueller, quien ha presentado cargos contra 33 personas, 26 de ellas rusas. Esta no es la primera acusación de injerencias del actual Gobierno norteamericano a China. La semana pasada, el Pentágono admitió que ha tomado medidas de refuerzo digital para proteger las elecciones frente a posibles manipulaciones digitales orquestadas desde Pekín. Sobre todo, se trata de amenazas de «hackeo» y campañas desinformativas, aunque el departamento de Defensa no ha dado más detalles al respecto. Varios medios públicos chinos, como la agencia Xinhua y el canal CCTV, operan en inglés en EE UU. El lunes entró en vigor una nueva ronda de aranceles impuesta por Trump a productos importados de China, por un valor estimado de 200.000 millones de dólares (170.000 millones de euros). En principio, esos impuestos añadidos, del 10%, afectan a 5.745 productos, entre ellos prendas de ropa, bolsos de lujo, televisores y comida. En enero, los aranceles en buena parte de esos artículos subirán al 25%, algo que con toda seguridad acabará forzando una subida de precios. China ha respondido a su vez con aranceles a EE UU por valor de 60.000 millones de dólares. Con esa guerra comercial Trump busca equilibrar la balanza comercial de su país con China, ya que anualmente este país exporta a EE UU productos por valor de 505.000 millones de dólares y sólo importa de él 129.000 millones.
25-09-2018 | Fuente: abc.es
China denuncia que es difícil negociar cuando EE.UU. te «pone un cuchillo en el cuello»
Un alto cargo chino dijo el martes que es difícil seguir negociando con Estados Unidos mientras Washington está poniendo «un cuchillo en el cuello a China», un día después de que ambas partes se aplicaran aranceles. Que las conversaciones se reanuden dependerá de la «voluntad» de Estados Unidos, dijo el viceministro de Comercio, Wang Shouwen, en una conferencia de prensa. Por otra parte, el máximo diplomático del gobierno chino dijo ante un grupo de empresarios en una reunión en Nueva York que las conversaciones no podrían tener lugar en un contexto de «amenazas y presiones», según el Ministerio de Asuntos Exteriores. El consejero de Estado Wang Yi dijo, sin nombrar a nadie, que algunas voces en Estados Unidos también han emitido críticas infundadas contra China sobre temas comerciales y de seguridad, con unos comentarios irresponsables que han envenenado la atmósfera para las relaciones chino-estadounidenses. «Si esto continúa, destruirá en un instante los logros de las últimas cuatro décadas de relaciones entre China y Estados Unidos», dijo Wang a miembros del Consejo Empresarial China-Estados Unidos y del Comité Nacional de Relaciones entre Estados Unidos y China. Entre los representantes estadounidenses se encontraban los primeros ejecutivos de Blackstone Group LP (Stephen Schwarzman) y Mastercard Inc (Ajay Banga), según dijo el Comité Nacional de Relaciones entre Estados Unidos y China en su sitio web. Sin concesiones Ni Washington ni Pekín parecen estar dispuestos a hacer concesiones en una disputa cada vez más amarga, lo que aumenta el riesgo de una larga batalla que podría enfriar la inversión e interrumpir el comercio mundial. El lunes entraron en vigor aranceles estadounidenses sobre bienes chinos y otros aplicados por Pekín como represalia a productos estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares, incluyendo el gas natural licuado (GNL), unas decisiones que intensificaron la disputa comercial entre las dos mayores economías del mundo y preocupan a los mercados financieros globales. China también acusó a Estados Unidos de participar en «bullying comercial», y dijo que Washington intimidaba a otros países para que se sometan a su voluntad, según un libro blanco sobre el enfrentamiento publicado el lunes por el Consejo de Estado de China. «La aguda crítica (desde Pekín el lunes) sugiere que China podría preferir esperar a que acabe la administración actual de Estados Unidos, en lugar de embarcarse en negociaciones potencialmente fútiles», dijo Mizuho Bank en una nota a los clientes. «Teniendo en cuenta estos acontecimientos, es cada vez más probable que ambas partes no reanuden las negociaciones por algún tiempo, al menos hasta que haya un cambio notable en el clima político de ambos lados». Negociaciones canceladas Las rondas de conversaciones de los últimos meses no parecen haber logrado avances y las nuevas negociaciones que se esperaban para las próximas semanas se han cancelado después de que Pekín supuestamente decidiera la semana pasada no enviar una delegación a Washington. No se puede decir que todas las discusiones comerciales anteriores hayan sido inútiles, pero Estados Unidos ha abandonado su entendimiento mutuo con China, dijo Wang. China no sabe por qué Estados Unidos ha cambiado de opinión después de llegar anteriormente a un acuerdo con China sobre comercio exterior, dijo Wang, en aparente alusión a las conversaciones en mayo, cuando dio la impresión por un breve espacio de tiempo de que se había encontrado un marco de entendimiento. Los exportadores estadounidenses, incluidos los proveedores de GNL, «sin duda» sufrirán daños, pero las represalias de Pekín brindarán oportunidades a otros países exportadores de GNL, dijo Wang, que agregó que Australia es una importante fuente de combustible para China. «China es una nación grande y poderosa, así que si se trata de un enfrentamiento con China económica o militarmente, tendría un precio enorme», escribió el martes el periódico Global Times, respaldado por el estado, en un editorial. «En este sentido, es una perspectiva atractiva para otros países, incluido Estados Unidos, coexistir con China pacíficamente», dijo el periódico, que es publicado por el Diario del Pueblo del Partido Comunista.
25-09-2018 | Fuente: abc.es
Para llevar 2.500 años muerto, Tucídides parece estar más de moda que nunca. Y no precisamente por sus esfuerzos como pionero historiador empeñado en intentar responder a la más difícil de todas las preguntas ?¿Por qué?? sin limitarse a funcionar como un mero cronista de la guerra del Peloponeso. A este resucitado clásico griego le interesaba mucho más identificar las causas del gran conflicto entre Esparta y Atenas que contar hazañas bélicas. Al imponer una nueva ronda de aranceles sobre productos de China por valor de 200.000 millones de dólares, la Administración Trump está poniendo una vez más a prueba la viabilidad de la relación entre dos gigantes hasta ahora unidos por el bolsillo. Una conexión basada en que los americanos compraban de todo a los chinos y a cambio los chinos han ayudado a financiar la deuda requerida por un país incapaz de alcanzar un mínimo consenso político sobre sus números rojos. La reiterada «trampa de Tucídides» insiste en la inevitabilidad de un conflicto cuando el orden internacional es cuestionado por una emergente potencia (Atenas-China). Y ese reto de poder es percibido como una amenaza inaceptable por parte de su establecido rival (Esparta-Estados Unidos). A este inquietante run-run no ayuda, por supuesto, la espiral de asertividad protagonizada por China en términos de revisionismo, militarismo y toda la pléyade de conflictos territoriales que cada vez la separan más de sus vecinos. Como potencia mercantilista, cada vez con mayor confianza en sus fortalezas, China no se va a amedrentar. Y la prueba está en su respuesta en forma de 60.000 millones de dólares en aranceles sobre productos americanos, además de acusar a la Administración Trump de «matonismo comercial». Este conflicto librado desde enero, con potencial para generar una nueva recesión económica, no solo amenaza la interdependencia forjada por Estados Unidos y China en el arranque del siglo XXI. También alimenta el riesgo de hacer realidad al Tucídides más tramposo.
25-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump se anota un primer logro comercial al revisar el pacto con Corea de Sur
Estados Unidos y Corea del Sur firmaron este lunes una revisión de su tratado comercial bilateral, en lo que supone la primera vez que el presidente estadounidense, Donald Trump, logra modificar un acuerdo de comercio desde que llegó al poder el año pasado. Trump y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, firmaron en Nueva York una versión modificada del acuerdo comercial en vigor desde 2012, seis meses después de anunciar que habían llegado a un preacuerdo para cambiar el régimen de comercio bilateral. «Esto es algo muy importante. Es un gran día para Estados Unidos y Corea del Sur», dijo Trump antes de firmar el acuerdo. «Hemos dedicado muchos esfuerzos para alcanzar este hito histórico comercial, algo que la mayoría de la gente pensó que no iba a ocurrir», agregó. El presidente estadounidense, que el año pasado se planteó retirarse del acuerdo comercial con Corea del Sur, recordó que está renegociando también otros «muchos» pactos para que sean «justos y recíprocos», sin mencionar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con México y Canadá. Para entrar en vigor, el acuerdo todavía debe ser ratificado en el Parlamento surcoreano, donde algunos legisladores han advertido de que no lo aprobarán si Trump cumple su amenaza de imponer aranceles a los automóviles de ciertos países, entre ellos Corea del Sur. Las modificaciones incluidas en la revisión del pacto son limitadas, y el más importante es la ampliación de 25.000 a 50.000 de los vehículos de cada fabricante que Estados Unidos puede exportar cada año, bajo sus propios estándares, a Corea del Sur. Además, se extenderá hasta 2041 el arancel del 25% que Washington impone a las camionetas surcoreanas, que iba a expirar en 2021 bajo el pacto comercial. Corea del Sur también ha accedido a incluir a las farmacéuticas estadounidenses este año en su programa de precios especiales para los medicamentos innovadores, y el acuerdo exime a Seúl de los aranceles al acero extranjero impuestos por Trump, aunque sí habrá una barrera del 10% a las importaciones de aluminio surcoreano. «Este nuevo acuerdo incluye mejoras significativas para reducir nuestro déficit comercial, y para aumentar las oportunidades de exportar productos estadounidenses a Corea del Sur», afirmó Trump. «Los mejores automóviles, los medicamentos innovadores y las cosechas agrícolas tendrán ahora mucho mejor acceso a los mercados surcoreanos. Creo que nuestros agricultores van a estar muy contentos (..). Es un mercado abierto», agregó. Moon, por su parte, celebró que el acuerdo elimine «los puntos de incertidumbre» que rodeaban la relación comercial bilateral desde que Trump expresó su interés en renegociar el pacto, y opinó que las condiciones de negocio serán ahora «más estables». «Ahora podremos expandir nuestro comercio e inversiones (..) y solidificar nuestra cooperación en otros campos», indicó Moon.
24-09-2018 | Fuente: abc.es
Bruselas presiona a May con una multa de 2.700 millones
Si no es un gesto para presionar y desestabilizar a la primera ministra británica Theresa May, se le parece mucho. La Comisión Europea decidió ayer dar un ultimátum de dos meses al Reino Unido para que desembolse la nada simbólica suma de 2.700 millones de euros al presupuesto comunitario que según una investigación de la oficina europea anticorrupción (OLAF) ha sido defraudada por mala gestión de las aduanas británicas. Y si Londres no atiende a este requerimiento, el siguiente paso es una denuncia ante el Tribunal Europeo de Justicia de Luxemburgo, que es otra de las bestias negras para los partidarios del Brexit. La decisión viene cuando aún no se han apagado en Londres los ecos de la cumbre informal de Salzburgo en la que May vio como los demás líderes volvían a rechazar su plan de «Chequers», que es el modelo que la primera ministra tampoco logra que sea aceptado por una gran parte de los diputados conservadores. El fraude que denuncia de la Comisión hace referencia a los derechos de aduana de importaciones procedentes de China, por parte de varios importadores británicos de textil y calzado que se valían de facturas y declaraciones falsas para no pagar esas tasas, entre entre noviembre de 2011 y diciembre de 2017. Para mayor carga simbólica, el caso denunciado se refiere a una disposición que seguiría siendo obligatoria para el Reino Unido si se llevara a cabo el plan propuesto por May de mantener a su país en una unión aduanera con la UE, porque seguiría teniendo que recaudar aranceles y pagar al presupuesto comunitario. Elecciones anticipadas Todo lleva a pensar que Bruselas apuesta por la celebración de elecciones anticipadas en el Reino Unido, con la esperanza de que al menos el escenario político puede clarificarse en la recta final del proceso de negociaciones. En estos momentos, el escenario político británico es cada vez más complejo y divisivo. Ayer mismo, los partidario más fervientes del Brexit entre los conservadores, liderados por Jacob Rees-Mogg, lanzaron su propio plan de salida de la UE, que consiste en dejar para otro momento las negociaciones con Bruselas y centrarse en la negociación de acuerdos de libre comercio con otros socios en el mundo. Por su parte, el Gobierno de Theresa May publicó un nuevo documento en el que describe otro paquete de consecuencias directas de una salida desordenada de la UE, que es lo que sucederá si no se alcanza un acuerdo. Entre otras cosas, el Gobierno ha reconocido por primera vez que -como la Comisión advertía desde hace meses- todos los vuelos entre el Reino Unido y el resto del mundo deberían ser suspendidos. La Conferencia del Partido Conservador deberá poner orden en este maremagnum, si es que eso es posible.
24-09-2018 | Fuente: elpais.com
China acusa a EE UU de ?medidas intimidatorias? al aplicar los aranceles
El Gobierno de Pekín ha publicado un libro blanco sobre la relación bilateral tras la entrada en vigor de las nuevas tarifas
24-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump agita la tensión con China con aranceles de 200.000 millones de dólares
Las tensiones comerciales entre EE.UU. y China se agitan aún más después de que este lunes entrara en vigor otra ronda de aranceles a las importaciones chinas, esta vez por valor de 200.000 millones de dólares, y a la que Pekín va a responder con gravámenes por 60.000 millones. El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, aseguró este domingo que la Administración del presidente, Donald Trump, no tiene intención de frenar sus agresivas políticas comerciales hacia China, y afirmó que su Gobierno «va a ganar» la guerra comercial entre ambas naciones. «La guerra comercial de China contra Estados Unidos ha durado años. He aquí lo que es diferente en esta Administración: en la medida en que uno quiera llamar a esto una guerra comercial, estamos decididos a ganarla», dijo Pompeo en una entrevista con la cadena «Fox News». El secretario de Estado indicó que Trump está dispuesto a seguir aumentando la presión sobre el gigante asiático durante el tiempo que sea necesario para garantizar el resultado deseado. El mandatario estadounidense mostró esta semana su frustración ante los escasos progresos en las conversaciones bilaterales para reducir el déficit comercial estadounidense con China, y elevó el tono al acusar a Pekín de querer influir en las elecciones legislativas de noviembre en EE.UU. «China ha afirmado de manera abierta que está tratando activamente de impactar y cambiar nuestra elección atacando a nuestros granjeros, rancheros y trabajadores industriales por su lealtad a mí», señaló Trump en un mensaje en su cuenta de Twitter. Se trata de la primera vez en la que explícitamente Trump apunta a China por diseñar sus aranceles de manera que afecten a productos procedentes de estados que votaron masivamente por el candidato republicano en los comicios presidenciales de 2016, con el supuesto objetivo de perjudicar a los legisladores republicanos. El mandatario respondió con más amenazas de no reducirse el abultado déficit comercial: «Saben también que soy el que conoce cómo pararlo. Habrá represalias grandes y rápidas contra China si nuestros granjeros, rancheros y/o nuestros trabajadores industriales son afectados». Las contundentes palabras de Trump supusieron un jarro de agua fría a los intentos de otros miembros de su Gobierno, como su secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, quien había tratado de organizar un nuevo ciclo de negociaciones con una delegación china a finales de mes, y que Pekín canceló el sábado. Al anunciar sus represalias comerciales (aranceles de entre el 5 y el 10 % a exportaciones estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares), el Ministerio chino de Comercio replicó que está «profundamente apesadumbrado», aunque manifestó su esperanza de que «EE.UU. reconozca las consecuencias dañinas de su acción y rectifique a tiempo con medidas convincentes». La magnitud de los nuevos aranceles impulsados por Trump, un 10% a 200.000 millones de dólares, implica un notable aumento en la cantidad de productos afectados, ya que hasta ahora habían sido de 50.000 millones de dólares, y con ello ha incrementado el nerviosismo en el sector empresarial. La mayor compañía del mundo de ventas minoristas, Walmart, advirtió de los efectos negativos sobre la economía. «Si los aranceles entran en vigor, los clientes de Walmart verán aumentos en el coste de productos esenciales como asientos de niños para coches, cunas, mochilas, sombreros o bicicletas», afirmó la compañía en una carta enviada a la Oficina del Representante del Comercio Exterior de EE.UU. «O los consumidores pagarán más, los proveedores recibirán menos, los márgenes minoristas serán menores, o los consumidores comprarán menos productos o dejarán de hacer compras de una», agregó. También el Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó de nuevo de los «significativos costes económicos» de esta creciente disputa comercial, apuntó el portavoz del organismo, Gerry Rice, en rueda de prensa. Desde Washington, sin embargo, se ha tratado de restar importancia a los efectos negativos. El secretario de Comercio de EE.UU., Wilbur Ross, reiteró que los aranceles han sido diseñados con el objetivo de «modificar el comportamiento» de China y que se busca «establecer un campo de juego comercial equilibrado». Además, Ross subrayó que Pekín se están quedando «sin balas» para responder a las sanciones dado que las exportaciones estadounidenses a China son mucho menores que las chinas a EE.UU. EE.UU. exportó a China en 2017 productos por valor de 130.000 millones de dólares, mientras que el gigante asiático exportó al mercado estadounidense 506.000 millones de dólares.