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Noticias de aranceles

09-03-2018 | Fuente: elpais.com
EE UU abre la guerra tarifaria por ?seguridad nacional?
El presidente impone aranceles al acero (25%) y el aluminio (10%), aunque excluye a México y Canadá
09-03-2018 | Fuente: elpais.com
Trump abre la guerra tarifaria por ?seguridad nacional?
El presidente impone aranceles al acero (25%) y el aluminio (10%), aunque excluye a México y Canadá
08-03-2018 | Fuente: elpais.com
Trump abre la guerra tarifaria por ?seguridad nacional?
El presidente impone aranceles al acero (25%) y el aluminio (10%), aunque excluye a México y Canadá y abre la posibilidad de acuerdos bilaterales con países con los que "EEUU tenga colaboración militar y cumplan"
08-03-2018 | Fuente: elpais.com
China promete responder en caso de guerra comercial con Estados Unidos
Pekín advierte que una subida de aranceles en cadena ?dañará a todos?
07-03-2018 | Fuente: abc.es
Trump fulmina al 42% de su equipo, el triple que Obama y el doble que Reagan
«Me gusta la pelea, y me gusta verla», admitía Donald Trump como declaración de principios, delante del primer ministro sueco. Lo que en una traducción del inglés algo más española sería: «Me va la marcha». Era una forma de negar que la Casa Blanca fuera un lugar caótico y de precipitar la última salida, que irrumpiría horas después. El anuncio de la dimisión del jefe de los asesores económicos, Gary Cohn, además de la victoria definitiva del proteccionismo nacionalista que pregona Trump, anticipo de la guerra comercial que viene, suma una desbandada de cargos de confianza de un presidente no conocida en décadas. El «outsider», acostumbrado al dedo fácil del despido en su propio emporio, ha abierto la puerta a casi el 40% del total del equipo de máximo nivel. El «you're fired» («Estás despedido») que hizo célebre antaño como presentador del concurso televisivo que buscaba al mejor emprendedor parece quedarse corto. El cálculo para medir semejante escabechina profesional se basa en el trabajo que Kathryn Dunn Tempas, experta en estudios de Gobernanza, ha elaborado para Brookings Institution, el prestigioso «think tank». La conclusión es que en el primer año de mandato, Trump había despedido a siete de los diecinueve considerados expertos y ejecutivos con mayor peso. Un 34% del total, según Tempas, quien atribuye el alto número de despedidos a que «este presidente prima más la fidelidad que la cualificación». En comparación, supone el triple de despidos que Obama y el doble que Reagan. George W. Bush ni siquiera se estrenó en sus primeros doce meses. Entre los grandes caídos de Trump, el Asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, que duró unas semanas, antes de dar cuentas por la trama rusa, y su propio jefe de gabinete, Reince Priebus, cuyo adiós dejó todo el poder a un general retirado, John Kelly, desde entonces ejecutor inmisericorde de las salidas. A ellos hay añadir a otros altos cargos, algunos de ellos de notable influencia, que rozan la treintena de fulminados, de los aproximadamente sesenta puestos principales en la Casa Blanca. El segundo año de mandato no ha podido tener más continuidad. A la sonada salida hace unos días de la directora de Comunicación y mujer de máxima confianza del presidente, Hope Hicks, se suma ahora la del asesor jefe económico Gary Cohn. La dimisión del también presidente del Consejo Económico Nacional, además de elevar a 42% la marcha de cargos de máximo nivel, es una de las más relevantes. Cohn ha decidido abandonar el barco tras intentar convencer sin éxito a Trump de que los perjuicios de los aranceles al acero (25%) y al aluminio (10%) serían mayores que los beneficios para la economía estadounidense. Will be making a decision soon on the appointment of new Chief Economic Advisor. Many people wanting the job - will choose wisely!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 7 de marzo de 2018Este miércoles el presidente combatió el impacto de la salida de Cohn asegurando en Twitter que hay «muchos candidatos» para sustituirle, y volvió a la carga con sus argumentos para justificar la guerra comercial que su «América primero» está a punto de provocar. El primero, el déficit de 800.000 millones de dólares que arrastra Estados Unidos. Pero la marcha del hacedor del plan de reducción de impuestos de Trump tiene un mayor calado, como la propia Bolsa de Nueva York, poco amiga de políticas proteccionistas, transmitió este miércoles con una caída de más de un punto. Cohn, el último librecambista en la Casa Blanca, después de que su adjunto, Jeremy Katz, abandonara por idénticos motivos, deja el camino expedito a quienes comparten convicciones nacionalistas con Trump, incluido el secretario de Comercio, Wilbur Ross. Pendientes del anuncio explícito de aranceles a la importación, hoy o mañana, las únicas voces críticas son los secretarios de Defensa y de Estado, James Mattis, y Rex Tillerson, cuyas advertencias han tenido poco efecto.
07-03-2018 | Fuente: abc.es
La UE cierra la puerta a un acuerdo especial para la City tras el Brexit
El Reino Unido no puede esperar tener una relación con la UE basada en «las obligaciones de Canadá (que solo tiene un acuerdo de libre comercio) y las ventajas de Noruega (que acepta las reglas del mercado único)». En el futuro, Londres tampoco puede esperar obtener «algún tipo de forma exclusiva de mercado interior para ciertos sectores de la economía». Aunque en el documento que este miércoles recibieron los socios con las directrices negociación con Gran Bretaña no se menciona de forma explícita el sector de los servicios financieros, es más que evidente que el presidente del Consejo, Donald Tusk, se estaba refiriendo a ello, es decir, a que la City no puede esperar ningún trato de favor tras el Brexit si no acepta el mercado único ni la unión aduanera. En una negociación abierta, la Unión aún podría reconsiderar su posición, pero antes Gran Bretaña tendría que «evolucionar». Las directrices que se presentaron deben ser aprobadas en la cumbre de finales de mes y servirán para enmarcar las negociaciones de la futura relación del Reino Unido con la UE, lo que es una manera de acelerar el proceso por parte europea ante la aparente parálisis británica. Tusk trazó un panorama bastante somero de esa relación en la que, a pesar de que se prevén «fricciones» comerciales futuras, se pretende preservar una serie de campos de cooperación esenciales, en seguridad, defensa y lucha contra el terrorismo. Los programas de investigación e intercambio académico (Erasmus) también están en la lista de los capítulos a mantener, aunque no hay menciones al deseo expresado por Londres alguna vez de mantener su participación en varias agencias europeas, como la del medicamento, que ha tenido que abandonar su sede en Londres precisamente por el Brexit. El Reino Unido también quiere una estrecha cooperación en el ámbito de la aviación comercial ?plenamente integrada en la UE? porque si no hubiera acuerdo sobre su continuidad se tendría que interrumpir el tráfico aéreo entre Gran Bretaña y el resto de Europa. Pero Londres ni quiere entrar en el mercado único. Así lo afirmó en su último discurso la primera ministra británica, Theresa May, quien aclaró que «el Reino Unido abandonará el mercado interior, la unión aduanera y la jurisdicción del Tribunal Europeo de Luxemburgo. Por tanto, el único modelo posible que queda es un acuerdo de libre comercio», lo que, según señaló ayer Tusk, «no puede sorprender a nadie». El presidente del Consejo subrayó que la UE no quiere que haya un muro con el Reino Unido. Pero lo paradójico es que esta será la primera vez que se lleva a cabo una negociación para un acuerdo de libre comercio que, en lugar de acercar las posiciones, pretende alejarlas. Aunque también se espera que el pacto será «lo más amplio posible» para llegar a todos los sectores y que además facilite que las mercancías circulen sin aranceles. En cuanto a la pesca, se aplicará el principio de reciprocidad: el mismo trato para los pescadores británicos que reciban los pescadores europeos. Pero en principio el proyecto de acuerdo no prevé cláusulas de favor ni para los servicios ni para ningún sectores determinados. «No es posible tener ningún tipo de forma de acceso exclusivo al mercado interior para algunos sectores de la economía» y excluir otros, porque se trata de un «equilibrio entre derechos y obligaciones» de modo que los británicos no pueden contar con una situación en la que pudieran tener «los derechos de Noruega pero nada más las obligaciones de Canadá». Con el Brexit se pierde Tusk volvió a insistir en que el plan de que un Estado que deja la UE picotee los elementos que le gustan y rechace los que no le convienen «está fuera de cuestión: no vamos a sacrificar estos principios porque, simplemente, no está en nuestro interés». El primer ministro luxemburgués, Xavier Betel, que le acompañaba, bromeó diciendo que durante sus 40 años de socio de la UE «los británicos han llenado los tratados de opciones de las que se excluían y ahora quieren tener otras tantas opciones en las que quieren participar». Para la UE es vital que en el resultado no haya duda de que es mejor estar dentro de la UE que fuera. Por eso, en un tono más serio, Tusk ha recordado que el resultado del Brexit no puede ser bueno. En el mejor de los casos «será sólo un acuerdo comercial que no hará que el comercio entre Reino Unido y la UE se haga sin fricciones o más tranquilo, sino que lo hará más complicado y costoso de lo que es hoy. Y eso será para todos. Esta es la esencial del Brexit». El acceso de la City al mercado único es la cuestión más delicada de la negociación y está además lastrada por una sentencia del Tribunal de Luxemburgo, que aclaró que es posible que los bancos y entidades financieras británicos operen en condiciones de igualdad, aunque el Reino Unido no esté en el euro, mientras forme parte de la UE. Una vez que esa pertenencia haya desaparecido, ese trato de favor desaparece automáticamente. En las directrices de Tusk no hay referencias expresas a lo que sucederá con la frontera entre el Ulster e Irlanda, donde existe un compromiso de que no habrá una separación física, pero por ahora nadie ha sabido definir cómo sería eso posible sin una unión aduanera. Betel reveló que Londres ha propuesto el modelo que existe entre EE.UU. y Canadá, pero el Gobierno irlandés lo considera «inaceptable» porque incluye una frontera física. «Mi propuesta ?dijo el presidente del Consejo? demuestra que no queremos construir un muro entre la UE y Reino Unido», sino hacer que los británicos sigan siendo socios «lo más cercanos posible», a pesar del trauma que va a a suponer su salida de la Unión.
07-03-2018 | Fuente: elpais.com
La UE responde a Trump con aranceles a las Harley, los Levis y el bourbon
Bruselas presiona al presidente de EE UU para que dé marcha atrás en la guerra comercial
07-03-2018 | Fuente: abc.es
Trump advierte a la UE sobre los aranceles y valora la oferta de diálogo norcoreana
El presidente estadounidense, Donald Trump, minimizó hoy la posibilidad de eximir a la Unión Europea (UE) de los aranceles que planea imponer al acero y el aluminio, y valoró como «positiva» y «sincera» la oferta de diálogo formal de Corea del Norte, aunque expresó cautela sobre el futuro de las conversaciones. «La Unión Europea no nos ha tratado bien, y ha sido una situación de comercio muy, muy injusta», dijo Trump en una conferencia de prensa junto al primer ministro sueco, Stefan Löfven, en la Casa Blanca. Trump aseguró que la UE «ha sido particularmente dura con Estados Unidos» y es «casi imposible hacer negocios con ellos», e insistió en su polémica propuesta de gravar con un 25 % las importaciones de acero y con un 10 % las de aluminio. «Si podemos llegar a un acuerdo con Canadá y México sobre el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte), no habrá razón para imponer los aranceles a Canadá y México. Pero con otros países, no tendremos esa opción, a no ser que puedan hacer algo por nosotros», indicó Trump. El presidente precisó que si la UE eliminara «algunas de las horribles barreras que hacen imposible que nuestros productos puedan ir allí», se podrá «empezar a hablar» sobre una exención de los aranceles, pero «si no, se va a quedar como está». El polémico anuncio de Trump ha disparado alarmas sobre una posible guerra comercial, y la UE ha asegurado que, de concretarse esos aranceles, responderá con medidas «proporcionadas» y equivalentes al volumen de los productos europeos afectados. «Las guerras comerciales no son tan malas cuando estamos por detrás de todos los países» en términos de balanza comercial, defendió hoy Trump, y reiteró su amenaza de imponer «un gran impuesto del 25 % a los automóviles» europeos que entran en EE.UU. «Vamos a arreglar las cosas, y lo haremos de forma muy cariñosa», añadió. Trump hizo esas declaraciones al lado del líder de un estado miembro de la UE, y el primer ministro sueco respondió con una advertencia. «El aumento de los aranceles nos perjudicará a todos a largo plazo. Por supuesto, yo apoyo los esfuerzos de la Unión Europea para lograr un comercio con menos obstáculos», subrayó Löfven. El líder sueco lamentó que acabaran las conversaciones para un acuerdo comercial entre EE.UU. y la UE, porque «quizá con negociaciones se puede llegar a una situación» en la que ambos «puedan cooperar», indicó el primer ministro sueco. Ambos hablaron poco antes de que el principal asesor económico de Trump, Gary Cohn, anunciara que renunciará a su cargo en las próximas semanas, después de sus desacuerdos con el presidente debido a su plan para imponer aranceles. El otro gran tema de la conferencia de prensa fue Corea del Norte, dado que el líder norcoreano, Kim Jong-un, se mostró hoy dispuesto a negociar con EE.UU. sobre su desnuclearización y se comprometió a imponer una moratoria en su programa nuclear mientras dure su diálogo con Washington y Seúl. Trump reaccionó con cautela a esa oferta, sin comprometerse a iniciar una negociación formal con Pyongyang, pero opinó que la oferta de Kim es «sincera» y confió en que pueda dar frutos. «Creo que son sinceros, pero creo que son sinceros también debido a las sanciones y a lo que estamos haciendo respecto a Corea del Norte, y la ayuda que hemos recibido de China», dijo Trump. En declaraciones a periodistas antes de la conferencia de prensa, Trump no quiso aclarar si impondrá alguna condición al diálogo con Corea del Norte, y se limitó a indicar que confía en que las cosas vayan en una «dirección pacífica y bonita». El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, advirtió por su parte en un comunicado de que la postura de Washington hacia Pyongyang «no cambiará hasta que vea pasos creíbles, verificables y concretos hacia la desnuclearización». Un alto funcionario del Gobierno de EE.UU. reaccionó con escepticismo a la oferta de Pyongyang y dijo a periodistas que el fin de los ensayos nucleares no sería suficiente para que Washington acepte sentarse a la mesa de negociaciones, mientras Corea del Norte siga produciendo de forma «masiva» cabezas y misiles nucleares. El funcionario, que pidió el anonimato, confirmó que EE.UU. mantiene intactas sus intenciones de realizar maniobras conjuntas con las Fuerzas Armadas de Corea del Sur en abril.
07-03-2018 | Fuente: abc.es
Dimite el principal asesor económico de Donald Trump
El trepidante transitar de Donald Trump por el Despacho Oval sigue quemando asesores a velocidad de vértigo. El responsable del departamento económico, Gary Cohn, renombrado inversor en banca que llegó de Wall Street como una de las marcas más prestigiosas del presidente-gestor, ha presentado su dimisión. No era la primera vez que el experto discrepaba de una decisión de Trump, pero el anuncio de la subida de aranceles a la importación de acero (25%) y de aluminio (10%) ha sido la gota que ha colmado el vaso. El exdirectivo de Goldman Sachs, perteneciente al grupo de los llamados globalistas, enfrentados al de los proteccionistas en una suerte de choque permanente en la Casa Blanca de Trump, ha preferido marcharse antes de que estalle la guerra comercial provocada por su jefe máximo. La noticia de su dimisión provocó una caída inmediata de los índices en los mercados de futuros de Wall Street. Cohn no sólo no compartía la decisión del presidente, impulsada también por el secretario de Comercio, Wilbur Ross, sino que intentó hasta el último momento convencerle de que acarrearía más perjuicios que beneficios a las compañías estadounidenses, y, con ello, a los consumidores y a los trabajadores que asegura defender Trump. Para intentar llevarle a su terreno, el también tutor del Consejo Económico Nacional había preparado para mañana una reunión en la Casa Blanca en la que el presidente iba a escuchar los argumentos de un grupo de directores generales de las grandes empresas perjudicadas. Según los expertos, los sectores afectados negativamente por los nuevos aranceles suponen un perjuicio que se calcula ocho veces mayor que el alivio para aquellos sectores a los que se pretende beneficiar. Eso sin contar con aquellos derivados de anunciadas represalias por parte de la Unión Europea y Canadá. La decisión de Trump de no acudir a la reunión ha sido la espoleta que provocó la renuncia de Cohn, que se hará efectiva esta semana. La Casa Blanca no negó que el desacuerdo con la política proteccionista del presidente haya provocado la salida de su asesor económico, aunque abrió el abanico a «otras razones». Entre ellas, la de haber cumplido con la responsabilidad de elaborar el plan de reducción de impuestos, uno de los proyectos estrella de Trump, de reciente entrada en vigor. En declaraciones oficiales, el presidente destacó la «gran labor» de Cohn para hacer posible el plan fiscal.
06-03-2018 | Fuente: elpais.com
Escaramuzas y guerras comerciales
La decisión de Trump de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio acabará por subir la inflación y los tipos de interés. No es consciente del malestar que causaría a sus ciudadanos el inicio de represalias de otras áreas económicas
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