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Noticias de arabia saudi

19-10-2018 | Fuente: abc.es
Putin saldría beneficiado si EE.UU. aplica sanciones contra Arabia Saudí por el caso Khashoggi
La desaparición y probable asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi se ha convertido en un caso que podría terminar beneficiando al presidente Vladímir Putin, a quien en Occidente también le acusan de estar detrás de numerosos asesinatos y del intento de envenenamiento en Salisbury del ex agente soviético, Serguéi Skripal, y su hija, el pasado mes de marzo. Una de las medidas que Riad contempla ante posibles sanciones de Estados Unidos es reforzar la todavía incipiente relación que mantiene con Moscú. El jueves, en el marco del llamado Club Internacional de Debate de Valdái celebrado en Sochi, Putin dijo que no hay que «apresurarse» a extraer conclusiones sobre lo sucedido con Khashoggi. «Tenemos que esperar a ver los resultados de la investigación», añadió. Según sus palabras, «dicen que el asesinato ocurrió en Estambul, pero no han presentado pruebas. No sabemos lo que pasó realmente». La sombra del máximo dirigente ruso se proyecta todavía sobre sonados asesinatos como el de la reportera, Anna Politkóvkaya, o el ex agente Alexánder Litvinenko, entre otros muchos. El jefe del Kremlin cree además que Washington «tiene cierta responsabilidad en lo sucedido», ya que el periodista «vivía allí». «¿Y vamos a dar pasos para estropear las relaciones?» con Arabia Saudí, se preguntó, subrayando que «si alguien sabe lo que pasó, espero que presente pruebas». Putin señaló que solo en tal caso su país «dará pasos» concretos. «A nosotros nos han acusado de emplear armas químicas -en el caso Skripal- y nos han aplicado sanciones sin ninguna prueba». Antiguos enemigos Rusia y Arabia Saudí eran enemigos irreconciliables hasta hace muy poco. Riad dio apoyo a los muyahidines afganos en su lucha contra la tropas soviéticas y también a los separatistas chechenos durante las dos guerras que mantuvieron con el Ejército ruso. Además, Rusia ha acusado siempre a los saudíes de financiar el terrorismo islámico a nivel global. Ahora, sin embargo, las cosas han cambiado. En un contexto en el que la influencia del Kremlin es cada vez más patente en Oriente Próximo, Putin lleva meses dando pasos de acercamiento a Arabia Saudí. Expertos rusos hablan incluso de un supuesto plan del Kremlin para mediar y tratar de reconciliar a Riad y Teherán, iniciativa que ahora mismo no parece que tenga ningún viso de materializarse. Hace justo un año, tuvo lugar la primera visita a la corte de Putin de un rey saudí. Salmán Bin Abdelaziz dijo sentirse «feliz» de estar en Rusia al ser recibido por el presidente ruso en el Kremlin. A partir de ese momento, los contactos bilaterales han ido en aumento. Aunque con posiciones diferentes, ambas partes desean pacificar Siria y colaboran estrechamente para estabilizar los precios del petróleo en el mercado internacional. Hitos del acercamiento El pasado 14 de junio, el príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salman, asistió al partido de fútbol de la selección de su país contra la de Rusia en el estadio moscovita de Luzhnikí. Estuvo acompañado por Putin, con quien mantuvo conversaciones de profundo calado político y económico, según el comunicado que difundió entonces el servicio de prensa de la Presidencia rusa. El jefe del Kremlin acaba de verse, el pasado 3 de octubre, también con el ministro de Energía saudí, Khalid al Falih, durante la Semana Energética de Moscú, y planea volver a reunirse con el príncipe heredero, con Bin Salman, durante la cumbre del G20 en Argentina de finales de noviembre. Así lo asegura el viceministro de Exteriores ruso, Mijaíl Bogdánov. Además, esta semana, el embajador de Arabia Saudí en Jordania, Khalid Bin Turki al Saud, expresó el deseo de que el jefe del Estado ruso viaje lo antes posible a Arabia Saudí. Entre el 23 y el 25 de octubre tendrá lugar en Riad el foro económico considerado el «Davos del desierto» y, aunque no hay nada oficial sobre la posibilidad de que acuda Putin, es seguro que habrá delegación rusa en medio del boicot de algunos países occidentales. Como demostración de que Moscú ha intensificado el vector árabe en sus relaciones internacionales, el miércoles estuvo en la capital rusa el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi.
19-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump admite que parece «ciertamente» que Khashoggi está muerto
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este viernes que «ciertamente» parece que el periodista saudí Jamal Khashoggi, desaparecido hace dos semanas en Estambul, está muerto, y ha asegurado que de confirmarse este hecho habrá duras consecuencias. «Ciertamente, eso me parece a mí», ha explicado el presidente al ser preguntado sobre si Khashoggi, al que se le perdió la pista tras entrar en el consulado saudí en la ciudad turca, ha fallecido. Trump también señaló en declaraciones a los periodistas antes de tomar el avión para viajar a un mitin político en Montana que el supuesto crimen «tendrá graves consecuencias». En declaraciones previas al diario The New York Times, el mandatario ha señalado que solo un milagro evitaría que el periodista no estuviera muerto. «Salvo que el milagro de los milagros sucediera, pensaría que está muerto. (..) Eso, basándome en todo lo que llega a la Inteligencia desde todas las partes», incidió el magnate, que también consideró que el caso no es positivo para las relaciones bilaterales con Arabia Saudí. Más tiempo Las palabras de Trump llegaron tras ser informado sobre las novedades del caso por el secretario de Estado, Mike Pompeo, recién llegado de un viaje a Riad y Ankara. Pompeo pidió al presidente que conceda «unos pocos días más» a Arabia Saudí para investigar la desaparición del periodista crítico con el régimen, aunque no especificó cuándo espera que se complete esa indagación. El presidente había señalado este miércoles que lo más importante para él era determinar si el rey saudí, Salman bin Abdelaziz, y el príncipe heredero, Mohamed bin Salman, sabían algo sobre el posible asesinato del periodista. Khashoggi desapareció el 2 de octubre tras ingresar en el consulado saudí en Estambul y las investigaciones en Turquía apuntan a que el periodista, exiliado desde 2017 en Washington, pudo haber sido asesinado en esa oficina diplomática, algo que las autoridades de Riad han rechazado. El diario The New York Times reveló esta semana que Riad planea reconocer que Khashoggi murió bajo su custodia en un interrogatorio que se les fue de las manos, y que cinco de los supuestos quince implicados son cercanos al príncipe heredero.
19-10-2018 | Fuente: abc.es
Arabia Saudí atribuirá la culpa de la muerte de Khashoggi a un general
Una orden mal entendida. Tras su visita a Riad, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, le ha trasladado a Donald Trump la que se perfila como la versión oficial de la corona saudí de por qué el periodista Jamal Khashoggi fue torturado y asesinado en el consulado de su país en Estambul. La culpa se atribuirá con toda probabilidad al mayor general Ahmed al Asiri, asesor del príncipe heredero y subdirector del servicio de inteligencia nacional, la ?mujabarat?. Al Asiri será el cabeza de turco de un escándalo que ha estrechado el cerco sobre Mohamed bin Salman, hijo del rey y ministro de Defensa. ¿Cómo justificar que los servicios de inteligencia de Turquía hayan identificado a miembros de su equipo de seguridad, que han viajado con él a Madrid y París, como los autores del asesinato? La respuesta es que alguien con rango y veteranía, muy cercano a él, sea el culpable oficial, autor de un error fatal. No sólo Pompeo, ministro de Exteriores, ha recibido ese nombre en Riad. También ha sido circulado por la inteligencia y la diplomacia saudíes a congresistas y diplomáticos norteamericanos. Por otras vías, ha llegado a los familiares y colaboradores de Khashoggi, según fuentes consultadas por este diario. Aunque el disidente era ciudadano saudí, desde hace un año residía en EE.UU., donde colaboraba con el diario The Washington Post. «La intención de la corona saudí es admitir que el príncipe ordenó la captura de Khashoggi pero que el mayor general Al Asiri le entendió mal y autorizó su ejecución si la situación se salía de control», dicen esas fuentes. Aun así, esa versión implicaría que Bin Salman ordenó la captura de un residente en EE.UU. en un tercer país, por sus críticas a la corona saudí y a él mismo. Hay una segunda parte, crucial, de la estrategia saudí: descalificar a Khashoggi. Los empleadores del periodista en The Washington Post denuncian ahora que un grupo de congresistas republicanos ha enviado correos y ha compartido mensajes en redes sociales en los que relacionan al periodista con los Hermanos Musulmanes y Al Qaeda. El hijo del presidente, Donald Trump Jr., compartió hace días un mensaje en Twitter en el que se decía que Khashoggi «se paseaba por Afganistán con Osama bin Laden». En realidad Khashoggi comenzó su carrera como periodista y director de medios gubernamentales en Arabia Saudí. A través de ese trabajo conoció y entrevistó a Bin Laden, con quien trabó amistad. Posteriormente se distanció de él y se acercó al jefe de la inteligencia saudí, Turki al Faisal, para quien fue jefe de prensa durante sus estancias como embajador en Londres y Washington. En años recientes se alejó de la familia real y se convirtió en un prominente crítico de Bin Salman, heredero al trono, que ha iniciado una serie de modestas reformas aperturistas en el país. Clave en la defensa de Bin Salman en Washington está siendo el yerno del presidente Trump, Jared Kushner, quien se ha convertido en el enlace principal de la corona saudí y la Casa Blanca. Gracias a su mediación, Riad fue la primera ciudad a la que viajó Trump como presidente el año pasado. Kushner es un judío ortodoxo que tiene, entre otros cometidos, negociar la paz en Oriente Próximo. Su apuesta es que un acercamiento entre los saudíes y los israelíes obligue a los palestinos a aceptar un acuerdo mediado por EE.UU. Los agentes turcos siguen batiendo un bosque al norte de Estambul donde el 2 de octubre, día de la muerte de Khashoggi, se acercó una furgoneta de la delegación diplomática saudí. Buscan allí los restos del periodista, que fue drogado, golpeado, descuartizado y disuelto en ácido. Han registrado ya el consulado, que fue limpiado y pintado, y la residencia del cónsul, que ha huido a Riad y ha sido relevado de su puesto. Las pruebas apuntan a que 15 agentes y uniformados saudíes volaron el 2 de octubre de Riad a Estambul, donde mataron a Khashoggi. Este acudió al consulado a realizar un trámite y ya no salió de allí con vida.
19-10-2018 | Fuente: elpais.com
Trump admite que Khashoggi probablemente está muerto y amenaza con represalias
EE UU se suma a la decisión de Reino Unido, Francia y Holanda de no asistir a un foro económico en Arabia Saudí
19-10-2018 | Fuente: elpais.com
Las pruebas del caso apuntan cada vez más cerca al príncipe heredero saudí
El ministro de Justicia turco asegura que el informe de la investigación estará listo en breve tras el registro del consulado y la residencia del cónsul de Arabia Saudí en Estambul
19-10-2018 | Fuente: abc.es
Los últimos detalles del atroz final de Jamal Khashoggi
Analizando las imágenes de 150 cámaras de seguridad, la inteligencia turca ha localizado catorce vehículos que entraron en el consulado saudí de Estambul el pasado 2 de octubre -el día en que accedió a la legación diplomática a solicitar una documentación el periodista Jamal Khashoggi, desaparecido desde entonces- y salieron el mismo día. Por la tarde salió del consulado una furgoneta negra que entró en un bosque situado seis kilómetros al norte. Este jueves las autoridades turcas registraron una de las entradas del parque, que tiene más de 5.000 hectáreas. Un potente ácido. La inteligencia turca ha entregado a EE.UU. varias grabaciones de sonido que revelan la tortura y ejecución de Khashoggi, que fue desmembrado y sus restos diluidos en un potente ácido. Estos no se han localizado aún. Grabación. En una grabación se oye al cónsul quejarse: «Hacedlo fuera. Me vais a meter en un lío». Uno de los agentes saudíes le responde: «Cállate. Si quieres seguir con vida cuando vuelvas a Arabia Saudí, cállate». Huida. El cónsul, Mohamed al Otaibi, abandonó Turquía el lunes y ha sido relevado de sus funciones. Las autoridades saudíes aseguran que le están investigando. Descuartizamiento. El médico Salah al Tubaigy, jefe forense de los servicios de seguridad saudíes, fue quien descuartizó a Khashoggi. En un momento dijo a los demás hombres: «Poneos los cascos y escuchad música. Cuando hago esto, escucho música. Así se rebaja la tensión». Estaba vivo. Según la inteligencia turca, Al Tubaigy comenzó a despedazar al periodista cuando aún estaba vivo, y a este se le oye gritar en las grabaciones. Le cortaron primero los dedos de una mano, y luego lo decapitaron. Quince presuntos asesinos. En total, viajaron a Estambul quince saudíes, varios de los cuales han acompañado al príncipe heredero Mohamed bin Salman en visitas oficiales. Uno de ellos, Maher Mutreb, estuvo con él en España en abril. Una grabación revelada ayer le muestra entrando en el consulado a las 09.55.
19-10-2018 | Fuente: abc.es
El Gobierno turco busca los restos de Khashoggi en un parque de Estambul
Los agentes saudíes sospechosos de matar, descuartizar y disolver en ácido al periodista Jamal Khashoggi se deshicieron de sus restos en una gran zona boscosa al norte de Estambul, según creen los investigadores turcos que trabajan en el caso. Este jueves, estos batieron una de las entradas del parque Belgrado, a seis kilómetros del consulado donde desapareció Khashoggi el 2 de octubre, y hasta la que se acercó aquel mismo día una furgoneta negra adscrita a la delegación saudí en Turquía. Ante la resistencia de la Corona saudí a admitir cualquier responsabilidad en la ejecución de Khashoggi, los agentes turcos han acometido una investigación exhaustiva con el análisis de vídeos de 150 cámaras de seguridad y grabaciones de sonido tomadas dentro del consulado en Estambul el mismo día de la desaparición. Han hallado que 14 coches entraron y salieron del consulado aquella jornada. Por la tarde, la furgoneta diplomática fue y volvió al parque en un corto viaje, y sus ocupantes se deshicieron de un GPS que habían roto previamente, según varios diarios progubernamentales turcos. Las grabaciones apuntan a que Khashoggi fue drogado y golpeado en el consulado, para luego ser descuartizado y sus restos disueltos en ácido. En una de las cintas, facilitada a la inteligencia norteamericana, se escucha al cónsul, Mohamed al Otaibi, decir: «Hacedlo fuera. Me vais a meter en un lío». Uno de los agentes le responde: «Cállate. Si quieres seguir con vida cuando vuelvas a Arabia Saudí, cállate». De hecho Al Otaibi, que regresó a Riad el martes, ha sido relevado del puesto y se halla bajo investigación. La policía turca también ha registrado la residencia del cónsul, situada a 500 metros de la delegación diplomática. Todas sus conclusiones se han ido poniendo en conocimiento del Gobierno norteamericano. Ayer, el secretario de Estado [ministro de Exteriores], Mike Pompeo, regresó a Washington de un viaje a Arabia Saudí y Turquía, y se vio con Donald Trump, a quien informó de sus hallazgos. Tras esa reunión, Trump admitió finalmente que «ciertamente parece» que Khashoggi ha muerto, algo que puede tener «consecuencias muy severas». Según dijo el jefe de la diplomacia norteamericana en declaraciones a la prensa, los saudíes le han prometido «que harán una investigación completa y exhaustiva de todos los hechos relativos al señor Khashoggi y lo harán con toda la rapidez posible». Para ello le han pedido más tiempo para poder finalizar sus pesquisas. Los diplomáticos saudíes no permitieron a los investigadores turcos acceder al consulado hasta el lunes. Entonces varias habitaciones habían sido limpiadas y pintadas. Les queda poca duda, sin embargo, de que Khashoggi murió allí y de que sus ejecutores fueron los 15 saudíes que volaron ese día a Turquía desde Riad. Uno de ellos aparece en un vídeo de seguridad entrando en el consulado a las 09.55, hora local. Se trata de Maher Mutreb, miembro del equipo de seguridad del Príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, a quien acompañó en su visita a Madrid en abril. Esas imágenes invalidan la excusa dada por la corona saudí a EE.UU. de que no ordenó la ejecución del periodista disidente y de que si ocurrió fue obra de un grupo de militares que actuaba por su cuenta. Han sido identificados ya los 15 saudíes que entraron en Estambul horas antes de la muerte de Khashoggi. Entre ellos hay miembros de la Guardia Real y de la Fuerza Aérea, además del jefe forense de los servicios de seguridad saudíes, Salah al Tubaigy. En otra grabación, este último recomienda a los demás hombres que escuchen música mientras descuartiza el cadáver. Jamal Khashoggi, que era ciudadano saudí, residía en Estados Unidos., donde trabajaba como columnista para «The Washington Post». Ayer, este diario publicó su última tribuna, al dar ya por hecha su muerte. «Los Gobiernos árabes tienen carta blanca para seguir silenciando a los medios de forma creciente», escribió el periodista en el que ya es su último texto.
18-10-2018 | Fuente: elpais.com
Trump admite que Khashoggi probablemente está muerto y amenaza con represalias
EE UU se suma a la decisión de Reino Unido, Francia y Holanda de no asistir a un foro económico en Arabia Saudí
18-10-2018 | Fuente: elpais.com
Las pruebas del ?caso Khashoggi? apuntan cada vez más cerca al príncipe heredero saudí
El ministro de Justicia turco asegura que el informe de la investigación estará listo en breve tras el registro del consulado y la residencia del cónsul de Arabia Saudí en Estambul
18-10-2018 | Fuente: abc.es
Muere uno de los presuntos verdugos de Khashogghi en un accidente de tráfico
Mishan Saad Albostani, uno de los presuntos asesinos del periodista Jamal Khashoggi, ha sido encontrado muerto en Riad, después de tener un accidente de tráfico. Por el momento no se tiene información sobre las causas del mismo y las autoridades lo están investigando. Se desconoce si tiene relación con el caso Khashoggi que tiene consternada a la opinión pública aunque el momento es «sospechoso» y, según informan los medios turcos, hay fuertes rumores de que el accidente haya sido provocado. Jamal Khashoggi, exiliado en EE.UU. desde hace un año, era un periodista crítico con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán. Fue al consulado saudí en Estambul el 28 de septiembre en busca de un justificante de divorcio, pero las autoridades le dijeron que volviera más tarde. Su rastro se perdió el 2 de octubre, cuando volvió al consulado. Ese mismo día, 15 saudíes habían viajado a Turquía y se personaron allí antes de la llegada de Khashoggi. El 8 de octubre, el periodista turco Turan Kislakçi aseveró que su colega saudí fue asesinado en el consulado y que la noticia estaba «confirmada». Desde el primer momento, Ankara afirmaba que el periodista había sido asesinado, algo que Riad negó. El 15 de octubre, la CNN aseguró que Arabia saudí preparaban un informe que reconocería la muerte del periodista después de «un interrogatorio que salió mal».
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