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Noticias de arabia saudi

22-09-2020 | Fuente: abc.es
El régimen cubano admite que las misiones médicas representan uno de sus principales negocios
El régimen cubano responsabilizó al embargo económico y financiero de los Estados Unidos contra la isla para justificar la venta de sus servicios médicos que, en los últimos años, se convirtió en una de sus «principales fuentes de ingreso». Según la noticia divulgada por el sitio web estatal Cubadebate, «el conjunto de medidas extraterritoriales de persecución económica, comercial y financiera contra Cuba exceden el plano bilateral, puesto que aplica sanciones contra terceros países en sus relaciones con La Habana», obligó al régimen a exportar sus servicios médicos catalogados por no pocos observadores de «esclavitud moderna». Lo que no reveló Cubadebate, en su publicación del pasado 15 de septiembre, es que la eufemísticamente nombrada «cooperación médica en el contexto del Covid-19» también se erige en detrimento de los cubanos en la isla quienes, además de sufrir una severa escasez de alimentos y productos de primera necesidad, son víctimas de un sistema de salud cada vez más depauperado y del déficit de medicamentos de primera línea. Sin embargo, anterior a la expansión del Covid-19 la calidad en los servicios de salud pública habría sufrido un significativo retroceso, agravado por una parte a consecuencia del desangramiento que el régimen propició al comercializar los servicios de decenas de miles de profesionales y técnicos de la salud en diversos países como Brasil, Venezuela, Qatar, Kuwait, China, Argelia, Arabia Saudita, y Sudáfrica, entre otros. En estadísticas oficiales publicadas en abril de 2017, se reflejaba que los médicos cubanos trabajan en 62 países, en 35 de los cuales el régimen habría cobrado por sus servicios. Negligencias médicas Tampoco admitió la publicación oficialista el incremento, durante los últimos cinco años, de muertes por negligencias médicas en hospitales del país; las denuncias ciudadanas sobre el precario estado de clínicas y hospitales; lo bajos estándares de calidad del servicio profesional a razón de que los médicos más experimentados son enviados a las llamadas «misiones de cooperación». Por otra parte, los ciudadanos en la isla que denuncian estos hechos, así como los activistas que desde iniciativas civiles sirven de puente a ayudas solidarias son represaliados y acusados de politizar y «deslegitimar el sistema político cubano teniendo en cuenta de que se trata de uno de sus principales pilares». El caso reciente contra la activista Diasniurka Salcedo Verdecia, víctima de un operativo policial violento mientras intentaba ayudar a un niño con problemas del corazón en la localidad de Artemisa, representa un claro ejemplo de la involuntad política del régimen, que priva de la cooperación médica a sus ciudadanos mientras sus mejores servicios le representan un jugoso negocio. La labor crítica de Salcedo Verdecia -como miembro de un grupo de la sociedad civil local, con fines humanitario que se autonombran Las Marianas- focaliza los problemas en el sistema de salud y las condiciones de muchos cubanos de su localidad. Como parte del operativo le fue decomisado su teléfono celular, 200 CUC [aproximadamente 170 euros] y los medicamentos para el niño enfermo. Una labor por la cual Salcedo Verdecia no hubiese merecido persecución en un país libre. Solo en 2018 el régimen cubano se embolsó 6.400 millones de dólares por la venta de servicios médicos. Una cifra que supera ampliamente a los ingresos que generó el sector del Turismo y que no ha sido invertida en rescatar de la debacle al sistema de salud que impera en el país. De conjunto con Vivienda y las fuerzas de la Policía Nacional, los servicios de Salud Pública se encuentran entre los sectores más criticados por la sociedad civil cubana, y que el régimen cataloga de «hechos aislados».
22-09-2020 | Fuente: abc.es
Más de 400 médicos denuncian ante la ONU a la Seguridad del Estado de Cuba por esclavitud
«El mundo ha consentido la esclavitud en más de 60 países con las misiones de internacionalización de Cuba. No se puede cambiar salud por esclavitud. El mundo debe reaccionar». Así de contundente se muestra Javier Larrondo, presidente de la ONG Prisoners Defenders, con sede en Madrid, cuando se refiere a la violación de los derechos humanos que sufren los médicos y los profesionales -deportistas, profesores, ingenieros..- que forman parte de las mencionadas misiones creadas por el Gobierno de Cuba en la década de los años 60 del siglo pasado, y que siguen operando en numerosos Estados. Unas misiones que en los últimos meses se han hecho mundialmente famosas debido al envío, por parte del Gobierno cubano, de brigadas de médicos a países cuyos sistemas sanitarios se han visto superados por la pandemia del Covid-19. Fotos de decenas de médicos, rodeando la imagen de Fidel Castro, fundador de las misiones y también de las brigadas «Henry Reeve», han llenado las páginas del Granma, periódico oficialista de la isla, y los espacios de la televisión estatal; pero también se han hecho eco de ellas medios internacionales que han creído ver en estas brigadas un gesto altruista y de solidaridad del régimen cubano. Algo que, según informes y denuncias de numerosos organismos internacionales defensores de derechos humanos -Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la ONU, Prisoners Defenders-, está muy lejos de ser así. El año pasado Prisoners Defenders ya denunció ante la ONU y ante la Corte Penal Internacional los abusos del Gobierno cubano hacia estos colectivos profesionales, que viven bajo un régimen de esclavitud. Meses después, la ONU, tras analizar las pruebas y testimonios presentados, calificaba las actividades de estos profesionales médicos como «trabajos forzosos» al servicio del régimen cubano. En aquella denuncia se recogían abusos como el reclutamiento casi forzoso de los médicos (un 70% de los testimonios recogidos entonces así lo afirmaba, y los de ahora se ratifican en ello), que no podían rechazar por miedo a las represalias; el control dictatorial de su vida en los países a los que iban a trabajar (retirada del pasaporte, sin contrato o sin tener una copia de él en caso de realizarse, horarios extenuantes, prohibición de relaciones personales con ciudadanos del país anfitrión, obligación de acudir a reuniones del partido comunista y de proselitismo del castrismo en su entorno); la obligación de manipular los datos para mejorar las estadísticas de la atención a pacientes y el uso de medicamentos muy costosos, la prohibición de dejar las misiones, castigado por ley con 8 años de exilio, sin posibilidad de ver a sus familias y de ejercer su profesión..; así como la retención, por parte del Gobierno cubano, de entre el 75 y el 90% de los salarios pagados por las países anfitriones a los médicos. Médicos cubanos en Brasil, antes de que el presidente Bolsonaro cancela el programa por considerarlo un abusoAhora, la ONG Prisoners Defenders ha presentado una ampliación de aquella denuncia ante la ONU y ante la Corte Penal Internacional que incluye «más de 600 testimonios de los que más de 400 han delegado en nosotros para denunciar en su nombre a la Seguridad del Estado de Cuba por la esclavitud a las que les somete. La denuncia es masiva», asegura a ABC Javier Larrondo. «Presentamos más contratos, convenios y pruebas de las barbaridades jurídicas y violaciones de derechos humanos que rubrican tales documentos. Demostramos que ninguna misión de Cuba es solidaria». El documento recoge 622 testimonios de profesionales sanitarios que han trabajado en 29 países. De ellos, 405 están protegidos por miedo a las represalias contra los familiares que continúan en la isla; mientras que 217 son públicos. El número mayor de testimonios proceden de profesionales que estuvieron en misiones en Venezuela, seguidos de Brasil, donde el presidente Bolsonaro acabó con el programa por el abuso al que eran sometidos; Bolivia, Haití, Arabia Saudí y Guatemala. También se incluye alguno de Sierra Leona, Sudáfrica, Angola, Ecuador e incluso España. En total, han sido monitorizado, a través de estos testimonios la gestión de estas misiones en 29 países. Estos testimonios vuelven a rubricar los abusos denunciados en el primer informe presentado ante la ONU y la CPI. Países cómplices En el nuevo texto, de más de 400 páginas, PD desmonta la respuesta que el Gobierno cubano dio la ONU tras la primer denuncia. De manera reiterada, el régimen desmiente el componente económico de sus misiones, que año tras año han sido su principal fuente de ingresos (triplica los del turismo), llegando a ingresar en en 2018 alrededor de 8.500 millones de dólares. Y presume de que su Gobierno es el que asume los gastos en aquellos países anfitriones que no tienen medios para pagar los servicios de las brigadas de médicos cubanos. Algo que no sería realmente así, según la información recabada por PD. «Cuando el país hospedante es pobre, Cuba va sólo si un país tercero, como Noruega, Luxemburgo o Portugal (este último con fondos europeos de cooperación), paga una millonada por los médicos, de lo que Cuba confisca el 85% de media. Hay países en Europa que, sin saberlo y posiblemente con las mejores intenciones, están sufragando la esclavitud. Hemos analizado las violaciones en más de 29 países, con todo detalle, gracias a toda la documentación inédita conseguida», señala Larrondo. Estos documentos convierten en cómplices de esclavitud a países europeos, sin siquiera saberlo ellos, lo que supone una aberración en el siglo XXI. Un aspecto que la ONG Human Rights Watch denunció el pasado mes de julio, reclamando a los gobiernos de los países anfitriones, que estaban recibiendo brigadas de médicos cubanos con motivo de la pandemia, que exigieran cambios en las condiciones laborales de estos profesionales. «El mundo ha consentido la esclavitud en más de 60 países con las misiones de internacionalización de Cuba. No se puede cambiar salud por esclavitud. El mundo debe reaccionar. Hay que buscar formas solidarias para cubrir la salud, porque hay países que hay que cuidar y ayudar. Sus ciudadanos no viven en estados de bienestar como España. Pero no con esclavitud». Javier Larrondo, presidente de la ONG Prisoners Defenders - ABC La mayor prueba de esta violación de derechos continuada estaría en las propias leyes cubanas: el artículo 135 del Código Penal, o la Resolución 168 del MINCEX. «Cualquier persona que los lea, sentirá nauseas. Pero, además, Cuba firma Convenios con países, como Guatemala, que dicen explícitamente que Guatemala jamás contratará ni durante ni después del Convenio a ningun colaborador cubano que haya dejado cualquier misión cubana del mundo. Es un mundo orwelliano, dantesco, una persecución draconiana sobre los médicos cubanos», subraya el presidente de PD. Pero son los 622 testimonios del texto remitido a Ginebra y a La Haya «la guinda final necesaria para corroborar que todo el esquema se ejecuta sobre decenas de miles de personas». Reunificación familiar El objetivo de esta ampliación de la denuncia presentada en 2019 no sería otro que erradicar la esclavitud en dichas misiones, pero también que Cuba «permita a las 40.000 personas a las que prohibió volver a entrar a la isla, por dejar una misión, hacerlo de forma regular, como turistas, que además generen ingresos en la isla. La reunificación familiar de esos hijos y padres que no se ven desde que los primeros eran muy pequeños». Familias que se quedan en la isla y que también sufren las consecuencias de la represión después de que sus padres hayan abandonado las misiones, ya que el régimen los considera «traidores a la patria». Este exilio forzoso llevó a miles de médicos a crear la plataforma «Nosomosdesertores», desde la que denuncian su dramática situación familiar y personal. Según el informe, en la actualidad hay entre 5.000 y 10.000 padres que no pueden ver a sus hijos durante un periodo de ocho años. Esta segunda denuncia presentada por PD llega en un momento en el que la pandemia del coronavirus ha obligado a muchos países a aceptar la ayuda de Cuba y sus misiones médicas. Lo que ha supuesto una campaña de propaganda gratuita y muy beneficiosa para el régimen cubano. Cuestionar estas misiones médicas en un momento tan sensible para la población se presentaba quizá como un obstáculo, que, sin embargo, no ha frenado a PD. «En absoluto. La verdad no admite discusión. Los crímenes de lesa humanidad tampoco. El que quiera enfrentarse a esta denuncia, pasará un mal rato político y humano, hasta consigo mismo, más tarde o más temprano. Es mejor unirse al carro de los derechos humanos. Mire, la ONU ya ha sentenciado oficialmente que en Venezuela se han estado cometiendo los peores crímenes de lesa humanidad desde 2014 por el Gobierno de Maduro.. ¿cómo se sentirá ahora Zapatero que defendió, después de 2014, a un perpetrador de crímenes de lesa humanidad, un Hitler..? Hay que ser más responsable, y menos ideológico», sentencia Larrondo. «En la política -continúa-, los derechos humanos son lo primero, y los intereses, partidismos o coyunturas jamás pueden estar por encima, ni se puede trazar un camino por "cercanía" ideológica en contra de los primeros. Son quienes actúan así en política quienes tienen que preocuparse con este asunto. Mi organización y yo nos sentimos fuertes y confiados. La verdad y el amor por el ser humano y un trabajo ingente de dos años sin cesar, y sin dormir, nos dan esa confianza». <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Llega brigada medica Cubana en el palacio del alcaldia de Crema para recibir agradecimento labor realizzando en Italia. <a href="https://twitter.com/AsNazItaliaCuba?ref_src=twsrc%5Etfw">@AsNazItaliaCuba</a> <a href="https://twitter.com/siempreconcuba?ref_src=twsrc%5Etfw">@siempreconcuba</a> <a href="https://twitter.com/RogelioSierraD?ref_src=twsrc%5Etfw">@RogelioSierraD</a> <a href="https://twitter.com/DiazCanelB?ref_src=twsrc%5Etfw">@DiazCanelB</a> <a href="https://twitter.com/Agenzia_Ansa?ref_src=twsrc%5Etfw">@Agenzia_Ansa</a> <a href="https://twitter.com/Agenzia_Italia?ref_src=twsrc%5Etfw">@Agenzia_Italia</a> <a href="https://twitter.com/RaiNews?ref_src=twsrc%5Etfw">@RaiNews</a> <a href="https://twitter.com/radio3mondo?ref_src=twsrc%5Etfw">@radio3mondo</a> <a href="https://twitter.com/EmbaCubaItalia?ref_src=twsrc%5Etfw">@EmbaCubaItalia</a> <a href="https://twitter.com/plitaliaroma?ref_src=twsrc%5Etfw">@plitaliaroma</a> <a href="https://twitter.com/TgrLombardia?ref_src=twsrc%5Etfw">@TgrLombardia</a> <a href="https://t.co/h60CtCAnvl">pic.twitter.com/h60CtCAnvl</a></p>&mdash; Italia-Cuba di Roma (@italiacubaroma) <a href="https://twitter.com/italiacubaroma/status/1264121240979111937?ref_src=twsrc%5Etfw">May 23, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Nobel de la Paz La denuncia también se produce cuando se multiplican las voces, especialmente en las redes sociales -marco que sabe manipular bien el régimen cubano y sus partidarios-, pidiendo el Premio Nobel de la Paz para las brigadas de médicos. «Hay quien se ríe. Pero reírse no es acorde con la gravedad del asunto. Hubo quién se reía del programa Aló Presidente!, y de los discursos de Maduro. Quien pueda decir algo, que estudie el asunto, y tome cartas en él. Noruega no puede blanquear un crímen de lesa humanidad. Sería el fin para el Premio Nobel de la Paz», señala Larrondo. En cuanto al monto económico que el régimen cubano habría obtenido estos meses de la pandemia con las brigadas de médicos que han viajado a Italia, Andorra, Argentina, México.., Larrondo no tiene una cifra concreta. «Aunque nos hemos centrado mucho más en la parte humana y en la probatoria del esquema de esclavitud, de la parte económica lo que sí hemos analizado con mayor detalle es el global económico de las misiones, no la parte concreta del Covid», reconoce. Aún así se atreve a hacer un cálculo rápido que «admite margen de error»: «3.00o euros/mes, 3000 médicos, cuatro meses. De los 8.500 millones de dólares al año que Cuba obtiene de las misiones cada año, la parte del Covid de este año debe estar entre los 30 y los 50 millones de euros, sólo en lo que llevamos de pandemia, y sólo por los salarios de los médicos, de los cuales el Gobierno cubano se queda con el 85% de beneficio neto. Pero el problema no es el dinero. El problema es la propaganda de un esquema de esclavitud en pleno siglo XXI. Eso sí le reporta más ingresos colaterales y apertura de otros contratos, todos de esclavitud, y que hacen sufrir a decenas de miles de personas. Y eso sí nos preocupa más», concluye. «Los crímenes de lesa humanidad necesitan del concurso de todos, y Europa y EE.UU. son claves» Desde que PD presentó la denuncia en 2019, el régimen cubano ha responsabilizado al Gobierno de Estados Unidos de estar detrás de una campaña de descredito contra sus misiones internacionales. Este es otro de los puntos que ahora quiere desmontar también el documento remitido a la ONU y a la CPI. «Esta denuncia de esclavitud ya fue iniciada en 2010 por el Colegio Médico de Portugal y el British Médical Journal, en 2018 por las Naciones Unidas en su Examen Periódico Universal de Cuba, y por Prisoners Defenders en noviembre de 2018..», señala Larrondo. «En esta iniciativa no están los Estados Unidos. Pero, si le soy franco, sí me hubiera gustado que hubieran estado desde el principio tanto Europa como los Estados Unidos, ambos y unidos, porque hubo momentos, al comienzo del trabajo, que en PD nos sentíamos con gran incertidumbre de si se nos escucharía», confiesa. «Hay que sumarse antes, durante o más tarde, pero los crímenes de lesa humanidad necesitan el concurso de todos, y Europa y los Estados Unidos son claves, y ambos deben sumarse en crisis donde estén afectados los derechos fundamentales, y actuar en consenso, y unidos. ¿Que esto se lo han inventado los "americanos"? Es muy burda esa mentira», asevera Javier Larrondo, presidente de Prisoners Defenders.
22-09-2020 | Fuente: as.com
Xavi, genio y figura en el campo y en los banquillos
Xavi Hernández, entrenador del Al-Sadd, pide explicaciones al árbitro, visiblemente enfadado, tras la disputa del partido entre su equipo y el Al-Nassr de Arabia Saudí.
20-09-2020 | Fuente: abc.es
El fin de los estereotipos al uso
Pocos desean tanto la victoria de Joe Biden el próximo 3 de noviembre como la ansía el régimen teocrático iraní. Ya no es sólo porque vuelva a respaldar el acuerdo nuclear con Irán -lo que con toda seguridad haría- es también porque la ayuda diplomática que ha dado en su mandato Donald Trump a la creación de una coalición anti iraní en Oriente Medio tiene un impacto de dimensiones históricas. La firma en la Casa Blanca el pasado martes del reconocimiento bilateral de Israel con los Emiratos Árabes Unidos y con Bahréin ha completado unas semanas de un éxito que este país cabeza de puente de Occidente en la región no vivía desde que la Unión Soviética y los Estados Unidos reconocieron al Estado de Israel en mayo de 1948, en los tiempos de su guerra de independencia. Pero no ha sido sólo la firma de la Casa Blanca. La Autoridad Palestina, en cuyas manos está la Presidencia rotatoria de la Liga Árabe, había intentado hacer aprobar a los ministros de Exteriores de los países miembros de la organización una condena a los Emiratos por reconocer a Israel. Por primera vez en la historia de la Liga una iniciativa así fue rechazada. Palestina ya no es una prioridad porque lleva más de medio siglo demostrando que nunca pierde la ocasión de perder una ocasión. Y el pasado domingo el Sultanato de Omán manifestó su apoyo a la decisión de Bahréin de reconocer a Israel. Recordemos que Omán ha sido siempre el mediador entre Estados Unidos e Irán. Casi el único interlocutor válido. ¿Seguirá siéndolo después de este gesto? Y no olvidemos otra acción relevante, la de un país europeo pero musulmán, Kosovo, que ha reconocido a Israel y ¡ha aceptado poner su embajada en Jerusalén! Algo inimaginable para muchísimos fieles del Islam. Éste es el fin de los estereotipos al uso. Todo esto es muy grave para Irán porque demuestra que en un tiempo en que Estados Unidos se muestra cada vez más aislacionista, en que Trump hace todo lo posible por retirar sus tropas de la región, los aliados de los norteamericanos saben que su seguridad frente a Irán pasa por entenderse con Israel. Y lo están haciendo aceleradamente porque les une el miedo a un Irán potencialmente nuclear. Y porque bajo la caricatura del odio generalizado a Israel, la realidad es que la población civil de buena parte del mundo árabe más rico y conservador cree que hay muchos más beneficios en la paz con Israel que en el apoyo a un estado terrorista como el que encabezan las autoridades de Gaza. La amenaza de Irán se ve reforzada por la deriva de la Turquía de Erdogan, el amigo de Zapatero y de la Alianza de Civilizaciones. La presión del Gobierno egipcio sobre los grupos islamistas de los Hermanos Musulmanes ha puesto a muchos de estos en fuga y han encontrado refugio en Turquía. Algo inimaginable en un estado miembro de la OTAN y, hasta la deriva erdoganista, fiel aliado de Occidente en la región. Todo eso se está diluyendo. En esas circunstancias es comprensible que Irán implore una victoria de Biden. Tienen la esperanza que además de reactivar el acuerdo nuclear se aleje de Arabia Saudí por las violaciones de los derechos Humanos de las que es acusado el Príncipe Mohamed bin Salman. Aunque no deja de ser irónico que los iraníes tengan el desparpajo de denunciar violaciones de derechos humanos de nadie. En medio de todos estos acontecimientos ha pasado desapercibido la ejecución el 12 de septiembre de Navid Afkari , un campeón de lucha libre y prisionero político iraní. Se le acusaba de manifestarse contra el régimen. Marián Rajavi, jefa del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní le rindió tributo el viernes en una teleconferencia con dirigentes políticos de todo el mundo. «Enfrentados a ejecuciones y masacres, el pueblo de Irán pide a la ONU y al Consejo de Seguridad que restablezcan las sanciones estipuladas en sus seis resoluciones contra el régimen clerical iraní. Si no, Khamenei continuará destrozando la nación porque la supervivencia de su régimen depende de de la muerte y la represión». ¿Lo permitirá Joe Biden?
15-09-2020 | Fuente: abc.es
Claves de la política de Trump en Oriente Medio
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó ayer el acto solemne por el que Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Baréin establecieron relaciones con Israel, un acuerdo diplomático que quiere quiere presentar como uno de sus grandes éxitos en política internacional. A pocos meses de las elecciones presidenciales, a las que Trump concurre herido por su mala gestión de la pandemia y las protestas tras la muerte del ciudadano negro George Floyd, el mandatario se esfuerza por colgarse la medalla de su éxito en Oriente Medio. Desde el comienzo de su mandato, la política de Trump en la región ha respetado unas directrices que apenas han variado: en primer lugar, el presidente ha favorecido su relación con las monarquías del Golfo y complicado todavía más la que mantiene con Irán , sacando a Estados Unidos del pacto nuclear firmado en 2015 con la República islámica y expresando una hostilidad decidida, como cuando ordenó ejecutar al jefe de la Fuerza al-Quds de la Guardia Revolucionaria, Qasem Soleimani, en las cercanías del aeropuerto de Bagdad. Dentro de los bloques enfrentados, existen países que adoptan papeles con más matices, como Qatar, cercano a Irán y protagonista de tensas relaciones con Arabia Saudí, u Omán, que ha ejercido como mediador en la región. Sin ir más lejos, el sultán omaní Qabús bin Said Al Said, fallecido hace unos meses, recibió al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en 2018, demostrando que Mascate está dispuesto a conversar sin demasiados tapujos y cuando sea conveniente. No en vano, muchos analistas apuntan en esa dirección si apuestan por un tercer país que siga la senda abierta por EAU y Baréin. En definitiva, la política de Trump en Oriente Medio ha tenido como objetivo beneficiar a Israel y a sus socios de las monarquías del Golfo, como armazón necesario de la posición de poder que intenta construir frente a Irán. El acuerdo más deseado Con el éxito diplomático logrado ayer, que considera el primero de una lista más larga a la que espera que se sume Arabia Saudí, Trump logra que el Estado judío alcance un entendimiento con otros dos países musulmanes, después de los históricos acuerdos con Egipto (1978) y Jordania (1994). Sin embargo, cabe recordar que dichos acuerdos poseían un valor inestimable, ya que cerraban décadas de enfrentamientos que se habían saldado en operaciones militares y guerras, como la de los Seis Días (1967) o la de Yom Kippur (1973). En ese sentido, el auténtico desafío en la región continúa siendo el mismo que hace más de setenta años: lograr que los palestinos y sus vecinos israelíes alcancen una paz que se salde en un acuerdo y les permita continuar viviendo puerta con puerta sin que la violencia continúe enturbiando sus asuntos. Por el momento, mientras en Washington se representaba la función diplomática con firmas y apretones de mano, en Gaza y Cisjordania se registraban algunas protestas.
11-09-2020 | Fuente: as.com
Banega se va a Arabia Saudí y Nolito le dice lo que ninguno se atreve a decirle en público
Jugadores del pasado y presente del Sevilla le han dedicado unas bonitas palabras a Banega en su despedida. Nolito puso la nota de humor con su mensaje.
07-09-2020 | Fuente: abc.es
Arabia Saudí conmuta la pena capital por castigos de veinte años a los asesinos de Khashoggi
La Justicia de Arabia Saudí conmutó las penas de muerte impuestas a cinco personas por el asesinato del periodista Jamal Khashogghi por condenas de veinte años de prisión. Los otros tres condenados deberán pasar entre siete y diez años entre rejas, según el veredicto final de un juicio calificado de «parodia» por la investigadora de Naciones Unidas, Agnes Callamard. Esta conmutación de la pena capital se produjo después de la decisión de la familia de perdonar a las cinco personas que los saudíes encontraron culpables de asesinar y descuartizar al columnista de The Washington Post el 2 de octubre de 2018 en el consulado del reino en Estambul. La fiscalía anunció que el caso «está cerrado», pero los nombres de los condenados no se hicieron públicos y tampoco se conoce el paradero del cuerpo del periodista. Khashoggi, de 59 años y una voz crítica con la monarquía, entró al consulado para realizar un trámite personal relativo a su divorcio y nunca salió con vida. Fuera se quedó esperando su prometida turca, Hatice Cengiz, quien sigue esperando que se haga justicia y calificó de «farsa» el veredicto saudí. The Washington Post publicó en abril de 2019 que las autoridades del reino habrían comprado el silencio de la familia con la entrega de viviendas, valoradas en 4 millones de dólares, y «pagos mensuales superiores a 10.000 dólares por hijo» como una primera parte de un acuerdo a largo plazo para evitar declaraciones críticas de la familia sobre el asesinato a manos de agentes de seguridad enviados por el propio reino. Un año después llegó el anuncio oficial de Salah, primogénito del periodista y único de sus cuatro hijos que vive en el reino, quien emitió un comunicado que rezaba: «Nosotros, los hijos del mártir Jamal Khashoggi, anunciamos que perdonamos a los que mataron a nuestro padre, buscando la recompensa de Dios todopoderoso». En un primer momento, Arabia Saudí negó cualquier vinculación con el asesinato, pero con el paso de los días y de las pruebas que aportaban fuentes turcas, admitió la muerte dentro de la legación a manos de sus funcionarios. En julio, Turquía puso en marcha un juicio contra veinte ciudadanos saudíes con el objetivo de aclarar el asesinato, pero el proceso se desarrolla in absentia ya que Riad se niega a extraditar a los acusados, entre los que se encuentran el exjefe adjunto de la Inteligencia, Ahmed al Asiri, o Saud al Qahtani, ex asesor del príncipe heredero Mohamed bin Salman (MBS), dos altos funcionarios que perdieron sus cargos tras lo ocurrido con Khashoggi, pero a los que no imputaron en el proceso judicial realizado en Riad. MBS, el hombre con más fuerza en el reino y la persona a la que la CIA apuntó como cerebro de la operación, admitió su «responsabilidad por ser el líder del país», aunque aseguró que «no sabía nada» de lo que calificó de «crimen horrible», según una entrevista concedida a la cadena CBS.
01-09-2020 | Fuente: abc.es
El Rey Salman destituye a dos príncipes y cuatro militares de alto rango por corrupción
El Rey Salman de Arabia Saudí ha destituido a dos miembros de la realeza y los remitió junto con cuatro oficiales militares a ser investigados por corrupción en el Ministerio de Defensa, según se ha sabido tras la publicación de un decreto real emitido este martes y difundido por los medios estatales. El decreto informa que el príncipe F ahd bin Turki bin Abdulaziz Al Saud sería destituido como comandante de fuerzas conjuntas en la coalición liderada por Arabia Saudí que lucha en Yemen, y que su hijo, el príncipe Abdulaziz binFahd, sería relevado de su cargo como vicegobernador de la región de al-Jouf. Al parecer la decisión se ha basado en la misiva del P ríncipe Heredero Mohammed bin Salman al comité anticorrupción para investigar «transacciones financieras sospechosas en el Ministerio de defensa». Después de convertirse en heredero al trono en 2017, el príncipe Mohammed lanzó una campaña contra la corrupción que llevó a decenas de miembros de la realeza, ministros y empresarios a ser detenidos en el hotel Ritz-Carlton de Riad, reconvertido en prisión. La mayoría fueron liberados después de llegar a acuerdos no revelados con el estado. El joven príncipe ha hecho de la lucha contra la corrupción un pilar de sus reformas. Los críticos vieron la purga como una toma de poder por parte del príncipe heredero, que se ha movido para dejar de lado a sus rivales para su eventual sucesión al trono, tomar el control del aparato de seguridad del país y acabar con la disidencia. Las autoridades dieron por terminada la campaña del Ritz después de 15 meses, pero el gobierno continuó persiguiendo la corrupción de los empleados estatales. En marzo, las autoridades arrestaron a casi 300 funcionarios del gobierno, incluidos oficiales militares y de seguridad, por cargos de soborno y explotación de cargos públicos.
31-08-2020 | Fuente: abc.es
El «vuelo de paz» conecta por primera vez Israel con Emiratos Árabes Unidos
La «nueva era» entre Israel y el mundo árabe anunciada por Benjamín Netanyahu arranca a bordo de un Boeing 737. Dos semanas después del anuncio de normalización de relaciones entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, el primer vuelo de una aerolínea comercial realiza de forma oficial la ruta entre Tel Aviv y Abu Dabi. El vuelo LY971 de la compañía nacional israelí El Al pasa a la historia tras realizar un trayecto de una duración estimada de tres horas y trece minutos. «Hay una esperanza real de paz después de haber invertido años en lograr una infraestructura política y diplomática», declaró el ministro de Defensa, Benny Gantz, antes de la salida del aparato del aeropuerto internacional de Ben Gurion, según recogió el diario The Jerusalem Post. El avión elegido para este día fue decorado con la palabra «paz» en inglés, árabe y hebreo en su parte posterior. Otro dato para la historia es que Arabia Saudí otorgó permiso a la aeronave israelí para sobrevolar su espacio aéreo. El vuelo es comercial, pero el pasaje está compuesto por miembros de las delegaciones oficiales de Israel y Estados Unidos, principal impulsor del acuerdo de paz entre los dos países, y periodistas de los principales medios nacionales. El asesor de seguridad nacional Meir Ben Shabbat está al frente de la comitiva enviada por el Estado judío, en la que también figuran representantes de la oficina del primer ministro y de los ministerios de Exteriores, Ciencia y Tecnología o Economía. La representación estadounidense la lidera el yerno de Donald Trump y asesor para temas de Oriente Medio, Jared Kushner, y el representante especial para Irán, Brian Hook. La visita oficial durará dos días y tiene un carácter sobre todo económico, según los medios israelíes, que anuncian un nuevo viaje para un futuro próximo con objetivos más ligados a la cooperación en defensa y seguridad. En la última semana se abrió un debate sobre la posible venta de aviones de combate estadounidenses F35 y drones Reaper a Emiratos tras la firma de este acuerdo ya que Israel, pese a la buena sintonía entre los dos países, quiere conservar su superioridad tecnológica y militar en la región. Trump e Irán Emiratos aceptó la normalización de relaciones a cambio de que Israel se comprometiera a congelar el plan de anexión de Cisjordania, una de las promesas electorales de Netanyahu. El país del Golfo se convirtió en el tercer país árabe en firmar la paz con el Estado judío y desde la Casa Blanca anunciaron que otros seguirían pronto un camino que rompe con la estrategia árabe de los últimos años que ponía como requisito para este paso la creación de un Estado palestino. Donald Trump, en plena carrera electoral, planea escenificar el tratado con una cumbre trilateral en Washington con Benjamín Netanyahu y el príncipe Mohamed Bin Zayed. Mientras, ambos países trabajan en una hoja de ruta que recoge la firma de acuerdos en materia de inversiones, turismo, conexiones aéreas y seguridad. Emiratos se convierte en la puerta de entrada de Israel al Golfo Pérsico, un avance que le permite izar su bandera frente a Irán, su gran enemigo regional. El ministerio de Exteriores de la república islámica emitió un comunicado nada más hacerse pública la normalización de relaciones en el que señaló que el pacto es una «estupidez estratégica de Abu Dabi y Tel Aviv que sin duda reforzará el eje de resistencia en la región».
18-08-2020 | Fuente: as.com
De Obama a Cristiano: la nueva aspirante al Newcastle pisa fuerte
La canadiense Evangeline Shen dirige Bellagraph Nova Group y es la principal candidata a hacerse con las 'urracas' tras la renuncia de Arabia Saudí.
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