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Noticias de angela merkel

03-07-2018 | Fuente: abc.es
Austria prepara la «protección» de su frontera sur tras el acuerdo sobre inmigración en Alemania
El Gobierno de Austria ha anunciado este martes que «prepara medidas» para proteger su frontera hacia el sur, en reacción a los planes acordados el lunes en la vecina Alemania para limitar la inmigración, informó la agencia austríaca APA. Ante la perspectiva de que Berlín adoptará «medidas nacionales para luchar contra los flujos migratorios», la república alpina procederá de forma similar, han indicado en un comunicado el canciller federal de Austria, Sebastian Kurz, el vicecanciller, Heinz-Christian Strache, y el ministro del Interior, Herbert Kickl. La coalición en el poder de Viena, formada por democristianos y ultranacionalistas, reacciona así al compromiso alcanzado ayer lunes por la canciller alemana, Angela Merkel, y su ministro de Interior, Horst Seehofer, tras arduas negociaciones. Según ha precisado Seehofer, el pacto prevé un «nuevo régimen fronterizo» entre Alemania y Austria, que incluye la creación de «centros de tránsito» desde los que será posible rechazar el ingreso de solicitantes de asilo que hayan sido registrados ya en otros países de la Unión Europea (UE). Para Viena, está claro que «el acuerdo entre (los gobernantes partidos germanos) Unión Cristianodemócrata (CDU, de Merkel) y Unión Socialdemócrata (CSU, de Seehofer) apunta a que Alemania adoptará medidas nacionales». Si este acuerdo se convierte en la posición del Gobierno alemán «nos vemos ante la necesidad de actuar para evitar desventajas para Austria y su población», señala el comunicado. «Por ello, el Gobierno federal está preparado sobre todo para adoptar medidas de protección de nuestras fronteras del sur», añade. Al mismo tiempo, Viena dice esperar que Berlín esclarezca de forma «rápida» su posición (la adopción del plan germano requiere aún de la aprobación del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), socio de la coalición que lidera Merkel). «Las discusiones alemanas muestran una vez más lo importante que es la protección común de las fronteras externas de la Unión Europea», subrayan el conservador Kurz y los ultranacionalistas Strache y Kickl. Strache había advertido recientemente de un probable efecto dominó si Alemania decide rechazar inmigrantes en su frontera, enviándolos a otros miembros de la UE. El endurecimiento de la política migratoria de la UE es uno de los puntos principales de la presidencia semestral del club comunitario que Austria asumió el pasado domingo, bajo el lema de «Una Europa que protege».
03-07-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y la orden liberal
La noche del 24 de septiembre de 2017 estuve varias horas en un estudio de televisión analizando los resultados de las elecciones federales en Alemania. Una velada difícil de olvidar porque con 5,8 millones de votos (12,6 % del total), la ultraderecha de Alternativa por Alemania entró por primera vez en el Bundestag con 94 escaños. Junto a ese dato, recuerdo la torpe conclusión de uno de los panelistas que se atrevió a vaticinar que poco o nada cambiaría en la política germana. La realidad es que Alemania no ha vuelto a ser la misma desde septiembre. Berlín ?pese a la solidez de un sistema político construido a partir de las lecciones más dolorosas del siglo XX? no ha resultado tampoco inmune a los devastadores efectos del auge del nacional-populismo, desde el trumpismo en EE.UU. hasta la recreación neo-retrograda del Imperio Austro-Húngaro en el corazón de Europa. En el caso de Alemania, los partidos políticos tradicionales se han hecho más intransigentes hasta el punto de olvidarse del principio de corresponsabilidad que les ha caracterizado desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Las enormes dificultades para formar un nuevo gobierno de coalición fueron un indicador de esto nocivos cambios que han llevado a la fractura protagonizada por los cristianodemócratas. La CSU de Bavaria está propulsada por el miedo a perder en los próximos comicios de octubre el feudo electoral que lleva décadas controlando con mayoría absoluta. Y en virtud de ese miedo, estos conservadores no quieren que nadie les adelante por la derecha al menos en materia de inmigración. Toda esta fractura apunta hacia un pronto final de Angela Merkel como canciller de Alemania. El problema es que Merkel, tras Obama y la espantada del Brexit, es la última gran defensora del orden liberal internacional y una pieza clave en la Europa que quiere respetar los derechos humanos y la dignidad de las personas. Para apreciar la gravedad situación, solo hay que imaginar la lista de los más satisfechos ante el agotamiento de la era Merkel.
03-07-2018 | Fuente: abc.es
Seehofer y Merkel alcanzan «una solución sostenible» sobre inmigración
El ministro del Interior y líder de la Unión Social Cristiana (CSU), Horst Seehofer, ha anunciado esta noche un acuerdo alcanzado por su formación con la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de la canciller, Angela Merkel, sobre política migratoria que previsiblemente cerrará la crisis abierta entre las dos formaciones integradas en la gran coalición del Gobierno alemán. «Hemos alcanzado una solución sostenible.., un acuerdo claro entre dos partidos conservadores», dijo Seehofer tras un largo encuentro entre representantes de las dos formaciones. En concreto, el acuerdo incluye «una solución clara para atajar la inmigración ilegal en la frontera austro-alemana», apuntó el líder de la CSU bávara. «No dejaré que me despida una canciller que los es gracias a mí». Con estas declaraciones al diario muniqués «Süddeutsche», el ministro del Interior alemán y jefe de los socialcristianos bávaros (CSU) Horst Seehofer había preparado el ambiente de la reunión que tuvo hoy con la canciller democristiana (CDU) Angela Merkel en la Konrad-Adenauer-Haus, la sede los democristianos en Berlín. Seehofer llegaba a eso de las 17.45 proveniente del Bundestag, donde se reunió con Merkel y el presidente del Bundestag -y exministro de Finanzas- Wolfgang Schäuble, de la que trascendió que no hubo resultados positivos. El punto en discordia es que Merkel rechaza cualquier tipo de medida nacional unilateral para hacer frente al flujo migratorio y apuesta por soluciones europeas y acuerdos bilaterales, mientras Seehofer insiste en cerrar la frontera a aquellas personas que hayan sido registradas como peticionarias de asilo en otro país comunitario. Seehofer y los principales dirigentes de su partido se sentaron frente a la cúpula de la CDU encabezada por su jefa, la canciller Merkel, para buscar algún último acuerdo que evite la renuncia de Seehofer a sus cargos de ministro y presidente de la CSU tal y como anunció hoy en Múnich. La peregrinación de reuniones políticas continuará: terminadas las conversaciones entre CSU y CDU, será el turno de la coalición de Gobierno -cerca de la medianoche- por lo que se unirán ahora los socialdemócratas del SPD. La presidenta del SPD no ha ocultado su frustración frente a la crisis del bloque conservador: «Nuestra paciencia está llegando a su límite» comentó llamando a poner fin al caos entre CDU y CSU advirtiendo que los socialcristianos bávaros están poniendo «en peligro a Europa». Los controles fronterizos unilaterales tendrían un efecto dominó según la canciller. La CSU es un partido hermanado con la CDU y juntos forman la alianza de los conservadores alemanes conocida como Unión que junto al SPD forman la actual coalición de Gobierno. La CSU se mueve en el estado alemán de Baviera y su influencia católica es mucho más fuerte que la de la CDU ya que Baviera es predominantemente católica- son miembros del Partido Popular Europeo-. Bajo la amenaza de renunciar a sus cargos de ministro y presidente de partido y en una cruzada por cerrar las fronteras, Seehofer ha intentado sacar algún nuevo acuerdo: «Como he dicho, pongo a disposición mis dos cargos, lo que cumpliré en los próximos tres días», dijo Seehofer en una escueta declaración a las dos de la madrugada de ayer y tras 11 horas de reunión con la cúpula de la CSU, lo que demuestra las discrepancias entre los conservadores bávaros. Durante la larga reunión de la CSU se fueron filtrando opiniones como que los acuerdos alcanzados bilateral y multilateralmente por Merkel en la cumbre de Bruselas del jueves y viernes no eran una alternativa aceptable, algo que finalmente se solucionó anoche. Con las elecciones regionales en Baviera el próximo octubre y el avance de la ultraderecha populista (AfD) como telón de fondo, el socialcristiano jefe del Gobierno de Baviera Markus Söder, aseguró que nadie en la CSU pone en duda al Gobierno federal.
02-07-2018 | Fuente: abc.es
Merkel, al borde del precipicio político en Alemania
El ministro de Interior alemán y jefe de los socialcristianos bávaros (CSU), Horst Seehofer, volverá a reunirse este lunes por la tarde en Berlín con la canciller democristiana (CDU) Angela Merkel. Bajo el amago de renunciar a sus cargos de ministro y presidente de partido y en una cruzada por cerrar las fronteras, Seehofer intentará sacar algún nuevo acuerdo: «Como he dicho, pongo a disposición mis dos cargos, lo que cumpliré en los próximos tres días», dijo Seehofer en una escueta declaración a las dos de esta madrigada luego de 11 horas de reunión con la cúpula de la CSU que demuestra las discrepancias al interior de los conservadores bávaros. La CSU es un partido hermanado de la CDU y juntos forman la alianza de los conservadores alemanes conocida como Union. Los segundos no participan en elecciones bávaras y la CSU se mantiene a nivel regional. De renunciar Seehofer y retirarse la CSU del Gobierno no sólo deja a Merkel ante las únicas opciones de intentar coaligarse con los verdes o convocar a elecciones, sino que se rompe un pacto histórico entre los conservadores germanos: la CDU entraría a Baviera y la CSU sería un partido a nivel federal, con efectos a priori negativos para la CSU. Para evitar lo anterior, la CSU debería mantenerse en el Ejecutivo permitiendo la renuncia de Seehofer y su salida de la política. Durante la larga reunión de la CSU se fueron filtrando opiniones que pueden resumirse básicamente en dos: que los acuerdos alcanzados bilateral y multilateralmente por Merkel en la cumbre de Bruselas del jueves y viernes no son una alternativa de efectos equivalentes a lo que quiere la CSU ?reinstalar los controles fronterizos para identificar a las personas que hayan solicitado asilo como refugiados en otro país de la Unión y devolverlos «en caliente» a ese país? y, en segundo lugar, que no están de acuerdo con instalar (voluntariamente) campos de refugiados en territorio europeo, algo que también ha rechazado el presidente francés Emmanuel Macron. Merkel sintetizó sus logros en la cumbre en una carta de ocho páginas enviada el sábado a sus socios de Gobierno, los socialdemócratas del SPD, la CDU y la CSU. En la misiva indica que ?además de España y Grecia? ha obtenido acuerdos con otros 14 países de la Unión, negociados bilateralmente en paralelo a la declaración conjunta de los 28. De estos 16 países, tres ya han desmentido a Merkel: Polonia, República Checa y Hungría. Controles fronterizos unilaterales tendrían un efecto dominó según la canciller. En una entrevista con el canal público de televisión ZDF realizado ayer a medio día, Merkel afirmó que los acuerdos alcanzados en el Consejo Europeo debería satisfacer las demandas de los conservadores bávaros ya que tienen "efectos equivalentes" al cierre fronterizo para los movimientos de peticionarios de asilo dentro de la Unión, la denominada migración secundaria.
02-07-2018 | Fuente: abc.es
El ministro del Interior alemán amaga con dimitir por sus diferencias con Merkel
Horst Seehofer ha ofrecido su renuncia como ministro alemán de Interior y como presidente de la bávara Unión Socialcristiana (CSU) por sus diferencias con la canciller Angela Merkel con respecto a la cuestión migratoria. Seehofer hizo esta afirmación en una reunión en Múnich (sur) con la cúpula de la CSU para decidir si el acuerdo sobre inmigración alcanzado por Merkel en la cumbre europea satisfacía sus exigencias o si cumplía su amenaza de cerrar unilateralmente las fronteras a los inmigrantes registrados ya en otros países europeos. En la reunión de la CSU, que se prolonga desde hace siete horas, varios miembros del partido han tomado después la palabra para disuadirle. Según medios alemanes, Seehofer aseguró en el encuentro que los acuerdos del Consejo Europeo eran insuficientes y sus efectos no podrían compararse con lo que se conseguiría cerrando la frontera alemana a los inmigrantes registrados ya en otro país europeo, que era su propuesta. Sin embargo, Merkel consideró poco antes en una entrevista en la televisión pública ZDF que lo obtenido en Bruselas el viernes tenía «efectos equivalentes» a la medida unilateral que proponía la CSU, agudizando aún más la pugna que mantienen ambos líderes y sus partidos. No obstante, todavía está pendiente de conocerse la postura definitiva que va a adoptar la CSU en este asunto: si se alineará con el partido de Merkel o si cumplirá su amenaza de cerrar las fronteras. De decantarse la CSU por la confrontación directa con la canciller, la coalición de gobierno podría romperse y Merkel quedaría en minoría.
01-07-2018 | Fuente: abc.es
Los socios bávaros juzgan «insuficiente» el pacto migratorio conseguido por Merkel
El ministro del Interior de Alemania y jefe de los socialcristianos bávaros (CSU), Horst Seehofer, ha asegurado este domingo en la reunión de la cúpula de su partido en Múnich que tanto los acuerdos europeos como los obtenidos bilateralmente por la canciller democristiana (CDU) Angela Merkel no satisfacen sus exigencias. Según el diario «Bild», el político bávaro aseguró: «Podéis debatir ahora sobre todo, pero no de que tenemos una solución alternativa de efectos equivalentes». Seehofer también ha rechazado la propuesta europea de instalar (voluntariamente) campos de refugiados en territorio europeo. Los comentarios de Seehofer se produjeron en la reunión de la CSU que comenzó a las 3 de la tarde, y que aún continúa, para evaluar las medidas logradas por Merkel en la cumbre de la semana pasada. La canciller las sintetizó en una carta de ocho páginas enviada el sábado a sus socios de Gobierno, los socialdemócratas del SPD, la CDU y la CSU. En la misiva indica que -además de España y Grecia- ha obtenido acuerdos con otros 14 países de la Unión, negociados bilateralmente en paralelo a la declaración conjunta de los 28. De estos 16 países, tres ya han desmentido a Merkel: Polonia, República Checa y Hungría. Reinstalar los controles fronterizos para identificar a las personas que hayan solicitado asilo como refugiados en otro país de la Unión y devolverlos «en caliente» a ese país. Con esta medida amenazó Seehofer a Merkel de no obtener acuerdos satisfactorios en la última cumbre de Bruselas. Los controles comenzarían a operar esta misma semana contraviniendo así la libre circulación del Acuerdo Schengen. Seehofer se reunió el sábado con Merkel para conocer detalles de los acuerdos alcanzados. Migraciones secundarias Al término de ese encuentro el político bávaro calificó la reunión como «ineficaz». La postura de la CSU y de Seehofer debía aclararse ayer a las 6 de la tarde con una rueda de prensa, que fue atrasada primero a las 9 y luego a las 11, al filo de la medianoche. En una entrevista con el canal público de televisión ZDF, realizada ayer al mediodía, Merkel afirmó que los acuerdos alcanzados en el Consejo Europeo deberían satisfacer las demandas de los conservadores bávaros ya que tienen «efectos equivalentes» al cierre fronterizo para los movimientos de peticionarios de asilo dentro de la Unión -la denominada migración secundaria-. «No estamos levantando el puente levadizo, sino que estamos preguntándonos qué podemos hacer para privar de su negocio a los traficantes de seres humanos y a los contrabandistas», afirmó Merkel en su tradicional entrevista veraniega con la televisión pública alemana. La canciller que dejó abierta la posibilidad de someter su mandato a un voto de confianza del Bundestag, expresó además su satisfacción por la aparición de nuevas figuras políticas como la del canciller austriaco, Sebastian Kurz, con ideas nuevas sobre inmigración. Aunque tienen diferencias obvias «todos estamos aquí para proteger las fronteras exteriores» de la UE, apostilló. La CSU es un partido hermanado con la CDU y juntos forman la alianza de los conservadores alemanes conocida como Union, alianza que se encuentra actualmente en crisis. El tercer socio en la coalición del Gobierno de Merkel son los socialdemócratas del SPD, que se han mantenido en un segundo plano en esta disputa entre conservadores nacida a partir de cómo afrontar los flujos migratorios secundarios: si a nivel europeo o unilateralmente. Un encuesta Forsa publicada la semana pasada daba en esto la razón a Merkel, apuntando que un 66% de los alemanes está a favor de una «solución europea», frente al 32% que ve preferible una «respuesta unilateral» a la cuestión de la migración secundaria. Espadas en alto Ahora, el futuro de la canciller se mantiene en vilo. Los medios alemanes especulan con una dimisión de Seehofer o que la propia Merkel lo cese por desobediencia. En ambos casos, la CSU saldría del Gobierno dejando varios escenarios posibles: nuevas elecciones o renegociar con los verdes para integrarlos a su Ejecutivo. También es incierto el futuro de la alianza conservadora. Por su parte, los ultraderechistas del AfD, que han capitalizado la crisis, han declarado que los acuerdos de Merkel no tienen valor alguno y que son «puro humo». Los verdes han indicado que CDU y CSU están actuando irresponsablemente, especialmente la CSU. Mientras que los liberales del FDP han criticado directamente a Merkel por no haber resuelto los problemas sino simplemente haberlos retrasado.
01-07-2018 | Fuente: abc.es
Los aliados bávaros deciden hoy si dan otra tregua a Merkel
La CSU, el partido conservador bávaro del ministro del Interior, Horst Seehofer, se reúne hoy para dar una respuesta a la última cumbre europea centrada en la inmigración ilegal en Europa y que afecta de modo especial a Baviera. Los principales aliados de la CDU de Merkel deberán decidir si rompen con la canciller -al menos con su política migratoria- o le dan un tiempo más de tregua, hasta saber si se cumplen las promesas de algunas capitales europeas. En la cumbre de Bruselas, Angela Merkel obtuvo -además de España y Grecia- acuerdos con otros 14 países de la Unión Europea para que acojan a refugiados que alberga Alemania. El más inflexible parece ser el propio líder de la CSU. Seehofer ha dado un ultimátum a la canciller alemana para que concrete los compromisos con los socios europeos que permitan enviar de vuelta a refugiados a otros países de la Unión. De lo contrario -y con urgencia de precampaña electoral; las regionales de Baviera son en octubre-, el ministro Seehofer podría cerrar unilateralmente las fronteras, lo que obligaría a Merkel a cesarlo provocando la salida de la CSU de su ejecutivo. En un escenario como el anterior, Merkel sólo tendría tres alternativas: gobernar en minoría, renegociar con los verdes o convocar a nuevas elecciones. La CSU, que reúne hoy por la tarde a su cúpula y que luego hará una declaración pública, ha estado enviando mensajes ambiguos sobre la declaración conjunta de los 28 tras la cumbre de Bruselas, que apostaba por atajar la migración secundaria, los flujos de refugiados dentro del bloque, la principal reivindicación bávara, y en la que se empleó a fondo Merkel para sofocar la rebelión en casa. Los socialcristianos bávaros quieren que se haga efectivo el Acuerdo de Dublín, que prevé que sea el país europeo por el que un migrante accede a la zona Schengen el que gestione su petición de asilo. Quieren además evitar que muchos sigan avanzando hacia el norte, ya sea porque su primera solicitud no ha sido aceptada o porque buscan unas condiciones mejores, como las que ofrece Alemania. Contra esta migración secundaria se alza la CSU -que ante la avanzada de los ultraderechistas euroescépticos de Alternativa para Alemania (AfD) ha radicalizado sus posturas para evitar una sangría de votos- y ha amenazado con cerrar la frontera a las personas que hayan pedido asilo en otro país de la Unión. El tono populista preelectoral de la CSU lo ha expresado también el jefe del Ejecutivo bávaro Markus Söder: mucha gente no entiende cómo Berlín se resiste a subir las pensiones para cuadrar el presupuesto y luego es capaz de destinar «miles de millones» a los «recién llegados». «Estoy por ayudar a la gente. Pero hay que encontrar un equilibrio», afirmó Söder en un acto de partido en Heroldsbach. Una solución que no llega Una encuesta Forsa publicada esta semana daba la razón a Merkel apuntando que un 66% de los alemanes está a favor de una «solución europea», frente al 32 % que ve preferible una «respuesta unilateral» a la cuestión de la migración secundaria. Con su acostumbrada prosa épica, el cofundador del AfD Alexander Gauland ha comparado la situación alemana actual con el ocaso de la Alemania comunista en 1989. Según Gauland, el acuerdo migratorio alcanzado por los 28 para endurecer la política de asilo, no tienen valor alguno calificándolo de «puro humo». AfD que está capitalizando el descontento de muchos alemanes hacia la política de brazos abiertos a los refugiados crece en intención de voto beneficiada ahora por la crisis entre CSU y CDU.
30-06-2018 | Fuente: abc.es
Vencedores y pardillos
Cierto que para el nuevo presidente del Gobierno español, era la primera cumbre de la UE. Pero también lo era para el primer ministro italiano Giuseppe Conte. Y este ha salido de Bruselas como todo un campeón. Mientras Pedro Sánchez volvía a España como pagafantas. La cumbre ha estado marcada por el vértigo que produce en la Unión la amenaza de una inminente desaparición política de Angela Merkel. Se tenía que firmar algo para que la canciller pudiera aplacar a los aliados en casa. Aunque se firmara la nada. El italiano Conte fue el triunfador porque impuso la agenda de su ministro Salvini. Amenazó hasta última hora con el veto, consciente de que Merkel no podía volver a casa de vacío. Conte lograba así un compromiso general con una política italiana que acababan de tachar de horrorosa y xenófoba. Italia mantendrá sus puertos cerrados a la inmigración. Y consigue dinero para un desarrollo masivo de la fuerza costera libia que impida la salida de los barcos, persiga a los traficantes e impida a las ONG acercarse a aquel país africano a recoger a inmigrante ilegales. Los acuerdos de Dublín, según los cuales el primer país de la UE en recibir a un peticionario de asilo era responsable del mismo, están muertos. Italia se siente legitimada a mandar al norte a los que lleguen. Las cuotas que pretendían la Comisión y Alemania también están muertas por la firme oposición de los cuatro de Visegrado y no solo ellos. Todos aceptan que la prioridad es cerrar la frontera exterior lo más impermeable posible. Y Sánchez, este que se jacta de engañar a los españoles negándoles la prometida convocatoria de elecciones, ha sido el gran pardillo de la cumbre. A cambio de media vaguedad se compromete a aceptar que Alemania le devuelva refugiados como solo Grecia, débil y entregada a Berlín, ha aceptado. Y todo indica que serán España y Grecia quienes empiecen por tener esos grandes campos de internamiento (unos mega CIE) para inmovilizar a los inmigrantes. Dicen que los pagarán entre todos. Ya veremos.
29-06-2018 | Fuente: abc.es
Reunión de socialistas en París para hablar de campamentos de inmigrantes y refugiados
Cerrado en Bruselas el acuerdo para recibir en España refugiados y migrantes indeseables en Alemania, Pedro Sánchez participó en París en dos actos electorales organizados por la alcaldesa, Anne Hidalgo, y la Federación parisina del PS, caídos de hinojos en una grave crisis de identidad. El encuentro Hidalgo-Sánchez solo tenía una dimensión publicitaria expresa. Ni la alcaldesa ni el primer ministro tienen ningún proyecto político concreto, pero ambas partes deseaban escenificar un encuentro para celebrar una «visión común y humanista» de vastos problemas europeos, continentales, comenzando por la inmigración. Anne Hidalgo sostiene con el gobierno de Emmanuel Macron un enfrentamiento soterrando sobre la presencia recurrente, en el norte de París, de campamentos de inmigrantes y refugiados, sistemáticamente desmantelados. El gobierno francés acepta y apoya la instalación de campos de refugiados en los países europeos que así lo deseen, pero el presidente Macron ha descartado la creación de ese tipo de campos en Francia. Tras el encuentro en la alcaldía, Anne Hidalgo y Pedro Sánchez participaron en un acto electoral, europeo, organizado por la Federación parisina del PS, hundido en la crisis más grave de su historia, corroído por las divisiones y críticas internas contra su nuevo primer secretario, Olivier Faure, «invisible e inaudible», a juicio de muchos socialistas históricos. Le Parisien presenta la reunión organizada por el PS con este titular, a toda página: «Los socialdemócratas europeos: ¿despertar de los muertos vivientes?». Tras la humillante derrota en las presidenciales y legislativas de mayo y junio de 2017, el PS francés teme ser víctima de una nueva catástrofe en las europeas del 2019. Ante tal perspectiva, los socialistas franceses organizaron este viernes una reunión en el Circo de Invierno. Pedro Sánchez intentó levantar los ánimos alicaídos de sus colegas franceses, enarbolando esta proclama voluntarista: «El futuro de Europa está a la izquierda». En una breve alocución de quince minutos, el primer ministro español -que apoya en la UE las iniciativas de Angela Merkel y Emmanuel Macron- intentó encontrar una fórmula de equilibro que roza lo esquizofrénico. En el Elíseo, el sábado pasado, en Bruselas, lunes y martes, Pedro Sánchez dijo apoyar las posiciones de la canciller de Alemania y el jefe de Estado de Francia. En el Circo de invierno parisino, el mismo Pedro Sánchez intentó apoyar y solidario con el «proyecto socialista» del PS francés, agresivamente hostil contra los proyectos europeos de Emmanuel Macron.
29-06-2018 | Fuente: abc.es
Macron descarta la creación de campos de refugiados en Francia
Cerrado en Bruselas el acuerdo para recibir en España refugiados y migrantes indeseables en Alemania, Pedro Sánchez participó en París en dos actos electorales organizados por la alcaldesa, Anne Hidalgo, y la Federación parisina del PS, caídos de hinojos en una grave crisis de identidad. El encuentro Hidalgo-Sánchez solo tenía una dimensión publicitaria expresa. Ni la alcaldesa ni el primer ministro tienen ningún proyecto político concreto, pero ambas partes deseaban escenificar un encuentro para celebrar una «visión común y humanista» de vastos problemas europeos, continentales, comenzando por la inmigración. Anne Hidalgo sostiene con el gobierno de Emmanuel Macron un enfrentamiento soterrando sobre la presencia recurrente, en el norte de París, de campamentos de inmigrantes y refugiados, sistemáticamente desmantelados. El gobierno francés acepta y apoya la instalación de campos de refugiados en los países europeos que así lo deseen, pero el presidente Macron ha descartado la creación de ese tipo de campos en Francia. Tras el encuentro en la alcaldía, Anne Hidalgo y Pedro Sánchez participaron en un acto electoral, europeo, organizado por la Federación parisina del PS, hundido en la crisis más grave de su historia, corroído por las divisiones y críticas internas contra su nuevo primer secretario, Olivier Faure, «invisible e inaudible», a juicio de muchos socialistas históricos. Le Parisien presenta la reunión organizada por el PS con este titular, a toda página: «Los socialdemócratas europeos: ¿despertar de los muertos vivientes?». Tras la humillante derrota en las presidenciales y legislativas de mayo y junio de 2017, el PS francés teme ser víctima de una nueva catástrofe en las europeas del 2019. Ante tal perspectiva, los socialistas franceses organizaron este viernes una reunión en el Circo de Invierno. Pedro Sánchez intentó levantar los ánimos alicaídos de sus colegas franceses, enarbolando esta proclama voluntarista: «El futuro de Europa está a la izquierda». En una breve alocución de quince minutos, el primer ministro español -que apoya en la UE las iniciativas de Angela Merkel y Emmanuel Macron- intentó encontrar una fórmula de equilibro que roza lo esquizofrénico. En el Elíseo, el sábado pasado, en Bruselas, lunes y martes, Pedro Sánchez dijo apoyar las posiciones de la canciller de Alemania y el jefe de Estado de Francia. En el Circo de invierno parisino, el mismo Pedro Sánchez intentó apoyar y solidario con el «proyecto socialista» del PS francés, agresivamente hostil contra los proyectos europeos de Emmanuel Macron.