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Noticias de angela merkel

24-06-2018 | Fuente: abc.es
La cumbre de Bruselas avanza hacia un acuerdo sobre inmigración en la UE
La cumbre informal sobre inmigración que celebraron dieciséis países de la Unión Europea este domingo en Bruselas terminó con progresos para forjar un acuerdo en el Consejo Europeo de la semana próxima, según dijeron varios de los jefes de Estado y de Gobierno que participaron en la reunión. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se mostró esperanzado en que la UE llegue a un acuerdo común para hacer frente al problema de la inmigración después de la cumbre, que calificó de «un buen paso adelante» en esa dirección. Sánchez expresó esa confianza en una declaración ante los periodistas tras concluir la cumbre de líderes comunitarios convocada por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, para abordar el problema migratorio. «Hemos encontrado más puntos de unión que de discrepancia», resaltó el jefe del Ejecutivo español, que precisó que de la cumbre no sale una conclusión y que queda mucho trabajo por hacer, pero reiteró su confianza en que sea posible una solución. Así, insistió en que es positiva la sensación que saca de la primera reunión de líderes europeos a la que asiste porque fue una conversación franca y se compartió trabajo, experiencias, estrategias y la «presión que se tiene por parte de las distintas opiniones públicas». Merkel: «No se puede dejar solos a los afectados» La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó tras la cumbre que hay coincidencia en que «no se puede dejar solos» a los socios más afectados por la llegada de la inmigración irregular y dijo que los refugiados «no pueden elegir» en que país piden asilo. «Estamos de acuerdo en que no se puede dejar solos a los países que reciben la mayor carga de inmigrantes», dijo Merkel, para quien, por otro lado, no se puede permitir que «las mafias o los peticionarios de asilo» decidan dónde formulan su solicitud, sino que eso debe regularse. En una breve comparecencia al término de la reunión de Bruselas entre dieciséis de los veintiocho Estados miembros de la Unión Europea (UE), Merkel aseguró que existe el objetivo compartido de «reducir la inmigración ilegal» y de «proteger nuestras fronteras», así como que tales responsabilidades «competen a todos». El primer ministro maltés, Joseph Muscat, afirmó a su salida de la cumbre que el encuentro había sido «una señal de que hay una voluntad de ir hacia más cambios operacionales» en la política migratoria europea y que se había desarrollado «mejor de lo esperado».
24-06-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Macron, dispuestos a acuerdos en la UE sobre inmigración aunque no los apoyen todos los países
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, han coincidido este domingo, a la entrada de la cumbre informal que se celebra en Bruselas para abordar el desafío de la inmigración en la UE, en que ven posible llegar a acuerdos en esta cita, aunque solo con parte de los 28 países miembros de la Unión. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en su estreno en una reunión con jefes de Estado y de Gobierno comunitarios, señaló que ve «un punto de partida» en la propuesta de centros de desembarco «controlados» que este sábado plantearon él y Macron. Alemania confía en «acuerdos rápidos» Merkel ha expresado su confianza en lograr «rápidos acuerdos» con algunos de sus socios europeos en materia de política migratoria, pero no al nivel de los 28 miembros de la Unión Europea (UE). «Se trata de lograr soluciones equilibradas y justas», afirmó la canciller, antes de entrar en la cumbre informal organizada en Bruselas por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, y que reúne a 16 estados miembros, para añadir que estos acuerdos serán previsiblemente «entre algunos socios». La reunión informal se produce en medio de las fuertes presiones internas sobre la canciller, procedentes de sus socios de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), cuyo líder y ministro del Interior, Horst Seehofer, exige un giro restrictivo en política de asilo. El detonante de las tensiones entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y la CSU bávara es el llamado «plan maestro» de Seehofer, que pretende devolver a los refugiados sin perspectivas de ser reconocidos como tales al país donde se registraron al ingresar en la UE. Francia Por su parte, Emmanuel Macron dijo a su llegada a la cumbre que debe encontrarse una solución basada en la «cooperación» y los «valores» europeos, aunque no participen los 28 Estados miembros. «La solución que debemos conseguir aportar hoy es una solución europea. Esta se construirá únicamente sobre la cooperación entre los Estados miembros de la UE, sea una cooperación a veintiocho o entre varios Estados que decidan avanzar juntos», afirmó en declaraciones a los medios. El presidente francés defendió que debe encontrarse una solución «eficaz» para reducir la inmigración clandestina «de forma humana» y con un «método» que, a su juicio, combine la cooperación con países terceros, la protección de las fronteras exteriores y un mejor reparto entre países de la carga migratoria. En este sentido, Macron defendió que los países de la UE deben trabajar junto con los países de origen y tránsito de los inmigrantes, ya sea con «Libia u otros países de África», los Balcanes u otros Estados, y consideró que los esfuerzos en este sentido puestos en marcha hasta ahora «ya han dado resultados». Por otra parte, dijo que deben protegerse mejor las fronteras externas de la Unión con una «inversión suplementaria» en la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y con soluciones como las plataformas de desembarco que propuso este sábado junto con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Macron y Sánchez, que se reunieron en París para abordar la cuestión antes de la reunión de este domingo, propusieron la creación de centros de desembarco cerrados para los inmigrantes en suelo europeo desde los que se gestione su situación y su repartan a los diversos países de la UE. En este sentido, el presidente francés dijo hoy que debe existir «una buena organización entre los Estados miembros para repartir la carga», puesto que «actualmente hay una crisis de movimientos secundarios» de los inmigrantes una vez que han entrado en el espacio de libre circulación Schengen. Para ello, abogó por avanzar en la reforma del reglamento de Dublín y de los procedimientos que rigen el asilo en Europea. La denominada «inmigración secundaria» se produce cuando las personas que llegan a la UE a través de los países con costa en el Mediterráneo se dirigen después a otros Estados del norte para pedir protección, mientras que el reglamento de Dublín vigente en la actualidad dice que deben hacerlo en el primer país de llegada. Sánchez insiste en respetar los derechos humanos Para el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, la propuesta que plantea junto con Francia y Alemania para crear centros de desembarco controlados de inmigrantes en suelo europeo es «un punto de partida» para intentar llegar a un acuerdo de toda la UE. Sánchez defendió esa propuesta en una declaración a su llegada a la cumbre sobre inmigración . Explicó que el planteamiento que abandera junto con Emmanuel Macron y Angela Merkel es una respuesta europea, consistiría en crear centros controlados y pretende no sólo respetar los derechos humanos de los migrantes, sino tener una política migratoria responsable que haga frente a la realidad. «Es un punto de partida. Vamos a ver lo que surge en el debate de hoy y en los debates del 28 y 29 de junio (el próximo Consejo Europeo), pero el diálogo que tenemos el Gobierno español y el francés es de buena sintonía, también en este asunto», precisó. Emmanuel Macron insistió en que el encuentro es «solo una reunión de trabajo» e insistió en que la UE debe atenerse en todo caso a sus «valores» de respeto a los derechos humanos e individuales y a la soberanía de sus Estados, y señaló que esto requiere «cooperación» y «solidaridad» para repartir la carga. «En este espíritu quiero avanzar con todos los colegas que estén dispuestos a proponer una solución que respete nuestra historia y permita progresar», dijo. Malta: «No es momento de apuntar con el dedo» El primer ministro maltés, Joseph Muscat, afirmó que «no es momento de apuntar con el dedo» en materia de inmigración, después de rechazar al barco de la ONG alemana Lifeline que permanece en el Mediterráneo con 230 personas a bordo. «Venimos a esta reunión con la mente abierta. Esperamos que todo el mundo alrededor de la mesa adopte la misma actitud», declaró Muscat a la prensa a su llegada a la cumbre informal de varios países de la Unión Europea (UE) para abordar el problema migratorio, organizada por la Comisión Europea. Consideró que «es obvio que la situación es extremadamente precaria» y señaló que seo está «presenciando de primera mano en el Mediterráneo».
24-06-2018 | Fuente: abc.es
Cumbre de urgencia para salvar a Merkel y frenar el populismo italiano
Ningún alto funcionario europeo negará que en estos momentos la Unión atraviesa uno de los momentos más graves. La crisis migratoria ha afectado a lo que sería el equivalente al sistema nervioso central del organismo comunitario. Nunca antes se había producido una situación tan grave. Ni siquiera el Brexit, que por su propia naturaleza es un fenómeno que se circunscribe a los propios británicos y que en el fondo había tenido una especie de efecto vacuna. La cumbre extraordinaria de emergencia convocada para hoy es la prueba más evidente de que las cosas han llegado a un punto en el que no hay ningún peligro que se pueda descartar, incluyendo los más graves. La cumbre de emergencia, convocada en domingo y cuatro días antes de un Consejo Europeo formal, tiene dos objetivos. El primero, tratar de evitar que el jueves se haya producido un alineamiento completo sobre la cuestión de los refugiados entre el Gobierno italiano y los reticentes cuatro países de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia). El segundo -que depende del primero- es salvar el pellejo político de la canciller alemana Angela Merkel, que se ha convertido en rehén de su propia política de apertura y que tiene que apagar el incendio en el seno de su propia coalición, en las filas mismas del centroderecha. La discusión ha provocado una brecha inédita en un aspecto que afecta a los valores fundamentales, pero a su vez está extendiendo una ola de descontento que se manifiesta en las sucesivas victorias electorales (o en las encuestas) de los partidos que defienden pura y simplemente el fin de la política de tolerancia con la inmigración. Por encima de los datos que arrojan las pirámides demográficas de no pocos países, la llegada masiva de inmigrantes del sur, musulmanes o africanos, ha creado una atmósfera de rebeldía en todas partes. La Comisión anunció el viernes que un total de 16 países habían confirmado su participación en una reunión «de la que no se ha excluido a nadie», aunque de forma espontánea se han establecido dos bandos claramente opuestos. Primero se unieron los grandes, Francia, Alemania, España más los mediterráneos, Grecia y Malta además de Bulgaria, que es la actual presidencia y Austria que toma el relevo en agosto. La posición de Italia estuvo planeando con una sombra de fracaso, sobre todo porque el polémico ministro del Interior, Matteo Salvinoi puso como condición que hubiera «una propuesta útil sobre la defensa de las fronteras o de lo contrario habría que atreverse a decir que no» a «los deberes preparados para los demás por los franceses y los alemanes». Llamada al orden Hizo falta una llamada al orden de la canciller Merkel en persona expresando su «inquietud» ante la posibilidad de que Italia estuviese ausente. Una vez confirmada su participación, Bélgica, Países Bajos, Croacia, Eslovenia, Dinamarca, Finlandia, Suecia y Luxemburgo decidieron sumarse a este encuentro informal en Bruselas, que para evitar suspicacias ni siquiera se celebrará en la sede del Consejo Europeo, sino que será albergada en el edificio de la Comisión. Los disidentes Lo que si está claro es que los cuatro de Visegrado no van a participar. Y lo han dicho además de forma casi violenta. Hungría aprobando este jueves una legislación que prohíbe a las organizaciones humanitarias ayudar a los inmigrantes ilegales. El Gobierno húngaro envió a los corresponsales europeos una explicación de estas nuevas medidas de «protección reforzada» que Viktor Orban considera «necesarias porque la inmigración en masa que llega a Europa continúa mientras que las redes que promueve Soros (El millonario George Soros, al que considera su mayor enemigo) y las políticas pro-inmigración de Bruselas provocan la amenaza de inundar nuestro país de inmigrantes». En otras circunstancias, este mero enunciado habría desencadenado una reacción bastante más aguda por parte de la Comisión, pero en estos momentos se limita a «examinar su compatibilidad con los valores europeos» -como si no fuera evidente- para no agravar la situación. En todo caso, los cuatro países de Visegrado han dicho abiertamente que no quieren participar en la reunión de este domingo. En ausencia de los países «rebeldes», lo más probable es que los participantes se comprometan a establecer una posición conjunta para la cumbre del jueves en la que haya un elemento indiscutible de refuerzo de las fronteras exteriores, que es el elemento en el que en estos momentos está todo el mundo de acuerdo, envuelto en una mayoría clara de países decididos a arrinconar a los rebeldes. La idea de volver a externalizar el control de los flujos, a través de los campos de acogida en países terceros, será la base de la receta para intentar para el golpe. Como sucedió hace dos años con los refugiados sirios, cuya responsabilidad fue transferida a Turquía a cambio de seis mil millones de euros. Están pensando ahora en Libia, aunque en realidad confían que el dinero haga cambiar de opinión a otros países más presentables.
21-06-2018 | Fuente: abc.es
Salvini vuelve a cerrar los puertos italianos a un barco con «carne humana»
Después del drama del caso Aquarius, odisea que acabó en Valencia, se reabre el frente crítico de los salvamentos en el Mediterráneo realizados por las naves de organizaciones no gubernamentales. Italia desencadena una nueva batalla diplomática y humanitaria, mientras el ministro del Interior, Matteo Salvini, sigue con su desafío a Bruselas por su política migratoria e invita al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, a acoger los cuatro próximos barcos cargados de inmigrantes en el Mediterráneo. A la caída de la tarde de ayer, estallaba otro enfrentamiento entre el presidente francés y los vicepresidentes del gobierno italiano, Matteo Salvini y Luigi Di Maio. «Los populistas en Europa son como la lepra», dijo Macron. Inmediata fue la réplica de Di Maio: «Hipócrita». El barco Lifeline, de una ONG alemana con bandera holandesa, rescató ayer, al amanecer, a más de 300 inmigrantes, frente a las costas de Libia. Un tuit de la Lifeline precisaba que estaban rescatando entre 300-400 náufragos, mientras el ministro de Transportes, Danilo Tininelli, del que dependen el funcionamiento de los puertos italianos, precisaba que eran unos 250 inmigrantes. Salvini, en una intervención en directo en Facebook ofreció algunos detalles: «Se ha producido una gravísima violación por parte de una nave de una ONG, ahora basta; debe ir a Holanda. Las embarcaciones de pseudovoluntarios no tocarán nunca más suelo italiano», dijo Salvini. En su habitual tono amenazador, el líder de la Liga Norte, de extrema derecha, prosiguió con tono durísimo: «La Guardia Costera italiana les ha escrito para que no se movieran, que se ocupaba Libia, pero estos desgraciados, incluso poniendo en peligro la vida de los inmigrantes en estos botes, no han escuchado a nadie y han intervenido cargando su cantidad de carne humana a bordo. Bien, esta carga de seres humanos la lleváis a Holanda. Pienso que estarán muy disponibles a secundar vuestra generosidad». Después el ministro atacó a las ONG, llamándolas, como suele hacer habitualmente, «taxis del mar»: «Ni hablar de puertos italianos. Queremos cortar de raíz la mafia de la inmigración clandestina que causa miles de víctimas. Estas ONG extranjeras no tocarán más suelo italiano. Nuestras naves militares y de la Guardia Costera, que meritoriamente continuarán salvando vidas humanas, estarán cada vez más cerca de las costas italianas. Solos no podemos hacer ya más. Hay otros que deben intervenir: Túnez, Malta, Francia y España». Enfrentamiento con Holanda También se abrió ayer jueves un enfrentamiento diplomático entre el gobierno italiano y el de Holanda, por la presunta procedencia del barco de Lifeline. Estos barcos pertenecen a ONG alemanas y no están registradas en Holanda. Por tanto, este país no puede darles instrucciones. Italia es consciente de la posición holandesa». También en la tarde, y por sorpresa, el ministro de Transportes, del Movimiento 5 Estrellas (M5E), Danilo Toninelli, realizó una declaración, corrigiendo a Salvini: «Salvaremos las vidas humanas de la Lifeline. Pero inmediatamente después secuestraremos la nave». La sorprendente declaración de Toninelli, en la práctica una contraorden a la posición de Salvini, se explica por la preocupación que existe en el M5E ante el creciente protagonismo del líder ultraderechista, que se ha convertido en el ministro protagonista del gobierno, prácticamente anulando la visibilidad del resto del Ejecutivo. Al margen del frente humanitario abierto en aguas del Mediterráneo, Matteo Salvini abrió ayer otro frente político, volviendo a desafiar a la Unión Europea en el problema migratorio, en relación con la cumbre convocada en Bruselas este domingo, con la participación de los líderes de Alemania, Francia, Italia y España. En declaraciones al programa «Porta a Porta» de la RAI, Salvini atacó a Berlín y París: «Si vamos a Bruselas para tener ya los deberes escritos por Francia y Alemania, si piensan en enviarnos inmigrantes en lugar de ayudarnos, entonces ni siquiera vamos a Bruselas y nos ahorramos el dinero del viaje. El pueblo italiano no está en venta», dijo Salvini, reiterando la amenaza de usar el arma de los pagos de Italia a la UE (aporta unos 20.000 millones de euros a las arcas comunitarias y recibe unos 12.000). Después, Salvini lanzó un dardo a Macron y al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez: «Macrón es un charlatán y también Sánchez, aunque está (en la presidencia) desde hace poco. ¿Hablan de bondad y de generosidad? Que lo demuestren», señaló Salvini, al tiempo que solicitaba a España acoger «los próximos cuatro barcos con inmigrantes en el Mediterráneo». Alemania cede La irritación del Gobierno italiano contra Berlín y París, hasta el punto de amenazar con «no firmar planes ya escritos», tiene su origen en el desacuerdo de Roma en dos puntos polémicos a tratar en la cumbre de Bruselas: la recolocación de inmigrantes y la repatriación a Italia de aquellos prófugos que llegaron en el pasado a este país y luego se dirigieron a otras naciones europeas. Al final, la canciller alemana Angela Merkel ha dado marcha atrás y el borrador preparado para Bruselas no se presentará en la cumbre. El gobierno italiano estaba exultante con la decisión alemana y para Bruselas llevará varias propuestas, como centros de inmigrantes en los países de origen y de tránsito, para valorar quiénes merecen el derecho de asilo; incremento de las relaciones con terceros países para frenar el «tráfico de muerte», y reforzar las fronteras.
21-06-2018 | Fuente: abc.es
Cuatro países del Este boicotean la cumbre europea sobre migración
El nacionalista y primer minitro húngaro, Viktor Orbán, ha expresado a los medios que «los países miembros del V4 (Grupo de Visegrado) consideran que el diálogo sobre migración es un tema que concierne al Consejo (Europeo) y no a la Comisión». Además, Orbán considera que en el tema migratorio la Unión Europea no pude imponer criterios a los Estados miembros. El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, convocó el miércoles una reunión informal de trabajo con los líderes de varios Estados miembros de la Unión Europea (UE) para el domingo en Bruselas, a fin de abordar el asunto de la inmigración de cara al Consejo Europeo de la próxima semana. Juncker etiquetó en su mensaje en la red social a la cuenta de la Presidencia del gobierno español; del presidente de Francia, Emmanuel Macron; del canciller de Austria, Sebastian Kurz; del portavoz del gobierno alemán, Steffen Seibert, y a los primeros ministros de Grecia, Alexis Tsipras; Italia, Giuseppe Conte; Bulgaria, Boyko Borissov, y Malta, Joseph Muscat. Esta reunión informal ha sido convocada por Juncker y no por Tusk, que es a quien correpondería la convocatoria de este tipo de reuniones. Este hecho ha puesto de manifiesto las importantes tensiones con los países del «Grupo de Visegrado» (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia). Sobre esta convocatoria, Orbán ha reconocido «que hay pánico» en relación al tema migratorio, aunque ha subrayado que «la prisa no es buena». El jefe del Gobierno húngaro, uno de los líderes europeos más opuestos a la inmigración, ha asegurado que su país dará a conocer su postura en la cumbre que celebrará el jueves que viene el Consejo Europeo, el órgano comunitario que reúne a lo jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la UE y el presidente de la Comisión. De hecho, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk visitará el viernes Austria y Hungría para tratar el tema. Orbán ha hecho estas declaraciones en una comparecencia junto al canciller del Austria, Sebastian Kurz, que se ha alineado con las posturas de Orbán y critica, por contra, a la jefa de Gobierno alemana, Angela Merkel, que defiende una política de migración más abierta, aunque ordenada. «En el tema de la inmigración, compartimos la vieja propuesta de fortalecer las fronteras externas de la UE y de crear centro de acogida fuera de la unión», explicó Orbán en relación a esa coincidencia de criterios con Kurz, cuyo Partido Popular gobierna en coalición con el ultranacionalista FPÖ. Kurz, por su parte, ha agregado que «es importante fortalecer Frontex (la agencia europea de defensa de fronteras) y asegurar la ayuda en el lugar de partida (de los refugiados)». En este sentido, ha prometido que Austria, que asumirá la presidencia rotativa de la UE en julio, se centrará en crear una «Europa que protege». «Queremos enfocarnos en los temas de seguridad», ha dicho Kurz, quien ha añadido que «hay que defender las fronteras externas conjuntamente, porque solo así se conservará el sistema de libre circulación (de Schengen )». Peter Pellegrini, primer ministro de Eslovaquia, que ha asumido de manos de Orbán la presidencia del V4, también recalcó que «hay que defender las fronteras externas de la UE de una manera consistente» y buscar «una solución unánime en el Consejo Europeo».
20-06-2018 | Fuente: abc.es
El Parlamento húngaro aprueba una ley que criminaliza la ayuda a inmigrantes
El Parlamento de Hungría ha aprobado este miércoles un paquete de leyes que criminaliza a las ONG que ayuda a los inmigrantes indocumentados, a pesar de las críticas expresadas en los últimos meses por las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos y por la Comisión Europea. La ley, bautizada como «STOP Soros» por el efecto que tendrá para las actividades promovidas por el empresario George Soros, plantea penas de cárcel para los individuos o grupos que ayuden a presentar solicitudes de asilo a inmigrantes que no tienen derecho a protección o que contribuyan a que extranjeros indocumentados se queden en Hungría. En estos casos se comete un delito que puede ser castigado con entre cinco y 90 días de detención. El partido Fidesz, liderado por el primer ministro Viktor Orban , ha hecho valer este miércoles la mayoría de dos tercios de la que goza en el Parlamento desde abril para aprobar esta batería de leyes y, además, una enmienda constitucional que establece que la «población extranjera» no puede ser reubicada en Hungría. Lo ha hecho sin tener en cuenta las críticas del Consejo de Europa y de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. Medios locales han informado de que el partido democristiano de la canciller Angela Merkel (CDU), que pertenece a la misma familia política que Orbán, el Partido Popular Europeo, ha pedido al Gobierno húngaro que espere a la opinión y observaciones de la Comisión de Venecia antes de aprobar la ley. La Comisión de Venecia es un órgano consultivo del Consejo de Europa, formado por expertos independientes que trabajan sobre cuestiones constitucionales, democracia y derechos humanos, creada tras la caída del muro de Berlín. «El pueblo húngaro espera legítimamente que el Gobierno use todos los medios necesarios para combatir la inmigración ilegal y las actividades que contribuyan a ella», ha explicado el ministro del Interior, Sandor Pinter, para justificar las nuevas leyes. «Queremos utilizar las leyes para impedir que Hungría se convierta en un país de inmigrantes», ha añadido. Las estadísticas oficiales cifran en 3.555 los refugiados que residían en abril en Hungría, un país de diez millones de habitantes, y en los primeros cuatro meses del año se registraron 342 peticiones de asilo.
20-06-2018 | Fuente: abc.es
Juncker convoca a Francia, España, Alemania y otros países para una cumbre informal sobre migración
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha convocado este domingo a los jefes de Estado y de gobierno de Francia, Alemania, España, Italia, Grecia, Bulgaria, Austria y Malta a una reunión informal con el objetivo de debatir soluciones «europeas» para responder al desafío migratorio. Los líderes europeos tratarán previsiblemente la propuesta de crear centros de migrantes fuera de la UE o las polémicas cuotas de reparto de refugiados con el fin de desbloquear la reforma del sistema común de asilo de cara a la próxima cumbre de jefes de Estado y de gobierno que tendrá lugar los días 28 y 29 de junio en Bruselas. «El presidente Juncker ha convocado una reunión informal de trabajo sobre migración y cuestiones de asilo en Bruselas el domingo para trabajar con un grupo de jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros interesados en encontrar soluciones europeas de cara al próximo Consejo Europeo», ha informado el Ejecutivo comunitario en un comunicado. Los jefes de Gobierno de un total de ocho Estados miembros ya han confirmado asistencia a tal reunión, entre ellos el nuevo presidente español, Pedro Sánchez --quien se estrena en un encuentro europeo-- y fuentes comunitarias apuntan a que en la cumbre de la próxima semana podría tener lugar una «reunión mayor» sobre migración y política de asilo a la que se sumarían los líderes de otros países de la UE. La reunión se produce días antes de la cumbre de líderes en Bruselas y días después de la crisis desatada por la decisión de Italia de cerrar sus puertos al barco de rescate «Aquarius», con 630 migrantes a bordo y que finalmente tuvo que atracar en Valencia después de que así lo autorizara el Gobierno español. Centros de migrantes fuera de la UE Los líderes de la UE estudian una propuesta liderada por Austria y Dinamarca, y apoyada por Alemania, Países Bajos e Italia, que plantea la posibilidad de crear centros de migrantes fuera de las fronteras del bloque comunitario, en los que se distinguiría entre aquellos que han salido de sus países por razones económicas y aquellos que tienen derecho a recibir protección internacional, con la vista puesta en desbloquear la reforma del sistema común de asilo. Así consta en el primer borrador de conclusiones de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la próxima semana, al que ha tenido acceso Europa Press. «El Consejo Europeo apoya el desarrollo del concepto de plataformas regionales de desembarco en cooperación con ACNUR y la OIM (Organización Internacional para las Migraciones)», afirma el texto provisional. No obstante, Bruselas expresó este martes sus dudas a través del comisario europeo de Migración, Dimitris Avramopoulos, sobre la viabilidad de establecer campos de migrantes en países de fuera de la UE, especialmente en los Balcanes occidentales, aunque ha dejado la puerta abierta para analizar la propuesta si se presenta formalmente. En el pasado ya se barajó esta opción pero se plantearon dudas sobre su legalidad en el marco del derecho internacional. La crisis de refugiados vivida en la UE en 2015 y 2016 y, de manera más amplia, la gestión de la migración ha generado una profunda división en el bloque comunitario, especialmente entre los países del Este y del Oeste y también entre Norte y Sur. A pesar de que la UE se había marcado la próxima cumbre como fecha límite para alcanzar un acuerdo sobre la reforma del sistema común de asilo, se ha producido hasta la actualidad una situación de bloqueo por el desacuerdo entre Estados miembros que hacía prever que la resolución de este asunto se aplazaría a la siguiente cumbre, en octubre. Rechazo a las cuotas obligatorias Así, países como Polonia, Hungría o República Checa se niegan a asumir la acogida de refugiados y por ello rechazan la última propuesta de la Comisión Europea para la reforma del sistema comunitario de asilo que establece cuotas obligatorias de reparto de refugiados sólo en condiciones de afluencia masiva de migrantes. Pero esta propuesta tampoco gusta a los países del sur, entre ellos España, porque consideran que bajo esta propuesta reside la idea de que los llamados «países de primera línea», los que reciben a la mayoría de migrantes en un primer momento, deben hacerse cargo de las solicitudes de asilo en la mayor parte de los casos y durante un largo periodo de tiempo, por lo que no se aplica el principio de solidaridad por el cual todos los Estados miembros deben ayudarse los unos a los otros. División en el gobierno de Merkel Alemania, el país que más refugiados ha acogido hasta el momento, está viviendo recientemente una crisis política en el seno de su gobierno debido a las fuertes tensiones surgidas entre la canciller, Angela Merkel ( CDU), y su ministro de Interior, Horst Seehofer -presidente del partido aliado, la CSU bávara-- en torno a la política de refugiados. Seehofer anunció la semana pasada su intención de poner en marcha con o sin apoyo de Merkel su polémico plan de frenar la entrada al país de refugiados previamente registrados en otros países europeos, una vez que obtuviera luz verde de su cúpula. Finalmente el presidente de la CSU decidió conceder las dos semanas de tiempo que reclamaba Merkel para poder cerrar acuerdos bilaterales con países como Italia en el marco de la cumbre del 28 y 29 de junio. Sin embargo, el socio de la canciller lo ha dejado claro: si no se alcanza una solución a nivel europeo con un efecto similar, su plan se pondrá en marcha a primeros de julio.
19-06-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Macron hallan una «buena solución» para Europa
La canciller de Alemania, Angela Merkel, ha dicho tras su reunión con Emmanuel Macron en el palacio de Meseberg que ambos han encontrado una «buena solución» para la reforma de la eurozona, que incluye un presupuesto común para el bloque y la reconversión del fondo de rescate en una versión europea del Fondo Monetario Internacional (FMI). Esta será la propuesta conjunta que lleven a la cumbre de líderes de la UE del 28 y 29 de junio en Bruselas, donde se decidirá el futuro de la eurozona y una solución a la crisis migratoria. El presupuesto para la eurozona será «paralelo» al marco plurianual de la Unión Europea y tendrá como objetivo la «convergencia» entre países, mientras que el desarrollo del fondo de rescate, denominado Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) servirá para dotar a la eurozona de un «instrumento extra» para mejorar su «estabilidad» y afrontar «problemas de liquidez». Los dos han estado de acuerdo en la necesidad de crear un presupuesto común para la zona euro que quieren que entre en vigor en 2021. «Apoyamos un presupuesto para la eurozona que debe entrar en funcionamiento paralelamente al fondo que se creará a imagen del Fondo Monetario Internacional (FMI) para lograr estabilidad en los países miembros», ha dicho la canciller alemana, «el presupuesto para la zona euro servirá para ayudar en las inversiones de la UE» y para que que las políticas económicas se armonicen, algo «importante» para la Unión Monetaria y Económica. Han sugerido además que este presupuesto formaría parte de una ofensiva millonaria para emprender inversiones en Europa promovida por los Gobiernos de los dos países. «Sabemos que tenemos aún mucho por hacer en este ámbito», reconoció Merkel.
19-06-2018 | Fuente: abc.es
El hecho de que precisamente un país como Alemania reafirmase la dignidad humana abriendo sus fronteras hace tres años a 1,4 millones de refugiados procedentes de Siria, Afganistán e Irak no debería suponer el final de una líder como Angela Merkel. Sin embargo, la contagiosa revuelta anti-inmigración que se extiende por Europa también llega al país que mayor generosidad ha demostrado durante este inquietante ciclo político jalonado por dilemas morales. La canciller ha descubierto que sus peores enemigos no son otros que sus correligionarios de Baviera, encabezados por su crítico ministro del Interior, Horst Seehofer. La mayor parte del éxodo de personas en busca de asilo en Alemania ha entrado precisamente por Baviera, que comparte una frontera con Austria de 800 kilómetros. Y aunque al inicio la bienvenida fue memorable, con el compromiso del gobierno de Múnich de garantizar una cama a cada emigrante, la buena voluntad se ha esfumado. Baviera ha sido también durante décadas un bastión electoral para los democratacristianos de la CSU. El problema es que la cómoda mayoría absoluta de los conservadores bávaros se encuentra ahora cuestionada de cara a las elecciones previstas en octubre. Sobre todo, con la creciente popularidad de Alternativa por Alemania que está forzando la radicalización de otros partidos y el abandono del principio de corresponsabilidad generado tras la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto, el grosero oportunismo de Trump ha llegado también hasta el aspecto más divisivo de la política alemana. El presidente tuiteó ayer que la tasa de criminalidad en Alemania se ha disparado por la inmigración. Un argumento falaz acompañado por un mensaje supremacista: «Gran error se ha cometido por toda Europa permitiendo la entrada de millones de gentes que de forma tan fuerte y violenta están cambiando su cultura». Esto lo dice un presidente que durante un periodo de seis semanas, que terminó el mes pasado, ha separado a 1.995 menores de sus padres cuando intentaban entrar sin papeles en territorio de EE.UU. Germany First no es una solución, es una receta para el desastre.
18-06-2018 | Fuente: abc.es
El socio bávaro de Merkel le da dos semanas para lograr un acuerdo migratorio en la UE
El ministro de Interior alemán, Horst Seehofer, aplicará paulatinamente su polémico plan de frenar en la frontera a los refugiados ya registrados en otros países para concederle algo de tiempo a la canciller, Angela Merkel, de cara a la cumbre de la UE a finales de mes, según ha podido saber este lunes DPA. Si no se logra ningún acuerdo en la cumbre europea del 28 y 29 de junio en Bruselas el ministro de Interior pondrá en marcha su plan de asilo y comenzará a devolver a los solicitantes de asilo en la frontera alemana, después de recibir el visto bueno este lunes de la cúpula de su partido, la Unión Cristiano Social (CSU), según fuentes cercanas al encuentro. El socio bávaro de Merkel quiere frenar primero a los inmigrantes que tienen ya una prohibición de entrada como sucede con todos aquellos cuyas solicitudes ya hayan sido rechazadas en el pasado. Mientras, se comenzará con los preparativos para evitar la entrada del resto de solicitantes de asilo en la frontera alemana en el caso de que no se logren acuerdos europeos. La canciller alemana ha recibido este lunes el respaldo de la cúpula de su partido a su política de asilo, según ha posido saber DPA, y ha aceptado las dos semanas de plazo que le concede su ministro para intentar una solución consensuada. Merkel cree que devolver a los solicitantes de asilo a los países europeos donde fueron registrados por primera vez como reclama su socio bávaro no soluciona el problema, ya que lo que se conseguiría sería lastrar aún más a los países periféricos y se correría el peligro de que estos decidieran dejar de registrarlos. El objetivo de la mandataria alemana para contentar a la CSU es intentar cerrar acuerdos bilaterales con algunos países de la UE como Italia para intentar que acepten la devolución de solicitantes de asilo, algo muy complicado teniendo en cuenta que estos países llevan tiempo lidiando con una gran afluencia de inmigrantes a sus costas y reclamando un reparto vinculante de los solicitantes de asilo entre todos los socios europeos, algo que no se ha logrado en tres años de reuniones. Crisis en el Gobierno El ministro de Interior hizo tambalear los cimientos del Ejecutivo alemán la pasada semana al anunciar que una vez que contara con luz verde de su partido pondría en marcha su plan maestro de asilo a pesar de la oposición de Berlín. La CSU, que reina desde hace décadas en Baviera, principal puerta de acceso de los inmigrantes a Alemania, cerró filas en torno a su líder, que ahora ha decidido concederle dos semanas de tiempo a Merkel como solicitaba la canciller. Desde el estallido de la crisis de los refugiados en 2015, la CSU aboga por aplicar mano dura contra los solicitantes de asilo, especialmente ahora de cara a las elecciones de octubre, donde quieren evitar que el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) les coma terreno con un mensaje xenófobo y antiislamista. La decisión de Merkel de abrir las fronteras en plena crisis migratoria provocó que solo en 2015 llegaran aproximadamente 900.000 solicitantes de asilo, creando una situación sin precedentes en el país. Desde entonces han llegado casi medio millón más y el Gobierno alemán se afana por buscar una solución ante el descontento creciente de la población, que quedó reflejado en las pasadas elecciones generales de septiembre, en las que AfD salió elegida tercera fuerza política del país.
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