Infortelecom

Noticias de angela merkel

04-02-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Schulz podrían alargar dos días la negociación del gobierno ante la falta de acuerdo en puntos clave
La canciller alemana, Angela Merkel, y el líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Martin Schulz, ratificaron este domingo su voluntad de llegar a un pacto para un gobierno estable en Alemania, pero ambos reconocieron en la fase final de las negociaciones que persisten puntos «importantes» sin acuerdo. Según el calendario fijado antes de comenzar esta última ronda negociadora, este domingo debería presentarse un pacto para una nueva gran coalición, pero los dos bloques previeron ya entonces dos posibles días extras de reuniones y Schulz subrayó este domingo que se tomarán el tiempo que sea necesario. «No podemos decir lo que va a durar; hemos trabajado bien hasta ahora, pero todavía quedan puntos importantes que tienen que ser aclarados», admitió también Merkel a su llegada a la sede del SPD, donde se han dado cita conservadores y socialdemócratas. La canciller, que aspira a un cuarto mandato, aseguró que afronta esta fase final con «buena voluntad», pero también consciente de que quedan por delante «difíciles negociaciones». Schulz confirmó la falta de acuerdo en tres asuntos clave para el SPD, que quiere acabar con los contratos temporales injustificados, garantizar la igualdad de trato en los seguros sanitarios y mejorar el acceso a la vivienda, sobre todo en alquiler. Schulz busca un acuerdo con políticas «rojas» Como señaló al inicio de las negociaciones, Schulz afirmó que no tienen líneas rojas, pero sí quieren lograr un acuerdo con políticas «rojas», de marcado acento socialdemócrata, por lo que quedan por delante «negociaciones intensas». A su juicio, la presión del tiempo no debe entorpecer las conversaciones, ya que el objetivo es proporcionar a Alemania un gobierno estable y ello exige un acuerdo «fuerte» y consensuado sobre bases «estables». Ante la sede del SPD en Berlín se manifestaron a primera hora de la mañana activistas de Greenpeace para exigir a Merkel que cumpla las metas de reducción de emisiones que su gobierno fijó para 2020 y que, según el preacuerdo de coalición, no se alcanzarán. Las medidas medioambientales y de política energética se cerraron este sábado con el compromiso de fijar por ley los compromisos climáticos recogidos en el Acuerdo de París para 2030. Entre los puntos consensuados a lo largo de la semana destaca el acuerdo para la estabilidad de las pensiones, mejoras para la atención a la dependencia, e inversiones de hasta 11.000 millones de euros en educación, lo que exigirá una reforma de la Constitución para permitir que el Estado central facilite financiación a los «Länder». La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, su ala bávara de la Unión Socialcristiana (CSU) y el SPD alcanzaron también un compromiso en el área migratoria, punto conflicto en el que los socialdemócratas reconocieron que fueron incapaces de imponer todas sus posiciones. Los tres partidos se fijaron como meta que la llegada de nuevos solicitantes de asilo al país se sitúe en una horquilla de 180.000 y 220.000 personas al año, concesión a los conservadores bávaros que reclamaban poner freno a la acogida. El derecho a la reagrupación familiar para las personas que cuentan con algún tipo de protección en el país pero no con el estatus de refugiados, que ahora está suspendido, se reactivará en agosto, pero limitada a 1.000 personas al mes. Una vez cerrado el acuerdo global, Schulz y la dirección del SPD iniciarán una campaña interna para presentarlo a sus militantes, convocados a una consulta vinculante que deberá dar la luz verde definitiva a una nueva gran coalición. Las juventudes del partido y sectores de su ala izquierda mantienen su rechazo a un nuevo pacto con Merkel, tras los malos resultados históricos alcanzados en las elecciones de septiembre.
04-02-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Schulz no logran cerrar el acuerdo de gobierno y seguirán negociando este lunes
La canciller alemana, Angela Merkel, y el líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Martin Schulz, exprimieron este domingo los plazos fijados para alcanzar un pacto de gobierno y, tras varios acuerdos parciales, decidieron pasar al tiempo de descuento para intentar superar las últimas discrepancias mañana lunes. Según el calendario fijado por ambas partes, las reuniones debían concluir este domingo, más de cuatro meses después de las elecciones, pero se habían previsto dos posibles días extras y Schulz dejó hoy claro que se iban a tomar todo el tiempo necesario en esta fase final. «Hemos trabajado bien hasta ahora, pero todavía quedan puntos importantes que tienen que ser aclarados», admitió Merkel a su llegada a la sede del SPD, donde se dieron cita los equipos negociadores. La canciller, que aspira a un cuarto mandato, aseguró que afrontaba la fase final con «buena voluntad», pero también consciente de que quedaba por delante «difíciles negociaciones». Schulz confirmó al inicio de la jornada la falta de acuerdo para lograr tres objetivos clave en política social: acabar con los contratos temporales injustificados, garantizar la igualdad de trato en los seguros sanitarios y mejorar la política de vivienda. Acuerdos sobre vivienda y ayudas familiares El último punto se cerró a media tarde con medidas para frenar la subida de los alquileres, ayudas para familias con hijos y 2.000 millones de euros públicos para la construcción de viviendas, consenso que se unió a acuerdos en política municipal y cultural e inversiones millonarias para impulsar la digitalización. Poco antes de las 19.30 horas (18.30 GMT) el secretario general del SPD, Lars Klingbeil, confirmó que las conversaciones continuarían el lunes. Schulz, que se vio forzado al diálogo con Merkel después de que la canciller fracasara en su intento de aliarse con liberales y verdes, recalcó que inició las negociaciones «sin líneas rojas», pero decidido a lograr un acuerdo con políticas «rojas», de marcado acento socialdemócrata. A su juicio, la presión del tiempo no debe entorpecer las conversaciones, ya que el objetivo es proporcionar a Alemania un gobierno estable y ello exige un acuerdo «fuerte» y consensuado sobre bases «estables». Schulz necesita un buen pacto para convencer a su partido, que hace dos semanas avaló por estrecho margen (56%) el inicio de las negociaciones con los conservadores y donde diversos sectores, como sus juventudes, siguen rechazando de plano que se reedite la gran coalición tras el fracaso electoral de septiembre. El acuerdo final se someterá además al voto de los alrededor de 440.000 militantes socialdemócratas, una consulta vinculante que deberá superarse antes de formalizar el nuevo gobierno. A lo largo de la semana la dirección socialdemócrata ha subrayado los avances logrados en las sucesivas reuniones, como el acuerdo para la estabilidad de las pensiones, las mejoras en la atención a la dependencia, o las inversiones de hasta 11.000 millones de euros en educación. La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, su ala bávara de la Unión Socialcristiana (CSU) y el SPD alcanzaron también un compromiso en el área migratoria, punto conflicto en el que los socialdemócratas reconocieron que fueron incapaces de imponer todas sus posiciones. Los tres partidos se han fijado como meta que la llegada de nuevos solicitantes de asilo al país no supere una horquilla de entre 180.000 y 220.000 personas al año, acuerdo que se ha interpretado como una concesión a los conservadores bávaros, que reclamaban un tope para la acogida. El derecho a la reagrupación familiar para las personas que cuentan con algún tipo de protección en el país pero no con el estatus de refugiados, que ahora está suspendido, se reactivará en agosto, pero limitada a 1.000 personas al mes. El paquete medioambiental y de política energética se cerró el viernes con el pacto de fijar en una ley los compromisos climáticos del Acuerdo de París para 2030, un acuerdo que el SPD presentó como un avance. Sin embargo, grupos ecologistas, como Greenpeace, protestaron este domingo ante su sede al considerar que, de facto, supone olvidar el compromiso de Alemania de alcanzar los objetivos de reducción de emisiones en 2020.
29-11-2017 | Fuente: abc.es
La venta de esclavos en Libia sacude la cumbre de la UE y la Unión Africana
Las imágenes sobre la venta como esclavos de inmigrantes subsaharianos en Libia han sacudido la cumbre Unión Europea-Unión Africana, que reúne en Abiyán (Costa de Marfil) a casi 110 delegaciones. Este foro estaba pensado para hablar de la juventud, en un continente donde el 60 por ciento de la población tiene menos de 25 años, y de las oportunidades que deben tener en el futuro. Pero el escándalo de la trata de personas en el norte de África ha acaparado la atención de los líderes, pese a no ser un punto oficial del orden del día. En una reunión en los márgenes de la cumbre «oficial», la ONU, la Unión Europea y la Unión Africana acordaron la creación de un grupo de trabajo para salvar vidas en el Mediterráneo y luchar contra las mafias de inmigración irregular, sobre todo en Libia. En un comunicado conjunto se señala que el objetivo es «salvar y proteger las vidas de los inmigrantes y refugiados en las rutas de llegada a Europa, acelerar la asistencia a los retornados voluntarios a sus países de origen y reubicar a aquellos que necesiten protección internacional». A instancias del presidente francés, Emmanuel Macron, los líderes de España, Francia, Alemania, Italia, Libia, Chad y Níger, además de la alta representante de política exterior de la UE y el secretario general de la ONU, se sentaron a la misma mesa para analizar el futuro de Libia y buscar soluciones urgentes, que pasan por acabar con las mafias de trata de personas. Macron, en una entrevista a medios franceses en Abiyán, apostó por una operación militar y policial para desmantelar las redes de traficantes de inmigrantes en Libia y abogó por reforzar la operación militar contra el yihadismo en el desierto del Sahel, aunque no quiso entrar en detalles. «Hay que actuar, no solo denunciar», advirtió. Según llegaron al lujoso hotel, en medio de la humildad de Abiyán, donde se celebró la cumbre, los dirigentes políticos se refirieron con preocupación a la situación en Libia. Tenían por delante dos jornadas para demostrar que se puede pasar de las palabras a los hechos y avanzar en las soluciones. La Unión Europea llevó a Costa de Marfil su plan para alcanzar inversiones por valor de 44.000 millones de euros hasta 2020. Un proyecto, inspirado en el «Plan Juncker» para Europa, con el que se pretende mejorar la situación de los países de origen de la inmigración ilegal, su calidad de vida en definitiva, y animar así a sus jóvenes a no emprender el «peligroso viaje» hacia Europa de forma irregular, en busca de una vida mejor. El futuro de los jóvenes Las medidas son cada vez más urgentes, en un continente donde la demografía ejerce una fuerte presión, y donde hay países, como Níger, que doblan su población cada 14 años. Ahora mismo la población africana es de 1.200 millones de personas (15 por ciento del total mundial), y se prevé que en 2050 alcance los 2.400 millones (26 por ciento), y en 2100 llegará al 39 por ciento del total del mundo, según estimaciones de Naciones Unidas. En el periodo de 2010-2015, mientras la tasa de fertilidad global fue de 2,51 hijos por mujer, en África fue de 5,1. El futuro de la juventud, y los flujos migratorios hacia Europa para huir de la pobreza o de las guerras, están unidos. Eso sí, solo el 20 por ciento de las migraciones se dirigen a Europa. La mayor parte de los movimientos son dentro del continente africano. Desde la Unión Africana, se pidió directamente a Europa que invierta en su juventud, para frenar así el éxodo, masivo y a menudo trágico, de un continente a otro. Nada más llegar a la cumbre, la canciller alemana, Angela Merkel, que se encuentra en plenas negociaciones para intentar formar Gobierno, subrayó la necesidad de acabar con el tráfico de personas y la esclavitud, y planteó como solución la creación de una ruta legal para que los africanos alcancen Europa de forma segura, algo que defendió también el presidente Rajoy. El saludo entre ambos fue tan cordial como siempre. En la cumbre, los dos oradores principales en la sesión sobre la migración fueron el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, por parte europea, y el Rey Mohamed VI, por parte africana. En una intervención a puerta cerrada, Rajoy expuso la experiencia española, basada en la cooperación con los países de origen y de tránsito, que ha sido asumida ya por la UE. Rajoy puso como ejemplo de cooperación la relación entre España y Marruecos y subrayó la necesidad de reforzar la lucha contra las mafias para desmantelar su «perverso» negocio. «Son responsables de las recientes imágenes que están en la mente de todos», afirmó, en alusión a la venta de esclavos. En Abiyán se produjo un hecho insólito, pues fue la primera vez que coincidieron en una cumbre, y además en la misma sala, el Rey de Marruecos y el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Brahim Ghali.
28-11-2017 | Fuente: abc.es
Apuñalan a un alcalde de Alemania por sus políticas pro refugiados
Andreas Hollstein, el alcalde de la localidad alemana de Altena, en el oeste del país, ha resultado herido este lunes tras recibir una puñalada cuando se encontraba en un establecimiento de comida rápida en el marco de un ataque que ha sido considero como «políticamente motivado» por las autoridades. El atacante, que según varios testigos estaba borracho en el momento de los hechos, que tuvieron lugar en un restaurante 'kebab', preguntó a Hollstein su nombre antes de apuñalarle. «Hollstein está en el hospital, su vida no está en peligro», ha señalado el presidente del Gobierno regional de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet. «Las autoridades están procediendo bajo la teoría de que se trata de un ataque políticamente motivado», ha añadido. El atacante, que se encuentra bajo custodia policial, realizó varios comentarios sobre las políticas antiinmigración y los refugiados. La localidad de Altena es conocida por ser una de las ciudades con mayor número de refugiados. Hollstein forma parte de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller, Angela Merkel. «Este tipo de violencia contra políticos electos en nuestra región, que se preocupan por el bienestar de nuestros pueblos, es aborrecible», ha manifestado Laschet.
24-11-2017 | Fuente: abc.es
Schulz someterá a votación a las bases socialdemócratas la gran coalición con Merkel
El líder del Partido Socialdemócrata alemán (SPD), Martin Schulz, anunció hoy que convocará una votación entre la militancia para que decida si está dispuesta a sellar de nuevo una gran coalición con el bloque conservador que lidera Angela Merkel o no. Esta es la premisa previa con la que acudirá a la reunión con Merkel convocada para el jueves por el presidente de Alemania, el también socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, para intentar acercar posturas que conduzcan a desbloquear la actual crisis política que impide formar gobierno. El anuncio, comunicado hoy por una portavoz de la Oficina del Presidente, llega tan solo un día después de que el número uno del SPD, Martin Schulz, fuese llamado a consultas por el presidente y es la consecuencia de que Schulz, tras esa conversación, haya abandonado finalmente su negativa a aliarse de nuevo con Merkel como socio menor y estaría dispuesto a sentarse a negociar. Otras fuentes señalan que ofrecerá a la canciller un pacto para apoyar desde fuera un gobierno en minoría de conservadores y verdes, pero Merkel ha dejado claro que prefiere repetir elecciones a un gobierno inestable, dada la necesidad de respaldo sin fisuras que requiere para una legislatura en la que, sobre todo en el escenario europeo, habrá que votar serias reformas. La misma noche electoral del 24 de septiembre, inmediatamente después de recibir con el 20,5 por ciento el peor resultado de la posguerra en unos comicios generales, el líder del SPD anunció que descartaba la posibilidad de formar nuevamente una gran coalición con los conservadores de Merkel, una posición que no había consultado en ese momento con la directiva del partido y en la que ha seguido insistiendo incluso después de que este domingo se confirmara el fracaso de la alianza tripartita. La directiva socialdemócrata, sin embargo, ha retirado buena parte de su apoyo a Schulz en las últimas 48 horas y le ha obligado a rectificar después de una reunión de ocho horas de duración y que terminaba de madrugada. El SPD ha establecido una nueva posición, según la cual está dispuesto a negociar con Merkel, aunque no a cualquier precio. El SPD «es de la firme convicción de que hay que hablar», ha dicho el secretario general del partido, Hubertus Heil. «El SPD no se cierra a conversaciones», subrayó, agregando que los socialdemócratas esperarán ahora a conocer la hoja de ruta que proponga Steinmeier. Heil negó que en la reunión ayer de la cúpula del partido, en la que también participó el predecesor de Schulz al frente del SPD, el ministro de Exteriores, Sigmar Gabriel, y varios jefes de Gobierno regionales, se discutieran cuestiones de liderazgo y señaló que se habló únicamente de cuál es la contribución que puede hacer el partido al país en la situación actual. Pero en los pasillos de la Casa Willy Brandt se habla abiertamente de la pérdida de apoyo de Schulz y en los momentos previos a esa reunión se escuchó la consigna «gran coalición, con o sin Schulz». Desde Bruselas, los líderes de la Unión Europea reiteran sus llamamientos a los partidos políticos alemanes para que formen cuanto antes gobierno. «Alemania es uno de los países líderes fundamentales en la UE y todos deseamos que se forme gobierno rápidamente», dijo el canciller austriaco, Christian Kern, «Alemania tiene una responsabilidad especial y toda Europa mira a Alemania». De forma similar se pronunció el jefe de Gobierno luxemburgués, Xavier Bettel. «Necesitamos un socio alemán que tenga también un Gobierno estable», ha dicho, «es importante para Alemania, pero para nosotros también». El presidente francés, Emmanuel Macron, se mostró también preocupado. «No nos interesa que esta situación se tense», ha expresado sobre el fracaso del primer intento de formar gobierno en Berlín. El presidente alemán, Frank. Walter Steinmeier, se ha convertido en la figura llave de la crisis, al hacer público su rechazo a convocar nuevas elecciones tras las fracasadas negociaciones entre conservadores, liberales y verdes, y pedir a todos los partidos con representación parlamentaria «disposición al diálogo para hacer posible la formación de gobierno en un futuro cercano».
24-11-2017 | Fuente: abc.es
El SPD obliga a Schulz a reconsiderar la gran coalición
Apenas abandonó el Palacio de Bellevue, donde había sido llamado a consultas por el presidente alemán, Martin Schulz se dirigió ayer a la sede del Partido Socialdemócrata (SPD), la Casa Willy Brandt, donde le esperaba en pie de guerra la directiva para ser informada sobre la conversación con el también socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, de 70 minutos de duración y a la que había acudido acompañado únicamente por su jefe de campaña, Markus Engels. El mensaje de Steinmeier no podía ser más claro: no es aceptable que el SPD se niegue a conversar con otros partidos democráticos y tiene la obligación de hablar con Angela Merkel tras el fin de las negociaciones de la fallida Coalición Jamaica, con el objetivo de evitar la repetición de elecciones. Buena parte de la directiva del SPD, un grupo liderado por el alcalde de Hamburgo y principal enemigo interno de Schulz, Olaf Scholz, estaba de acuerdo con esa premisa. «Hay que sentarse a hablar con Merkel y debe hacerlo un equipo en el que Schulz y Scholz cooperen estrechamente. Solo así se puede salvar esta crisis política y solo así el partido puede recuperarse de la debacle electoral de septiembre», decía después uno de los asistentes a la reunión, en referencia al peor resultado electoral de la historia de los socialdemócratas, el 20,5%. ?Pero hemos de ser cuidadosos, no podemos tampoco lanzarnos a los brazos de los conservadores, porque nuestras bases no lo perdonarían, no vamos a dar un sí de cualquier manera, nada sería peor que dar la impresión de que queremos meternos rápidamente bajo la falda de Merkel para asegurar puestos ministeriales?. Antes de reunirse con Steinmeier, Schulz consultó con dos barones del partido, el hasta ahora ministro de Exteriores Sigmar Gabriel y el presidente regional de Baja Sajonia, Stephan Weil. Ambos se pronunciaron a favor del «Groko», como popularmente se habla en Berlín de la gran coalición. Tras pasar por Bellevue, expuso ante la directiva sus argumentos contra ese proyecto, sobre todo la conveniencia de evitar que quede en el Parlamento, como primera fuerza de la oposición, el partido anti euro y anti extranjeros Alternativa para Alemania (AfD). Pero no fue secundado por el resto de la directiva. Los principales pesos socialdemócratas, como la jefa del grupo parlamentario Andrea Nahles o la vicepresidenta Manuela Schwesig, evitaron una confrontación con Schulz, pero no le mostraron su apoyo. Al cierre de esta edición, el SPD se preparaba para organizar un encuentro entre Merkel y Schulz, solamente una charla, la próxima semana. Después de eso, el SPD tiene programado un congreso para el 7 de diciembre del que saldría una decisión oficial y todo apunta a que, si Schulz quiere salir de ese congreso todavía presidente del SPD, tendrá que tragar con la negociación. De repetirse las elecciones, la lucha de machos alfa en el partido puede terminar con su candidatura. Fijar posiciones Esa agenda concuerda con la de la canciller alemana, que el próximo domingo ha citado a su vez a la directiva de su partido para fijar posiciones en la nueva situación. El jefe de su grupo parlamentario, Volker Kauder, da por hecho que esa conversación tendrá finalmente lugar. «Europa está esperando una Alemania capaz de actuar y responder a las propuestas planteadas por el presidente francés Macron. El país económicamente más fuerte de Europa no puede mostrarse como un enano político? Por lo tanto, es mi deseo que los actuales socios del gobierno de coalición puedan reunirse nuevamente». Pero no resultará tan sencillo. Fuentes internas socialdemócratas desvelan que, dado que Merkel amenaza con que prefiere nuevas elecciones a gobernar en minoría, una de las propuestas sobre la mesa es forzar previamente la escenificación del fracaso de Merkel con una candidatura del SPD para gobernar en minoría. A Steinmeier le compete proponer a la cámara baja un candidato a canciller, que precisará para ser elegido por mayoría absoluta, en las dos primeras rondas, o mayoría simple, en la tercera, tras lo cual tiene la potestad de nombrarlo o de disolver el Parlamento. Un líder socialdemócrata no podría aritméticamente con esos requisitos, pero la candidatura mostraría más resistencia de cara a las bases del partido.
22-11-2017 | Fuente: abc.es
Europa y Macron, primeras víctimas de la crisis de Merkel y Alemania
Emmanuel Macron espera que Angela Merkel siga liderando el puesto de Alemania en Europa, pero todos los proyectos franco-alemanes y franceses de «relanzamiento» y «refundación» de la Unión Europea (UE) están gravemente amenazados, víctimas de la crisis y dificultad de formar un gobierno de coalición, en Berlín. A las diez semanas de ser elegido presidente de la República, el 6 de mayo pasado, el presidente Macron recibió a Angela Merkel, en el Elíseo, el 13 de julio pasado, para presentar juntos un proyecto del liderazgo bilateral ante la empantanada construcción política de Europa, avanzando estas ambiciones: -Construcción de un nuevo avión de combate europeo, en cooperación con otros vecinos y aliados, como España. -Negociar un presupuesto común para la zona euro. -Relanzamiento de la cooperación militar industrial, a escala continental, europea. -Relanzar la investigación conjunta en terrenos estratégicos como el cambio climático y la micro electrónica. Confirmado el esquivo pilar franco-alemán de la construcción política de Europa, Macron presentó en la histórica universidad parisina de la Sorbona un ambicioso plan de ?refundación? de Europa, el pasado 26 de septiembre, avanzando seis ?claves para reforzar la seguridad común de Europa?: -«Una Europa que garantice su seguridad en todas sus dimensiones». -«Una respuesta común a la inmigración». -«Una Europa abierta al Mediterráneo y África». -«Un desarrollo durable». -«Una respuesta y regulación común del mundo numérico». -«Colaboración indispensable contra el terrorismo». -«Una Europa potencia económica y monetaria». Tras tan grandilocuentes proyectos, el semanario norteamericano «Time» consagró una portada al presidente Macron, el pasado día 9 de este mismo mes de noviembre, presentándolo con estos dos titulares: «El próximo líder de Europa? si consigue dirigir Francia». A juicio del semanario norteamericano, los proyectos del presidente francés solo serían creíbles, en su momento, si, finalmente, consigue imponer a Francia unas reformas e imprescindible cura de austeridad. Así las cosas, estalló la crisis Alemana, víctima de las dificultades de la canciller Angela Merkel para formar gobierno, abriendo una imprevisible sima de incertidumbre nacional con muchos «flecos» europeos. Oficialmente, los portavoces oficiales y oficiosos de Macron se dicen «confiados» en el liderazgo de Merkel, estimando que la canciller «terminará» por formar un gobierno «forzosamente pro europeo». Calculadamente optimista, el filosofo alemán Jürgen Habermas publicó hace días un voluntarioso ensayo sobre el presidente francés, presentándolo como una suerte de «modelo» para una Alemania aquejada de varias crisis superpuestas de inmovilismo nacional. Esas crisis han terminado por convertirse en una doble amenaza, para la construcción política de Europa y para los empantanados e hipotéticos proyectos de «refundación?, franceses y franco alemanes. A la espera de los eventuales resultados de sus programadas reformas nacionales, los próximos meses, los próximos años, el presidente Macron también deberá aplazar muchas de sus ambiciones europeas, a la espera del resultado de las bizantinas maniobras alemanas y la evolución de otras crisis continentales: negociaciones del Brexit, elecciones catalanas, nacionalismos este europeos, crisis parlamentarias en el Reino Unido, Italia, Bélgica, Holanda, Polonia, Hungría.
21-11-2017 | Fuente: abc.es
La Comisión Europea asegura que «Europa no se parará» mientras se forma el Gobierno alemán
La Comisión Europea (CE) defendió hoy que Europa no se detendrá a pesar de que la formación de Gobierno en Alemania haya quedado en suspenso después de que el partido liberal abandonase este domingo las negociaciones para crear una coalición. «Europa no se parará durante este periodo», dijo el portavoz jefe de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, en la rueda de prensa diaria del Ejecutivo comunitario. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, habló por teléfono el pasado sábado y este lunes con la canciller alemana Angela Merkel y «está siguiendo los acontecimientos en Alemania muy de cerca», indicó el portavoz. La Comisión Europea, dijo, presentará sus propuestas para reformar la arquitectura de la Unión Económica y Monetaria en la fecha prevista, el 6 de diciembre, «a tiempo» para la cumbre de líderes del euro que se celebrará a mediados de ese mes. Los jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona, que se reunirán previsiblemente en los márgenes de la cumbre de líderes de la UE que se celebra el 14 y 15 de diciembre, deben debatir sobre qué cambios serían necesarios para reforzar la eurozona y, en particular, sobre la puesta en marcha del Sistema Europeo de Garantía de Depósitos y la finalización del Fondo Único de Resolución bancaria. Sin embargo, no se esperan medidas concretas hasta mediados de 2018, y los países ya han mostrado sus reticencias a algunas de las propuestas avanzadas por la Comisión, como la creación de una línea presupuestaria propia para la eurozona o de un ministro de Finanzas para el área de la moneda única. Son los países, junto con la Eurocámara, los que deben aprobar cualquier propuesta legislativa, por lo que la presentación de éstas por parte de la Comisión Europea no prejuzga que vayan a ser adoptadas. La falta de Gobierno en Alemania, cuyo apoyo es de facto indispensable para adoptar cualquier medida que afecte a la eurozona, podría por tanto retrasar la aprobación de medidas nuevas o de aquellas que ya están sobre la mesa. De hecho, el propio presidente del Eurogrupo ?que reúne a los 19 países del euro?, Jeroen Dijsselbloem, admitió tras su última reunión que la formación de Gobierno en Berlín influirá en el calendario de reformas. La formación de Gobierno en Alemania se ha paralizado después de que en la noche del domingo los liberales abandonasen las negociaciones para formar una coalición con los verdes, y los socialistas hayan reiterado su negativa a reeditar la coalición con los conservadores de Angela Merkel.
21-11-2017 | Fuente: abc.es
May sube su oferta: 45.000 millones de euros por la factura del Brexit
La factura que debe pagar Reino Unido por salir de la Unión Europea es uno de los tres grandes puntos de discusión en las negociaciones del Brexit. Hasta ahora el Gobierno británico no había movido ficha desde que presentase una oferta de 23.000 millones de euros hace algo más de un mes. Ahora Theresa May ofrecerá doblarla y pondría sobre la mesa a Bruselas otra de 45.000 millones de euros. Queda lejos aún de lo que lleva pidiendo la UE en los últimos meses (entre 60.000 y 75.000 millones de euros) como factura de «divorcio», pero es un movimiento que abre nuevas oportunidades de diálogo al conseguir la primera ministra, supuestamente, el apoyo de los más reacios a este pago, entre ellos los dos «brexiters» más duros del Gobierno: el ministro de Exteriores, Boris Johnson, y el de Medio Ambiente, Michael Gove. Tras una tensa reunión con su Gabinete, según apuntan varios medios de comunicación ingleses, May ha logrado aunar esfuerzos y actuar por primera vez en mucho tiempo como un gobierno sin fisuras. Aunque, según parece, este ofrecimiento vendría con algunas condiciones dirigidas a Bruselas. La más importante -y reclamada desde el comienzo de las negociaciones desde suelo británico- que la UE se comprometa a aceptar las negociaciones paralelas que acaben en un futuro acuerdo comercial a la vez que se discute sobre cómo debería ser el Brexit. Este aumento en la partida de dinero dedicada a la factura de salida no sería la única promesa que concedería Londres. También permitiría al Tribunal de Justicia Europeo tener decisión sobre algunas sentencias en suelo británico en un tiempo indeterminado tras el Brexit. Sacar ventaja de la crisis alemana Sin embargo, el ala dura de los conservadores en el Parlamento británico no ha desistido en su afán de que el Ejecutivo no pague ninguna cantidad a Bruselas. Jacob Rees-Mogg, figura emergente de los «tories», es uno de los partidarios de la ruptura definitiva con la Unión Europea sin tener que pagar cifra alguna por salir del club comunitario. Algunos de ellos han visto, incluso, la oportunidad de explotar la crisis política en Alemania y han pedido a la «premier» que presione a Angela Merkel y sus colegas europeos para sacar ventaja de esto. A estos se tendrá que enfrentar ahora May en su afán de avanzar en unas negociaciones encalladas desde hace tiempo y que en diciembre deberían dar un paso definitivo hacia el futuro acuerdo que ambas partes desean.
20-11-2017 | Fuente: abc.es
Merkel prefiere elecciones a gobernar en minoría
La canciller alemana, Angela Merkel, consideró este lunes que resultaría «mejor» celebrar nuevas elecciones que formar un gobierno en minoría y resaltó que ella está dispuesta a volver a encabezar a su partido en unos comicios. Tras fracasar anoche las negociaciones con liberales y verdes para formar gabinete y después de que el Partido Socialdemócrata (SPD) haya rechazado reeditar la gran coalición, Merkel hizo estas declaraciones en sendas entrevistas en las cadenas públicas nacionales, ARD y ZDF, que se van a emitir por completo esta noche y de las que ya se han difundido fragmentos relevantes. «Unas nuevas elecciones serían una vía mejor que un gobierno en minoría», sentenció la líder cristianodemócrata, quien reconoció que no está en sus planes ese tipo de ejecutivo. Sin embargo, no descartó por completo esa posibilidad («hoy no diría "nunca"»), aunque se mostró «muy escéptica», porque Alemania necesita un «gobierno estable» para afrontar los retos que tiene ante sí. Tendría que «reflexionar mucho» antes de tratar de gobernar sin una mayoría en el Bundestag (cámara baja), insistió al ser preguntada por una fórmula que no tiene precedentes en la República Federal. Además, subrayó su intención de seguir liderando su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), en el caso de que haya nuevos comicios. «El presidente alemán tiene ahora la última decisión. Si ahora hay nuevas elecciones -si hubiese, debo decir- no las temo en absoluto. Prometí en la campaña electoral estar cuatro años disponible», afirmó. Merkel no se plantea dimitir Preguntada por la posibilidad de dimitir ante el fracaso de las negociaciones para formar una coalición, recalcó que no se ha planteado «la asunción de consecuencias personales». La decisión del Partido Liberal (FDP) de abandonar las negociaciones con el bloque conservador y con Los Verdes, dijo, no cambia su determinación de gobernar durante los próximos cuatro años. «Creía que estábamos bien encaminados», indicó la canciller, quien agregó que «los puntos más complejos», la político migratoria y la fiscal, estaban casi solventados. Merkel lamentó, además, que el SPD siga «sin asumir responsabilidad», en referencia a la decisión de esta formación, a la luz de sus malos resultados en los comicios del 24 de septiembre, de descartar toda negociación de coalición y pasar a la oposición.