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Noticias de angela merkel

26-02-2018 | Fuente: abc.es
Merkel llama a la unidad a los conservadores alemanes
Gran expectación. Departamento de acreditaciones internacionales desbordado. Colas de periodistas de una horita a seis grados bajo cero para acceder al Station Berlín, donde tiene lugar el congreso? Podríamos estar hablando de un congreso del Partido Comunista chino, con 90 millones de militantes y que tiene comprada media deuda estadounidense. Pero no. Se trata de un congreso de la Unión Cristianodemócrata alemana, que no llega al medio millón de miembros y que se reúne hoy para un asunto que podríamos calificar como asunto de familia: dirimir el reparto de la herencia de Angela Merkel. Lo que se han encontrado los herederos, sin embargo. No es una abuela agonizante ni con ánimo de capitulación. Más bien todo lo contrario. Merkel se ha marcado un enérgico discurso de más de una hora de duración en el que el partido ha recibido una buena bronca de la jefa. «Responsabilidad significa servir al partido, a los alemanes y al futuro de este país. Me pregunto qué imagen hemos dado al mundo de Alemania en las últimas semanas, qué ha aportado a la sociedad alemana el debate abierto? no creo que sea un ejemplo político para nadie. La responsabilidad política es algo que va mucho más allá de los cargos. La responsabilidad política es algo que va mucho más allá del propio partido. La responsabilidad política no es un juego. Estamos hablando del destino de nuestra patria y servir a este país debería figurar como una prioridad en la mente de todos nosotros, muy por delante de todo lo demás». Con estas palabras ha ajustado cuentas la canciller alemana con todos lo que en las últimas semanas, aprovechando la situación de debilidad en la que permanece mientras no logre formar gobierno, se han lanzado públicamente a una lucha sucesoria que incluía críticas descalificadoras a Merkel y a los todavía miembros del gobierno. Alguno de los protagonistas de esas críticas se sentarán en el próximo gabinete, si finalmente la gran coalición sale adelante, y Merkel ha dejado claro el tono y el marco en que el proceso su sucesión debe desarrollarse. Merkel también ha hecho una llamada a la cohesión entre las diversas familias cristianodemócratas, para posibilitar un ejecutivo estable que será sometido a voto en este congreso. «Este congreso es importante para el país y para la CDU, el partido destinado a marcar la pauta de un gobierno estable», ha dicho, para destacar a continuación la trascendencia de la elección por los delegados de la nueva secretaría general del partido, cargo para la que ha designado a Annegret Kramp-Karrenbauer. Merkel está dando muestras de su voluntad de integrar a todas las facciones y corrientes. «Un partido como el nuestro depende, su existencia y éxito dependen de que las diversas familias se entiendan y dialoguen entre sí», ha subrayado después la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, que calificaba el discurso de Merkel como «un discurso muy fuerte» y que se ha mostrado de acuerdo en la necesidad de reorientar el partido hacia el futuro y de comenzar a trabajar ya en las próximas elecciones. «Hace unos años las críticas iban en otro sentido, puedo acordarme, pero hoy en este congreso, mires donde mires, ves mucha gente joven y eso lo que significa es que tenemos un gran futuro por delante», señalaba von der Leyen, a menudo calificada como la sucesora de Merkel y que hoy votará sin acritud a favor de la designada para ese destino por la canciller, Annegertt Kramp-Karrenbauer: «Bueno, lo he dicho ya muchas veces, cada generación tiene su canciller y la mía es la generación de Angela Merkel». En lo referente a Europa, Merkel ha insistido en su discurso en que «Europa necesita un impulso» y ha recordado que «todos sabemos que hay facetas en las que Europa es más débil y más lenta de lo que nos gustaría». Ha dicho que ?todos los que hagan en Europa sus deberes saben que podrán contar con la solidaridad alemana? y ha llamado también la atención de los asistentes al congreso sobre la necesidad de Alemania de «contar con un gobierno estable que proporcione en Europa capacidad de maniobra». También ha recordado los grandes logros que, en su opinión, se han conseguido en la negociación de a gran coalición con los socialdemócratas del SPD, en especial ha mencionado las mejoras para las familias, que incluyen más plazas de Kindergarte y una subida del Kindergeld. «Las esperanzas puestas en Alemania son grandes no solo en nuestro país, sino más allá de sus fronteras», agregó a renglón seguido, lanzando un mensaje de confianza en las caras nuevas que aportará el partido al próximo gobierno y con cuyo trabajo confía en poder «volver a ganar la confianza que hemos perdido por parte del electorado alemán». A pesar de la regañina, los más de mil delegados han saludado este regreso de Merkel a la arena política, después de los últimos y complicados meses de negociaciones, con una gran ovación. 155 días después de las elecciones, la canciller alemana parece haber recuperado a tiempo el liderazgo de su partido, al menos el liderazgo suficiente para propiciar una sucesión ordenada.
26-02-2018 | Fuente: abc.es
Berlusconi confía en ganar con la alianza de los ultras
Sin nuevas ideas, con muchas promesas imposibles de cumplir y sin un serio debate sobre el futuro del país, Italia afronta con cierto hastío y cansancio la última semana de campaña electoral, con un escenario abierto a cualquier posibilidad de gobierno. Ha sido, además, una campaña aburrida, en la que no hubo ni un solo debate en televisión entre los candidatos. El resultado del voto del próximo domingo es el más incierto de la historia reciente de Italia. Lo único seguro es que el viento, como en el resto de Europa, sopla a favor de la derecha. Mientras la izquierda podría sufrir una derrota histórica, y el populista M5E se convertiría en el primer partido (28%), Silvio Berlusconi, el líder de Forza Italia, se siente ya vencedor al frente de una coalición con las formaciones ultras. Aunque no se presenta como candidato a primer ministro, porque está inhabilitado hasta 2019, al haber sido condenado por fraude fiscal. La resurrección del ex Cavaliere es uno de los hechos más sorprendentes de esta campaña. Muchas veces lo dieron por muerto políticamente, pero como el Ave Fénix ha renacido de sus cenizas: Tras el «bunga bunga» que hundió su imagen, Berlusconi, a sus 81 años, ahora es considerado por muchos el «abuelo» de la patria. Una lotería «Estas elecciones son una lotería. Ha ocurrido así en otras ocasiones, pero nunca como ahora. Los resultados posibles, si creemos en los sondeos, van desde una mayoría estrecha para el centro-derecha hasta el caos», afirma el profesor de Sistema Político Italiano Roberto D? Alimonte. Nadie descarta hoy que el 4 de marzo salga de las urnas una mayoría parlamentaria de la derecha. Para ello necesita alcanzar el 40% de los votos. Pero las encuestas dan un 16,4%a Forza Italia, un 13,5%a la Liga Norte de Matteo Salvini, y un 5% a la más radical Hermanos de Italia. En total, en torno al 36%. Pero la ley electoral, con un sistema proporcional, favorece a la coalición de derechas y, según el estudio realizado por el profesor de Ciencias Políticas Salvatore Basallo, la victoria la tendría ya en el bolsillo en el Senado, en tanto en la Cámara de diputados le faltaría media decena de diputados para la mayoría absoluta. Aunque Italia tradicionalmente es un país de derechas y ahora el viento sopla a favor claramente de esta tendencia, los italianos no sienten especial nostalgia por Berlusconi. En la valoración política personal, el ex Cavaliere, con un 28% de apoyos, es superado por sus principales rivales: Paolo Gentiloni, Luigi di Maio, Emma Bonino, Matteo Salvini y Matteo Renzi. Dueño de tres canales de televisión, Berlusconi se ve favorecido por una gran campaña mediática. Los italianos, además, suelen olvidar y perdonar ciertos escándalos. El ex primer ministro se ha presentado en campaña con su radiante sonrisa, como si el tiempo se hubiera detenido hace veinte años. Es más, apareció en el programa «Porta a Porta» de la televisión pública RAI para firmar un «acuerdo con el pueblo italiano», como en 2011, por el que promete crear cientos de miles de puestos de trabajo. Pero esta vez había una aparente «diferencia»: «Ahora estoy más joven y tengo más pelo que en 2011». Un milagro gracias a los transplantes que se ha realizado. Contra el eterno retorno de Berlusconi se ha alzado con un durísimo editorial el diario «La Repubblica», de centro izquierda: «Se ha sepultado la memoria de los daños causados por las leyes hechas a su medida de Berlusconi y se ha olvidado el estado de las cuentas y de la salud económica del país». Se detestan El problema que se le presenta a Berlusconi y a la derecha es que no es una auténtica coalición, porque sus principales líderes se detestan y hay diferencias de calado en sus programas: Matteo Salvini es aliado de la ultra Marine Le Pen; Berlusconi se siente cercano a la moderada Angela Merkel y cuenta con el apoyo de Bruselas, que le ve como un mal menor y una barrera para frenar el populismo y la xenofobia de la Liga Norte. Si obtiene la mayoría, Berlusconi querrá imponer a su candidato a primer ministro ?sus preferencias se inclinan por Antonio Tajani, presidente del Parlamento europeo?. Pero si la derecha no logra una mayoría suficiente para gobernar podría disolverse, y Berlusconi y Salvini buscarían otros aliados en otras formaciones.
25-02-2018 | Fuente: abc.es
La pugna interna sobre su relación con Merkel hunde a la socialdemocracia alemana
Más del 20% de las bases del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) ha enviado ya su voto por correo, por lo que la consulta ha adquirido la calidad de vinculante. Son casi medio millón de militantes y están decidiendo el refrendo del acuerdo de gran coalición al que la directiva del partido ha llegado con Angela Merkel. La votación comenzó el pasado martes y se prolongará hasta la medianoche del 2 de marzo, pero tendremos que esperar al 4 de marzo para conocer su incierto resultado. Los «Jusos», las juventudes socialdemócratas, llevan a cabo una intensa campaña en contra y sugieren que la directiva dimita en pleno si el resultado es negativo. «Otra Gran Coalición terminará con este partido, perderemos definitivamente nuestro perfil y desapareceremos», defiende el presidente de los Jusos, Kevin Kühnert. «Si el resultado es negativo, Alemania se verá abocada a una repetición de elecciones y es ahí donde el partido corre el peligro de desaparecer», contradice el vicepresidente del Bundestag, Thomas Oppermann, en referencia a las últimas encuestas de intención de voto, que relegan al SPD al 15,5% de los apoyos, dato que vuelve a batir récord a la baja en la historia del partido y que lo sitúa ya como tercera fuerza política en Alemania, por detrás del partido populista y antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD). Conflicto generacional Esta crisis se ha ido cociendo a fuego lento y ha terminado afectando a líneas de flotación del partido, incluso a su propia identidad, teñida de conflicto generacional. «No hacen falta sesudos análisis para entender lo que está pasando. Se trata de una generación de políticos que se aferran a sus cargos, que no dejan espacio a los más jóvenes y que no entienden la política alemana tal y como es hoy en día», espeta el «Juso» Wolfgang Gründiger. «Mire usted la lista de composición de los órganos directivos, mire quiénes están deseando repartirse los cargos de esa gran coalición, y verá nombres que llevan ahí ¡veinte años!.. ¡ Mark Zuckerberg no había empezado a pensar en Facebook cuando esta gente dirigía ya el SPD!», añade. «Los Jusos se empeñan en no reconocer los grandes logros que hemos conseguido en esa negociación, lo mucho que aportaremos a Alemania en materia de pensiones, salarios y ayudas a las familias», responde la hasta ahora ministra de Trabajo, Andrea Nahles, recién designada nueva presidenta del SPD y cuyo cargo será sometido a votación en el congreso convocado para el próximo 26 de abril. «Tenemos un mandato electoral, tenemos que asumir nuestra responsabilidad y hacer nuestro trabajo. ¡Es demasiado cómodo decir: o gobierno solo o no gobierno», remacha. Gobierno estable Martha, abogada y militante del SPD desde los 18 años, ha votado a favor de la Gran Coalición. El bufete del que es socia defiende intereses que cruzan el Canal de la Mancha y sometidos a un alto grado de incertidumbre por el Brexit. «Entiendo las críticas de los "Jusos", pero ninguno de los problemas que señalan se solucionará manteniendo a Alemania más meses sin gobierno. Necesitamos ¡ya! un gobierno estable, experimentado, que pueda llevar en timón estos años. Y mientras hay tiempo para que las estructuras se vayan renovando», dice. «Lo que ocurre en el SPD no es diferente a lo que está ocurriendo en muchos otros puntos de la política europea», juzga por su parte la bávara Natascha Kohnen, «allí donde las bases perciben que la política no ofrece respuestas, surgen populismos que aprovechan el caldo de cultivo de conflictos no resueltos». Se refiere a populismos tanto de extrema derecha como de extrema izquierda y, sin citarla, a la crisis que afecta al SPD desde que el excanciller Gerhard Schröder aprobase la Agenda 2010, las reformas liberales y recortes del sistema de bienestar que permitieron más tarde a Alemania mantenerse a flote incluso en lo más duro de la crisis pero que dejaron al partido con la profunda sensación de no estar ya lo suficientemente a la izquierda. En este conflicto interno ven algunos, como el articulista de Süddeutsche Zeitung y gran conocedor del SPD, Hajo Schumacher, una necesidad de terapia. Saber escuchar «Hay un gran problema de comunicación. Los unos no son capaces de hablar con los otros. Hay un libro del profesor de Psicología Michael Lukas Moeller que se titula "La verdad es cosa de dos", que habla precisamente de estas situaciones, que solo se superan cuando se es capaz de hablar con los otros y no solamente sobre los otros. Tienen que leerlo y tiene que empezar a hablar con gran franqueza, sin tapujos, pero con ánimos de reconciliación». Kevin Kühnert, el presidente de los «Jusos» y cabecilla de la rebelión contra la directiva, no va a tumbarse en ese diván. Comentaba esta semana, en un encuentro con la prensa extranjera de Berlín, que «no es cierto que la única alternativa sea la repetición de elecciones, eso en un farol de Merkel? lo que va a pasar es que gobernará en minoría y entonces se verá que el único partido que la apoya en el Bundestag es Alternativa para Alemania y de una vez por todas habrá caído la máscara de Merkel». Para muchos Kevin Kühnert no es más que una jugada de Sigmar Gabriel que se le ha ido de las manos. Todavía ministro de Exteriores en funciones y presidente del SPD hasta que cedió ese puesto a Martin Schulz para reforzar su candidatura a la Cancillería en las pasadas elecciones, Gabriel trataba de repetir la estrategia de hace cuatro años, cuando las encuestas electorales soplaban en contra y propició la candidatura de Peer Steinbrück, para después exigirle responsabilidades, apartarlo de todo cargo en el gobierno y el partido, y quedarse él de nuevo al mando. Con Martin Schulz ha pasado lo mismo, excepto que, cuando las feroces críticas de los «Jusos» han propiciado la dimisión de Schulz, Kühnert no ha girado a posiciones más conciliadoras sino que, consciente de su poder, ha seguido pidiendo el voto en contra de la Gran Coalición.
24-02-2018 | Fuente: abc.es
Choque frontal por la inmigración entre Berlín y Budapest
La mayor amenaza de voladura de la Unión Europea está en la inmigración, muy por delante de cualquier otro de los problemas comunes. Hay dos posiciones ya irreconciliables. Algunos países de Europa occidental, Alemania a la cabeza, tienen unos gobernantes que se declaran decididos a cambiar la composición social, cultural y étnica de las sociedades que gobiernan a través de la inmigración. Otros, cada vez más y especialmente en el este, plantean un rechazo frontal a dicha inmigración. Cuentan para ello con un respaldo masivo de sus respectivas poblaciones. «Si esto sigue así, el islam pronto será mayoría y Occidente se hundirá», dijo Viktor Orban en vísperas del Consejo Europeo de ayer. Ha llamado a una alianza para parar los pies a «quienes quiere destruir los estados nacionales europeos por medio de la inmigración». «Nosotros no vemos a los musulmanes como refugiados sino como invasores». Hungría anunció -entre cifras de éxito como un crecimiento del 4,8% y un paro por debajo del 4%- que su índice de fecundidad, que llegó a estar en 1,2, ha subido al 1,5 gracias a la política de familia cuyo objetivo es superar el 2,1% para lograr una pirámide de población estable. La negativa a aceptar refugiados e inmigrantes ilegales no es negociable. Se lo ha recordado el ministro de Exteriores polaco, Konrad Szymanski, a Angela Merkel que había dicho ante el Bundestag que el dinero europeo debía repartirse considerando la disposición a aceptar inmigrantes. Szymanski advierte de que si la UE intentara por mayoría en el Consejo Europeo imponer cuotas de refugiados o condicionar las ayudas financieras estipuladas «podría llevar a una grave crisis política con muy serias consecuencias para la unidad de la Unión». El rechazo a la inmigración ilegal aumenta sin cesar en todos los países europeos. En muchos causa profundos cambios políticos. También en Alemania. El agónico proceso de formación de gobierno alemán desde septiembre se debe a la irrupción en el Bundestag de la Alternativa por Alemania (AfD) surgido de la deriva de Merkel hacia la izquierda pero ante todo del rechazo a una política de inmigración con efectos traumáticos. En otros países pasa otro tanto. Es fenómeno general que las elites políticas defienden una política de inmigración que las poblaciones no respaldan. Una amenaza «existencial» Al frente de rechazo a la inmigración del grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, Chequia y Eslovaquia) se ha unido Austria y podría hacerlo Italia si gana allí una mayoría de la derecha en las inminentes elecciones. Viena plantea su negativa como una cuestión de supervivencia nacional que es prioridad suprema muy por encima incluso de la pertenencia a la Unión Europea. La imposición de esas cuotas de refugiados a todos los países miembros por parte de la UE, tal como pretenden tanto la Comisión Europea como el Gobierno de Berlín, se considera en Varsovia como en Budapest, pero también en Praga y Bratislava, como una amenaza existencial a la nación, la cultura nacional y su soberanía y forma de vida. A la que están dispuestos a hacer frente como en su día lo hicieron con invasiones de enemigos externos.
24-02-2018 | Fuente: abc.es
Guta: un alto el fuego tan difícil de acordar como de aplicarse en Siria
Mientras en Nueva York se discutía palabra por palabra el contenido del texto de la resolución para el alto el fuego, las bombas cayeron por sexto día consecutivo sobre Guta. Y si algo saben los sirios muy bien después de siete años de guerra es que este tipo de acuerdos que se firman a miles de kilómetros no tienen por qué tener demasiado peso sobre el terreno, como ya ha pasado con anteriores anuncios de treguas temporales que finalmente quedaron sólo en palabras. Los últimos focos con presencia opositora en el cinturón rural del Damasco sufrieron una jornada más de bombardeos de aviación y artillería y, según fuentes opositoras, ya son casi 500 los muertos y más de 2.000 los heridos tras el sexto día de operación militar. El Gobierno sirio y sus fuerzas aliadas aplican la misma estrategia que emplearon en Alepo hace poco más de un año y bombardean de forma intensa para presionar a los grupos armados allí presentes, entre ellos el brazo sirio de Al Qaida, y obligarles de esta forma a abandonar la zona y aceptar su traslado a la provincia de Idlib. En medio de esta lucha cerca de 400.000 civiles sobreviven en una situación que se ha convertido en «un infierno», tal como la definió el secretario general de la ONU, António Guterres. Presión internacional a Rusia Antes de la votación en el Consejo de Seguridad, desde la Unión Europea se hizo un llamamiento a «un alto el fuego inmediato, la protección del pueblo sirio respetando el Derecho Internacional Humanitario y acceso humanitario urgente». El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, escribieron al presidente ruso, Vladímir Putin, para pedirle que respaldara la tregua en Siria, y hasta Turquía tuvo tiempo de dejar por un instante de lado el cantón kurdo de Afrín para pedir a iraníes y rusos, como aliados del Gobierno sirio, que le presionaran para detener «unos bombardeos que no se pueden aceptar. Matar a niños y mujeres en Guta Oriental es una actitud típica del régimen», declaró el ministro de Exteriores, Mevlüt Çavusoglu. Frente a la presión internacional, Moscú se mantuvo fiel a su aliado sirio y defendió la actual operación en Guta como una fase más de la «guerra contra el terror» que libra el régimen de Bashar Al Assad. «¿Dónde están las garantías de que los grupos armados respetarán esta tregua humanitaria y dónde están las garantías de que no seguirán bombardeando los barrios residenciales de Damasco? Esas garantías no nos las dan», señaló en Moscú el responsable de Exteriores, Serguéi Lavrov, quien defendió «una fórmula que garantice que la tregua sea real y basada en las garantías para todos los que están dentro y fuera de Guta Oriental». Como ocurrió en Alepo, por encima del Consejo de Seguridad lo que funciona en Siria son las conversaciones sobre el terreno y Rusia, en representación del Gobierno de Damasco, trata de lograr un acuerdo para la salida de los grupos armados.
23-02-2018 | Fuente: abc.es
Juncker alerta sobre las elecciones italianas: «Nos preparamos para el peor escenario»
Italia se encamina hacia un periodo de ingobernabilidad tras las elecciones generales del próximo 4 de marzo. La alarma la da el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker: «Tenemos que prepararnos para el peor escenario, para un gobierno no operativo», ha advertido Juncker. El presidente de la Comisión alarga sus preocupaciones a Alemania: «Hay un inicio de marzo muy importante para la Unión Europea. Está el referéndum del SPD en Alemania (los socialdemócratas serán consultados para ratificar el acuerdo de gobierno con Angela Merkel), pero estoy más preocupado por el resultado del voto italiano que por el referéndum del SPD». Juncker ha añadido que «combinando todas estas incertidumbres, la SPD, elecciones en Italia y gobiernos de minoría, es posible una fuerte reacción de los mercados financieros en la segunda mitad de marzo; nos preparamos para este escenario». Los mercados han reaccionado de inmediato a las palabras del presidente de la Comisión. La bolsa de Milán ha sido la peor en Europa, perdiendo un 0,84 % su índice MIB, mientras subía la prima de riesgo . Las reacciones políticas en Italia han sido de cierta irritación y críticas al presidente de la Comisión. La réplica del primer ministro, Paolo Gentiloni, no se hizo esperar, advirtiendo que «el voto italiano no es un salto en el vacío»: «Tranquilizaré a Juncker. Todos los gobiernos son operativos, los gobiernos gobiernan», explicó Gentiloni. El Movimiento 5 Estrellas ha pedido a Juncker «respeto para el voto italiano»: «Dado el cargo que ocupa, aconsejamos al presidente de la Comisión que evite declaraciones que aparecen como auténticas injerencias en la vida política de uno de los países fundadores de la Unión Europea».
22-02-2018 | Fuente: abc.es
El «evangelio socialdemócrata» según sus levantiscas juventudes
Zapatillas Addidas. Look "urban casual" y un buen cargamento de pañuelos de papel. Kevin Kühnert tiene gripe y ha cancelado todas sus citas del día excepto el encuentro con la prensa extranjera. El mundo entero se pregunta qué quiere este profeta, que está poniendo al Partido Socialdemócrata alemán (SPD) ante el espejo de sus peores miserias y que mantiene en vilo la formación de gobierno en Alemania, con su campaña contra la formación de otro gobierno de gran coalición. Kühnert, a sus 28 años, cree tener respuestas y expone con retórica ágil su visión de la socialdemocracia de hoy en día. Habla de elevar el salario mínimo, de luchar contra el empleo temporal y de mayores impuestos al patrimonio. Sugiere girar a la izquierda y hacia las demandas ecologistas. ?Esos son los temas que preocupan hoy en día a los jóvenes, no la paz en Siria sino el abandono de la energía procedente del carbón. El SPD tiene que reformar sus estructuras y renovar su personal. Todos los que quieren la gran coalición llevan quince años en los cargos, ¡pero si estuvieron con Schröder! Fuimos a las elecciones con un programa ridículo que no estaba a la altura de las expectativas de los votantes, hay que abordar un ambicioso programa de inversiones y hablar de una vez del futuro de las pensiones?, exige. ?No queremos la gran coalición porque eso perjudicará gravemente al partido. Al no ser diferenciables respecto a los conservadores, perdemos nuestro perfil político y cuando los votantes perciben que no atendemos a sus problemas terminan buscando alternativas?, dice, en clara referencia al partido populista y antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD), que sube en las encuestas con la misma rapidez con la que el SPD ha caído hasta el 15,5% en las encuestas, perdiendo el puesto de segundo partido más votado. ?Y no hay más que mirar alrededor para ver que eso es así?, continúa, ?en Austria la gran coalición le ha costado muy cara al SPÖ y en Francia Hollande decepcionó enormemente a los votantes por su centrismo?, recorre la geografía europea, ?puedo entender que el mundo esté esperando, pero nuestra primera responsabilidad es la formación de un buen gobierno y la gran coalición no lo es?. ?Antes había trabajadores que exigían derechos y votaban SPD. Y gente que iba a la iglesia y votaba CDU. Ahora es un poco más complicado?, explica su visión, ?ahora la digitalización y la globalización han cambiado las reglas del juego, ahora lo que hay son trabajadores que no tienen la tarde libre para protestar por sus derechos y que no pueden contar con una pensión, así que ahorran de forma privada, gente que sabe que le va peor que antes y que no se siente representada ni defendida por ningún partido, gente que depende de internet y a la que las compañías proveedoras le cobran lo que quieren, como si no fuese un bien de primera necesidad? no quieren que siga todo igual y, si el SPD no da respuestas de futuro, desaparecerá como partido?. ?No es posible que un partido como este se haya subido al carro del equilibrio presupuestario. Nos han vendido que no quieren cargarnos con más deuda en el futuro, pero ¿de qué nos servirá a nuestra generación no tener tanta deuda pública si hemos ido a unos colegios hechos polvo y si naufragamos en internet por la penosa conexión??, continúa. En su discurso desmonta todos los logros que la directiva del partido presenta como triunfos socialdemócratas dentro de la última legislatura de gran coalición: ?¿legislar el salario mínimo?.. ¡ese es el camino más efectivo a la pobreza en la vejez!?. E igualmente rebate lo que la cúpula socialdemócrata presenta como éxitos en la última negociación con Merkel: ?¿8.000 nuevas plazas para cuidado de dependientes?.. ¡el problema es que hay ya unas 30.000 que no se cubren porque no hay trabajadores para ese sector!?. Kühnert, y esta es la clave de su planteamiento, considera que Merkel se está marcando un farol al negarse a gobernar en minoría. ?La repetición de elecciones no es la única alternativa a la gran coalición y, cuando gobierne en minoría, se verá que el único partido afín, el único que la apoya en el parlamento, es Alternativa para Alemania. Y ese día habrá caído definitivamente la máscara de Angela Merkel y los conservadores no volverán a gobernar en Alemania en muchos años. Otra de las claves de esta apasionada campaña, que ha contribuido a la debacle de la figura de Martin Schulz, candidato electoral y ya dimitido presidente del partido, es lo gustosamente que Kühnert cita a Sigmar Gabriel, el primer beneficiado de la caída de Schulz. ?Lo dijo muy bien Gabriel en su último discurso en Dresde, el mejor de su carrera: el partido quiere ir al centro porque es en el centro donde se ganan la selecciones, pero no podemos pensar en el centro como algo estático, no es un espacio fijo sino que se mueve, y hoy el centro es, por ejemplo, la gente que ve muy difusa la influencia alemana en las decisiones de Bruselas?. Kühnert considera que ?el SPD no ganará elecciones enarbolando la bandera de Europa?, como ha hecho Schulz, ?no es el núcleo de nuestro programa, Macron ha ganado sin hacer de eso tema central de campaña y al SPD le podría funcionar también así. Alemania exporta y nos conviene más que a los países europeos les vaya bien que sentarnos en una cafetería en Berlín para que nos sirva un café un licenciado universitario español, pero eso es todo?.
21-02-2018 | Fuente: abc.es
Juncker nombra a la española Martínez Alberola jefa de su gabinete
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha nombrado a la española Clara Martínez Alberola como su nueva jefa de gabinete, y lo ha hecho según ha confesado el mismo, con plena consciencia de que contribuye a mejorar las posiciones de un país como España que estaba infrarrepresentado en las instituciones europeas. El nombramiento de esta funcionaria europea de gran prestigio se ha anunciado un día después de que el Ecofin ratificase la designación de Luis de Guindos para ser nombrado vicepresidente del Banco Central Europeo. Martínez Alberola era hasta ahora la «número dos» del gabinete de Juncker y el presidente ha confesado que «he querido nombrarla porque en dos años y medio he observado que tiene un conocimiento del asunto comunitario que supera lo ordinario. Es española, pero sobre todo europea». La valenciana se convierte en la primera mujer que ocupa el puesto de jefe de gabinete del presidente del ejecutivo comunitario, que es un puesto clave en el andamiaje institucional comunitario, y el primer funcionario español al que se le confía esta tarea. Según Juncker, los comisarios han recibido el anuncio con aplausos. El hasta ahora jefe de gabinete de Juncker, el alemán Martin Selmayr, se convierte en secretario general de la Comisión, que es el cargo más relevante que puede llegar a ocupar un funcionario europeo. La figura de Selmayr llega a la cúspide del organigrama europeo no exento de polémicas, puesto que en Bruselas se ha criticado en muchos entornos el exceso de protagonismo que ha adquirido en la toma de decisiones clave este funcionario, del que se cuenta que tiene línea directa con la canciller alemana Angela Merkel. El secretario general de la Comisión se encarga de coordinar los aspectos técnicos y efectivos del trabajo de la institución, en coordinación con su presidente. Juncker ha reconocido que Selmayr ha tenido «relaciones difíciles» con algún comisario y con varios directores generales. Martínez Alberola llegó a la Comisión en 1991 y desde 2005 ha estado en el equipo del presidente. Fue incorporada por José Manuel Durao Barroso.
20-02-2018 | Fuente: abc.es
Historia alemana de dos musulmanes
La manifestación del sábado en Berlín estaba anunciada y era legal. Convocada por mujeres contra la violencia sexual y por una mayor seguridad. Pocos pueden estar en desacuerdo con estos lemas porque la seguridad en las ciudades de Alemania ha colapsado. Sobre todo para las mujeres. Ya no se ven mujeres solas por la noche en el metro o en trenes. Hasta en pueblos en los que no se cerraban las casas ya no están cómodas las mujeres si han de salir después de anochecer. Los medios apenas hablan de ello. Salvo si no hay más remedio en algún suceso concreto, no dicen que los agresores son extranjeros. Y lo son en su inmensa mayoría. Mucho menos informan si son, como muchas veces son, refugiados llegados después de que Angela Merkel abriera las fronteras en septiembre de 2015. La manifestación sumaba algo más de mil mujeres cuando le salieron al paso decenas de jóvenes con atuendos negros de la «antifa» de extrema izquierda. Acompañados por unos políticos, dirigentes de Los Verdes y de Die Linke, para sabotear la manifestación de «mujeres fascistas». Según ellos, la protesta contra las agresiones sexuales aludía a sus autores inmigrantes. Luego era una «manifestación xenófoba e islamófoba. La ultraizquierda ganó. La Policía no protegió a la manifestación autorizada de mujeres frente al sabotaje de la violenta contramanifestación porque en esta había parlamentarios. Hay más razones. Convocaba la manifestación Leila Bilge, una inmigrante kurda y musulmana combativa. Si fuera de izquierdas o islamista estaría a diario en todas las televisiones y galas oficiales. Pero Leila Bilge es miembro de Alternativa por Alemania (AfD), un partido derechista que ha pasado a ocupar todo el espacio político que ha abandonado la CDU de Angela Merkel, en su deriva a la izquierda. Merkel, la izquierda y casi todos los medios tachan de «nazis», «ultraderechistas» y «xenófobos» a los militantes del AfD. Incluso a la kurda y musulmana Leila Bilge u otros inmigrantes de este partido. Que es legal. Que es de derechas. Que es democrático en funcionamiento, estatutos y objetivos. Que tiene 93 escaños en el Bundestag. Y que es desde ayer, según los sondeos, el segundo partido de Alemania, ya por encima del histórico SPD. La Policía y los medios ayudan a la «ultraizquierda» y atacan a la «ultraderecha». Pero la terca realidad es que las alemanas temen por su seguridad. No van a manifestaciones con la AfD. Muchas por miedo a ser tachadas de nazis. Pero ejercen su voto secreto. Como en septiembre. Como en los sondeos que ya han hecho del AfD el segundo partido de Alemania. Mientras la musulmana Bilge que exige legalidad y seguridad es agredida impunemente por izquierdistas en presencia de la Policía, otro musulmán, el sirio Ahmad A. ante las cámaras de SpiegelTV se declara feliz de estar en Alemania. Con sus dos mujeres y sus siete hijos está cómodo en la casa que le han dado. Pero advierte de que tendrán que ampliarla si trae otras dos mujeres hasta las cuatro que le permite su ley. ¿Bigamia, poligamia? Dice que a él no le afectan las leyes alemanas, solo la sharía. Tendrá los hijos que diga Alá, «veinte o más», dice con desenfado. Es refugiado pese a no cumplir las condiciones. Llegado por muchos países sin guerra. Estuvo en Grecia, Francia y Dinamarca. Pero quería Alemania. No buscaba seguridad. Esa la habría tenido en esos países. Quería las subvenciones. Ah, y dice que no piensa aprender alemán ni trabajar, que prefiere quedarse con los niños. Que con el dinero que recibe por ellos no lo necesita. Mientras, los trabajadores alemanes sufren dramáticos recortes en prestaciones y los servicios municipales se deterioran sin parar. Pregunten los sesudos analistas que cómo es posible el cada vez mayor éxito del AfD.
19-02-2018 | Fuente: abc.es
Annegret Kramp-Karrenbauer, candidata de Merkel a sucederla como presidenta de la CDU
«La decisión ha sido difícil para mí porque el electorado del Sarre me había dado su confianza, con más del 40% de los votos y esa no es una responsabilidad que pueda dejarse alegremente, pero creo que vivimos el momento político más difícil de la historia reciente de Alemania y en momentos como este no vale con decir lo que habría que hacer, sino que es necesario asumir responsabilidades y ponerse manos a la obra». Así ha explicado Annegret Kramp-Karrenbauer su paso al frente y su decisión de presentarse como aspirante a la presidencia de la Unión Cristianodemócrata (CDU) con respaldo de Angela Merkel. La directiva de la CDU había pedido expresamente a Merkel que solucionase el asunto de la sucesión cuanto antes y la canciller ha atendido la iniciativa propia de Kramp-Karrenbauer, que se había propuesto discretamente. «Ha demostrado en su región lo mucho que puede hacer por el partido, nos conocemos ya desde hace tiempo y creo que es muy capaz, por eso tiene mi respaldo», ha dicho sobre la candidata que será votada el próximo lunes, «cuando presenté su designación a la directiva, lo cierto es que fue recibida con gran apoyo». «La idea de asumir la secretaría general fue de ella», ha aclarado Merkel, «lo que a mí me llamó la atención bastante porque no es normal que una primera ministra exitosa y que ha ganado unas elecciones recientemente deje un cargo ejecutivo para asumir un cargo dentro del partido». Frente a otros posibles candidatos, que habrían desplazado a la CDU más a la derecha, tratando de placar el ascenso del partido populista y antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD), Kramp-Karrenbauer ha sido una de las grandes defensoras dentro del partido de la política de puertas abiertas a los refugiados que lideró Merkel en 2015, ante la tragedia humanitaria que se vivía en Hungría, y su designación es interpretada como una señal de continuidad. Eso no quiere decir, sin embargo, que no llegue a la dirección de la CDU decidida a dejar su propia impronta. «Espero impulsar un proceso de renovación programática que tenga en cuenta tanto las raíces liberales como las raíces conservadoras del partido», ha dicho la propia Kramp-Karrenbauer en su primera comparecencia como secretaria general designada a la que ha acudido vestida con unos colores vetados en el manido guardarropa de Merkel y con los que da a entender que su designación aportará novedades. En El Sarre gobierna desde 2011 al frente de un tripartito con Los Verdes y el Partido Liberal, la denominada Coalición Jamaica que Merkel intentó como primera opción para el gobierno federal y que fracasó tras varias semanas de negociaciones, lo que la señala como una política capaz de tender esos puente con mayor efectividad. «Llegar a las próximas elecciones con un resultado que nos permita formar gobierno será el primero de mis objetivos», ha confirmado Kramp-Karrenbauer durante su presentación. A quienes la pronunciación de su nombre suponga un problema irresoluble, debe aliviar que en el partido todo el mundo se refiere a ella en la forma abreviada «AKK». Tiene 55 años, es católica y formada en Ciencias Políticas. Tiene numerosas conexiones personales y familiares con Francia y ha levantado polémicas cuando ha comparado, por ejemplo, la homosexualidad con el incesto o la poligamia. De hecho, hasta 48 horas antes del anuncio se esperaba la designación de un candidato mucho más discreto y menos controvertido como Peter Tauber, el secretario general de la CDU y estrecho colaborador de Merkel que sin embargo ayer hizo pública su intención de dejar el cargo. Recientemente ha debido sometarse a una operación y los «motivos médicos» a los que tan a menudo se recurre en este caso hubieran sido una buena y presentable explicación para su decisión, pero evitó mencionarlos y ha dejado tras de sí una estela de descontento. Todo esto sucede en la CDU mientras las bases socialdemócratas (SPD) van votando por correo postal sobre el acuerdo de gran coalición al que su directiva ha llegado con Merkel. El resultado será hecho público el próximo día 24 de febrero y, en caso de ser negativo, obligaría a la convocatoria de nuevas elecciones a las que muy posiblemente ya no se presentaría Merkel como candidata. Si la gran coalición llega en cambio a buen término, en el congreso que la CDU celebrará el 26 de febrero, Merkel espera anunciar los nombres de los próximos ministros de su gabinete, entre los que se espera figuren jóvenes personalidades de peso como Jens Spahn o Julia Klöckners, que a lo largo de la legislatura irán también ganando perfil y que podrían optar más adelante, en competencia con Kramp-Karrenbauer, a la candidatura por la Cancillería de Berlín.