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Noticias de angela merkel

09-10-2018 | Fuente: abc.es
División interna en la CSU a solo unos días de las regionales de Baviera
«Vaya, en mi propia casa y soy solamente segundo plato», se quejó al inicio de su discurso el ministro de Interior alemán, Horst Seehofer, visiblemente contrariado por aparecer en el programa después de Markus Söder, presidente de su propio partido, la Unión Socialcristiana (CSU) bávara. A solo unos días de las elecciones regionales bávaras, que tendrán lugar el domingo, la CSU volvió a dejar en evidencia una lucha interna fratricida en medio de la cual difícilmente podrá plantar cara al ascenso que las encuestas avanzan para Alternativa para Alemania (AfD), el partido antieuropeo y antiextranjeros que está entre el 10% y el 12% en los sondeos. Algunas encuestas adelantan que la CSU obtendrá entre el 33% y el 35% de los votos, muy lejos de la mayoría absoluta y del 47,7% de los últimos comicios. La más pesimista, publicada por la televisión pública ARD y elaborada ad hoc por Infratest Dimap, el Bayertrend, anuncia solamente un 23% de los votos. Esto significa que en Baviera sería posible incluso un gobierno sin la CSU, todo un cambio de escenario en la política alemana a escala federal del que el presidente del partido, Markus Söder, culpa insistentemente a la «Berliner Politik», que es lo mismo que decir el estrepitoso manejo que su antecesor al frente del partido y hoy ministro de Interior, ha hecho de las relaciones con Merkel en la capital alemana. «Te agradezco, querido Markus, por tu fabuloso apoyo en el trabajo en Berlín», seguía anoche Seehofer en su discurso ante unos 600 militantes en el Teatro Estatal de Ingolstadt, «no a todos les han gustado allí las medidas que yo he aprobado, querido compañero». «Quien, como Höcke, marcha conjuntamente por las calles con el NPD y con Pegida, a ese no se le ha perdido nada en Baviera», había dicho en el discurso precedente Markus Söder, dejando claro que el enemigo de la CSU no es Angela Merkel ni la gran coalición, sino AfD, y dado así por errónea la estrategia de Seehofer. Söder habló desde la tribuna durante 61 minutos. Seehofer durante 43. Cuando terminó el primero y el segundo subió al escenario para tomar el relevo de la oratoria, los aplausos continuaron durante un minuto, impidiendo a Seehofer tomar la palabra. «Es hombre acabado, en cuanto pasen las elecciones habrá que arreglar esto», murmuraban los colegas de partido tras el escenario. «La CSU refuerza el deseo del electorado de no votarles», explica el comentarista político de Die Welt, Thomas Vitzthum. El 71% de los bávaros afirma en las encuestas que prefiere que no vuelvan a gobernar solos en la región, sino que deban hacerlo en coalición y la explicación a este rechazo se encuentra en la fecha 4 de septiembre de 2015, cuando la canciller Merkel abrió las fronteras de Alemania a los refugiados sirios que esperaban hambrientos en Hungría. Seehofer sigue manteniendo hasta hoy que Merkel tomó esa decisión por su cuenta, sin consultarles, tratando de sacar provecho del enorme malestar que la política de refugiados ha causado en Baviera, «pero el argumento se le ha vuelto en contra. Nadie quiere aquí que sean ellos los que estén en el gobierno de Múnich en la siguiente situación dramática o decisiva, casi prefieren a cualquier otro». Eso explicaría que AfD parezca haber tocado techo en las encuestas alrededor del 10%, muy por debajo de la media federal, mientras sigue subiendo Los Verdes, que asoman a la posición de partido de gobierno, y los socialdemócratas del SPD, también enfrascados en disputas internas por resolver, corren el peligro de desaparecer del mapa gubernamental alemán. Söder, la noche del domingo tratará de reunir fuerzas con otros partidos, como Freie Wähler, que en las pasadas regionales entró por primera vez en el parlamento bávaro, o los liberales del FDP, ambos con alrededor del 10% en las encuestas. Pero aunque lo consiga, el problema de base no se habrá solucionado. La CSU parece haber perdido la conexión con el electorado conservador cristiano, al que desagrada la prepotencia de la gran coalición de Berlín y el desorden causado por la masiva llegada de refugiados, pero que no desea asociarse con políticas demasiado poco solidarias y que está desencantado por una clase política que lleva gobernando décadas en Baviera y que ha quedado en evidencia en los momentos de crisis. En busca del tono correcto, Söder recorre los mítines electorales prometiendo vivienda social y orden en las fronteras. Su equipo había previsto no invitar a Angela Merkel a hacer campaña, pero a última hora ha reculado y la canciller acudirá a varios actos, un tanto a la desesperada, después de que los últimos desplantes de Seehofer en Berlín no hayan servido para frenar la caída en picado en los sondeos y cuando ya ha calado en la directiva de la CSU que la crisis del partido es ?made in Munich?.
05-10-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un y Trump son los grandes favoritos de las casas de apuestas para ganar el premio Nobel de la paz
El ganador del premio Nobel de la paz de este año se anunciará este viernes en Oslo, y aunque el comité no hace públicos a los nominados, ha habido muchas especulaciones sobre quién podría ganar el prestigioso premio. Todo lo que se sabe es que hay 331 nominados, 216 individuos y 115 grupos, según el comité del Nobel. El proceso de selección es muy secreto, pero aquí hay una lista de posibles ganadores basados en las casas de apuestas, que incluye figuras controvertidas como Kim Jong-un y Donald Trump. Kim y el presidente surcoreano Los líderes de las dos Coreas reanudaron las conversaciones a principios de este año, lo que llevó a que las tensiones en la región cayeran a su nivel más bajo en décadas. Este hecho fue particularmente notable debido a que solo un año antes Corea del Norte y Donald Trump habían amenazado con iniciar una guerra. Los dos hombres celebraron tres cumbres históricas este año, después de una década de política surcoreana que fue hostil al Norte. La pareja es actualmente la favorita en Ladbrokes, la casa de apuestas británica, pero aún está por verse si el comité noruego del Nobel otorgaría el premio a Kim, quien dirige uno de los regímenes más opresivos del mundo y una red de gulags notoriamente severos. Donald Trump El presidente de EE.UU. ha tomado el crédito en repetidas ocasiones por la atmósfera positiva que generó en la Península coreana y se convirtió en el primer presidente americano en estrechar la mano al líder de Corea del Norte cuando se reunió con Kim en Singapur en junio. Un grupo de 18 legisladores republicanos escribió al comité del Nobel en mayo, nominando a Trump «en reconocimiento a su labor para poner fin a la Guerra de Corea, desnuclearizar la península de Corea y llevar la paz a la región». Angela Merkel La canciller alemana dio la bienvenida a cientos de miles de refugiados sirios en el país ante la guerra que ha durado más de siete años. Merkel, ya ha sido galardonada con el premio «Lámpara de la Paz» que otorga la Orden de San Francisco de Asís, después sobresalir en el trabajo de reconciliación y la convivencia pacífica entre los pueblos. Otros favoritos Denis Mukwege, un médico ginecólogo congoleño que ha hecho campaña contra la violencia sexual, es otro candidato al premio de la paz. Al igual que Raif Badawi, un blogger saudí encarcelado, que sigue tras las rejas por «insultar al Islam a través de las redes sociales» a pesar del intento del nuevo rey de Arabia Saudita de presentarse como una fuerza liberalizadora. La ACLU, la organización legal que ha estado a la vanguardia de desafiar las políticas de Trump, como la infame prohibición de viajar a EE.UU. o la separación de familias inmigrantes, también está en la carrera. Los corredores de apuestas también han dado buenas probabilidades al exlíder catalán Carles Puigdemont, quien huyó a Bélgica después de un fallido referéndum de independencia el año pasado. Jeremy Corbyn y Theresa May están empatados en Ladbrokes con probabilidades de 100-1.
05-10-2018 | Fuente: elpais.com
Italexit
En el verano de 2011 Ángela Merkel reconoció que estuvo a punto de romperse el euro y el problema era Italia
05-10-2018 | Fuente: abc.es
El presidente, en Colombey
Para conmemorar los sesenta años de la instauración de la Quinta República, Emmanuel Macron ha viajado Colombey-les-Deux-Eglises, el pueblo donde el General De Gaulle encontraba refugio y en el que está enterrado. El actual presidente honra así al fundador de la Francia contemporánea y busca inspiración en el político europeo más transformador del siglo XX. Tras un ascenso fulgurante al poder Macron ha entrado en crisis. Nadie sabe si se trata de algo pasajero o es el principio del declive. Su irrupción en la política francesa desde fuera -a pesar de estar muy conectado con sus entrañas- le convirtió en un presidente joven y admirado, que despertaba grandes esperanzas, no solo en Francia. Desde el primer minuto de campaña decidió cultivar una imagen de celebridad y actuar como un meteoro que penetraba a toda velocidad en la atmósfera política. Fue capaz de ilusionar con un programa reformista, patriótico y europeo a millones de ciudadanos tentados por el populismo de los extremos. Bendecido por la eliminación de Fillon y de Valls como candidatos, aglutinó el voto anti Le Pen en la segunda vuelta. Pero el estilo de poder elegido, impaciente y jupiterino, brillante y seguro hasta bordear la soberbia, no acaba de dar sus frutos. Ha acometido algunas reformas, pero con un coste enorme para su popularidad. No ha conseguido influir sobre Angela Merkel en las grandes cuestiones europeas pendientes. Antes de verano, Macron tuvo que afrontar el escándalo Ballana, por haber protegido a un consejero de seguridad que se había saltado la ley. Dos de sus ministros han dimitido en las últimas semanas. En especial la marcha de Gerard Collomb, responsable de Interior y aliado incondicional, le ha dejado tocado. En vez de cambiar de estilo, el presidente se asila e insiste en lanzar rayos. Ayer advertía a los jubilados de la suerte que tienen y regañaba a los franceses que se quejan de los problemas económicos que atraviesan. Su venerado De Gaulle decía que lo más interesante del poder son las tormentas, pero tal vez Macron no debería tomarse esta enseñanza al pie de la letra.
05-10-2018 | Fuente: abc.es
Macron, en Colombey
Para conmemorar los sesenta años de la instauración de la Quinta República, Emmanuel Macron ha viajado Colombey-les-Deux-Eglises, el pueblo donde el General De Gaulle encontraba refugio y en el que está enterrado. El actual presidente honra así al fundador de la Francia contemporánea y busca inspiración en el político europeo más transformador del siglo XX. Tras un ascenso fulgurante al poder Macron ha entrado en crisis. Nadie sabe si se trata de algo pasajero o es el principio del declive. Su irrupción en la política francesa desde fuera -a pesar de estar muy conectado con sus entrañas- le convirtió en un presidente joven y admirado, que despertaba grandes esperanzas, no solo en Francia. Desde el primer minuto de campaña decidió cultivar una imagen de celebridad y actuar como un meteoro que penetraba a toda velocidad en la atmósfera política. Fue capaz de ilusionar con un programa reformista, patriótico y europeo a millones de ciudadanos tentados por el populismo de los extremos. Bendecido por la eliminación de Fillon y de Valls como candidatos, aglutinó el voto anti Le Pen en la segunda vuelta. Pero el estilo de poder elegido, impaciente y jupiterino, brillante y seguro hasta bordear la soberbia, no acaba de dar sus frutos. Ha acometido algunas reformas, pero con un coste enorme para su popularidad. No ha conseguido influir sobre Angela Merkel en las grandes cuestiones europeas pendientes. Antes de verano, Macron tuvo que afrontar el escándalo Ballana, por haber protegido a un consejero de seguridad que se había saltado la ley. Dos de sus ministros han dimitido en las últimas semanas. En especial la marcha de Gerard Collomb, responsable de Interior y aliado incondicional, le ha dejado tocado. En vez de cambiar de estilo, el presidente se asila e insiste en lanzar rayos. Ayer advertía a los jubilados de la suerte que tienen y regañaba a los franceses que se quejan de los problemas económicos que atraviesan. Su venerado De Gaulle decía que lo más interesante del poder son las tormentas, pero tal vez Macron no debería tomarse esta enseñanza al pie de la letra.
29-09-2018 | Fuente: abc.es
Erdogan acusa a Alemania de proteger a terroristas turcos durante su visita oficial
La visita de Recep Tayyip Erdogan a Alemania está resultando una civilizada bronca entre el presidente turco y la canciller alemana que colapsa la capacidad de sus equipos diplomáticos. En el banquete de gala celebrado anoche en el Palacio de Bellevue, ofrecido a regañadientes por el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier y al que declinó asistir Angela Merkel, Erdogan abochornó a los alrededor de 120 invitados con acusaciones ante las que solo cabía un silencio tenso y por momentos humillante. «¿Cómo es posible que los terroristas campen por este país?», improvisó sobre su discurso escrito el presidente turco, afeando al presidente de Alemania que propagase «información falsa». Unos minutos antes, Steinmeier se había lavado las manos respecto a los agasajos presidenciales al controvertido presidente turco y había recordado, ya en los postres, a los periodistas y sindicalistas turcos encarcelados. El discurso sirvió de trapo rojo contra el que Erdogan envistió haciendo temblar la vajilla imperial salida de las vitrinas para la ocasión. «El PKK (organización kurda prohibida) está presente en Alemania, con miles de miembros paseando tranquilamente por las calles. Caminan con grandes fotos del feje de la organización terrorista por importantes avenidas. ¿Cómo es que se permite?», increpó, «¿es correcto que esas personas que mataron a miles entre nosotros puedan caminar despreocupados entre vosotros?». Y cuando algunos de los comensales se disponían a ocuparse de su bavaroise, como si nada hubiera pasado, Erdogan continuó, impidiendo que la cena terminase con sabor dulce. «Se habla de intelectuales, de periodistas, pero convendría definir esos términos. Si un periodista es parte del terrorismo y la judicatura turca lo ha condenado, ¿cómo puede ser que aquí lo defiendan?.. Uno de ellos, condenado, está aquí. Lo queremos. Tenemos un acuerdo de extradición y aun así no nos lo envían. Si fuera al revés, si nosotros protegiésemos a quiénes Alemania persigue ¿cuál sería vuestra reacción?.. En realidad no tenía pensado hablar así, pero debido a que el presidente se ha referido a ello, me he visto en la necesidad. Es una verdadera pena». Después del desahogo, Erdogan volvió a su discurso impreso, terminando con una cita de Biskarck en alemán: «El amor de los turcos y los alemanes entre sí es tan viejo que nunca se romperá». Pocos minutos después de que fueran pronunciadas estas palabras en el centro de Berlín, comenzaron a producirse correcciones en el programa de la visita del presidente turco a Alemania. Las autoridades de Colonia desautorizaron por razones de seguridad la gran concentración prevista para hoy con motivo de la inauguración de una mezquita en esa ciudad alemana a la que asistirá el presidente turco. La alcaldesa de Colonia, Henriette Reker, comunicó esta decisión a última hora del viernes indicando que, en lugar de un acto multitudinario ante el templo, tendrá lugar únicamente una ceremonia inaugural en su interior ante invitados. La inauguración de la mezquita ya era objeto de polémica por estar dirigida por la organización Ditib, a la que la Fiscalía alemana investiga por sospechas de filtrar a Ankara informaciones sobre seguidores del predicador Fethullah Gülen, al que Turquía acusa de estar tras el fallido golpe de Estado. El acto de mañana iba a ser el punto central de la tercera y última jornada de la visita oficial a Alemania de Erdogan, quien previsiblemente se desplazará a Colonia tras un desayuno de trabajo con la canciller Angela Merkel. La tensión entre los gobiernos de Berlín y Ancara desborda la mera diplomacia y se traslada a las calles alemanas, en las que viven tres millones de turcos que asisten, confusos, al conflicto verbal. Muchos exiliados turcos ven con ojos críticos la visita de Erdogan. El fallido golpe de estado hace dos años dejó a muchos sin trabajo o en prisión y ahora sienten que la sombra de Erdogan los amenaza también en Alemania. Pero para la mayoría esta visita es motivo de orgullo y esperanza. «Mientras otros colectivos de inmigrantes como los rumanos o los búlgaros reciben todas las facilidades, a nosotros se nos niega un trato igual, a pesar de que vivimos aquí, trabajamos, pagamos impuestos y nos integramos en la sociedad, solo porque ellos pertenecen a la Unión Europea y a nosotros nos han paralizado el proceso», protesta Suleyman Akjen, empleado de frutería que lleva décadas viviendo en Alemania y que ayer saludaba a Erdogan en el punto más próximo que permitía el cordón de seguridad, con una pancarta de apoyo. El 63% de los turcos residentes en Alemania votó a Erdogan en las pasadas elecciones de junio. El 70% en Austria. Erdogan logró de hecho, proporcionalmente, más votos en Alemania que en Turquía, donde el 56,3% que le aseguró la mayoría absoluta.
28-09-2018 | Fuente: abc.es
El partido de Merkel rompe el tabú de pactar con la derecha radical
El primero en decirlo en voz alta ha sido el recién elegido presidente del grupo parlamentario del estado de Sajonia, Christian Hartmann, cargo de tercera fila de la CDU pero que jamás osaría posicionarse sin apoyos en la directiva. En una entrevista con la MDR, Hartmann se ha negado a descartar de antemano un pacto de gobierno con AfD, rompiendo así un tabú en el seno de la Unión Cristianodemócrata de Angela Merkel. «Un no sería una falta de respeto al electorado de Sajonia, que será quién tome la decisión el 1 de septiembre de 2019», ha dicho. La secretaria general de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, se ha visto obligada a desautorizar a toda prisa al político regional. «Nosotros somos un gran partido de centro, tenemos muy claras nuestras fronteras tanto a la derecha como a la izquierda», ha dicho, tras asegurar que «no habrá ni trabajo conjunto ni coalición de gobierno con AfD, es una decisión muy clara de la dirección federal». Lo que está por ver es si la dirección federal cuenta con el apoyo del partido, que sigue cayendo sin remedio en las encuestas. De celebrarse elecciones este domingo, según el último sondeo del instituto demoscópico GMS, CDU/CSU obtendría un 27% de los votos, un 2% menos que hace dos semanas y marcando el menor dato desde 2002. La directiva se ha encontrado ya con una desagradable sorpresa en la elección del presidente del grupo parlamentario en el Bundestag, cargo del que ha sido descabalgado, tras 13 años en el puesto, Volker Kauder, un puntal de Merkel. Ahora, el coqueteo de Hartmann con AfD, que expresa un sentir silencioso y de dimensiones indeterminadas en el partido, golpea otro de sus apoyos fundamentales, el del Partido Socialdemócrata (SPD) en la gran coalición. Protesta del SPD El secretario general del SPD, Lars Klingbeil, ha protestado por el hecho de que «Hartmann haya quedado sin castigo». «Dejarlo así es inaceptable», ha dicho, «si AfD, que acompaña a los neonazis de Chemnitz, es considerado posible socio de coalición, es necesario que la canciller de un puñetazo sobre la mesa». Por eso la Fundación Konrad Adenauer estuvo ayer desbordada. En la única sala de Alemania en la que se tutea en público a la canciller, incluso secretarios de estado permanecieron de pie, sin plaza para sentarse, mientras Merkel, en lugar de «puñetazo sobre la mesa», hizo una loa a la democracia y a la unidad de Europa. «Hoy en el Bundestag, la oposición minoritaria ha ocupado el 50% del tiempo de debate, porque corresponde a la democracia la protección de las minorías», fue su alusión indirecta a AfD. Sus palabras no opacaron la realidad de un gobierno que se desmorona. «Gracias Angela», la despedía del podio de oradores el presidente de la Konrad Adenauer, Norbert Lammert, «y que este aplauso te sirva como un estímulo de ánimo en estos tiempos tan, tan difíciles».
28-09-2018 | Fuente: abc.es
Macron presume de liderazgo europeo en Defensa en su peor momento como presidente
El primer aniversario del optimista y europeísta discurso de Emmanuel Macron en la Universidad de la Sorbona en plena luna de miel tras ganar las elecciones llega en el peor momento del político llamado a liderar las reformas que Francia y la Unión Europea necesitan. En apenas tres meses, el joven líder centrista ha lidiado con la dimisión del televisivo ministro para la Transición Ecológica, Nicolas Hulot, la decisión de su ministro de Interior, Gerard Collomb, de renunciar tras las elecciones europeas a su cartera para presentarse de nuevo para la alcaldía de Lyon, el escándalo de su guardaespaldas Benalla, acusado de golpear a dos manifestantes y de hacerse pasar por un policía el 1 de mayo; y el desplome de su popularidad, en parte motivada por su presunta altivez: «Cruzo la calle y te encuentro trabajo», le dijo hace diez días a un joven desempleado que salió a su paso. En contraste con las turbulencias en política interior, Macron se reafirma en su papel como líder del multilateralismo ante el «America First» de Donald Trump en la ONU y puede dar cuenta de los avances en la Europa de la Defensa, tal como insistió en su alocución de finales de agosto ante los 170 embajadores de Francia. El 26 de septiembre de 2017 Macron propuso fortalecer la Europa de la Defensa mediante la creación de una «fuerza de intervención común» europea, un presupuesto de Defensa común y una «doctrina común». En este año, los Estados miembros han concretado la Coordinación Estructurada Permanente (PESCO), espoleados por el Brexit y la desconfianza que genera Trump. Como la canciller Angela Merkel, Macron ha insistido en la necesidad de Europa de avanzar hacia su autonomía estratégica con respecto a Washington: «Europa ya no puede entregar su seguridad a Estados Unidos», expresó. En esa línea se expresó esta semana el embajador francés en España, Yves Saint-Geours, en un desayuno informativo. A la pregunta de ABC sobre pasos concretos en la integración europea en materia de Defensa, el diplomático resaltó que «Europa sigue avanzando en la Europa de la Defensa» y puso como ejemplo la Iniciativa Europea de Intervención (IEI), en la que ocho países se unieron a la propuesta de Francia en una carta de intención firmada el 25 de junio en Luxemburgo, aunque sin confirmarse aún si reemplazarán a los «Battlegroup» (la Fuerza de Reacción Rápida de la Unión Europea). «Va a haber Defensa europea», aseveró. Para el director del think tank Instituto Delors, Sébastien Maillard, citado por la revista «L?Orient-Le Jour», «un año después de este discurso, Emmanuel Macron ha registrado algunas victorias simbólicas (como en el campo de la defensa), pero se ha enfrentado a un deterioro de la escena política europea de las elecciones en las elecciones que no ha permitido tener un caldo de cultivo favorable». La visión de Macron para Europa contrasta con la del Grupo de Visegrado y con la del nuevo Gobierno populista de Italia, cuyo omnipresente ministro del Interior, Matteo Salvini, ha tenido varios encontronazos con el líder francés sobre todo en la cuestión migratoria. Para el embajador francés en Madrid, los problemas con Italia se limitan a temas como la inmigración: «Conectamos con Italia en la Unión Económica y en la Industria, pero con la inmigración tenemos un problema claro, un problema que puede antagonizar a los europeos», añadió. El Elíseo presume de que los Estados miembros respaldaron su propuesta de estructura permanente para simplificar la adquisición militar y el nuevo fondo de innovación de Defensa dotado con un presupuesto de 13.000 millones de euros para el periodo 2021-2027. La dureza de París en las negociaciones del Brexit para mostrar que en ningún caso dejar la Unión será ventajoso -«aceptar el plan Chequers sería suicida», dijo ayer el ministro de Economía, Bruno Le Maire- contrasta con sus intereses por mantener a Reino Unido vinculado a la Europa de la Defensa. En el desayuno con los periodistas, el embajador francés sentenció que el Brexit es "un problema del Reino Unido, no de Europa" pero aludió a la relación especial en Defensa entre ambos países que se remonta al acuerdo bilateral de la declaración de Saint-Malo, la cumbre franco-británica que articuló el despegue de la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD). El diplomático agregó, refiriéndose a Macron, que Europa «debe repensar la Defensa del continente poniendo encima de la mesa una reflexión sobre la relación con el Reino Unido». Sobre España, Saint-Geours destacó la activa colaboración de Francia con España y los avances en interoperabilidad en los últimos años.
26-09-2018 | Fuente: abc.es
Merkel, debilitada tras perder la presidencia de su grupo parlamentario
El diputado conservador alemán Ralph Brinkhaus se convirtió este martes en el nuevo presidente del grupo conservador en el Bundestag (Cámara baja) al ganar por sorpresa a Volker Kauder, un hombre muy cercano a la canciller Angela Merkel que llevaba 13 años en ese cargo. El cambio al frente del grupo parlamentario de la Unión Cristianodemócrata de Merkel y la bávara Unión Socialcristiana (CDU/CSU) se entiende como un nuevo varapalo para la canciller, ya de por sí debilitada por las crisis de Gobierno que encadena la gran coalición desde su formación el pasado marzo. En una votación en la habitual reunión semanal del grupo parlamentario, Brinkhaus logró 125 votos, frente a los 112 de Kauder. «Era el momento de la democracia. Es una derrota y no hay que disimularla», dijo la canciller en una breve comparecencia ante los medios en la que recordó que ella había apostado por Kauder, con quien ha trabajado «muy bien» durante muchos años. Brinkhaus, por su parte, se alegró «enormemente del resultado de la votación» y abogó por retomar cuanto antes «lo que la gente quiere que hagamos: trabajar». Kauder, un veterano parlamentario conservador, se había encargado en múltiples ocasiones de alinear al grupo parlamentario con las posiciones de la canciller, tarea especialmente compleja en cuestiones como la crisis de los refugiados o los rescates financieros a Grecia. De 50 años, accedió al Bundestag en 2009 y desde hace cuatro años es vicepresidente del grupo parlamentario conservador para Presupuesto, Finanzas y Política Municipal.
23-09-2018 | Fuente: abc.es
Manfred Weber: «En Europa está creciendo el nacionalismo y el egoísmo»
Cuando anunció su candidatura a la presidencia de la Comisión Europea a la vuelta de las vacaciones, Manfred Weber produjo un pequeño terremoto en Bruselas. El líder del principal grupo político europeo ha sido durante esos años un dirigente tan activo como discreto, siempe alejado de las gesticulaciones pero en la primera línea de las discusiones en la UE. Si lo logra, será el primer alemán que llega a dirigir el Ejecutivo comunitario y también el primero que lo hace sin haber sido primer ministro. Él niega ser una especie de heredero europeo de la canciller Angela Merkel y reivindica su propio bagaje político de más de una década trabajando en Bruselas, La entrevista tuvo lugar en Salzburgo, donde participaba en la reunión de líderes populares paralela a la cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno. Un escenario perfecto, al lado de su querida Baviera, que es su región de origen y a donde regresa a la menor ocasión. Tal vez en las elecciones que se celebran allí en octubre le van a dejar un sabor agridulce teniendo en cuenta que su partido (la Union Cristiano Social CSU) puede perder la mayoría absoluta a costa de los nacional populistas de Alternativa para Alemania (AfD). Como en Baviera, la emigración será una de las cuestiones de la campaña europea, lo que plantea un panorama complejo para el PPE teniendo en cuenta que es la primera vez que su hegemonía está siendo amenazada en el campo de la derecha por fuerzas radicales, populistas anti europeas y anti inmigración. Es verdad que es un momento histórico para la UE. Estamos siendo amenazados desde el exterior, ya ve lo que sucede con Putin o incluso con Donald Trump. No son iguales ideológicamente hablando, pero ambos desean debilitar a la UE. Y desde el interior, tenemos el extremismo y el populismo. Por eso creo que se necesita abrir un nuevo capítulo en Europa. Las elecciones europeas deben servir para mostrar a la gente en qué creemos, darles seguridad, defender lo que yo llamo el modo de vida europeo. Este es el marco en el que nos movemos. No podemos continuar como hasta ahora, necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa. Y por eso me he presentado como posible candidato del PPE a la presidencia de la Comisión Europea, quiero presentar las ideas del PPE hablar con los líderes, recolectar ideas y democratizar a la UE, abrir la caja negra de Bruselas, llevarla más cerca de la gente y así estoy seguro de que Europa sobrevivirá. En realidad, vivimos el mayor periodo de paz en toda la historia. Seguimos siendo el espacio más próspero, socialmente inclusivo, etc..¿por qué cree que prosperan las fuerzas que quieren destruir el sistema? La gente sabe que estamos ante un periodo de incertidumbre. En el pasado las cosas se hicieron bien, pero es verdad que no hemos sabido aplacar esta incertidumbre. Imagínese un camionero que va por la autopista y escucha por la radio noticias sobre el desarrollo de los vehículos sin conductor ¿qué cree que va a pensar? La realidad es que tenemos ante nosotros una auténtica revolución del mundo globalizado y digitalizado y la gente no sabe qué va a suponer para ellos y nosotros no sabemos decirles si podremos mantener la vieja promesa del mundo occidental de que sus hijos vivirán mejor que ellos. Por eso creo que el centro de la campaña debe ser dar la seguridad a la gente de que Europa tiene un futuro y que puede proponer un nuevo contrato social. Debemos volver a dar certezas a la sociedad, especialmente a la clase media, y decirles que la UE puede estabilizar la situación y ofrecer la perspectiva de un futuro mejor y pare ello debemos saber ser creativos también. Necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa Creo que ante una situación como la actual, en otra época probablemente habríamos tenido una guerra en Europa. La sociedad parece haber perdido esa referencia tan terrible y las promesas sin fin de los políticos les hacen creer que todo debe mejorar sin cesar y constantemente, cuando no siempre es posible. La cuestión esencial es definir qué significa mejorar, porque si lo definimos solo en términos económicos no siempre es así. En nuestras sociedades debemos pensar en otros conceptos como la capacidad de cooperar, de ser solidarios, de que la gente participe, porque lo que está creciendo es precisamente el egoísmo, el nacionalismo. Dentro de las sociedades pero también en algunos dirigentes. La idea de Europa es precisamente que cada cual puede tener una posición firme, pero podemos sentarnos juntos y llegar a un compromiso. Y uno de los desafíos más importantes para Europa es precisamente cómo ayudar a África, porque si no les podemos ayudar a tener un futuro a ellos, nuestros problemas también crecerán. No es la primera vez que hay esta incertidumbre sobre el futuro. Antes del cambio de siglo también se vivió un tiempo en el que se pensaba que podía pasar cualquier cosa. Pero los europeos no eran tan pesimistas. La diferencia es la tecnología y sobre todo la velocidad. Antes era solo un fenómeno, la industrialización, ahora son varios a la vez, la globalización, el cambio climático, los desarrollos demográficos etc y evolucionan a toda velocidad. Los políticos probablemente deberíamos ser más rápidos a la hora de tomar decisiones y en Europa sobre todo. Pero lo que no deben varían son los principios, en eso, en el modo de respetar la igualdad y la solidaridad. Hay fuerzas políticas extremistas como Orban que tienen más éxito que los partidos tradicionales a la hora de dar esa certeza a los ciudadanos. ¿Cómo vive ese debate como lñider del PPE? En el PPE no hay ningún trato especial para nadie cuando se trata de los principios esenciales. Creemos que la sociedad moderna necesita a la sociedad civil. En el caso de Hungría, ya que lo menciona, el primer ministro Viktor Orban no mostró ninguna disposición al compromiso en el debate que hubo en Estrasburgo hace diez días y por eso la mayoría de diputados del PEE votaron en su contra, después de una discusión muy seria en el seno del grupo parlamentario. Rajoy hizo un gran trabajo por España y la Zona Euro Me refería también fuera del PPE. A casos como el de AfD en Alemania y tantos otros que están ocupando el escenario electoral en muchos paises. No necesitamos clarificar nada en este sentido. Como partidos de una base democrstiana, como los grandes fundadores de Europa, nosotros creemos en Europa. Hay un debate sobre la inmigración, por supuesto, pero no seremos nosotros los que hagamos campaña con los miedos de la sociedad. Lo que queremos es, al revés, ofrecer soluciones. Nosotros tenemos claro que hay que reforzar el control de las fronteras europeas, no me gusta que haya una valla en la frontera entre Bulgaria y Turquía, pero lo apoyo porque necesitamos controlar las fronteras. Igual que en Ceuta y Melilla. Pero cuando hemos tenido que afrontar la crisis en Siria también teníamos una responsabilidad como europeos. Decir que lo que estaba pasando con esa gente no nos importaba no es propio de los principios europeos. En este sentido me siento muy próximo al Papa Francisco. Y poner juntas estas dos cosas es lo que representa el PPE. Y es lo que espero que nos permitirá tener éxito en las elecciones, porque tratamos buscar una solución sin abandonar nuestros principios. Pasó igual en las pasadas elecciones en las que el tema era la política de austeridad y la crisis. El PPE se comprometió a salvar la economía y con gentes como Mariano Rajoy o Enda Kenny (el ex primer minsitro de Irlanda) y otros lo hicimos. Tenemos la economía creciendo al 2%, prácticamente todos los países con déficit por debajo del 3%, se han creado 13 millones de empleos y el BCE está pensando en cambiar ya la política de tipos de interés. Eso demuestra que la gente puede confiar en nosotros. Da la impresión de que su candidatura podría ser como una especie de prolongación europea de la herencia de Angela Merkel, ahora que teniendo en cuenta la situación en Alemania, su época puede estar en la recta final. Para nada. Yo soy Manfred Weber, el líder del grupo popular europeo y lo que ofrezco es mi propia experiencia europea para dirigir la Comisión. Y además, para mí es clave empezar una nueva era, insisto en que no podemos seguir igual, debemos abrir un nuevo capítulo en Europa. La canciller Merkel es también una mujer de consenso, siempre escucha las posiciones de los otros y apoya mi candidatura, por supuesto. ¿Qué le parece Pablo Casado, el sustituto de Mariano Rajoy en el PP español? Son generaciones diferentes. Admiro a Rajoy porque hizo un gran trabajo por España y por la Zona Euro. En la historia de España quedará como un capítulo muy positivo. Pablo Casado es otra generación, tiene otra manera de hacer política. Hay también algo en común entre los jóvenes dirigentes del PPE, como Casado, como el canciller Kurtz en Austria, Kiriakos en Grecia, que son activos y están abiertos a escuchar a la gente y darles respuestas claras. No se trata de cambiar nuestros fundamentos, pero sí de imprimirles un nuevo estilo más moderno para un mundo más moderno. ¿Le preocupa España ahora? Nos preocupa el presupuesto, la estabilidad política y la inmigración. Rajoy hizo un buen trabajo y pensamos que debería mantenerse el mismo rumbo en los próximos presupuestos. En la cuestión catalana, creo que en el conjunto de las fuerzas políticas en Madrid no hay ninguna duda de que España debe permanecer unida, como así lo pensamos nosotros. Yo estoy muy orgulloso de ser bávaro, lo que no es contradictorio con ser alemán y ser europeo. Es un error dejar ese debate a los nacionalistas como Le Pen o a los extremistas, populistas y egoístas.