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Noticias de angela merkel

23-09-2018 | Fuente: abc.es
Manfred Weber: «En Europa está creciendo el nacionalismo y el egoísmo»
Cuando anunció su candidatura a la presidencia de la Comisión Europea a la vuelta de las vacaciones, Manfred Weber produjo un pequeño terremoto en Bruselas. El líder del principal grupo político europeo ha sido durante esos años un dirigente tan activo como discreto, siempe alejado de las gesticulaciones pero en la primera línea de las discusiones en la UE. Si lo logra, será el primer alemán que llega a dirigir el Ejecutivo comunitario y también el primero que lo hace sin haber sido primer ministro. Él niega ser una especie de heredero europeo de la canciller Angela Merkel y reivindica su propio bagaje político de más de una década trabajando en Bruselas, La entrevista tuvo lugar en Salzburgo, donde participaba en la reunión de líderes populares paralela a la cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno. Un escenario perfecto, al lado de su querida Baviera, que es su región de origen y a donde regresa a la menor ocasión. Tal vez en las elecciones que se celebran allí en octubre le van a dejar un sabor agridulce teniendo en cuenta que su partido (la Union Cristiano Social CSU) puede perder la mayoría absoluta a costa de los nacional populistas de Alternativa para Alemania (AfD). Como en Baviera, la emigración será una de las cuestiones de la campaña europea, lo que plantea un panorama complejo para el PPE teniendo en cuenta que es la primera vez que su hegemonía está siendo amenazada en el campo de la derecha por fuerzas radicales, populistas anti europeas y anti inmigración. Es verdad que es un momento histórico para la UE. Estamos siendo amenazados desde el exterior, ya ve lo que sucede con Putin o incluso con Donald Trump. No son iguales ideológicamente hablando, pero ambos desean debilitar a la UE. Y desde el interior, tenemos el extremismo y el populismo. Por eso creo que se necesita abrir un nuevo capítulo en Europa. Las elecciones europeas deben servir para mostrar a la gente en qué creemos, darles seguridad, defender lo que yo llamo el modo de vida europeo. Este es el marco en el que nos movemos. No podemos continuar como hasta ahora, necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa. Y por eso me he presentado como posible candidato del PPE a la presidencia de la Comisión Europea, quiero presentar las ideas del PPE hablar con los líderes, recolectar ideas y democratizar a la UE, abrir la caja negra de Bruselas, llevarla más cerca de la gente y así estoy seguro de que Europa sobrevivirá. En realidad, vivimos el mayor periodo de paz en toda la historia. Seguimos siendo el espacio más próspero, socialmente inclusivo, etc..¿por qué cree que prosperan las fuerzas que quieren destruir el sistema? La gente sabe que estamos ante un periodo de incertidumbre. En el pasado las cosas se hicieron bien, pero es verdad que no hemos sabido aplacar esta incertidumbre. Imagínese un camionero que va por la autopista y escucha por la radio noticias sobre el desarrollo de los vehículos sin conductor ¿qué cree que va a pensar? La realidad es que tenemos ante nosotros una auténtica revolución del mundo globalizado y digitalizado y la gente no sabe qué va a suponer para ellos y nosotros no sabemos decirles si podremos mantener la vieja promesa del mundo occidental de que sus hijos vivirán mejor que ellos. Por eso creo que el centro de la campaña debe ser dar la seguridad a la gente de que Europa tiene un futuro y que puede proponer un nuevo contrato social. Debemos volver a dar certezas a la sociedad, especialmente a la clase media, y decirles que la UE puede estabilizar la situación y ofrecer la perspectiva de un futuro mejor y pare ello debemos saber ser creativos también. Necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa Creo que ante una situación como la actual, en otra época probablemente habríamos tenido una guerra en Europa. La sociedad parece haber perdido esa referencia tan terrible y las promesas sin fin de los políticos les hacen creer que todo debe mejorar sin cesar y constantemente, cuando no siempre es posible. La cuestión esencial es definir qué significa mejorar, porque si lo definimos solo en términos económicos no siempre es así. En nuestras sociedades debemos pensar en otros conceptos como la capacidad de cooperar, de ser solidarios, de que la gente participe, porque lo que está creciendo es precisamente el egoísmo, el nacionalismo. Dentro de las sociedades pero también en algunos dirigentes. La idea de Europa es precisamente que cada cual puede tener una posición firme, pero podemos sentarnos juntos y llegar a un compromiso. Y uno de los desafíos más importantes para Europa es precisamente cómo ayudar a África, porque si no les podemos ayudar a tener un futuro a ellos, nuestros problemas también crecerán. No es la primera vez que hay esta incertidumbre sobre el futuro. Antes del cambio de siglo también se vivió un tiempo en el que se pensaba que podía pasar cualquier cosa. Pero los europeos no eran tan pesimistas. La diferencia es la tecnología y sobre todo la velocidad. Antes era solo un fenómeno, la industrialización, ahora son varios a la vez, la globalización, el cambio climático, los desarrollos demográficos etc y evolucionan a toda velocidad. Los políticos probablemente deberíamos ser más rápidos a la hora de tomar decisiones y en Europa sobre todo. Pero lo que no deben varían son los principios, en eso, en el modo de respetar la igualdad y la solidaridad. Hay fuerzas políticas extremistas como Orban que tienen más éxito que los partidos tradicionales a la hora de dar esa certeza a los ciudadanos. ¿Cómo vive ese debate como lñider del PPE? En el PPE no hay ningún trato especial para nadie cuando se trata de los principios esenciales. Creemos que la sociedad moderna necesita a la sociedad civil. En el caso de Hungría, ya que lo menciona, el primer ministro Viktor Orban no mostró ninguna disposición al compromiso en el debate que hubo en Estrasburgo hace diez días y por eso la mayoría de diputados del PEE votaron en su contra, después de una discusión muy seria en el seno del grupo parlamentario. Rajoy hizo un gran trabajo por España y la Zona Euro Me refería también fuera del PPE. A casos como el de AfD en Alemania y tantos otros que están ocupando el escenario electoral en muchos paises. No necesitamos clarificar nada en este sentido. Como partidos de una base democrstiana, como los grandes fundadores de Europa, nosotros creemos en Europa. Hay un debate sobre la inmigración, por supuesto, pero no seremos nosotros los que hagamos campaña con los miedos de la sociedad. Lo que queremos es, al revés, ofrecer soluciones. Nosotros tenemos claro que hay que reforzar el control de las fronteras europeas, no me gusta que haya una valla en la frontera entre Bulgaria y Turquía, pero lo apoyo porque necesitamos controlar las fronteras. Igual que en Ceuta y Melilla. Pero cuando hemos tenido que afrontar la crisis en Siria también teníamos una responsabilidad como europeos. Decir que lo que estaba pasando con esa gente no nos importaba no es propio de los principios europeos. En este sentido me siento muy próximo al Papa Francisco. Y poner juntas estas dos cosas es lo que representa el PPE. Y es lo que espero que nos permitirá tener éxito en las elecciones, porque tratamos buscar una solución sin abandonar nuestros principios. Pasó igual en las pasadas elecciones en las que el tema era la política de austeridad y la crisis. El PPE se comprometió a salvar la economía y con gentes como Mariano Rajoy o Enda Kenny (el ex primer minsitro de Irlanda) y otros lo hicimos. Tenemos la economía creciendo al 2%, prácticamente todos los países con déficit por debajo del 3%, se han creado 13 millones de empleos y el BCE está pensando en cambiar ya la política de tipos de interés. Eso demuestra que la gente puede confiar en nosotros. Da la impresión de que su candidatura podría ser como una especie de prolongación europea de la herencia de Angela Merkel, ahora que teniendo en cuenta la situación en Alemania, su época puede estar en la recta final. Para nada. Yo soy Manfred Weber, el líder del grupo popular europeo y lo que ofrezco es mi propia experiencia europea para dirigir la Comisión. Y además, para mí es clave empezar una nueva era, insisto en que no podemos seguir igual, debemos abrir un nuevo capítulo en Europa. La canciller Merkel es también una mujer de consenso, siempre escucha las posiciones de los otros y apoya mi candidatura, por supuesto. ¿Qué le parece Pablo Casado, el sustituto de Mariano Rajoy en el PP español? Son generaciones diferentes. Admiro a Rajoy porque hizo un gran trabajo por España y por la Zona Euro. En la historia de España quedará como un capítulo muy positivo. Pablo Casado es otra generación, tiene otra manera de hacer política. Hay también algo en común entre los jóvenes dirigentes del PPE, como Casado, como el canciller Kurtz en Austria, Kiriakos en Grecia, que son activos y están abiertos a escuchar a la gente y darles respuestas claras. No se trata de cambiar nuestros fundamentos, pero sí de imprimirles un nuevo estilo más moderno para un mundo más moderno. ¿Le preocupa España ahora? Nos preocupa el presupuesto, la estabilidad política y la inmigración. Rajoy hizo un buen trabajo y pensamos que debería mantenerse el mismo rumbo en los próximos presupuestos. En la cuestión catalana, creo que en el conjunto de las fuerzas políticas en Madrid no hay ninguna duda de que España debe permanecer unida, como así lo pensamos nosotros. Yo estoy muy orgulloso de ser bávaro, lo que no es contradictorio con ser alemán y ser europeo. Es un error dejar ese debate a los nacionalistas como Le Pen o a los extremistas, populistas y egoístas.
21-09-2018 | Fuente: abc.es
Brexit en el alero
La cumbre informal de Salzburgo revela dos visiones contrapuestas de la Unión. La primera es la de aquellos que defienden la Europa organizada y los valores de las democracias liberales. A su cabeza, Angela Merkel y Emmanuel Macron, una pareja todavía poco hecha. Ambos entienden el proceso de integración recorrido como un camino exitoso, inspirado en un ideal de civilización cosmopolita. Es la lección aprendida después de bajar a los infiernos en las dos guerras mundiales. Enfrente se han situado los gobiernos que desentierran el nacionalismo y la xenofobia, como ocurre en el caso de Hungría, Polonia e Italia. Los dos primeros además se alejan de las exigencias básicas de respeto al Estado de Derecho en los Estados miembros, al debilitar la independencia judicial o atacar la libertad de expresión. Este choque entre socios hace inútil plantear grandes acuerdos a nueve meses de las elecciones europeas. Las cuestiones pendientes en las que la Unión se juega su futuro, como el gobierno del euro, la seguridad o la inmigración tendrán que esperar. En Salzburgo solo se atisban las bases de un posible pacto sobre el Brexit, un caso de desintegración que reclama una solución pragmática. Pero la partitura ensayada en la ciudad de Mozart es lo más opuesto a su música clara y redonda y aún no suma a todos. Con el fin de evitar una frontera en el Mar del Norte, se podría ensayar una fórmula ambigua e intermedia para garantizar la libre circulación de mercancías dentro de la isla de Irlanda. En el fondo es una manera de aparcar el problema y resolverlo con los británicos fuera, protegidos por un período transitorio. Los negociadores esperarán a la conferencia del partido conservador a principios de octubre antes de intentar cualquier transacción. Si lo consiguen, Theresa May sería reconocida entre los suyos por la tenacidad con la que ha doblegado tanto a los tories euroescépticos como a los europeístas. Sería una naufraga que toca tierra, aferrada al doble argumento de cumplir el mandato del referéndum e impedir la llegada al poder de un laborismo muy escorado a la izquierda.
18-09-2018 | Fuente: abc.es
El Gobierno alemán releva al jefe del espionaje por negar la «caza al extranjero»
La gran coalición de Gobierno alemán ha ratificado este martes la decisión tomada por la canciller Angela Merkel de destituir al polémico jefe del espionaje interior, Hans-Georg Maassen, a raíz de las declaraciones en las que puso en duda la veracidad de un vídeo que probaba la «caza el extranjero en Chemnitz». El ministro de Interior, Horst Seehofer, había respaldado públicamente a Maassen, contradiciendo a Merkel y poniendo en duda que la destitución fuese a llevarse finalmente a cabo. Dado que en ese momento la canciller alemana estaba de viaje oficial en Argelia, fue necesario esperar hasta esta tarde para reunir a la gran coalición y aclarar el asunto, pero desde el primer momento Merkel había tranquilizado a los socialdemócratas del SPD diciendo que «diga lo que diga Seehofer, Maassen será destituido». No es la primera vez que el ministro de Interior se enfrenta públicamente a la canciller Merkel y trata de interferir en sus decisiones. Durante el pasado verano llegó a tener a punto de ruptura la gran coalición debido a su insistencia en implementar cierres y controles de fronteras con los que Merkel no estaba de acuerdo. Pero esta vez ha sido diferente, porque Seehofer no ha obtenido el respaldo de su partido, la Unión Socialdmócrata (CSU) de Baviera, para mantener el pulso. La tensión creada durante el verano ha pasado factura a la CSU, a la que las encuestas pronostican ya solamente un 35% de cara a las regionales que tendrán lugar el próximo 14 de octubre. Su presidente y candidato en esas elecciones, Markus Söder, había dejado claro que lo que ahora se necesita es «tranquilidad en Berlín». En la capital alemana se rumorea incluso que Seehofer podría abandonar también su cargo en el Ministerio de Interior después de esas elecciones. Después de varias reuniones entre Mekel y Seehofer y otras a las que se sumó la presidenta del SPD, Andrea Nahles, ha sido decidido que Maassen abandone la presidencia de los servicios secretos de Interior y pase a ocupar una secretaría de Estado en el Ministerio de Interior, a las órdenes directas de Seehofer. Anteriormente ya se le había atribuido a Maassen cierta cercanía con la derecha radical de Alternativa para Alemania (AfD), el partido anti europeo y anti extranjeros que actualmente constituye la primera fuerza de la oposición parlamentaria en Alemania. El presidente de AfD, Alexander Gauland, ha reconocido varios encuentros con Maassen y ha comentado públicamente esa relación de comprensión mutua. Connivencia con la derecha radical El episodio pone de manifiesto cierto nivel de connivencia entre las altas esferas de la inteligencia alemana y la derecha más radical, además de cierto sentido de la impunidad, ya que se han llegado a deslizar incluso amenazas, como la expresada por el ex feje del servicio federal de inteligencia, Gerhard Schindler, que el lunes advertía que el asunto «amenaza con abrir una brecha entre el gobierno y los servicios de inteligencia», que «están mayoritariamente con Maassen». Fuentes cercanas a Schindler han reaccionado al anuncio de la destitución jactándose de que «su salario mensual de 11.000 euros será en el nuevo trabajo de 14.000, así que no está mal». Por este motivo será muy relevante el nombramiento del sucesor de Maassen a cargo de los servicios secretos de Interior. Entre los candidatos figuran el número dos de Maassen hasta ahora, Thomas Haldenwang, el presidente de la comisión parlamentaria de control sobre inteligencia Arne Schlatmann, Clemens Binninger, especialista en el área de la CDU, o Beate Bube, directora de inteligencia interior en Baden Württenberg.
17-09-2018 | Fuente: abc.es
Orban demandará al Parlamento Europeo por las sanciones en contra de Hungría
El primer ministro húngaro, el nacionalista Viktor Orban, reiteró este lunes que su Gobierno planea demandar ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) el voto del Parlamento Europeo a favor de sancionar al país por violación del Estado de derecho. «Hungría planea dar pasos legales en este caso», dijo Orban en el Parlamento en el primer día de la sesión de otoño, sin dar más precisiones. El Parlamento Europeo (PE) votó la semana pasada iniciar un proceso para sancionar al país centroeuropeo por violación del Estado de derecho, a raíz de un informe que critica la situación de la libertad de prensa, la falta de independencia del poder judicial, la discriminación de las minorías y el trato de los refugiados por parte de Hungría. Oraán calificó ese informe de «colección de mentiras» y dijo que es un «ataque porque el pueblo húngaro ha decidido no convertir (a Hungría) en un país de inmigración». El primer ministro nacionalista húngaro ha reiterado varias veces en los últimos meses que Europa se divide en dos partes, una a favor de la inmigración y otra que se opone. En este sentido, explicó que la nueva propuesta de la canciller alemana, Angela Merkel, de ceder competencias para fortalecer la protección de las fronteras externas de la UE sirve para quitarle a los países el derecho de defensa fronteriza y así «dejar entrar a los inmigrantes». Hungría selló sus fronteras Orban, que se opone categóricamente a las soluciones europeas al problema de la inmigración, indicó hoy que en la cumbre de la Unión Europea (UE) de esta semana en Austria defenderá su postura de no ceder a otros el derecho de la defensa de las fronteras. «No renunciaremos al derecho de defender las fronteras (de Hungría), nadie puede quitarnos esto», dijo. Merkel ha pedido que los países fronterizos de la UE «cedan algunas competencias nacionales» para que la agencia europea de protección de fronteras (Frontex) pueda operar sin restricciones. Orban, que en los últimos años ha reiterado la importancia de fortalecer la defensa de las fronteras externas de la zona de Schengen de libre circulación, dijo la semana pasada que lo que Merkel pretende es enviar «mercenarios» a las fronteras de Hungría, que después dejarán entrar los inmigrantes. «Es bueno que reforcemos la defensa fronteriza, también es bueno que se ayude a los que no pueden cumplir con esta tarea. Pero no es bueno que Bruselas quiera dirigir la defensa de las fronteras húngaras», enfatizó Orbán. El Gobierno húngaro selló sus fronteras del sur en el otoño de 2015 para detener a los refugiados y también aplicó una serie de legislaciones que prevén hasta cinco años de cárcel por el cruce ilegal de las fronteras.
17-09-2018 | Fuente: abc.es
El Gobierno de Orban plantará batalla al Parlamento Europeo en los tribunales
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, anunció ayer que su Gobierno presentará una demanda ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) contra el voto del Parlamento Europeo a favor de sancionar a su país por violación del Estado de derecho. El jefe de la Oficina del primer ministro, Gergely Gulyás, enumeró en una rueda de prensa los pasos violados durante la votación en Estrasburgo y recordó que de acuerdo con el Tratado de Lisboa se requiere de una mayoría de dos tercios para adoptar una resolución y contar también las abstenciones. Para que la resolución sea aplicable, calcula además, requerirá la aprobación de las cuatro quintas partes del Consejo de la Unión Europea (28 miembros) y solo después de probar que no ha cumplido recomendaciones todavía no emitidas. En la apertura de la sesión parlamentaria, Orban calificó el informe que sirvió de base a la votación de «colección de mentiras» y dijo que es un «ataque porque el pueblo húngaro ha decidido no convertir a Hungría en un país de inmigración». En su discurso, mantuvo que el motivo último por el que la Eurocámara desea sancionar a su Gobierno es la resistencia que ha planteado en Bruselas a la inmigración. Cumbre en Salzburgo En su opinión, «Europa se divide en dos partes, una a favor de la inmigración y otra que se opone», lo que le llevó a criticar duramente la propuesta formulada una día antes por la canciller alemana Angela Merkel y apoyada por el jefe del gobierno austriaco Sebastian Kurz. Orban sentenció que el plan para fortalecer Frontex es en realidad «una ofensiva para dejar entrar a los inmigrantes». «Quieren quitarnos las llaves del portón», acusó a los países a favor de ceder competencias a una policía europea fronteriza que podría aumentar en 10.000 efectivos en 2020. Orban defenderá esta postura en la cumbre informal de jefes de Estado y gobierno de la Unión Europea en Salzburgo. «No renunciaremos al derecho de defender las fronteras, nadie puede quitarnos esto»? «lo que Merkel pretende es enviar mercenarios a las fronteras de Hungría, que después dejarán entrar los inmigrantes». El primer ministro húngaro, que durante los últimos años ha sido el primero en pedir que sea reforzada la seguridad en las fronteras exteriores europeas, reconoce todavía que «es bueno que reforcemos la defensa fronteriza, también es bueno que se ayude a los que no pueden cumplir con esta tarea. Pero no es bueno que Bruselas quiera dirigir la defensa de las fronteras húngaras», precisó. En el parlamento húngaro, sin embargo, la oposición considera que Orbán trata de tapar con la cortina de humo de las fronteras y la inmigración una deriva totalitaria de su gobierno que es la auténtica razón de las sanciones votadas por la Eurocámara. Contundente manifestación Miles de húngaros se manifestaron el domingo en Budapest contra sus políticas y en defensa de los valores europeos, bajo el lema «Defendamos nuestra patria europea». Los partidos de izquierda que convocaron la protesta, el Partido Socialista, la Coalición Democrática y Párbeszéd (Diálogo) querían así «demostrar que Hungría es mucho más que Viktor Orban» y que no comparten los valores del primer ministro. «El que ataca los ultrajes del Gobierno de Orban no ataca a Hungría, sino que defiende los intereses y derechos de los húngaros», afirmaron los organizadores. «Estoy orgulloso de los eurodiputados que han votado a favor del informe», aseguró el líder de Pérbeszéd, Gergely Karácsony y agregó que «Hungría tiene su lugar en la UE». La tensión pudo apreciarse en declaraciones salidas de tono, como las del ex primer ministro socialdemócrata Ferenc Gyurcsány, que es el líder de la Coalición Democrática y que opinó que «Hungría actualmente está dirigida por un bastardo malcriado». Mientras Orban da los «pasos legales» anunciados, cuenta con un defensor dispuesto a rebatir la decisión de la Eurocámara. El partido nacionalista y de derecha radical austriaco FPÖ, que forma parte de la coalición de gobierno de Viena junto con los conservadores de Sebastian Kurz, ha exigido ya en Bruselas una revisión jurídica del procedimiento sancionador aprobado el pasado miércoles con 448 a favor y 197 en contra y que, de llegar a sus consecuencias máximas, podría conducir a retirar el derecho de voto de Hungría en el Consejo Europeo. El vicecanciller austriaco y líder del FPÖ, Heinz-Christian Strache, ha declarado que «entiendo bien a Turquía» y ha confiado en que el procedimiento no saldrá adelante porque no se podrá conseguir la mayoría de dos tercios necesaria.
17-09-2018 | Fuente: abc.es
Macron y Kurtz proponen una cumbre Europa-África sobre inmigración
Sin coincidir completamente en sus respectivas políticas nacionales, el presidente Emmanuel Macro n y el canciller Sebastian Kurz han encontrado un terreno de entendimiento ante la crisis continental de la inmigración: celebración de una cumbre UE - África, refuerzo del control de fronteras comunes y las expulsiones de inmigrantes ilegales. En el marco de la preparación y las consultas previas a la próxima cumbre europea consagrada a la inmigración, el presidente francés recibió al canciller austríaco en el Palacio del Elíseo, la mañana del lunes. Evitando la confrontación de la cumbre europea del verano pasado y las preguntas desagradablemente directas, Kurz y Macron multiplicaron los gestos de distensión y comprensión mutua. El canciller de Austria defendió ante el presidente de Francia la celebración de una cumbre excepcional UE - África, que pudiera celebrarse antes o inmediatamente después de la cumbre europea del próximo 20 de diciembre. Desde la óptica de Austria, que ejerce la presidencia rotativa de la UE este semestre, la cumbre euro africana deberá abordar todos los problemas íntimamente ligados, con el fin de «cortar» y «atajar» las migraciones africanas hacia Europa. Desde el lanzamiento de un Plan Marshal en África -con el fin de apoyar el crecimiento económico- al control policial de las fronteras, los temas de trabajo de esa cumbre son presentados como la «matriz» de un posible control eficaz de la inmigración. Sebastian Kurz apoya y hace suyo el proyecto / proposición de Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, de reforzar (volver a reforzar, sin cesar comenzando) las fronteras comunes de la Unión, con 10.000 nuevos policías / guardas fronteras, en los próximos dos años. Desde una óptica igualmente «conciliadora», Macron defendió ante el canciller austriaco la necesidad «urgente» de reforzar las expulsiones de inmigrantes ilegales, matizando: «En el respeto de nuestro valores». En su encuentro de trabajo, el canciller Kurz y el presidente Macron han «maquillado» y «matizado» sus posiciones, sin olvidar completamente que ambos deben componer con aliados estratégicos y aliados de circunstancias que defienden posiciones difícilmente compatibles. Tanto Kurz como Macron esperan conseguir que la Alemania de Angela Merkel (ella misma cogida en una «pinza» política a geometría variable) apoye proyectos que, sin ser completamente antagónicos, permitan encontrar una todavía invisible posición europea común ante el desafío histórico de la inmigración incontrolada.
17-09-2018 | Fuente: abc.es
Merkel destituye al jefe del espionaje alemán por poner en duda la «caza al inmigrante» por la ultraderecha
La canciller Angela Merkel ha destituido esta mañana al jefe de los servicios secretos alemanes de Interior, Hans-Georg Maassen, después de un tenso fin de semana en el que se le había pedido discretamente una dimisión que él se negaba a presentar. Merkel pone fin así a la crisis de gobierno abierta tras la amenaza de sus socios socialdemócratas del SPD, que consideraban inaceptable la permanencia de Maassen en el cargo después de sus controvertidas declaraciones, en las que puso en duda la veracidad de los vídeos en los que podían apreciarse las escenas de «caza al extranjero» en las marchas radicales de Chemnitz, contradiciendo a la propia Merkel, cuya oficina había dado por buenos los vídeos. Maassen dijo textualmente que los servicios secretos en el interior del país no tenían «ninguna información fiable» de que hubiera habido persecuciones de inmigrantes en Chemnitz y añadió que «no hay pruebas de que el video que circula en Internet sobre este supuesto incidente sea auténtico. Habría buenas razones para creer que se trata de una desinformación deliberada para posiblemente distraer a la población del asesinato en Chemnitz». La canciller no ha dejado llegar el asunto a la reunión de crisis convocada por Merkel con sus socios del Gobierno: la líder del partido socialdemócrata SPD, Andrea Nahles, y el presidente de la Unión Cristianosocial (CSU), Horst Seehofer, quien como ministro del Interior es el jefe directo de Maassen y lo ha respaldado hasta el final. En Berlín circulan rumores acerca de la permanencia de Seehofer en la cartera de Interior y diversas fuentes dan por hecha su dimisión después de las elecciones regionales de Baviera, que tendrán lugar el 14 de octubre. Maasen ha ayudado personalmente a propagar esos rumores al afirmar en una reunión con diputados de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que «Seehofer me ha dicho que si caigo yo, cae él también». Interferencia política Durante el fin de semana, Merkel ha hablado por teléfono sobre Maassen con los principales miembros de su coalición, justificando que ya no puede seguir al frente de la inteligencia del país por haber interferido en política y trasvasado los límites de su mandato. Garantió al SPD que ese cese se llevaría a cabo en cualquier caso, independientemente de la opinión de Seehofer, que seguía apoyando públicamente a Maasen. En la noche del domingo, el último candidato socialdemócrata a la cancillería y ahora diputado del SPD, Martin Schulz, adelantó en directo que calculaba la dimisión de Maassen para el martes. Apenas unas horas antes de que trascendiese al destitución, el exjefe del servicio federal de inteligencia, Gerhard Schindler, declaraba que en caso de que de produjese esa decisión «amenaza con abrir una brecha entre el Gobierno y los servicios de inteligencia». «La mayoría de las autoridades de seguridad están con Maassen, admiran su valor y su libertad de expresión. Muchos, que están haciendo ya su trabajo con el puño metido en el bolsillo, se sentirán todavía más frustrados», aseguró.
16-09-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Kurz acuerdan reforzar las fronteras exteriores de Europa en 2020
Los jefes de gobierno de Alemania y Austria, los conservadores Angela Merkel y Sebastian Kurz, estuvieron ayer de acuerdo en la necesidad de una ampliación de recursos y competencias para Frontex que esperan haya entrado en vigor en 2020 y que sirva para que las fronteras exteriores de la UE queden mejor protegidas que hasta ahora. «Si no podemos proteger las fronteras exteriores de la Unión, no podemos permitirnos el libre movimiento a través de las fronteras entre los países europeos», advirtió Kurz durante su visita a la Cancillería de Berlín, ligando así la sostenibilidad del espacio Schengen a un Frontex más efectivo y tensando la cuerda que en el otro extremo sostiene el presidente de Hungría, Viktor Orban, que ya ha adelantado que la cesión a Frontex de competencias nacionales no es para él una opción. Kurz además tensa su propia coalición de gobierno con el partido de derecha radical FPÖ, más cercano a las tesis de Orban que a las del canciller austriaco. Merkel, por su parte, ha defendido abiertamente que los países fronterizos de la UE «cedan competencias nacionales» para que la Agencia Europea de Protección de Fronteras pueda operar sin restricciones en sus territorios. «Estamos reforzando Frontex, pero eso significa también, y por eso abogo yo, que los Estados que están en las fronteras exteriores cedan competencias nacionales para dotar de competencias realmente amplias a Frontex, que son necesarias para que pueda llevar a cabo su labor», ha dicho. La canciller añadía que la protección de las fronteras exteriores debe ir de la mano de «cierta solidaridad» con los inmigrantes y con iniciativas que hagan posible la inmigración legal y al mismo tiempo sirvan de ayuda a los países de origen que atraviesan situaciones difíciles. Ambos jefes de gobierno mostraron determinación de cumplimiento del plazo de 2020 y Merkel ha señalado que esta cuestión tiene prioridad en Europa por delante de cualquier otra. «Para mí el reto es mucho más importante para la cohesión de la UE que el del euro», ha reconocido. Kurz, que el miércoles será anfitrión de una cumbre europea informal de jefes de Estado y gobierno en Salzburgo, sobre inmigración y a la que asistirá también el presidente español Pedro Sánchez, precisó que en su opinión que «Frontex debería trabajar de forma que los barcos con inmigrantes del Mediterráneo ni siquiera zarpen de sus puertos de origen. Merkel y Kurz se sitúan así en línea con el reciente discurso del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que propone un histórico salto en la consolidación de un espacio europeo de libertad de movimiento sin fronteras interiores y que incluye el establecimiento de una policía federal de fronteras con amplias competencias en áreas como el control de los flujos migratorios irregulares desde fuera de la UE, la devolución de irregulares a sus países de origen, la detección de los pasos ilegales entre países del club y la lucha contra los canales de tránsito en países terceros. Fuentes del Gobierno español se reservan de momento su valoración sobre el plan, que por otra parte supondrá una gran inversión desde los presupuestos europeos. Triplicar el presupuesto La Comisión ya propuso en junio multiplicar casi por tres, hasta los 34.900 millones de euros, el presupuesto para inmigración y fronteras exteriores en el próximo periodo presupuestario, que comprende desde 2021 hasta 2027. El plan reforzaría la agencia Frontex reservando 12.000 millones de euros con los que se podrían financiar, entre otras cosas, un cuerpo de 10.000 efectivos a partir de 2020. En la actualidad, apenas cuenta con 1.500. También forma parte de la estrategia la creación de un fondo especializado para la gestión de fronteras que contaría con 9.300 millones de euros destinados a blindar el perímetro exterior de la zona Schengen y evitar así una reintroducción de los controles fronterizos, como ocurrió durante la crisis migratoria de 2015 y que se mantienen todavía hoy parcialmente en Francia, Alemania, Austria, Dinamarca, Suecia y Noruega. Otros 10.400 millones de euros nutriría un Fondo de Asilo y Migración, una partida para fomentar los retornos efectivos de personas sin derecho legal de residencia, a repartir entre los países según el ratio de devoluciones. Durante su encuentro en Berlín, Merkel y Kurz hablaron también de la necesidad de aumentar la cooperación al desarrollo en África, incluso de «redefinir» la cooperación con los países africanos, «en nuestro propio interés y a largo plazo», en un nuevo tipo de implicación «urgentemente necesaria» con el continente «vecino».
16-09-2018 | Fuente: elpais.com
Un espía muy poco discreto
Hans-Georg Maassen, jefe de los servicios secretos internos alemanes, ha puesto en jaque al Gobierno de coalición de Angela Merkel por cuestionar los sucesos de Chemnitz
11-09-2018 | Fuente: abc.es
Austria ofrece a Hungría un bloque de extrema derecha en el Parlamento Europeo
El vicecanciller austriaco, Heinz-Christian Strache, que pertenece al partido de extrema derecha FPÖ, soltó la bomba anoche en las redes sociales. «¡Invito con mucho gusto al primer ministro húngaro, Víktor Orban, y a su partido, Fidesz, a trabajar juntos en el futuro en un bloque común de la UE!», escribió en Facebook. Strache y otros miembros del FPÖ son, al igual que Orban, partidarios de una línea dura contra los migrantes que llegan a Europa y contrarios a la integración europea, pero el FPÖ se sienta actualmente con otros partidos nacional-populistas dentro del grupo Europa de las Naciones y de las Libertades (ENL), mientras que el Fidesz de Víktor Orban es miembro del Partido Popular Europeo (PPE), la principal formación en la Eurocámara, que reagrupa a la derecha y al centro-derecha, incluidas las formaciones de la canciller alemana, Ángela Merkel, y del presidente de la Comisión Europea, el luxemburgués Jean-Claude Juncker. La oferta de Strache, quien participa en el gobierno de coalición dirigido por el conservador austriaco Sebastián Kurz, llega un día antes de que Orban pronuncie un discurso ante el Parlamento Europeo para defender su gobierno, cuestionado en un informe de la eurodiputada Judith Sargentini (Verdes) por no respetar convenientemente las libertades ciudadanas. La oferta de Austria supone una Opa hostil al PPE y una amenaza a los eurodiputados dispuestos a acusar a Orban con dureza. De cara a la política interna austriaca, Strache está demostrando con esta invitación quién lleva realmente los pantalones en la coalición azul-dorada, que el joven canciller Kurz presenta como una hábil maniobra para neutralizar a su favor al FPÖ, pero que está resultando una jugada maestra con la que los viejos lobos nostálgicos del imperio austrohúngaro se han asentado en el gobierno de Viena a través del impotente canciller. Kurz, en la línea del PPE, se había distanciado sensiblemente de Orban en la entrevista Sommergespräch de la cadena ORF, lo que no ha impedido que su número dos dinamitar con sus declaraciones el pleno de sanciones a Hungría. Strache ha calificado de «absurda» la propuesta del eurodiputado popular austriaco Othmar Karas, de sancionar al Fidesz en el seno del PPE y como «totalmente incomprensible» la posición de la Unión Cristianodemócrata alemana (CDU), el partido de Merkel, cuyo eurodiputado Manfred Weber es el presidente del grupo parlamentario del PPE y que aspira a presidir la Comisión Europea con su respaldo, en referencia a la decisión de apoyar un procedimiento europeo contra Hungría. Weber ha declarado en las últimas horas que espera que Orban se muestre «dispuesto a un compromiso», pero que si eso no sucede, ha de saber que «nuestros valores son incuestionables».
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