Infortelecom

Noticias de andres manuel lopez obrador

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los grandes partidos mexicanos plantan al PRI en su búsqueda de la unidad frente a Trump
La desunión campa entre los políticos mexicanos que difieren en cómo actuar ante los ataques de EE.UU. El partido en el poder, el PRI convocó ayer a representantes de todos los partidos políticos a una reunión para construir una agenda de unidad nacional frente a Trump. Sin embargo, los grupos políticos más importantes ?el PAN, PRD y Morena? declinaron la invitación del partido de Peña Nieto a una reunión descafeinada a la que sólo acudieron partidos minoritarios. El PRD acusa al Gobierno de haberse «ensañado durante años en destruir la unidad de los mexicanos» Los representantes del PAN y del PRD ?viejos rivales PRI? rechazaron la invitación arguyendo, en el caso del PAN, que se trata de «un tema de Estado, no de partidos»; y por parte del PRD, acusando a los miembros del partido en el Gobierno de haberse «ensañado durante años en destruir la unidad de los mexicanos». En cambio, Morena, una alternativa de izquierda nacida en 2014, declinó la propuesta argumentando que su líder, Andrés Manuel López Obrador tenía una agenda muy complicada. López Obrador es el político mejor valorado en las encuestas de cara a las elecciones de 2018. Amlo, como se le conoce por sus siglas, es un viejo conocido de la política mexicana que ha militado en varios partidos como el PRI y el PRD ?en México es bastante normal que los políticos cambien de partido? y ha sido ya candidato a las presidenciales en 2006 y 2012. «En buena medida López Obrador ha sido el más beneficiado por los insultos de Trump a México», afirma el politólogo del Tecnológico de Monterrey, Gustavo López, pues ha mantenido una posición más beligerante contra el presidente de EE.UU., a la vez que ha tendido su mano a Peña Nieto por la unidad de México.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«Por primera vez me gusta una decisión de Peña Nieto»
Donald Trump ha conseguido algo que en cinco años nadie había logrado: aunar a todos los mexicanos en torno a una decisión del presidente Enrique Peña Nieto. Y es que los mexicanos, aburridos de las amenazas del nuevo mandatario de EE.UU., apoyaron mayoritariamente el «no» de su dirigente a reunirse con Trump, quien exigía como condición a la cita que México pagara el muro. De haber cruzado esta línea roja, habría sido el suicidio político de Peña Nieto, un dirigente que actualmente cuenta con el peor nivel de popularidad jamás registrado por un presidente mexicano. Pero no hay mejor aliado para fomentar la unidad de una nación que tener un enemigo común. En ese aspecto, Trump se ha convertido en una especie de piñata gigante a la que todos los mexicanos desearían apalear. «De haber ido, Peña Nieto habría perdido el poco capital político que le queda»Enrique Gutiérrez, sociólogo «Creo que es la primera vez que me gusta una decisión del presidente», asegura José Luis Cobos, taxista en Ciudad de México. Pero Cobos, al igual que Peña Nieto, sabe que al presidente no le quedaba otra opción que rechazar la invitación de Trump. «De haber ido, habría perdido el poco capital político que le queda», afirma el sociólogo de la Universidad Iberoamericana, Enrique Gutiérrez. Gran desgaste del presidente Aunque Peña Nieto empezó con unos índices de popularidad muy altos, se han ido deteriorando progresivamente a lo largo de los años. Gutiérrez señala varios factores que explican este desgaste, como una serie de reformas que por ahora han hecho mucho daño a la economía, la elevada corrupción y el caso de los estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa en 2014, que marcó un punto de quiebra entre la sociedad y el Ejecutivo. «Prometió que con la reforma energética iba a bajar la gasolina y ha subido un 20% en enero»Pilar Morales, secretaria «Prometió que con la reforma energética iba a bajar la gasolina y ha subido un 20% en enero», comenta Pilar Morales, que trabaja como secretaria. Como parte de la reforma energética, que busca liberalizar el sector petrolero que está en manos de la estatal Pemex, el Gobierno dejó de subvencionar el precio de las gasolinas en un 20% a partir del 1 de enero de 2017. ¿La consecuencia? Fuerte subida del precio de los combustibles y una inflación que en la primera quincena del año fue casi del 5%, la más alta en 18 años. En este contexto de subida de precios, Morales piensa que desde el Ejecutivo se está utilizando la polémica del muro como cortina de humo para tapar los graves problemas de corrupción que atraviesa México, donde el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte ?del PRI, igual que Peña Nieto?, está siendo buscado por la Interpol, entre otras cosas, por quedarse con el dinero para el tratamiento de niños con cáncer e inyectarles agua en vez de medicamentos. Poco margen de maniobra Gutiérrez cree que puede ser un «buen momento» para que Peña Nieto cambié su postura ante Trump ?calificada hasta ahora como blanda y timorata? y capitalice con mayor arrojo este momento para aumentar su baja popularidad. Sin embargo, su margen de maniobra para endurecer su discurso sin enfadar a Trump es muy pequeño. «Más le vale hacer un llamamiento a la unidad nacional si quiere recuperar su figura un poco». Este año es complejo electoralmente en el país porque hay comicios en el Estado de México, uno de los más importantes, y a mediados de 2018 se celebrarán las presidenciales, a las que Peña Nieto no se puede volver a presentar. Ante este escenario, los futuros candidatos ya están comenzando a tomar posiciones. «Creo que López Obrador tendría mayor fuerza que Peña Nieto para pararle los pies a este tontorrón de Trump»J. L. González, tendero A José Luis González, que trabaja de tendero en un mercadillo, no le gustaría seguir viendo como presidente a un miembro del PRI y del PAN ?una especie de PP y PSOE en versión mexicana, pero ambos de derecha?, por lo que se inclina por el candidato del nuevo partido Morena, Andrés Manuel López Obrador, un populista de izquierda que mantiene un discurso más duro ante Trump que Peña Nieto. «El PRI y el PAN están acostumbrados a robar y ya estamos hartos. Me gustaría que está vez ganara López Obrador. Creo que él tendría mayor fuerza que Peña Nieto para pararle los pies a este tontorrón de Trump», sentencia.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
México despide un sangriento 2017: el más violento en veinte años
México cierra un negro 2017, un año que será recordado por ser el más sangrientos de las dos últimas décadas. A falta de contabilizar las cifras de diciembre, el país registró un total de 23.101 homicidios premeditados hasta noviembre, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Gobernación. Estos números reflejan ya una cifra superior al anterior récord de 22.852 asesinatos de 2011, año en el que el Ejército estaba plenamente involucrado en la llamada guerra contra el narcotráfico. Y es que, con una media de unos 70 asesinatos diarios, es previsible que el país cierre 2017 con más de 25.000 asesinatos dolosos, un dato que evidencia el espeluznante repunte de la violencia que asuela México. Para hacerse una idea de la dimensión de la violencia en el país, en España se registraron 292 asesinatos en 2016. Enrique Peña Nieto llegó al poder a finales de 2012 prometiendo poner fin a la escalada de criminalidad que caracterizó el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012). Calderón se centró en combatir militarmente a los cárteles de la droga, lo que fue respondido por las bandas criminales con una espiral de violencia. Peña Nieto enarbolaba un mensaje de reconciliación y la población entreveía que el líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ?agrupación que gobernó México durante 71 años hasta el 2000? llegaría a algún tipo de acuerdo secreto con el fin de rebajar el conflicto, aunque el presidente negara que fuera a pactar con el crimen organizado. Y es que el PRI siempre se presentó como «el partido que sabe gobernar». Con una media de unos 70 asesinatos diarios , es previsible que el país cierre 2017 con más de 25.000 asesinatos dolosos Al principio de la presidencia de Peña Nieto la violencia comenzó a descender. El número de homicidios dolosos rondó los 14.000 en 2014, esto es un tercio menos que los registrados en 2011. Sin embargo, 2015 marcó un punto de inflexión, y a partir de entonces el número de asesinatos repuntó en 2016 y finalmente 2017 ha quedado como el año más sangriento desde que se empezaron a recopilar estos datos en 1997. Peña Nieto se encuentra ante el espejo de Calderón, es decir, llegó a la residencia de Los Pinos prometiendo rebajar la violencia y terminará su sexenio en 2018 con unas cifras de criminalidad tan negras como las de su predecesor. Y es que son cerca de 100.000 homicidios los que han ocurrido en México desde 2013. Narcotráfico El narcotráfico es el oleaje que mueve todo el mar de criminalidad que sufren los mexicanos. El tráfico de drogas es un negocio extremadamente rentable ?como bien es sabido? y México es un país con cerca de 50 millones de pobres, casi la mitad de la población. La falta de oportunidades hace que unirse a las bandas criminales sea visto como algo atractivo para muchos mexicanos, debido a las elevadas cantidades de dinero que mueven. Y un lucrativo negocio en un contexto de pobreza convierte al narcotráfico en una opción para aquellos que viven en las áreas menos desarrolladas. Fuerte Enfrentamiento Deja 14 Zetas Muertos en Tamaulipas, en 2013 - YOUTUBE Al norte, México tiene una frontera de 3.200 kilómetros de longitud con Estados Unidos, uno de los mayores consumidores de droga del mundo. Y, mientras haya demanda, México seguirá produciendo y distribuyendo narcóticos a través de la porosa frontera. Por ahora, nada hace prever que el consumo de drogas en Estados Unidos vaya a decaer. Es más, en los dos últimos años se ha visto un incremento en el consumo de heroína en la primera potencia y, como resultado, México ha pasado a ser el mayor productor de amapola en el mundo. Ante el incesante consumo de drogas, el número de cárteles se ha multiplicado. Hace una década este negocio estaba controlado por un puñado de organizaciones criminales. Hoy, son varias decenas de agrupaciones las que se pelean por controlar el mercado. Por ejemplo, el Cártel del Noroeste surgió en 2014 y es una escisión de Los Zetas, pero luego hay células dentro de las organizaciones que van por libre o incluso se enfrentan a sus mismos dirigentes. Pero, aunque haya más grupos criminales, el volumen del negocio no crece al mismo ritmo. Por ende, los conflictos para hacerse con el control de las diferentes plazas ha ido en aumento, lo que ha provocado miles de víctimas. Y, al mismo tiempo, las bandas han diversificado sus ingresos añadiendo nuevas actividades ilegales a la organización. Es decir, ya no sólo se dedican al narcotráfico, sino que también secuestran, extorsionan o cobran un impuesto revolucionario a los ciudadanos para financiarse, lo que provoca más víctimas. Todo esta progresiva atomización, además, se ha acelerado según los grandes líderes de los cárteles han ido desapareciendo en los últimos años. El encarcelamiento de «el Chapo» Guzmán en 2016 abrió una guerra por hacerse con el control del Cártel de Sinaloa entre los hijos del afamado narcotraficante y «el Licenciado», quien era el número dos de la organización y fue arrestado en mayo de este año. O el Cártel de los Beltrán Leyva ha sufrido una progresiva división que ha terminado con la creación de una veintena de grupos tras el asesinato y arresto de sus dirigentes entre los años 2009 y 2014. Corrupción El siguiente elemento que explica esta fuerte subida de la violencia es la elevada corrupción que desde hace décadas asola México, lo que debilita el poder de las instituciones para garantizar la seguridad y el orden. En ese aspecto, la Universidad de Texas publicó este año un informe en el que detallaba cómo Los Zetas sobornaban a altos funcionarios y a los gobernadores de los estados de Coahuila y Veracruz para operar con impunidad. Ya sea por acción u omisión, las instituciones han dejado de actuar, quedando los ciudadanos desprotegidos. Impunidad Y la tercera clave es la impunidad, derivada de la corrupción. Un informe de la Universidad de Las Américas Puebla estima que la impunidad en México ronda el 99% de los delitos, es decir, casi todos los crímenes quedan sin castigo. De esta manera, entre impunidad, corrupción y narcotráfico; el país cierra un 2017 para olvidar, y del que el populismo tratará de sacar tajada en las elecciones presidenciales del año que viene. Será en verano de 2018 cuando México elegirá a su próximo presidente hasta 2024 y el populista de izquierda Andrés Manuel López Obrador, quien se presenta como el favorito en todas las encuestas, ve como una opción otorgar una amnistía a los narcos para frenar la criminalidad. En este contexto, López Obrador, un viejo conocido de la política mexicana, espera que este caldo de cultivo de descontento con el PRI debido al auge de la criminalidad sea uno de los factores clave que finalmente le llevará a la presidencia del país, después de dos asaltos fallidos como candidato en 2006 y 2012. ¿A la tercera irá la vencida?
01-01-1970 | Fuente: abc.es
2018 decidirá el ciclo ideológico de Latinoamérica
El año que comienza vivirá una auténtica batalla política en Latinoamérica, con elecciones presidenciales en seis países. Habrá un pulso realmente decisivo en naciones de gran peso continental, como Colombia, México y Brasil. La izquierda aspira a importantes avances en esos tres primeros países y en Paraguay, al tiempo que el régimen autoritario pretende perpetuarse en Venezuela. También habrá presidenciales en Costa Rica, país que hasta ahora ha resistido bien la tentación bolivariana, pero que está dando muestras de cuarteamiento institucional. El interés está en el color político que adquiera el continente, pues en esta ocasión, por el número de elecciones e importancia de los países, puede determinarse un ciclo ideológico, no solo momentáneas orientaciones (¿se pronunciará o se rectificará el volantazo a la derecha de 2016-2017?). Una consecuencia directa de esto serán las alianzas comerciales (apuesta efectiva por los clubes económicos de la Alianza del Pacífico y de Mercosur o, en cambio, por la agenda más política que económica de Unasur). Asimismo, habrá analistas pendientes de las perspectivas energéticas, pues varios de los países con elecciones son los principales productores latinoamericanos de petróleo. Las citas presidenciales comienzan en Costa Rica (febrero), siguen en Paraguay (abril) y luego llegan a Colombia (mayo), México (julio) y Brasil (octubre), para acabar, según lo previsto, en Venezuela (diciembre). Si ese es el orden en el tiempo, el orden en el interés internacional podría ser el siguiente: México, el pulso más crucial El cambio más radical puede producirse en México el 1 de julio si, como han venido indicando las encuestas, gana Andrés Manuel López Obrador. AMLO ya perdió por muy poco las elecciones de 2006 y luego las de 2012, ambas como candidato del izquierdista PRD; ahora es candidato de su propio partido, Morena, un movimiento homologable al bolivarianismo. El intento del PRI de separarse de su propia corrupción poniéndose en manos de un candidato independiente ?José Antonio Meade, quien ha estado en el Gobierno del actual presidente (PRI) y del anterior (PAN)? parece haber dado al priísmo nuevas expectativas. Pero va a ser una campaña muy inusual, ya que además el derechista PAN, dividido, irá en coalición con el PRD, con el panista Ricardo Anaya como candidato conjunto. Aunque López Obrador ha querido moderar su discurso, para no espantar de nuevo a empresarios y otros sectores temerosos, su oferta de amnistía a narcotraficantes, sus serias objeciones al tratado de libre comercio con Estados Unidos y su deseo de dar marcha atrás en la apertura de la industria petrolera mexicana advierten de que su presidencia provocaría una sacudida política en el continente. Colombia, el test para las FARC La gran dispersión de la intención de voto hace difícil de momento prever qué candidatos pasarán en Colombia a la segunda vuelta (la primera es el 27 de mayo, la segunda el 17 de junio). Una de las pocas cosas claras por ahora es que el candidato de las FARC, Rodrigo Londoño, que era el jefe guerrillero hasta la firma del acuerdo de paz, tiene muy poco apoyo popular. En cualquier caso, la cita permitirá comprobar si en este punto histórico se produce o no un auge de la izquierda, que siempre se había visto lastrada electoralmente por el rechazo mayoritario de la sociedad a la guerrilla. Las elecciones legislativas que habrá previamente, en marzo, servirán ya de termómetro político. Sea cual sea el resultado, el acuerdo de paz asegura a las FARC al menos cinco puestos en el Senado y otros cinco en la Cámara. Brasil, el pretendido regreso de Lula Lula da Silva, que ya fue presidente entre 2003 y 2010, encabeza las encuestas en Brasil. Pero hasta las presidenciales del 7 de octubre queda mucho tiempo para que los jueces determinen si el líder del Partido de los Trabajadores es culpable en los asuntos de corrupción de los que se le acusa. La heredera de Lula, Dilma Rousseff, ya ganó la reelección en 2014 por estrecho margen, y dado todo lo que se ha sabido desde su impeachment acerca del gobierno de la izquierda se esperaría un giro electoral. Pero los partidos del centro y de la derecha también se han visto alcanzados por denuncias y sospechas. Venezuela, farsa de elecciones Asumido por la comunidad internacional que en Venezuela hay un claro fraude electoral, lo que se espera es que las presidenciales sean otro mero trámite para que Nicolás Maduro consolide el régimen autoritario. La fecha electoral no está determinada; tradicionalmente es en diciembre, pero puede variar. Maduro las podría haber aplazado si hubiera estimado que era difícil colar otro fraude, pero dada la facilidad con que el Gobierno ha toreado a la oposición en las elecciones de gobernadores y de alcaldes las podría adelantar, incluso de manera sustancial. Paraguay, el debate de la reelección Finalmente, los dos partidos tradicionales concurrirán a las presidenciales del 22 de abril con caras nuevas. El presunto pacto entre el actual presidente, Horacio Carter, del Partido Colorado (derecha) y el expresidente Fernando Lugo, del Frente Guasú (izquierda), para reformar la ley y permitir la reelección presidencial se topó con violentas protestas callejeras y no prosperó. El colorado Mario Abdo Benítez se enfrenta al liberal Efraín Alegre, cuyo partido se ha aliado con el menor Frente Guasú. Paraguay es uno de los países con mayor percepción ciudadana de corrupción pública. Costa Rica, resfriado institucional En Costa Rica la primera vuelta tendrá lugar el 4 de febrero y la segunda el 1 de abril. Las encuestas reparten el voto principalmente entre los dos grandes partidos tradicionales ?socialdemócratas y socialcristianos?, con posibilidades también para los conservadores. Los sondeos dejan fuera de la carrera al gobernante Partido de Acción Ciudadana, un centro-izquierda que rompió el bipartidismo hace cuatro años. El caso conocido como el «Cementazo» ha llevado la corrupción al primer lugar en la preocupación de los costarricenses, y ha cuestionado actuaciones del Banco central y del poder Judicial. Habrá que ver si todo es un resfriado institucional o si la ejemplar salud en valores democráticos de Costa Rica en realidad está enfermando.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
EE.UU. constata «señales iniciales» de interferencia rusa en las presidenciales de México
Aún quedan seis meses para las elecciones presidenciales mexicanas del 1 de julio, pero Estados Unidos asegura haber apreciado ya «señales iniciales» de la injerencia de Rusia en la larga campaña electoral que vive el país. Cabe suponer que al Kremlin le podría convenir una victoria de Andrés Manuel López Obrador (conocido por sus iniciales, AMLO), el líder izquierdista de marcado tono antiestadounidense al que las encuestas de momento favorecen. Si a Vladimir Putin le interesa incordiar a EE.UU., algo que forma parte del juego geopolítico, lo más lógico es que después de haber interferido en las elecciones a la Casa Blanca de hace poco más de un año, ahora quiera crearle problemas a Washington en el país de cuya estabilidad, por compartir una extensa frontera, tanto dependen la seguridad y la economía estadounidenses. La alerta la ha lanzado el consejero de Seguridad Nacional de EE.UU., el general Herbert R. McMaster. En un acto sobre seguridad internacional celebrado a mediados de diciembre en Washington, McMaster expresó su preocupación por las tácticas de «subversión, desinformación y propaganda» que está desarrollando Rusia a través del uso de «ciber herramientas». Paranoia preventiva: algunos medios mexicanos ya nos acusan de interferencia en las presidenciales? del 2018? @inafinogenova pic.twitter.com/WY4lJ8L2eX? RT en Español (@ActualidadRT) 3 de noviembre de 2017El jefe del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca citó el último caso en el que, según aseguró, ha habido injerencia rusa: la oscura proliferación de mensajes en las redes sociales en torno al referéndum no autorizado sobre la independencia de Cataluña, llegado a cabo el pasado 1 de octubre. «En Europa, esto lo hemos detectado más recientemente en el referéndum independentista de Cataluña, por ejemplo. Y de hecho, ya hemos visto señales iniciales en la campaña presidencial mexicana», dijo McMaster. El propósito de ese manejo de «ciber herramientas» constituye, según el general, «un esfuerzo muy sofisticado para polarizar sociedades democráticas, poner en contra a las comunidades dentro de ellas crear una crisis de confianza y así minar nuestra fuerza». Conexión venezolana La denunciada operación en Cataluña pudo ser un ensayo de agentes que ahora podrían volcarse en la campaña de México, pues se desarrolló en español y ese tráfico generado desde Rusia contó con el apoyo, como sugirieron las autoridades españolas, desde algún servidor de Venezuela. Dada la histórica relación entre el chavismo y el Movimiento de Renovación Nacional (Morena), de López Obrador, cabría esperar que en esta ocasión también se produjera la colaboración de operadores venezolanos. De hecho, la puesta en marcha por parte del Gobierno de Nicolás Maduro de una maquinaria de hackers y trolls con objetivos políticos ya ha sido documentada. Fuentes que han estado en contacto con los servicios secretos mexicanos han constatado las sospechas de estos de que Rusia puede estar organizando algún operativo, incluso con personal desplazado expresamente a México. La participación de venezolanos como apoyo de la operación entraría dentro de ese diseño. La propia RT, la televisión internacional rusa financiada con fondos públicos ?muy activa en las redes sociales, al igual que otro medio afín, Sputnik News (con su versión en español Sputnik Mundo)? ya advirtió hace unos meses que se multiplicarían las informaciones sobre injerencias de Moscú en la campaña de las presidenciales de México. RT en Español publicó el pasado noviembre en su cuenta de Twitter un vídeo titulado: «México: Aún faltan ocho meses y ya hackeamos las elecciones». El mensaje del tuit decía: «Paranoia preventiva: algunos medios mexicanos ya nos acusan de interferencia en las presidenciales.. del 2018..» El medio ruso calificaba de preventiva la información que había comenzado a aparecer, pero tan preventiva podía ser la propia denuncia que realizaba RT. Por qué AMLO beneficiaría a Putin Una victoria de López Obrador probablemente complicaría las relaciones con Estados Unidos. Sin duda que las relaciones ya las ha complicado Donald Trump desde Washington, pero esta vez los problemas se los crearía México a EE.UU. y no al revés. No es osado pensar que eso encajaría perfectamente en la agenda de Putin. AMLO ha sido especialmente exigente en relación a la renegociación en curso del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, reclamando que esta no comenzara hasta después de las elecciones mexicanas, ya que de ser elegido presidente podría defender ciertas posiciones maximalistas. Si el TLCAN se rompe, sea quien sea el culpable, la economía de México y de EE.UU., especialmente de sus estados fronterizos, se verá afectada. La promesa del candidato de Morena de conceder amnistía a los capos del narcotráfico preocupa enormemente a Washington. Lejos de conducir al fin de la violencia, como dice López Obrador, podría otorgar aún mayor impunidad a las redes de los carteles, como critican sus opositores. El vecino país está especialmente alerta por el incremento del cultivo de opio en México, que ha contribuido a la grave crisis de muertes por opiáceos en EE.UU. El riesgo de pérdida de estándares democráticos e institucionales con el triunfo electoral del populismo de corte bolivariano que representa López Obrador es señalado por sus oponentes del oficialismo (PRI), la derecha (PAN) y la izquierda moderada (PRD) como posible germen de confrontación social y desestabilización política. Eso desde luego no ayudaría al propio país, sostienen, pero tampoco al vecino.
6