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Noticias de america

23-06-2020 | Fuente: abc.es
Trump quiere que la Fiscalía pida 10 años de cárcel a quienes tumben estatutas
El martes por la noche Donald Trump pudo ver claramente desde su residencia cómo una turba le ataba unas sogas a la estatua ecuestre del presidente Andrew Jackson y trataba de tumbarla antes de que interviniera la policía, que arrestó a varios de los agresores. Antes, estos pintaron en el pedestal las palabras «asesino» y «escoria». A primera hora del miércoles, Trump ha recomendado a la Fiscalía que presente cargos contra los vándalos bajo la Ley de Preservación de los Monumentos de los Veteranos. «Vergonzoso vandalismo, en Lafayette Park, de la magnífica estatua de Andrew Jackson, además del deterioro exterior de la Iglesia de San Juan», dijo el presidente en Twitter.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">I have authorized the Federal Government to arrest anyone who vandalizes or destroys any monument, statue or other such Federal property in the U.S. with up to 10 years in prison, per the Veteran?s Memorial Preservation Act, or such other laws that may be pertinent...</p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1275379758021390336?ref_src=twsrc%5Etfw">June 23, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Esa estatua ecuestre de Jackson, hecha en bronce, lleva ante la Casa Blanca desde 1852. A menos de una manzana se encuentra la iglesia de San Juan, cuyes bajos fueron incendiados a principios de mes, y donde Trump fue a hacerse una foto con una Biblia en la mano tras desalojar la calle por la fuerza. La ley que ahora rescata Trump, de 2003, dice que quien «intencionalmente agrede o destruye, o intenta agredir o destruir, cualquier estructura, placa, estatua u otro monumento en propiedad pública que conmemore el servicio de cualquier persona o personas en las fuerzas armadas de los Estados Unidos serán multados bajo este título, encarcelados no más de 10 años, o ambos». La protesta racial tras la muerte del afroamericano George Floyd bajo custodia policial ha mutado en un movimiento contra las estatuas de los generales confederados primero, el legado hispano en Norteamérica después y, finalmente, contra presidentes de todo signo, demócratas como Jackson, o republicanos como Ulysses S. Grant. Trump es un gran admirador de Jackson, el séptimo presidente de la nación y primer líder del Partido Demócrata tal y como se entiende a este en la actualidad. Jackson tuvo esclavos y forzó un éxodo masivo de comunidades nativas con una dura ley de expropiaciones. Nada más llegar a la Casa Blanca, Trump colgó en el Despacho Oval un retrato de ese presidente. En un mitin el sábado en Oklahoma, el presidente dijo que quiere que la quema de banderas sea penada con pena de cárcel de hasta un año. La Corte Suprema, sin embargo, ha fallado en ocasiones anteriores laque la quema de banderas entra dentro de la libertad de expresión y por tanto es legal bajo la primera enmienda de la Constitución.
23-06-2020 | Fuente: abc.es
Maduro y Guaidó se enfrentan por la crisis del oro venezolano custodiado en el Banco de Inglaterra
Más de mil millones de dólares de oro venezolano está en manos del Banco de Inglaterra, en Londres, y esta semana representantes del gobierno de Nicolás Maduro y del opositor Juan Guaidó se enfrentan en la Corte, ya que el Banco Central de Venezuela exige que el oro sea devuelto al país sudamericano. A principios de mayo, Venezuela solicitó al Banco de Inglaterra que libere las reservas de oro con el fin de usar el dinero para combatir la epidemia del coronavirus y dos semanas después, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, informó de que interpusieron una demanda contra el banco inglés en un tribunal de Londres. «Venezuela demanda en tribunal británico al Banco de Inglaterra por robarse 31 toneladas de oro venezolano en su resguardo», señaló Moncada en su cuenta de Twitter, y añadió que «el saqueo es un crimen de exterminio al negar al pueblo medios vitales para enfrentar la peor pandemia en un siglo». La demanda, con fecha 14 de mayo, fue presentada ante un tribunal comercial por parte del Banco Central de Venezuela (BCV), que como cliente exige que una orden obligue al Banco de Inglaterra a entregar el dinero. Pero el enfrentamiento no es solo entre Londres y Caracas, sino entre el gobierno de Maduro y Juan Guaidó, reconocido como presidente interino del país por más de medio centenar de países, incluido Reino Unido, para ver quien es el líder legítimo. Los abogados que representan al BCV consideran que, pese a que Reino Unido reconoce a Guaidó, toda la comunicación entre ambos países se refiere a Maduro como presidente, lo que confirmaría la legitimidad de su Gobierno. El representante Nick Vineall señaló, según información de la agencia Reuters y el periódico The Times, que el personal de la embajada de Maduro había recibido correspondencia en el cumpleaños de la Reina Isabel II, lo que demostraría la validez de las relaciones diplomáticas. Además, el BVC considera que el oro custodiado en Londres, que representa alrededor del 15% de las reservas de divisas de Venezuela, es necesario para financiar la respuesta a la pandemia, pero los representantes de Guaidó exigen que no salga de Reino Unido. Su representante, Andrew Fulton, respondió que la declaración del Reino Unido de febrero de 2019 reconociendo a Guaidó fue clara. El Banco de Inglaterra se ha negado a hacer declaraciones ya que no hace referencia a las relaciones con sus clientes, pero claramente se encuentra en medio de la disputa diplomática sobre a quién considera el Reino Unido presidente de Venezuela. El Banco de Inglaterra es uno de los mayores proveedores del servicio de custodia de oro a nivel mundial, y Venezuela tiene almacenadas en sus bóvedas aproximadamente 31 toneladas de oro, valoradas en más de 1,6 mil millones de dólares. La crisis del petróleo y las sanciones impuestas por Estados Unidos han dejado al país sin liquidez, y esta no es la primera vez que los chavistas piden la recuperación de sus activos. En febrero de 2019, Maduro exigió a Reino Unido la devolución: «Espero que la legalidad internacional sea respetada, que la justicia prime y que Venezuela no sea despojada de algo que le pertenece», aseguró entonces. Pero Guaidó solicitó a la entonces primera ministra Theresa May las reservas no fueran devueltas, con el fin de protegerlas. Para Guaidó, la repatriación de esos activos supone una «transacción ilegítima». Maduro hizo otra solicitud en el 2018 que tampoco prosperó.
23-06-2020 | Fuente: as.com
"Si recuerdo el nombre de mis nietos es que no jugué a tope"
El jugador de los Redskins reabre el debate sobre la dureza del fútbol americano y en la competición tildan sus palabras como propias de "un loco".
23-06-2020 | Fuente: abc.es
Un hombre estrella su coche contra la Embajada de China en Buenos Aires: «La CIA está detrás del Covid»
Un argentino de 24 años estrelló en la noche de este lunes un automóvil contra la embajada china en Buenos Aires e intentó derribar la puerta de las instalaciones sin que se haya producido ningún herido, informaron a Efe fuentes policiales. Las fuerzas de seguridad detuvieron al hombre y se abrió una causa contra él por intimidación pública, mientras que el equipo de Seguridad Diplomática de la Policía Federal quedó a cargo de las actuaciones. El embajador chino, Xiaoli Zou, no se encontraba en la residencia diplomática en el momento del choque. Hasta la embajada asistieron «por precaución» los bomberos y la brigada policial de explosivos, además de multitud de otros miembros policiales. «Al arribar al lugar, los efectivos constataron que el conductor del rodado (..) tenía intenciones de derribar la puerta del portón de la Embajada de China», señaló la policía de la ciudad de Buenos Aires en un comunicado. La embajada china se encuentra en el barrio de Saavedra, en el norte de la capital argentina, y según la Cancillería del país austral hay 14 personas que trabajan asignadas allí. El juzgado a cargo del caso es el juzgado federal número 9. Conocía «la verdad» La televisión argentina difundió un vídeo grabado por el supuesto agresor en el que él mismo decía que sabía «la verdad del Covid». «Sé que la CIA está detrás del Covid y necesito ayuda de la embajada china», añadía en ese vídeo, en el que detallaba además que es estudiante de ingeniería. Junto a la policía y los bomberos, también asistió al lugar de los hechos personal psiquiátrico del servicio de emergencias argentino. En la actualidad, en Buenos Aires hay cuarentena obligatoria desde el 20 de marzo por la pandemia del coronavirus, que surgió en China y que en el país sudamericano ha dejado hasta el momento 44.931 contagios y 1.043 muertos, con la curva de casos ascendiendo durante las últimas semanas.
23-06-2020 | Fuente: abc.es
Rusia y EE.UU. inician negociaciones para prolongar el acuerdo de desarme nuclear START
En un ambiente de mutuo recelo y con las relaciones en uno de sus peores momentos desde los tiempos de la Guerra Fría, delegaciones de Rusia y Estados Unidos se reunieron ayer en Viena con la intención de elaborar un calendario de negociaciones para tratar de prolongar el único acuerdo que queda aún vigente entre ambos países, el de desarme y control de armamentos nucleares estratégicos nuevo START, firmado el 8 de abril de 2010 , cuando al frente de la Casa Blanca estaba Barack Obama y del Kremlin el presidente Dmitri Medvédev. El nuevo START, cuya vigencia se pretende extender, expira el 5 de febrero de 2021 y establece un máximo de 1.550 ojivas atómicas por ambas partes y un límite de 800 lanzaderas de misiles balísticos intercontinentales no desplegadas y de 700 si están operativas en tierra o a bordo de navíos y bombarderos estratégicos. La delegación rusa, compuesta por especialistas altamente cualificados de los ministerios de Defensa y Exteriores, está encabezada por el viceministro de ésta segunda cartera, Serguéi Riabkov, mientras que la estadounidense tiene al frente al emisario especial, Marshall Billingslea, también arropado por avezados expertos en armas y Derecho Internacional. El sábado pasado, en declaraciones a la agencia rusa Interfax, Riabkov dijo que «ofreceremos a los estadounidenses áreas específicas en las que podemos y debemos trabajar, pese a que los Estados Unidos están cada vez más inmersos en la campaña» de las elecciones presidenciales. El viceministro de Exteriores ruso no aclaró qué «áreas específicas» son esas, pero dio a entender que algo habrá que acordar en materia de «estabilidad estratégica» si fracasan las conversaciones y no se logra prolongar el tratado START, que en realidad es el START III. El START I lo firmaron el 31 de julio de 1991 el presidente soviético, Mijaíl Gorbachov y su homólogo norteamericano, George H. W. Bush. Duró hasta el 5 de noviembre de 2009. El START II lo rubricó también Bush, pero con el primer presidente ruso, Borís Yeltsin. El acuerdo nunca llegó a aplicarse. El nuevo START, a secas, fue obra de Medvédev y Obama, pero le queda menos de un año de vigencia. El inicio de las actuales conversaciones en Viena se ha visto ralentizado por el deseo de Washington de incorporar también a China al acuerdo, algo que por el momento no se ha logrado. Las dos potencias nucleares llegan a la cita de Viena después de que el mes pasado EEUU anunciara su intención de abandonar dentro de seis meses el Tratado de Cielos Abiertos, acusando a Rusia de incumplirlo. Este mismo fue el argumento empleado el año pasado por Washington para salirse de otro importante acuerdo de limitación de armas, el Tratado de Fuerzas Nucleares Intermedias (INF según sus siglas en inglés). De manera que el único freno todavía existente para evitar una hecatombe nuclear es el nuevo START.
22-06-2020 | Fuente: abc.es
La Florida española, el santuario donde los esclavos de las colonias inglesas alcanzaban la libertad
El pasado 10 de junio unos manifestantes cubrían con pintura roja las efigies de Cristóbal Colón y Juan Ponce de León en el centro de Miami. En sus pedestales dejaban garabateados el símbolo comunista de la hoz y el martillo, y las siglas BLM de «Black Lives Matter» («Las vidas negras importan»). La furia de las protestas contra el racismo en Estados Unidos que desató la muerte de George Floyd en Mineápolis se volvía a cebar así no solo con las estatuas de los líderes de la esclavista Confederación sureña, sino con figuras emblemáticas de la colonización española, cuyos monumentos en diferentes ciudades del país han pintarrajeado, derribado y hasta decapitado en las últimas semanas. Los autores de estos actos vandálicos probablemente ignoran que la historia es mucho más rica que unos eslóganes de trazo grueso. La Florida española, de hecho, se convirtió en un auténtico santuario al que los esclavos de las colonias británicas ?y luego de EE.UU.? huían para alcanzar su libertad. Ya en la primera expedición de Ponce de León a la Florida en 1513, con la que comenzó la exploración europea del sureste de Norteamérica, viajaban al menos dos negros libres. Uno de ellos, de nombre Juan Garrido, participaría después en la conquista de México con Hernán Cortés. Mapa de San Agustín, en el que se aprcia a la derecha el «Fuerte Negro» - ABC La Florida, así como buena parte del actual suelo de EE.UU. entre el Atlántico y el Pacífico, fue parte de España durante tres siglos. En las tierras españolas, como en los dominios de otras potencias de la época, existió la esclavitud, pero al menos «la ley y las costumbres españolas garantizaban a los esclavos una personalidad moral y legal, así como ciertos derechos y protecciones que no se encuentran en otros sistemas esclavistas», destaca Jane Landers en «La nueva historia de Florida» (University Press of Florida, 1996), editado por el ya fallecido Michael Gannon. «Tenían el derecho a la seguridad personal y a mecanismos legales por los cuales escapar a un amo cruel» y «se les permitía poseer y transferir propiedades y presentar demandas legales, un derecho significativo que en América evolucionó al derecho de autocompra», señala Landers, profesora de la Universidad Vanderbilt especializada en la historia de los afroamericanos. No es que en España y en sus territorios del Nuevo Mundo no hubiera «prejuicios raciales», apunta la experta, pero «el énfasis en la humanidad y los derechos del esclavo, y la actitud indulgente hacia la manumisión incorporadas a los códigos de esclavitud y la práctica social españolas hacían posible que existiera una importante clase de negros libres, primero en España y después en la América española». Entre la población negra de los territorios españoles había individuos libres, esclavos, con propiedades, con educación y formando grupos sociales como cofradías y milicias que suponían «vínculos con la comunidad», sin que hubiera una«separación legal», explica la propia Jane Landers a ABC por correo electrónico. Esos hombres y mujeres, añade, «dejaron sus testimonios legales, sus documentos en la iglesia, etc? Tenemos sus historias porque tenían personalidad legal y religiosa». En la Florida estaban permitidas los matrimonios interraciales, mientras que en EE.UU. no quedaron plenamente legalizados hasta 1967 En la Florida española estaban permitidas las relaciones e incluso los matrimonios entre personas de distinta raza. Más aún, según reveló hace dos años el también historiador Michael Francis, la primera boda cristiana documentada en lo que hoy es territorio continental de EE.UU. se celebró en 1565 en San Agustín entre un segoviano, un tal Miguel Rodríguez, y una negra libre procedente de Andalucía, Luisa de Abrego. Francis, profesor de la Universidad del Sur de Florida Saint Petersburg (USFSP) y director ejecutivo del proyecto «La Florida: el archivo digital interactivo de las Américas», realizó este hallazgo al consultar un caso de bigamia abierto contra la propia De Abrego años más tarde por el Santo Oficio de la Inquisición de México, que finalmente anularía el matrimonio con el segoviano por estar ya casada con otro hombre. En cambio, en Estados Unidos las bodas interraciales no fueron plenamente legalizadas hasta 1967, cuando el Tribunal Supremo dictó una sentencia histórica en el caso «Loving contra Virginia» y declaró inconstitucionales las leyes antimestizaje que prohibían este tipo de enlaces, por entonces aún vigentes en 16 de los 50 estados del país. Los afroamericanos libres tuvieron una importancia capital en la defensa de la Florida española frente a las potencias rivales y los corsarios y filibusteros que merodeaban por el Caribe. Las amenazas externas aumentaron con la fundación en 1670 de la colonia de Charles Town (hoy Charleston, Carolina del Sur), con la que los ingleses expandían su presencia en Norteamérica y el modelo de plantaciones con mano de obra esclava que aplicaban con crudeza en el Caribe. Los sojuzgados africanos empezaron a ver una esperanza en el trato más benigno que la Florida española daba a los negros. Cédula real de 1693 en la que se concede la libertad a los fugitivos - ABC En 1687 ocho hombres, dos mujeres y un bebé lograron escapar en canoa y llegar a territorio español, pidiendo amparo en San Agustín, ciudad fundada en 1565 por Pedro Menéndez de Avilés y la más antigua de EE.UU. habitada de forma ininterrumpida. En los años siguientes fueron llegando nuevas oleadas de fugitivos y, aunque inicialmente su estatus legal era algo ambiguo, casi todos fueron acogidos y bautizados, se casaron y obtuvieron un empleo retribuido. Finalmente, Carlos II dio naturaleza legal a lo que ya era una realidad por la vía de los hechos: el 7 de noviembre de 1693 garantizó a través de una cédula real que los esclavos, hombres y mujeres, huidos de las colonias británicas obtendrían la libertad con la única condición de que abrazaran «la fe verdadera». El flujo de los desesperados africanos desde las colonias británicas llevó en 1738 al gobernador de la Florida, Manuel de Montiano, a crear un poblado formado por negros libres tres kilómetros al norte de San Agustín. El nuevo asentamiento, que recibió el nombre de Gracia Real de Santa María de Mosé y hoy es conocido como Fuerte Mosé, era «el primer pueblo formado por negros libres en EE.UU., estaba liderado por su propio comandante mandinga, que se bautizó con el nombre Francisco Menendez, y tenía su propia milicia», destaca a ABC Jane Landers. A cambio, los milicianos prometieron ser «los más crueles enemigos de los ingleses» y arriesgar sus vidas al servicio de Su Majestad hasta «derramar la última gota de sangre en defensa de la Real Corona», como recoge un documento de aquel año. Y no pasaría mucho tiempo hasta que tuvieron oportunidad de demostrarlo. Recreación artística del Fuerte Mosé - ABC El fundador de la nueva colonia de Georgia, James Edward Oglethorpe, se lanzó en 1740 a un ataque por tierra y mar contra la Florida. Mosé, que para el sistema esclavista de los colonos británicos representaba toda una amenaza, fue evacuado y sus habitantes se refugiaron en San Agustín, que fue sometida a un largo asedio. Pero los sitiados resistieron y, en un ataque conjunto de soldados españoles, milicianos negros e indígenas, recuperaron el poblado en lo que ha pasado a la historia en EE.UU. como «Bloody Mose» o «Mosé sangriento», por la fiereza de la lucha cuerpo a cuerpo y la muerte de al menos 75 de los invasores. Oglethorpe acabó levantando el sitio y regresando humillado a Georgia. Los «morenos» libres de la milicia prometieron ser «los más crueles enemigos de los ingleses» y «derramar la última gota de sangre en defensa de la Real Corona» Mosé fue reconstruido en 1752, ahora reforzado y con la incorporación de una iglesia y una casa para un sacerdote franciscano. En 1759 estaban censados allí 37 hombres, 15 mujeres, siete niños y ocho niñas. Sin embargo, en 1763 España se vio obligada a ceder la Florida a Gran Bretaña a cambio de recuperar La Habana, que había caído el año anterior en manos británicas. Así que los africanos que quisieron conservar su libertad se marcharon a Cuba junto con la mayoría de los españoles e indígenas cristianos de San Agustín, mientras que los nuevos colonos extendían a su nueva adquisición el cruel sistema de plantaciones de Carolina del Sur y Georgia. El pueblo de los negros libres quedaba abandonado para siempre. Pero no fue este el final de la Florida española. En 1783, tras la independencia de las trece colonias británicas de Norteamérica, EE.UU. devolvió a España su antiguo territorio. Parte de los esclavos huyeron de sus señores para unirse a las aldeas seminolas y otros se acogieron a la vieja legislación española que les garantizaba un santuario. Francisco Menéndez - ABC Una buena parte de los varones negros trabajaban para el gobierno, en planes de fortificación, en el arsenal, descargando barcos, repartiendo el correo, cortando leña, como pilotos o remeros en las embarcaciones oficiales, pero también se los podía ver como carreteros, joyeros, zapateros, curtidores, carniceros o posaderos, entre otros oficios. Incluso alguno destacó como próspero comerciante. En cuanto a las mujeres, las había cocineras y lavanderas, pero también llegaron a tener pequeños negocios de artesanía o comestibles. Se conoce el caso de alguna mujer negra que poseía su propia esclava, otra muestra de una estructura social más compleja de lo que pudiera pensarse hoy día. España solo renunció a esa política de santuario religioso para los esclavos cuando, en 1790, no pudo resistir la fuerte presión de los cada vez más poderosos EE.UU., a través precisamente de uno de sus padres de la patria, Thomas Jefferson, redactor de la Declaración de Independencia de 1776 y en ese momento secretario de Estado. En todo caso, quienes gozaban de libertad la seguían conservando, y se mantenía la posibilidad de comprarla u obtenerla. En las décadas siguientes continuó el imparable ansia de expansión de EE.UU., con repetidas violaciones de la soberanía española, hasta que en 1821 finalmente la Florida se incorporó al territorio estadounidense. Los negros que quisieron seguir libres bajo las leyes y costumbres españolas zarparon de nuevo, ahora por última vez, hacia Cuba. Los restos del Fuerte Mosé permanecen hoy bajo las aguas pantanosas a las afueras de San Agustín, en la costa noreste del estado de Florida. Un museo y un pequeño parque estatal rinden allí tributo a aquel santuario de libertad e invitan a conocer el verdadero legado de los españoles en EE.UU. El actual parque estatal del Fuerte Mosé en San Agustín (Florida) - M. Trillo «La historia está escrita por los anglosajones» Jane Landers es una de las mayores especialistas en la historia de los afroamericanos en EE.UU. Ha recopilado los documentos más antiguos de Florida, incluidos los del Fuerte Mosé, en la web de Slave Societies Digital Archive. Como miembro del comité científico en EE.UU. para el proyecto de la Unesco de la Ruta del Esclavo, ha contribuido junto con la profesora Kathy Deagan y los miembros de la Fort Mose Historical Association a aprobar que el antiguo poblado de negros libres se incorpore a esa iniciativa. En declaraciones a ABC desde EE.UU., Landers condena el «racismo» en su país, al tiempo que lamenta que «la historia aún está escrita desde una perspectiva anglosajona» e «ignora la parte que fue colonizada por los españoles y en donde la gente de ascendencia africana podía ser parte de la comunidad».
21-06-2020 | Fuente: abc.es
Muere Edén Pastora, el polémico «Comandante Cero» de Nicaragua: sandinista, antisandinista y fan de Ortega
Edén Pastora, un exguerrillero de la revolución sandinista de 1979 en Nicaragua, conocido por su seudónimo «Comandante Cero», falleció el martes en un hospital militar de Managua, la capital del país. Pastora murió a los 83 años debido a un infarto cuando se encontraba en una sala de cuidados intensivos para pacientes con Covid-19. No se le realizó la prueba para comprobar si tenía el coronavirus, a pesar de que llevaba más de una semana con problemas respiratorios, según informaron sus familiares a medios de comunicación locales. El «Comandante Cero» se hizo mundialmente conocido por ser miembro del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), la guerrilla que puso fin a la dinastía de la familia Somoza en Nicaragua en julio de 1979. Descontento con el rumbo del gobierno revolucionario, se marchó del país para liderar un nuevo grupo guerrillero que durante los años ochenta trató de echar a sus excompañeros del poder. Más adelante, Pastora hizo las paces con los sandinistas y fue un férreo defensor de Daniel Ortega, quien es presidente de Nicaragua desde 2007. En su primera época dentro del FSLN, fue un personaje esencial dentro de la guerrilla para derrocar la dictadura militar de Anastasio Somoza Debayle, el último miembro de la familia que gobernó el país centroamericano durante casi medio siglo. Su momento cumbre dentro de la revolución fue la espectacular toma del Palacio Nacional, donde estaba el Parlamento de Nicaragua. Entonces, una veintena de sandinistas capturó a más de 1.000 rehenes entre los que se incluían senadores, diputados y otros altos funcionarios del gobierno. Era agosto de 1978. Tres días aguantaron los revolucionarios dentro del palacio hasta que Somoza aceptó sus exigencias: un pago de medio millón de dólares, la liberación de varios presos y una vía de escape segura a Panamá para los guerrilleros que habían tomado el palacio. El asalto fue una gran victoria para los sandinistas. La represión de la dictadura se recrudeció en las calles, por lo que el FSLN recabó más apoyo de la población civil. Las protestas y el ambiente insurreccional hicieron que varios países presionaran a Somoza para que intentara negociar una solución al conflicto. De la revolución a «La Contra» Tras la victoria sandinista en julio de 1979, el «Comandante Cero» pasó a ocupar varios puestos en el gobierno y fue nombrado vice ministro del Interior. Pero en seguida comenzaron a aflorar tensiones entre Pastora y los dirigentes del FSLN, sobre todo con Daniel Ortega. En julio de 1981, abandonó el gobierno tras acusar a la cúpula sandinista de haber traicionado los principios de la revolución por haberse acercado a posiciones comunistas cercanas a la Unión Soviética y Cuba. Un año después reapareció en Costa Rica como líder del movimiento Alianza Revolucionaria Democrática (ARDE). Recabó fondos de países europeos y se reunió con importantes miembros del Congreso de Estados Unidos para tratar de expulsar a los sandinistas por la vía política. Estos esfuerzos no tuvieron éxito, así que en 1983 declaró la guerra al FSLN. ARDE se convirtió en uno de los grupos guerrilleros que formarían parte de la Resistencia Nicaragüense, más conocida como «La Contra», que recibió apoyo secreto de Estados Unidos para intentar echar al sandinismo. En 1984 sobrevivió a un atentado que dejó siete muertos. El movimiento no tuvo el éxito esperado, así que abandonó el ARDE y se estableció en Costa Rica hasta 1990, cuando pudo volver a Nicaragua tras gracias a una amnistía. Reconciliación con Ortega Años después de regresar a Nicaragua, Ortega encargó a Pastora que se encargara del dragado del Río San Juan, en la frontera con Costa Rica. Estas operaciones terminaron en una disputa internacional con Costa Rica que fue solucionada en 2018 por la Corte Internacional de Justicia de La Haya. En los últimos años, el comandante apareció de nuevo en los medios de comunicación para expresar su ferviente apoyo a Ortega tras las protestas que comenzaron en abril de 2018. Uno de los principales objetivos de sus ataques fue la Iglesia católica, ya que acusó a los obispos de «golpistas» y «terroristas» que buscaban promover la guerra en el país centroamericano. La Iglesia trató de jugar un papel de mediador entre el gobierno de Ortega y la oposición en las fallidas negociaciones que siguieron a las protestas de 2018. Se estima que unas 325 personas han fallecido como consecuencia de la violencia empleada por la policía para poner fin a las manifestaciones, según la Organización de Estados Americanos. Ahora con la pandemia del Covid-19, el «Comandante Cero» también defendió la actuación del gobierno a pesar de su inacción para frenar el avance de la enfermedad. Nicaragua acumula 6.000 contagiados y 1.688 muertes por el virus, según un grupo civil llamado Observatorio Ciudadano Covid-19 que investiga la expansión del coronavirus ante la escasez de datos oficiales.
21-06-2020 | Fuente: abc.es
Cuando te elogian tus enemigos
Tengo una larga y -creo que- bien fundada admiración por John Bolton desde que sirvió como vicefiscal general de los Estados Unidos bajo la Presidencia de Ronald Reagan. Sirvió también en la Administración de Bush padre como vicesecretario de Estado para Organizaciones Internacionales, en la de Bush hijo como vicesecretario de Estado para el Control de Armas y Asuntos de Seguridad Internacional y también con ese presidente fue embajador en Naciones Unidas. Y finalmente, con Donald Trump ha sido consejero de Seguridad Nacional, uno de los cargos más relevantes de la Administración. Me he reunido con él tres veces, una en San Sebastián y dos en Washington. Siempre he admirado su visión del mundo y confieso que ha influido mucho en la mía. Él es un miembro del Partido Republicano que se encontró con Trump en la Casa Blanca, no lo promovió para llegar a ella. Pero como otros correligionarios asumió la Presidencia de Trump intentado darle el apoyo necesario para que su mandato fuera un éxito en política exterior, materia en la que el desconocimiento del presidente es enciclopédico. Bolton está intentando publicar en estos días unas memorias de su paso por la Casa Blanca y la Administración está procurando bloquear su salida. Algo que hace daño a ambas partes. Porque aunque el libro pueda beneficiar a Bolton económicamente, lo cierto es que él tiene una posición acomodada y las ganancias con sus derechos de autor no deben de ser una prioridad. El libro deja en mal lugar a casi todo el mundo: a Bolton por escribir sobre el presidente al que sirvió mientras todavía sigue en el ejercicio del cargo y, lo que es más relevante, está inmerso en plena campaña para la reelección; al propio presidente del que evidencia su falta de formación en los más básicos asuntos de política exterior, como el no saber que el Reino Unido es una potencia nuclear; y lo que es más notable, a los infinitos enemigos políticos y mediáticos de John Bolton, que se han pasado años atacándole con sevicia y de repente, al publicar este libro, lo han convertido en su nuevo héroe. Esto último es algo sobre lo que Bolton haría muy bien en reflexionar. Algo no va bien cuando tus enemigos desde hace décadas de repente elogian tu libro y tus tradicionales aliados lo critican. En esos casos, háztelo mirar. Joe Biden, por ejemplo, fue uno de los senadores que hizo todo lo posible por impedir el nombramiento de Bolton como embajador en la ONU en 2005 por razones partidistas, pero el miércoles pasado hizo una declaración apoyando el relato de Bolton. No parece mucho pedir que cuando aceptas formar parte de una Administración guardes una cierta lealtad a quien te nombra. Al menos mientras está en el cargo. Especialmente cuando hablas de las relaciones del presidente de los Estados Unidos con otros jefes de Estado extranjeros. Si no, acabas pareciendo Miguel Ángel Revilla contando lo que le impresionó miccionar al lado del Rey Harald de Noruega durante la boda del Príncipe de Asturias. Hay una cuestión más de fondo. Las políticas de Trump pueden gustar más o menos y pueden ser juzgadas en función de sus éxitos o fracasos, pero lo que nadie puede discutir es que no hace falta llegar a ser un alto cargo en la Administración norteamericana para saber que Trump es una persona de trato casi imposible, que sólo es atento y correcto con su propia familia. No hacía falta que Bolton explicara que es un hombre carente de tacto, casi analfabeto en política exterior que juzga casi todo en función de cómo le va a ir a él porque si a él le va bien, también irá bien a la mayoría de sus compatriotas. Como bien ha sentenciado «The Wall Street Journal» (The Confessions of John Bolton 18-06-2020) medio con el que tantas veces ha colaborado Bolton y que reconoce la influencia que éste ha tenido en su línea editorial, «el libro del señor Bolton es una mancha en su distinguida carrera y sus contenidos no ayudarán a este país al margen de quién gane las elecciones en noviembre». Amén.
20-06-2020 | Fuente: abc.es
Trump regresa a la contienda electoral tras un hondo desplome en las encuestas
Sin esperar a que las autoridades sanitarias recomienden levantar todas las restricciones por la pandemia de coronavirus, Donald Trump ha regresado ya a su hábitat natural, los actos de campaña. Se había visto obligado a suspenderlos desde el 2 de marzo, por las excepcionales medidas de seguridad para prevenir contagios masivos, pero la cuenta atrás para las elecciones del 3 de noviembre ya ha comenzado, y el presidente tiene que recuperar terreno perdido en las encuestas frente al demócrata Joe Biden. La reciente ola de protestas raciales, derribos de estatuas, disturbios y saqueos le ha brindado a Trump la oportunidad de presentarse como un candidato de ley y orden, alguien que defiende los intereses de una gran mayoría de votantes silenciosos que lo que quieren es paz y prosperidad. «La mayoría silenciosa es más fuerte que nunca», ha repetido el presidente en su medio de comunicación predilecto, la red social Twitter, en los pasados días. Este mitin le permite al presidente resarcirse tras una semana plagada de problemas. Un juzgado le denegó ayer la petición de secuestrar el polémico libro de memorias de su ex consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, repleto de escandalosas revelaciones. Un fiscal de Nueva York que investiga supuestos casos de corrupción de varios allegados suyos se negó a dimitir ayer. Y la Corte Suprema le tumbó esta semana una de sus principales restricciones de la inmigración, la deportación de jóvenes que llegaron ilegalmente al país de niños. Trump sentía la necesidad de volver a sus multitudinarios actos de campaña -el de ayer en Tulsa, Oklahoma, era en un centro de congresos con aforo de 19.000 personas- después de unas semanas en que la Casa Blanca quedó rodeada de una valla de seguridad para prevenir disturbios, y de que su propio Gobierno filtrara a los medios estadounidenses la información de que había sido llevado al búnker subterráneo durante una noche en que los manifestantes rodearon su residencia en Washington. «Sólo fui a inspeccionarlo», dijo después a los periodistas. El regreso de Trump a la campaña ha sido un éxito de público, a tenor de la información de su propio equipo electoral, que afirma que más de un millón de personas pidió entradas. Eso, a pesar de que la propia campaña les obligaba a firmar un documento en que renuncian a emprender acciones legales si contraen el coronavirus. Tulsa tiene una población de 400.000 personas, y las autoridades de esa ciudad esperaban que unas 100.000 personas, entre partidarios y críticos del presidente se dieran ayer cita ante el lugar de su mitin. La elección del lugar tiene una gran carga racial, pues es allí donde en 1921 se produjo el peor linchamiento masivo de personas de raza negra de la historia, con hasta 300 muertos. Además, en un principio el mitin iba a tener lugar el viernes, día en que se conmemora el final de la esclavitud, pero Trump aceptó aplazarlo un día por las protestas de varios líderes afroamericanos. La gestión de la pandemia -8,6 millones de contagios, 460.000 muertos- le ha costado a Trump un desplome en los índices de popularidad. En la media de sondeos que realiza Real Clear Politics, su contrincante, el demócrata Biden, le saca casi nueve puntos en intención de voto, con un 50,1%. Tampoco es que las encuestas sean un indicador fiable, dado su gran fracaso en las anteriores elecciones presidenciales. Como hizo en 2016, Trump se presenta ahora como el mejor amigo del americano medio y el peor enemigo de la corrección política. Así opina Matt Schlapp, que es presidente de la Unión Conservadora de América, que organiza el mayor congreso de votantes republicanos del país: «Va a haber mucho voto en contra de este cáncer de la corrección política, que emana de los medios de comunicación, las redes sociales y todas las instituciones elitistas, incluida la Corte Suprema». Lo cierto es que a pesar de los reveses sufridos por Trump, a dos de los nueve jueces del Supremo los ha nombrado él mismo. Y en teoría la Corte es de mayoría conservadora, a pesar de que ha salvado la reforma sanitaria y migratoria de Obama y ha ampliado los derechos civiles a homosexuales y transexuales, entre otras decisiones que no casan precisamente con el ideario republicano clásico.
20-06-2020 | Fuente: abc.es
El milagro de Lacalle Pou frente al coronavirus
A Luis Lacalle Pou, presidente de Uruguay desde el 1 de marzo, le sorprendió el primer caso de coronavirus a las dos semanas de jurar el cargo. El bautismo de fuego de su mandato, pese a la desconfianza inicial de la oposición, puso a prueba su capacidad de gestión de crisis. Cuatro meses después ha terminado consagrado como un estadista (del derechista Partido Nacional) con mano izquierda y reflejos para vencer al virus sin imponer cuarentenas. El balance actual en Uruguay es de 24 muertos y 15 personas contagiadas con el virus activo. La pequeña Suiza sudamericana, como se conoce a este país de poco más de tres millones y medio de habitantes, se ha convertido en una excepción en.. Ver Más