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14-01-2021 | Fuente: abc.es
A pesar del muro de Trump el flujo de inmigrantes vuelve a subir
El muro que Donald Trump celebró esta semana en su visita al valle del Río Grande ?aseguró haber completado 700 kilómetros de valla? no ha tenido el efecto disuasorio proclamado por la Administración saliente. La presión sobre la frontera sur ha ido en progresivo aumento desde abril del año pasado, cuando se detectó un mínimo de flujo migratorio, después del pico de las caravanas de un año antes que llevó a Trump a acuerdos con los presidentes de México, Guatemala, El Salvador y Honduras para la retención de migrantes. Así, entre septiembre y diciembre de 2020 se registraron las mayores cifras de un cuatrimestre final del año desde que Trump está en la Casa Blanca, en lo que afecta a «encuentros» en la frontera sur. El Servicio de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos ha pasado a utilizar ese término tanto para las aprehensiones de personas que se internan ilegalmente en el país como para las personas que rechaza en los puestos fronterizos como inadmisibles. Dada a la imposibilidad de saber el número de migrantes que logran con éxito penetrar sin permiso en Estados Unidos, el número de «encuentros» (aprehensiones e inadmisiones) son un termómetro del flujo migratorio. Se trata de dos variables que no son completamente paralelas, pues un aumento de las detenciones puede indicar una mayor eficacia policial en impedir el ingreso de inmigrantes ilegales. También puede haber personas que se han decidido a marchar a EE.UU. antes de que una mayor extensión de muro pudiera reducir las expectativas migratorias. No obstante, generalmente se consideran magnitudes relacionadas. El doble que el año pasado El número de inmigrantes ilegales procedentes de México y del Triángulo Norte centroamericano cuyo paso fue impedido por las autoridades fronterizas estadounidenses se dobló en los últimos meses de 2020 respecto al mismo periodo de 2019. Así, en octubre y noviembre el número de mexicanos «encontrados» fue, respectivamente, de 46.589 y 43.553 (frente a los 23.275 y 22.255 del año anterior), y en diciembre la cifra de centroamericanos llegó a 26.709 (frente a los 12.811 del mismo mes de 2019). El incremento se ha producido sobre todo por un fuerte auge de la migración mexicana, formada especialmente por individuos adultos. Han decrecido, en cambio, las cifras de familias que intentan traspasar la frontera; la reducción ha sido notable en el caso de menores no acompañados. Los «encuentros» fronterizos en este año fiscal estadounidense (de octubre de 2020 a septiembre de 2021) superarán probablemente a los registrados en los de 2018 (en el que se impidió el paso en la frontera sur a 521.090 personas) y de 2020 (458.088). En el año fiscal de 2019, cuando se dio la crisis de las caravanas que salieron desde Honduras y El Salvador, supuso un récord difícilmente alcanzable (977.509 migrantes, con un pico en mayo de ese año de 144.116). Promesa de campaña En su visita de esta semana a la frontera Trump, para dar por misión cumplida la construcción del muro a la que se había comprometido al ser elegido, calificó de «gran logro» el trecho de valla alzada durante su mandato. «Heredamos una frontera rota, disfuncional y abierta. Todo el mundo se colaba como quería», dijo, y adjudicó el mérito a su Administración de haber conseguido la frontera sur más segura de la historia de Estados Unidos. A un nivel nunca visto antes». Trump se refirió a las 450 millas (724 kilómetros) de valla instalada durante su presidencia, que constituye una sucesión de gruesos barrotes de entre 5 y 9 metros de altura; para su construcción, según publicita la Administración, se han usado 680.000 toneladas de acero y 740.000 metros cúbicos de hormigón, todo ello materiales «made in the USA». En su mayor parte, se trata del reemplazo de barreras menos seguras preexistentes. Hasta la llegada de Trump, existían 654 millas de barreras, la mitad de las cuales intentaba impedir el paso de personas a pie y la otra mitad eran barreras contra vehículos. Además de esas 450 millas, existen otras 300 en construcción o preparación, sumando el proyecto un total de 750 millas (1.200 kilómetros). Aunque se trata de solo un tercio de la frontera entre Estados Unidos y México, Trump dio por cumplida su promesa electoral, alegando que en otros puntos fronterizos montañas o ríos constituyen ya una fortificación frente a la inmigración ilegal y actividades de crimen transnacional.
14-01-2021 | Fuente: abc.es
«Ya basta de tanta represión. Ya basta de tanto abuso contra el pueblo cubano», clamaba ayer, en un vídeo colgado en las redes sociales, Nelva Ismarais Ortega, tras la nueva detención de su marido, José Daniel Ferrer, disidente y coordinador de la plataforma Unión Patriótica Cubana (Unpacu). La hermana de Ferrer, Ana Belkis, también alertó sobre esta nueva retención arbitraria (que duró ocho horas) a escasos metros de su casa, que acoge la sede de la Unpacu, habitualmente vigilada por los agentes de la Seguridad del Estado. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Nueva detención en <a href="https://twitter.com/hashtag/Cuba?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Cuba</a> del opositor <a href="https://twitter.com/jdanielferrer?ref_src=twsrc%5Etfw">@jdanielferrer</a>, según denuncia su hermana <a href="https://t.co/sWmXniY4wf">https://t.co/sWmXniY4wf</a></p>&mdash; susana gaviña (@sgavinabarriuso) <a href="https://twitter.com/sgavinabarriuso/status/1349385874954399748?ref_src=twsrc%5Etfw">January 13, 2021</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Esta detención, que tuvo lugar ayer miércoles a primera hora de la mañana (hora local), coincidió con la publicación del informe anual del Observatorio Cubano de Derechos Cubanos (OCDH) sobre la violación de derechos en la isla, que documenta el incremento de la represión en 2020. Según la ONG, el año pasado fue «nefasto» para los derechos humanos en Cuba. «Se han incrementado las prohibiciones y las limitaciones al ejercicio de libertades, y la represión tomó una deriva peligrosa que coloca al país a las puertas de un proceso similar a la Primavera Negra de 2003». En aquella ocasión fueron detenidos y condenados 75 opositores, que serían conocidos como el Grupo de los 75, que incluía además a médicos y a periodistas independientes. Entre los condenados se encontraban, entre otros, José Daniel Ferrer y su hermano Luis Enrique, así como el actual director del OCDH, Alejandro González Raga. Gracias a la mediación de la Unión Europea y del Vaticano fueron liberados aquellos que aceptaron abandonar el país, pero no los que se negaron a ello, como fue el caso de José Daniel Ferrer. El informe anual señala que además de continuar con las prácticas ya habituales, como las detenciones arbitrarias, la represión del régimen ha ido más allá en 2020, «alcanzando a sectores sociales como el de la cultura, e incrementando sus acciones contra el periodismo alternativo; estos han sido sido víctimas del ensañamiento policial y de las terminales mediáticas del régimen», señala la ONG en un comunicado. Con ello hacen referencia al hostigamiento que han sufrido y siguen sufriendo los artistas del Movimiento San Isidro tras reclamar la liberación del rapero Denis Solís, detenido por un falso delito de desacato. En señal de protesta, algunos miembros del MSI se pusieron en huelga de hambre, acto que fue desarticulado de manera intempestiva el 26 de noviembre por la noche con el allanamiento de la sede del MSI, con la excusa de cumplir los protocolos del Covid-19. El rechazo hacia ese acto empujó a cientos de artistas y simpatizantes a congregarse un día después ante el Ministerio de Cultura pidiendo que se respetaran los derechos fundamentales, de libertad de expresión y de opinión política. Así nació el grupo 27-N. Esta movilización espontánea, la mayor que se había producido en décadas, desencadenó una nueva ola represiva del Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel. Según el informe, durante 2020 han tenido lugar al menos tres olas represivas: la del 30 de junio, en respuesta a las protestas contra el racismo y la violencia policial, tras la muerte de Hansel Ernesto Hernández Galiano, de 26 años, que según denunciaron los familiares fue «disparado por la espalda»; la del 8 de septiembre, en respuesta a la «Revolución de los Girasoles»; y la ola represiva de noviembre-diciembre «contra el Movimiento San Isidro y otros grupos de la sociedad civil».<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">? Informe Anual 2020 OCDH: <br>Represión y Pobreza en Cuba <br><br>?? 1.798 detenciones arbitrarias. 216 violentas<br><br>?? 1.647 retenciones forzosas de activistas en sus casas<br><br>?? 64%* vive con &lt; de 1,11 USD por día.<br>* media de 3 personas por hogar<br><br>Informe <a href="https://t.co/kvJ2GTR2fG">https://t.co/kvJ2GTR2fG</a> <a href="https://t.co/KmITRAWN4z">pic.twitter.com/KmITRAWN4z</a></p>&mdash; Observatorio Cubano de Derechos Humanos (@observacuba) <a href="https://twitter.com/observacuba/status/1349383396456361985?ref_src=twsrc%5Etfw">January 13, 2021</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Durante el año pasado, los observadores y colaboradores del OCDH sobre el terreno documentaron un total de 1.798 detenciones arbitrarias. «En al menos 216 de las cuales se usó la violencia por parte de las autoridades», señala el informe. Mientras que se incrementaron hasta 1.647 las retenciones forzosas «de activistas en sus casas, sitiadas para impedirles la salida». Mano dura en lugar de reformas Para el director de Estrategia del OCDH, Yaxys Cires, el aumento de la represión en Cuba en el último año se debe a que «hay una sociedad civil más diversa y activa, que se va abriendo paso en medio de la ausencia de libertades. Son activistas, artistas, escritores y periodistas, en su mayoría nacidos en la revolución, pero que no creen en ella y quieren un cambio». También al fracaso del régimen cubano desde el punto de vista político, económico y social, el cual es más evidente cada día y está teniendo graves consecuencias socioeconómicas para la sociedad cubana, «cada vez más empobrecida, lo que incrementa los reclamos públicos. El Gobierno está enfrentado esta situación con mano dura y no con reformas y cambios reales», señala a ABC Cires. El todavía primer secretario del Partido Comunista Cubano, Raúl CastroEn cuanto a si esa mano dura está relacionada con los cambios futuros en la isla, como el relevo de Raúl Castro, el próximo mes de abril, como primer secretario del Partido Comunista Cubano, el verdadero órgano de poder en el país, considera que actualmente el PCC es «prisionero de su inmovilismo político y de su campaña permanente contra la iniciativa económica privada, que ellos llaman ?acumulación de riqueza?. Pero el costo en imagen lo ha pagado el presidente Miguel Diaz-Canel por seguir esa línea», añade. Asimismo, opina que mientras el Gobierno cubano no comience los cambios políticos, económicos y sociales que el país necesita, su única respuesta ante fenómenos como el MSI será la represión. «Los jóvenes que se congregaron el 27 de noviembre del pasado año frente al Ministerio de Cultura en La Habana fueron claros en su apoyo al Movimiento San Isidro, criminalizado por la propaganda del régimen y con uno de sus integrantes presos, pero también reclamaron derechos civiles como el respeto a la discrepancia política. Como ese hay otros sectores que están presentando sus exigencias, incluso en el ámbito laboral, como los trabajadores portuarios». Revertir las políticas de EE.UU. A la pregunta de si una nueva Primavera Negra no le pondría más difícil al régimen acercarse de nuevo a EE.UU y que el Gobierno de Joe Biden volviera a revertir las medidas impuestas por Trump, como ha prometido en campaña, Cires cree que dependerá del grado de «compromiso con la defensa internacional de los derechos humanos de sus interlocutores en la nueva administración norteamericana», así como de la estrategia hacia Cuba que éstos tengan pensado implementar. «Sin embargo, al régimen cubano le gusta negociar utilizando como moneda de cambio, por ejemplo, a los prisioneros políticos -señala Cires- . Ellos negocian fuerte y hasta ahora las democracias se lo han permitido, entre otras cosas, por el drama humano que significa la prisión política y lo satisfactorio de colaborar en la liberación de los encarcelados. ¿Pero hasta qué punto es razonable permitirle al régimen que siempre negocie soltando presos y no, también, derogando las leyes que les permiten meter a más cubanos en las cárceles por motivos políticos? Estados Unidos y la Unión Europea tienen que ser más exigentes y definir ellos el marco de cualquier proceso», demanda el director de estrategia del OCDH. «No obstante, por diversas razones, creo que la política de Biden hacia Cuba no será igual a la de Obama y que, obviamente, Cuba no estará entre sus prioridades internacionales. El Gobierno cubano debería dejar de esperar por el Gobierno de Estados Unidos y acercarse a los propios cubanos», concluye Cires.
14-01-2021 | Fuente: abc.es
Y el Capitolio se convirtió en cuartel
Al despuntar el alba, cuando los primeros diputados, secretarios y periodistas llegaron al Capitolio tras pasar verjas, barricadas y controles de seguridad, miles de soldados todavía dormían en el suelo, en salas y pasillos. No se veía una estampa semejante desde aquellos aciagos días de la Guerra Civil, cuando en 1861 los soldados llegados de todos los rincones de la Unión se acuartelaron en este solemne edificio de mármol a la espera de órdenes del nuevo presidente, Abraham Lincoln. Ahora, estos soldados, unos 2.000 acuartelados dentro de la sede del poder legislativo, tienen la misión de defender este mismo Capitolio de nuevos saqueos de aquí a la toma de un nuevo presidente, Joe Biden. Ayer al amanecer, dormitaban donde podían, vestidos de uniforme, con sus fusiles y sus petates al lado, aprovisionados de agua y cajas de raciones de comida envasada idéntica a la que se llevan a Irak o Afganistán. Amontonados a un lado, habían dejado cientos de escudos antidisturbios transparentes. GALERÍA Vea la galería completa (20 imágenes) A medida que comenzaba el trasiego diario en los recibidores y pasillos del Capitolio, con los primeros asistentes entrando cargados de cafés y carpetas, los soldados se incorporaron, e hicieron lo que cualquier visitante está tentado de hacer en tan solemne lugar: se tomaron fotos con las muchas estatuas. Un grupo de cuatro uniformados de raza negra se retrató junto a la estatua de Rosa Parks, activista a favor de los derechos civiles que en 1955 desató toda una revuelta al negarse a levantarse de un asiento reservado para blancos en un autobús. Horas dramáticas Poco a poco se fueron incorporando otros soldados que aún descansaban, con las bocas cubiertas por máscaras y las botas puestas, acostados junto a otras esculturas históricas, como la réplica en yeso de la estatua de la Libertad (no la de Nueva York, sino otra que está sobre la Cúpula del mismo Capitolio). Pasadas las diez de la mañana, la presidenta de la Cámara de Representantes y líder demócrata, Nancy Pelosi, les llamó a la explanada oriental del edificio para agradecerles en persona su servicio en estas «horas dramáticas para la nación americana». Y no son sólo los soldados los que lo custodian. El Capitolio está rodeado de un perímetro de seguridad inaudito. Calles cortadas rodean vallas de metal y barricadas. En total hay desplegados en la capital de EE.UU. más de 15.000 soldados. Otros 5.000 se les sumarán de aquí a la toma de posesión de Biden, llegados de seis estados cercanos, en su mayoría reservistas de la Guardia Nacional, que se suele movilizar dentro de las fronteras nacionales en caso de emergencia o catástrofe natural. Junto a ellos, custodian la sede del poder legislativo la policía del Capitolio y los agentes metropolitanos de Washington, además del FBI. Las medidas son absolutamente excepcionales para todos, no sólo para los visitantes. El Capitolio, la casa del pueblo, no sólo es una fortaleza por fuera tras el saqueo del 6 de enero. Lo es también por dentro. Pelosi, la líder demócrata, ha hecho instalar arcos detectores de metales para el acceso a la Cámara, e incluso los diputados deben pasar ahora por ellos, algo que antes no sucedía. Muchos republicanos protestaron, porque consideraron que era una intromisión en su derecho a la intimidad. En realidad, a muchos de esos republicanos les indignaba que Pelosi enviara el mensaje de que algunos podrían ir armados, en señal de que podrían haber estado de acuerdo e incluso ayudado la insurrección y el saqueo de la semana pasada. «¡Nos quieren desarmar!», gritó mientras pasaba por los arcos Lauren Boebert una de las pocas republicanas que quedan completamente fieles a Donald Trump. Sus protestas no sirvieron de nada. Como todos, tuvo que pasar por el arco.
14-01-2021 | Fuente: abc.es
Trump reniega de los asaltantes del Capitolio en su reacción al «impeachment»
Momentos después de convertirse en el único presidente reprobado en dos ocasiones por el procedimiento el «impeachment», Donald Trump emitió un vídeo grabado en el Despacho Oval en que denunció la violencia de aquellos que saquearon el Capitolio el 6 de enero. «Esa violencia va en contra de todo en lo que creo y todo lo que representa nuestro movimiento», dijo Trump en el video, sin asumir ninguna responsabilidad por el discurso previo al saqueo, en el que invitó a la multitud a rodear el Capitolio para denunciar un supuesto fraude electoral. «Ningún verdadero partidario mío podría jamás respaldar la violencia política. Ningún verdadero partidario mío podría faltarle el respeto a la aplicación de la ley o nuestra gran bandera americana. Ningún verdadero partidario mío jamás podría amenazar o acosar a sus conciudadanos», dijo Trump en el vídeo. Sobre los informes de inteligencia que aseguran que va a haber más protestas en la toma de posesión de Joe Biden, el 20 de enero, Trump pide que estas sean pacíficas. El demócrata, sin embargo, ha pedido a sus partidarios que no acusan a Washington para su jura, para prevenir contagios en la pandemia. Los 222 diputados demócratas y 10 republicanos votaron antes a favor de reprobar a Trump por incitar a la insurrección el 6 de enero, tras meses negándose a admitir su derrota, a pesar de ver desestimadas todas sus demandas, incluida una en la Corte Suprema. Sobre aquellos que asaltaron el Capitolio con carteles y banderas con el nombre Trump, a los que en un primer momento calificó en redes sociales de «patriotas», dice ahora el presidente que en realidad dañan su movimiento. «Han hecho un grave daño a nuestro país, y no podemos tolerarlo», dijo Trump. Desde la insurrección, que investigan el FBI y la fiscalía, ha sido detenido más de un centenar de personas por coordinarse en un plan para asediar el Capitolio y tratar de impedir la validación de los resultados de las elecciones, que ganó el demócrata Joe Biden. Las principales redes sociales han expulsado a Trump, y numerosas empresas y clientes han cortado lazos con su compañía familiar. Sólo tras ese repudio, incluidos los 10 diputados republicanos que se sumaron a los demócratas para reprobarle en la Cámara, ha decidido el presidente dirigirse a la nación en un vídeo de algo más de dos minutos, grabado y durante el que lee un texto preparado antes.
13-01-2021 | Fuente: elpais.com
Telefónica seguirá las desinversiones en infraestrucruras tras vender sus torres a American Tower
CTIL, cables submarinos y redes de fibra, entre las opciones Reducirá deuda en 4.600 millones con el acuerdo de Telxius
13-01-2021 | Fuente: as.com
Los motivos por los que Telefónica vende las torres de Telxius a American Tower
El acuerdo comprende el traspaso de 30.700 emplazamientos y la operadora española reducirá su deuda en 4.600 millones de euros.
13-01-2021 | Fuente: as.com
Telefónica vende sus torres de Telxius a American Tower
El acuerdo comprende el traspaso de 30.700 emplazamientos y la operadora española reducirá su deuda en 4.600 millones de euros.
13-01-2021 | Fuente: abc.es
La Cámara de EE.UU. se dispone a aprobar de nuevo el «impeachment» de Trump
Por primera vez en la historia, un presidente se enfrenta a ser recusado por segunda vez en el Congreso de Estados Unidos mediante el proceso del impeachment . En una decisión insólita, al menos cinco diputados republicanos han dicho que votarán a favor de censurar a Donald Trump en la Cámara de Representantes, el paso previo a la destitución definitiva, que ahora recae sobre el Senado. El mandato de Trump se acaba el 20 de enero a mediodía. La resolución del impeachment que en este momento debaten y después votarán los diputados afirma que «el presidente Trump puso en grave peligro la seguridad de Estados Unidos y sus instituciones. Amenazó la integridad del sistema democrático, interfirió en el traspaso de poderes y puso en peligro otra rama de gobierno. De ese modo, traicionó la confianza depositada en él como presidente, en perjuicio manifiesto del pueblo de EE.UU.» El único cargo contra el presidente es de «incitación a la insurrección». Un momento del debate del «impeachment» en la Cámara de Representantes - Efe Es crucial que haya dicho que se suma a los demócratas una grupo de republicanos rebeldes que se ha plantado ante Trump, comandados por Liz Cheney, hija del exvicepresidente Dick Cheney, quien dijo antes de votar para censurar a Trump que «el presidente de EE.UU. convocó a esta turba, reunió a la turba y encendió las llamas de este ataque. Todo lo que siguió fue obra suya. Nada de esto habría sucedido sin el presidente». Cheney, que va ganando enteros para liderar el partido en el futuro, añadió: «Nunca ha habido una traición mayor por parte de un presidente de EE.UU. a su cargo y su juramento a la Constitución». Se le sumarán otros conservadores como John Katko de Nueva York y Adam Kinzinger de Illinois. Antes, la presidenta de la Cámara de Representantes, la diputada demócrata de California Nancy Pelosi, dijo que «los hechos son muy claros: el presidente invitó a este ataque sedicioso». Dirigiéndose al otro lado de la bancada, Pelosi añadió: «Animo a mis colegas republicanos a que abran los ojos y hagan que rinda cuentas este presidente». A diferencia del impeachment del año pasado, abierto por las presiones de Trump a Ucrania para que el gobierno de ese país interfiriera para investigar unos polémicos negocios millonarios de la familia de Joe Biden, en esta ocasión la Casa Blanca no ha armado una defensa legal. Es más, la presidencia está en silencio, sin haber trabajado una ofensiva para proteger al presidente saliente. El presidente de EE.UU., Donald Trump, durante el discurso del 6 de enero - Reuters Tampoco está muerta de entrada la destitución en el Senado. La razón es que en otra decisión insólita en un tiempo ya de por sí sorprendente, el equipo del poderoso líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, ha filtrado a varios medios norteamericanos que este no va a bloquear el juicio político, y que deberá leer los cargos con atención. No parece perdonarle McConnell a Trump que les costara no sólo la Cámara y la presidencia, sino también el Senado en la segunda vuelta de las elecciones en Georgia mantenida el día antes del saqueo del Capitolio. Dicen algunos republicanos que Trump quería que los republicanos perdieran el Senado para decirles después que «conservar la presidencia es más importante que nunca», algo que de hecho dijo en redes sociales. Este histórico repudio del presidente obedece entre otras cosas a que diera un mitin ante la Casa Blanca el seis de enero negándose a aceptar su derrota en las elecciones e invitando a sus seguidores a rodear el Congreso. Lo hicieron, y lo saquearon, algo que le costó la vida a cinco persona. Ahora el FBI ha identificado a más de 100 personas implicadas que organizaron un asalto que se investiga como una insurrección. El martes de noche, la Cámara aprobó una resolución instando al vicepresidente, Mike Pence, a que declarara a Trump incapaz y asumiera la presidencia en funciones. Pence se opuso porque, dijo en un comunicado, no cree que deba emplear los mecanismos constitucionales de inhabilitación de un presidente «como un medio de castigo», ya que estos están reservados para casos de incapacidad médica o mental. Pence cree que hacerlo supondría además «dividir aún más e inflamar las pasiones del momento». La masa enfurecida que asaltó el Capitolio lo hizo minutos después de que este se negara a invalidar los resultados electorales en un pleno conjunto de las dos cámaras del poder legislativo. En un momento, los asaltantes gritaron: «Ahorcad a Pence». Antes el presidente había llamado a Pence «cobarde» en redes sociales. Sólo si el Senado aprueba la destitución de Trump, puede abrirse la vía para que el presidente saliente no se vuelva a presentar a unas elecciones. Para ello, deben votar a favor de expulsarle dos tercios de los senadores. Tras las elecciones en Georgia, cada partido tiene 50 escaños en esa Cámara Alta.
13-01-2021 | Fuente: abc.es
Trump se convierte en el primer presidente de EE.UU. reprobado dos veces en el «impeachment»
Por primera vez en la historia, un presidente ha sido recusado por segunda vez en el Congreso de Estados Unidos mediante el proceso del impeachment . En una decisión insólita, diez diputados republicanos han votado a favor de censurar a Donald Trump en la Cámara de Representantes, el paso previo a la destitución definitiva, que ahora recae sobre el Senado. El mandato de Trump se acaba el 20 de enero a mediodía. La votación final de este «impeachment» en la Cámara de Representantes ha sido de 232 votos a favor, 197 en contra y cuatro abstenciones, con los diez republicanos unidos a los 222 demócratas. Ni un solo demócrata se ha unido a los republicanos que han votado a favor de exonerar al presidente. Así, queda en evidencia la división republicana en este proceso. La resolución del impeachment afirma que «el presidente Trump puso en grave peligro la seguridad de Estados Unidos y sus instituciones. Amenazó la integridad del sistema democrático, interfirió en el traspaso de poderes y puso en peligro otra rama de gobierno. De ese modo, traicionó la confianza depositada en él como presidente, en perjuicio manifiesto del pueblo de EE.UU.» El único cargo contra el presidente es de «incitación a la insurrección». Un momento del debate del «impeachment» en la Cámara de Representantes - Efe Es crucial que haya dicho que se suma a los demócratas un grupo de republicanos rebeldes que se ha plantado ante Trump, comandados por Liz Cheney, hija del exvicepresidente Dick Cheney, quien dijo antes de votar para censurar a Trump que «el presidente de EE.UU. convocó a esta turba, reunió a la turba y encendió las llamas de este ataque. Todo lo que siguió fue obra suya. Nada de esto habría sucedido sin el presidente». Cheney, que va ganando enteros para liderar el partido en el futuro, añadió: «Nunca ha habido una traición mayor por parte de un presidente de EE.UU. a su cargo y su juramento a la Constitución». Se le sumarán otros conservadores como John Katko de Nueva York y Adam Kinzinger de Illinois. GALERÍA Vea la galería completa (20 imágenes) El líder de la minoría republicana en la Cámara, Kevin McCarthy, sorprendió a su grupo al admitir que Trump «es responsable» del ataque de la semana pasada al Capitolio, pero imploró a sus colegas que no lo recusen con solo una semana de mandato por delante. «Creo que recusar al presidente en tan poco tiempo sería un error», dijo al pleno. «El presidente es responsable del ataque del miércoles al Congreso por parte de aquellos agresores», dijo McCarthy. «Debería haber repudiado inmediatamente a esa turba cuando vio lo que estaba pasando. Estos hechos requieren acciones inmediatas por parte del presidente Trump: aceptar su parte de responsabilidad, calmar el malestar que se está gestando y asegurarse de que el presidente electo Biden pueda comenzar con éxito su mandato». No obstante, al presidente todavía lo defiende un último reducto de partidarios, como el diputado Jim Jordan, al que le ha concedido la principal condecoración al mérito civil, la medalla presidencial de la libertad. «En siete días habrá una transferencia pacífica de poder como ha ocurrido en cualquier otro momento en nuestro país, pero los demócratas van a reprobar nuevamente al presidente Trump. Esto no une al país. No hay forma de que esto ayude a la nación a lidiar con los trágicos y terribles eventos de la semana pasada, que todos condenamos», dijo Jordan. Mientras la Cámara debatía el impeachment, el presidente, expulsado de sus redes sociales, ha emitido un comunicado por medio de la presidencia: «A la luz de los informes de que va a haber más manifestaciones, insto a que NO haya violencia, NO se vulnere de la ley y NO haya vandalismo de ningún tipo. Eso no es lo que yo represento, y no es lo que Estados Unidos representa. Hago un llamamiento a TODOS los estadounidenses para que ayuden a aliviar las tensiones y calmar los ánimos. Gracias». Duras acusaciones de la presidenta de la Cámara La presidenta de la Cámara de Representantes, la diputada demócrata de California Nancy Pelosi, ha intervenido en el pleno, diciendo que «esos insurrectos no eran patriotas». «Pero no aparecieron de la nada. Fueron enviados aquí, enviados aquí por el presidente con palabras como a pelear a muerte. Las palabras importan. La verdad importa. Rendir cuentas importa», continuó Pelosi, y agregó que «el presidente veía a los insurrectos no como enemigos de la libertad, lo que son, sino como el brazo ejecutor de un objetivo terrible, el objetivo de perpetuarse en el poder. El objetivo de anular la voluntad del pueblo. El objetivo de acabar, por medio de un enfrentamiento feroz y sangriento, casi dos siglos y medio de nuestra democracia». A diferencia del «impeachment» del año pasado, abierto por las presiones de Trump a Ucrania para que el gobierno de ese país interfiriera para investigar unos polémicos negocios millonarios de la familia de Joe Biden, en esta ocasión la Casa Blanca no ha armado una defensa legal. Es más, la presidencia está en silencio, sin haber trabajado una ofensiva para proteger al presidente saliente. El presidente de EE.UU., Donald Trump, durante el discurso del 6 de enero - Reuters Tampoco está muerta de entrada la destitución en el Senado. La razón es que en otra decisión insólita en un tiempo ya de por sí sorprendente, el equipo del poderoso líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, ha filtrado a varios medios norteamericanos que este no va a bloquear el juicio político, y que deberá leer los cargos con atención. No parece perdonarle McConnell a Trump que les costara no sólo la Cámara y la presidencia, sino también el Senado en la segunda vuelta de las elecciones en Georgia mantenida el día antes del saqueo del Capitolio. Dicen algunos republicanos que Trump quería que los republicanos perdieran el Senado para decirles después que «conservar la presidencia es más importante que nunca», algo que de hecho dijo en redes sociales. Eso sí, McConnell tampoco va a acelerar el proceso. Este miércoles, su gabinete ha dicho que el senador no va a iniciar el juicio político en los primos siete días, lo que implica que si Trump es inhabilitado será después de abandonar el cargo. En principio, nada impide que ese juicio político avance con el presidente ya fuera del cargo. Este histórico repudio del presidente obedece entre otras cosas a que diera un mitin ante la Casa Blanca el seis de enero negándose a aceptar su derrota en las elecciones e invitando a sus seguidores a rodear el Congreso. Lo hicieron, y lo saquearon, algo que le costó la vida a cinco persona. Ahora el FBI ha identificado a más de 100 personas implicadas que organizaron un asalto que se investiga como una insurrección. Pence se niega a inhabilitar a Trump El martes de noche, la Cámara aprobó una resolución instando al vicepresidente, Mike Pence, a que declarara a Trump incapaz y asumiera la presidencia en funciones. Pence se opuso porque, dijo en un comunicado, no cree que deba emplear los mecanismos constitucionales de inhabilitación de un presidente «como un medio de castigo», ya que estos están reservados para casos de incapacidad médica o mental. Pence cree que hacerlo supondría además «dividir aún más e inflamar las pasiones del momento». La masa enfurecida que asaltó el Capitolio lo hizo minutos después de que éste se negara a invalidar los resultados electorales en un pleno conjunto de las dos cámaras del poder legislativo. En un momento, los asaltantes gritaron: «Ahorcad a Pence». Antes el presidente había llamado a Pence «cobarde» en redes sociales. Sólo si el Senado aprueba la destitución de Trump, puede abrirse la vía para que el presidente saliente no se vuelva a presentar a unas elecciones. Para ello, deben votar a favor de expulsarle dos tercios de los senadores. Tras las elecciones en Georgia, cada partido tiene 50 escaños en esa Cámara Alta.
13-01-2021 | Fuente: abc.es
Nueva York corta cualquier negocio con Trump
El gobierno local de Nueva York, la ciudad en la que Donald Trump forjó su imperio inmobiliario, ha puesto fin a cualquier su relación comercial con el presidente saliente, según anunció el alcalde Bill de Blasio el miércoles por la mañana. Es el último golpe a la empresa de Trump por la incitación del presidente a que sus partidarios rodearan el Congreso, y llega después de que corten lazos con él bancos, empresas tecnológicas y campeonatos de golf. El alcalde neoyorquino, Bill de Blasio, dijo este miércoles por la mañana en la cadena MSNBC que la ciudad está retirando todos sus contratos con la Organización Trump «debido a su actividad delictiva». La empresa de Trump tiene contratos para administrar dos pistas de patinaje sobre hielo en Central Park y un campo de golf en el Bronx. «Incitar a una insurrección contra el gobierno de Estados Unidos constituye claramente una actividad delictiva», dijo de Blasio. «La ciudad de Nueva York ya no tendrá nada que ver con la empresa de Trump». El golpe es más de imagen que financiero, ya que perderá sólo unos 17 millones de dólares (14 millones de euros), pero significa un repudio a Trump de la que era su ciudad de residencia hasta que se censó en Florida el año pasado. La compañía de Trump y la campaña presidencial no respondieron de inmediato a las solicitudes de entrevistas. Un hijo del presidente, Eric Trump dio una entrevista a la agencia AP el martes en la que denunció censura e intolerancia contra su padre. Al preguntarle el reportero si cree que su padre incitó a la insurrección, Eric Trump colgó el teléfono. Antes, Signature Bank, con sede en Nueva York, con el que Trump ha hecho negocios desde al menos 2011, cerró las cuentas bancarias personales del presidente y pidió su dimisión. También dejó de dar servicio a su tienda online la compañía digital Shopify. Peor para el presidente, que es un apasionado del golf, el PGA Tour, el principal circuito estadounidense de golf profesional masculino y el más importante del mundo, canceló los planes de celebrar su campeonato de 2022 en el club de golf de Trump en Bedminster, Nueva Jersey. Casi todas las principales plataformas de redes sociales (Twitter, Facebook, YouTube) han suspendido o prohibido las cuentas personales y hasta oficiales del presidente. Y las mayores empresas norteamericanas, incluidas Amazon, Best Buy y Disney, han suspendido las donaciones políticas para los republicanos que apoyaron el intento de Trump de anular la victoria del presidente electo Joe Biden en el Capitolio.