Infortelecom

Noticias de america

03-05-2020 | Fuente: abc.es
El doble rasero con Biden
El doble rasero que aplican los medios de comunicación en España para juzgar las actitudes de unos y otros se da exactamente igual en Estados Unidos, lo que no sirve de consuelo, pero sí de causa de mayor preocupación. Estos días en que la carrera electoral norteamericana ya está limitada al republicano Trump y el demócrata Biden vemos cómo el segundo es entrevistado con la intensidad que corresponde a quien se encuentra en la posición que un buen número de norteamericanos le han dado. No podría ni debería ser de otra manera. Pero estaría mejor que le interroguen con los mismos criterios que se aplicaría a Donald Trump en su posición. Los que vimos hace cuatro años cuando nos aburrimos de ver vídeos sobre los desvaríos sexuales del hoy presidente. Una mujer que responde al nombre de Tara Reade acusa a Joe Biden de haberla empujado contra una pared, haber metido su mano bajo la falda y haberla penetrado con los dedos. No tengo ni idea de qué credibilidad tiene la señora, pero sí sé que hasta cinco mujeres han confirmado que ella les contó esto cuando supuestamente ocurrió en 1993. Lo verdaderamente sorprendente es que desde que Reade hizo esta acusación, recientemente Joe Biden concedió, entre otras, entrevistas a las cadenas de televisión ABC, CNN, MSNBC y NBC. Entre las cuatro cadenas le hicieron 77 preguntas. Ni una de ellas tenía que ver con las acusaciones de la señora Reade. ¿Puede alguien imaginar que ocurriera algo parecido si se tratase de un candidato del partido rival? Al fin el viernes tuvo que aceptar preguntas al respecto. En estas circunstancias y con la pandemia del coronavirus azotando a Estados Unidos como no lo hizo ni la Guerra del Vietnam en términos de muertos, la evolución de las encuestas es sorprendente para un candidato, Joe Biden, que se enfrenta a un presidente que ha basado todo en la economía y tiene hoy un desempleo disparado por la pandemia. El pasado miércoles la media de los sondeos que publica RealClearPolitics situaba al aspirante seis puntos por delante del presidente. Pero el viernes la misma encuesta les empataba con un 43 por ciento de intención de voto cada uno. Los datos del miércoles pasado desataron el entusiasmo de los demócratas porque creían que les ponía a las puertas de la victoria. Pero como cuenta Karl Rove, a quien George Bush padre llamaba «el arquitecto» de las victorias electorales de su hijo, el 29 de abril de de 2016 Hillary Clinton sacaba más de seis puntos a Trump. En concreto 7,3 y le aventajaba en estados clave en la carrera electoral como Wisconsin (10,7 puntos), Michigan (10,5), Pennsylvania (7,4) y Florida (6,7). ¿Adivinan quién ganó en todos y cada uno de esos estados en noviembre? En un momento en que el Partido Demócrata debería con toda lógica representar una alternativa que entusiasmase al electorado nos encontramos con que presenta a un candidato al que le cuesta articular una frase coherente, con sujeto, verbo y predicado. El pasado lunes una televisión de Miami le preguntó por algo de lo que hablábamos en esta columna el pasado domingo: los negocios de su hijo en China. China va a ser el gran objetivo al que Trump culpabilice de todo el próximo otoño. Y Hunter Biden viajó con su padre en el avión oficial a China cuando era vicepresidente y terminó incorporándose al consejo de administración de una firma de capital riesgo china de la que presentó a su padre al que poco después sería nombrado consejero delegado. Asuntos menores ?según quien los perpetre, claro. La televisión de Miami preguntó por esto a Biden y transcribo su respuesta en inglés porque nadie creería mi traducción en español: «My son?s business dealings were not anything what everybody, what he?s talking about, not even remotely». Anticipo que no estoy seguro de lo que quería decir, pero la traducción aproximada podría ser: «Los negocios de mi hijo no eran nada lo que todo el mundo, él está hablando, ni remotamente». Insisto: ¿sujeto, verbo, predicado?
03-05-2020 | Fuente: abc.es
Maduro tapa el coronavirus con una campaña represiva
El gobierno de Estados Unidos acusa a Nicolás Maduro de mentir sobre las cifras reales de contagios y muertes por coronavirus y denuncia una campaña sistemática por parte del régimen venezolano para silenciar a los periodistas y médicos que han tratado de revelar la magnitud real de una pandemia que se suma a una crisis humanitaria y sanitaria preexistente sin precedentes en todo el continente americano. Enrocado, el régimen chavista insiste en que no tiene más de 335 contagiados y 10 fallecidos por coronavirus, una cifra que EE.UU. considera imposible y que atribuye a la voluntad de Maduro y su gobierno, especialmente la vicepresidenta Delcy Rodríguez, de prevenir un estallido de protesta contra su gestión de la crisis. Según dijo preguntado por ABC Jon Piechowski, subsecretario adjunto para Iberoamérica del departamento de Estado, EE.UU. no tiene motivos para creer que las cifras de Maduro son reales, ya que el régimen acostumbra a «inventarse estadísticas y compartir datos falsos, que es lo que hacen los sistemas autoritarios». «No es algo que hayamos visto sólo en Venezuela, lo hizo China en los primeros días de la crisis. Nosotros seguiremos pidiendo la máxima transparencia para luchar de forma conjunta contra el virus y derrotarlo», añadió Piechowski. Alarmado por el secretismo de Maduro con respecto a los casos de coronavirus, el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, telefoneó el lunes al presidente encargado de Venezuela, el opositor al chavismo Juan Guaidó, y le transmitió su apoyo para que la Asamblea Nacional sea quien coordine una respuesta realista a la crisis. Según explicó la portavoz del departamento de Estado, Morgan Ortagus, «el secretario Pompeo reafirmó el compromiso de EE.UU. con el pueblo de Venezuela y condenó la creciente represión del régimen de Maduro a los actores democráticos y a los médicos y periodistas de Venezuela que dicen la verdad sobre la respuesta al covid-19. Tanto el secretario Pompeo como el presidente interino Guaidó condenaron enérgicamente el bloqueo de Maduro a la asistencia médica y alimentaria internacional». Desde hace aproximadamente un año, el régimen chavista bloquea el ingreso de ayuda humanitaria que países como EE.UU. han intentado introducir en Venezuela desde Colombia. En esos envíos hay alimentos y medicinas para tratar enfermedades hasta ahora casi desterradas pero que han resurgido por la falta de salubridad entre los desplazados internos, como el sarampión. Las organizaciones humanitarias denuncian que el régimen carece incluso del tratamiento para dolencias graves, como el cáncer o el sida. En 2019, el país caribeño fue el que mayor aumento de casos de malaria registró en todo el mundo. Desde 2018, EE.UU. ha destinado 56 millones de dólares (unos 50 millones de euros) para programas de emergencia en Venezuela. Según ha denunciado la organización Human Rights Watch, el régimen de Venezuela carece de los medios para enfrentarse a una pandemia que ha hundido la economía del mundo desarrollado. Lo más importante, es que ni siquiera el régimen puede saber cuántos contagios tiene porque solo el 70% de los hospitales venezolanos tiene capacidad para diagnosticar el virus. De hecho no hay en todo el país más de 300 pruebas de diagnóstico para una población de casi 30 millones. Según Támara Taraciuk Broner, subdirectora de HRW, «son muchos los motivos para preocuparse, empezando por la censura y falta de transparencia oficial». «En los últimos días, las autoridades han detenido a periodistas o profesionales de la salud que cuestionan las cifras o la respuesta oficial», añade. La organización Médicos Unidos de Venezuela ha denunciado que el régimen detuvo el mes pasado a al menos tres doctores por pedir más recursos para diagnosticar y tratar a pacientes de coronavirus: Luis Araya en Lara, la epidemióloga Carmen Hernandez en Nueva Esparta y Jorge Yespica en Aragua. También han sido detenidos varios periodistas que han informado de la verdadera magnitud de la pandemia, incluido el fotógrafo Davidson Rojas, que fue liberado con cargos tras 12 de días de detención. Al periodista Melquiades Ávila, de Delta Amacuro, el régimen le detuvo simplemente por preguntarse en redes sociales si «el país está preparado para la llegada del coronavirus». Según Delvalle Canelón, secretaria general del Colegio Nacional de Periodistas, el régimen «busca infundir miedo a los periodistas para que en los medios se imponga la autocensura». La opositora Asamblea Nacional, por su parte, ha elaborado sus propios informes sobre la preparación ante los contagios masivos. Según el último, hecho público el jueves, un 54% del personal sanitario venezolano carece de mascarillas, necesarias para prevenir contagios, y un 50% ni siquiera tiene guantes de látex. En el 75% de centros médicos ni siquiera hay jabón y el 78% carece de gel desinfectante. La escasez de gasolina y gasóleo supone además una grave amenaza porque peligra el funcionamiento de los generadores en los hospitales, necesarios ante los constantes cortes de electricidad. Según la Asamblea Nacional, el 98,4% de los ciudadanos señala carencias en el suministro de gasolina. En total, el 87% de los ciudadanos reporta no poder abastecerse de gasolina. Para Piechowski, el subsecretario de estado adjunto de EE.UU., «es lamentable que la crisis haya llegado a este punto». «Esta enfermedad», dice, «es una miseria adicional a una situación represiva y grave que está afectando a demasiados venezolanos. Simplemente le recuerdo al mundo la urgencia y la necesidad de que Venezuela haga la transición a un gobierno democrático donde las personas puedan disfrutar de oportunidades de nuevo». El 31 de marzo, EE.UU. hizo público un plan de transición en Venezuela que ha ofrecido al chavismo para convocar nuevas elecciones. Este contempla « apoyo humanitario, electoral, económico y de gobernanza, desarrollo y seguridad, con un enfoque inicial especial en el sistema de atención médica y en el suministro de agua y electricidad». Maduro lo ha rechazado. El jueves se cumplió un año desde que la Casa Blanca apoyó un pronunciamiento de Guaidó y Leopoldo López, apoyado por un grupo de uniformados, que acabó fracasando por la traición de jerarcas del chavismo como el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y el juez del Supremo Maikel Moreno. Durante aquel pronunciamiento López salió de su encierro domiciliario y se refugió en la embajada española en Caracas, donde sigue. El jueves, Donald Trump, emitió un decreto con el que moviliza a 200 reservistas para sumarse a una operación de las fuerzas armadas de EE.UU. contra el tráfico de narcóticos en el Caribe y el Pacífico. Esa operación está en pie desde principios de abril, y uno de sus objetivos manifiestos es impedir la salida de cargamentos de droga desde Venezuela, después de que la fiscalía norteamericana le imputara a Maduro y a otros altos mandos del chavismo diversos delitos de narcotráfico. Carente de liquidez, el régimen ni siquiera puede encargarse del suministro de material médico y electricidad en los hospitales. De momento, sí ha dificultado el regreso a su país de cientos de inmigrantes que quieren retornar por carretera desde Colombia, un país que registra, de momento, 6.200 casos y 10 muertes.
03-05-2020 | Fuente: elpais.com
Stephen Shore: la belleza distraída de América
Dos libros reúnen fotografías inéditas de este pionero del color, que redefinió la cultura visual del siglo XX con sus poderosas imágenes
02-05-2020 | Fuente: as.com
AS recupera el liderato en América Latina con un récord histórico
Alcanza una cuota de mercado del 28% y ratifica su posición dominante en el continente americano, donde es líder en Chile, Colombia, Argentina, Perú y EEUU.
02-05-2020 | Fuente: abc.es
Guiño de Biden al ala radical para reanudar las relaciones con Cuba
Estados Unidos vive una campaña electoral con sordina, con el país empantanado por la crisis del coronavirus, que ha dejado las elecciones presidenciales de noviembre en un segundo plano. En un año electoral convencional, Donald Trump y Joe Biden estarían metidos ya en harina de campaña, con baterías de propuestas, una agenda pública abultada y peleas mediáticas. El presidente está en la Casa Blanca tratando de que los muertos y el parón económico del coronavirus no ahoguen su reelección y el nominado de facto del Partido Demócrata trata, con poco éxito, de colocar sus mensajes desde el sótano de su mansión en Delaware. En este «impasse» electoral, Biden ha desempolvado un viejo asunto de política exterior: Cuba. El peso de las relaciones con la isla en el clima político de EE.UU. ha fluctuado, pero en esta campaña encuentra un nuevo significado por el apoyo de la dictadura comunista a Nicolás Maduro en Venezuela y por las corrientes izquierdistas que agitan al partido demócrata en EE.UU., y que Trump usará a su favor en las presidenciales de noviembre. Esta semana, Biden concedió una entrevista a la filial de la CBS en Miami (Florida), donde se concentra la mayor comunidad cubanoamericana de EE.UU. y la pregunta no tardó en aparecer: «¿Volverá a las políticas de Obama con respecto a Cuba si sale elegido presidente?», inquirió el periodista. «Sí, en su mayor parte, volvería a ellas», reconoció el que fuera vicepresidente con Barack Obama. «Insistiría en que ellos tendrán que mantener los compromisos que dijeron que harían cuando establecimos la política», dijo sobre el proceso de acercamiento a Cuba que emprendió el antecesor de Trump. Este mes se cumplen cinco años de la decisión de la Administración Obama de sacar a Cuba de la lista de países patrocinadores de terrorismo, el primer gran paso tras el anuncio de la reapertura de relaciones, que se produjo en diciembre de 2014 tras negociaciones impulsadas por Canadá y el Vaticano. Después vendrían el levantamiento de restricciones a viajes, el envío de remesas, permisos para la operación de empresas estadounidenses, la visita histórica de Obama a La Habana -la primera de un presidente en funciones desde 1928- y la reapertura de la Embajada en la isla, cerrada desde 1961. Biden y Trump han recorrido caminos inversos sobre Cuba. El exvicepresidente se opuso al final del embargo a Cuba en sus años como senador, pero cambió de postura como segundo de Obama. Desde entonces, critica a quienes defienden una política «del pasado» de no relajar las restricciones. Trump quiso levantar un hotel en Cuba antes de lanzar su carrera política, pero, como presidente, revirtió la política aperturista de Obama, recuperó buena parte de las restricciones a los viajes e impuso nuevas limitaciones a las remesas. Biden ha calificado esa postura como «vuelta a la Guerra Fría» y un «desastre inefectivo». La diferencia entre la apertura de Obama y la voluntad de Biden de recuperar aquella política es que el contexto en Cuba y el resto de la región es diferente. El expresidente buscaba -con o sin acierto- acelerar un posible cambio político en los estertores del régimen castrista, con Fidel Castro debilitado (murió en noviembre de 2016) y su hermano Raúl con menor peso en el régimen. Ahora Biden promete que EE.UU. volverá a abrirse a una Cuba que en estos años se ha convertido en el principal apoyo de la deriva dictatorial de Maduro en Venezuela y con un nuevo presidente, Miguel Díaz-Canel, que solo perpetúa los abusos del castrismo. Donald Trump saca tajada Trump aprovechó la promesa de Biden para reforzar sus posiciones sobre Cuba y vincular a su contrincante con la corriente izquierdista del partido, liderada por Bernie Sanders, que a finales del mes pasado concedió la victoria al exvicepresidente en las primarias. «La debilidad de Joe Biden hacia el régimen cubano y el de Nicolás Maduro en Venezuela nos recuerda que su administración seguirá los pasos de Bernie Sanders y se alinearía con dictaduras socialistas por encima de los valores de nuestro país», aseguró Ali Pardo, portavoz de la campaña de Trump. «Ya es suficientemente dañino que, como vicepresidente, Biden jamás levantó ni un dedo para frenar a Maduro mientras mataba de hambre a su propio pueblo y que su administración elogió a Raúl Castro, a pesar del horrible historial de violaciones de derechos humanos del gobierno cubano». Biden, sin embargo, aseguró en la entrevista que una apertura de relaciones con Cuba no está reñida con «mantener las sanciones» por su apoyo a Maduro. Criticó que Sanders elogiara durante las primarias al régimen castrista y defendió que la política de Obama buscaba «cambiar la política de Cuba». La postura de Biden en este asunto podría tener consecuencias importantes en la reelección de Trump. En especial en Florida, un estado bisagra, de esos que deciden elecciones (el mejor ejemplo fue en 2000, entre George W. Bush y Al Gore) donde la comunidad cubanoamericana puede decidir el resultado. Si Sanders hubiera sido el candidato demócrata, el estado estaba en manos de Trump, que se imponía en las encuestas (50-45%, según RealClearPolitics) al senador izquierdista. Con Biden como nominado «de facto», el exvicepresidente aventaja por la mínima al presidente (46,5-43,3%). Pero abrir la caja de Pandora de Cuba quizá no es la mejor opción para Biden. Cuando Obama impulsó el acercamiento, el 59% de EE.UU. lo veía con buenos ojos y solo el 29% estaba en contra. Con Trump en la Casa Blanca y un creciente número de venezolanos en Florida, la percepción de la apertura ha cambiado en el estado. En especial, entre los cubano-americanos. Según un estudio de la Universidad Internacional de Florida, el 44% apoya acabar con el embargo, mientras que en 2016 era el 56%. Ahora, el 45% está a favor de mantenerlo y el número es mayor (52%) entre aquellos que están registrados para votar. «Esto no va a gustar a la gente de Florida», dijo Rick Scott, senador republicano por el estado y su ex gobernador, tras las declaraciones de Biden de esta semana. .
01-05-2020 | Fuente: abc.es
Indignación en EE.UU. por la claudicación de Borrell ante China
Nuevas componendas de Josep Borrell con un régimen autoritario a cuenta de la propaganda y la desinformación ensombrecen su gestión como Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Los dos principales diarios de Estados Unidos, The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie «una campaña de desinformación global». El editorial principal que ayer publicó el Post, diario de referencia en la capital norteamericana, es demoledor para Borrell. «La UE no debería doblegarse a los esfuerzos de Pekín para silenciar las críticas sobre su respuesta al inicio del contagio», decían los editorialistas, que referían a una reciente investigación del Times. Ese diario neoyorquino reveló la semana pasada que el equipo de Borrell «suavizó» un informe después de las airadas quejas del régimen comunista chino. Al Post, el equipo de Borrell le dio la respuesta de que siempre quiso hacer dos informes, uno más neutral para su difusión externa y otro «más duro, para su consumo interno». No le son ajenas a Borrell las polémicas en torno a la desinformación. Después de que el gobierno de Mariano Rajoy denunciara las injerencias de Rusia en la crisis de la malograda independencia catalana en 2017, Borrell, después de ascender al cargo de ministro de Exteriores tras la moción de censura, invitó al ministro de Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, a Madrid. En una reunión, el ministro español aceptó crear un observatorio conjunto sobre noticias falsas precisamente con el Kremlin, a quien la inteligencia de EE.UU. y de Europa acusa de ser uno de los mayores creadores de noticias falsas del mundo. Aquella peregrina idea no llegó a ningún lado, y hasta la fecha no existe ningún observatorio de ese tipo. La Casa Blanca ha presionado a sus aliados en Europa para que se le sumen de una vez y pidan explicaciones de verdad a China sobre las medidas que tomó el año pasado para contener los contagios y detener una pandemia que ya ha matado a casi 240.000 personas en todo el mundo. De momento, solo Francia y Reino Unido se han unido de forma particular a EE.UU., cuyo presidente, Donald Trump, estudia presentar demandas millonarias contra Pekín e incluso suspender el pago de deuda. El régimen comunista, por su parte, trata de responder con una agresiva campaña de noticias falsas que difunde por medio de sus webs propagandísticas, acusando sin pruebas a EE.UU. de haber facilitado la expansión de los contagios. Los diplomáticos chinos, además, ejercen presión ante las cancillerías de los países europeos para que estos se abstengan de apuntar a Pekín directamente con el dedo. Paralelamente, el gobierno chino ha endurecido la censura de las redes sociales y ha expulsado a periodistas del Post, el Times y el Wall Street Journal de su país. Según decía ayer el editorial del Post, la respuesta ante «esa creciente beligerancia de China no pueden ser el apaciguamiento y la censura», en una clara referencia a la decisión del equipo de Borrell de suavizar el informe sobre las noticias falsas del coronavirus de cuya existencia informó el Times.
01-05-2020 | Fuente: abc.es
Manifestantes armados acceden al Capitolio de Michigan para criticar el confinamiento
Un grupo de manifestantes, varios con armas largas, ha irrumpido este jueves en el Capitolio de Michigan (EE.UU.), ubicado en su capital, Lansing, y sede del Ejecutivo y del Legislativo local, mientras se discutía extender la declaración de emergencia de la gobernadora, la demócrata Gretchen Whitmer, para atender la pandemia. Al grito de «déjennos entrar», los manifestantes, algunos con parafernalia del presidente Donald Trump, han irrumpido en el interior del edificio, lo que ha obligado a un grupo de policías a resguardar la entrada del recinto donde debatían los legisladores locales. «Directamente sobre mí, hombres con rifles nos gritan», ha escrito en su cuenta de Twitter la senadora local Dayna Polehanki. El mensaje estaba acompañado de una fotografía donde se observan cuatro sujetos ataviados con prendas de camuflaje o negras. Al menos uno de ellos portaba un rifle en su espalda. Con todo, un portavoz de la Policía ha señalado a NBC News que es legal que las personas lleven armas, siempre que estas sean visibles. La manifestación de este jueves, convocada por «AmericanPatriot Rally», ha tenido lugar después de que habitantes de ese estado reclamaran el pasado 15 de abril su derecho a la «libertad» mientras recorrían los alrededores del Capitolio en sus vehículos como parte de la que denominaron «Operación atasco». Al final, la Cámara de Michigan ha decidido no extender por 28 días más la cuarentena, tal y como quería la gobernadora. «Son buenas personas» Por su parte, el presidente Donald Trump ha calificado a los manifestantes como «buenas personas» y ha implorado al gobierno local que facilite las medidas para quedarse en casa. «Deberían ceder un poco», ha tuiteado Trump, dirigiéndose a la demócrata Gretchen Whitmer. «Son personas buenas, pero están enfadadas. ¡Quieren que sus vidas vuelvan de nuevo a la normalidad! Véalos, hable con ellos, haga un trato», añadió. Cifras del Gobierno de Michigan indican que dicho estado es uno de los más afectados por la pandemia, con 41.379 casos confirmados de coronavirus y 3.789 muertes. Estados Unidos ha superado ya el millón de contagiados por la enfermedad y los 63.000 fallecidos.
01-05-2020 | Fuente: abc.es
Manifestantes armados acceden al Capitolio de Míchigan en contra del confinamiento
Un grupo de manifestantes, varios con armas largas, ha irrumpido este jueves en el Capitolio de Michigan (EE.UU.), ubicado en su capital, Lansing, y sede del Ejecutivo y del Legislativo local, mientras se discutía extender la declaración de emergencia de la gobernadora, la demócrata Gretchen Whitmer, para atender la pandemia. Al grito de «déjennos entrar», los manifestantes, algunos con parafernalia del presidente Donald Trump, han irrumpido en el interior del edificio, lo que ha obligado a un grupo de policías a resguardar la entrada del recinto donde debatían los legisladores locales. «Directamente sobre mí, hombres con rifles nos gritan», ha escrito en su cuenta de Twitter la senadora local Dayna Polehanki. El mensaje estaba acompañado de una fotografía donde se observan cuatro sujetos ataviados con prendas de camuflaje o negras. Al menos uno de ellos portaba un rifle en su espalda. Con todo, un portavoz de la Policía ha señalado a NBC News que es legal que las personas lleven armas, siempre que estas sean visibles. La manifestación de este jueves, convocada por «AmericanPatriot Rally», ha tenido lugar después de que habitantes de ese estado reclamaran el pasado 15 de abril su derecho a la «libertad» mientras recorrían los alrededores del Capitolio en sus vehículos como parte de la que denominaron «Operación atasco». Al final, la Cámara de Michigan ha decidido no extender por 28 días más la cuarentena, tal y como quería la gobernadora. «Son buenas personas» Por su parte, el presidente Donald Trump ha calificado a los manifestantes como «buenas personas» y ha implorado al gobierno local que facilite las medidas para quedarse en casa. «Deberían ceder un poco», ha tuiteado Trump, dirigiéndose a la demócrata Gretchen Whitmer. «Son personas buenas, pero están enfadadas. ¡Quieren que sus vidas vuelvan de nuevo a la normalidad! Véalos, hable con ellos, haga un trato», añadió. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">The Governor of Michigan should give a little, and put out the fire. These are very good people, but they are angry. They want their lives back again, safely! See them, talk to them, make a deal.</p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1256202305680158720?ref_src=twsrc%5Etfw">May 1, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Cifras del Gobierno de Michigan indican que dicho estado es uno de los más afectados por la pandemia, con 41.379 casos confirmados de coronavirus y 3.789 muertes. Estados Unidos ha superado ya el millón de contagiados por la enfermedad y los 63.000 fallecidos.
01-05-2020 | Fuente: as.com
Bale: "La MLS me interesaría"
El galés ha hablado en The Hat-Trick y, preguntado por su futuro, se ha dejado querer por la liga norteamericana: "Está subiendo y continúa su crecimiento".
01-05-2020 | Fuente: as.com
Chumpitaz lucha contra el Covid-19 en un hospital de Lima
El 'Capitán de América' permanece internado junto a su esposa tras presentar neumonía y malestar general y someterse a las pruebas del coronavirus.