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Noticias de ali jamenei

14-11-2017 | Fuente: abc.es
El primer ministro libanés dimisionario anuncia desde Riad que regresará «en dos días»
El primer ministro libanés, Saad Hariri, anunció hoy que regresará al Líbano en dos días y que está "muy bien" en Arabia Saudí, donde se encuentra desde que dimitió del cargo el pasado día 4. En un breve mensaje en su cuenta oficial de la red social Twitter y en un tono muy informal, el político suní aseguró que volverá a Beirut en dos días y que su familia está en "su país, Arabia Saudí, el reino del bien". "Gente! Estoy muy bien y, si Dios quiere, voy a volver en dos días, vamos a tranquilizarnos", tuiteó el primer ministro dimisionario, que el fin de semana pasado declaró a la cadena de televisión libanesa Al Mustaqbal (Futuro) que regresaría "muy pronto" para llevar a cabo los procedimientos constitucionales necesarios para formalizar su renuncia. Por otra parte, su oficina de prensa desmintió que Hariri se haya ofrecido para mediar entre Arabia Saudí e Irán, como indicó Ali Akbar Velayati, asesor del líder supremo iraní, Ali Jameneí. Velayati señaló que "Hariri quería mediar entre Arabia Saudí e Irán" y no tenía problemas en "iniciar negociaciones", informó hoy la agencia oficial iraní IRNA. En una nota, la oficina de prensa del primer ministro aseguró que este "no propuso ninguna mediación entre un país y otro, sino que expresó a Velayati la necesidad de cesar las injerencias iraníes en el Yemen y en el reino de Arabia Saudí". Según el comunicado, Velayati apuntó durante una reciente visita a Beirut que el diálogo sobre la crisis yemení era un buen punto para iniciar conversaciones entre Teherán y Riad, pero Hariri le dijo que resolver el conflicto en el Yemen venía "antes de cualquier diálogo". Velayati y Hariri se reunieron en la capital libanesa antes de que este último viajara a Riad, donde anunció su dimisión de forma inesperada, lo que llevó a sospechar que había sido forzado por las autoridades saudíes a hacerlo.
19-10-2017 | Fuente: abc.es
Putin aprovecha los bandazos de Trump para comerciar con los saudíes sin alejarse de Irán
El tablero del histórico acuerdo nuclear con Irán se tambalea por el pilar clave. Rusia e Irán, profundos aliados en los últimos años, han mostrado públicamente sus dudas sobre si continuará en él los EE.UU. de Donald Trump, que ha amenazado con abandonar el pacto refrendado en julio de 2015 entre Teherán y las seis grandes potencias del Grupo 5+1 si no se corrigen los «débiles mecanismos de inspección» contemplados para hacer frente al «programa de misiles balísticos» y suprimir las «fechas de caducidad» de las restricciones impuestas. Pero las turbulencias que genera la Casa Blanca han propiciado también paradojas y extraños compañeros de cama. «En realidad no debemos hablar propiamente de la "Agenda Trump" para Irán, sino de la "Agenda Netanyahu" (primer ministro de Israel). Como pocas veces, Europa está más alineada con los intereses rusos que con los estadounidenses», dice a ABC Maxim Suchkov, experto del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia. La retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear de Irán supone un escenario bastante realista, especialmente si es el Congreso, que se ha manifestado reacio al acercamiento de Obama a la República islámica, el que decide. Como hizo antes con Afganistán o la propia Rusia, sugiere Suchkov, Donald Trump ha externalizado la resolución de las sucesivos cambios de rumbo internacionales al órgano legislativo, de mayoría republicana, para no incumplir sus promesas de borrar por completo el legado de Obama ni decepcionar a su ala dura. Moscú, nuevo socio comercial de Arabia Saudí «Esta diplomacia de Twitter refleja bien su tendencia a seguir sus sensaciones personales en lugar de plantearse estrategias claras a futuro», explica Barah Mikail, fundador de la consultora de seguridad Stractegia. El pasado 13 de octubre, Trump anunció su intención de compensar la influencia desestabilizadora de Irán y de paso presionar a la poderosa Guardia Revolucionaria, a lo que el Ayatolá Ali Jamenei ha reaccionado insistiendo en que Irán no saldrá del acuerdo nuclear. En su alocución, Jamenei ha respaldado además la posición de sus socios europeos: los Veintiocho de la UE han reiterado su apoyo esta semana al pacto y presionarán a Washington para que no lo abandone. «La posición de Trump acerca del acuerdo multilateral socava la credibilidad de EE.UU. como interlocutor; así que cuando algo no le interese romperá unilateralmente», sostiene el analista ruso. Salman ketemu Putin. Kelar omong kosong lo semua. pic.twitter.com/zAttMVtbeX? Eko Prabowo (@wustuk) 7 de octubre de 2017Moscú ha avanzado varias posiciones en Oriente Medio las últimas semanas, confirmado con el histórico desplazamiento del Rey Salman al Kremlin hace dos semanas para comprar armamento ruso. Ambas potencias firmaron un contrato de mil millones de dólares para el suministro de misiles de defensa aérea S-400 de Rusia a Riad y energía. «Esto es solo el comienzo», afirmó entonces el gobernador de la Autoridad de Inversiones Generales de Arabia Saudí, Ibrahim Al Omar. «Estamos (en Rusia) para conocer gente, darnos la mano, para encontrar todas las formas en que las empresas de nuestros dos países pueden trabajar juntas». Putin aplaudió el acercamiento: «Esta es la primera visita a Rusia de un rey saudí en toda la historia de nuestras relaciones. Esto ya es de por sí un acontecimiento muy significativo». La fotografía tomada del Rey Salman y Putin acercándose uno al otro, con la cabeza gacha y recorriendo los metros de alfombra que les separan como en una especie de duelo de caballeros, reflejó la importancia y épica del momento: Rusia, el aliado de Irán, junto a Arabia Saudí, el socio imprescindible en el Golfo de EE.UU. las últimas décadas. Y apenas unos días después de la visita histórica del jerarca saudí, el Kremlin -que se ha ofrecido como mediador entre Riad y Teherán- anunció la pasada semana que Putin viajará próximamente al país persa. «Desde el 11 de Septiembre, Arabia Saudí ha empezado a desarrollar lazos con actores emergentes al margen de EE.UU. Riad va a seguir privilegiando su relación estratégica con Washington, pero tampoco parece fiarse tanto de su aliado histórico y de la capacidad de los americanos para mantener una fuerte presencia en la zona con políticas fiables especialmente ahora que ha entrado Rusia con determinación en el escenario regional», subraya Mikail. Según Bloomberg, «los israelíes y turcos, los egipcios y los jordanos, están todos siguiendo la vía del Kremlin favoreciendo las aspiraciones de Putin de convertirse en el gran dominador de Oriente Medio». Pese a los ambiciosos proyectos del presidente ruso de recuperar para Rusia esplendores pasados, no significa que quiera dominar la región a cualquier precio para ganarse todos los gobiernos de Oriente Medio, señala Mikail. El presidente ruso considera que EE. UU. mantiene el dominio de la región aún hoy. «Aunque ven también que las evoluciones del mundo nos llevan ya a una transición de un mundo unipolar a un mundo que acabará siendo o multipolar», agrega el analista franco-sirio. Rusia, convertida en el principal aliado de Turquía, ahora enfrentada a Estados Unidos y la Unión Europea tras el fallido golpe de Estado, trata de ocupar un vacío que dejó tras el desmembramiento de la URSS. Como superpotencia durante la Guerra Fría, Moscú armó a los Estados árabes contra Israel. La contienda siria, en la que el Kremlin ha ejercido de sostén imprescindible de Bashar al Assad para su continuidad, ha confirmado su posicionamiento en la región y el rol que compartirá con Irán en un escenario de posconflicto. Con Siria, estima Mikail, los rusos quieren ayudar a encontrar una salida a la situación desastrosa que vive el país. «Y eso no lo digo yo, sino también representantes de la oposición al régimen sirio profundamente contraria a Rusia y pro Estados Unidos los últimos años».
13-06-2017 | Fuente: abc.es
La coalición formada por Estados Unidos contra el Daesh es «una mentira»
El líder supremo iraní, Ali Jameneí, ha acusado a Estados Unidos de no buscar la destrucción del grupo yihadista Estado Islámico (EI) sino tenerlo «bajo su control» para desestabilizar Oriente Medio. En un discurso anoche ante las principales autoridades del país, difundido hoy por su página oficial, Jameneí afirmó que la coalición formada por Washington contra el EI en Siria e Irak es «una mentira». «Los estadounidenses están en contra de un Dáesh (acrónimo en árabe del EI) descontrolado, lo que quieren es tener bajo su control a Daesh, pero si alguien quiere realmente destruir a Dáesh, ellos se oponen», subrayó. EEUU es «el propio terrorista y crea terroristas», según el líder iraní, quien responsabilizó a Washington de ser «el factor de la desestabilización de la región». En ese sentido, rechazó las acusaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, de que Irán apoya a grupos terroristas y desestabiliza Oriente Medio. «Es ridículo que los estadounidenses, junto a gobernantes medievales y tribales saudíes, hablen de derechos humanos y desde un país en el que no hay democracia (Arabia Saudí) acusen a la República Islámica, que es el símbolo de la democracia», señaló aludiendo a la cumbre de Riad del mes pasado. Durante su alocución, Jameneí también aseguró que los problemas entre EEUU e Irán «no se pueden solucionar» porque Washington está en contra de "la independencia" de Teherán. «El problema de EEUU con nosotros no es por temas como la energía nuclear o los derechos humanos, sino con la existencia de la República Islámica», agregó. Tras los atentados de Teherán del pasado miércoles, que causaron 17 muertos y 50 heridos, Jameneí ha criticado en varias ocasiones a EEUU y Arabia Saudí, responsabilizando a estos países de los ataques. «El resultado definitivo de estos actos no es nada más que el aumento del odio de Irán hacia gobiernos como Estados Unidos y sus agentes en la región, entre ellos los saudíes», subrayó en un mensaje el pasado día 9. Los atentados contra el Parlamento y el mausoleo del imán Jomeiní fueron los primeros en Irán reivindicados por el EI, que había amenazado con anterioridad a la potencia chií.
20-05-2017 | Fuente: abc.es
Alta participación y resultado incierto en las elecciones iraníes
Irán respondió a la llamada de su líder supremo y se volcó en unas elecciones presidenciales con una participación masiva. «Todo el mundo debe participar», declaró Alí Jamenei al depositar su papeleta en la capital y sus palabras fueron órdenes para unos ciudadanos que con su voto refuerzan un sistema que celebró su decimosegunda elección presidencial en 38 años. Colas y más colas en los centros de voto, sobre todo en los de las ciudades más grandes del país, obligaron a las autoridades a alargar el plazo hasta cinco horas, algo que se ha convertido en costumbre en los últimos procesos. El país decide entre seguir con la apertura a Occidente iniciada por Hasán Rohani tras la firma del acuerdo nuclear, o volver a una etapa de mayor proteccionismo como la que protagonizó Mahmud Ahmadineyad, cuyos exministros son parte importante del equipo de Ebrahim Raisi, el clérigo ultraconservador que es el mayor oponente de Rohani. Según los primeros datos oficiales del escrutinio, con 25 millones de papeletas dadas por válidas, el actual presidente habría obtenido 14.619 millones de votos frente a los 10.125 de Raisi. No parece que esta vez el candidato moderado pueda obtener una victoria tan holgada como la de 2013, cuando triplicó el número de votos de su más inmediato seguidor. Aunque a la espera de los datos definitivos, que se publicarán en las próximas 24 horas, el actual presidente es el principal favorito. Rohani acudió pronto a su centro de voto y depositó su papeleta como lo hicieron millones de iraníes que confían en que el país siga en la línea aperturista de los últimos cuatro años. El Ministerio del Interior ha indicado que se han emitido más de 40 millones de votos, lo que muestra una participación de cerca del 70 por ciento, prácticamente la misma que en 2013, cuando Rohani se hizo con el poder de forma aplastante. Farhad Tajarri, portavoz de la comisión central encargada de supervisar los comicios, ha calificado de «enorme» la participación. «La participación entusiasta de los iraníes en la elección refuerza el poder y la seguridad nacional», declaró el clérigo moderado para quien estas elecciones «son importantes para saber el papel que jugara Irán en la región y en el mundo». El acuerdo nuclear, que durante la campaña ha vendido como su mayor éxito porque ha logrado romper el aislamiento que sufría el país durante la era de Ahmadineyad, se ha convertido, sin embargo, en su mayor problema ya que sus detractores le acusan de no haber sido capaz de mejorar la economía del país pese al levantamiento de las sanciones. Su gran adversario en estos comicios, el ultraconservador Raisi, votó en un barrio obrero del sur de Teherán y señaló que «respetaré el resultado de las urnas». Tras ser elegido por el líder en 2016 como custodio del mausoleo del Imam Reza en Mashad, el más importante del país, este religioso de 56 años da el salto a la primera línea de la política y aspira a hacerse con el voto de los sectores más conservadores del régimen.
20-05-2017 | Fuente: abc.es
Rohani gana las elecciones de Irán con un 57% de los votos
El presidente iraní y candidato a la reelección, el moderado Hasan Rohaní, se alzó hoy con la victoria en las presidenciales celebradas el viernes en Irán con un 57 % de los votos, según los resultados definitivos. El ministro del Interior, Abdolreza Rahmani Fazli, anunció en rueda de prensa que Rohaní obtuvo más de 23 millones de votos, mientras que su principal rival, el clérigo conservador Ebrahim Raisí, logró más de 15 millones, un 38,5 %. El pueblo iraní respondió a la llamada de su líder supremo y se volcó en unas elecciones presidenciales con una participación masiva. «Todo el mundo debe participar», declaró Alí Jamenei al depositar su papeleta en la capital y sus palabras fueron órdenes para unos ciudadanos que con su voto refuerzan un sistema que celebró su decimosegunda elección presidencial en 38 años. Colas y más colas en los centros de voto, sobre todo en los de las ciudades más grandes del país, obligaron a las autoridades a alargar el plazo hasta cinco horas, algo que se ha convertido en costumbre en los últimos procesos. El país tenía que decidir entre seguir con la apertura a Occidente iniciada por Rohani tras la firma del acuerdo nuclear, o volver a una etapa de mayor proteccionismo como la que protagonizó Mahmud Ahmadineyad, cuyos exministros son parte importante del equipo de Ebrahim Raisi. Línea aperturista Rohani acudió pronto a su centro de voto y depositó su papeleta como lo hicieron millones de iraníes que confían en que el país siga en la línea aperturista de los últimos cuatro años. El Ministerio del Interior ndicó que se habían emitido más de 40 millones de votos, lo que muestra una participación de cerca del 70 por ciento, prácticamente la misma que en 2013, cuando Rohani se hizo con el poder de forma aplastante. Farhad Tajarri, portavoz de la comisión central encargada de supervisar los comicios, ha calificado de «enorme» la participación. «La participación entusiasta de los iraníes en la elección refuerza el poder y la seguridad nacional», declaró el clérigo moderado para quien estas elecciones «son importantes para saber el papel que jugara Irán en la región y en el mundo». El acuerdo nuclear, que durante la campaña ha vendido como su mayor éxito porque ha logrado romper el aislamiento que sufría el país durante la era de Ahmadineyad, se ha convertido, sin embargo, en su mayor problema ya que sus detractores le acusan de no haber sido capaz de mejorar la economía del país pese al levantamiento de las sanciones. Su gran adversario en estos comicios, el ultraconservador Raisi, votó en un barrio obrero del sur de Teherán y señaló que «respetaré el resultado de las urnas». Tras ser elegido por el líder en 2016 como custodio del mausoleo del Imam Reza en Mashad, el más importante del país, este religioso de 56 años da el salto a la primera línea de la política y aspira a hacerse con el voto de los sectores más conservadores del régimen.
17-05-2017 | Fuente: abc.es
Rohani suma aliados para repetir en la Presidencia de Irán
«Principalistas» (ultraconservadores) y moderados unen sus candidaturas para reforzar sus opciones de victoria en las elecciones presidenciales que celebra Irán el viernes. Menos de 24 horas después de que el alcalde de Teherán, Mohamed Galibaf, decidiera renunciar a la carrera para la Presidencia y pedir el voto para el clérigo Ibrahim Raisi, Eshaq Yahanguiri hizo lo propio y se alió con el actual presidente y también clérigo, Hasán Rohani, porque «es el hombre que quiere la tranquilidad, la seguridad y el progreso para todo el pueblo de Irán», según las declaraciones recogidas los medios oficiales. Este era un movimiento esperado, ya que Yahanguiri es el actual vicepresidente de Rohani y durante toda la campaña ha estado a su lado para defender los logros de su legislatura frente a las críticas de los ultraconservadores. «Junto a ustedes ayudaremos a Rohani para que continúe con la vía del desarrollo del país», al tiempo que anunció su retirada y pidió el voto para Rohani. Pulso entre dos clérigos Son 55 millones de ciudadanos los que elegirán al nuevo presidente y el pulso entre los dos clérigos es cada vez más reñido. Si ninguno supera el 50 por ciento de los votos, será necesaria una segunda vuelta que se celebraría una semana más tarde. Las dos corrientes políticas de la república vuelven a verse las caras, aunque las diferencias ideológicas son leves y ambas comparten la fidelidad sin fisuras hacia el Líder Supremo, Alí Jamenei, la persona que tiene la última palabra. El principal punto de debate entre los candidatos ha sido la gestión económica y los ultraconservadores han acusado a Rohani de ser incapaz de hacer que los beneficios del pacto nuclear firmado en 2015, que acarreó el final de las sanciones internacionales, hayan llegado a los bolsillos de los ciudadanos de a pie. El actual presidente, que se ha convertido en la esperanza del votante reformista aunque él se dice «moderado», y se presenta como la llave para mantener la buena sintonía con Occidente. Con los nuevos tiempos, hasta los ultraconservadores se han sumado al uso de aplicaciones como Telegram para llegar a los ciudadanos. «Es la primera vez que los oponentes al sector reformista usan las redes sociales», destacó a Reuters el analista iraní Saeed Leylaz, quien recordó que aproximadamente el 60 por ciento de los habitantes del país es menor de 30 años y está familiarizado con una forma de comunicación que las autoridades vigilan de cerca y censuran, pero que no dudan en poner a su servicio. Telegram, aplicación de mensajería instantánea similar a Whatsapp tiene 20 millones de usuarios en todo el país.
16-05-2017 | Fuente: abc.es
Los ultraconservadores iraníes se unen para acabar en las urnas con la era Rohani
Mohamed Galibaf tendrá que seguir esperando para ser presidente de Irán. El actual alcalde de Teherán, que se presentaba por tercera vez a unas elecciones y que en las de 2013 fue el segundo candidato más votado, decidió retirarse de la carrera por la presidencia para unificar el voto ultraconservador, «defender los intereses del pueblo, del país y de la Revolución islámica», y «dar la victoria» al clérigo ultraconservador, Ebrahim Raisi. El alcalde de la capital difundió un comunicado para informar de esta «decisión drástica» que tiene el objetivo de que se imponga el «Gobierno de trabajo y dignidad», en alusión a uno de los eslóganes de campaña de Raisi, administrador de la importante fundación Astan Quds Razavi, del mausoleo del imán Reza en la ciudad santa de Mashad, y uno de los religiosos mejor posicionados para suceder al líder supremo, Alí Jamenei. A los pocos minutos de efectuar el anuncio aparecieron en las redes sociales y en las calles de Irán las primeras fotos de Galibaf y Raisi juntos y este martes ambos estarán en un acto de campaña en el que insistirán en sus promesas de crear millones de puestos de trabajo y sacar al país de la crisis económica. Raisi agradeció el apoyo del alcalde y lo calificó de «acto revolucionario». Este tipo de movimientos son habituales antes de las elecciones iraníes y en las próximas horas podrían producirse también en el bando moderado, en el que el presidente Hasán Rohani aspira a ser reelegido para una segunda legislatura. Apoyo reformista a Rohani Las dos grandes corrientes de la república islámica, conservadores o «principalistas» y reformistas, volverán a verse las caras en los comicios del viernes a los que llegan con discursos diferentes. Los conservadores se han centrado en los problemas económicos que sufre el país y acusan a Rohani ser incapaz de hacer que los beneficios generados por el levantamiento de las sanciones tras el acuerdo nuclear lleguen a los ciudadanos de a pie. Rohani ha contraatacado con los derechos y libertades y ha repetido en numerosas ocasiones que «los iraníes una vez más deben decir a través de las urnas que no aceptan a aquellos que solo piden ejecuciones y encarcelamientos desde hace 38 años». El clérigo moderado evita la etiqueta de «reformista», pero se ha convertido en la única esperanza de los millones de seguidores del ex presidente Mohamed Jatami, apartado de la vida pública por el régimen, o de aquellos que abrazaron la «ola verde» del año 2009, que acabó con los líderes reformista en arresto domiciliario. Jatami rompió su aislamiento para pedir por vídeo el voto para Rohani, a quien presentó como «la esperanza para un futuro mejor» y Mehdi Karrubi, cabecilla de la «ola verde», aseguró en una carta que los comicios del viernes son «un duro enfrentamiento entre la República Islámica verdadera y la República Islámica autoritaria».
14-05-2017 | Fuente: abc.es
Rohani, contra el populismo de los conservadores iraníes
Irán afronta la semana final de campaña para las elecciones presidenciales en un clima marcado por las acusaciones cada vez más graves entre los candidatos en mítines y debates televisivos; el tercero y último de ellos fue un auténtico combate verbal de tres horas en la noche del viernes. Entre los seis elegidos por el Consejo de Guardianes para disputarse la presidencia los favoritos son el clérigo moderado Hasán Rohani, actual presidente que aspira a mantener su cargo durante una segunda legislatura, y los conservadores Ebrahim Raisí, clérigo responsable de la fundación de caridad más importante del país y muy cercano al Líder Supremo, Alí Jamenei, y Mohamed Galibaf, alcalde de Teherán que por tercera vez intenta el salto a la presidencia. El viernes se abrirán los centros de voto y, si ningún candidato obtiene más del 50 por ciento de los votos, se celebrará una segunda ronda una semana después. Si la victoria de Rohani en 2013 estuvo marcada por su promesa de apertura y acercamiento a Occidente a través de un pacto sobre el contencioso nuclear, en esta ocasión el motivo principal de debate se centra en la crisis económica que sufre el país y que, según los conservadores, Rohani es incapaz de gestionar pese al levantamiento de las sanciones internacionales a raíz del acuerdo firmado con el 5+1, grupo formado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unidos y Alemania, en 2015. A diferencia de otros procesos en los que los candidatos conservadores echaban en cara a sus rivales moderados y reformistas su «desviacionismo», «sedición» o falta de apego a los valores revolucionarios, en esta campaña la economía es el gran caballo de batalla. El crecimiento económico de Irán se situó en el 8 por ciento el año pasado y Rohani ha logrado reducir la inflación de un 44 a un 30 por ciento, pero el desempleo subió dos puntos, hasta el 12 por ciento, y afecta a un tercio de los jóvenes. El pacto nuclear ha reabierto las puertas al turismo, se han firmado decenas de acuerdos en temas clave como el gas y el petróleo y la compañía nacional de aviación, Iran Air, ya cuenta con nuevos aparatos después de décadas de bloqueo, pero esta mejora no acaba de sentirse en el bolsillo del ciudadano de a pie. Raisi y Galibaf han buscado este punto débil a lo largo de la campaña y han empleado un discurso de marcado carácter populista «con las promesas más importantes que se formulan desde 1979. Algunas recuerdan a las del mismísimo Jomeini tras el triunfo de la revolución e incluyen la gratuidad para los servicios de agua, electricidad y autobuses», destaca el periodista iraní Reza Haghighatnejad en su último artículo para IranWire. Si un día Raisi promete crear 1,5 millones de puestos de trabajo al año si sale ganador, al día siguiente Galibaf eleva esta cifra a cinco millones. La sombra de Ahmadineyad Según han ido creciendo las acusaciones, Rohani ha ido elevando el tono de su discurso y en el último debate televisivo acusó abiertamente a sus adversarios conservadores de querer devolver al poder al «antiguo gobierno» del presidente ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad ya que «quieren distribuir dinero para comprar votos». El nombre de Ahmadineyad -que gobernó entre 2005 y 2013 tras una segunda reelección marcada por los polémicos comicios de 2009 en los que se vivieron las revueltas más graves desde la fundación de la república islámica y los líderes reformistas siguen bajo arresto domiciliario o apartados de la vida pública, como el ex presidente Mohamed Jatami-, ha estado presente en todo el proceso. El político ultraconservador desafió el consejo del Líder y presentó su candidatura, aunque fue descalificado por el Consejo de Guardianes. A nivel exterior su mandato estuvo marcado por la crisis nuclear y la negación del Holocausto judío, pero a nivel doméstico su plan estrella fue la concesión de subsidios directos a los ciudadanos con menores ingresos, una fórmula que vuelven a plantear Galibaf y Raisi. Rohani alertó de que este tipo de medidas pueden hacer crecer de nuevo la inflación por encima del 50 por ciento, según declaraciones recogidas por la agencia oficial Irna. «No es solo una cuestión de formas, hay que tener en cuenta que buena parte de asesores de Raisi son ex ministros de la etapa de Ahmadineyad», apunta el analista iraní Saied Jafari, colaborador habitual de Al Monitor. Jafari piensa que «si hay una fuerte participación los conservadores tienen pocas opciones de victoria. El mayor rival para Rohani es la abstención». La participación es siempre uno de los factores clave para el sistema ya que busca que la cifra sea muy alta para mostrar al exterior su legitimidad, por eso el Líder insiste hasta el último instante en la importancia de ejercer el derecho al voto, aunque solo se pueda votar a aquellos candidatos aprobados por el todopoderoso Consejo de Guardianes.
12-04-2017 | Fuente: elpais.com
La vuelta a la política de Ahmadineyad altera la campaña electoral en Irán
El exmandatario registra su candidatura para las elecciones presidenciales de mayo a pesar de que el líder supremo, Ali Jameneí, se lo desaconsejó
16-11-2016 | Fuente: abc.es
Los «amigos» de Donald Trump en Oriente Medio
«Una cosa es el Trump candidato y otra, el Trump presidente», vienen a decir Barack Obama, analistas, líderes políticos y una parte de la ciudadanía estadounidense. Ver mentir a un presidente electo y que incumpla sus promesas electorales nunca ha recibido tal apoyo. Algunas de las salidas de tono contra la inmigración y los musulmanes de Trump pudieron inquietar a los jefes de Estado y de Gobierno de Oriente Medio. Incluso, la aerolínea Royal Jordanian avivó la retórica anti musulmana del nuevo líder estadounidense con su anuncio de «vuela a EE.UU. hasta que te lo prohíban». Pero la «RealPolitik» manda. Con sus contradicciones, Trump dejó claro en su campaña de «América primero» que trataría de respetar la soberanía de los demás países. ? ????? #USElections pic.twitter.com/yBDVO2w3gb? Royal Jordanian (@RoyalJordanian) 8 de noviembre de 2016Bashar al Assad se apresuró en felicitar al presidente electo. «Donald Trump será un aliado natural si lucha contra el terrorismo», expresó el jefe del Estado sirio en una entrevista para la televisión estatal portuguesa. Por su parte, Benjamin Netanyahu, esperanzado por la promesa del presidente electo de reconocer a Jerusalén como capital israelí, lo ha llamado «verdadero amigo de Israel» en una de las felicitaciones más acaloradas que Trump ha recibido en estos días. «¿Ha ganado Netanyahu la lotería con Trump?», titulaba un análisis el Jerusalem Post, recordando el apoyo de Bill Clinton a Ehud Barak en su victoria frente a «Bibi» en 1999. Trump prometió que desmantelaría el acuerdo nuclear con Irán nada más llegar a la presidencia, pero por otro lado se ha acercado a Rusia, gran aliado de Teherán. «Puede que no entienda de política exterior, pero sus asesores sí. Es demasiado pronto para ver qué va a hacer. Por lo pronto, con el acercamiento a Rusia, aunque mantengan la rivalidad, parece que Assad tiene más fácil seguir en el Gobierno como mal menor e indispensable en su lucha contra Daesh», señala a ABC Barah Mikail, director de la consultora de riesgos Stractegia. Sus críticas al pacto con Irán, agrega este analista, alegran a países como Arabia Saudí, pero Mikail descarta un escenario de enfrentamiento total. Conociendo la dificultad de dar marcha atrás -EE.UU. debería enfrentarse a sus socios del Consejo de Seguridad de la ONU, más Alemania-, el ayatolá Ali Jamenei ha elogiado la franqueza del magnate tras su victoria electoral. Los iraníes están cómodos con Trump; lo prefieren a los Clinton, reacios a Irán según comenta el analista. Jamenei ha criticado su llegada al poder, pero también ha visto que «las elecciones estadounidenses p ueden crear tensiones entre ambos países, con las que controlar más a la población» y justificar su política regional, subraya Mikail. La llegada de Trump, escribe el The New York Times, podría llevar a una reordenación de los compromisos estadounidenses en esta región tan compleja. «Arabia Saudí espera que el señor Trump tome una línea dura con Irán, y Egipto ve a un hombre con quien puede hacer negocios y que no mire los derechos humanos», añade. El periodista y experto de la región Javier Martín apunta en Efe que la victoria de Trump «amenaza con sepultar para siempre las casi marchitas primaveras árabes». El aprecio de Trump y Putin por los hombres fuertes también parece gustar en «Argelia, cuyo presidente, Abdelaziz Bouteflika, se apresuró a felicitar con entusiasmo al presidente electo». Alegría de Daesh Tras los atentados en Bruselas u Orlando, Trump elevó el tono contra los musulmanes: prometió crear una base de datos para controlar a los residentes mahometanos y vetar la entrada de nuevos inmigrantes de esta religión a EE.UU. Los yihadistas de Daesh y su propaganda pretenden usarle como una herramienta para atraer a nuevos combatientes a sus campos de batalla o atacar en suelo estadounidense. «Este tipo es un completo maníaco, su odio total hacia los musulmanes hará que nuestro trabajo sea mucho más fácil porque podemos reclutar miles», dijo a Reuters Abu Omar Khorasani, comandante de Estado Islámico en Afganistán. «La propaganda de Daesh busca ahora dar más razones para atacar en Estados Unidos», comenta Mikail. La elección de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos no cambiará la política de Washington en Irak, insistió el embajador iraquí en Madrid, Alaa Al Hashimy, en un desayuno informativo organizado por Casa Árabe y The Diplomat Spain. «Él mismo ha dicho que la eliminación de Daesh es una de sus prioridades en Irak y en Siria», alegó. Trump busca también reforzar las relaciones con Turquía. Para Mikail, este acercamiento sería a cambio de no defender un estado kurdo en la región, y eso podría beneficiar colateralmente a Bagdad que también hace frente a aspiraciones kurdas en su territorio- pese a sus rifirrafes con Erdogan.
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