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Noticias de alfonso dastis

03-04-2017 | Fuente: elpais.com
Alfonso Dastis interviene en el Foro Cinco Días
El brexit, Gibraltar y el relevo en la Casa Blanca serán algunos de los asuntos sobre la mesa.
30-03-2017 | Fuente: abc.es
La Asamblea de Venezuela acusa a Maduro de dar un golpe de Estado institucional
La Asamblea Nacional (AN) de Venezuela denunció ayer un golpe de estado institucional impulsado por el presidente, Nicolás Maduro, después de que el Tribunal Supremo (TS) decidiese asumir todas las competencias del Legislativo por considerar que el Parlamento se mantiene «en desacato». «Es un golpe de Estado, y quiero que el mundo nos ayude y los medios nos ayuden a decirlo con todas sus letras: en Venezuela Nicolás Maduro dio un golpe de Estado», afirmó el presidente del Parlamento, Julio Borges, quien instó al Ejército a salir de su «silencio» frente a «la ruptura del orden constitucional». Con el respaldo de la mayoría opositora que controla el Parlamento, Borges anunció asimismo que la Asamblea se mantendrá en su sitio, seguirá cumpliendo con sus obligaciones e ignorará al Tribunal Supremo por haber sido elegido por el chavismo «para gobernar fuera de la Constitución». En su sentencia 156, calificada de «ilegal, arbitraria e inconstitucional» por juristas como Allan Brewer Carías, la Sala Constitucional del TS toma las riendas del Legislativo y de un plumazo elimina la inmunidad de los diputados. También plantea emplear la Ley Marcial contra los civiles en caso de «conmoción nacional», decisión que favorecería la posterior declaración del estado de sitio y toque de queda. La alianza opositora de la MUD declaró que no asume la sentencia del TS, que ya eliminó antes la inmunidad de los parlamentarios. «Marca un nuevo paso en el proceso de desmantelamiento de la democracia venezolana», denunció. La MUD «ratifica su pleno apoyo a las acciones constitucionales y soberanas de la AN que aprobó el llamamiento de la comunidad internacional para que Venezuela realice elecciones». Como medida de protesta, Perú retiró a su embajador por lo que consideró una «decisión inaceptable». El secretario general de la OEA, Luis Almagro, denunció un «autogolpe». El canciller mexicano, Luis Videgaray, mostró la preocupación de su Gobierno por lo que considera un «deterioro del orden democrático. El Gobierno de Chile expresó su «alta preocupación». Y el ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis, señaló que «no es una decisión tranquilizadora». Algunos diputados venezolanos calificaron la sentencia de «fujimorazo» por parte de Maduro con el fin de consolidar la dictadura chavista. Esta decisión representa la gota que ha colmado el vaso de la escalada de enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Legislativo desde que la nueva Asamblea Nacional, mayoritariamente opositora, tomó posesión en enero de 2016. Brazo jurídico de Maduro El Tribunal Supremo de Justicia es el brazo jurídico de Maduro y se ha dedicado a boicotear todas las decisiones emanadas del Parlamento, dictando más de 40 sentencias contra todos los actos legislativos emitidos por los representantes de la soberanía popular en los últimos 15 meses. Los diputados, en su gran mayoría, han repudiado el golpe chavista. Juan Miguel Matheus, de Primero Justicia, dijo que frente a la ficción jurídica y arbitraria del supremo tribunal está «el pueblo de Venezuela y la Asamblea Nacional como representantes del poder real». Y consideró que la sentencia es una clara usurpación de funciones. «Los magistrados firmantes de la ponencia deben asumir responsabilidades penales por ser los verdugos de la Constitución». Desobediencia civil El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara, instó a la desobediencia civil bajo los artículos 333 y 350 de la Constitución: «Que esta sentencia sea el despertar para movilizar a la sociedad en defensa de la Constitución porque el usurpador es el Tribunal Supremo». Guevara cree que Maduro se ha quitado la careta: «Esta sentencia marca un punto de no retorno de la dictadura que requiere de todos nosotros, pueblo, organizaciones de la sociedad civil, partidos y sobre todo los diputados, para iniciar un nuevo proceso de movilización y resistencia democrática para recuperar el terreno perdido». Asimismo, denunció que el Supremo no solo anuló las acciones de la Asamblea, sino que usurpó todas sus competencias. Desde hace 60 años Venezuela no había sufrido un golpe contra uno de sus poderes o instituciones como el de ayer. El dictador Marcos Pérez Jiménez, que tenía todos los poderes sometidos a su antojo, convocó un plebiscito para consolidarse en el poder, pero con unos resultados electorales adversos, aunados a la rebelión de estudiantes y los oficiales de la fuerza aérea, tuvo que huir de Caracas a toda prisa en un avión, apodado «la vaca sagrada», el 23 de enero de 1958.
29-03-2017 | Fuente: abc.es
España considera prioritario garantizar los derechos de los españoles en el Reino Unido
El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, ha advertido este miércoles de que España considera prioritario garantizar los derechos de los ciudadanos de la UE que residen y trabajan en el Reino Unido, entre ellos unos 200.000 españoles, en la negociación que se abre entre Londres y Bruselas, para la desconexión británica. Dastis, que compareció en la Comisión Mixta Congreso-Senado para al UE, con el fin de dar cuenta de la posición de España ante las negociaciones del Brexit, lamentó la decisión del Reino Unido, que calificó de «mala noticia para la UE, pero sobre todo para los británicos», pero aseguró que «la UE resistirá el desafío y saldrá más fortalecida y unida». El ministro enfatizó que España aboga por un acuerdo equilibrado, «porque no es posible -dijo- que una parte tenga todas las ventajas de no estar sujeto a las reglas de la UE y ninguno de los inconvenientes». Agregó Dastis que el Gobierno defenderá que cuanto antes se alcance una solución, para despejar la situación de incertidumbre sobre los derechos futuros de los ciudadanos europeos que residen en el Reino Unido y de los británicos que residen en la UE. «Queremos -afirmó- que se mantengan de la manera más amplia y generosa posible los derechos de los que actualmente disfrutan». En sus intervenciones, los distintos grupos insistieron también en este punto y pidieron al Gobierno mayores medios que la Ventanilla Virtual puesta en marcha en la Embajada en Londres para atender a los españoles que residen o trabajan en el Reino Unido. El ministro insistió en que aunque uno de los primero asuntos a abordar es el tema de la financiación, en cuanto a los compromisos que tiene el reino Unido con la UE, la cuestión de los ciudadanos no puede esperar a que se alcance un acuerdo sobre eso. Además, manifestó que no es posible un acuerdo global sin acuerdo sobre los residentes y trabajadores actuales y sobre los futuros. «El mantenimiento de los derechos de los que actualmente gozan los residentes comunitarios en el Reino Unido y de los residentes británicos en el resto de la UE, desde la perspectiva del Gobierno español, debería ser señaló Dastis- tan amplia como sea posible».
28-03-2017 | Fuente: abc.es
Los ministros de Exteriores de Alemania y España irán juntos a México para defender el libre comercio
El ministro alemán de exteriores, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, ha descrito la relación actual entre España y Alemania como de «complicidad» y la prueba de ello es que en el almuerzo al que ha invitado al ministro español, Alfonso Dastis , ambos han decidido poner en marcha una iniciativa sin precedentes, un próximo viaje conjunto a México para hacer valer allí el apoyo de Europa a Latinoamérica y la defensa del libro comercio. «Hemos hablado de la posibilidad de viajar a México como un ejemplo, no porque nos centremos solamente en ese país», ha explicado el ministro Dastis, mencionando que también barajan viajar juntos a otros países de Latinoamérica e incluso de África, para defender en esos escenarios posiciones internacionales conjuntas y clave. «Se me ocurre que cuando vayamos a México lo que haremos será resaltar la comunidad de valores y de intereses que hay entre Europa y América Latina. Y concretamente en México eso se puede materializar ahora mismo en la defensa del libre comercio, un comercio libre y justo, o en la defensa de una política de inmigración que no sea discriminatoria». Gabriel ha subrayado la «gran ayuda» y la «experiencia» que aporta España en estos momentos en materias tan cruciales como inmigración y refugiados o relaciones con Latinoamérica. También ha reconocido la aportación de numerosos trabajadores españoles en Alemania a lo largo de las últimas décadas y se ha felicitado por el «optimismo europeísta» que percibe en la administración española. Dastis, por su parte, ha destacado la necesidad de «ante los retos actuales, trabajar juntos a favor de una mejor Europa», «tenemos que trabajar a 27», ha dicho el ministro español, insistiendo que solamente en caso de que algunos miembros no estén en condiciones de dar algún paso concreto, lo puedan dar otros y el resto ir incorporándose cuando pueda, para remarcar que la Europa de las dos velocidades «en ningún caso debe ser entendida como una división». «Esa unidad», ha seguido el ministro español, «la tenemos que emplear en primer lugar en la negociación con el Reino Unido, para diseñar una relación a partir de Brexit en la que los 27 vayan de común acuerdo, y creo que en esto vamos en la buena dirección». Ambos ministros, durante la comparecencia conjunta ante la prensa tras el almuerzo, han debido responder a preguntas por Escocia y por Cataluña. Y sus respuestas son como dos gotas de agua: «respeto a la legislación vigente en cada Estado miembro de la UE» y «posición de partida hacia borrar fronteras, no hacia crear otras nuevas».
23-03-2017 | Fuente: abc.es
EE.UU. propone «zonas seguras» para refugiados dentro de Siria
Los ecos del atentado terrorista en Londres llegaban ayer con cuentagotas a Washington, donde la noticia coincidía con la reunión de la coalición de países que luchan contra Daesh, la principal amenaza e inspiración del terrorismo islámico internacional. «Repudiamos estos actos de violencia aberrantes», reaccionó el anfitrión de la jornada, el secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, cuando todavía no se conocían todos los detalles sobre la autoría del atentado ni sobre su vinculación con Daesh. Era la primera reunión del grupo de 68 países que integran la coalición desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca. Tillerson ofreció garantías sobre el compromiso de EE.UU. en la lucha contra Daesh, lo que calificó como «el objetivo número uno» de su país en Oriente Medio. Además, adelantó una nueva estrategia para gestionar la crisis de refugiados que ha causado la expansión de Daesh en Siria e Irak: «EE.UU. aumentará la presión contra el Daesh y Al Qaida y trabajará para establecer zonas interinas de estabilidad, mediante un alto el fuego, para permitir que los refugiados vuelvan a sus hogares», aseguró. Durante mucho tiempo, la oposición siria al presidente Bashar al Asad ha pedido a EE.UU. y sus aliados que creen «zonas seguras» protegidas por la aviación para los civiles asediados por bombardeos del Gobierno sirio y de Rusia. La opción que defiende EE.UU. consiste en amplias zonas a lo largo de la frontera entre Siria y Turquía en las que el ejército turco, con apoyo de la coalición, ha conseguido expulsar a las fuerzas de Daesh y donde se espera que puedan acoger refugiados. En las zonas donde se consiga desalojar a Daesh, tanto en Siria como en Irak, EE.UU. planea establecer gobiernos locales temporales en lo que Tillerson denominó «fase de estabilidad», que podrían evitar vacíos de poder similares a los que se produjeron en Libia tras la campaña liderada por la OTAN en 2011. En un tono similar al que la Administración Trump ha tenido sobre la participación de los países miembros de la OTAN, Tillerson también exigió más colaboración de los miembros de la coalición. «EE.UU. hará su parte», dijo, «pero las circunstancias en el terreno exigen más de todos vosotros. Pido a todos los países que examinen la mejor manera de apoyar los esfuerzos de estabilización». Aportación española Uno de esos países es España, que estuvo representada en el encuentro por el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis. «España está aquí para para reafirmar su compromiso en la lucha contra el terrorismo internacional y contra Daesh en particular. Vamos a comunicar el aumento de formadores que hemos aprobado, para llevarlos al número de 425», explicó el ministro en referencia al contingente militar de España desplegado con el objetivo de formar al Ejército iraquí. Dastis también se mostró esperanzado en los avances de la lucha contra Daesh, a la que consideró «en un momento positivo». «Estamos cosechando éxitos en el sentido de degradar y derrotar a Daesh en su asiento territorial, pero tenemos que seguir trabajando para luchar contra su influencia fuera de su zona de origen, y su influencia, sobre todo, en el mundo de Internet y de las conciencias», añadió. En ese último punto coincidió con Tillerson, para quien hay que «combatir a Daesh en internet tan agresivamente como sobre el terreno».
21-03-2017 | Fuente: abc.es
Tillerson viajará a Rusia en abril pero no asistirá a la reunión de la OTAN
El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, visitará Rusia en abril y no asistirá a una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN que tendrá lugar a comienzos de ese mes en Bruselas, confirmó este jueves a Efe un portavoz del jefe de la diplomacia estadounidense. Tillerson «en abril viajará a una reunión del G7 en Italia y después mantendrá reuniones en Rusia. Tom Shannon (el "número dos" en funciones del Departamento de Estado) representará a Estados Unidos en la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN», indicó la fuente, que pidió el anonimato. Es muy poco habitual que un secretario de Estado de EE.UU. se salte una cita de la OTAN, algo que solo ha ocurrido dos veces en las últimas dos décadas y que no sucedía desde 2003, cuando Colin Powell canceló su visita en el último momento debido a la guerra de Irak, según comenta el diario «The Wall Street Journal». La ausencia de Tillerson puede deberse, según varios medios estadounidenses, a la posible coincidencia de la cita de la OTAN con la próxima visita a Estados Unidos del presidente chino, Xi Jinping, para la que se rumorean el 6 y 7 de abril como fechas posibles. El portavoz consultado por Efe no confirmó esos rumores y tampoco quiso proporcionar ningún motivo por el que Tillerson no viajará a Bruselas, aunque subrayó que se reunirá con muchos de los mismos ministros que asistirán a esa cita durante la reunión sobre la lucha antiyihadista que organiza mañana en el Departamento de Estado. Entre esos ministros que asistirán a la cita de Washington estará el titular de Exteriores español, Alfonso Dastis; y, además del encuentro multilateral, Tillerson tiene previsto mantener una reunión bilateral este miércoles con su homólogo británico, Boris Johnson. Dudas sobre el compromiso No obstante, es posible que su ausencia en la cita de la OTAN genere dudas en Europa sobre el compromiso del Gobierno de Donald Trump con la Alianza Atlántica, a la que el ahora presidente estadounidense tachó de «obsoleta» durante la campaña electoral del año pasado. Desde que llegó al poder en enero, Trump ha suavizado su retórica en lo relativo a la OTAN, pero ha insistido en todas sus conversaciones con otros líderes europeos en la necesidad de que aumenten sus contribuciones a la Alianza Atlántica hasta el 2 % de su producto interior bruto. En cuanto al viaje de Tillerson a Rusia, se producirá después de una parada en Italia para asistir a la cita de ministros de Exteriores del G7, que tendrá lugar el 10 y 11 de abril. Tillerson, quien hasta febrero era el jefe de la petrolera ExxonMobil, mantiene desde hace más de dos décadas una relación personal con el presidente ruso, Vladímir Putin, quien en 2013 le condecoró con la Orden de la Amistad del país. Su visita a Rusia se anuncia en un momento de escrutinio en Estados Unidos sobre los posibles lazos entre Moscú y la campaña electoral de Trump en 2016, algo que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) reconoció este lunes que está investigando. Pese a esa investigación y las dudas en el Congreso sobre el tema, la Casa Blanca insiste en que no hay pruebas que confirmen un complot entre los rusos y el equipo de Trump.
13-03-2017 | Fuente: abc.es
Dastis advierte de que si Escocia se independiza, tendrá que ponerse a la cola para entrar en la UE
El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, advirtió este lunes de que si Escocia logra independizarse del Reino Unido tendrá que «ponerse a la cola» y comenzar la negociación para integrarse en la Unión Europea. Desde Lima, donde realiza una visita oficial, Dastis señaló que España «apoya la integridad territorial del Reino Unido y no alienta secciones ni divisiones en ninguno de los estados miembros. Preferimos que las cosas sigan como están». Durante una rueda de prensa conjunta con su colega peruano, Ricardo Luna, el ministro español fue preguntado por el anuncio hecho por la primera ministra escocesa, Nicole Sturgeon, de que pedirá autorización para convocar un nuevo referéndum de independencia entre el otoño de 2018 y la primavera siguiente, antes de que se haga realidad la salida de Reino Unido de la UE (Brexit). Ponerse a la cola y negociar Dastis indicó que si, de mutuo acuerdo y con arreglo al régimen constitucional británico, Escocia termina siendo independiente, España considera que no puede permanecer en la UE. «Tendría -dijo- que ponerse a la cola, cumplir los requisitos, celebrar las consabidas negociaciones y el resultado sería el que esas negociaciones dieran lugar».
09-03-2017 | Fuente: abc.es
«Todas las noches me mentalizaba para no caer en el síndrome de Estocolmo con las FARC»
Humberto de la Calle (Manzanares, Colombia, 1946) lideró las negociaciones del Gobierno colombiano de Juan Manuel Santos con las FARC tras medio siglo de guerra en el que la banda narcoterrorista llegó a contar a principios de los dos mil con 20.000 hombres en armas contra el Estado. Tras la derrota en el plebiscito, que puso en jaque el trabajo del Gobierno con la guerrilla, especialmente el liderado por De la Calle, quien llegó a ofrecer su dimisión, el pasado 1 de diciembre el Congreso colombiano aprobó por mayoría absoluta un nuevo acuerdo sin necesidad de otro referéndum. Esta semana De la Calle ha visitado España para reunirse en la Cámara de Comercio con los representantes de 15 empresas españolas y hacer balance del proceso de ejecución de los acuerdos junto a los desafíos del país en el plano económico, al mismo tiempo que ha compartido sus dudas y temores ante la aún incierta posición de Donald Trump en el conclicto colombiano. Más tarde, visitó al ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis, en un contexto en el que España representa el 8% de toda la Inversión Extranjera Directa (IED) en Colombia y empresas como BBVA, Ferrovial, CAF y AENA han mostrado su interés por la nueva situación de esta potencia latinoamericana. Humberto de la Calle, que fue vicepresidente colombiano entre 1996 y 1998, ha asegurado que las consecuencias del proceso de paz ya se sienten en el sector turístico, tras haber alcanzado cinco millones de visitantes extranjeros, con subidas en el flujo turístico registrado en Cartagena de Indias, el Caribe y zonas como la Sierra de la Macarena, una de las regiones andinas del país donde las FARC desarrollaban su actividad armada. El Gobierno colombiano insiste en que con el cumplimiento de lo acordado y el desarme de las FARC previsto para el 1 de junio, día en el que deberán haber entregado todas sus armas a la ONU, se apagará poco a poco la intensa polarización que ha dividido profundamente al país, como epílogo de un conflicto con cifras estremecedoras: 8 millones de víctimas, entre ellas 5,7 millones de desplazamiento forzado, y 220.000 muertos. El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha denunciado que España disculpe la «impunidad» de las FARC en el acuerdo de paz de Colombia. ¿Entiende que se encuentren paralelismos con el caso de la banda terrorista ETA en España? No me atrevo a opinar sobre situaciones internas en España. Yo soy un visitante y no cometeré ese error. Reconozco el grado de polarización en Colombia. Es comprensible. Yo siempre me he negado a decir que quienes no están de acuerdo con nosotros son enemigos de la patria. Esta es una descalificación injustificada, hay personas a las que le molestan los acuerdos, particularmente por estos dos temas críticos: el deseo de muchos colombianos de que vayan a una cárcel ordinaria y la negativa de la participación política de los máximos responsables. Esos dos puntos son esenciales, no me canso de explicar que en un esquema de justicia transicional, que tiene el derecho de las víctimas como prioridad, las sanciones reparadoras representan la mejor sanción porque satisfacen el interés de la víctimas. Es el mejor mensaje y no tanto el punitivo de las cárceles ordinarias. Más allá, pienso que hay una gran distancia entre ETA y la situación de Colombia. En mi país el conflicto ha tenido un mayor número de combatientes, ha significado enormes daños para la nación colombiana, ya que estamos bordeando las ocho millones de víctimas y un buen número corresponde al desplazamiento interno. ¿Cree que ha habido demasiada «lucha de egos» en el proceso? Se ha elevado demasiado la agresividad y el tono de la discusión política en Colombia, y esto ha sido nocivo. Deberíamos tener un poco de sosiego y de discusión más racional, a veces se acude simplemente a las emociones y es un camino equivocado. La aplicación de los acuerdos debería contribuir a bajar la temperatura. ¿Qué riesgo hay de que los guerrilleros disidentes se dediquen al narcotráfico? El riesgo existe. Es evidente. Las fuentes de inteligencia coinciden en que el número de disidentes no pasa del 1% del total de combatientes. Se centra en el frente primero y en algunas zonas del sur de Colombia, y es probable que los disidentes quieran seguir vinculados al narcotráfico. Se han firmado pactos de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos entre las comunidades con presencia del Estado y de las FARC que cubren 38.000 hectáreas, mientras que el área total sembrada en coca hasta ahora es de 150.000. Las cifras pactadas indican que la política voluntaria está funcionando. Es posible que el interés de los disidentes sea ese pero no altera el resultado positivo de lo acordado. ¿Y qué van hacer para exterminar los 150.000 hectáreas tras haber aumentado un 39% el último año? La meta que se ha fijado el Gobierno para este año es de 100.000 hectáreas, 50.000 por la vía de la sustitución y el resto mediante erradicación forzosa primando la manual, con la Policía y el Ejército: no hay ambiente para regresar a la aspersión aérea con glifosato (conocido como un herbicida 'cancerígeno'). Si conseguimos esta meta ambiciosa, habríamos regresado a cifras, de las mejores en el pasado. Estaríamos en presencia de 50.000 hectáreas de remanente. Lo que va a ocurrir es que no habrá consideración con los cultivos cercanos a miembros de las FARC, se aplicará sin distinción. Los terrenos de la sustitución se ingresarán en la economía legal. Humberto de la Calle, en la Embajada de Colombia en Madrid- Óscar del Pozo El presidente Santos aseguró que en el nuevo acuerdo se incorporaron los principios de igualdad y no discriminación, de libertad de culto y se reconoció a la familia y a los líderes religiosos como víctimas del conflicto. En este día de la mujer, ¿cómo cree que va a ser la integración de las mujeres y niñas de las FARC en la vida civil? ¿Y a las mujeres víctimas de la guerrilla narcoterrorista? Está relacionado con un tema extraordinariamente importante reconocido por la comunidad internacional. Se utilizó un enfoque de género en todo lo pactado que fue aplaudido por Naciones Unidas. La victimización ha golpeado de forma diferente a distintos tipos humanos por razones geográficas y étnicas. La mujer ha sido más victimizada en Colombia como hija, como madre y como esposa. Las secuelas del conflicto han sido mucho más gravosas. Estuve en un sitio de gran actividad guerrillera durante muchos años con varias líderes campesinas que me decían: «Tengo hijos de distintas relaciones, mis parejas han muerto, tengo desaparecidos. Estoy en una situación particularmente grave con cinco, seis o siete hijos». Y en muchos casos por violación. Incluso me decían que todos los victimarios les habían violado. La reconciliación de los colombianos será encabezada por las mujeresBrindar atención especial a las mujeres es un enfoque de género, justiciable y razonable que nadie debería poner en duda. La mujer transmitirá valores de reconciliación, que está más en hombros de la mujer que en los hombres. Esa circunstancia fue deformada a través de la propaganda negra, que creó la leyenda de que el enfoque de género era un atentado a la familia y que pretendíamos disolver la familia promoviendo matrimonios de personas del mismo sexo. Eso nunca se mencionó en La Habana. Lo que estamos viendo en Colombia es justamente la mayor posibilidad de reconciliación entre las mujeres. Una anécdota. Desde el momento que tomamos las primeras medidas de desescalamiento del conflicto hemos visto que en este momento en las filas de las FARC hay 300 madres gestantes, que es un fenómeno extraordinario puesto que la política interna de las FARC era bastante restrictiva para la concepción. La sola noticia del cese de la actividad militar ha generado ese volcamiento del sentimiento maternal e incluso en las fotos aparecen las guerrilleras cuyos niños han nacido portando el fusil caminando hacia las zonas de normalización y en el otro brazo un niño, un bebé. Hay excepciones naturalmente. Hay mujeres que defienden a las víctimas con toda entereza y también rechazando de manera profunda y negándose al perdón, pero la generalidad de lo que he visto en mil foros a los que he asistido con víctimas es un espíritu más abierto a la reconciliación. Mujeres de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) marchan con sus hijos desde su campamento transitorio hacía una zona veredal- EFE En el encuentro con los empresarios españoles, usted ha resaltado las profundas diferencias dentro de la guerrilla. Los dos mundos que van desde la cúpula de La Habana al de los guerrilleros rasos, nacidos prácticamente en la banda terrorista y de los que muchos quieren un oficio con el que salir adelante. El secretariado -como suele llamarse la cúpula- tiene más acentuada la formación ideológica, originalmente marxista-leninista. Las FARC nacieron hace 52 años como expresión de lucha agraria y de la incidencia de la entonces Unión Soviética. Muchos miembros ingresaron por la juventud comunista y fueron educados en la URSS, como los dirigentes que están en La Habana. Pero hacia abajo hay seres humanos, algunos de ellos simples campesinos que prácticamente nacieron en la guerrilla y que demandan intereses más concretos. Me llena de entusiasmo la anécdota de que el director del organismo de formación de técnicos en Colombia me dijo que llegó preparado para cursos de filosofía política y encontró que el combatiente raso lo que quiere es resolver su vida con un oficio, como usted dice. Pero no hay que equivocarse, las FARC se autodenominan ejército, que tienen líneas de mando verticales muy claras, y cuando hay matices y diferencias internas uno nota que hay mando y control sobre esos guerrilleros rasos. «Siento que conozco mejor a los colombianos» Por un lado, tenía a los altos mandos guerrilleros en La Habana como Iván Márquez y Timochenko, marxistas-leninistas como ha dicho antes, y por otro, a una fuerte oposición política cada vez más intensa en sus críticas. ¿Cómo hizo para no volverse loco en un lustro de negociaciones? En efecto, han sido casi cinco años de una presión muy intensa y la descripción que hace es correcta. En La Habana teníamos en frente a la guerrilla y en la sociedad colombiana a una fuerte oposición política. Nos reunimos cada vez que íbamos a Bogotá con los mandos militares, con la Iglesia y con los gremios. Y, tras el resultado del plebiscito, con los voceros del no: yo gasté personalmente con ellos 138 horas. Una situación muy compleja. No sé de dónde sale la energía para afrontar esto sin enloquecerme y sin caer en el síndrome de Estocolmo. Todas las noches me mentalizaba con que enfrente tenía a unos antagonistas, de las FARC, con los que no tenía simpatía de ningún tipo ni compartía nada en el nivel político ni principios, nada en común con ellos. Tenía que reafirmar eso para no perder el camino y no caer en el síndrome de Estocolmo. También debo decir que tras esta experiencia siento que conozco mejor a los colombianos. ¿En qué sentido? Somos una sociedad que se ha urbanizado muy rápidamente. Once millones de colombianos ingresaron en la clase media en la última década y ha invisibilizado esa Colombia periférica y en las ciudades nos olvidamos de los campesinos, cultivadores de coca, que viven casi en las fronteras y uno de los propósitos de este acuerdo es la integración de los colombianos. Luego, y no sé por qué, no siendo una persona muy paciente en mi vida personal encontré una dosis de paciencia inverosímil. Era un manejo muy volátil de la mesa, había veces en que uno creía que iba a terminar y se iba arreglar, y esas ilusiones como pompas de jabón se desbarataban de un momento a otro. Parte del impulso interior es que mis primeros recuerdos de vida ya ocurren en medio de la violencia y es lo que le ha pasados a tantas generaciones de colombianos, lo que mueve a uno es la ilusión de doblar esta página histórica. Fue el presidente de Colombia quien convoco a plebiscito y quien acepto el triunfo del NO en el mismo. Al Consejo de Estado se les olvido? pic.twitter.com/uglmUV4oav? Andres Felipe Arcos (@AndresFelipe) 19 de diciembre de 2016 ¿Cómo le ha cambiado la vida este tiempo tanto en lo psicológico como en lo afectivo? Primero, en elementos de carácter cotidiano. Cinco años en La Habana implican un alejamiento de la familia. Hicimos 180 vuelos de ida y regreso, que me impedía en muchos momentos estar con mis hijos y nietos, y eso produce un sentimiento de desarraigo. En La Habana fui recibido con generosidad pero es una tierra ajena, y además la permanente presencia con las FARC tiene también un desgaste psicológico. En lo espiritual, por ejemplo, tengo el recuerdo de las visitas de las víctimas de los paramilitares y de las FARC, obviamente. Eran escenas desgarradoras, había que salir al diván del psiquiatra con cada víctima. Eso le hace a uno más sensible ante las personas que sufren en Colombia, que hay una gran cantidad de sufrimiento. Yo respeto a las personas que están en contra de lo que hicimos, aunque sí critico cierta miopía selectiva, un tic por el que cuando se habla de delito solo se piensa en las FARC, olvidando que algunos militares desviaron su camino. Creo que si no afrontamos esas realidades completas no hay paz en Colombia. De fondo, insisto que los delitos más graves no son amnistiables y se someten a sanciones restrictivas de la libertad. También he notado cierto desprecio. Un día, el presidente de un grupo financiero me dijo: «Y usted para qué se metió en ese embeleco de la paz». Lo que yo veo allí es una enorme falta de empatía por colombianos que están sufriendo muchísimo. Respeto a los que no están de acuerdo, pero llamaría la atención a que una cosa es estar en las zonas de conflicto y otras en las zonas urbanas de los grandes capitales, y eso se refleja en los resultados del propio plebiscito. En la zona andina urbanizada ganó el no y en toda la periferia el sí. Colombia quedó encerrada por un círculo formado por los territorios más distantes. Los colombianos tenemos que entender eso; no olvidar esa circunstancia. ¿Qué va a pasar con los falsos positivos que denuncian los organismos defensores de los DD.HH.? Los falsos positivos van a ser asumidos por las jurisdicción especial para la paz. Habrá sanciones para los responsables y serán los jueces los que examinen en cada caso concreto el grado de cercanía y lejanía con el conflicto. Habrá casos absolutamente aberrantes que no tienen ninguna relación con el conflicto y que volverían a la justicia ordinaria, y aquellos en los que hay relación directa o indirecta tendrán las sanciones propias de la jurisdicción especial. No habrá impunidad. Galería de imágenes Vea la galería completa (12 imágenes) En este tiempo, ¿ha podido dormir por las noches? ¿No tiene cargos de conciencia? Hombre, tengo que confesarle que he estado en situaciones muy críticas varias veces, desde las amenazas de los extraditables de la mafia cuando estaba en la Corte Suprema o el paso por la vicepresidencia que fue muy conflictivo, pero nunca he dejado de dormir bien (ríe). Tengo esa ventaja. Y con lo que se acordó en La Habana no tengo ningún cargo de conciencia. Todo está bajo la legalidad y a los críticos les digo que lean el acuerdo, que no se limiten a la información de las redes sociales, muchas veces mentirosa. De hecho, siempre digo que si alguien me demuestra que nos desviamos del Estado de Derecho yo pediré perdón. La prensa colombiana ya le ve como posible presidenciable en 2018. ¿Ver peligrar el acuerdo le haría decidirse? Lo primero es que el acuerdo sí está en peligro y es explícito. Los del Centro Democrático dijeron que había que rectificar y hacer cambios sobre lo esencial. Me parece que eso sería un enorme revés y una verdadera calamidad. Sobre mi papel lo que digo es que debemos aunar fuerzas para la defensa y aplicación de los acuerdos, y yo por ahora estoy examinando la situación, pero lo que tengo claro es que continuaré en la línea de defender lo acordado, una huella indeleble en mi vida. Usted ha reconocido que tras el referéndum se mejoró el acuerdo, ¿debería haber dimitido entonces el presidente Santos? No. En su momento, muy pocas personas pidieron la dimisión de Santos porque realmente hubiéramos entrado en un vacío y una crisis extraordinaria. La dimisión de un presidente en los sistemas parlamentarios y en Europa es más sencillo y comprensible, pero en los sistemas presidencialistas con un mandato propio, una duración concreta y definida la dimisión de un presidente es un hecho realmente crítico. Además, la reacción inmediata del presidente Santos fue reconocer la derrota y abrir el espacio de la renegociación. Al día siguiente fui a La Habana y las FARC reconocieron su propia derrota también y dijeron «vamos a examinar las inquietudes que vienen del no». Hicimos un ejercicio exhaustivo. Hubo cambios y hay que aceptarlo. Enviar a la cárcel ordinaria a los responsables lo que hace es destruir la verdadera opción de un acuerdo y la participación política es profundamente impopular y lo entiendo, que muchos no soporten verlo en el Parlamento, pero me parece que la esencia de un proceso así es suprimir el uso de las armas en la política, y fomentar la presencia política de las FARC en el escenario nacional. Una madre llora por su hijo durante una vigilia en Medellín- ÁLVARO YBARRA Con perspectiva, ¿qué errores no deben cometerse en las negociaciones con la guerrilla del ELN? Algunas de las expectativas que tuvimos con el inicio del diálogo con las FARC fracasaron y eso no debería repetirse. Siempre concebimos conversaciones relativamente cortas, en la medida de lo posible, durante la fase secreta se apuntó a una agenda concretísima para el fin del conflicto y nos hicimos ilusiones para unas conversaciones breves. El presidente incluso se imaginó unas conversaciones de meses, no de años. Lo ideal con el ELN es abreviar porque creo que la prolongación genera mucho desgaste, también para la guerrilla. En segundo lugar, hubo un compromiso de confidencialidad que no fue cumplido por las FARC, que aprovecharon la cobertura de los medios de Cuba y pudieron hacer sus arengas todas las mañanas. Eso es perturbador porque distrae de lo esencial. Aunque no se trata tampoco de dar consejo porque las características del ELN son bien distintas de las FARC. El exministro Juan Camilo Restrepo está al frente de la delegación y fue muy útil también al comienzo de las conversaciones con las FARC. ¿Es un peligro para Colombia que las FARC puedan copar el espectro de la izquierda política colombiana? En la izquierda hay distintas líneas de pensamiento: de la influencia soviética, del maoísmo, de la revolución cubana.. Hay una dispersión que se ha mantenido. Es imprevisible que cuando las FARC aparezcan con su lenguaje radical sin las armas puedan hacer alianzas, aunque podría suceder. Los peligros de la sociedad colombiana vienen más bien del populismo de derecha, por el deseo de regresar al autoritarismo, a la ausencia del diálogo y al cierre de la sociedad colombiana. Hay personajes públicos que propugnan una posición poco tolerante de las ideas ajenas con el deseo de imponer normas legales, burlar la intimidad de las personas en su propio comportamiento y en su libre desarrollo de la personalidad. La forma de responder a estos desafíos es salvaguardando las esencias de la filosofía liberal y al mismo tiempo siendo consciente, desde el capitalismo, que este tiene una estructura muy inequitativa en Colombia, lo que digo no es castrochavismo ni Cuba, sino un baldón que Colombia sea una de las naciones más inequitativas de Latinoamérica, incluso cerca de Haití. Es irritante. Acostumbrada Colombia a la convivencia entre una democracia inestable con situaciones de conflictos de alta intensidad, ¿el pueblo colombiano y políticos como usted serán capaces de vivir en esta nueva «normalidad»? Tenemos que recordar en relación con el narcotráfico la capacidad de resistencia de Colombia frente a los grandes carteles de la droga, cuando Pablo Escobar y el resto pusieron en riesgo la institucionalidad colombiana la reacción fue muy valiente con jueces que siguieron condenando a los mafiosos, policías? Escobar ejecutó el plan pistola, pagaba por el asesinato de policías, mató a 400 policías en poco tiempo. La prensa fue admirable, en los momentos de mayor riesgo tras la muerte de Guillermo Cano (director de El Espectador) todos los medios publicaron editoriales de condena con gran valentía. Ahora hay narcotráfico también auspiciada por la demanda y el consumo pero no tiene las características de riesgo institucional que tuvo en el pasado. La guerrilla ha sido endémica y ha cohabitado con un ejercicio de democracia que puede tener defectos pero ha sido sólida. Realmente en Colombia tenemos una muy breve experiencia de golpes de estado, y ha habido un ejercicio democrático y permanente que hemos preservado los colombianos. En estos 50 años de conflicto precisamente los días más pacíficos en Colombia eran los de las elecciones, se suspendía la actividad militar para preservar el sufragio. Yo creo que falta en el terreno de la reconciliación y hay todavía mucho odio. Creo que la comisión de la verdad va a generar un estrés duro en la sociedad colombiana, vamos a afrontar muchas verdades pero esas verdades deben contribuir a la reconciliación. El problema no es de una verdad sino la coexistencia de verdades que provienen de experiencias distintas. Una cosa es ser víctima de las FARC y otras de los paramilitares. El propósito del conflicto no es conocer el conflicto, que lo conocemos, sino reconocerlo para la búsqueda de la reconciliación. Aunque lleve tiempo, lo lograremos. Humberto de la Calle, en la Embajada de Colombia en Madrid- Óscar del Pozo
02-03-2017 | Fuente: abc.es
«El inicio del desarme de las FARC es importante para que los colombianos crean en el proceso»
Las FARC, la principal guerrilla de Colombia, han comenzado este miércoles a decir adiós a las armas. La ONU empezó la identificación y registro de las armas en los campamentos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), un proceso que debe concluir el próximo 1 de junio, según establecen los acuerdos de paz. María Angela Holguín, ministra de Exteriores de Colombia desde que Juan Manuel Santos llegó a la presidencia en 2010, considera «irreversible» el proceso de paz. Politóloga, experta en relaciones internacionales, exembajadora ante la ONU y en Venezuela, Holguín se entrevista este jueves con su homólogo español, Alfonso Dastis. En Madrid también ha asistido a la entrega del VII Premio de Derechos Humanos Rey de España, que Don Felipe dio a la organización Patrulla Civil Aérea Colombiana. -¿El próximo 1 de junio será el día en que las FARC dejen de existir como grupo armado? -El proceso es irreversible. Las FARC están convencidas de la decisión que tomaron. Para los colombianos este inicio del desarme y ver que es una realidad es importante para creer en el proceso. Ya entrarían a ser un grupo político y estamos en una historia de Colombia distinta. -Naciones Unidas y la guerrilla han denunciado retrasos en la adecuación de los campamentos. -Mucha gente no ha entendido el lugar en el que se encuentran estos campamentos. Están en sitios muy alejados, donde no hay absolutamente nada. Se están construyendo las carreteras. Colombia tiene una geografía difícil, que complica aún más la logística. Pero todo va estar listo pronto, hay un compromiso total del Gobierno. Las FARC también tienen ese compromiso de construir rápidamente sus campamentos. -Se han concedido las primeras amnistías a guerrilleros presos. ¿Puede asegurar que no habrá impunidad para delitos de lesa humanidad, abusos sexuales o reclutamiento de menores, como temen los detractores de los acuerdos de paz? -El tribunal de justicia transicional es muy claro. Los crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra serán investigados, juzgados y sancionados, y tendrán una restricción efectiva de la libertad de entre 5 a 8 años. La ley de justicia transicional está en estos momentos en el Congreso y creo que con eso logramos balance entre paz y justicia. «Las fuerzas militares van a recuperar los lugares donde estaba la guerrilla para no permitir que otros grupos o disidentes se dediquen al narcotráfico» -¿Qué riesgo hay de que los guerilleros disidentes se dediquen al narcotráfico? -Riesgo hay, lo importante es que no sea en una proporción grande. Cuando revisamos todos los procesos de paz, el cálculo en el caso de Nepal era de un 15% de disidentes. De la información que se tiene aquí no llega al 1% de los 7.000 efectivos. Una vez las FARC estén en las zonas veredales donde van a dejar las armas, las fuerzas militares van a entrar en una ofensiva para recuperar todos esos lugares donde estaba la guerrilla para no permitir que vengan otros grupos o disidentes a dedicarse al narcotráfico y a otros delitos. -Después recibir el Nobel de la Paz -cuestionado por algunos sectores- y ser el presidente que firma la paz con las FARC, ¿a qué atribuye que la popularidad de Juan Manuel Santos se sitúe por debajo del 40%? -Después de siete años en el Gobierno es difícil que un presidente pueda sostener su popularidad. Normalmente se les va acabando a medida que pasa el tiempo. Los colombianos todavía no hemos acabado de ver lo positivo que va a ser el proceso de paz para el país y lo positivo que ha sido el Gobierno del presidente Santos. Todavía no han entendido todo el esfuerzo que se ha hecho en sacar a la gente de la pobreza extrema, la inversión en infraestructura, en conectividad. Se dan más cuenta fuera, donde hay un apoyo gigantesco a Colombia y al Gobierno del presidente Santos. -Centro Democrático, el partido del expresidente Álvaro Uribe, ve una «burla» en seguir el diálogo de paz con el ELN, después de que esta guerrilla reivindicase el atentado en Bogotá del pasado 19 de febrero, que mató a un policía. ¿Qué pretende la guerrilla, presionar para conseguir un alto el fuego bilateral? -Eso parecería de las declaraciones que han dado, que lo que pretenden es presionar un alto el fuego bilateral. En este momento están conversando en Ecuador. Soy muy optimista en lograr la paz no solo con las FARC sino también con el ELN. «Estamos apoyando y lo seguiremos haciendo salidas democráticas a la situación venezolana» -¿Negociar con el ELN será más fácil que con las FARC? -Va a ser igualmente difícil, a pesar de ser un grupo más pequeño. Es la primera vez que realmente uno siente que están ya en el camino de estar convencidos de que el diálogo es la manera de solucionar este conflicto. -¿Quiénes están detrás de las amenazas y asesinatos de líderes sociales? ¿Paramilitares desmovilizados hace una década? -Lo está investigando la Fiscalía. Se creó una comisión especial para mirar caso por caso con la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y la Fiscalía, y tengo entendido que todavía no hay una información precisa sobre de dónde salen esas amenazas y esos crímenes de líderes sociales. -¿Es cierto que Juan Manuel Santos ha llamado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero para interesarse por el diálogo entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición de Venezuela? -Hace unos diez días le pedimos al expresidente (de Panamá) Martín Torrijos si podía pasar por Colombia para poder enterarnos de cómo iba el diálogo. La idea era que también estuviera el expresidente Zapatero, pero se encontraba en España. El presidente Santos le ha pedido que cuando vuelva a Venezuela, si puede pase por Colombia para poder saber de primera mano cómo ve el diálogo en ese país. -¿Qué puede hacer su Gobierno para ayudar al país vecino? -Hemos apoyado el diálogo porque estamos convencidos de que es la única manera de que Venezuela pueda retomar el camino hacia el desarrollo, por el bienestar de su gente. Seguimos pensando que ese diálogo es lo más conveniente para Venezuela y para todos nosotros, porque cualquier cosa que pase en Venezuela, repercute en Colombia. Por eso hemos insistido en apoyar al expresidente Zapatero en su esfuerzo por sentar a los venezolanos en la mesa. -¿Las democracias iberoamericanas están siendo solidarias con los demócratas venezolanos? -Hemos sido solidarios con el bienestar de Venezuela. No creo que algo que no esté dentro de lo que entendemos como democracia sea una salida para Venezuela. Estamos apoyando, y lo seguiremos haciendo, salidas democráticas a la situación venezolana. «Lo más complejo, no solo para Colombia, es la incertidumbre frente a muchos temas, cómo serán las políticas de la Administración Trump» -¿Qué teme más su Gobierno de la Administración Trump, la política migratoria o el proteccionismo? -Lo más complejo, no solo para Colombia, es la incertidumbre frente a muchos temas, cómo serán las políticas de la Administración Trump. Esperamos que en términos migratorios y comerciales podamos seguir trabajando con Estados Unidos como lo hemos hecho hasta ahora; no sin pensar que en el tema comercial tenemos que acercarnos a otros grupos regionales, mejorar el comercio interregional en América Latina, tener unas mejores cifras de balanza con Europa y Asia, entendiendo que si EE.UU. se va a volver más proteccionista, tengamos salidas a todos los productos colombianos. -¿Sabe el número aproximado de colombianos que pueden verse afectados por las medidas contra la inmigración del nuevo presidente de EE.UU.? -Serían colombianos que estarían ilegales y esas cifras no las conocemos. -En cuanto a los tentáculos en Colombia del escándalo de corrupción de Odebrecht ¿es el Consejo Nacional Electoral (CNE) el organismo que debe aclarar si los sobornos de la constructora brasileña llegaron a las campañas de Juan Manuel Santos y de Oscar Iván Zuluaga en las presidenciales de 2014? -El presidente le pidió al CNE que investigue toda la campaña, el fiscal envió la información al Consejo y estamos esperando que este tome una decisión. En el caso de la campaña de Zuluaga la información viene de Brasil. -¿Qué espera su Gobierno de España en el postconflicto colombiano? -Estamos muy agradecidos a España. Nos ha acompañado en momentos claves del proceso, nos ha ayudado en los momentos precisos. Nos acompañó y lideró el fondo del postconflicto en la Unión Unión. Nos acompañó y lideró el acuerdo de cooperación del tratado de libre comercio. Si los países nos ayudan a generar aún más comercio es parte de lo que Colombia necesita, que es ese desarrollo. Los países donantes están mirando proyectos que son los que van a generar posibilidades en el campo. No solo para la guerrilla, sino también para todas esas poblaciones de lugares apartados de Colombia que, por el conflicto, no han podido desarrollarse.
24-02-2017 | Fuente: abc.es
Mauricio Macri sobre Venezuela: «El populismo con dinero es difícil»
Mauricio Macri y Mario Vargas Llosa coinciden en que la situación que vive Venezuela es «incomprensible». Después de que el Nobel de Literatura subrayase la falta de solidaridad de democracias de la región con el país sudamericano (exceptuó a Lima y Buenos Aires), el presidente de Argentina reconoció que «siempre hay un escalón más hacia el infierno» cuando hace un año y medio le dijeron que Venezuela estaba en una «situación terminal y hoy está mucho peor». Durante la distendida conversación que mantuvieron este jueves en la Casa de América, Macri apuntó que la crisis venezolana «no puede aguantar dos horas más», que el país necesita elecciones libres y que piensa «seguir diciéndole al presidente Maduro lo que opino, aunque parece que no le gusta mucho». Para el gobernante de Argentina desde diciembre de 2015, el vecino sudamericano «está quebrado internamente; la conjunción de ejército y gobierno impide salir de esta situación y aquel que piensa distinto, va preso». Lo más grave de los gobiernos populistas, según Macri, no es el robo sino la mala gestión: «Para robar dos, dilapidan diez» Precisamente el escritor hispanoperuano hizo referencia a la presencia entre el público de Leopoldo López Gil, padre del preso político venezolano, «un símbolo de todo aquello que anda mal» en el país petrolero. El líder opositor Leopoldo López Mendoza lleva tres años encarcelado en la prisión militar de Ramo Verde (afueras de Caracas). Una situación «brutalmente injusta» que sufren también los cerca de 200 presos políticos venezolanos. En un diálogo «por la democracia y el futuro», organizado también por la Fundación Internacional para la Libertad (FIL) y la Embajada de Argentina en España, Vargas Llosa se preguntó cómo un país que debería tener el nivel de vida de Suecia o Suiza -por la «extraordinaria riqueza de su suelo»-, soporta la inflación «más alta del mundo», el hambre, el desabastecimiento y la falta de trabajo. El autor de «Conversación en La Catedral» cuestionó también cómo los venezolanos votaron por Hugo Chávez en cinco elecciones libres cuando «veían que la catástrofe estaba allí». En ese momento, Macri apuntó que el «populismo con dinero es difícil, cuando tienen para repartir». El político liberal agregó que «no es fácil explicar al ciudadano que se está consumiendo el futuro; el dinero tiene que reinvertirse, mirar más lejos». De visita de Estado en España, Mauricio Macri sostuvo también que lo más grave de los gobiernos populistas no es el robo sino la mala gestión: «Para robar dos, dilapidan diez». Herencia kirchnerista En su charla con el Nobel de Literatura, el presidente argentino dijo que su mandato consiguió que los argentinos abandonasen la «resignación» en la que habían caído después de doce años de kirchnerismo y recobraran la «ilusión». Partidario de las reformas graduales, Macri destacó entre sus primeros logros el fin del «cepo cambiario» que impedía la compra de dólares, que su país deje de pertenecer al club de los «deudores internacionales» y eliminar las restricciones a la exportación. Cuando estos 14 meses de gestión, le parece «increíble» lo alcanzado, pero afirma que la tarea que tiene por delante «es enorme», como sacar de la pobreza a uno de cada tres argentinos. A juicio del escritor, el mandatario argentino recibió un país «prácticamente devastado». El presidente de Argentina pasó de puntillas por la amenaza proteccionista de la Administración Trump: abogó por estrechar lazos entre Mercosur y la Alianza del Pacífico con la mirada puesta en un acercamiento a la Unión Europea. En otro momento afirmó vivimos en «un mundo de cambio y los miedos manejan elecciones: el Brexit y Estados Unidos». Mauricio Macri, Juliana Awada, Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, este jueves en Madrid- Reuters Vargas Llosa y Macri decidieron tutearse y no llevar corbata para un diálogo que el presidente de la FIL, Gerardo Bongiovanni, adelantó que sería «agudo, profundo y divertido». Casi al finalizar su conversación sobre un mundo revuelto, Mauricio Macri apuntó que «lo único que se salva por suerte de todos estos vaivenes es el amor. En eso coincidimos, los dos apostamos siempre al amor». «Yo añadiría la cultura, además del amor», remató Mario Vargas Llosa. Juliana Awada e Isabel Preysler les seguían desde primera fila. En el acto en la Casa de América también estuvieron el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, y su homóloga argentina, Susana Malcorra; el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica, Fernando García Casas; Albert Rivera, Antonio Garrigues Walker, Cayetana Álvarez de Toledo y varios embajadores, como el de Argentina, Ramón Puerta.