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Noticias de alemania

09-07-2020 | Fuente: abc.es
Holanda presiona a Merkel para condicionar el Fondo de Reconstrucción a reformas estructurales
La canciller alemana, Angela Merkel, suele ir directa al grano, por eso su primer invitado europeo en la Cancillería de Berlín como presidenta por turno del Consejo Europeo fue Mark Rutte, el holandés que se ha convertido en el principal obstáculo para que salga adelante el Fondo de Reconstrucción europeo por valor de 750.000 millones de euros y que la canciller desea dejar negociado antes de final de mes. Durante la breve comparecencia de ambos ante la prensa, de apenas unos minutos, pronunciaron entre los dos ocho veces la palabra «juntos». Ese es un buen síntoma. Pero Rutte no pudo decir más claro que si no va ligado a condicionalidad, su país no votará a favor del Fondo de Reconstrucción. «Europa necesita un Fondo de Reconstrucción, pero es importante que el fondo venga acompañado de reformas estructurales», dijo el primer ministro holandés. «En las próximas semanas abordaremos cómo luchar juntos contra las consecuencias económicas de la pandemia y cómo podemos hablar juntos de reformas», añadió, dando a entender los matices con los que entiende su Gobierno el adjetivo «juntos». Más competitividad En la reunión en Berlín se entrelazaron, como prioridades de la presidencia alemana del Consejo Europeo hasta final de año, tanto el Fondo de Reconstrucción como los esfuerzos por una Europa más digital y más verde, dado que Merkel insiste en que la orientación del fondo debe ir en esa dirección. La canciller alemana anotó que «tenemos algo en común, queremos hacer juntos más fuerte a Europa» y concedió que la fuerza se gana con «más competitividad». Para Merkel se trata de una decisión urgente mientras que Rutte, que trata de vender la piel holandesa lo más cara posible, juega con el tiempo y deja entrever que un acuerdo este mismo mes no es completamente necesario. «Debemos decidir con una sola voz y por esto la reunión de hoy es tan importante», fijó Merkel. Rutte asintió a que el establecimiento del Fondo es «muy importante». «Pero también es importante que dicho fondo se lleve a cabo junto con reformas para que todos los estados miembros de la UE sean fuertes y que, en caso de un golpe posterior, dicho Fondo ni siquiera sea necesario», precisó el holandés. Bajo presión interna Rutte también está bajo presión política interna, porque su coalición de centroderecha no tiene mayoría suficiente y debe convencer a una mayoría parlamentaria para aprobar un compromiso. Y además tiene en frente a los dos populistas de derecha euroescépticos, Geert Wilders y Thierry Baudet. Sus condiciones, además, no suenan en Alemania tan descabelladas como pueda hacer creer el discurso de Merkel. Horas antes de la llegada de Rutte, un partido tan afín al suyo como la CSU de Baviera hacía un llamamiento a que reconsidere su rechazo al fondo tal y como ha sido diseñado por la Comisión, a partir de la propuesta de Francia y Alemania. «Tenemos que mirar a través de Europa para asegurarnos de que tengamos éxito económico nuevamente. Tenemos que asegurarnos de generar crecimiento nuevamente en toda Europa», insistía Alexander Dobrindt, «estoy relativamente seguro de que los llamados cuatro frugales no evadirán esa lógica». «Sin embargo, es legítimo preguntar cómo se van a manejar esas inmensas ayudas», siguió su discurso, abriendo así la puerta a ceder en alguno de los puntos en los que Holanda está exigiendo condicionalidad, «posiblemente el control del manejo del dinero de las ayudas será también un puente sobre el cual estos países pueden cruzar». «Se debe tener cuidado para garantizar que las brechas presupuestarias existentes no se tapen en los países receptores, sino que las inversiones se realicen en investigación, nuevos desarrollos, nuevos empleos y tecnología futura», explicaba. «Esa es ahora la tarea de este fondo, y no prolongar los viejos problemas presupuestarios»
09-07-2020 | Fuente: abc.es
Alemania considera que el terrorismo de extrema derecha es la mayor amenaza para el país
El ministro del Interior alemán, Horst Seehofer, alertó este jueves del incremento de los delitos con un trasfondo de extrema derecha, racista o antisemita, una amenaza que calificó de «la mayor» para la seguridad en Alemania en estos momentos. «La cifra de delitos, el número de personas pertenecientes a estos círculos ultraderechistas y el número de los extremistas de derechas que están dispuestos a emplear la violencia ha crecido», señaló el ministro conservador en la presentación del informe de los servicios de inteligencia domésticos para 2019. Como parte de su política de «tolerancia cero» con la extrema derecha, Seehofer señaló el aumento de personal de los servicios secretos del interior y de la Oficina Federal de la Policía Criminal, así como el endurecimiento de las penas por delitos de odio en internet y los mayores controles para obtener permisos de armas. Además, indicó que los servicios secretos - conocidos como «Verfassungsschutz» - se disponen a establecer una oficina para observar las actividades ultraderechistas entre los empleados del sector público, en colaboración con los servicios de inteligencia militar. Trasfondo ultraderechista De acuerdo con el informe presentado este jueves, los delitos con trasfondo político aumentaron en un 14,2% en 2019 respecto al año anterior, mientras que aquellos relacionados con la extrema derecha lo hicieron en un 9,7%. No obstante, en ambas categorías se produjo una reducción en la cifra de delitos violentos que, en el caso de actos ultraderechistas, cayeron de 3.366 en 2018 a 2.832 en 2019, disminuyendo entre otros el número de ataques contra centros de refugiados. Entre los actos violentos con trasfondo xenófobo se registraron el año pasado cinco intentos de homicidio y tres víctimas mortales: el alcalde Walter Lübcke, asesinado por su defensa de la acogida de refugiados, y los dos transeúntes que murieron en Halle en el atentado fallido contra una sinagoga. Thomas Haldenwang, presidente del Verfassungsschutz, que acompañó a Seehofer en la rueda de prensa, destacó el aumento de individuos catalogados como ultraderechistas (32.080 personas frente a 24.100 en 2018), de los que habría 13.000 potencialmente dispuestos a cometer actos violentos. El presidente de los servicios secretos destacó que también, frente a quienes fabrican dispositivos caseros y planean ataques, existen «autores morales» que difunden «odio» por internet y en el espacio público. En este sentido, hizo hincapié en el papel de la «nueva derecha», en la que englobó a grupos como Generación Identitaria (GI) y ciertas facciones dentro del partido ultra Alternativa por Alemania (AfD). Según Haldenwang, aunque se presenten como actores políticos incómodos, no se debe olvidar que se valen de la «desinformación" y de las «teorías de la conspiración» para construir la imagen de un supuesto enemigo, contribuyendo así a la estigmatización de ciertos colectivos.
09-07-2020 | Fuente: as.com
Iniesta de mi vida
Tras la eliminación de Alemania, las agencias de viajes llenaron seis aviones en sólo dos horas y la Federación vendió cinco mil entradas en una tarde.
08-07-2020 | Fuente: as.com
La final del Mundial se repetirá en Ámsterdan en noviembre
Holanda recibirá a España en el estadio del Ajax el 11-11-2020. La Selección volverá el 3 de septiembre con el partido de la Liga de Naciones frente a Alemania en Stuttgart.
08-07-2020 | Fuente: abc.es
Vladímir Putin, ¿zar de Rusia hasta los 84 años?
El presidente Vladímir Putin, al frente de Rusia desde agosto de 1999, podría mantenerse en el poder otros 16 años si su salud se lo permite. Mucho se había hablado hasta ahora sobre qué pasaría en 2024, cuando termina su actual mandato, y quién le sucedería, ya que la Constitución rusa de 1993 no le autorizaba a Putin presentarse a las próximas presidenciales. Sin embargo, tras las enmiendas constitucionales refrendadas en la votación popular de hace unos días, que obtuvieron un 77,92% de apoyo, sí podrá presentar su candidatura a los comicios de 2024 y a los de 2030. De esta manera y, en el caso de que se mantenga en forma y siga controlando el mecanismo para vencer en las urnas, podrá continuar en el Kremlin hasta 2036, cuando cumpliría 84 años. Bien es cierto, como denuncia la oposición, que el plebiscito del otro día no fue limpio, pero también lo es que, de existir en Rusia una masa verdaderamente crítica hacia Putin, dispuesta realmente a librarse de él, lo conseguiría de una u otra forma. Así las cosas, a día de hoy, se puede decir que los rusos han optado por darle poderes vitalicios para continuar al timón. Gerontocracia al frente Como sucediera en la época soviética, al final de la década de los 70 y hasta 1985, cuando llegó al Kremlin Mijaíl Gorbachov, parece que Rusia acabará pronto dirigida por una gerontocracia totalitaria como la encarnada por el Politburó durante los mandatos de Leonid Brézhnev, Yuri Andrópov y Konstantín Chernenko. Y es paradójico porque Putin fue promovido a la jefatura del poder por los oligarcas del entorno de su predecesor, Borís Yeltsin, para modernizar el país, para hacerlo más competitivo y pujante, no para reproducir las arcaicas dinámicas que se mostraron ineficaces en la Unión Soviética. Es verdad, no obstante, que los magnates de Yeltsin también querían un "líder fuerte". La calamitosa década de los 90 con sus estela de delincuencia y corrupción, la guerra en Chechenia y la quiebra de las arcas estatales en 1998 dejaron en el imaginario colectivo la idea de que hacía falta alguien con mano dura para acabar con el desbarajuste. Pero, de las dos cualidades que entonces se exigían al que debería ser el nuevo presidente, talante modernizador combinado con determinación, ha sido precisamente la faceta autoritaria la que ha predominado en Putin. Carrera en los servicios secretos Nació el 7 de octubre de 1952 en Leningrado (actual San Petersburgo). Se licenció en Derecho en 1975 e ingresó más tarde en los servicios secretos soviéticos, el KGB, en donde aprendió alemán. Fue enviado a la Alemania del Este (RDA) en 1985 con la misión de espiar y reclutar agentes. Llegó a alcanzar el grado de coronel. En la primavera de 1990 regresó a Leningrado, en donde el alcalde, Anatoli Sobchak, un liberal al que conoció en la Facultad de Derecho, le nombró su consejero. En aquella época, Putin trabó amistad con otro gran liberal ruso, Anatoli Chubáis, denostado por la injusta privatización que hizo de la propiedad estatal tras la desintegración de la Unión Soviética. Chubáis fue el puente para que, en 1996, Yeltsin invitara a Putin a trabajar en la Administración del Kremlin. Entró así en el Sancta Sanctorum del poder en Rusia. Y medró rápido porque, en el verano de 1998 ya era director del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB). Justo un año después, el 9 de agosto de 1999, Yeltsin, embarcado en un proceso de búsqueda de sucesor, nombró primer ministro a este antiguo coronel de los servicios secretos. Recibió la misión de acabar de una vez por todas con los secesionistas chechenos y de poner orden en el resto del país. Por supuesto, sin vulnerar los intereses y la propiedad de los grandes magnates. Pese a que había ocupado cargos importantes, era un desconocido para la mayor parte de los rusos. A algunos incluso les parecía un hombre gris sin ningún carisma. Pero su primera gran frase lapidaria le catapultó a los niveles más altos de popularidad. En referencia a los insurgentes chechenos, Putin dijo: "nos cargaremos a los terroristas incluso en el retrete". La cúpula del poder debió entender entonces que habían encontrado al hombre adecuado para dirigir Rusia. El 31 de diciembre de 1999 Yeltsin dimitió y entregó interinamente el poder a su delfín. En las elecciones de marzo de 2000 se convirtió en el presidente ruso del nuevo milenio. Popularidad La enorme solemnidad con la que tomó posesión, el 7 de mayo de 2000, hace 20 años, da idea del papel, equivalente al de los emperadores de la dinastía Románov, que Putin se asignaba en la nueva etapa. Fue reelegido en 2004 y, a partir de 2008, ocupó el puesto de jefe del Gobierno mientras dejó el trono en manos de Dmitri Medvédev. Volvió al Kremlin en 2012 y, en 2018 venció de nuevo en las presidenciales. En sus 20 años como presidente, Putin ha desmontado todo el entramado democrático que puso en marcha su predecesor, muchos de sus adversarios políticos han acabado en la cárcel o asesinados y las relaciones con el exterior han ido de mal en peor. No sólo hay tensión entre Rusia y Occidente, también se da con varios de sus vecinos, incluida Bielorrusia, la aliada más fiel hasta hace poco. Con el actual presidente al frente, Rusia ha batallado con Chechenia, Georgia y Ucrania. Ahora lo hace también en Siria y Libia. Además envía militares y mercenarios a Venezuela, Sudán y la República Centroafricana. La guerra fue siempre, según opinaba el asesinado opositor Borís Nemtsov, la tarjeta de visita del régimen de Putin. La última vez que fue reelegido, en marzo de 2018, obtuvo el 77,60% de los sufragios, su mejor resultado hasta ese momento. En el reciente plebiscito constitucional consiguió el 77,92%.
08-07-2020 | Fuente: abc.es
Los socialcristianos bávaros quieren un candidato a la Cancillería de Berlín
Hay una regla no escrita de la política alemana que hace imposible que un bávaro ocupe la Cancillería de Berlín, norma inconfesable y segurmente basada en la antipatía que los católicos sureños despiertan sin remedio entre sus compatriotas del resto del país, de cultura luterana. El último que lo intentó fue Edmund Stoiber, de intachable carrera política conservadora bávara y que creyó poder aprovechar la caída de Helmut Kohl al frente de la CDU, por el histórico asunto de las donaciones ilegales, para hacerse un hueco como candidato conjunto del partido de Kohl y de la Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera en 2002. El socialdemócrata Gerhard Schröder, muy cuestionado entonces incluso desde dentro de su propio partido, a causa de la Agenda 2010, con la que había desmantelado las bases del sistema de bienestar de Alemania, no tuvo más que calzarse unas botas de goma y hacerse una foto achicando agua en los terrenos anegados por las intensas lluvias para tumbar las expectativas con las que contaba Stoiber. Y la maldición se ha mantenido hasta hoy. Pero el fallido proceso de sucesión de Angela Merkel al frente de la CDU ha dejado un hueco político muy goloso que el actual presidente de Baviera, Markus Söder, parece dispuesto a ocupar. Söder ha roto el tabú pronunciando una frase de efectos agitadores entre los conservadores alemanes: «solo quien es capaz de gestionar crisis puede ser candidato». Se refería naturalmente a su propia gestión de la crisis sanitaria. A pesar de que Baviera ha sido el más afectado de los Bundesländer, el Gobierno regional se anota un éxito por la cifra de muertes especialmente baja si se la compara con la de la vecina Italia, con la que comparte frontera. De los 9.024 fallecidos en todo el territorio alemán, 2.606 murieron en Baviera. Es el mayor dato de Alemania, pero sus tasas de mortalidad y de contagio se han mantenido a raya aunque a pocos kilómetros se disparaban en territorio italiano y austriaco. Söder, que durante la pandemia compareció en cada rueda de prensa junto al ministro de Sanidad alemán, Jens Spahn, obtiene en las encuestas una alta valoración por su gestión. Y además ha demostrado tener autoridad, e las negociaciones internas de la gran coalición, en contraste con una directiva de la CDU que inmediatamente antes de la crisis sanitaria protagonizaba un serio ridículo, siendo desobedecida abiertamente por líderes regionales de los Bundesländer del este que establecieron alianzas de gobierno con la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD). El silogismo de Söder no solo identifica al bávaro como legítimo candidato, sino que pretende desterrar de la lista a Friedrich Merz, figura preferida por el ala más a la derecha de CDU pero carente de experiencia de gobierno. «Markus Söder ha demostrado en Baviera cómo funciona el conservadurismo exitoso, el que no se define en la delimitación o acercamiento con AfD, sino por sí mismo», ha defendido el ministro de Interior y también miembro de la CSU Horst Seehofer, «esto también incluye entender la ecología como un tema interdepartamental, pero sin la cualidad de salvación que los Verdes le atribuyen». Y deja tocado a otro de los declarados candidatos, Armin Laschet, que si bien cuenta con experiencia de gobierno, como presidente desde 2017 de Renania del Norte- Westfalia, no ha sobresalido tanto en la gestión de la pandemia, con 1.689 fallecidos en su territorio, que no tiene frontera con ningún foco de infección. Aunque en este caso, la candidatura conjunta formada a principios de año entre Armin Laschet y Jens Spahn, ministro de Sanidad y cuya solvencia ha quedado sobradamente demostrada en la crisis, podría cambiar de cabeza y aprovechar el tirón del joven Spahn. La incierta sucesión de Merkel En todo caso, la incapacidad de la canciller Merkel para ordenar su propia sucesión sumirá a los conservadores alemanes en largos meses de tira y aflojas y posiblemente exija la renovación de la estructura que ha sostenido a la CDU durante las últimas cuatro legislaturas. La elección como presidenta de la CDU de Annegret Kramp-Karrenbauer, que dimitió poco después, ha supuesto uno de los más visibles errores de Merkel, una mancha en un balance general muy exitoso y que amenaza con perjudicar las posibilidades electorales del partido. El congreso previsto para abril, en el que había de desfacerse el entuerto y que hubo de ser cancelado a causa de la pandemia, está ahora programado para diciembre. Y esta vez los socialcristianos de la CSU, tradicionalmente invitados a estos eventos por cortesía del partido hermano CDU, no acudirán como simples invitados, sino seguramente con la pretensión de ser más reconocidos que hasta ahora. Desde Múnich se habla ya abiertamente de Söder como una figura más apreciada en toda Alemania que los candidatos a canciller de la CDU. El debate de la cuestión denota que el nivel de éxito en la gestión de la crisis sanitaria se ha convertido en factor clave de la valoración política y, en este sentido, Söder cuenta con el liderazgo en las encuestas. Según un sondeo elaborado por Insta para Focus, el bávaro obtiene 156 de un total de 300 puntos en la valoración de su trabajo, un dato que ha ido creciendo en las peores semanas del coronavirus. Le siguen Angela Merkel con 138 y bastante por detrás Armin Laschet.
07-07-2020 | Fuente: as.com
El árbitro no vio un penalti de Ramos a Özil: detalles olvidados del Alemania-España de 2010
El 7 de julio de 2010, la selección española disputó las semifinales del Mundial de Sudáfrica. Repasamos aquel duelo ante Alemania y encontramos situaciones de lo más llamativas.
07-07-2020 | Fuente: as.com
Un país cupo en un titular
Un gran cabezazo de Puyol en un córner ensayado por los jugadores del Barça llevó a España a la final del Mundial de Sudáfrica y a dejar en la cuneta a Alemania.
07-07-2020 | Fuente: as.com
España se echa a la calle
Después del pitido final del España-Alemania, las calles del país se inundaron de la marea roja que formaron los aficionados para celebrar el pase a la final.
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