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Noticias de agresiones sexuales

17-01-2018 | Fuente: elpais.com
Margaret Atwood: ?¿Soy una mala feminista??
La escritora responde en un artículo a las críticas por defender la importancia de ofrecer procesos justos a los acusados de agresiones sexuales
16-01-2018 | Fuente: elpais.com
Margaret Atwood: ?¿Soy una mala feminista??
La escritora responde en un artículo a las críticas por defender la importancia de ofrecer procesos justos a los acusados de agresiones sexuales
06-01-2018 | Fuente: elpais.com
Cuatro mujeres acusan al guionista y director Paul Haggis de agresiones sexuales
Tres nuevos testimonios anónimos se suman a una denuncia por violación que interpuso hace semanas la publicista Haleigh Breest
05-12-2017 | Fuente: elpais.com
Más de 700 mujeres revelan agresiones sexuales en la Ópera sueca
Centenares de intérpretes comparten sus testimonios para denunciar la cultura de la impunidad en el mundo operístico del país
30-11-2017 | Fuente: abc.es
Pesadilla en Laponia: 150 violaciones y agresiones sexuales en un pequeño pueblo durante décadas
«El alcance (de los hechos) es enorme», ha declarado Tor Asgeir Johansen, alcalde de Tysfjord, un municipio de la Laponia noruega que acaba de despertar en un infierno: la Policía de Nordland ha desvelado un informe que tipifica 151 casos de agresiones sexuales, 43 de ellas violaciones ?entre ellas a cuatro niñas?. Según las autoridades, han sido identificadas 82 víctimas de entre 4 y 74 años, y 92 sospechosos, un 70% de ellos pertenecientes a la comunidad sami ?la población autóctona escandinava originaria de Laponia? a la vez pertenecientes al laestadianismo, una rama ultraconservadora del protestantismo. Entrada a Tysfjord - Efe La mayoría de los casos sucedidos en este municipio de no más de 2.000 habitantes han prescrito, algunos se remontan a 1953, su ocultamiento sin embargo tiene al país nórdico conmocionado. Tras la publicación en junio de 2016 en el diario Verdens Gang (VG) de los testimonios de 11 mujeres y hombres que afirmaban haber sido agredidos sexualmente en Tysfjord, las autoridades iniciaron un investigación que en parte concluye con la presentación de este informe en rueda de prensa: «La Policía no tiene ningún motivo para afirmar que la pertenencia étnica o las creencias religiosas en sí puedan explicar estas agresiones», declaró la comisaria Tone Vangen. Discriminación de los samis en Noruega Según Vangen, los «mecanismos» propios de estas comunidades «hicieron que las cosas no salieran fácilmente a la superficie». Aludió así al arrepentimiento ante las autoridades religiosas en lugar de las judiciales, y «una necesidad fuerte de cerrar filas en la familia en una situación en la que se siente que la sociedad noruega te mira con desprecio». Vangen presentó además las excusas públicas de la Policía noruega por no haber investigado a tiempo las denuncias. El caso ha desvelado la distancia que existe entre el pueblo sami y Noruega, y la desconfianza de los primeros con el país nórdico. Los samis fueron históricamente discriminados por Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia hasta el punto de recibir excusas oficiales del rey Harald en 1997. Aunque es difícil el censo de la población sami, se calcula que entre 40.000 y 60.000 samis viven Noruega. Lars Magne Andreassen, director de un centro cultural sami en Tysfjord, ha dicho que siente «pena» y «orgullo» a la vez: «Pena al comprobar que hubo tantos casos en tantos años, y graves algunos», pero también «orgullo pues la sociedad osó romper el silencio». La policía ha informado que, hasta ahora, dos personas han sido acusadas de 10 agresiones en total y que podrían surgir más casos.
29-11-2017 | Fuente: abc.es
Un informe documenta los «abusos sistemáticos» en Venezuela contra manifestantes y opositores
Human Rights Watch (HRW) y la organización venezolana Foro Penal han denunciado este miércoles que el Gobierno venezolano emplea «de forma sistemática» la fuerza bruta, incluida la tortura contra manifestantes, críticos y opositores políticos. El informe «Arremetida contra opositores: Brutalidad, tortura y persecución política en Venezuela» se apoya en las denuncias de 120 personas, incluidas víctimas y familiares, abogados afiliados al Foro Penal y profesionales médicos que atendieron a personas heridas durante las manifestaciones. La investigación documenta 88 casos sobre, al menos, 314 personas, muchas de las cuales han asegurado haber sufrido graves violaciones de los Derechos Humanos en Caracas y otros 13 estados entre abril y septiembre de 2017. «Los abusos sistemáticos y generalizados contra los opositores del Gobierno en Venezuela, incluidos casos de torturas aberrantes, y la impunidad total de los agresores sugiere responsabilidad gubernamental en los más altos niveles», ha dicho el director para América de HRW, José Miguel Vivanco. «No se trata de abusos aislados u ocasionales por parte de agentes insubordinados, sino más bien de una práctica sistemática de las fuerzas de seguridad venezolanas», ha denunciado Vivanco. El director del Foro Penal, Alfredo Romero, ha denunciado que «desde abril, las autoridades han detenido al menos a 5.400 personas». «Algunos detenidos fueron liberados sin haber sido llevados ante un juez, pero otros fueron objeto de procesos penales arbitrarios sin las garantías básicas del debido proceso», ha explicado Romero. Según el informe, al menos 757 civiles han sido juzgados en tribunales militares por delitos que incluyen traición a la patria y rebelión militar, lo que supone una violación del Derecho Internacional. Human Rights Watch y Foro Penal han compartido las conclusiones del informe con el Tribunal Penal Internacional y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien está realizando un seguimiento detallado de la situación de los Derechos Humanos en el país. «Hay altos funcionarios venezolanos que son responsables por graves abusos, que están siendo cometidos por sus subordinados», ha denunciado Vivanco. «Los gobiernos comprometidos con la crisis venezolana deberían enviar un mensaje claro al Gobierno venezolano, que no está demostrando tener la capacidad o la voluntad para que los miembros de las fuerzas de seguridad respondan penalmente por los abusos que cometen", ha dicho Vivanco, quien ha instado a la comunidad internacional a promover la justicia». Fuerzas de seguridad Según los denunciantes, las fuerzas de seguridad han empleado la fuerza bruta en la calles, donde se han realizado detenciones arbitrarias y se ha golpeado violentamente a los detenidos, torturándolos mediante descargas eléctricas, asfixia y agresiones sexuales. En algunos casos, los miembros de las fuerzas de seguridad detonaron cartuchos de gas lacrimógeno en las celdas de confinamiento, donde hacinaron a los detenidos por períodos prolongados y les negaron el acceso a alimentos o agua, o los obligaron a ingerir alimentos contaminados deliberadamente con excrementos, cenizas de cigarrillos e insectos. Ernesto Martín (pseudónimo), de 34 años, ha contado a HRW que fue detenido en su casa por haber criticado públicamente al Gobierno y ha asegurado que fue torturado para confesar que tenía supuestos nexos con la oposición. «No soy un líder político ni una figura pública, soy un ciudadano de a pie», ha declarado Ernesto. Human Rights Watch y Foro Penal han sugerido que el propósito de los abusos físicos y psicológicos no fue dispersar las protestas, sino castigar a las personas por sus opiniones políticas. A pesar de la evidente violación de Derechos Humanos, HRW y Foro Penal han declarado que no tienen constancia de que se hayan adoptado medidas para prevenir y sancionar a las fuerzas de seguridad. Por el contrario, han lamentado en el informe, a menudo las autoridades han restado gravedad a los abusos o han negado lo sucedido «con total inverosimilitud». Casos de abusos de las fuerzas de seguridad Ernesto Martín (seudónimo) (34), Caracas. En abril, agentes de inteligencia detuvieron a Martin después de que este criticara públicamente al gobierno. Dijo que agentes le esposaron las manos y los tobillos, lo colgaron del techo y le aplicaron descargas eléctricas mientras le preguntaban por sus vínculos con la oposición. Afirmó haber sido golpeado y amenazado de muerte. Durante semanas, no se permitió a Martin ver a su familia, su abogado ni a un juez. Lo liberaron luego de advertirle que no podría hablar de política en sus redes sociales. Martin huyó del país. Alejandro Pérez Castilla (seudónimo) (32), estado Carabobo. El 26 de julio, agentes de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) detuvieron a Pérez durante una manifestación. Contó que lo subieron a un vehículo blindado, donde lo golpearon durante horas, le pisotearon los dedos de la mano, le presionaron el rostro contra los genitales de uno de los guardias y amenazaron con violar a su hija. Según dijo, mientras estaba detenido, los agentes le frotaron polvo de gas lacrimógeno en el rostro, los ojos, la nariz, y en las heridas de perdigones provocadas por disparos efectuados por las fuerzas de seguridad durante la manifestación. Explicó que lo golpearon guardias mientras estaba colgando esposado de la carcasa de un aire acondicionado, y que apenas podía tocar el piso. Contó que, más tarde, lo obligaron a sentarse esposado a un banco metálico y le aplicaron un arma paralizante en la pantorrilla. Relató que los agentes también detonaron un cartucho de gas lacrimógeno dentro de su pequeña celda y luego cerraron la puerta. Orlando Moreno (26), estado Monagas. El 27 de junio, agentes de la policía del estado Monagas detuvieron a Moreno cuando se retiraba de una manifestación contra el gobierno. Según contó, mientras estuvo detenido, agentes de la GNB lo colgaron de un tanque de agua elevado desde donde apenas podía tocar el piso con los pies, y lo golpearon reiteradas veces para intentar obligarlo a filmar un video incriminando a líderes de la oposición, incluida María Corina Machado, la dirigente del partido que él representaba en Monagas, en relación con el financiamiento de las protestas. Armando López Carrera (seudónimo) (17), estado Carabobo. López contó que, el 20 de julio, miembros de la GNB lo arrestaron durante un enfrentamiento entre manifestantes y miembros de las fuerzas de seguridad. Detalló que durante la detención fue obligado por agentes a caminar en cuclillas, le dieron golpes con palos, le cortaron el cabello, lo golpearon y lo obligaron a hacer ejercicios de entrenamiento militar, y también a inclinarse y mantenerse en equilibrio sobre pies y cabeza, sin usar las manos, por cerca de cinco minutos. Contó que permaneció hacinado con otras personas en una celda de castigo varios días. Reny Elías (35), estado Zulia. El 20 de julio, agentes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) detuvieron a Elías en su vivienda, sin una orden judicial, y lo golpearon con sus escudos y cascos, según contó Elías, mientras lo arrastraban hacia afuera jalándolo del cabello. Contó que, mientras estuvo detenido, varios agentes lo golpearon con sus fusiles y con cascos, lo obligaron permanecer acostado en el piso mientras caminaban sobre su espalda y le arrojaron agua y polvo para gas lacrimógeno en el rostro. Manifestó que presenció la violación de otro detenido con un palo de escoba, y que vio cómo acosaban sexualmente a mujeres detenidas.
29-11-2017 | Fuente: elpais.com
El caso se suma a la larga lista de agresiones sexuales cometidas contra menores y bebés que han salido a la luz este año en el país
31-10-2017 | Fuente: elpais.com
Cerco feminista a Polanski en París
Asociaciones y ciudadanos se manifiestan en la Cinemateca Francesa para exigir la suspensión de una retrospectiva dedicada al director, acusado de agresiones sexuales por varias mujeres
31-10-2017 | Fuente: elpais.com
?Topless? en París contra Polanski
Activistas feministas se han manifestado en la Cinemateca Francesa contra una retrospectiva dedicada al director, acusado de agresiones sexuales por varias mujeres
30-10-2017 | Fuente: abc.es
El escándalo del teólogo musulmán, violador y agresor sexual Tariq Ramadan
Varias mujeres afirman haber sido acosadas sexualmente y violadas por el teólogo suizo musulmán Tariq Said Ramadan (Suiza, Ginebra, 1962). Mientras la justicia instruye un caso incendiario, las organizaciones musulmanas confiesan su «perplejidad» y las víctimas precisan muy minuciosamente sus acusaciones. Residente en Suiza, contratado hace años por el gobierno del Reino Unido, para dar consejos en asuntos relacionados con el islamismo radical, Ramadan es un polemista extremadamente hábil y ambiguo, y viaja desde hace años por varios países europeos haciendo propaganda musulmana muy activa. Ramadan es hijo de Wafa al-Banna, hija primogénita de Hassan al-Banna, el fundador de la secta radical de los Hermanos Musulmanes en Egipto. Su padre, Said Ramadan, discípulo de al-Banna, huyó de Egipto y se estableció en Suiza tras la prohibición de los Hermanos Musulmanes. Ramadan sostiene desde hace años unas relaciones muy particulares con las organizaciones musulmanas belgas y francesas, haciendo propaganda religiosa con temible habilidad, cuando trata de temas «sensibles» como el fanatismo criminal, terrorista, o la situación de la mujer en la sociedad musulmana. Denuncias de agresiones sexuales Tras el estallido del escándalo mundial de Harvey Weinstein, el magnate californiano acusado de agresiones sexuales, varias mujeres, musulmanas han decidido denunciar las agresiones de las que, según ellas, fueron víctimas de Ramadan. Henda Ayari (40 años) publicó hace año y medio un libro que pasó relativamente desapercibido, «He decidido ser libre», donde contaba como decidió liberarse del yugo de un marido y familia salafista, antes de ser víctima de las agresiones de un «famoso teólogo musulmán». En su libro, Ayari no descubría el nombre de su agresor. Tras el estallido del escándalo Harvey Weinstein, Ayari ha decidido confesar que, en verdad, el teólogo musulmán que la agredió y violó era Tariq Said Ramadan. Tariq Ramadan, antes de una conferencia - AFP Ayari cuenta la historia de este modo: «Todo comenzó en 2010, a través de Facebook, cuando me contactó un personaje que trabajaba para Ramadan. Y terminó materializándose dos años más tarde. Yo vivía una situación muy dura, enfrentándome a mi marido, un salafista que había conseguido quedarse con nuestros hijos. Una asistenta social me aconsejó quitarme el velo islámico, para buscar trabajo. Así lo hice. Pero me sentía culpable, sin el velo. Pero puse en Facebook una foto personal, sin velo, ligeramente maquillada. Fue entonces cuando me contactó alguien que trabajaba para Ramadan. Poco después, el teólogo me llamó por teléfono. Yo estaba encantada, orgullosa, que una gran autoridad se dignase hablar conmigo. Rápidamente, Ramadan intentó convencerme que estaba muy feo lo de maquillarse. Hablamos varias veces por teléfono, a través de Skype? me sentía orgullosa del interés que un musulmán famoso mostraba por mí. Rápidamente, me dio su teléfono. Y me dijo que podíamos vernos cuando él estuviese de paso por París. Eso ocurrió pronto. Me dio cita en un hotel del este de París. Me dijo que llegase sola, a primeras horas de la noche, sin llamar la atención. Me recibió con una bandeja de pasteles orientales. Comenzó a besarme. No sabía como reaccionar. Y terminó violándome. Pasé la noche con él, avergonzada. A primeras horas del día siguiente, se levantó, se duchó y se largó, dejando varios billetes en mi bolso. Sentí vergüenza. Rápidamente, volvió a ponerse en contacto conmigo. Me dijo que podíamos vernos cada quince días. Él me pagaría. Me dijo que yo era una de esas mujeres que no sabían «ocuparse» de los hombres. Él me enseñaría. Cuando le dije que no deseaba volver a verlo comenzó a insultarme. Cuando le dije que presentaría una denuncia me amenazó físicamente. Y? terminé escribiendo mi libro, ocultando su nombre. Tras el estallido del escándalo Harvey Weinstein me he dicho que era el momento de tirar de la manta y contarlo todo. Que la justicia haga su trabajo».
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