Infortelecom

Noticias de afroamericanos

11-08-2020 | Fuente: abc.es
Polémica en EE.UU. por el vídeo de un policía arrestando a un niño discapacitado de 8 años
La familia de un niño con discapacidad que fue arrestado cuando tenía 8 años en una escuela de Cayo Hueso (Florida) presentará una demanda contra la ciudad, anunció este lunes su abogado, Ben Crump, que divulgó un vídeo donde se ve al policía bregando para ponerle las esposas porque es demasiado pequeño. Las redes sociales explotaron con el vídeo y varias personas se preguntan en ellas dónde está la ayuda terapéutica al menor en vez de la opción policial de recluirlo en un centro de detención del condado de Monroe, donde se encuentran los Cayos de Florida, un rosario de islas en el extremo sur del estado. El vídeo, de hace dos años, fue hecho público hoy por el abogado Crump, conocido por representar varios casos de afroamericanos sometidos a discriminación o abuso policial, como el de George Floyd, muerto en mayo a manos de un policía blanco en Minesota, lo que provocó una ola de protestas en todo Estados Unidos.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Unbelievable!! <a href="https://twitter.com/KWPOLICE?ref_src=twsrc%5Etfw">@KWPOLICE</a> used ?scared straight? tactics on 8yo boy with special needs. He&#39;s 3.5 ft tall and 64 lbs, but they thought it was appropriate to handcuff and transport him to an adult prison for processing!! He was so small the cuffs fell off his wrists! <a href="https://t.co/iSTlXdKas6">pic.twitter.com/iSTlXdKas6</a></p>&mdash; Ben Crump (@AttorneyCrump) <a href="https://twitter.com/AttorneyCrump/status/1292671725214347264?ref_src=twsrc%5Etfw">August 10, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Crump anunció en un comunicado que presentará una demanda contra la ciudad de Cayo Hueso, el distrito escolar del condado de Monroe y los agentes a cargo del arresto, en representación de la madre del menor, Bianca Diegennaro. «Pese a que no significaba ninguna amenaza para los agentes ni para el personal de la escuela, el menor fue puesto en el asiento trasero de un vehículo policial, llevado a un centro de detención y acusado del delito de agresión», se lamentó Crump. «Con 3,5 pies de alto (1,07 metros) y 64 libras (29 kilos) de peso, este pequeño no representaba peligro para nadie», resaltó. El abogado explicó que, pese a que el niño estaba en un Programa Individualizado de Educación (IEP) porque padece discapacidades, fue dejado a cargo de una maestra sustituta que «no sabía o no le preocupaban» sus necesidades especiales. Detalló que la maestra lo forzó a moverse a donde ella quería, a lo que el menor respondió con agresividad. La docente sustituta llamó entonces a la policía, que amenazó al niño con la cárcel y le dijo que tenía un problema muy serio. «Este es un ejemplo angustioso de cómo nuestro sistema y nuestras políticas educativas entrenan niños para ser criminales tratándolos como criminales. Si es condenado este niño será un criminal convicto a los 8 años», denunció Crump.
09-07-2020 | Fuente: abc.es
George Floyd alertó 20 veces a los policías que le mataron de que no podía respirar
El afroamericano George Floyd, cuyo asesinato a manos de policías provocó masivas protestas raciales en Estados Unidos, alertó unas 20 veces a los agentes que le mataron de que no podía respirar, según una transcripción policial hecha pública este miércoles. La transcripción sale de la cámara corporal de Thomas Lane, uno de los cuatro policías imputados en el caso y cuya defensa está intentando que se archiven los cargos en su contra al señalar al principal acusado, Derek Chauvin, de la muerte de Floyd. Hasta ahora, los últimos minutos de vida de Floyd se conocían gracias a los vídeos grabados por transeúntes, pero el documento aportado por Lane muestra la escena, ocurrida el 25 de mayo en Mineápolis, de una forma aún más dramática. «Me van a matar, me van a matar», dijo Floyd, de 46 años, cuando los policías le tenían inmovilizado y boca abajo en el suelo, a lo que Chauvin respondió: «Deja de hablar, deja de gritar, se necesita mucho oxígeno para hablar». Chauvin fue, de hecho, quien asfixió a Floyd presionando la rodilla contra su cuello más de ocho minutos, durante los cuales el afroamericano repitió más de 20 veces que no podía respirar. Esas llamadas desesperadas de Floyd fueron respondidas por los agentes implicados con frases como «relájate» (Tou Thao), «respira hondo» (Lane) o «estás bien, estás hablando bien» (Alexander Kueng), todos ellos despedidos del cuerpo y posteriormente imputados. Ese «no puedo respirar» («I can't breath») de Floyd se convirtió después en uno de los lemas de las protestas. Floyd también informó a los policías de que había estado enfermo de coronavirus y que le costaba respirar. En un momento, Lane cuestionó a Chauvin -el agente con más experiencia de los cuatro- si debían girar a Floyd de lado, pero este respondió que «no». Lane insistió que estaba preocupado por el estado de salud de Floyd, ya que parecía estar bajo el efecto de alguna sustancia. «Bueno, es por eso que viene una ambulancia», dijo Chauvin, que no levantó la rodilla del cuello de Floyd hasta que un paramédico se lo indicó. Chauvin está acusado de asesinato en segundo grado y homicidio en tercer grado por matar a Floyd, mientras que sobre Lane, Thao y Kueng pesan cargos por ayudar e instigar al asesinato en segundo grado. Lane, que está en libertad bajo fianza de 750.000 dólares, ha argumentado que era su primera semana de trabajo en el cuerpo y que fue Chauvin quien tomó las decisiones que llevaron a la muerte de Floyd. El asesinato de Floyd provocó un enorme estallido de protestas y disturbios raciales a lo largo y ancho del país por las recurrentes muertes de ciudadanos afroamericanos a manos de policías en Estados Unidos.
05-07-2020 | Fuente: abc.es
Un muerto y dos heridos tras ser atropellados durante una protesta de «Black Lives Matter» en Seattle
Un manifestante falleció este domingo y otros dos resultaron heridos después de que un vehículo se saltara una barrera policial y arremetiera contra una protesta nocturna en Seattle (EE.UU.), informaron medios locales. El conductor del coche, de 27 años, fue detenido por la Policía y por el momento se desconoce su motivación. El vehículo se dirigió contra una decena de manifestantes del movimiento «Black Lives Matter» (las vidas negras importan) que protestaban frente a la violencia policial contra los afroamericanos y estaban bloqueando una carretera la pasada madrugada. El 1 de julio, la Alcaldía de Seattle (estado de Washington) desmanteló la bautizada como «zona autónoma de Capitol Hill», ocupada por manifestantes desde hacía semanas y donde no operaba la policía, una actuación que se saldó con decenas de detenidos. Esta urbe de fuerte tradición contestataria y cuna del movimiento antiglobalización en la década de los 90 fue una de las ciudades estadounidenses donde se vivieron con mayor intensidad las protestas contra la violencia policial y por la justicia racial posteriores a la muerte a finales de mayo del afroamericano George Floyd a manos de un agente blanco en Mineápolis (Minesota). Protestas en el Día de la Independencia Este sábado había convocadas varias protestas en distintas ciudades del país con motivo del 4 de Julio, el Día de la Independencia de EE.UU., contra la brutalidad policial y para pedir la marcha del presidente Donald Trump. En algunas manifestaciones, como la de Washington DC, se quemó la bandera de EE.UU., un acto que no es ilegal en el país. Además, manifestantes en Baltimore (Maryland) derribaron una estatua de Cristóbal Colón y la arrojaron al agua. Estos actos se produjeron después de que Trump pronunciara un duro discurso en la Casa Blanca por el 4 de Julio, en el que jaleó la polarización, criticó a la «izquierda radical» y aseguró que no permitirá que «una muchedumbre enfadada» borre la historia del país y derribe monumentos.
03-07-2020 | Fuente: as.com
Escándalo en USA: Despreciable agresión de un policía a una mujer negra... imagen muy dura
Los hechos ocurrieron en Miami y la violencia policias contra afroamericanos vuelve a recrudecerse. El agente ya ha sido despedido. El supuesto motivo fue por no llevar mascarilla.
28-06-2020 | Fuente: as.com
Mayweather sólo entrenará a boxeadores afroamericanos
Floyd Mayweather quiere seguir los pasos de su padre y su tío Roger, por lo que ahora se encuentra entrenando a prometedores boxeadores afroamericanos.
27-06-2020 | Fuente: elpais.com
La lucha por el pelo afro en Estados Unidos
Los afroamericanos en Estados Unidos han sufrido históricamente presiones para que cambien sus peinados para que encajen más con los estándares occidentales. Las nuevas generaciones se revelan y dejan crecer sus rizos al natural como seña de identidad cultural
24-06-2020 | Fuente: abc.es
El séptimo presidente de EE.UU., con la soga al cuello
«¡Ya era hora!». Una turba había tumbado algunas de las vallas que rodeaban la estatua ecuestre de Andrew Jackson, séptimo presidente de Estados Unidos, y tres hombres se habían encaramado sobre su pedestal. Uno de ellos le colocaba una soga blanca al cuello mientras desde abajo una muchedumbre, con la cara cubierta por máscaras y pasamontañas, aplaudía y gritaba, enfervorecida: «Tírala, tírala, tírala». A menos de 100 metros, desde la columnata delantera de la Casa Blanca, el Servicio Secreto miraba con sus binoculares. Eran casi las ocho de la tarde del lunes. Amenazaba tormenta. El presidente estaba en casa. Podía ver perfectamente esta escena desde los ventanales de su residencia en los pisos superiores. Pronto, sobre la estatua de bronce de Jackson cayeron dos, tres, cuatro sogas blancas y amarillas, que fueron enganchadas sobre su cuello, sus dos pies y la cabeza de su caballo. Uno de los manifestantes encaramados allá arriba derramó pintura amarilla sobre el pedestal de granito, donde otros habían pintado con spray negro «asesino», «racista» y «escoria». «Era un racista, porque tenía esclavos, y tiene que caer», le gritó a este diario Jamal Jones, uno de los manifestantes que tiraba de una de las sogas el lunes con gran ahínco. Cierto es que Jackson (1767-1845) tenía una plantación en Tennessee donde llegó a tener 150 esclavos en propiedad. Además como presidente, ordenó la expropiación forzosa de tierras donde vivían 60.000 nativos, a los que obligó a un éxodo al oeste durante el cual murieron según los historiadores unas 4.000 personas por hambre, deshidratación y agotamiento. Algo muy personal Este ataque a Jackson es algo personal para Trump. Aunque fue el fundador de lo que hoy se conoce como Partido Demócrata, el séptimo presidente de EE.UU. fue ante todo un populista, el primero en presentarse como el defensor de los intereses de ciudadano de a pie y desafiar al Capitolio. Nada más llegó a la Casa Blanca en enero de 2107, Trump colgó un retrato de Jackson en el Despacho Oval y paralizó un cambio en los billetes de 20 dólares que hubiera sustituido su efigie por la de la esclava liberada y gran defensora de los derechos de los afroamericanos Harriet Tubman. El lunes, antes de que la estatua cayera como han caído ya muchas otras, la policía intervino y desalojó a los agresores con un par de granadas aturdidoras y gas pimienta. Hubo forcejeos y escenas de tensión, además de varias detenciones. En unas horas, las vallas volvieron a formar un perímetro alrededor de Jackson, y los manifestantes volvieron a amenazar con derribarla cuando Trump no mire.
22-06-2020 | Fuente: abc.es
La Florida española, el santuario donde los esclavos de las colonias inglesas alcanzaban la libertad
El pasado 10 de junio unos manifestantes cubrían con pintura roja las efigies de Cristóbal Colón y Juan Ponce de León en el centro de Miami. En sus pedestales dejaban garabateados el símbolo comunista de la hoz y el martillo, y las siglas BLM de «Black Lives Matter» («Las vidas negras importan»). La furia de las protestas contra el racismo en Estados Unidos que desató la muerte de George Floyd en Mineápolis se volvía a cebar así no solo con las estatuas de los líderes de la esclavista Confederación sureña, sino con figuras emblemáticas de la colonización española, cuyos monumentos en diferentes ciudades del país han pintarrajeado, derribado y hasta decapitado en las últimas semanas. Los autores de estos actos vandálicos probablemente ignoran que la historia es mucho más rica que unos eslóganes de trazo grueso. La Florida española, de hecho, se convirtió en un auténtico santuario al que los esclavos de las colonias británicas ?y luego de EE.UU.? huían para alcanzar su libertad. Ya en la primera expedición de Ponce de León a la Florida en 1513, con la que comenzó la exploración europea del sureste de Norteamérica, viajaban al menos dos negros libres. Uno de ellos, de nombre Juan Garrido, participaría después en la conquista de México con Hernán Cortés. Mapa de San Agustín, en el que se aprcia a la derecha el «Fuerte Negro» - ABC La Florida, así como buena parte del actual suelo de EE.UU. entre el Atlántico y el Pacífico, fue parte de España durante tres siglos. En las tierras españolas, como en los dominios de otras potencias de la época, existió la esclavitud, pero al menos «la ley y las costumbres españolas garantizaban a los esclavos una personalidad moral y legal, así como ciertos derechos y protecciones que no se encuentran en otros sistemas esclavistas», destaca Jane Landers en «La nueva historia de Florida» (University Press of Florida, 1996), editado por el ya fallecido Michael Gannon. «Tenían el derecho a la seguridad personal y a mecanismos legales por los cuales escapar a un amo cruel» y «se les permitía poseer y transferir propiedades y presentar demandas legales, un derecho significativo que en América evolucionó al derecho de autocompra», señala Landers, profesora de la Universidad Vanderbilt especializada en la historia de los afroamericanos. No es que en España y en sus territorios del Nuevo Mundo no hubiera «prejuicios raciales», apunta la experta, pero «el énfasis en la humanidad y los derechos del esclavo, y la actitud indulgente hacia la manumisión incorporadas a los códigos de esclavitud y la práctica social españolas hacían posible que existiera una importante clase de negros libres, primero en España y después en la América española». Entre la población negra de los territorios españoles había individuos libres, esclavos, con propiedades, con educación y formando grupos sociales como cofradías y milicias que suponían «vínculos con la comunidad», sin que hubiera una«separación legal», explica la propia Jane Landers a ABC por correo electrónico. Esos hombres y mujeres, añade, «dejaron sus testimonios legales, sus documentos en la iglesia, etc? Tenemos sus historias porque tenían personalidad legal y religiosa». En la Florida estaban permitidas los matrimonios interraciales, mientras que en EE.UU. no quedaron plenamente legalizados hasta 1967 En la Florida española estaban permitidas las relaciones e incluso los matrimonios entre personas de distinta raza. Más aún, según reveló hace dos años el también historiador Michael Francis, la primera boda cristiana documentada en lo que hoy es territorio continental de EE.UU. se celebró en 1565 en San Agustín entre un segoviano, un tal Miguel Rodríguez, y una negra libre procedente de Andalucía, Luisa de Abrego. Francis, profesor de la Universidad del Sur de Florida Saint Petersburg (USFSP) y director ejecutivo del proyecto «La Florida: el archivo digital interactivo de las Américas», realizó este hallazgo al consultar un caso de bigamia abierto contra la propia De Abrego años más tarde por el Santo Oficio de la Inquisición de México, que finalmente anularía el matrimonio con el segoviano por estar ya casada con otro hombre. En cambio, en Estados Unidos las bodas interraciales no fueron plenamente legalizadas hasta 1967, cuando el Tribunal Supremo dictó una sentencia histórica en el caso «Loving contra Virginia» y declaró inconstitucionales las leyes antimestizaje que prohibían este tipo de enlaces, por entonces aún vigentes en 16 de los 50 estados del país. Los afroamericanos libres tuvieron una importancia capital en la defensa de la Florida española frente a las potencias rivales y los corsarios y filibusteros que merodeaban por el Caribe. Las amenazas externas aumentaron con la fundación en 1670 de la colonia de Charles Town (hoy Charleston, Carolina del Sur), con la que los ingleses expandían su presencia en Norteamérica y el modelo de plantaciones con mano de obra esclava que aplicaban con crudeza en el Caribe. Los sojuzgados africanos empezaron a ver una esperanza en el trato más benigno que la Florida española daba a los negros. Cédula real de 1693 en la que se concede la libertad a los fugitivos - ABC En 1687 ocho hombres, dos mujeres y un bebé lograron escapar en canoa y llegar a territorio español, pidiendo amparo en San Agustín, ciudad fundada en 1565 por Pedro Menéndez de Avilés y la más antigua de EE.UU. habitada de forma ininterrumpida. En los años siguientes fueron llegando nuevas oleadas de fugitivos y, aunque inicialmente su estatus legal era algo ambiguo, casi todos fueron acogidos y bautizados, se casaron y obtuvieron un empleo retribuido. Finalmente, Carlos II dio naturaleza legal a lo que ya era una realidad por la vía de los hechos: el 7 de noviembre de 1693 garantizó a través de una cédula real que los esclavos, hombres y mujeres, huidos de las colonias británicas obtendrían la libertad con la única condición de que abrazaran «la fe verdadera». El flujo de los desesperados africanos desde las colonias británicas llevó en 1738 al gobernador de la Florida, Manuel de Montiano, a crear un poblado formado por negros libres tres kilómetros al norte de San Agustín. El nuevo asentamiento, que recibió el nombre de Gracia Real de Santa María de Mosé y hoy es conocido como Fuerte Mosé, era «el primer pueblo formado por negros libres en EE.UU., estaba liderado por su propio comandante mandinga, que se bautizó con el nombre Francisco Menendez, y tenía su propia milicia», destaca a ABC Jane Landers. A cambio, los milicianos prometieron ser «los más crueles enemigos de los ingleses» y arriesgar sus vidas al servicio de Su Majestad hasta «derramar la última gota de sangre en defensa de la Real Corona», como recoge un documento de aquel año. Y no pasaría mucho tiempo hasta que tuvieron oportunidad de demostrarlo. Recreación artística del Fuerte Mosé - ABC El fundador de la nueva colonia de Georgia, James Edward Oglethorpe, se lanzó en 1740 a un ataque por tierra y mar contra la Florida. Mosé, que para el sistema esclavista de los colonos británicos representaba toda una amenaza, fue evacuado y sus habitantes se refugiaron en San Agustín, que fue sometida a un largo asedio. Pero los sitiados resistieron y, en un ataque conjunto de soldados españoles, milicianos negros e indígenas, recuperaron el poblado en lo que ha pasado a la historia en EE.UU. como «Bloody Mose» o «Mosé sangriento», por la fiereza de la lucha cuerpo a cuerpo y la muerte de al menos 75 de los invasores. Oglethorpe acabó levantando el sitio y regresando humillado a Georgia. Los «morenos» libres de la milicia prometieron ser «los más crueles enemigos de los ingleses» y «derramar la última gota de sangre en defensa de la Real Corona» Mosé fue reconstruido en 1752, ahora reforzado y con la incorporación de una iglesia y una casa para un sacerdote franciscano. En 1759 estaban censados allí 37 hombres, 15 mujeres, siete niños y ocho niñas. Sin embargo, en 1763 España se vio obligada a ceder la Florida a Gran Bretaña a cambio de recuperar La Habana, que había caído el año anterior en manos británicas. Así que los africanos que quisieron conservar su libertad se marcharon a Cuba junto con la mayoría de los españoles e indígenas cristianos de San Agustín, mientras que los nuevos colonos extendían a su nueva adquisición el cruel sistema de plantaciones de Carolina del Sur y Georgia. El pueblo de los negros libres quedaba abandonado para siempre. Pero no fue este el final de la Florida española. En 1783, tras la independencia de las trece colonias británicas de Norteamérica, EE.UU. devolvió a España su antiguo territorio. Parte de los esclavos huyeron de sus señores para unirse a las aldeas seminolas y otros se acogieron a la vieja legislación española que les garantizaba un santuario. Francisco Menéndez - ABC Una buena parte de los varones negros trabajaban para el gobierno, en planes de fortificación, en el arsenal, descargando barcos, repartiendo el correo, cortando leña, como pilotos o remeros en las embarcaciones oficiales, pero también se los podía ver como carreteros, joyeros, zapateros, curtidores, carniceros o posaderos, entre otros oficios. Incluso alguno destacó como próspero comerciante. En cuanto a las mujeres, las había cocineras y lavanderas, pero también llegaron a tener pequeños negocios de artesanía o comestibles. Se conoce el caso de alguna mujer negra que poseía su propia esclava, otra muestra de una estructura social más compleja de lo que pudiera pensarse hoy día. España solo renunció a esa política de santuario religioso para los esclavos cuando, en 1790, no pudo resistir la fuerte presión de los cada vez más poderosos EE.UU., a través precisamente de uno de sus padres de la patria, Thomas Jefferson, redactor de la Declaración de Independencia de 1776 y en ese momento secretario de Estado. En todo caso, quienes gozaban de libertad la seguían conservando, y se mantenía la posibilidad de comprarla u obtenerla. En las décadas siguientes continuó el imparable ansia de expansión de EE.UU., con repetidas violaciones de la soberanía española, hasta que en 1821 finalmente la Florida se incorporó al territorio estadounidense. Los negros que quisieron seguir libres bajo las leyes y costumbres españolas zarparon de nuevo, ahora por última vez, hacia Cuba. Los restos del Fuerte Mosé permanecen hoy bajo las aguas pantanosas a las afueras de San Agustín, en la costa noreste del estado de Florida. Un museo y un pequeño parque estatal rinden allí tributo a aquel santuario de libertad e invitan a conocer el verdadero legado de los españoles en EE.UU. El actual parque estatal del Fuerte Mosé en San Agustín (Florida) - M. Trillo «La historia está escrita por los anglosajones» Jane Landers es una de las mayores especialistas en la historia de los afroamericanos en EE.UU. Ha recopilado los documentos más antiguos de Florida, incluidos los del Fuerte Mosé, en la web de Slave Societies Digital Archive. Como miembro del comité científico en EE.UU. para el proyecto de la Unesco de la Ruta del Esclavo, ha contribuido junto con la profesora Kathy Deagan y los miembros de la Fort Mose Historical Association a aprobar que el antiguo poblado de negros libres se incorpore a esa iniciativa. En declaraciones a ABC desde EE.UU., Landers condena el «racismo» en su país, al tiempo que lamenta que «la historia aún está escrita desde una perspectiva anglosajona» e «ignora la parte que fue colonizada por los españoles y en donde la gente de ascendencia africana podía ser parte de la comunidad».
20-06-2020 | Fuente: abc.es
Trump regresa a la contienda electoral tras un hondo desplome en las encuestas
Sin esperar a que las autoridades sanitarias recomienden levantar todas las restricciones por la pandemia de coronavirus, Donald Trump ha regresado ya a su hábitat natural, los actos de campaña. Se había visto obligado a suspenderlos desde el 2 de marzo, por las excepcionales medidas de seguridad para prevenir contagios masivos, pero la cuenta atrás para las elecciones del 3 de noviembre ya ha comenzado, y el presidente tiene que recuperar terreno perdido en las encuestas frente al demócrata Joe Biden. La reciente ola de protestas raciales, derribos de estatuas, disturbios y saqueos le ha brindado a Trump la oportunidad de presentarse como un candidato de ley y orden, alguien que defiende los intereses de una gran mayoría de votantes silenciosos que lo que quieren es paz y prosperidad. «La mayoría silenciosa es más fuerte que nunca», ha repetido el presidente en su medio de comunicación predilecto, la red social Twitter, en los pasados días. Este mitin le permite al presidente resarcirse tras una semana plagada de problemas. Un juzgado le denegó ayer la petición de secuestrar el polémico libro de memorias de su ex consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, repleto de escandalosas revelaciones. Un fiscal de Nueva York que investiga supuestos casos de corrupción de varios allegados suyos se negó a dimitir ayer. Y la Corte Suprema le tumbó esta semana una de sus principales restricciones de la inmigración, la deportación de jóvenes que llegaron ilegalmente al país de niños. Trump sentía la necesidad de volver a sus multitudinarios actos de campaña -el de ayer en Tulsa, Oklahoma, era en un centro de congresos con aforo de 19.000 personas- después de unas semanas en que la Casa Blanca quedó rodeada de una valla de seguridad para prevenir disturbios, y de que su propio Gobierno filtrara a los medios estadounidenses la información de que había sido llevado al búnker subterráneo durante una noche en que los manifestantes rodearon su residencia en Washington. «Sólo fui a inspeccionarlo», dijo después a los periodistas. El regreso de Trump a la campaña ha sido un éxito de público, a tenor de la información de su propio equipo electoral, que afirma que más de un millón de personas pidió entradas. Eso, a pesar de que la propia campaña les obligaba a firmar un documento en que renuncian a emprender acciones legales si contraen el coronavirus. Tulsa tiene una población de 400.000 personas, y las autoridades de esa ciudad esperaban que unas 100.000 personas, entre partidarios y críticos del presidente se dieran ayer cita ante el lugar de su mitin. La elección del lugar tiene una gran carga racial, pues es allí donde en 1921 se produjo el peor linchamiento masivo de personas de raza negra de la historia, con hasta 300 muertos. Además, en un principio el mitin iba a tener lugar el viernes, día en que se conmemora el final de la esclavitud, pero Trump aceptó aplazarlo un día por las protestas de varios líderes afroamericanos. La gestión de la pandemia -8,6 millones de contagios, 460.000 muertos- le ha costado a Trump un desplome en los índices de popularidad. En la media de sondeos que realiza Real Clear Politics, su contrincante, el demócrata Biden, le saca casi nueve puntos en intención de voto, con un 50,1%. Tampoco es que las encuestas sean un indicador fiable, dado su gran fracaso en las anteriores elecciones presidenciales. Como hizo en 2016, Trump se presenta ahora como el mejor amigo del americano medio y el peor enemigo de la corrección política. Así opina Matt Schlapp, que es presidente de la Unión Conservadora de América, que organiza el mayor congreso de votantes republicanos del país: «Va a haber mucho voto en contra de este cáncer de la corrección política, que emana de los medios de comunicación, las redes sociales y todas las instituciones elitistas, incluida la Corte Suprema». Lo cierto es que a pesar de los reveses sufridos por Trump, a dos de los nueve jueces del Supremo los ha nombrado él mismo. Y en teoría la Corte es de mayoría conservadora, a pesar de que ha salvado la reforma sanitaria y migratoria de Obama y ha ampliado los derechos civiles a homosexuales y transexuales, entre otras decisiones que no casan precisamente con el ideario republicano clásico.
20-06-2020 | Fuente: abc.es
Tulsa, escenario del peor linchamiento masivo en la historia de EE.UU.
La matanza de Tulsa, en Oklahoma, es uno de los peores linchamientos masivos en la historia de Estados Unidos, que recientemente ha cobrado relevancia por su papel central en una popular serie de televisión de la cadena HBO que lleva por título «Watchmen». A causa de lo que casi un siglo después parece haber sido un malentendido en un ascensor entre un joven limpiabotas de raza negra y una operadora de un ascensor blanca, una turba racista acorraló a miles de afroamericanos en un barrio de la ciudad y arrasó con todo lo que encontró a su paso. Durante aquellos disturbios, 35 manzanas del barrio de mayoría negra, que se conocía como Greenwood, quedaron arrasadas, después de ser saqueadas. Más de 1.200 edificios fueron destruidos. La Cruz Roja informó entonces de apenas una treintena de muertos, pero algunos historiadores están convencidos de que la cifra real es de unos 300. El humo se eleva desde varios edificios en Tulsa durante los disturbios - Reuters Las autoridades locales culparon a las víctimas por los disturbios, y mantuvieron detenidas sin cargos durante más de una semana a unas 6.000 personas. Los hechos ocurrieron entre el 31 de mayo y el 1 de junio de 1921, y acabaron con lo que se conocía como el «Wall Street negro», una próspera zona de negocios regentados en su gran mayoría por afroamericanos. Ocultamiento de la verdad Aquel linchamiento ha permanecido en la memoria de la comunidad negra de EE.UU. como una de las peores ignominias de su historia, una injusticia por la que no fueron compensados material o moralmente nunca. Sólo en 1996, ya 75 años después de los disturbios, se creó una especie de comisión de la verdad que investigó los hechos y que demostró que las autoridades locales no hicieron justicia en su momento, amparando a la turba blanca que actuó motivada por un despreciable racismo. Para entonces, desde luego, los delitos ya habían prescrito. Es más, la matanza se ocultó activamente, y durante largas décadas los detalles y los registros históricos quedaron ocultos, lejos del alcance de periodistas e historiadores. Los muertos, por ejemplo, fueron enterrados en fosas comunes y los cuerpos nunca se encontraron. Por todos estos motivos ha sido tan polémica la elección por parte de Trump de esta ciudad para su primer mitin desde que la pandemia de coronavirus pusiera entre paréntesis la campaña en marzo. Al presidente, sus detractores le acusan de no haber renunciado al apoyo de varios grupos rupremacistas, algo que él ha negado en numerosas ocasiones.
1
...