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Noticias de africa subsahariana

25-06-2018 | Fuente: abc.es
Los líderes populistas suben la tensión sobre la inmigración pese al descenso de llegadas a la UE
Los principales Estados miembro de la Unión Europea tienen ahora una única y gran obsesión: la inmigración. En este campo, como en economía e incluso política, Europa sigue un rumbo a distintas velocidades: el frente anti inmigración de la UE, liderado el último lustro por los países del Visegrado (Hungría, Polonia, la República Checa y Eslovaquia) ha sumado dos aliados esenciales, Austria y sobre todo desde la llegada de la Liga Norte a los mandos de Italia, que parten la Unión en dos. A esto se une la inestabilidad interna de Alemania, donde Angela Merkel tiene aún unos días para ver si cede o no al chantaje de su socio bávaro y ministro de Interior, Horst Seehofer. Con la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia y su decisión de abrir el puerto de Valencia al Aquarius tras el cierre -solo a ONGs extranjeras- del ministro de interior italiano, Matteo Salvini, el Gobierno español lanzó su primer golpe de efecto para decirle a Bruselas que Madrid no es Roma y que quiere sumarse con fuerzas renovadas al eje París-Berlín. En esta línea, los jefes de Estado y de Gobierno del núcleo duro de la UE -los del Visegrado no acudieron- se reunieron este domingo en una cumbre de urgencia convocada por la Comisión Europea a la que acudieron políticos de distinto color político que han exigido los últimos meses un mejor control de las fronteras exteriores de la Unión, incluyendo hasta 10.000 policías fronterizos más. ¿Pero es tan grave la situación migratoria en cuestión de números? La política migratoria se ha vuelto cada vez más tóxica pese al descenso de llegadas por el mar Mediterráneo a Europa: el más bajo de los últimos cuatro años. Según cifras de Acnur, 42.653 personas han llegado por mar en lo que va de año, de las que el principal puerto de entrada ha sido la ruta occidental -desde Marruecos- con destino a España, con 16.354 hasta el 24 de junio , seguido de Italia con 16.179 y Grecia, con 12.824. De todos ellos, el 22% son sirios (unos 5.500), seguidos de iraquíes, con un 11% (2.800), y Túnez, con un 7% (1.910). La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) rebaja la llegada de inmigrantes a España hasta 12.063 -y 292 muertos- en lo que va de año, por los 12.353 (45 muertos) de Grecia y los 15.610 (520 muertos) de Italia. La proyección de Acnur para el resto de 2018 no supera de los 80.000, menos de la mitad que en 2017, cuatro veces menos que en 2016, y 12 veces menos que en 2015 (cuando se superó el millón de llegadas), cuando la crisis de los refugiados rompió records con el momento álgido del califato yihadista del autodenominado Estado Islámico, los bombardeos del presidente sirio Bashar Al Assad y sus aliados y la inestable situación en toda la región. En 2015, la peor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, que desbordó a una incapacitada y lenta Unión Europea y alentó a los populismos en Estados tan determinantes como Alemania o Francia, pero también en Hungría y Polonia, dibujó un mapa de ignominiosas líneas con las rutas de los migrantes, en su mayoría sirios, iraquíes o afganos, pero también de África Subsahariana. También le asestó a la hasta entonces indestructible canciller alemana, Angela Merkel, el peor golpe a su valoración pública, por defender primero la apertura de fronteras a los refugiados sirios y después pergeñar, junto a sus homólogos, un acuerdo con Turquía para mejorar el control en las llegadas. La imagen icónica del niño kurdo Aylan muerto en la orilla de la costa turca supuso tal impacto mediático que por unas semanas la tragedia de la inmigración llegó a todas las televisiones del mundo. No fue Salvini, sino su predecesor La implementación del acuerdo UE-Turquía rebajó significativamente las llegadas a Grecia, hasta un 97%, según datos de la Comisión Europea. La propuesta de Bruselas de ayer incluía una mayor inversión en el Magreb, especialmente en países con Marruecos y Túnez, y Líbano, para tratar de vigilar la inmigración irregular. De fondo, aunque el núcleo duro de la UE camina hacia una «solución» con centros de detención y procesamiento de los irregulares, falta todavía llegar a un consenso sobre si esta suerte de Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) se levantarán en suelo europeo o en terceros países. Cuando el foco y las barreras se levantan en un punto, la crisis se desplaza a otro, y así sucesivamente. Los diques levantan más diques y la llegada de inmigrantes sigue la lógica de los vasos comunicantes. En 2015, las dos principales rutas eran la del Mediterráneo Central por Libia, la más peligrosa y mortífera, y la de Grecia y Balcanes por Turquía, la más numerosa. De enero a julio de 2018, las llegadas a Italia han descendido un 77% con respecto al mismo período del año pasado. El descenso coincide especialmente con los últimos meses del anterior ministro del Interior, el austero y discreto Marco Minniti (del socialdemócrata Partido Democrático), quien tejió una alianza con el primer ministro libio, Fayez Al Sarraj, que se tradujo en unas inversiones por valor de 800 millones de euros en el país norafricano. La Unión Europea financia y ha ofrecido cursos de formación para la guardia costera libia, un cuerpo algo irregular sobre el que pesan denuncias de malos tratos a los migrantes. Como recuerda la revista italiana «Internazionale», el pasado 6 de noviembre, un barco alemán llamado Sea Watch, durante una de las operaciones de rescate a 30 millas de la costa libia, documentó y denunció la conducta violenta de los guardacostas libios con los migrantes recién rescatados. Durante la operación, los libios no abandonaron las balsas para el rescate, dejaron que un hombre se ahogara en el mar y obstaculizaron la intervención del barco de la ONG alemana. Meses antes, la CNN se hizo eco de varios modernos 'mercados de esclavos' en Libia, donde migrantes subsaharianos eran vendidos por unos pocos dólares. Los testimonios de los migrantes hablan también de tortura, secuestros y violaciones en el «infierno libio».
14-06-2018 | Fuente: abc.es
El pesimismo hace tiempo que se ha puesto de moda a la hora de analizar los grandes problemas internacionales. Y de todos los retos globales acumulados en la última década, quizá uno de los mayores focos para el desaliento sea la crisis de inmigración y refugiados a la que se enfrenta Europa. El dilema que nos concierne, refrescado por el caso del Aquarius y su inminente llegada a España, ha generado desde dudas razonables hasta los peores sentimientos xenófobos alentados por el nacional-populismo. Sin el afán constructivo que ha caracterizado el progreso de la Unión Europea es imposible solucionar la crisis de inmigración y refugiados desatada hace tres años, con Siria y Libia como grandes motores. En retrospectiva, los elementos que han promovido toda esta catástrofe se mantienen dolorosamente intactos: la proliferación de Estados fallidos, el avance del yihadismo dentro de su geografía variable al otro lado del Mediterráneo y múltiples e interminables guerras civiles que agotan las mejores voluntades humanitarias. Esta combinación de circunstancias geopolíticas está alimentando el contumaz éxodo irregular con destino a Europa procedente sobre todo del norte de África y Asia occidental. Casi toda la franja del Sahara se encuentra implicada, desde Mali hasta el cuerno de África, con zonas sumidas desde hace años en la anarquía como Somalia o Eritrea. A los emisores habituales de desplazados muy poco voluntarios se ha sumado el flujo procedente de Siria, un país totalmente envilecido tras más de siete años de guerra civil internacionalizada. El África subsahariana también sigue aportando cientos de miles de «sin papeles» procedente de países como Nigeria, Gambia, Sierra Leona, Sudán. Algunos incluso son palestinos procedentes de Gaza. Con puntos de partida incluso mucho más lejanos como Afganistán, Pakistán o Bangladesh, a esta lista desesperada también ha terminado por sumarse Yemen. Las últimas estadísticas de Naciones Unidas indican que el número de desplazados por la fuerza en todo el mundo ha superado los 65 millones, incluidos 22,5 millones de refugiados. Cifras que no hacen más que incrementarse mientras Europa se consume en sus divisiones.
05-02-2018 | Fuente: as.com
La Ligue 1 incrementa un 150% los derechos TV en el África subsahariana gracias a Neymar
Ingresará 33 millones de euros por temporada a partir de 2020 cuando ahora el conjunto de la venta internacional ascendía a 45 M? anuales.
05-02-2018 | Fuente: as.com
La Ligue 1 incrementa un 150% los derechos de TV en el África subsahariana por Neymar
Ingresará 33 millones de euros por temporada a partir de 2020 cuando ahora el conjunto de la venta internacional ascendía a 45 M? anuales.
30-11-2017 | Fuente: abc.es
Subasta humana a las puertas de Europa
El escándalo internacional de la venta de inmigrantes subsaharianos como esclavos en Libia ha cambiado sobre la marcha el curso de una cumbre en la que se pretendía que la migración fuera solo un punto más, a la hora de hablar de las relaciones entre Europa y África. Las impactantes imágenes difundidas por la CNN sobre una subasta de personas en Trípoli, a las puertas de la Unión Europea, han abierto los ojos a todos, a pesar de que era un secreto a voces que las mafias no tenían ningún tipo de piedad con sus víctimas. Las organizaciones humanitarias llevaban mucho tiempo denunciando las torturas y los trabajos forzados que sufrían los inmigrantes retenidos en ese país. Pero las imágenes han sobrecogido a los líderes que se han dado cita en Abiyán. En el mercado de esclavos en Libia, hombres y mujeres son vendidos por 400 euros. La situación interna del país, donde las milicias y los señores de la guerra campan a sus anchas tras la caída del régimen de Muammar al Gadafi, favorece el negocio de las mafias, que aprovechan la desesperación de los miles y miles de personas que atraviesan el país, procedentes de África subsahariana, para intentar dar el peligroso salto a Europa, y buscar una vida mejor. Su huida de la pobreza acaba, muchas veces, en su venta como esclavos. En pleno siglo XXI. Las imágenes sobre la subasta de personas llevó al Consejo de Seguridad de la ONU a convocar una reunión urgente, para reclamar medidas concretas y sanciones, que refuercen la defensa de los derechos de las personas que tratan de llegar a Europa través del Mediterráneo. Efecto «deshumanizador» El alto comisionado para los Refugiados de la ONU, Filippo Grandi, remarcó la necesidad de abordar una amplia batería de acciones políticas, de seguridad, humanitarias, de derechos humanos y de desarrollo. «Demasiado a menudo, las medidas en relación con las rutas del Mediterráneo se han centrado en cómo controlar, disuadir y excluir. Esto puede tener un efecto deshumanizador y, aún más importante, por sí solo no ayuda a los refugiados y migrantes», denunció. Desde Bruselas, la UE insistió en que su deseo es que los centros de detención de inmigrantes en Libia deben ser clausurados y sustituidos por instalaciones «abiertas» que fomenten el retorno voluntario. La posible venta como esclavos es una más de las tragedias a las que se enfrentan los inmigrantes que quieren llegar a Europa. Según la Organización Internacional para las Migraciones, más de 14.000 personas han muerto desde 2014 en el Mediterráneo, en su intento de alcanzar las costas europeas. El año 2016 fue especialmente mortífero, con más de 5.000 muertos, 14 diarios.
16-11-2017 | Fuente: elpais.com
224 millones de personas pasan hambre en el África subsahariana, un 12% más que hace un año
El 27% de quienes sufren malnutrición en el mundo viven en este parte del continente africano
16-11-2017 | Fuente: abc.es
Hombres por 400 euros: los «mercados de esclavos» regresan a Libia
Por unos 400 euros, hombres y mujeres son vendidos en nuevos mercados de esclavos en Libia, un negocio que florece en el país, tomado por las milicias y señores de la guerra que controlan o se benefician de los grandes flujos migratorios de África subsahariana que cruzan el país norteamericano con la esperanza de alcanzar Europa. Mientras se amontonan los testimonios de supervivientes a este indigno negocio recogidos por periodistas, oenegés y organizaciones internacionales, nuevas imágenes publicadas en sendos vídeos del South China Morning Post (SCMP.TV) y CNN dan cuenta de las subastas en las que inmigrantes de Nigeria, Gambia o Ghana son vendidos al mejor postor. «Hombre fuerte para trabajar en el campo», anuncia el subastador mientras apoya la mano en el hombro de un hombre subsahariano, vestido de blanco, en el primer vídeo, grabado en agosto en una localización sin precisar en el oeste de Libia. Otros tantos esperan su turno mientras el tratante grita números frente a un público fuera de plano. Son las primeras imágenes que ponen testimonio gráfico a una realidad denunciada por supervivientes que finalmente logran alcanzar a Europa u otros que regresan a sus países de origen: «Tenemos decenas de testimonios que nos cuentan las espantosas condiciones que han vivido en Libia. Nos cuentan cómo son retenidos y hacinados en centros controlados por milicias, cómo les obligan a llamar a sus familias para pedir un rescate para ?pagar? el viaje. A uno le quemaron el brazo mientras estaba al teléfono con su familia para que lo oyeran gritar», relata a ABC el director de la ONG Proactiva Open Arms Óscar Camps. Si no logran pagar el rescate, pueden acabar siendo vendidos entre mafias, según informes de UNICEF, o finalmente entregados como esclavos a compradores particulares. Los hombres de aspecto fuerte, aptos para la construcción o el trabajo duro, o las mujeres -como esclavas sexuales- son los más solicitados y se venden por desde 200 a algo más de 500 dólares. El pasado abril, la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) denunció y documentó la existencia de intercambios de «cientos» de inmigrantes como en «mercados de esclavos» en el país norteafricano. «Todos (los testimonios) confirmaron los riesgos de ser vendidos como esclavos en plazas o garajes de Sebha, ya sea por sus conductores o por los lugareños que reclutan a los inmigrantes para trabajos diarios en la ciudad, a menudo en la construcción, y luego, en vez de pagarlos, venden sus víctimas a nuevos compradores», señaló un oficial de la OIM en Níger. Aunque la OIM no cuenta con cifras exactas de subsaharianos vendidos, «vender seres humanos se ha convertido en una tendencia entre traficantes conforme las redes de tráfico de personas se hacen fuertes en Libia», señaló en rueda de prensa el representante de la OIM en Libia, Othman Belbesi. «Esto lleva algún tiempo ocurriendo, pero ha aumentado y se ha convertido en significativo a partir del año pasado». Según otro portavoz de la OIM Joel Millan, migrantes retornados a sus países de origen han relatado cómo en diversos enclaves del desierto libio se mercadea con personas a plena luz del día en la calle. Sebha, a 770 kilómetros al sur de Trípoli, es hoy día centro neurálgico del intercambio de inmigrantes entre mafias de tráfico. Según la CNN, se han documentado otras subastas en al menos ocho ciudades más: Zuara, Sabratha, Castelverde, Gharyan, Alrujban, Zintan, Kabaw y Ghadames en el sur y oeste de Libia. En el vídeo obtenido por la CNN, filmado en un pueblo cercano a Trípoli, la reportera documenta la venta de 12 hombres nigerianos, «en estado de shock». «Este es un hombre grande y fuerte, ¿alguien necesita?», ofrece el vendedor, mientras los precios van subiendo 50 a 50 dinares. Se estima que más de 300.000 inmigrantes están permanecen atrapados en Libia. Los últimos acuerdos de la Unión Europea y países como Francia e Italia por los que se financia y entrena a antiguas milicias como guardacostas para ?mantener cerrada? la frontera sur europea bloquean a cientos de inmigrantes en un ?infierno en la tierra?, donde los subsaharianos sufren torturas, violaciones y maltratos. En una cooperación ?inhumana?, según ha denunciado esta semana el Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR), la UE ofrece su apoyo a la Guardia Costera Libia para interceptar barcos de inmigrantes incluso en aguas internacionales, ?pese a las preocupaciones expresadas por grupos de derechos humanos acerca de que esta medida condena a más refugiados a detenciones arbitrarias e indefinidas y les expondría a torturas, violación, trabajos forzosos, explotación y extorsión?. Aunque únicas en el horror, la historia de muchos inmigrantes y refugiados en Libia es similar: procedentes en su mayoría de países como Nigeria, Guinea o Costa de Marfil, pagan un primer monto para cruzar el Sáhara hacia Níger y el sur de Libia, una frontera muy porosa donde el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) auspiciado por las Naciones Unidas carece de poder efectivo y son las tribus locales y las mafias de tráfico quienes controlan el área. Muchos pasan por Sebha, donde, según relata Mustafa (nombre falso), él y otros miembros de su grupo procedente de Senegal fueron retenidos por hombres armados que les demandaban el pago del trayecto hacia las ciudades costeras del norte de Libia como Zuara, Sabratha o Zauiya, desde donde salen cada día un puñado de chalupas con destino a Europa. A Mustafa se le pidió pagar otros 480 dólares: ante su incapacidad de reunir el dinero, fue entonces ?comprado? por otro libio, que le solicitó entonces 970 dólares para ser liberado. Gracias a dinero enviado por su familia logró escapar de Libia y regresar a Níger, desde donde relata su historia. En casas reconvertidas prisiones, cientos de inmigrantes se hacinan en condiciones inhumanas, sin apenas comida o bebida y sujetos a malos tratos, según sucesivos informes de Unicef y Oxfam publicados en este diario. Según Mustafa, cuando alguien moría o era liberado, los secuestradores «volvían al mercado para comprar nuevos migrantes para reemplazarlos». «El sufrimiento de los inmigrantes detenidos en Libia es una atrocidad para la conciencia humana», ha afirmado esta semana el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad al Hussein, quien concluye: "Lo que ya era una situación nefasta ahora se ha vuelto catastrófica?.
28-10-2017 | Fuente: as.com
Esta tarde tenemos partidazo: la final del Mundial Sub-17 entre nuestros chicos y los ingleses. Una rareza, porque en esta categoría siempre han dominado los equipos del África subsahariana.
06-10-2017 | Fuente: abc.es
El Mediterráneo, el mayor cementerio de migrantes del mundo en 2017 con 2.700 muertos
Al menos 2.726 personas han desaparecido o muerto en el mar Mediterráneo tratando de alcanzar las costas europeas hasta octubre de 2017, lo que supone casi la mitad de las víctimas migrantes de todo el mundo. Las víctimas mortales en todo el mundo ascienden a 4.526, según un informe publicado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y el Mediterráneo es, un año más, el mayor cementerio de migrantes y refugiados del mundo. Este mar se sitúa muy por delante de las 462 personas fallecidas frente a las costas del Sáhara y el norte de África, que detentan la segunda posición, con una migración también relacionada con llegadas al continente europeo. Por detrás se sitúan el África subsahariana (369) y la frontera entre Estados Unidos y México, donde han fallecido 274 personas en lo que va de año. Ligera disminución Las cifras, aunque críticas, suponen una ligera disminución con respecto al mismo período del año anterior, con 5.670 migrantes y refugiados fallecidos en todo el mundo y 3.682 en el Mediterráneo. El informe apunta a que en 2017, la cifra de migrantes y refugiados que han llegado a Europa por mar ha alcanzado las 139.763 personas hasta octubre, algo menos de la mitad que el año pasado, cuando se registraron 312.153. España en este sentido es el segundo país con menos llegadas, con 12.122 personas recibidas y al menos 138 muertes en lo que llevamos de año. Turquía es el país Mediterráneo que menos recibe, con 818 migrantes. El 75 por ciento de las llegadas se han producido en Italia, más de 100.000 según el Ministerio de Interior italiano, lo que supone un 23,26 por ciento menos que el año pasado. Este fin de semana han sido rescatadas unas 1.000 personas en el puerto de Catania, en el oeste de Sicilia, cuyos testimonios han confirmado la muerte de al menos tres compañeros migrantes que viajaban en las embarcaciones. En Libia, donde el Gobierno ha puesto recientemente dificultades a las organizaciones de rescate, la cantidad de migrantes y refugiados rescatados o detenidos en 2017 ha alcanzado la cifra de 18.405. El pasado 3 de octubre se interceptó una embarcación con 52 migrantes, pero aún se encuentran desaparecidas al menos 68 personas procedentes de la misma. Grecia, por su parte, ha recibido a través del Mediterráneo al menos a 19.934 migrantes. En los primeros días de octubre, también se han llevado a cabo tres operaciones frente a las costas griegas de Lesbos y Farmakonisi que posibilitaron el rescate de 228 personas. Suman un total de 392 rescatadas solo en octubre en ese país.
25-09-2017 | Fuente: abc.es
Nigeria: la persecución de los cristianos se extiende al sur
«Los terroristas entraron en casa. A mi marido le ataron por no querer aprender árabe. Y cuando se negó a convertirse al islam le cortaron la cabeza», cuenta Esther. Al de Rose «le dispararon en la frente mientras lo veíamos mis hijos y yo. Les había dicho que nació cristiano y moriría cristiano». Agnes no pudo enterrar al padre de sus nueve niños, asesinado en la construcción donde trabajaba, porque «los terroristas no permitieron que nadie recuperara los cadáveres. Dejaron que los cuerpos se pudrieran allí mismo». Esther, Rose y Agnes, cuyos testimonios ha recogido Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), son tres de las 5.000 cristianas de la diócesis de Maiduguri a las que la Boko Haram ha dejado viudas; una mínima muestra del rastro de muerte y destrucción que ha dejado en el noreste del país una organización leal al Daesh y que, según estimaciones del Gobierno del estado de Borno, ha causado unas 100.000 muertes y dos millones de desplazados. Por estos tristes méritos, Nigeria ocupó en 2016 el tercer puesto ?detrás de Irak y Afganistán? del Ranking Global de Terrorismo del Instituto para la Economía y la Paz. En los últimos años, se ha visto con optimismo un notable repliegue de los terroristas. Han contribuido a ello las luchas intestinas por el liderazgo en su seno, así como una coalición regional en la que participan Níger, Chad y Camerún, fronterizos con Nigeria. La llegada al poder, en 2015, del presidente Muhammadu Buhari también ha sido clave. «Aunque todavía hay ataques dispersos, en este último año están más controlados y su actividad se ha reducido ?cuenta a Alfa y Omega el padre Peter Morba, director del único proyecto de los salesianos en el norte del país?. Un gran logro del Ejército fue expulsar a los terroristas de su escondite en el bosque de Sambisa (Borno). La Administración de Buhari ha avanzado mucho porque ha fortalecido a distintos cuerpos de seguridad», cambiando a sus responsables y dotándolos de más fondos. Un vicepresidente cristiano Los intentos del nuevo presidente de reducir la corrupción, que también afecta al Ejército, han sido de gran ayuda. Esta epidemia no es una cuestión baladí. El presidente de la Conferencia Episcopal Nigeriana, monseñor Ignatius Ayau Kaigama, la ha calificado de «tan peligrosa» como el terrorismo, pues perpetúa la pobreza y el descontento, que son su caldo de cultivo. Frente al anterior presidente, Goodluck Jonathan, cristiano pero permisivo con esta lacra, la Iglesia mira con buenos ojos a Buhari, más firme frente a los yihadistas a pesar de ser musulmán, y que tiene un vicepresidente cristiano. Al verse acorralado, el grupo terrorista ha incrementado sus ataques utilizando como suicidas a algunos de los cientos de niños y niñas que sigue teniendo prisioneros. En el primer trimestre de este año ?ha alertado UNICEF? ocurrieron 27 ataques así, casi tantos como los 30 de todo 2016. Además, el brazo del Daesh en Nigeria ha encontrado una correa de transmisión para seguir atacando: los fulani, una etnia de pastores musulmanes enfrentada por la tierra con tribus de campesinos cristianos, disputa similar a las que existen en otros muchos lugares de África. Pero últimamente «se aprecia claramente en ellos una motivación anticristiana», afirma el obispo de Kafanchan, monseñor Joseph Bagobiri. Los ataques se dirigen con toda precisión contra las iglesias, casas y tiendas de los seguidores de Cristo. En su diócesis, han atacado 53 aldeas, asesinado a un millar de cristianos, herido a 500, y destrozado 2.700 edificios y 16 iglesias. El peligro es tal que a las seis de la tarde se impone el toque de queda. Los fulani ?denuncia el obispo? cuentan con armas sofisticadas y financiación, procedente del grupo islamista, y con combatientes infiltrados. «Hoy por hoy, son peores» que el Boko Haram debilitado del norte, se aventura a afirmar. Por ello en marzo pidió a Ayuda a la Iglesia Necesitada que denunciara ante el mundo este nuevo terrorismo. Con esta estrategia, Boko Haram alarga su mano hacia el centro del país, por donde pasa la línea que lo divide entre el norte, de mayoría musulmana, y el sur, fundamentalmente cristiano. El grupo busca implantar un régimen islámico en todo el territorio; algo que haría temblar todo África. Con 190 millones de habitantes, Nigeria es el país más poblado del continente. Las previsiones demográficas pronostican que de aquí a 2050 pasará de ser el séptimo mundial al tercero. Tiene, además, la mayor reserva petrolífera del África subsahariana. Sigue leyendo en Alfa y Omega.