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Noticias de adolescencia

22-04-2020 | Fuente: as.com
En la adolescencia me quería comer el mundo
22-04-2020 | Fuente: elpais.com
Lartigue: instantes en la vida de un joven fotógrafo
Un libro profundiza en la infancia y adolescencia del artista francés, periodo durante el cual realizó la mayoría de las imágenes que hicieron de él una referencia
19-04-2020 | Fuente: elpais.com
Lartigue: instantes en la vida de un joven fotógrafo
Un libro profundiza en la infancia y adolescencia del artista francés, periodo durante el cual realizó la mayoría de las imágenes que hicieron de él una referencia
15-03-2020 | Fuente: abc.es
«El presidente Putin es quien controla todo en Siria»
En Siria, donde este fin de semana se cumplen nueve años del inicio del levantamiento pacífico contra el régimen de Baschar al Assad, millones de inocentes se han acostumbrado a vivir con miedo al propio miedo: miedo a ser detenido, miedo a una bomba, miedo a un secuestro, miedo a perder todo lo que aman. «Durante mi infancia se tenía miedo a todo: al régimen, al poder, a los militares e incluso a las personas. Las personas solían tener miedo unas de otras, desconfiar de los demás. Crecí con miedo. Mi generación es una generación asustada», escribe la escritora siria Dima Wannous (Damasco, 1982) en «Los que tienen miedo» (Editorial Sitara), una novela que no ahonda en la violencia explícita de Siria, tan ampliamente detallada en esta década, sino en la psicología de los que esperan su tragedia. Desde hace años, Occidente habla de guerra civil en Siria, pero no parece usted muy de acuerdo con esta denominación. Es falso que sea una guerra civil, todos los periodistas me preguntan sobre cómo está yendo la guerra civil en Siria. Una guerra civil es una guerra entre los ciudadanos, y no, es un régimen alauí que mata a su pueblo. No hablo del pueblo, sino del poder. Los occidentales no conocen la realidad de lo que ocurre en Siria. Está esa impresión de que Assad lidera un régimen laico que protege a las minorías y que lucha contra el terrorismo. Los primeros liberados fueron los islamistas y terroristas. Han encarcelado a intelectuales favorables a una revolución pacífica. Occidente no le da importancia a lo que ocurre. ¿Qué ha perdido en estos años? He sufrido mucho. He perdido mi identidad, no tiene que ver con la nación o nacionalismo. He perdido la identidad de tener un lugar donde poder vivir, mi casa, mis padres.. Lo he perdido todo. Aunque tengo todavía el pasaporte sirio, que renuevo cada dos años, y pago 800 euros por él, no tengo el derecho de entrar en el país con este pasaporte. Es fácil perder la memoria y la capacidad de visitar el lugar donde has crecido. Al mismo tiempo creo que mi vida comenzó en 2011. No puedo volver a la Siria anterior, esa no era mi vida, era una prisión de la que no era consciente. ¿Es el mismo miedo para hombres y mujeres en Siria? Ha sido el mismo miedo, de hombres y mujeres. Me opongo a organizar conferencias para hablar de los derechos de las sirias cuando hombres y mujeres, todos, estamos privados de derechos. Aunque sí es cierto que las mujeres están aún peor por la familia, sociedad y el poder. No es fácil debido a tantos prejuicios y rumores sobre la tradición y la vida privada. El miedo controla a la gente. Tengo muchos amigos que se han vuelto locos después de la revolución, sobre todo en Europa, porque lo han perdido todo. Es muy duro. ¿Hasta Al Assad sufre esa locura? Assad está sostenido por los rusos e iraníes, no tiene miedo a un destino como el de Gadafi. Hace unas semanas, Putin estuvo en Siria y fue Bashar al Assad quien fue a visitarlo y no al revés. Es Putin quien controla el ejército. Lo controla todo. Por supuesto Bashar al Assad tiene miedo a perder la capacidad de utilizar ese miedo contra la gente. ¿Por qué un libro sobre el miedo? Me mudé a Beirut cuando empezó la revolución siria en 2011. Desde allí intenté empezar una novela, pero fue muy duro encontrar la historia. Cada vez que intentaba escribir sobre la revolución, no había lugar para la imaginación por lo que estaba ocurriendo en Siria. No pude escribir nada durante tres años, pero pensando sobre el miedo que sentíamos creí que era algo común de todos los sirios. Hemos vivido bajo el terror durante más de 40 años: primero con Assad padre y luego con su hijo. Con el paso de los años, la acumulación del miedo te lleva a tal extremo de que dejas de sentirlo más. Una vez que eres arrestado, el nivel máximo de miedo ya ha pasado. Algunos amigos me decían que estaban más felices en prisión porque estaban seguros y no pasándolo peor aterrorizados. La mejor manera de entender qué ha pasado en cualquier revolución u otro gran evento político es por medio de la psicología de la gente, incluso de un criminal como Bashar al Assad. Es muy útil para poder para analizar el presente y el futuro pero sin prejuicios. No quiero escribir sobre violencia. Todos sabemos que este régimen es lo peor que ha ocurrido en Siria. ¿Ha pasado por ese miedo de los protagonistas? Crecí en un ambiente familiar muy rebelde, muy abierta, teniendo en cuenta que vivíamos en Siria. Fui a las escuelas controladas por el Baaz. Sentía que ese miedo estaba por todos lados, incluso en el aire. Yo no he tenido miedo de que me arrestaran, pero mi prima se quedó en Siria y fue detenida varias veces. Era una actriz muy famosa. Le dije que si se quedaba iban a matarla. El régimen quería que todos los intelectuales dejaran el país para que solo se quedaran leales e islamistas. Mi padre era alauí, mi madre suní. Yo alauí. Es muy peligroso ser alauí (como los Assad) y opositor del gobierno. Ser alauí y escribir en contra del régimen es muy peligroso. A los 20 años empecé a escribir en un periódico libanés donde criticaba también a los Assad. Una vez, el ministro de información sirio, que creo que llegó a vivir en España, me dijo: «O paras y te callas porque dices cosas estúpidas o vas a la cárcel, aunque seas alauí e hija de un escritor muy conocido». Mis amigos no se atrevían a hablar en la calle, era peligroso para ellos. ¿Es una novela sobre su experiencia? No es el caso, aunque claro que hay cosas en común, porque soy una escritora. No puedo separarme al 100% de mis emociones y mi memoria. Estoy en todos los libros que escribo Solo se educa mediante el miedo.. El miedo fue la manera de educar y la mentalidad allí. Cada mañana, todos los estudiantes teníamos que gritar por la vida de Hafez al Assad y luego Bashar al Assad, aunque cuando él llegó al poder yo ya había dejado atrás el colegio. Había fotos en todas partes, todo el mundo llevaba fotos de Assad. Una vez, cuando tenía cinco o seis años, iba en un taxi con mi madre y me llamó la atención que el taxista no llevara una foto de Hafez al Assad. Entonces le pregunté por qué no la llevaba. Se asustó un poco y miró a mi madre. «¿Tu hija es de los mujabarat (servicios secretos del régimen)?», preguntó. Durante mi adolescencia tenía la sensación que los taxistas eran de los mujabarat, la gente no decía nada en los taxis. Después de la revolución he descubierto algo muy sorprendente para mí. Cada noche iba un local de Beirut con amigos para hablar de lo que estaba pasando en Siria. Un día mi ya exmarido estaba en Damasco me llamó y me pidió ir a Siria con urgencia. Fui para verle durante dos días, y me mostró varios papeles con toda la conversación en detalle. Sabía que estaba Hizbola pero no me imaginaba tal represión para que grabaran toda la conversación. Me pidió que tuviera cuidado con lo que decía porque él seguía en Damasco. Ese miedo es también algo psicológico. Desde hace un tiempo hay touroperadores para visitar Siria y hacer turismo de guerra.. Eso es horrible. Los turistas van a la zona controlada por Assad y Rusia. Es una suerte de normalización de las relaciones. Ahora hay millones de sirios que tienen prohibido entrar de vuelta al país. Por ejemplo, hay directores de cine que utilizan las ciudades destruidas para decir mentiras como que el régimen lucha contra el terrorismo. Utilizar esa destrucción para fomentar el turismo o un cine de ese estilo lo encuentro inhumano. En estos nueve años varios autores occidentales han publicado libros sobre Assad, los sirios, Daesh? Pero en las librerías españolas apenas hay autores sirios. Sí. La primera razón es el lenguaje, la mayoría de los sirios que han dejado el país no hablan más allá del árabe. En el sistema del régimen se aprende un poco de inglés o el francés en el colegio pero no es nada. Llegamos a la universidad sin la capacidad de poder expresarnos. Su política consistía en aislar al pueblo, no darle el medio de comunicarse con Occidente. Después los intelectuales no hablan la lengua del país en el que se refugian, manteniendo la idea de retornar a Siria en dos o tres años por lo que no se esfuerzan en aprender la lengua. Conozco a un sirio que reside en Madrid desde hace seis años. Le pregunté hace dos semanas que por qué no hablaba nada de español, y me decía que porque perdía la paciencia muy rápido.
12-03-2020 | Fuente: abc.es
La UE pagará 2.000 euros a inmigrantes que retornen de forma voluntaria a sus países de origen desde Grecia
La Comisión Europea pagará 2.000 euros por persona en un programa destinado a incentivar el retorno voluntario de inmigrantes desde Grecia a sus países de origen. Así lo anunció este jueves la comisaria europea de Asuntos de Interior, Ylva Johansson, junto al ministro de Migración griego, Notis Mitarakis, durante una visita a Atenas. Johansson aclaró que se trata de un programa temporal financiado por la Comisión Europea para ayudar a descongestionar las superpobladas islas del Egeo. El programa dará sólo un mes a las personas acogidas (y llegadas antes del 1 de enero) para presentarse voluntarias y será gestionado junto a la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) y Frontex, informa Efe. Mitarakis destacó que se trata de un esfuerzo añadido a los 10.000 traslados que el Gobierno ha prometido realizar a Grecia continental durante el primer trimestre de 2020. Según la OIM, 49.505 personas se han acogido a su programa de retorno voluntario asistido y reintegración desde 2010 hasta el término del año pasado. Estaba previsto que a esta visita acudiera también la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, pero su presencia se ha pospuesto para poder centrarse en la coordinación de la lucha europea contra el coronavirus. Uno de los principales objetivos era que las autoridades europeas se hicieran una idea sobre la situación de los alrededor de 5.000 refugiados menores no acompañados que hay en los campos griegos. Esta semana, Alemania anunció que estaría dispuesta a acoger junto a otros países europeos a entre 1.000 y 1.500 niños. «Es muy urgente encontrar una solución porque la infancia y la adolescencia sólo se viven una vez», destacó la comisaria. Un total de siete países de la Unión Europea se han comprometido a aceptar a 1.600 niños y adolescentes no acompañados que se encuentran en campamentos de refugiados en Grecia, según ha anunciado Johansson. Fuentes comunitarias han indicado a Europa Press que los países que acogerán a los menores no acompañados serán Alemania, Portugal, Francia, Irlanda, Luxemburgo, Croacia y Finlandia. En lo que se refiere a la cantidad de menores migrantes que acogerá cada país, la cifra está aún por acordar. Johansson se reunió también con el primer ministro griego, el conservador Kyriakos Mitsotakis, quien hizo hincapié en que se debe comprender a nivel internacional que la situación no es un problema migratorio sino de «seguridad nacional». «Gente oprimida como peones» Mitsotakis añadió que tanto Grecia como Europea se enfrentan a una amenaza asimétrica en sus fronteras terrestres y marítimas con Turquía «utilizando a gente oprimida como peones». La comisaria explicó también que espera que un nuevo marco regulatorio del asilo sustituya al fracasado reglamento de Dublín después de Semana Santa. Según Johansson, la Comisión está trabajando para encontrar un acuerdo entre los diferentes Estados, especialmente después de que a finales de febrero el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, decidiera abrir las fronteras a los millones de migrantes y refugiados que viven en su país. A todo el mundo no le gustará el nuevo marco, «pero lo aceptarán», aseguró la comisaria.
01-03-2020 | Fuente: abc.es
Los españoles de la «generación afgana»
Afganistán ha sido el mayor sacrificio humano realizado por las Fuerzas Armadas españolas en su historia reciente. Con un centenar de muertos, 62 de ellos en el accidente del avión Yak-42 cuando se estrelló en Turquía procedente de la misión, ese país encajonado en el corazón de Asia estará para siempre en las letras de oro de la Historia militar española. Ludina, Moqur, Sang Atesh, Bala Murghab, Golo Jirak, Mazar i Shariff, Herat, Qala i Nao o la propia Kabul dejan un sello imborrable en una generación de militares que será reconocida como «Generación Afganistán». Ya nacidos a mediados de los 70 y 80, estos soldados tomaban así el relevo de aquellas primeras grandes misiones de los Balcanes que abrían los telediarios de su adolescencia. Del puente de Mostar (Bosnia) a la Ruta Lithium afgana se puede trazar la línea que explique en los colegios la profesionalidad de nuestros militares en las misiones en el exterior. Con OTAN, ONU o UE?, pero siempre con el sello español propio. Y algunos militares más veteranos incluso la recorrieron, previo paso por Irak. Afganistán fueron nuevas operaciones hasta entonces no realizadas, cooperación cívica-militar (Aecid incluida), acciones para «ganarse los corazones y mentes» de la escéptica población local, helicópteros Tigre, Chinook y Cougar, vehículos de desminado Husky, revolución tecnológica de aviones no tripulados (ScanEagle, Raven o Searcher MK-III J) e internet, conceptos nuevos de la amenaza asimétrica (IED o «Green-on-Blue»), patrullas en pueblos polvorientos, la «Zona Verde» de los cuarteles de Kabul, adiestramiento en todas sus variantes (también con la Guardia Civil en el tajo), orografía inexpugnable, frío y calor extremo? ¡la GUERRA! Con mayúsculas porque así lo hacían ver los propios soldados cuando les dejaban hablar a los periodistas que allí se acercaban (también aquí hubo espacio para el cerrojo o la transparencia a conveniencia). «Se pegan tiros, sí. Unos pocos tiros se pegan», explicaban en su camareta de la base «Ruy González de Clavijo» de Qala i Nao tres soldados del RIL «Príncipe» Nº3 de la Brilat cuando en una de esas visitas ABC les interpeló si la misión era una «guerra». Aquel era el tiempo anterior al gran repliegue de mayo de 2013, cuando las fuerzas españolas comenzaron a reducir progresivamente su huella militar que alcanzó los 1.500 efectivos. El manual de instrucciones Y, como se demostró, las fuerzas aliadas tenían el reloj y los talibanes el tiempo (como rezaba el dicho afgano): algo más de 18 años. Para España exactamente 6.577 días desde aquel 26 de enero de 2002 en el que aterrizaron dos aviones C-130 Hércules con 26 soldados a bordo y material para preparar el terreno a la nueva misión en la que iba a participar España como consecuencia del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono. El 11-S fue el origen de Afganistán, claro está. Curiosidad hay de aquel vuelo: el primer pie en suelo afgano lo puso el hoy diputado Manuel Mestre (Vox). El manual de instrucciones de la misión que tenía como objetivo acabar con el régimen del mulá Omar y con Osama bin Laden contenía advertencias tales como: «El trato con las mujeres es totalmente distinto en Afganistán que en la sociedad occidental. Allí habrá que tener especial cuidado en no fotografiarlas, no mirarlas fijamente, no darles la mano o evitar la cercanía física en exceso». Desde entonces unos 27.000 militares españoles han pasado por tierras afganas, con la misión de la OTAN en sus variantes (ISAF o Resolute Support). Actualmente España mantenía una misión de unos 60 militares de operaciones especiales desplegados en dos campamentos en la provincia de Kabul. Operaciones nocturnas, asaltos a edificios, incursiones en zonas enemigas? «Todo lo que permita degradar las capacidades de la insurgencia para cometer actos terroristas» eran las lecciones del destacamento español a sus colegas afganos. Así lo describía un «boina verde». Ahora, sí, la misión está cumplida. Fin a 18 años que cambiaron para siempre a las Fuerzas Armadas.
26-02-2020 | Fuente: elpais.com
El dolor de la adolescencia abandonada
'Never Rarely Sometimes Always', de la estadounidense Eliza Hittman, impresiona en la Competición de Berlín tras ganar un premio en Sundance
29-01-2020 | Fuente: abc.es
El dolor de Auschwitz a través del propio
Cuenta el periodista francés Philippe Lançon en «El colgajo» su libro de memorias tras el atentado en Charlie Hebdo, al que sobrevivió a pesar de que una bala le destrozó su mandíbula y le desfiguró el rostro, que el dolor nos empuja a una orilla y dinamita el puente que nos unía con la que hemos dejado atrás, donde también quedan personas y recuerdos. A lo largo de la vida, cada ser humano conoce una experiencia de ese tipo, más o menos grave. El fotógrafo Juan Pedro Revuelta (Madrid, 1967), autor de la exposición «Auschwitz-Birkenau», que se puede visitar en el Centro Sefarad-Israel hasta el 27 de marzo, comprendió que una vivencia personal determinó su forma de acercarse con la cámara al campo de exterminio, liberado por el Ejército Rojo hace 75 años. Descubrió que en las imágenes, donde retrataba las montañas de zapatos de los deportados y superponía el cabello de las víctimas, evocaban un recuerdo de su adolescencia. «Con 13 años -explica a ABC-, viví un accidente de tráfico terrible con mis hermanos, donde hubo fallecidos. Estuvimos dentro de un coche destrozado, unos encima de otros. Mi padre guardaba un recorte del diario Pueblo con una fotografía, donde se veía cómo quedó el vehículo». Su memoria lo archivó todo en blanco y negro, mediante «un mecanismo de defensa del cerebro». Por eso, empleando técnicas antiguas, reveló sus fotografías de Auschwitz en esos colores. «Así quedó el zapato de mi tío tras el accidente. Ese fue el nexo. A partir de aquí, mi inconsciente creó todo el trabajo. Lo multiplicó. No sabes que es Auschwitz. Puede ser la montaña de cadáveres de una guerra», confiesa Revuelta a ABC, mientras se detiene ante una de sus fotografías, donde destaca el zapato retorcido de una mujer, una de las víctimas anónimas de un lugar donde se calcula que 1,1 millones de seres humanos perdieron la vida. Con trazos nebulosos, envolventes y opresivos, las imágenes solo desvelan sus formas cuando el espectador se atreve a contamplarlas de cerca. Su indefinición desconcierta a la mente, que se va deslizando por los derroteros de la memoria, donde surgen las pinturas negras de Goya, los rostros deformes de los retratos de Bacon o los recortes de prensa con algunas de las peores matanzas del siglo pasado. «Como hay mucha información en la sombra -señala Revuelta-, tu cerebro se plantea qué es lo importante. Con la estética moderna, parece que quieren guiar al espectador todo el rato, condicionarle para consumir. Cuando alteras los valores y generas dudas, el cerebro reflexiona y se plantea cuál es la realidad, porque no tiene referencias directas». El observador queda aturdido y termina proyectando su propio dolor, que le acerca al de los otros. La empatía solo es posible mediante la instropección, que nace del silencio. «El cerebro busca referencias formales, se termina agotando, entra en una especie de letargo, y entonces aparece el movimiento», resume el fotógrafo. Una mirada pudorosa A Revuelta, el deseo de retratar el campo de exterminio le llegó tras ver «Shoah», el documental del cineasta Claude Lanzmann sobre la Solución Final, una película de varias horas con testimonios de víctimas y testigos del Holocausto. Cuando llegó a Auschwitz I, sintió «una presencia de dolor tremenda», que en Birkenau, donde las alambradas conviven con un hermoso bosque polaco, se convirtió «en un agujero negro, un vacío», que era «la presencia de la ausencia, la ausencia de vida absoluta»: «Lo visité durante seis días, en 2009», recuerda. Durante años, las imágenes que tomó estuvieron guardadas en un cajón; si las exponía, sentía que se exponía también a sí mismo. «Esta obra es muy personal. La hice después de la muerte de mi madre, por la necesidad que tenía de desahogar el dolor, y solo la mostraba a familiares y amigos. Era una especie de duelo interior. Sentía que, si mostraba algo tan íntimo, perdía una energía potente», argumenta. El tamaño de las fotografías y el uso de técnicas antiguas en su revelado, además de la elección del blanco y negro, responden a las reservas de Revuelta sobre la exhibición de su intimidad, pero también a un alegato a favor del pudor. Por ser explícita, una imagen -también sirve para la escritura- no nos propociona una idea mejor del dolor de los demás. Por ser más grande, tampoco: «Al principio, hacía copias muy grandes, murales, pero a mí no me servían. Necesitaba un tamaño para una visión personal». La expresión de la tragedia se realiza mediante un proceso artesanal, resultado de una preocupación moral y otra estética: «El tono de la mezcla de materiales que he empleado para revelar en la platinotipia, el platino y el paladio, es similar a la ceniza humana». El daguerrotipo, con el que también ha trabajado, causa «que la imagen quede en suspensión, como si fuera un gas». Si pasamos la mano sobre su rostro, la sonrisa de una niña liberada de Auschwitz se desvanece; ocurre lo mismo con la vida, de la que a menudo olvidamos la fragilidad. El clododio húmedo, donde usa «elementos químicos del Zyclon B», el pesticida con el que se regaba las cámaras de la muerte, recuerda la naturaleza química de los asesinatos: «Se realiza con ácido y cianuro potásico. El cianuro se emplea como un fijador, y el ácido, para detener el relevado. Si la placa contiene mucho ácido cuando se introduce en el cianuro, genera la reacción que produce el gas mortal. Trabajé con el veneno en primera persona», admite. Durante este mes, los actos para conmemorar la liberación de Auschwitz, un campo de exterminio convertido en el símbolo del Holocausto, se han celebrado en todo el mundo. Los supervivientes, que el paso del tiempo dicta que cada vez sean menos, han concedido entrevistas a los medios de comunicación, contando sus vivencias. El valor de la exposición de Revuelta es que nos aproxima a ese recuerdo, al «dolor de Auschwitz, que es infinito», desde la intimidad, mirando dentro de nosotros mismos. Exposición «Auschwitz-Birkenau» Exposición «Auschwitz-Birkenau» En el Centro Sefarad-Israel, del 23 de enero hasta el 27 de marzo.
29-01-2020 | Fuente: elmundo.es
'Euphoria' o 'After Life': adolescencia y mesianismo
De Euphoria a Mesías, varias propuestas que van del realismo al quimerismo, de la vida cotidiana a las esferas místicas 
17-01-2020 | Fuente: elpais.com
Marcia Resnick, deliciosamente perversa
Se reedita 'Re-visions', una satírica exploración de la adolescencia femenina que consolidó la trayectoria fotográfica de la autora
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