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Noticias de activismo

19-11-2020 | Fuente: abc.es
La represión en Cuba se extiende a los artistas independientes
Una oleada de operativos policiales violentos es la respuesta del régimen de Cuba al reclamo de un conjunto de artistas independientes que exigen la liberación de Denis Solís González, un joven músico condenado a prisión por un presunto delito de Desacato. Miembro del Movimiento San Isidro, Solís González se encuentra actualmente en la prisión Valle Grande después de que un juicio sumario, celebrado apenas tres días después de su detención el pasado 9 de noviembre, le impusiera la sanción de ocho meses de privación de libertad. El hostigamiento y la persecución contra Solís González es consecuencia del discurso contestatario que impregna su música, su activismo en las redes sociales y su posición política contra el régimen de La Habana. Estuvo entre el grupo de artistas independientes y activistas arrestados el pasado 10 de octubre, cuando acudieron a la sede del Movimiento San Isidro y fueron víctimas de un acto de repudio y detenciones policiales violentas. Sin una orden judicial mediante y sin el consentimiento del artista, el pasado 7 de noviembre un oficial de la Policía Nacional violentó su domicilio. El hecho, transmitido en vivo desde su cuenta de facebook, provocó una discusión entre ambos y finalmente Solís González logró expulsar al policía, quien más tarde lo acusaría de Desacato.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Hoy <a href="https://twitter.com/hashtag/15Nov?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#15Nov</a> han Sido detenidos:<br><br>Kathy Brisquet<br>Luis Manuel Otero <br>Anamely Ramos <br>IL Hernández <br>Maykel Osorbo y Esteban. <a href="https://t.co/TWJJlCO4Jc">https://t.co/TWJJlCO4Jc</a></p>&mdash; Movimiento San Isidro (@Mov_sanisidro) <a href="https://twitter.com/Mov_sanisidro/status/1328111614990671872?ref_src=twsrc%5Etfw">November 15, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> A consecuencia de este suceso, integrantes del Movimiento San Isidro, activistas y periodistas independientes se movilizaron para manifestarse pacíficamente y reclamar su liberación inmediata. Como única respuesta recibieron una escalada de arrestos y golpizas denunciadas a través de las redes sociales y los medios de prensa independiente. En una velada on line organizada este martes por integrantes del grupo Libertad Cuba Lab -que integran otro grupo de artistas y periodistas independientes cubanos de la isla y la diáspora- los miembros del Movimiento San Isidro confirmaron que se encontraban bajo el asedio, en su sede ubicada en Habana Vieja, de elementos de la Seguridad del Estado y efectivos de la Policía Nacional que le impiden abandonar el local para manifestarse por la liberación de Solís González. El Movimiento San Isidro ha sido el colectivo de artistas independientes en la isla más reprimido y hostigado de manera violenta. Varios de sus integrantes han sufrido anteriormente golpizas violentas, arrestos y hasta cárcel, como los casos del artista plástico Luis Manuel Otero Alcántara y el rapero Maikel Pérez Castillo. Campañas contra los decretos 349 y 370 «Por independiente en las artes entendemos una separación completa del artista y su obra de cualquier empresa, organización, institución, o política cultural que dicte dogmas y pretenda moldear nuestra misión», es una de las líneas que definen al Movimiento San Isidro, colectivo que ha protagonizado sendas campañas contra los Decretos 349 y 370, que coartan la libertad de expresión y de prensa. No pocos activistas pro derechos humanos y periodistas independientes denunciaron también el silencio de la prensa extranjera acreditada en Cuba, ante esta escalada de represión violenta contra los artistas independientes en la isla. Recordaron además que el régimen cubano ocupa, por sexta vez, un asiento en la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, al tiempo que irrespeta todas las letras de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos y de Derechos Económicos. La política cultural cubana fue decretada desde junio de 1961, cuando Fidel Castro definió en aquel discurso en la Biblioteca Nacional José Martí, conocido como «Palabras a los intelectuales», los destinos de Cuba en una frase: «dentro de la Revolución todo; contra la Revolución nada». El encarcelamiento de Denis Solís González, así como la represión violenta contra los miembros del Movimiento San Isidro, es la continuidad de una política cultural basada exclusivamente en mecanismos de trasmisión de control ideológico y político.
18-11-2020 | Fuente: abc.es
Estas son las medidas de Macron para luchar contra el islamismo radical
El proyecto de ley concebido para combatir en Francia la gangrena islamista se ha transformado en proyecto de ley para reforzar los principios republicanos, tipificando nuevos delitos por amenazar la vida de terceros a través de la propagación del odio y castigando con más severidad los comportamientos familiares, en la escuela, las asociaciones y la vida pública. La experiencia trágica de los atentados yihadistas de septiembre y octubre ha acelerado la revisión y redacción final del proyecto, al descubrirse que Francia y Europa están siendo víctimas de «nuevas» formas de criminalidad islamista. El atentado del 25 de septiembre pasado, en París, hiriendo gravemente, al arma blanca, a un hombre y una mujer, víctimas de un fanático paquistaní, confirmó la llegada a Europa de «nuevas generaciones» de «inmigrantes» fanatizados, cuyo control reclama más cooperación europea y más controles nacionales. La nueva ley permitirá perseguir a las «asociaciones» de carácter «religioso o filantrópico» donde reciben apoyo y cobertura para fanáticos de muy diversa procedencia. La decapitación de un profesor de geografía e historia, Samuel Paty , el 16 de octubre pasado, es la ensangrentada matriz de una modificación del código penal, tipificando y castigando delitos de nuevo cuño, como las amenazas contra la vida de terceros, «a través de la difusión de informaciones relativas a la vida profesional de una persona, permitiendo su localización y la de su familia, amenazados en su integridad física o psíquica». El atentado consumado en la catedral de Notre Dame de Niza, el 29 de octubre pasado, que se cobró tres vidas inocentes, víctimas de un fanático «inmigrante», recién llegado de Túnez, a través de Italia, confirma la urgente necesidad de legislar contra las «células familiares», instaladas en Francia, en complicidad con otras «células extranjeras». Esos baños de sangre, en apenas cuatro semanas, cambiaron la naturaleza del proyecto de ley original, dándole una dimensión menos «cultural», para tratar un cáncer o gangrena religiosa que tiene muchos otros frentes. Estas son las cinco principales medidas que contiene: Definición de nuevo delito: poner en peligro la vida de terceros.. «a través de la difusión de informaciones relativas a la vida profesional de una persona, permitiendo su localización y la de su familia, amenazados en su integridad física o psíquica». Castigar la intimidación ejercida por motivos religiosos? cubriendo nuevas formas de «presión» física y sicológica, en escuelas, hospitales, para proteger a maestros, médicos, incluso funcionarios víctimas del «activismo» de familias e individuos que pretender «defender» la primacía de sus creencias, contra la Ley. Normas mucho más estrictas y coercitivas contra padres y familias que no desean llevar a sus hijos a la escuela pública.. Sustituida por escuelas «privadas», donde se «enseñan» valores religiosos contrarios a las leyes del Estado. Protección de las familias contra las tradiciones religiosas o tribales ajenas a las leyes del Estado? para combatir las discriminaciones contra las mujeres u otras minorías víctimas del fanatismo religioso, en materia de «costumbres» (matrimonios forzados, «certificados de virginidad»). Represión más firme contra asociaciones «culturales» y «filantrópicas».. que se sirven de una cobertura legal para difundir muy diversas formas de fanatismo islamista, incluso recibiendo subvenciones estatales, nacionales o extranjeras, que deberán estar sometidas a controles contables, judiciales y policiales permanentes. Éric Dupond-Moretti, ministro de Justicia, y Gérald Darmanin, ministro del Interior, han trasladado el proyecto de ley al Consejo de Estado y los presidentes de la Asamblea Nacional (AN) y el Senado, para poder iniciar su discusión parlamentaria a partir del 9 de diciembre. El Consejo de Estado deberá examinar, aprobar, rechazar o matizar la redacción del proyecto de ley. Los presidentes de las dos cámaras del Parlamento francés deberán preparar unos debates llamados a culminar con una evolución mayor de la legislación nacional destinada a combatir la gangrena islamista, desde una óptica menos «idealista» que las primeras versiones del proyecto. El «separatismo cultural» Fue Emmanuel Macron quien comenzó a denunciar el «separatismo cultural», el «separatismo religioso», a finales de 2019 y principios de este año. La sucesión de crímenes yihadistas, entre septiembre y octubre pasado, aconsejó un cambio importante de la terminología política y jurídica. El «separatismo religioso» comenzó a ser definido como «separatismo integrista» o «separatismo yihadista». La redacción final del proyecto de ley original abandona definitivamente el calificativo «separatismo». Los legisladores han preferido reafirmar la matriz institucional de la Nación: Ley para reforzar los principios republicanos. A través de 57 artículos, se trata de un «escudo» político, jurídico y policial contra el islam político. Emmanuel Macron, durante un acto en el Elíseo esta semana - AFP El proyecto de Ley comienza por definir y tipificar nuevos delitos: «Amenazar la vida de terceros a través de la difusión de informaciones sobre la vida privada y profesional que pudieran amenazar la vida de personas y familias». «Intimidación de terceros por motivos religiosos». «Propagación de incitaciones al odio». Tipificados los nuevos delitos, la futura ley creará un nuevo marco de persecución judicial contra asociaciones de carácter «cultural», «filantrópico» o religioso, persiguiendo y castigando a sus dirigentes y afiliados «que no respeten los valores del Estado, la República». La defensa de la escuela, pública, privada o concertada, estará cubierta con nuevos resortes jurídicos y policiales, con el fin de perseguir y castigar a los padres que no llevan a sus hijos a la escuela y a los «directores» de «escuelas privadas» (clandestinas, las más de las veces) consagradas a la propagación de doctrinas incompatibles con el respeto de las instituciones. En su homenaje al profesor decapitado en Conflans-Sainte-Honorine, Macron llegó a afirmar que la cultura, la enseñanza, terminarían venciendo a la gangrena islamista. Esa victoria comienza por una defensa jurídica y policial de la escuela, matriz de la formación de ciudadanos libres. Antes incluso que la escuela, la familia es el núcleo esencial de la formación cívica. La nueva Ley deberá proteger la institución familiar contra las «amenazas» y «asaltos» del «comunitarismo» y la gangrena multicultural que considera las «leyes» de su religión (musulmana) superiores a las leyes del Estado. Se proyecta perseguir y castigar a padres y familias convencidos de tal «superioridad». Se luchará contra las discriminaciones sexuales, culturales y familiares, en el seno de «cualquier religión». En Francia, la única religión que es fuente inagotable de tales problemas es la religión musulmana. Minuto de silencio por Samuel Paty en una escuela de Francia - AFP La nueva Ley permitirá combatir las «leyes» y «costumbres» multiculturales (musulmanas) en nombre de los principios cardinales de la libertad, contra muy diversas formas de opresión: condición femenina, matrimonios amañados, «certificados de virginidad», entre uno rosario de «normas» religiosas incompatibles con la legalidad vigente. Durante los dos últimos años, las fuerzas de seguridad del Estado han cerrado 380 «lugares de culto», sospechosos de «propagación del radicalismo islamista». Desde finales de septiembre se ha procedido a millares de controles. La futura ley ha sido concebida para «rearmar» al Estado contra la gangrena del islam político, en la vidriosa frontera del yihadismo subversivo. Asamblea Nacional y Senado discutirán y matizarán el proyecto a lo largo del mes de diciembre, con la esperanza de una entrada en vigor rápida, a primeros o mediados de 2021.
14-11-2020 | Fuente: abc.es
Austria anuncia una lucha sin cuartel contra el «islam político»
Nadie quiere hacerse cargo del cadáver. El cementerio musulmán de Viena se ha negado a acoger los restos mortales del terrorista que el pasado 2 de noviembre mató a cuatro personas e hirió a otras 22 antes de ser abatido por la Policía, en el centro de la capital austriaca. «Alá será quien ajusta cuentas con él, pero nosotros sentíamos que teníamos que dar un signo», dice, cabizbajo, Ali Ibrahim, el administrador del cementerio. «Es un asesino que ha matado a inocentes y ha dañado a todos los musulmanes? otros fieles habrían mostrado reparos a ser enterrados junto a él». La comunidad islámica de Austria demuestra así que participa del mismo sentir que el resto de la población de la república alpina, que por primera vez ha sufrido el golpe sangriento del terrorismo . A pesar de la coincidencia del ataque con el fragor de la mortal segunda ola de la pandemia, Austria ha respondido con un revulsivo de reacciones legales, policiales y sociales con las que declara abiertamente la guerra al «islam político» . Mientras varios líderes europeos pedían esta semana una política coordinada de lucha antiterrorista, Austria pasaba directamente a la acción por su cuenta. El canciller Sebastian Kurz ha descubierto una «bomba de relojería» en los 300 sospechosos de yihadismo que estuvieron luchando o entrenando en campos de Daesh en Siria o Irak, o que al menos lo intentaron, y que ahora viven en el país centroeuropeo. Y ha demostrado que no dejará de dar un solo paso contra esa amenaza. El terrorista de Viena había estado en prisión, pero redujo su condena gracias a un «curso de desrradicalización» en el que, a la luz del atentado, se burló en la misma cara de las autoridades austriacas. La vecina Eslovaquia había advertido que Kujtim Fejzulai trataba de comprar munición y armas en su territorio, y el mismo terrorista publicó horas antes en las redes sociales un vídeo en el que se declaraba seguidor de Daesh, y en el que posaba con un fusil de asalto, un machete y una pistola. Ante tales evidencias de que el atentado pudo evitarse, fue relevado fulminantemente de su cargo el responsable de la lucha antiterrorista del país, Erich Zwettler. Muchos países europeos han sufrido las acciones de estos «lobos solitarios», cortados todos por el mismo patrón, pero solo Austria ha reconocido públicamente errores y ha exigido responsabilidades. Inmediatamente, lanzaron las fuerzas de seguridad una redada, en cuatro cantones, en la que fueron allanados más de 70 domicilios y locales vinculados con los movimientos islamistas de los Hermanos Musulmanes y Hamás. Alrededor de 30 sospechosos recibieron la orden de presentarse ante la policía para ser interrogados, y la fiscalía rastreó «indicios de formación de organización terrorista, financiamiento del terrorismo y lavado de dinero». «Actuamos con toda nuestra fuerza contra esas organizaciones criminales, extremistas e inhumanas», dejó constancia de la declaración de guerra el ministro del Interior, Karl Nehammer, que precisó que el objetivo es «atacar las raíces del islam político». El Director General de Seguridad Pública, Franz Ruf, confirmó que se confiscaron «cantidades en millones», mientras desde la Cancillería se apuntaba a los focos de radicalización y se anunciaba el cierre de dos mezquitas de Viena. Prisión preventiva Aun así, el activismo desplegado por las autoridades austríacas no evitaba el principal obstáculo con el que las policías de toda Europa se encuentran en la lucha contra este tipo de terrorismo. Los sospechosos no pueden ser detenidos hasta que no han cometido un delito o están en vías evidentes de cometerlo, y la vigilancia de todos ellos, y durante todo el tiempo, desborda la capacidad de las fuerzas del orden. Por eso, Kurz ha dado un paso más, el más controvertido de su batalla contra el yihadismo, anunciando que legislará en breve la prisión preventiva, de por vida si es preciso, para estos terroristas potenciales que aún no han ejecutado atentados. «Si a los delincuentes con problemas mentales se les puede encerrar de por vida si representan un peligro, también se puede encerrar de por vida a un terrorista», ha defendido el canciller austríaco. El Gobierno, formado por el Partido Popular austriaco (ÖVP) y por Los Verdes, restringirá a partir de ahora la entrada de imanes turcos, que no hablan alemán, y financiará a cambio centros de formación de imanes dentro del país. Para los terroristas que ya hayan cumplido condena, Kurz establecerá la vigilancia mediante brazaletes electrónicos, argumentando que al menos 150 residentes en Austria son personas adiestradas y dispuestas a atentar. La reforma incluye, además, la creación de un nuevo delito penal, el «islam político». «El Estado debe contar con medios mucho más duros», ha defendido el canciller, que reconoce que estas medidas son «una intervención importante en los derechos ciudadanos, pero en mi opinión, un paso necesario para minimizar el riesgo para la población». El objetivo de esta reforma no son solamente los terroristas, sino también todos los agentes que forman parte de su «caldo de cultivo», lo que incluye a mezquitas radicales y asociaciones musulmanas con financiación extranjera, así como organizaciones culturales en las que se difunda propaganda de la yihad. Las condenas derivadas significarán, además, el retiro de por vida de todas las ayudas sociales, el carnet de conducir y el pasaporte austriaco. Será creado un registro especial de venta de armas, una fiscalía especializada en terrorismo, una plataforma de vigilancia online de la actividad yihadista y un nuevo fondo estatal de indemnización para víctimas del terrorismo. El borrador de las nuevas leyes debería estar preparado a principios de diciembre, según el gobierno de Viena, y debatido en el parlamento nacional antes de fin de año. Los Verdes justifican ante su electorado la aprobación de las medidas alegando que «también servirán en la lucha contra la extrema derecha».
11-11-2020 | Fuente: elmundo.es
Pablo Iglesias ensaya su alianza con el activismo social para 'colocar' sus políticas antes de que Pedro Sánchez tenga Presupuestos
El vicepresidente presiona al presidente del Gobierno para sacar medidas con su sello antes de aprobar las cuentas del Estado 
10-11-2020 | Fuente: abc.es
El ala radical de los demócratas quiere un giro a la izquierda
La tregua entre las corrientes moderada e izquierdista del partido demócrata se ha roto. Durante la campaña electoral, ambas crearon una fachada de unidad para impulsar al candidato a la presidencia, Joe Biden, y para alcanzar el máximo poder posible en el Congreso. Los resultados electorales fueron mixtos para los demócratas: ganaron la elección presidencial con una ventaja mínima, es muy posible que no consigan recuperar el Senado y su mayoría en la Cámara de Representantes es más débil. Algunos pesos pesados de ambas facciones están cruzando acusaciones sobre por qué los resultados son peores de lo esperado. Abrió las hostilidades Abigail Spanberger, una diputada demócrata que se tuvo que jugar su escaño en un distrito de Virginia, fuera de la burbuja liberal donde el partido gana con facilidad. «Si esto es una victoria», dijo sobre los resultados en el Congreso, «estamos jodidos en 2022». Spanberger, que en 2018 ganó un distrito que se fue con Trump en 2016 y que ahora ha vuelto a ganar, criticó que el partido no combatiera más el mensaje de «Defund the Police» ?recortes a la Policía? que emergió de las protestas en verano contra los abusos policiales a la minoría negra y que fueron impulsados por las corrientes izquierdistas. Ni Biden ni los pesos pesados izquierdistas, como Bernie Sanders, lo apoyaron, pero fueron tímidos o reacios a combatirlo. «Y no debemos volver a usar los términos ?socialista? o ?socialismo?» añadió Spanberger sobre una etiqueta maldita en EE.UU., pero que han defendido estrellas de la izquierda como Sanders o Alexandria Ocasio-Cortez, la legisladora con más presencia en la opinión pública. «Hemos perdido diputados por ello», insistió Spanberger. El retrato de Biden como una «marioneta» de los socialistas y comunistas que hizo Donald Trump durante la campaña ha calado en algunos electorados. Los demócratas tuvieron resultados peores que lo esperado entre los hispanos de Florida, por ejemplo, por ello. Ocasio-Cortez no tardó en responder con una explicación de los resultados completamente diferente. El problema de muchos demócratas moderados ha sido la «incompetencia» de muchas de sus campañas, donde apenas se hicieron esfuerzos en redes sociales. En su opinión, los mensajes de «Black Live Matters», ecologismo o de «recortes a la Policía» no son los responsables de unos resultados peores de lo esperado. Justo lo contrario: el activismo de esos movimientos en ciudades clave como Detroit y Filadelfia, o en estados como Georgia es lo que ha logrado la presidencia. «Nosotros no somos el enemigo», aseguró Ocasio-Cortez sobre el ala izquierdista en una entrevista en «The New York Times» y aseguró que la idea de que Biden ganó por incluir a republicanos como el candidato presidencial John Kasich es «peligrosa». Otro diputado moderado, salió a combatir las palabras de Ocasio-Cortez en el mismo medio. Él se ha jugado su escaño en Pensilvania, un estado decisivo, con mucho votante moderado que ha sido parte de la clave del éxito de Biden. «He visto a muchos votantes frustrados por los mensajes de ?recortes a la Policía? o de la prohibición del ?fracking?», protestó. La retórica del partido, azuzada por los sectores más de izquierda, como el de Ocasio-Cortez y las otras tres integrantes del llamado «Squad» ?Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Ayanna Pressley, todas han mantenido su escaño? «ha ido demasiado lejos», asegura Lamb, con mensajes «impopulares y que no son realistas». Estos movimientos anticipan una gran batalla en interna en el partido demócrata. Biden ha reconocido que solo estará un mandato y los demócratas volverán a jugarse el Congreso en 2022.
03-11-2020 | Fuente: abc.es
Detenida la inspiradora de un plan para atentar contra Macron
En estado de alerta máxima, entre un arco iris, muy negro, de acciones policiales y militares, dentro y fuera de Francia, unidades antiterroristas, armadas y coaguladas, detuvieron la madrugada del martes a una enfermera jubilada que formaba parte de un grupúsculo de extrema derecha violenta que había concebido un atentado contra Emmanuel Macron. Siguiendo las informaciones de la Dirección general de la seguridad interior (DGSI, servicios secretos nacionales), una juez de instrucción ordenó la detención sumarísima de Delphine T., enfermera jubilada, presunta instigadora de un grupo ultra derechista que había concebido acciones violentas que «debían culminar» con un atentado contra el presidente de la República. Delphine T. habría sido denunciada por varios detenidos de su misma ideología. La DGSI ya intervino hace dos años contra grupúsculos de extrema derecha violenta, infiltrados en la franquicia de los «chalecos amarillos» durante la crisis de 2018 y 2019. Desde entonces, la enfermera jubilada había estado muy presente en las redes sociales, con reiterados llamamientos a la acción contra Macron y su gobierno. La intervención expresa de la DGSI, una de las grandes instituciones de la seguridad nacional, reclamando la detención urgente de Delphine T., confiere al caso una dimensión particular, más allá de la aparente locura individual de un grupúsculo violento. Y se inscribe en la impresionante estela de acciones policiales expeditivas, dentro y fuera de Francia. El lunes, el ministerio del Interior ordenó la disolución de los «Lobos grises», un grupúsculo ultra nacionalista turco, cuyo activismo había comenzado a provocar tensiones en la periferia de París y varias grandes ciudades francesas contra la minoría armenia instalada en Francia.
28-10-2020 | Fuente: abc.es
¿Por qué Japón tiene tan pocas mujeres en el Parlamento?
Japón es un país que ha hecho de las tradiciones y la reverencia a los ancestros casi una religión de Estado. Esa es, quizá, una de las razones por las que registra una de las tasas más bajas de presencia femenina en el Parlamento y en general en la política. Cuando en 2017 la edil Yuka Ogata quiso llevar a su bebé a una sesión del consejo municipal, fue recriminada a gritos para que abandonara la sala de inmediato. Quería mostrar lo difícil que es en Japón conciliar el trabajo en política con la maternidad, y lo consiguió. Pese a su elevado nivel económico y tecnológico, su sofisticada cultura y su grado superlativo de educación cívica, Japón tiene una presencia femenina muy reducida en los puestos decisivos de la vida pública. Solo el 10 por ciento de los parlamentarios en el «país del sol naciente» son mujeres (46 de los 465 miembros de la cámara baja), cuando la media en las sociedades democráticas ronda el 25 por ciento, según un estudio de la Unión Interparlamentaria citado por la cadena CNN. ¿Es todo achacable a la cultura patriarcal, al apego a la tradición y al instinto conservador de los japoneses? Algunos casos recientes, como el de Yuka Ogata, sugieren que la resistencia a la presencia de la mujer en la política procede también, paradójicamente, del activismo de los grupos y «lobbies» que predican el equilibrio numérico de sexos en el mundo laboral, si es preciso con la imposición de cuotas. Un claro ejemplo es la campaña contra la parlamentaria Mio Sugita, a la que los grupos LGTBI y feministas exigen que renuncie a expresar sus opiniones conservadoras o abandone la política. La última provocación de la congresista del partido liberal en el poder (el LDP) trascendió hace días, tras un encuentro de su grupo parlamentario, en el que habría dicho que «las mujeres pueden decir todas las mentiras que quieran» cuando se dicen víctimas de acoso sexual en el trabajo, dando a entender que la Justicia japonesa tiende a discriminar a los varones. Mio Sugito había provocado ya las iras de las feministas y de otras organizaciones internacionales cuando en su día dijo que «se ha exagerado» el número de «mujeres de confort» asiáticas -forzadas por las tropas japonesas a ser prostitutas durante la Segunda Guerra Mundial-, ya que «muchas actuaron voluntariamente». Sus opiniones sobre el colectivo LGTBI incluyen su rechazo a que se enseñe sobre ese grupo de presión en las escuelas japonesas. Y su oposición a que las parejas homosexuales reciban subsidios del Estado al igual que los matrimonios; son, dijo Sugita, parejas «improductivas, porque no pueden tener hijos biológicos, por lo que no tiene sentido que gastemos nuestros impuestos en apoyarles». Otro ejemplo de la presión sobre las pocas mujeres que actúan en la política en Japón lo simboliza la exministra de la Defensa Tomomi Inada, que renunció a su cargo en 2017 cansada de los estereotipos que se usaban en su contra. «Se nos juzga como emotivas, y se nos escucha con escepticismo cuando expresamos con fuerza nuestras opiniones», dijo Inada en su descargo. La directora de la Ong Red de Acción Femenina, Chizuko Ueno -que además pertenece al escaso 1 por ciento de población cristiana en Japón- se lamenta en el mismo reportaje de la CNN de que la sociedad nipona espera de las mujeres un comportamiento mimético al del varón en el ámbito público. «Eso lleva a que muchas se extralimiten y lleguen a ser en los puestos directivos más duras que el hombre», concluye Ueno.
27-10-2020 | Fuente: abc.es
El Senado de EE.UU. aprueba el ingreso en el Supremo de la juez conservadora Barrett
El Senado de Estados Unidos ha aprobado la noche de este lunes el ingreso de la juez conservadora Amy Coney Barrett en el Tribunal Supremo, uno de los procesos de confirmación más rápidos de la historia. Han votado a favor 52 senadores, todos los republicanos menos Susan Collins, de Maine. Todos los demócratas e independientes han votado en contra. Así, Donald Trump ha dejado ya una marca indeleble en Estados Unidos, gane o pierda las elecciones del próximo 3 de noviembre. Con el ascenso de la juez Barrett al Supremo, este, encargado de velar por que se respete la Constitución, tiene ya una sólida mayoría conservadora que durará con toda probabilidad largas décadas, a no ser que los demócratas se propongan ampliar las bancada. No sólo es que el actual presidente haya nombrado ya a tres de los nueve jueces del Supremo, es que desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017 ha elegido a 219 magistrados federales, de los casi 800 que hay. La judicatura será, sin duda, el legado más duradero de la era Trump. La confirmación, este lunes, de la juez Barrett en el Senado fue, como viene siendo habitual en Washington en los pasados años, un espectáculo a ratos digno de un circo de tres pistas. Los demócratas han tratado de boicotear el proceso a cada paso, ausentándose y tratando de prolongar la votación con todo tipo de artimañas. Los republicanos, temerosos de perder poder en las elecciones, han acelerado como nunca se ha visto antes, para acabar con el trámite lo antes posible, con debate en domingo y en tiempo récord. Y la Casa Blanca insistió en que presidiera la sesión el vicepresidente, Mike Pence, cuyo cargo es también el de presidente del Senado, a pesar de que varios estrechos colaboradores suyos han dado positivo por coronavirus y lo lógico sería que estuviera guardando cuarentena estos días. Finalmente, Pence se ausentó de la votación. En todo caso, todas estas batallas no eran más que distracciones del hecho de que Barrett, de 48 años, es la quinta mujer en acceder al Supremo en toda su historia, y la segunda conservadora tras Sandra Day O?Connor. Es jueza federal desde 2017, y durante su carrera en la magistratura y antes ha dado pruebas de que es una jurista conservadora en el sentido de que tiende a interpretar la Constitución tal y como la escribieron los padres fundadores, y no adaptándola a interpretaciones y lecturas modernas. Como católica practicante que es, se opone al aborto y a varios apartados de la reforma sanitaria de los demócratas, en especial el que obligaba a instituciones religiosas a ofrecer anticonceptivos a sus empleados. Aun así, es las vistas orales en el Senado dijo que sus opiniones las dejará a la puerta del Supremo, y que será imparcial ateniéndose siempre a lo que diga la carta magna. Muchos católicos en el Senado mostraron este lunes su júbilo. En especial Marco Rubio, que ya empieza a posicionarse para una posible candidatura a la presidencia ?la segunda? en 2024. «La votación de esta noche asegura que la izquierda radical tendrá que seguir con su agenda socialista de la manera que los padres fundadores quisieron: a través del proceso legislativo, no a través de un sistema judicial activista», dijo este lunes. Como se ve, en EE.UU. la derecha ha hecho de la lucha contra el activismo judicial uno de sus caballos de batalla. Por eso para el presidente Trump la oportunidad de nombrar a un tercer juez del Supremo en plena campaña electoral ha resultado ser oro puro, un regalo para las bases republicanas y evangélicas, cuyo objetivo manifiesto es invalidar el fallo de 1973 que legalizó el aborto «hasta que el feto sea viable». En sus mítines, las masas enardecidas le han gritado al presidente «¡llena el asiento!», en referencia al hueco que dejó en septiembre la muerte de la juez feminista Ruth Bader Ginsburg. Y no es sólo el presidente. O más bien dicho, es más que el presidente. Los republicanos, incluido el vicepresidente Pence y el líder del Senado, Mitch McConnell, son capaces de tragar con todos los escándalos y las provocaciones de Trump porque el presidente les está ofreciendo los jueces que ellos quieren, que son confirmados raudamente por el Senado, que ellos mismos controlan. Es una jugada maestra, prueba de la gran sintonía que hay entre la Casa Blanca y la Cámara Alta del Capitolio. En un reciente mitin en New Hampshire, el vicepresidente Pence dijo a los votantes: «Cuatro años más de Trump significa cuatro años más de jueces». A mediados de septiembre, el senador McConnell apenas podía ocultar su júbilo tras haber confirmado a seis jueces en apenas 30 horas. «Esta no es una victoria partidista», dijo entonces McConnell, que se presenta a la reelección en estas elecciones. «El presidente nos ha enviado hombres y mujeres impresionantes y cualificados que acatan de forma radical la noción de que la misión de un juez es solo seguir la ley». En todo este proceso, los demócratas, es cierto, tienen un as en la manga, al menos en lo que al Supremo se refiere. Si llegaran a controlar la Casa Blanca y las dos cámaras del Capitolio, podrían ampliar la bancada, algo que la Constitución permite, pues no establece un número de magistrados. Lo cierto además es que el número de jueces del Supremo ha fluctuado a lo largo de las décadas. Preguntado si esto entra en sus planes, Biden, que está en campaña, se ha puesto de perfil. «Eso, tras las elecciones se verá», dijo.
20-10-2020 | Fuente: abc.es
Operación sin precedentes en Francia contra el activismo islamista
El ministerio del Interior ha lanzado operaciones policiales y judiciales sin precedentes contra más de 50 asociaciones musulmanas, se propone ilegalizar tres asociaciones próximas al islamismo radical, y ha detenido a dos agitadores que lanzaron la fetua que culminó con la decapitación del profesor Samuel Paty, el viernes pasado. Abdelhakim Sefrioui fue detenido el sábado, como posible autor de la fetua («edicto islámico» que comienza con el acoso y puede culminar con el asesinato) que costó la vida al profesor degollado. Sefrioui y el padre de uno o varios alumnos se manifestaron ante el colegio donde fue asesinado Samuel Paty para pedir su «expulsión» de la enseñanza nacional. Sefrioui colaboró en varias de las asociaciones que se dispone a prohibir el ministerio del Interior. Y ha organizado campañas de acoso contra los imanes partidarios del orden y la colaboración con el Estado. Driss Yemmou, alias Idriss Sihamedi, presidente de la ONG BarakaCity, había sido detenido días antes de la decapitación del profesor Paty, acusado de incitación al odio a través de las redes sociales, con más de 34.700 seguidores en Twitter. Gérald Darmanin, ministro del Interior, se propone prohibir la organización «humanitaria» de BarakaCity, con oscuras relaciones con los círculos islamistas sirios y libaneses. Idriss Sihamedi es un personaje truculento, que maneja el francés y el árabe con una violencia excepcional. La decapitación del viernes agrava su caso como activista islámico. El ministerio del Interior se propone prohibir, igualmente, el Colectivo contra la Islamofobia en Francia (CCIF), cuyo fundador, Samy Deba, es otro personaje importante en la tela de araña del islamismo radical, con una dimensión particular: su temible capacidad de dar cobertura judicial a los procesos más amenazantes para sus víctimas potenciales, perseguidas a través de las redes sociales. En otro plano se sitúa la organización Los Musulmanes (LM), una organización legal, pero amenazante. Su programa de acción roza lo anticonstitucional: «federar» a más de cincuenta asociaciones musulmanas con el fin de «rechazar» los proyectos legislativos del presidente de la República, estimando que la «ley musulmana» está por encima de las leyes del Estado francés. La prohibición definitiva de estas organizaciones deberá ser aprobada en un próximo consejo de ministros.
15-10-2020 | Fuente: abc.es
El Senado valida hoy el ingreso de la jueza Barrett al Supremo
Tras dos días de interrogatorio, la comisión de Justicia del Senado de Estados Unidos vota hoy sobre la candidatura de la juez Amy Coney Barrett para ingresar en el poderoso Tribunal Supremo norteamericano en sustitución de la magistrada feminista Ruth Barr Ginsburg, fallecida hace un mes. La juez Barrett fue preguntada insistentemente por los demócratas sobre su opinión con respecto a temas candentes como el aborto, la reforma sanitaria de Barack Obama o la posible intervención de Supremo en las elecciones en caso de empate o acusaciones de fraude. «Nadie me ha pedido compromisos en ningún caso», dijo la jueza Barrett a los demócratas, que querían saber si había prometido algo al presidente Donald Trump cuando le ofreció el puesto. Sí defendió en sus dos días de vista oral que no cree que los juzgados deban hacer política, y renegó del activismo judicial. «No vengo a cumplir ninguna misión», dijo Barrett en más de una ocasión. Tampoco renegó la magistrada de las opiniones que ha transmitido en artículos cuando era profesora de derecho en la universidad de Notre Dame o ya en el juzgado federal al que ingresó en 2017. Está claro que se opone a una interpretación amplia de las leyes del aborto, y no considera el fallo favorable del Supremo en 1973 (conocido como Roe v. Wade) como un precedente intocable. Cuando la senadora demócrata Amy Klobuchar le preguntó por enésima vez sobre el asunto, y si el fallo de 1973 era un «super-precedente», Barrett respondió: «Por la cantidad de preguntas que recibo del asunto no parece serlo, pero de todos modos muchos académicos no creen que eso sea razón para anular ese fallo. Pero tampoco significa eso que sea un caso imposible de anular». En otro momento, un senador republicano, Ben Sasse, le quiso hacer una pregunta fácil que resultó siendo uno de los peores momentos para Barrett. Su señoría le preguntó algo que se estudia en los colegios: qué cinco derechos ampara la primera enmienda de la Constitución. Barrett dijo solo cuatro: «libertad de expresión, prensa, religión, reunión? ¿cuál me falta?». El senador le dijo: «protesta». De hecho, varios grupos feministas protestaban a las puertas, airados por el conservadurismo de Barrett y por la premura del proceso. Este tipo de confirmaciones del Supremo suelen tardar 70 días, pero en este caso el presidente Trump y su partido esperan que antes de las elecciones del 3 de noviembre esté ya la jueza en el banquillo con sus ocho compañeros. Los republicanos son mayoría en esa cámara y tienen votos suficientes para hacerlo. Por el tono de sus preguntas, no ven fallo en Barrett. El senador conservador John Cornyn en un momento le preguntó a la magistrada si podía enseñar los papeles que llevaba para dar sus preguntas, llenas ellas de datos y referencias a casos de gran enjundia. Barrett sonrió y alzó un cuaderno que estaba totalmente en blanco.
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